{"id":15063,"date":"2020-01-13T16:55:18","date_gmt":"2020-01-13T16:55:18","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaidees.cat\/germanastres-i-gripaus-amor-disney-i-agenciament-feminista\/"},"modified":"2020-06-09T19:38:30","modified_gmt":"2020-06-09T19:38:30","slug":"germanastres-i-gripaus-amor-disney-i-agenciament-feminista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/germanastres-i-gripaus-amor-disney-i-agenciament-feminista\/","title":{"rendered":"Hermanastras y sapos. Amor Disney y agenciamiento feminista"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si alguna cosa del pensamiento cr\u00edtico amoroso me interesa son los feminicidios y el largo periplo de violencias de nuestras vidas amorosas. Sabemos que los feminicidios est\u00e1n relacionados con la construcci\u00f3n de g\u00e9nero, con la masculinidad guerrera i posesiva, con la cosificaci\u00f3n de nuestras vidas, con la conquista de nuestro cuerpo como otro campo de batalla a a\u00f1adir a la larga lista de campos de batalla. Pero tambi\u00e9n tienen relaci\u00f3n con nuestra construcci\u00f3n amorosa dependiente, a escala emocional y a escala material, en nuestra construcci\u00f3n de subjetividad, y requiere la colectivizaci\u00f3n de las l\u00edneas de fuga. Las violencias son de quien las causa, pero tenemos que crear juntas las rendijas para huir de ellas. Por consiguiente, este texto quiere ser un art\u00edculo de autodefensa feminista y de corresponsabilidad con esta autodefensa, partiendo de la idea que el yo no acaba en el l\u00edmite de mi piel, sino que se expande hacia el nosotros. Las violencias amorosas son pues una piedra que tiro al centro del lago para poder observar cual es el alcance de las ondas expansivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una frase, casi un aforismo, que parece estar consensuada. El amor rom\u00e1ntico mata. Pero a pesar de ello lo seguimos reproduciendo porque, cuando estamos enamoradas, tenemos la certeza de que nuestro amor no nos matar\u00e1 y porque cuando lo publicitamos y, por tanto, lo validamos, tenemos la certeza de que no estamos validando el amor que mata sino el amor bonito que decimos que nos salvar\u00e1. Aqu\u00ed ya nos encontramos con las primeras trampas: por una parte, creer que es el sentimiento lo que tenemos que parar y no su formulaci\u00f3n, y por otra creer que el amor rom\u00e1ntico no es aquello tan bonito que vivimos. Porque si alguna cosa tiene el amor rom\u00e1ntico, es que es muy bonito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podemos empezar a separar el grano de la paja haciendo arqueolog\u00eda aficionada del t\u00e9rmino. El romanticismo fue un movimiento cultural y pol\u00edtico que adquiri\u00f3 su momento de gloria en el siglo XIX, un siglo con una salud de hierro que est\u00e1 durando desde hace ya m\u00e1s de 200 a\u00f1os y sigue sumando. En Europa ven\u00edamos de Napole\u00f3n, que se dice pronto, y de una Ilustraci\u00f3n que se hizo pesada como ella sola y, en estos movimientos pendulares tan t\u00edpicos de la historia del continente, el romanticismo apost\u00f3 por un extremo formal opuesto, porque en cuestiones de fondo tampoco era tan opuesto. Pasamos pues a una exaltaci\u00f3n sentimental casi afectada, al\u202fyo-yo-yo\u202fmi-mi-m\u00ed, a los dramas, a los traumas y a las nieblas infinitas. Probad un poco del <em>Tannh\u00e4user<\/em> de Wagner y ya me dir\u00e9is\u2026<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El amor, evidentemente, se sit\u00faa en el centro de este juego, pero no puede ser un amor pl\u00e1cido porque esto no da para wagneriadas. El amor como reto, como fatalidad, el amor que todo lo puede y que es, al mismo tiempo, imposible. Cuanto m\u00e1s imposible, mejor. Tenemos a Romeo y Julieta de Shakespeare que es de unos cuantos siglos anterior y que ha quedado en el imaginario colectivo europeo como la gran historia de amor que ya sab\u00e9is cuanto les dur\u00f3 y como acab\u00f3. En la literatura catalana, este s\u00ed en pleno romanticismo, que se instal\u00f3 aqu\u00ed con el sello de la Renaixen\u00e7a, tenemos al maravilloso \u00c0ngel Guimer\u00e0. <em>Mar i Cel<\/em> narra el amor imposible entre Blanca y Sa\u00efd, una noble cristiana y un pirata musulm\u00e1n, en el contexto de la expulsi\u00f3n de los moriscos, que vivir\u00e1n un amor m\u00e1s all\u00e1 de la muerte y dem\u00e1s: el mar y el cielo que se encuentran eternamente en el horizonte, ya os lo pod\u00e9is imaginar.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Sabemos que los feminicidios est\u00e1n relacionados con la construcci\u00f3n de g\u00e9nero, con la masculinidad guerrera i posesiva. Pero tambi\u00e9n tienen relaci\u00f3n con nuestra construcci\u00f3n amorosa dependiente, a escala emocional y a escala material<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toda esta exaltaci\u00f3n del amor como dificultad, como sacrificio, como sentido \u00faltimo de todo ha calado\u2026 y de qu\u00e9 manera. Combinado con la construcci\u00f3n social de las mujeres como cuidadoras, que tambi\u00e9n es construcci\u00f3n de subjetividad, ha dado lugar a un c\u00f3ctel muy peligroso de confusi\u00f3n entre el amor y la violencia, y entre el amor y la aceptaci\u00f3n \u00edntima de la violencia porque el amor lo puede todo. De hecho, para ser totalmente exacta, el inicio del c\u00f3ctel, tirando del hilo que propone Gloria\u202fSteinem, reside en la confusi\u00f3n entre amor y romance, entre amor y f\u00e1bula, incluso entre amor y galanteo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando hablamos de amor rom\u00e1ntico, pues, no hablamos del amor detallista: no hablamos de las\u202fcenitas, de las puestas de sol y de mirarnos embelesadas a los ojos. Eso tendr\u00edamos que hacerlo m\u00e1s a menudo o tendr\u00edamos que darnos cuenta de que lo hacemos con mucha m\u00e1s gente y con muchas m\u00e1s cosas que con nuestra pareja. Miramos embelesadas al feminismo, las manifestaciones nos conmueven, tenemos cenitas con las amigas que nada tienen que envidiar a las que tenemos con aquello que cualificamos de amores, como si las amigas no lo fuesen, y miramos puestas de sol con nosotras mismas, a veces echando de menos la presencia de alguien significativo como si nosotras no fu\u00e9semos lo suficientemente significativas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando a\u00f1ado la capa de amor Disney tomo el paradigma de los cuentos infantiles rom\u00e1nticos, de los que las pel\u00edculas Disney son transmisores contempor\u00e1neos. Si nos seguimos contando estos cuentos es porque contienen informaci\u00f3n transmisible, socialmente aceptada y, como tal, invisibilizada, normalizada. Hemos hablado mucho del pr\u00edncipe, me temo que por esta dificultad que tenemos de analizar las l\u00edneas horizontales sin quedar atrapadas en la verticalidad, en la relaci\u00f3n de poder primaria que representar\u00eda el pr\u00edncipe. Pero las historias\u202fDisney\u202fcontienen l\u00edneas transcendentes en el entramado de nuestras construcciones amorosas m\u00e1s all\u00e1 del an\u00e1lisis de la pareja en s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Veamos: la protagonista de los cuentos, la Cenicienta, por ejemplo, es una chica bonita y buena, dos adjetivos que van juntos para una m\u00e1xima rom\u00e1ntica tambi\u00e9n, que ejemplifica el verso de John\u202fKeats\u202f(rom\u00e1ntico) que dice \u201cla belleza es verdad\u201d. Hay una serie de valores asociados a la belleza f\u00edsica o, m\u00e1s bien, entendemos de forma subconsciente (de manera sist\u00e9mica) que la bondad tiene consecuencias en el exterior de las personas, un exterior y una belleza, aun as\u00ed, totalmente normalizadas por unos est\u00e1ndares que vienen determinados por el capitalismo que gira alrededor del negocio de la moda y de la cosm\u00e9tica, y cruzados por una mirada extremadamente patriarcal, racista, capacitista\u202f y clasista, como m\u00ednimo. I\u202fheterocentrada, claro. Esto como nota a pie de p\u00e1gina porque no es aqu\u00ed exactamente donde quer\u00eda ir a parar. Esta chica buena-y-bonita est\u00e1 rodeada por otras mujeres feas y malas, tambi\u00e9n as\u00ed todo junto. Las madrastras, las hermanastras\u2026 mujeres de la familia sobrevenidas, la familia mala que no es sangu\u00ednea. Pero esto tambi\u00e9n da para otro art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No nos desviemos del tema. Estas mujeres que la rodean la odian, le hacen la vida imposible y a lo largo del cuento queda claro que la protagonista, la Cenicienta, es mejor que ellas. Mejor. Atenci\u00f3n a la primera marca de la confrontaci\u00f3n femenina. M\u00e1s bonita, m\u00e1s dulce, m\u00e1s cuidadora, m\u00e1s inocente, m\u00e1s limpia y no s\u00e9 cu\u00e1ntos mandatos de g\u00e9nero m\u00e1s. Y todo va en el sentido de que la Cenicienta reciba el sitio que se merece. Que merece por m\u00e9ritos, perm\u00edtanme la redundancia que ya me estoy poniendo nerviosa. \u00bfY cu\u00e1ndo se va a demostrar esta superioridad sobre las otras mujeres? \u00a1Tach\u00e1n! Cuando una persona con privilegio de g\u00e9nero y de clase, alguien con m\u00e1s poder, el amo, en resumen, la escoja. Subrayo el privilegio de clase porque se trata de un pr\u00edncipe, no del vecino de al lado, ni mucho menos la pescadera de la esquina. Privilegio de g\u00e9nero y de clase. La escoge, pues, y ella acepta la elecci\u00f3n, nunca se plantea la posibilidad de que no lo haga. La aceptaci\u00f3n viene de serie. Imaginen que llega el pr\u00edncipe y la Cenicienta le dice: \u201cAy chico, que pereza me das\u201d\u2026 Ni se plantea, porque las mujeres, las Cenicientas, no podemos dejar pasar el amor\u00ae. Y ya est\u00e1. La Cenicienta gana y las mujeres a su alrededor pierden. Chimp\u00fan.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Cuando a\u00f1ado la capa de amor Disney tomo el paradigma de los cuentos infantiles rom\u00e1nticos, de los que las pel\u00edculas Disney son transmisores contempor\u00e1neos. Si nos seguimos contando estos cuentos es porque contienen informaci\u00f3n transmisible, socialmente aceptada<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El amor rom\u00e1ntico mata as\u00ed, exactamente. Mata porque nos confronta, mata porque nos a\u00edsla, mata porque hace pasar el amor\u00ae, es decir, la pareja, por delante de todo. Y cuando llega la violencia, ya me dir\u00e1s como se desmonta esto, y como se asimila que aquello que ten\u00eda que ser lo mejor que te ha pasado, aquello que te da valor y autoestima, resulta que es una porquer\u00eda. \u00bfComo lo hacemos? Porque en esta tesitura, compa\u00f1eras, hemos estado todas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un mont\u00f3n de presunciones err\u00f3neas alrededor del amor Disney que lo protegen, tambi\u00e9n entre las feministas. Una de ellas es que el amor Disney no es amor verdadero, es otra cosa. Y claro, lo que cada una de nosotras sentimos cuando nos enamoramos, faltar\u00eda m\u00e1s, \u00a1es amor! Por consiguiente, llegamos a la conclusi\u00f3n que el amor Disney es lo que sienten las dem\u00e1s. Lo se\u00f1alamos (en las dem\u00e1s) y nos quedamos tan anchas. Vayamos por partes: cuando decimos Disney, o rom\u00e1ntico, nos referimos a la construcci\u00f3n, no al sentimiento. Sentimos lo que sentimos, y sentimos lo que podemos sentir. Construimos el amor de esta manera, y lo peligroso es la manera de construirlo. Por otra parte, lo que sentimos tambi\u00e9n es una construcci\u00f3n. Pongo un ejemplo que tengo ya muy gastado pero que me parece muy \u00fatil. Si pensamos en pasear solas de noche por un cementerio sentimos miedo y si lo hici\u00e9ramos, nos morir\u00edamos efectivamente de miedo. Pero no tenemos ninguna experiencia (\u00a1en toda la historia!) de muertos que hayan salido de sus tumbas para matar a alguien, ni de violadores que violen despu\u00e9s de muertos, ni nada parecido. Seguramente ni los malos-malos van de noche a los cementerios porque all\u00ed no hay nada que hacer. Debe ser el lugar m\u00e1s seguro del mundo. El miedo que sentimos, pues, es un miedo construido socialmente.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El enamoramiento lo sentimos, claro, pero tambi\u00e9n lo construimos. Hay una serie de rituales de auto enamoramiento que incorporamos sin rodeos porque enamorarnos es un mandato de g\u00e9nero, porque ser mujeres es estar enamoradas, por mal que suene. Me s\u00e9 la teor\u00eda, pero tambi\u00e9n me remito a la pr\u00e1ctica y a las escasas \u00e9pocas de la vida que pasamos sin estar emparejadas. Para enamorarnos, y para enamorar, mitificamos, generamos narrativas de predestinaci\u00f3n, resignificamos las memorias de nuestras vidas para ir a parar all\u00e1, a aquel enamoramiento, a aquella pareja.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El amor rom\u00e1ntico mata as\u00ed, exactamente. Mata porque nos confronta, mata porque nos a\u00edsla, mata porque hace pasar el amor\u00ae, es decir, la pareja, por delante de todo<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y hacer todo esto no significa que no sentimos lo que sentimos ni quiere decir que aquello que sentimos no sea real, Ni siquiera quiere decir que sea \u201cmalo\u201d. Pero igual que hemos entendido que el g\u00e9nero es una construcci\u00f3n y no por ello es menos real, el enamoramiento se tendr\u00eda que entender de una manera similar, y entender tambi\u00e9n sur performatividad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra cuesti\u00f3n que asumimos respecto al enamoramiento y que, para m\u00ed, contradice de manera frontal el pensamiento feminista, es la falta de acci\u00f3n ante el enamoramiento. La inevitabilidad, que cuando te enamoras no puedes hacer nada, es una idea extremadamente peligrosa. Nuestro deseo, que es nuestro, que es propio, pasa a ser un deseo de reciprocidad, deseo de ser deseada, en un ejercicio de auto cosificaci\u00f3n que no tiene que ver con el cuerpo sino con la mirada recibida, con la necesidad de recibir la mirada del deseo rec\u00edproco. De alguna manera, entregamos nuestro deseo sin decidir ni tan solo hacerlo: nos nace entregado. El deseo se completa con la reciprocidad\u2026 y es as\u00ed como lo perdemos. Desear y querer ser deseada son dos cosas que debemos diferenciar. La predestinaci\u00f3n tambi\u00e9n se articula con este relato de la inevitable: la otra y yo estamos destinadas, y contra el destino pues ya me dir\u00e1s. Es una l\u00f3gica curiosa para un movimiento des-esencializador como el feminismo que ha luchado tanto para arrancar nuestras vidas de las garras de la predestinaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para acabarlo de rematar, el amor de verdad, el amor-amor, es \u00fanico. Ninguna Cenicienta tiene tres maridos y dos novias. El cuento acaba cuando encuentras el Amor, con may\u00fasculas, y ya est\u00e1. \u00bfComo lo hacemos para conjugar esta idea que tenemos muy enraizada con la realidad amorosa de nuestras vidas largas y cambiantes, con nuestras biograf\u00edas llenas de amores? F\u00e1cil: neg\u00e1ndolos todos, menos el amor presente. Hay un mont\u00f3n de canciones que hablan de ello, de la especificidad tan espec\u00edfica de lo que sentimos t\u00fa y yo como si nadie lo sintiera igual o como si cada una de nosotras no lo hubi\u00e9semos sentido antes. Madre m\u00eda, la intensidad. Pong\u00e1monos serias un momento, y sin hacerlo p\u00fablico, contest\u00e9monos en privado, en silencio: descartemos el amor actual, quien lo est\u00e9 viviendo. Porque ya sabemos que no podemos ser objetivas, pero, repasando vuestros amores anteriores, \u00bfno os parece que cada vez os parec\u00eda que era el Amor y es la ruptura la marca que nos hace repensarlo como no-verdadero en tanto que temporal, no eterno?<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con todo este tinglado est\u00e1 claro que estamos bastante indefensas ante el enamoramiento. Pero a\u00fan nos queda el meollo, la cuesti\u00f3n que para m\u00ed es clave: la confrontaci\u00f3n horizontal y cuando digo horizontal pienso en la Cenicienta y las hermanas como pienso en nosotras como enamoradas y en las amigas, como pienso en nosotras como enamoradas y las exparejas de nuestra pareja. He escrito alguna vez que la expareja de nuestra pareja tiene informaci\u00f3n transcendente\u2026 y ojal\u00e1 lo hubiese aprendido antes, pero el sistema no nos lo deja ver. El sistema de confrontaci\u00f3n, aquel que nos dice que las dem\u00e1s mujeres nos tienen envidia y desean nuestro pr\u00edncipe o nuestra princesa, nos ense\u00f1a que somos competidoras natas y que conseguir la atenci\u00f3n de aquella persona demostrar\u00e1 que somos mejores. Tal vez no vayamos por la vida pensando que somos mejores (tal vez, digo) pero todas hemos vivido la sensaci\u00f3n de no ser las escogidas y pensar que somos peores. Forma parte del mismo entramado.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La confrontaci\u00f3n se para en cada paso, buscando alianzas, parando los golpes y no tendiendo la otra mejilla, protegi\u00e9ndonos sin atacar, que son cosas diferentes<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La rueda es una rueda y, como a tal, es infinita. Si par\u00e1semos la confrontaci\u00f3n, si al menos di\u00e9semos espacio para pararla, buena parte del todo cambiar\u00eda. Pero pararla nos har\u00eda cambiar la manera en que nos situamos respecto a los amores, porque la autoestima tiene mucho que ver con este ser mejor-peor que las dem\u00e1s. Porque vivimos en un mundo jer\u00e1rquico donde s\u00f3lo es v\u00e1lido aquello que es mejor, en un mundo que nos pide, constantemente, sobresalir, individualizarnos. Si par\u00e1semos la rueda, romper una relaci\u00f3n no ser\u00eda un fracaso de dimensiones tan terribles, no ser\u00eda una verg\u00fcenza, ser\u00eda un paso m\u00e1s, natural, en los m\u00faltiples caminos de la vida.  Si la par\u00e1semos no hablar\u00edamos de estar solas cuando no tenemos pareja porque, de hecho, no lo estar\u00edamos. Porque nuestras amigas tampoco priorizar\u00edan sus parejas por delante de sus otros afectos, porque podr\u00edamos hacer red, podr\u00edamos hacer enjambre. Si la par\u00e1semos ir\u00edamos a hablar con las exparejas de nuestra pareja para ver c\u00f3mo les ha ido, y nos lo explicar\u00edan con sinceridad porque en ello no les ir\u00eda el orgullo ni la autoestima. Si la par\u00e1semos, estoy convencida que estar\u00edamos abriendo\u202frendijas, entre todas, para poder huir de la violencia cuando llega la violencia. Y hemos perdido demasiadas compa\u00f1eras en este camino para pensar que es una cosa sin importancia, un detalle sin m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No solo no paramos la confrontaci\u00f3n horizontal cuando se trata de amores, sino que publicitamos constantemente el entramado. Cada vez que lucimos nuestra pareja estamos enviando un mensaje claro a las dem\u00e1s: la felicidad es esto, ser una mujer de \u00e9xito es esto, sin esto no somos nada, ni nosotras, las feministas, las empoderadas y todo eso que decimos ser. Podemos romper todos los mandatos de g\u00e9nero, pero este no podemos, no sabemos, no nos atrevemos, de tan potente que es el sistema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La construcci\u00f3n de g\u00e9nero est\u00e1 anclada en todo esto, en enamorarnos. Lo que digo no es nada nuevo, pero quiz\u00e1s no hayamos conseguido entender las \u00faltimas consecuencias de todo esto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para concluir y no dejarme nada en el tintero, apunto tambi\u00e9n la cuesti\u00f3n de la monogamia. Ya he intentado demostrar en otros trabajos que la monogamia es un sistema de distribuci\u00f3n de los v\u00ednculos y que no va de cantidad, de tener diversas parejas, sino del peso que esta construcci\u00f3n tiene ante el resto de los v\u00ednculos. En eso que llamamos\u202fpoliamor\u202fy que, para m\u00ed, es una forma de monogamia en tanto que sigue trabajando sobre el peso de la pareja se habla mucho de temas como la compersi\u00f3n, un neologismo para definir la alegr\u00eda ante la felicidad del otro. No puedo dejar de se\u00f1alar la miseria de una sociedad que no tiene una palabra para definir esto. En este submundo poliamoroso ya existe incluso el s\u00edndrome de la buena poliamorosa, que viene a ser la modernizaci\u00f3n formal del mito de la buena esposa. Parar la confrontaci\u00f3n horizontal conlleva conocer bien sus propios l\u00edmites y saberlos proteger, si lo que queremos parar es la violencia. Como todas las cuestiones sist\u00e9micas en las que estamos poniendo el cuerpo, no podremos cambiar de manera individual ni de manera inmediata. La confrontaci\u00f3n se para en cada paso, buscando alianzas, parando los golpes y no tendiendo la otra mejilla, protegi\u00e9ndonos sin atacar, que son cosas diferentes. Agenci\u00e1ndonos nuestra vida, la intimidad de nuestra vida tambi\u00e9n, la intimidad de nuestros deseos y de nuestros amores, dej\u00e1ndonos de mares y cielos y volviendo a la tierra porque el Amor se vuelva, por fin, amor en min\u00fascula, una emoci\u00f3n que nos haga bien y no nos haga, colectivamente, ni dependientes, ni sufridoras ni violentas ni violentadas. Abrir entre todas las rendijas para huir y abrir los espacios para acogernos cuando tenemos que huir. Tambi\u00e9n a escala material, tambi\u00e9n a escala emocional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nunca he cre\u00eddo en la varita m\u00e1gica de la resoluci\u00f3n de este infierno en el que vivimos: soy de la escuela interseccional y creo que el an\u00e1lisis nos da instrumentos para entender la realidad, pero que no es la realidad. Y a pesar de ello, estoy convencida, tengo la certeza \u00edntima (ve t\u00fa a saber qu\u00e9 significa esto) que, si pusi\u00e9semos m\u00e1s ah\u00ednco en parar la confrontaci\u00f3n entre nosotras, nada volver\u00eda a ser igual. Y todo ser\u00eda mejor, m\u00e1s vivible, menos violento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si alguna cosa del pensamiento cr\u00edtico amoroso me interesa son los feminicidios y el largo periplo de violencias de nuestras vidas amorosas. Sabemos que los feminicidios est\u00e1n relacionados con la construcci\u00f3n de g\u00e9nero, con la masculinidad guerrera i posesiva, con la cosificaci\u00f3n de nuestras vidas, con la conquista de nuestro cuerpo como otro campo de batalla a a\u00f1adir a la larga lista de campos de batalla. Pero tambi\u00e9n tienen relaci\u00f3n con nuestra construcci\u00f3n amorosa dependiente, a escala emocional y a escala material, en nuestra construcci\u00f3n de subjetividad, y requiere la colectivizaci\u00f3n de las l\u00edneas de fuga. 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