{"id":16042,"date":"2020-07-10T14:21:26","date_gmt":"2020-07-10T14:21:26","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaidees.cat\/?p=16042"},"modified":"2020-07-29T11:22:18","modified_gmt":"2020-07-29T11:22:18","slug":"un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/","title":{"rendered":"Un conflicto sobre el poder y el reconocimiento"},"content":{"rendered":"\n<p>S\u00f3lo hace tres meses que el gobierno central y el de la Generalitat reconocieron institucionalmente la existencia de un conflicto pol\u00edtico entre Catalunya y Espa\u00f1a. Decidieron abordarlo a trav\u00e9s de una Mesa de Di\u00e1logo que se constituy\u00f3 el 26 de febrero de 2020, durante una reuni\u00f3n bilateral encabezada por los respectivos presidentes y que se celebr\u00f3 en el Palacio de La Moncloa.<\/p>\n\n\n\n<p>La escenificaci\u00f3n visualizaba, como m\u00ednimo, la voluntad de encauzar un conflicto de Estado abierto desde los Acontecimientos de Oto\u00f1o y que ten\u00eda su origen, como sintetiz\u00f3 Ignacio S\u00e1nchez-Cuenca <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-01\" class=\"scroll-to\">[1]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">1 \u2014 Ignacio S\u00e1nchez-Cuenca (2018). La confusi\u00f3n nacional: La democracia espa\u00f1ola ante la crisis catalana.\u00a0Editorial Catarata\n<\/span><\/span>, en la crisis constitucional que se inici\u00f3 en 2010 con la sentencia del Tribunal Constitucional contra el plebiscitado Estatuto de Autonom\u00eda. Esta no es pues una historia que comenz\u00f3 hace cuatro d\u00edas. Es la historia de una crisis podrida. Porque podr\u00edamos convenir sin exagerar que la \u00faltima d\u00e9cada ha sido institucionalmente perdida con respecto a la actualizaci\u00f3n del modelo territorial.<\/p>\n\n\n\n<p>La constituci\u00f3n de la Mesa Estado \/ Generalitat no naci\u00f3 de la buena voluntad, sino de la necesidad de una de las partes: fue la condici\u00f3n del acuerdo que el PSOE y ERC hab\u00edan suscrito pocas semanas antes, un acuerdo en virtud del cual los diputados republicanos se compromet\u00edan a facilitar la investidura del socialista Pedro S\u00e1nchez. Inmediatamente despu\u00e9s de aquella reuni\u00f3n digamos fundacional, ambas partes emitieron un comunicado <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-02\" class=\"scroll-to\">[2]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">2 \u2014 Comunicado conjunto de la mesa de di\u00e1logo. Presidencia del Gobierno y Generalitat de Catalunya. Madrid, 26 de febrero de 2020.\n<\/span><\/span> en el que se esbozaba la metodolog\u00eda de trabajo que hab\u00edan pactado: reuniones mensuales, alternativamente en Madrid y Barcelona, y el establecimiento de grupos de trabajo que elaborar\u00edan acuerdos que ser\u00edan ratificados por los presidentes y vicepresidentes. Tambi\u00e9n se delimitaba el marco dentro del cual se podr\u00edan suscribir los hipot\u00e9ticos acuerdos: \u00abCualquier acuerdo que se adopte en el seno de la mesa se formular\u00e1 en el marco de la seguridad jur\u00eddica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La frase era una variante del tercer punto de la Declaraci\u00f3n de Pedralbes <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-03\" class=\"scroll-to\">[3]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">3 \u2014 Declaraci\u00f3n de Pedralbes. Barcelona, 20 de diciembre de 2018.\n&nbsp;\n<\/span><\/span>, que algunos de los mismos actores ya hab\u00edan suscrito el 20 de diciembre de 2018: \u00ablos Gobiernos de Espa\u00f1a y Catalu\u00f1a convinieron en afirmar que deben seguir potenci\u00e1ndose los espacios de di\u00e1logo que permitan atender las necesidades de la sociedad y avanzar en una respuesta democr\u00e1tica a las demandas de la ciudadan\u00eda de Catalu\u00f1a, en el marco de la seguridad jur\u00eddica\u00bb. Pero hace dos a\u00f1os y medio, a las pocas semanas del encuentro del Palau de Pedralbes, las posibilidades de iniciar un proceso de di\u00e1logo institucional quedaron truncadas incluso antes de constituirse una mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>La histeria generada por la posibilidad de que una mesa de di\u00e1logo todav\u00eda inexistente contara con la figura de un relator evidenci\u00f3, de nuevo, la fuerte tensi\u00f3n polarizadora que genera el conflicto territorial. Y no s\u00f3lo eso. Demostr\u00f3 tambi\u00e9n la falta de convicci\u00f3n con la que el gobierno socialista pod\u00eda o estaba dispuesto a iniciar un proceso sin un calendario cerrado pero encaminado a la resoluci\u00f3n del conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p>No abordar el conflicto tuvo unas consecuencias inmediatas: la desestabilizaci\u00f3n del gobierno surgido de una moci\u00f3n de censura, en la que fueron determinantes las fuerzas nacionalistas catalanas, fue en aumento. Porque, sin la mesa y sin di\u00e1logo, los dos grupos soberanistas catalanes, compitiendo entre ellos, optaron por no apoyar el proyecto de presupuestos del gobierno socialista. Por consiguiente, Pedro S\u00e1nchez se vio abocado a convocar elecciones generales. A corto y medio plazo esta tampoco fue una decisi\u00f3n estabilizadora y la controversia territorial, en paralelo a las sesiones del juicio contra los l\u00edderes del <em>proc\u00e9s<\/em> que se celebraba en el Tribunal Supremo, determin\u00f3 la campa\u00f1a electoral. El 28 de abril de 2019 se celebraron elecciones, gan\u00f3 S\u00e1nchez, pero no obtuvo el apoyo necesario para ser investido. El 10 de noviembre del mismo a\u00f1o se tuvieron que repetir los comicios. Y fue entonces, tras el acuerdo de coalici\u00f3n entre el PSOE y Unidas Podemos, y del aumento de los resultados de VOX, cuando se produjeron las negociaciones entre el PSOE y ERC que terminaron con el acuerdo de investidura.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras ERC garantizaba la investidura concediendo su abstenci\u00f3n, los socialistas aceptaban constituir, ahora s\u00ed, una Mesa de Di\u00e1logo. Pero la posibilidad de avanzar mediante la metodolog\u00eda pactada se ha congelado.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La gesti\u00f3n controvertida del estado de alarma, con una recentralizaci\u00f3n de competencias que se ha demostrado m\u00e1s bien ineficiente, ha evidenciado el coste que tiene el desgaste continuado del modelo territorial del Estado de 1978 <\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>La crisis sanitaria provocada por la pandemia de la COVID-19 lo ha situado todo en un estado de inesperada excepcionalidad. Tambi\u00e9n el di\u00e1logo reci\u00e9n estrenado. Pero ni la excepcionalidad ha podido tapar los problemas derivados de la no resoluci\u00f3n del conflicto: la gesti\u00f3n controvertida del estado de alarma, con una recentralizaci\u00f3n de competencias que se ha demostrado m\u00e1s bien ineficiente, ha evidenciado el coste que tiene el desgaste continuado del modelo territorial del Estado de 1978. Este desgaste es la consecuencia de la incapacidad de resoluci\u00f3n del conflicto, enquistado durante a\u00f1os y a\u00fan m\u00e1s desde el <em>crack <\/em>degradador que fue la sever\u00edsima sentencia dictada por el Supremo. Por otra parte, este desgaste no es inocuo. Porque cuando se salta de la gesti\u00f3n a la decisi\u00f3n pol\u00edtica se revela que la desconfianza tiene consecuencias y, si no hay lealtad entre las partes, dif\u00edcilmente se puede cogobernar con eficiencia. Constatarlo en esta situaci\u00f3n l\u00edmite deber\u00eda ser el principal incentivo de los gobernantes para seguir avanzando en la v\u00eda del di\u00e1logo. <\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Un conflicto constituyente<\/h5>\n\n\n\n<p>No hay ni un solo momento ni un \u00fanico factor que explique de manera completa la reaparici\u00f3n tan punzante del conflicto Catalunya \/ Espa\u00f1a. Este conflicto, que ha sido una constante del Estado espa\u00f1ol moderno, es la manifestaci\u00f3n de un problema complejo. El problema es el de la articulaci\u00f3n del poder pol\u00edtico en un estado compuesto donde Catalunya hab\u00eda sido la f\u00e1brica de Espa\u00f1a desde la Revoluci\u00f3n Industrial. El problema reside en la distribuci\u00f3n del poder pol\u00edtico en un pa\u00eds en el que conviven diversas comunidades nacionales, singularizadas por la lengua propia, pero donde la mayoritaria es la que puede, define y preserva la idea hegem\u00f3nica de naci\u00f3n con todo lo que ello implica. El problema, cuando la democracia lo ha hecho posible, se ha ido manifestando de forma reiterada desde el momento en que el movimiento catalanista estructur\u00f3 una alternativa pol\u00edtica a principios del siglo XX. Ha actuado como un vector de cambio, como como un factor de modernizaci\u00f3n, para decirlo con Vicente Cacho Viu. Desde entonces, cuando el conflicto ha reaparecido, problematizando el estatus quo, lo ha hecho retroaliment\u00e1ndose con otros conflictos activos en la sociedad de su tiempo. No se trata, pues, de un asunto coyuntural. La historia as\u00ed lo demuestra.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tampoco hay que ir tan atr\u00e1s. Ahora no toca. Convengamos, para empezar, que el actual conflicto se produce porque el modelo territorial que delimitaba el ordenamiento constitucional del Estado de 1978 se ha bloqueado. Este modelo, dise\u00f1ado despu\u00e9s de la dictadura en un momento de debilitamiento de la idea hegem\u00f3nica de naci\u00f3n espa\u00f1ola, permiti\u00f3 ir superando durante casi un cuarto de siglo las tensiones pol\u00edticas que produc\u00eda el conflicto sobre la distribuci\u00f3n del poder. El desbloqueo de las tensiones no se produc\u00eda primordialmente en el \u00e1mbito que le deber\u00eda haber sido propio \u2015las comisiones de traspasos Estado \/ Generalitat\u2015 sino que casi siempre era el resultado de acuerdos entre partidos, cuando la fuerza parlamentaria del catalanismo en las Cortes lo convert\u00eda en muleta imprescindible para investir gobiernos espa\u00f1oles o garantizar su gobernabilidad. Estos acuerdos respond\u00edan m\u00e1s al pragmatismo que a la compartici\u00f3n de una misma idea de modelo territorial y, como respond\u00edan m\u00e1s a la necesidad aritm\u00e9tica que a un proyecto compartido a largo plazo, operaron siguiendo una l\u00f3gica siempre m\u00e1s regionalista que federal. Fue as\u00ed como la administraci\u00f3n central del Estado fue transfiriendo una serie de competencias para que las ejercieran los gobiernos auton\u00f3micos, sin que hubiera una transferencia an\u00e1loga de herramientas fiscales.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esta mec\u00e1nica territorial permiti\u00f3 consolidar la impresi\u00f3n de que la Generalitat era casi como un Estado \u2015una idea reforzada por el fuerte presidencialismo ejercido por Josep Tarradellas y sobre todo por Jordi Pujol durante 23 a\u00f1os\u2015. Fue una mec\u00e1nica \u00fatil que se empez\u00f3 a averiar cuando Aznar consolid\u00f3 su ambicioso proyecto de Segunda Transici\u00f3n, sobre todo durante su segunda legislatura como Presidente. Es una consolidaci\u00f3n que no se explica sin el rearme de la noci\u00f3n hegem\u00f3nica de naci\u00f3n espa\u00f1ola, legitimado por la lucha contra ETA, y el consiguiente descr\u00e9dito de la alternativa nacionalista perif\u00e9rica. Fue gracias a este cambio cultural, a la vez que neoliberal, cuando la <em>aznaridad <\/em>aplic\u00f3 una serie de medidas econ\u00f3micas que consolidaron una \u00e9lite dentro y fuera del Estado que dispar\u00f3 la potencia de Madrid como polo de referencia de la globalizaci\u00f3n en clave hisp\u00e1nica. El pol\u00edtico catal\u00e1n m\u00e1s innovador de la democracia lanz\u00f3 un grito de alerta en un art\u00edculo program\u00e1tico: \u00abMadrid se va\u00bb <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-04\" class=\"scroll-to\">[4]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">4 \u2014 Pasqual Maragall (2001). \u00abMadrid se va\u00ab. Art\u00edculo de opini\u00f3n publicado en El Pa\u00eds el 27 de febrero de 2001.\n&nbsp;\n<\/span><\/span>. Pero la clase dirigente catalana, alimentada entorno del poder convergente, no supo decodificar la potencia del cambio que se estaba produciendo y prefiri\u00f3 seguir fumando sus puros en los salones del Hotel Majestic mientras se consolidaba una din\u00e1mica de provincializaci\u00f3n. Tampoco mostraron una preocupaci\u00f3n excesiva mientras la corrupci\u00f3n iba carcomiendo un imperio menguante.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez la excepci\u00f3n m\u00e1s significativa se formul\u00f3 en 2001 desde un centro de poder tradicional de la \u00e9lite catalana. La nota \u00abEl papel del Estado en el mantenimiento del equilibrio econ\u00f3mico territorial en Espa\u00f1a\u00bb <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-05\" class=\"scroll-to\">[5]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">5 \u2014 C\u00edrculo de Econom\u00eda. \u00abEl papel del estado en el mantenimiento del equilibrio econ\u00f3mico territorial en Espa\u00f1a\u00ab. Barcelona, octubre de 2001.\n<\/span><\/span>, elaborada por el C\u00edrculo de Econom\u00eda durante la presidencia de Gabarr\u00f3, lleg\u00f3 hasta la Moncloa pero fue desconsiderada. M\u00e1s de lo mismo ocurri\u00f3 con la relectura de la Constituci\u00f3n que Pujol pidi\u00f3 a sus juristas de cabecera: se trataba de elaborar una propuesta jur\u00eddica que, sin necesidad de reformar ni el Estatuto ni la Carta Magna, dotara de contenido pol\u00edtico la distinci\u00f3n entre nacionalidades y regiones. La propuesta <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-06\" class=\"scroll-to\">[6]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">6 \u2014 Enric Argullol y Murgadas (1999). \u00abCriteris per a un desenvolupament institucional\u00ab. Institut d&#8217;Estudis Auton\u00f2mics, Generalitat de Catalunya. Barcelona, 1999.\n<\/span><\/span> tambi\u00e9n fue rechazada por Aznar porque era completamente opuesta a la naturaleza profunda de un proyecto avalado por su mayor\u00eda absoluta.<\/p>\n\n\n\n<p>Resumiendo: el regionalismo catalanista no logr\u00f3 revertir una din\u00e1mica de acumulaci\u00f3n de poder centralista y as\u00ed, cuando la econom\u00eda financiera se convirti\u00f3 en un elemento central del PIB espa\u00f1ol, no hubo manera de revertir una din\u00e1mica provincializadora que quedaba oculta por la transformaci\u00f3n de Barcelona en un im\u00e1n del turismo mundial. Era de esperar, por tanto, que m\u00e1s tarde o m\u00e1s temprano reapareciera el viejo conflicto Catalunya \/ Espa\u00f1a. Porque se repet\u00eda el factor que tiene la potencialidad de reactivarlo: una descompensaci\u00f3n del poder espa\u00f1ol por muchos motivos y tambi\u00e9n por motivos pol\u00edticos. Una descompensaci\u00f3n que afecta a Catalunya, pero tambi\u00e9n otros territorios del Estado: el contraste entre un Madrid DF y buena parte del pa\u00eds, desde la periferia a la Espa\u00f1a vaciada.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El cambio de paradigma<\/h5>\n\n\n\n<p>Las dificultades del catalanismo para resolver el conflicto a trav\u00e9s del ordenamiento constitucional del &#8217;78 se fueron constatando a lo largo del tortuoso proceso de reforma del Estatuto. Si el texto deb\u00eda servir para hacer mutar la Constituci\u00f3n del &#8217;78 y as\u00ed federalizar el autogobierno catal\u00e1n, las resistencias para impedirlo fueron tan fuertes que de una manera descarnada se evidenci\u00f3 que el estatus quo fijado por la <em>aznaridad <\/em>ten\u00eda la capacidad para cerrar el modelo territorial blindando su poder. La ten\u00eda y la ejerci\u00f3, y ni las presiones de Rodr\u00edguez Zapatero desde La Moncloa fueron suficientes. Con la sentencia publicada a mediados de 2010 fueron fructificando las semillas del soberanismo que se hab\u00edan ido sembrando durante el segundo Tripartito. Mientras el Tribunal Constitucional deliberaba, aparecieron nuevos conceptos, nuevos discursos, nuevas plataformas y nuevos partidos. O eran independentistas o reforzaban el marco del independentismo. Entre la sentencia y aquel proceso de soberanizaci\u00f3n del catalanismo, una parte muy importante de la sociedad catalana asumi\u00f3 que el Estado del &#8217;78 rechazaba su naturaleza nacional compuesta y las \u00e9lites regionales constataron que las v\u00edas legales del Estado del &#8217;78 ya no permit\u00edan redistribuir el poder territorial de una manera equitativa. Buena parte de la sociedad catalanista hizo un cambio de escala determinante. Cuando la crisis de la representatividad era una respuesta que se extend\u00eda por todas partes como consecuencia de la crisis econ\u00f3mica de 2008, la sociedad catalana comenz\u00f3 a reclamar soberan\u00eda de una manera sostenida.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p> La ruptura de la seguridad jur\u00eddica, que es un acto de violencia institucional, pone la democracia en suspensi\u00f3n y s\u00f3lo es pol\u00edticamente fecunda si se dispone de la fuerza para hacerla efectiva <\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p> Fue as\u00ed como el conflicto Catalunya \/ Espa\u00f1a dej\u00f3 de centrarse esencialmente sobre el poder. Era sobre el poder, pero tambi\u00e9n sobre el reconocimiento. El conflicto sobre el poder, que hab\u00eda sido el cl\u00e1sico del catalanismo, se solapaba con un conflicto sobre el <em>demos <\/em>que pod\u00eda cuestionar el fundamento del Estado del &#8217;78. En ninguno de los dos conflictos el poder central quiso dar respuesta. No era y no es f\u00e1cil hacerlo. Abordar la demanda de poder no lo era en absoluto, en el contexto de la crisis de la deuda soberana que estaba poniendo en riesgo la soberan\u00eda del Estado espa\u00f1ol. Abordar la demanda de reconocimiento implica, se quiera o no, evidenciar que Espa\u00f1a es un estado nacionalmente compuesto y, por tanto, poner en cuesti\u00f3n la idea nacional hegem\u00f3nica y el estatus quo que pivota sobre ella. No era f\u00e1cil, de acuerdo, pero era y es necesario: desatender el conflicto terminar\u00eda poniendo en riesgo la estabilidad del poder ejecutivo espa\u00f1ol y la calidad de nuestra democracia. <\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>El silencio de Rajoy fue replicado por el catalanismo no por medio de propuestas de acuerdos graduales, sino radicalizando progresivamente su posicionamiento. Es la din\u00e1mica que defin\u00ed como la confabulaci\u00f3n de los irresponsables <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-07\" class=\"scroll-to\">[7]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">7 \u2014 Jordi Amat (2017). La confabulaci\u00f3 dels irresponsables. Nuevos Cuadernos Anagrama. Editorial Anagrama.\n<\/span><\/span>, que Artur Mas crey\u00f3 que pod\u00eda controlar y se le escap\u00f3 de las manos. Y que llev\u00f3 a las instituciones de autogobierno a proclamar, desde finales del a\u00f1o 2015, que se adentrar\u00edan por la v\u00eda iliberal de la unilateralidad. Pero los dirigentes catalanes no estaban ni mucho menos preparados para gestionar la situaci\u00f3n que fueron performatizando durante toda la legislatura. Hasta que los d\u00edas 6 y 7 de septiembre, con la aprobaci\u00f3n de las leyes de desconexi\u00f3n, saltaron al vac\u00edo. La ruptura de la seguridad jur\u00eddica, que es un acto de violencia institucional, pone la democracia en suspensi\u00f3n y s\u00f3lo es pol\u00edticamente fecunda si se dispone de la fuerza para hacerla efectiva y se tiene la capacidad de llevar un conflicto hasta las \u00faltimas consecuencias. Por suerte, la fantas\u00eda de un Maidan catal\u00e1n no fue m\u00e1s all\u00e1 de los cen\u00e1culos elitistas de los conspiradores de sal\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El 1 de Octubre, ciertamente, el <em>demos<\/em> independentista se expres\u00f3 de manera \u00e9pica cuando el Estado no impidi\u00f3 la celebraci\u00f3n del refer\u00e9ndum (sin garant\u00edas). La onda expansiva de ese d\u00eda gener\u00f3 un clima revolucionario suficientemente fuerte como para crear un vac\u00edo de poder en Espa\u00f1a durante unas horas. S\u00f3lo unas horas. Porque el Estado respondi\u00f3 a la escenificaci\u00f3n de la ruptura con formas autoritarias que abortaron en seco una situaci\u00f3n cr\u00edtica. Asimismo, la polarizaci\u00f3n extremada que origin\u00f3 aquella situaci\u00f3n compact\u00f3 parte de la ciudadan\u00eda catalana que ten\u00eda la nacionalidad espa\u00f1ola como preferente y que sinti\u00f3 aut\u00e9nticamente amenazados sus derechos. Nunca como entonces el anti-catalanismo ha tenido tanta fuerza en Catalunya. El fracaso de la unilateralidad fue estrepitoso.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El objetivo de la negociaci\u00f3n<\/h5>\n\n\n\n<p>Durante los \u00faltimos quince a\u00f1os las apuestas del catalanismo mayoritario para resolver el conflicto Catalunya \/ Espa\u00f1a no han funcionado. Primero la v\u00eda estatutaria se fue desgastando como mecanismo jur\u00eddico efectivo para la redistribuci\u00f3n del poder del Estado, como herramienta actualizada de autogobierno, tal como expres\u00f3 Jaume Claret <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-08\" class=\"scroll-to\">[8]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">8 \u2014 Jaume Claret (2019). \u00abSimplificaci\u00f3 del catalanisme\u00ab. Art\u00edculo publicado el 13 de septiembre de 2019 en la revista Pol\u00edtica&amp;Prosa, dosier n\u00famero 11.\n<\/span><\/span>. La ruptura del ordenamiento constitucional, que fue est\u00e9ril, tuvo unos costes elevad\u00edsimos. La derrota de la unilateralidad, que ha tenido y tiene la situaci\u00f3n de los presos y los expatriados como venganza insoportable, no implica que el conflicto se haya resuelto. Ellos son las v\u00edctimas m\u00e1s evidentes y la soluci\u00f3n de su situaci\u00f3n es una condici\u00f3n necesaria para avanzar con una m\u00ednima lealtad entre las partes. De las tres posibilidades para revertir la sentencia \u2015indulto, amnist\u00eda y reforma penal\u2015 probablemente sea la reforma del c\u00f3digo la que pueda salir de la Mesa de Di\u00e1logo <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-09\" class=\"scroll-to\">[9]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">9 \u2014 Jordi Amat (2020). \u00abEl codi de la taula\u00ab. Art\u00edculo de opini\u00f3n publicado en La Vanguardia el 8 de marzo de 2020.\n<\/span><\/span>. Pero el conflicto no se resuelve s\u00f3lo corrigiendo la ignominia de la condena.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>De las posibilidades para revertir la sentencia, probablemente sea la reforma del c\u00f3digo la que pueda salir de la Mesa de Di\u00e1logo. Pero el conflicto no se resuelve s\u00f3lo corrigiendo la ignominia de la condena<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p> Mientras contin\u00fae abierto, seguir\u00e1 afectando al conjunto de la ciudadan\u00eda. La catalana, pero dir\u00eda que tambi\u00e9n los ciudadanos de toda Espa\u00f1a. Porque la no resoluci\u00f3n impacta en las instituciones catalanas, pendientes a\u00fan de muchos procesos penales abiertos. El conflicto corroe el autogobierno catal\u00e1n, sin duda, dificultando que lo caracterice el espejismo de la excelencia gestora y sacrificando parte del consentimiento que le otorga la ciudadan\u00eda. Pero la cronificaci\u00f3n del conflicto tambi\u00e9n tiene efectos directos en el desgaste continuado del modelo territorial del &#8217;78 y en la dificultad de la gobernaci\u00f3n a escala estatal: el conflicto es, como poco, el principal factor de una polarizaci\u00f3n que desestabiliza gobiernos, lima las mayor\u00edas, dificulta la adopci\u00f3n de grandes acuerdos, consume muchas energ\u00edas y en ocasiones ha forzado al Estado a usar la coerci\u00f3n como respuesta efectiva pero corrosiva de la calidad democr\u00e1tica. <\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Dicho de otro modo, mientras no se resuelve el conflicto y a\u00fan se tensa m\u00e1s, la calidad democr\u00e1tica del Estado de 1978 se debilita. Revertir esta din\u00e1mica es el principal incentivo del Estado para afrontarlo. Mantenerlo tiene un coste evidente. Su permanencia es fuente de inestabilidad en tiempos de fragmentaci\u00f3n parlamentaria. As\u00ed se ha constatado en los \u00faltimos tres a\u00f1os. Y cuando las consecuencias del conflicto se han desbocado, se ha acelerado la consolidaci\u00f3n del nacional populismo de VOX \u2015otro vector de debilitamiento del Estado\u2015. Para resumir: una respuesta reformista al conflicto ser\u00eda una v\u00eda de estabilizaci\u00f3n del conflicto de Estado que arrastramos desde 2017 y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, de la crisis constitucional abierta desde 2010. Me parece dif\u00edcil, desde ambos lados, no asumir este diagn\u00f3stico sobre el conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que el conflicto sigue abierto y sabemos lo que no ha funcionado para resolverlo. Sabemos qu\u00e9 partes han reconocido su existencia y sabemos que estas partes han aceptado que se debe resolver en el marco de la seguridad jur\u00eddica. Lo que no sabemos a\u00fan es si ambas comparten diagn\u00f3stico sobre las dimensiones del conflicto \u2015mi tesis es que son el poder y el reconocimiento\u2015 ni tampoco sabemos si las partes conocen de una manera efectiva la fuerza de la que disponen, es decir, cu\u00e1l es el apoyo no s\u00f3lo parlamentario sino tambi\u00e9n social y econ\u00f3mico con el que cuentan para poder negociar. Compartir este conocimiento deber\u00eda ser el objetivo primero de la Mesa de Di\u00e1logo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero por si fuera poco y para ser honestos, mientras escribo estas l\u00edneas desconocemos qu\u00e9 correlaci\u00f3n de fuerzas se habr\u00e1 consolidado cuando se tenga que iniciar la reconstrucci\u00f3n de la econom\u00eda tras el Gran Cierre y si, en la nueva realidad sobre la que deber\u00e1 actuar la pol\u00edtica, el conflicto territorial seguir\u00e1 siendo o no una prioridad y como se solapar\u00e1 a la crisis econ\u00f3mica que se producir\u00e1. A corto y medio plazo, pues, el futuro plantea un interrogante de incertidumbre.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El &#8216;<em>proc\u00e9s&#8217; <\/em>s\u00f3lo terminar\u00e1 cuando la ciudadan\u00eda de Catalunya sea llamada a votar para que, por medio del ejercicio del voto, sea reconocida como sujeto. La cuesti\u00f3n, por tanto, es qu\u00e9 votar <\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p> Pero si se preserva la voluntad de seguir avanzando seg\u00fan la metodolog\u00eda de la Mesa de Di\u00e1logo ser\u00e1 necesario, ante todo, compartir todo este conocimiento debidamente actualizado. S\u00f3lo as\u00ed se podr\u00e1 pasar de la fase de di\u00e1logo, que no compromete del todo, a una fase de negociaci\u00f3n, que a\u00fan no ha comenzado y es donde se arriesga, porque obliga a la toma de unas decisiones que revelan la imposibilidad de conseguir los objetivos de m\u00e1ximos. El proceso no ser\u00e1 r\u00e1pido ni ser\u00e1 de ruptura. Ser\u00e1 gradual y ser\u00e1 largo. Probablemente se alargar\u00eda durante dos legislaturas, como apunt\u00f3 Andreu Mas-Colell no hace mucho en un art\u00edculo fundamental <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-010\" class=\"scroll-to\">[10]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">10 \u2014 Andreu Mas-Colell. \u00abUn pasaje estrecho, pero pasaje al fin\u00ab. Tribuna publicada en El Pa\u00eds el 17 de diciembre de 2019.\n<\/span><\/span>. Aquel art\u00edculo es uno m\u00e1s de un <em>corpus <\/em>valioso de propuestas pol\u00edticas que se han formulado desde Catalunya y que se deber\u00e1n poner encima de la mesa. <\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Para terminar, enumero algunas de estas propuestas reformistas. Hay libros, como el \u00faltimo de Antoni Bayona <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-011\" class=\"scroll-to\">[11]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">11 \u2014 Antoni Bayona (2020). Sobrevivir al proc\u00e9s. Colecci\u00f3n ATALAYA. Ediciones Pen\u00ednsula.\n<\/span><\/span>, y hay aportaciones desde la academia que proponen soluciones a alguna de las dos dimensiones del conflicto, aprovechando el potencial del Estatuto actualmente vigente, que permitir\u00eda desarrollar el Consorcio Tributario o negociar un modelo de financiaci\u00f3n de matriz federal (como el que defiende Maite Vilalta <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-012\" class=\"scroll-to\">[12]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">12 \u2014 Maite Vilalta Ferrer (2019). \u00abEl model m\u00e9s longeu espera resposta\u00ab. Art\u00edculo publicado en El m\u00f3n de dem\u00e0, dentro del dosier #21 Vies de soluci\u00f3, el 14 de junio de 2019.\n<\/span><\/span>. Los hay que entienden la seguridad jur\u00eddica no exactamente como la Constituci\u00f3n y hay otros que tratan de explorar todo su potencial. De entre los primeros, por la virtualidad del esquematismo y la potencialidad de respuesta a las dos dimensiones del conflicto, vale la pena destacar el dec\u00e1logo con el que Nadal cerraba el ensayo <em>Catalunya, mirall trencat<\/em> <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-013\" class=\"scroll-to\">[13]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">13 \u2014 Joaquim Nadal y Farreras (2018). Catalunya, mirall trencat. Colecci\u00f3n P.VISIONS. Editorial P\u00f2rtic.\n<\/span><\/span>. All\u00ed pauta una serie de acuerdos que tendr\u00edan como momento concluyente \u00abel desarrollo de un mecanismo similar a la Ley de la Claridad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque se hace dif\u00edcil no asumir que el problema pueda solucionarse sin resolver la cuesti\u00f3n de un <em>demos <\/em>desgajado. El <em>proc\u00e9s <\/em>s\u00f3lo terminar\u00e1 cuando la ciudadan\u00eda de Catalunya sea llamada a votar para que, por medio del ejercicio del voto, sea reconocida como sujeto. No plenamente soberano, pero s\u00ed como sujeto con capacidad de conquistar poder pol\u00edtico. La cuesti\u00f3n, por tanto, es <em>qu\u00e9 <\/em>votar. Una posibilidad ser\u00eda encontrar una f\u00f3rmula transitoria, como la Transici\u00f3n, que permitiera hacer una consulta no vinculante <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-014\" class=\"scroll-to\">[14]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">14 \u2014 Jordi Amat (2018). \u00abF\u00f3rmula transitoria\u00ab. Art\u00edculo de opini\u00f3n publicado en La Vanguardia el 30 de diciembre de 2018.\n<\/span><\/span>. Pero tambi\u00e9n podr\u00eda votarse un nuevo encaje, tal como propuso en mayo de 2018 el C\u00edrculo de Econom\u00eda, despu\u00e9s de los Acontecimientos de Octubre, en lo que es propuesta de salida del conflicto m\u00e1s elaborada de todas las que conozco <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-015\" class=\"scroll-to\">[15]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">15 \u2014 C\u00edrculo de Econom\u00eda (2018). \u00abPropostes per millorar l\u2019autogovern de Catalunya i el funcionament del model territorial d\u2019Estat\u00ab. L&#8217;Opini\u00f3 del Cercle. XXXIV Reuni\u00f3n del C\u00edrculo de Econom\u00eda. Barcelona, mayo de 2018.\n<\/span><\/span>. Sea cual sea la pregunta a la que seamos llamados a responder, al final s\u00f3lo valdr\u00e1 como mecanismo de resoluci\u00f3n del conflicto si permite a la vez afianzar el poder menguante del autogobierno y evidenciar un reconocimiento institucional de la singularidad nacional de la ciudadan\u00eda de Catalunya.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00f3lo hace tres meses que el gobierno central y el de la Generalitat reconocieron institucionalmente la existencia de un conflicto pol\u00edtico entre Catalunya y Espa\u00f1a. Decidieron abordarlo a trav\u00e9s de una Mesa de Di\u00e1logo que se constituy\u00f3 el 26 de febrero de 2020, durante una reuni\u00f3n bilateral encabezada por los respectivos presidentes y que se celebr\u00f3 en el Palacio de La Moncloa. La escenificaci\u00f3n visualizaba, como m\u00ednimo, la voluntad de encauzar un conflicto de Estado abierto desde los Acontecimientos de Oto\u00f1o y que ten\u00eda su origen, como sintetiz\u00f3 Ignacio S\u00e1nchez-Cuenca , en la crisis constitucional que se inici\u00f3 en 2010\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":15872,"parent":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[260],"tags":[],"segment":[],"subject":[],"class_list":["post-16042","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-debate-en-catalunya-es"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Un conflicto sobre el poder y el reconocimiento &#8211; IDEES<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Un conflicto sobre el poder y el reconocimiento &#8211; IDEES\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"S\u00f3lo hace tres meses que el gobierno central y el de la Generalitat reconocieron institucionalmente la existencia de un conflicto pol\u00edtico entre Catalunya y Espa\u00f1a. Decidieron abordarlo a trav\u00e9s de una Mesa de Di\u00e1logo que se constituy\u00f3 el 26 de febrero de 2020, durante una reuni\u00f3n bilateral encabezada por los respectivos presidentes y que se celebr\u00f3 en el Palacio de La Moncloa. La escenificaci\u00f3n visualizaba, como m\u00ednimo, la voluntad de encauzar un conflicto de Estado abierto desde los Acontecimientos de Oto\u00f1o y que ten\u00eda su origen, como sintetiz\u00f3 Ignacio S\u00e1nchez-Cuenca , en la crisis constitucional que se inici\u00f3 en 2010\u2026\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"IDEES\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-07-10T14:21:26+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-07-29T11:22:18+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/6-web.jpg?fit=2000%2C800&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"2000\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"800\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"maria\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"maria\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"20 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"maria\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/23b13c8d154c858b03b5b4905ae0d5f6\"},\"headline\":\"Un conflicto sobre el poder y el reconocimiento\",\"datePublished\":\"2020-07-10T14:21:26+00:00\",\"dateModified\":\"2020-07-29T11:22:18+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\\\/\"},\"wordCount\":3993,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/revistaidees.cat\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/07\\\/6-web.jpg?fit=2000%2C800&ssl=1\",\"articleSection\":[\"El debate en Catalunya\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\\\/\",\"name\":\"Un conflicto sobre el poder y el reconocimiento &#8211; IDEES\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/revistaidees.cat\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/07\\\/6-web.jpg?fit=2000%2C800&ssl=1\",\"datePublished\":\"2020-07-10T14:21:26+00:00\",\"dateModified\":\"2020-07-29T11:22:18+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/23b13c8d154c858b03b5b4905ae0d5f6\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/revistaidees.cat\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/07\\\/6-web.jpg?fit=2000%2C800&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/revistaidees.cat\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/07\\\/6-web.jpg?fit=2000%2C800&ssl=1\",\"width\":2000,\"height\":800,\"caption\":\"Marc Torices\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inici\",\"item\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Un conflicto sobre el poder y el reconocimiento\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/\",\"name\":\"IDEES\",\"description\":\"Revista de temas contempor\u00e1neos\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/23b13c8d154c858b03b5b4905ae0d5f6\",\"name\":\"maria\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/4abe985cb800e0b75c4c7bfc4fd0973825f533e0620f989a75661b23c3255192?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/4abe985cb800e0b75c4c7bfc4fd0973825f533e0620f989a75661b23c3255192?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/4abe985cb800e0b75c4c7bfc4fd0973825f533e0620f989a75661b23c3255192?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"maria\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Un conflicto sobre el poder y el reconocimiento &#8211; IDEES","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Un conflicto sobre el poder y el reconocimiento &#8211; IDEES","og_description":"S\u00f3lo hace tres meses que el gobierno central y el de la Generalitat reconocieron institucionalmente la existencia de un conflicto pol\u00edtico entre Catalunya y Espa\u00f1a. Decidieron abordarlo a trav\u00e9s de una Mesa de Di\u00e1logo que se constituy\u00f3 el 26 de febrero de 2020, durante una reuni\u00f3n bilateral encabezada por los respectivos presidentes y que se celebr\u00f3 en el Palacio de La Moncloa. La escenificaci\u00f3n visualizaba, como m\u00ednimo, la voluntad de encauzar un conflicto de Estado abierto desde los Acontecimientos de Oto\u00f1o y que ten\u00eda su origen, como sintetiz\u00f3 Ignacio S\u00e1nchez-Cuenca , en la crisis constitucional que se inici\u00f3 en 2010\u2026","og_url":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/","og_site_name":"IDEES","article_published_time":"2020-07-10T14:21:26+00:00","article_modified_time":"2020-07-29T11:22:18+00:00","og_image":[{"width":2000,"height":800,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/6-web.jpg?fit=2000%2C800&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"maria","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"maria","Tiempo de lectura":"20 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/"},"author":{"name":"maria","@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/#\/schema\/person\/23b13c8d154c858b03b5b4905ae0d5f6"},"headline":"Un conflicto sobre el poder y el reconocimiento","datePublished":"2020-07-10T14:21:26+00:00","dateModified":"2020-07-29T11:22:18+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/"},"wordCount":3993,"image":{"@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/6-web.jpg?fit=2000%2C800&ssl=1","articleSection":["El debate en Catalunya"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/","url":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/","name":"Un conflicto sobre el poder y el reconocimiento &#8211; IDEES","isPartOf":{"@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/6-web.jpg?fit=2000%2C800&ssl=1","datePublished":"2020-07-10T14:21:26+00:00","dateModified":"2020-07-29T11:22:18+00:00","author":{"@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/#\/schema\/person\/23b13c8d154c858b03b5b4905ae0d5f6"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/6-web.jpg?fit=2000%2C800&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/6-web.jpg?fit=2000%2C800&ssl=1","width":2000,"height":800,"caption":"Marc Torices"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-conflicto-sobre-el-poder-y-el-reconocimiento\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inici","item":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Un conflicto sobre el poder y el reconocimiento"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/#website","url":"https:\/\/revistaidees.cat\/","name":"IDEES","description":"Revista de temas contempor\u00e1neos","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/revistaidees.cat\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/#\/schema\/person\/23b13c8d154c858b03b5b4905ae0d5f6","name":"maria","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/4abe985cb800e0b75c4c7bfc4fd0973825f533e0620f989a75661b23c3255192?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/4abe985cb800e0b75c4c7bfc4fd0973825f533e0620f989a75661b23c3255192?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/4abe985cb800e0b75c4c7bfc4fd0973825f533e0620f989a75661b23c3255192?s=96&d=mm&r=g","caption":"maria"}}]}},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/6-web.jpg?fit=2000%2C800&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16042","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16042"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16042\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17407,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16042\/revisions\/17407"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15872"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16042"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16042"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16042"},{"taxonomy":"segment","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/segment?post=16042"},{"taxonomy":"subject","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/subject?post=16042"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}