{"id":17283,"date":"2020-07-30T14:43:39","date_gmt":"2020-07-30T14:43:39","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaidees.cat\/?p=17283"},"modified":"2020-07-30T14:44:37","modified_gmt":"2020-07-30T14:44:37","slug":"un-reencuentro-pluralista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/un-reencuentro-pluralista\/","title":{"rendered":"Un reencuentro pluralista"},"content":{"rendered":"\n<p>La tensi\u00f3n entre los m\u00e9todos democr\u00e1ticos y los valores del liberalismo pol\u00edtico afecta las democracias liberales contempor\u00e1neas y, en gran medida, es una cuesti\u00f3n latente en el principal eje de conflicto de la pol\u00edtica catalana de los \u00faltimos a\u00f1os. El polit\u00f3logo Yascha Mounk, en su libro <em>El pueblo contra la democr\u00e0cia<\/em> (Ediciones Paid\u00f3s, 2018), identifica tres fen\u00f3menos que han impulsado la fragmentaci\u00f3n y la polarizaci\u00f3n social en las sociedades occidentales de una manera inaudita en el transcurso de nuestras vidas. En resumen, podr\u00edamos describirlos como el fin del optimismo econ\u00f3mico, la percepci\u00f3n de una mayor complejidad \u00e9tnica y cultural y unas nuevas tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n que favorecen tanto las opiniones m\u00e1s radicales como las informaciones falsas. El resultado de esta combinaci\u00f3n son unas sociedades m\u00e1s inseguras y crispadas en las que cada una de las partes se encierra en su burbuja informativa de tal manera que se acaba percibiendo el otro como el enemigo. Esta tendencia provoca el desgaste de aquellas virtudes c\u00edvicas que sostienen nuestras democracias: el respeto al adversario (pluralismo) o el respeto a la ley (Estado de derecho).<\/p>\n\n\n\n<p>El caso catal\u00e1n no es una excepci\u00f3n. No lo se\u00f1alo buscando consuelo en el mal ajeno, sino como una manera de poner en perspectiva lo que nos pasa y tratar de huir de una visi\u00f3n maniquea entre buenos y malos catalanes. Esta visi\u00f3n deber\u00eda ser rechazada no s\u00f3lo porque no ayuda a un necesario reencuentro social, sino porque es falsa. La realidad siempre es m\u00e1s compleja. Lo que nos pasa es el mismo exceso de emociones adversativas que se sufre desde Estados Unidos hasta Europa del Este; es el exceso de tribalizaci\u00f3n pol\u00edtica, bien descrita por el psic\u00f3logo social Jonathan Haidt, que provoca que personas sensatas y con buenas intenciones se odien o, al menos, vivan en realidades paralelas. Aceptan o se relativizan la mentira y la hipocres\u00eda si provienen de los que consideran \u00absuyos\u00bb. Los incentivos son, pues, perniciosos y la pol\u00edtica se convierte en t\u00f3xica para la convivencia, incapaz de romper el c\u00edrculo vicioso, lo que imposibilita la confianza, el di\u00e1logo y, por tanto, cualquier alternativa reformista. La cuesti\u00f3n del di\u00e1logo es un claro ejemplo de este juego de las apariencias: se acusa al otro bloque pol\u00edtico de no querer el di\u00e1logo, pero se penaliza a aquellos \u00abde los nuestros\u00bb dispuestos a ceder y pactar. Es algo que hoy sucede en casi todas las sociedades complejas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Se acusa al otro bloque pol\u00edtico de no querer el di\u00e1logo, pero se penaliza a aquellos \u00abde los nuestros\u00bb dispuestos a ceder y pactar. Es algo que hoy sucede en casi todas las sociedades complejas<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Sin embargo, en cada sociedad la deriva hacia la fragmentaci\u00f3n y la polarizaci\u00f3n adopta rasgos propios procedentes de su sustrato cultural. En el caso catal\u00e1n, podr\u00edamos hablar de una mutaci\u00f3n del catalanismo para entender esta divisi\u00f3n social que ha provocado el denominado \u00ab<em>proc\u00e9s<\/em> independentista\u00bb. Pong\u00e1mosle ahora perspectiva temporal. El catalanismo fue clave a la hora de construir la actual Espa\u00f1a, la democracia que nace de la Constituci\u00f3n de 1978. Esta, que es imperfecta, como todos los sistemas pol\u00edticos del mundo, no deja de ser una democracia reconocida internacionalmente como plena, adem\u00e1s de ampliamente descentralizada como fruto, fundamentalmente, de las reivindicaciones catalanistas durante la Transici\u00f3n. As\u00ed, el catalanismo m\u00e1s transversal tuvo \u00e9xito (democratizaci\u00f3n, autogobierno, protecci\u00f3n de la lengua y la cultura catalanas y tambi\u00e9n integraci\u00f3n europea), pero ese mismo \u00e9xito ha supuesto en parte su muerte, o su estado comatoso, al agotarse las metas integradoras.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El discurso predominante<\/h5>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, estos \u00faltimos a\u00f1os, los partidos nacionalistas catalanes no han resistido a la tentaci\u00f3n de un discurso victimista que permit\u00eda ocultar la responsabilidad propia ante cualquier problema y evitar, de este modo, una actuaci\u00f3n verdaderamente democr\u00e1tica y necesaria para garantizar la rendici\u00f3n de cuentas. El \u00faltimo ejemplo es la gesti\u00f3n del gobierno Torra de la crisis de la Covid-19. La promoci\u00f3n del resentimiento, detr\u00e1s de tantas pol\u00edticas de identidad, tampoco es exclusivo del Proc\u00e9s y ha corro\u00eddo democracias mucho m\u00e1s maduras que la nuestra como la norteamericana, como se\u00f1ala Mark Lilla en <em>El regreso liberal<\/em> (2018) <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-01\" class=\"scroll-to\">[1]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">1 \u2014 Mark Lilla. El regreso liberal. M\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica de identidad. Editorial Debate, Barcelona, 2018.\n<\/span><\/span>. Es indudable el r\u00e9dito electoral que puede dar esta estrategia en los tiempos actuales, ya que simplifica el mensaje pol\u00edtico en un entorno social y econ\u00f3mico tan complejo que sobrepasa la capacidad de entendimiento de cualquier ser humano. Por tanto, tenemos, pues, desde el inicial \u00abEspa\u00f1a nos roba\u00bb hasta el ya m\u00e1s depurado \u00abderecho a decidir\u00bb, y, de esta manera, se ha ido imponiendo un relato que ignoraba tanto la responsabilidad en el ejercicio de las competencias propias como los anhelos y preocupaciones de una buena parte de la ciudadan\u00eda que se sent\u00eda ajena al discurso pol\u00edtico predominante.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, cuando la crisis econ\u00f3mica y financiera golpe\u00f3 y la respuesta a los ajustes o a los recortes fue contundente \u2013recordemos el asedio al Parlament de 2011\u2013, el partido que gobernaba la Generalitat bajo las consignas del \u00abgobierno de los mejores\u00bb y la pol\u00edtica <em>bussiness friendly<\/em> vir\u00f3 su discurso, adoptando, en 2012, los tintes m\u00e1s populistas con una campa\u00f1a, la de \u00abla voluntad de un pueblo\u00bb, que, sin obtener los resultados esperados, inici\u00f3 una etapa de la pol\u00edtica catalana que ilusion\u00f3 a muchos ciudadanos, pero tambi\u00e9n angusti\u00f3 muchos otros. La coincidencia temporal del <em>proc\u00e9s<\/em> con la grave crisis econ\u00f3mica y financiera hizo creer a una parte decisiva de los representantes del Estado que, centrando la pol\u00edtica s\u00f3lo en la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, tambi\u00e9n se resolver\u00eda una parte de la tensi\u00f3n pol\u00edtica en Catalunya. Se hab\u00edan activado, sin embargo, unos resortes culturales y sentimentales que iban m\u00e1s all\u00e1 de cualquier cuesti\u00f3n econ\u00f3mica y que terminar\u00edan desbordando las previsiones de un Estado carente de instrumentos para dar respuesta a un reto que autores como Daniel Gasc\u00f3n, ha definido como posmoderno. El Estado no estaba preparado \u2013y sigue sin estarlo\u2013 para contrarrestar una campa\u00f1a de desprestigio tan potente como la que financiaba la Generalitat. As\u00ed pues, termin\u00f3 demostrando muy poca flexibilidad m\u00e1s all\u00e1 del BOE y los presupuestos, y lleg\u00f3 tarde y no de la mejor manera a todos los desaf\u00edos que se le planteaban.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La coincidencia temporal del proc\u00e9s con la grave crisis econ\u00f3mica y financiera hizo creer a una parte decisiva de los representantes del Estado que, centrando la pol\u00edtica s\u00f3lo en la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, tambi\u00e9n se resolver\u00eda una parte de la tensi\u00f3n pol\u00edtica en Catalunya<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Por otra parte, las din\u00e1micas internas de un independentismo fragmentado y en continua competencia electoral dificultaron cualquier alternativa realista y promovieron una tensi\u00f3n dentro de la sociedad catalana que fue escalando hasta llegar al verano y al oto\u00f1o de 2017, unos meses en los que el conflicto civil no fue una posibilidad improbable. Durante aquellos meses la divisi\u00f3n de la sociedad catalana se convirti\u00f3 en una aut\u00e9ntica falla tect\u00f3nica. No era una cuesti\u00f3n de lengua, se trataba de un lenguaje diferente. Conceptos diferentes de libertad, conceptos diferentes de democracia. El constitucionalismo en Catalunya percibi\u00f3, en gran medida, que hab\u00eda una ruptura moral a ra\u00edz de la gesti\u00f3n que el nacionalismo hizo de la manifestaci\u00f3n en respuesta de los atentados yihadistas de aquel agosto. No entend\u00eda que se utilizara el dolor de aquella manera tan partidista. Hab\u00eda un dolor sincero y profundo que fue ignorado por las autoridades p\u00fablicas catalanas y por las asociaciones que, en ese momento, parec\u00edan dirigir la pol\u00edtica catalana. Durante las semanas siguientes, gran parte de los catalanes no independentistas se sintieron desamparados por parte de todas las administraciones, tambi\u00e9n de la estatal, siendo esta una de las claves de la victoria de Ciudadanos en aquellas elecciones auton\u00f3micas que se acabar\u00edan convocando en virtud de la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 155 de la Constituci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Si al independentismo le falt\u00f3 un liderazgo claro que pudiera decantarse por opciones m\u00e1s pragm\u00e1ticas, sin verse arrastrado por el emotivismo coyuntural, al constitucionalismo le falt\u00f3 voluntad m\u00e1s firme de hacer sentir su voz antes, de romper la apariencia de unanimidad y poder tener un debate m\u00e1s abierto y sincero en Catalunya. Para que \u00e9ste se movilizara de manera clara tuvo que soportar los plenos del Parlamento del 6 y 7 de septiembre, la celebraci\u00f3n de un refer\u00e9ndum que hab\u00eda sido declarado ilegal y una proclamaci\u00f3n de independencia rectificada a los pocos segundos. El constitucionalismo hab\u00eda sido tan poco representado en los medios catalanes que, cuando se manifest\u00f3 en las calles de Barcelona el 8 de octubre, la primera reacci\u00f3n de algunos l\u00edderes independentistas fue negar la catalanidad de los manifestantes. La reacci\u00f3n de los constitucionalistas catalanes fue la de descubrir que no estaban solos y que tambi\u00e9n pod\u00edan ser un actor importante de la pol\u00edtica catalana.<\/p>\n\n\n\n<p>En general, y abusando de la simplificaci\u00f3n, Catalunya qued\u00f3 dividida en dos bloques cada vez m\u00e1s impermeables y con unas din\u00e1micas competitivas internas que hac\u00edan que la l\u00ednea de fractura fuera cada vez m\u00e1s ancha. Ya en el pasado reciente se hab\u00edan dado indicios de que algo se romp\u00eda en la sociedad catalana, pero en lugar de construir puentes, se increment\u00f3 el distanciamiento. Se ignor\u00f3, por ejemplo, aquella llamada a la rectificaci\u00f3n que seis intelectuales catalanes promov\u00edan el a\u00f1o 2006 con un libro intitulado precisamente <em>La rectificaci\u00f3. Cab\u00f2ries, exhortacions i premonicions sobre Catalunya<\/em> <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-02\" class=\"scroll-to\">[2]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">2 \u2014 Llu\u00eds Bassets, Albert Branchadell, Josep Maria Fradera, Enric Juliana, Antoni Puigverd y Ferran S\u00e1ez Mateu. La rectificaci\u00f3. Cab\u00f2ries, exhortacions i premonicions sobre Catalunya. Editorial Destino, Barcelona, 2006.\n<\/span><\/span>. Estos autores ped\u00edan entonces \u00abuna rectificaci\u00f3n basada en una dial\u00e9ctica m\u00e1s sincera con la realidad\u00bb. Tem\u00edan que una confrontaci\u00f3n de \u00abblanco o negro, de \u201ctodo o nada\u00bb rompiera una sociedad relativamente peque\u00f1a como la catalana y que \u00abha quedado impregnada de un idealismo resbaladizo\u00bb con el proceso de aprobaci\u00f3n del \u00faltimo Estatuto. Se ped\u00eda realismo y seriedad, pero la pol\u00edtica catalana apret\u00f3 imprudentemente el acelerador y los peores vaticinios se cumplieron. Ahora la frustraci\u00f3n que est\u00e1 generando una rectificaci\u00f3n, m\u00e1s o menos encubierta, ser\u00e1 m\u00e1s grande y m\u00e1s dif\u00edcil de manejar que si no se hubieran hecho, por el camino, aquellas promesas imposibles de cumplir.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Reconnexi\u00f3n con la realidad<\/h5>\n\n\n\n<p>La reconexi\u00f3n con la realidad no est\u00e1 siendo f\u00e1cil. La desconfianza es demasiado grande y, en ocasiones, parece que se quieran repetir errores del pasado que s\u00f3lo nos llevar\u00edan a repetir el bucle de los \u00faltimos a\u00f1os de una manera m\u00e1s agria e, incluso, peligrosa para la paz c\u00edvica. Ahora, desde el mundo nacionalista, vuelve la pregunta de qu\u00e9 ofrece Espa\u00f1a a los catalanes. Sin confundir Espa\u00f1a con Gobierno y catalanes con nacionalistas, es una pregunta, como todas, leg\u00edtima; sin embargo, tambi\u00e9n podr\u00edamos preguntarnos qu\u00e9 han ofrecido los \u00faltimos gobiernos de la Generalitat a los catalanes no independentistas y que piensan ofrecer para que muchos dejen de percibir el autogobierno como un instrumento hostil a sus intereses y a su identidad. Los medios de comunicaci\u00f3n p\u00fablicos no son representativos de la pluralidad pol\u00edtica. La devaluaci\u00f3n del castellano como lengua casi extranjera en la escuela p\u00fablica no parece una decisi\u00f3n respetuosa con la pluralidad ling\u00fc\u00edstica. La ret\u00f3rica de los l\u00edderes nacionalistas hac\u00eda, no ya el constitucionalismo, sino incluso hacia aquel sector que se ha denominado \u00abequidistante\u00bb tampoco parece indicar que se quiera respetar en Catalunya el pluralismo que se le exige al Estado. De hecho, la negaci\u00f3n del pluralismo ha llegado a un punto que, en Catalunya se produce una fractura sobre la fractura. Una parte importante del nacionalismo niega la realidad de una sociedad dividida, pero este discurso contrasta con la experiencia vivida por muchos catalanes no independentistas que viven esta ruptura como una profunda herida emocional.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay fractura y hay fragmentaci\u00f3n. No hay di\u00e1logo sincero ni dentro de las propias partes de este conflicto. Y eso dificulta la eficacia de iniciativas como la denominada mesa de di\u00e1logo entre gobiernos. No existe confianza entre los diferentes partidos constitucionalistas. El presidente S\u00e1nchez comete el mismo error de Zapatero al tratar de marginar al PP de cuestiones que podr\u00edan afectar a la estructura constitucional de Espa\u00f1a. Y el partido que gan\u00f3 las \u00faltimas elecciones catalanas, Ciudadanos, pone la supresi\u00f3n de esta tabla como condici\u00f3n de su apoyo a las pol\u00edticas del PSOE. La situaci\u00f3n, sin embargo, a\u00fan es m\u00e1s tensa entre los partidos que forman el actual Gobierno de la Generalitat, lo que hace que la inicial ret\u00f3rica revolucionaria del presidente Torra haya ido disolvi\u00e9ndose en medio de una notable par\u00e1lisis legislativa. La situaci\u00f3n nos lleva hacia lo que Francis Fukuyama denomin\u00f3 vetocracia. No se avanza hacia ninguna parte, simplemente se conforman alianzas coyunturales para vetar la propuesta ajena. As\u00ed pues, ante este escenario de impotencias y desconfianzas se necesitar\u00eda no s\u00f3lo un cambio de liderazgos, sino tambi\u00e9n un cambio de lenguaje para reducir la carga emocional. Si una parte intenta monopolizar la dignidad, el entendimiento ser\u00e1 imposible. Iniciativas como la mesa del di\u00e1logo s\u00f3lo transformar\u00e1n la realidad pol\u00edtica si hay liderazgos m\u00e1s claros e integradores que los actuales.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Los r\u00e9ditos electorales que el choque emocional pueda dar a corto plazo no compensan la p\u00e9rdida de credibilidad que genera a medio plazo, ni tampoco el desgaste de aquellas virtudes c\u00edvicas tan necesarias para la convivencia en una democracia pluralista como la nuestra<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>En este sentido, se necesita una pol\u00edtica m\u00e1s humilde. Un primer requisito para dirigirse hacia una mejora es dejar de pensar que hay una soluci\u00f3n, al menos una soluci\u00f3n \u00fanica y definitiva. Esta creencia es paralizante, porque construye metas inalcanzables o que dejan atr\u00e1s una gran parte de la ciudadan\u00eda. Para recuperar la confianza, hay que empezar por el di\u00e1logo sobre aquellas cuestiones que pueden alcanzar grandes consensos dentro de la sociedad catalana. Esto supone una racionalizaci\u00f3n de la pol\u00edtica y un compromiso con la compleja realidad social. Los r\u00e9ditos electorales que el choque emocional pueda dar a corto plazo no compensan la p\u00e9rdida de credibilidad que genera a medio plazo, ni tampoco el desgaste de aquellas virtudes c\u00edvicas tan necesarias para la convivencia en una democracia pluralista como la nuestra. No es f\u00e1cil priorizar la prosa de la gesti\u00f3n por encima de la ret\u00f3rica rom\u00e1ntica de la confrontaci\u00f3n, pero los retos actuales son demasiado grandes y ignorarlos supone una irresponsabilidad absoluta. La crisis m\u00faltiple que supone la pandemia de la COVID-19 deber\u00eda ser un catalizador de propuestas de mejora de pol\u00edticas p\u00fablicas y de superaci\u00f3n de confrontaciones identitarias. Adem\u00e1s, si hay algo que realmente une hoy todos los catalanes es el cansancio hacia la tensi\u00f3n y no ser\u00eda extra\u00f1o que se empezara a premiar electoralmente aquellas posiciones m\u00e1s moderadas, como ha ocurrido en las \u00faltimas elecciones gallegas y vascas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se requerir\u00e1 recuperar las instituciones parlamentarias como espacios de encuentro. Y ser\u00e1 necesario un cierto olvido. Como asegura David Rieff en <em>Elogio del olvido<\/em> (2017) <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-03\" class=\"scroll-to\">[3]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">3 \u2014 David Rieff. Elogio del olvido. Las paradojas de la memoria hist\u00f3rica. Editorial Debate, Barcelona, 2017.\n<\/span><\/span>, tanto la glorificaci\u00f3n del pasado como la rememoraci\u00f3n continua de las heridas no son imperativos morales y pueden ser realmente t\u00f3xicos para la convivencia y el futuro de una comunidad. Por tanto, no hay que buscar la ra\u00edz del problema para encontrar soluciones; no hay que buscar la causa primera, sino hacer un buen diagn\u00f3stico sobre la situaci\u00f3n presente, que no se confundan causas con s\u00edntomas, ser conscientes de los fen\u00f3menos que he mencionado anteriormente y que sobrepasan la realidad catalana, y empezar con los peque\u00f1os remedios que, si bien no solucionar\u00e1n inmediatamente el conflicto, s\u00ed servir\u00e1n para no enrarecer el ambiente, para construir la confianza y para facilitar el reencuentro. No se trata de que nadie renuncie a sus sentimientos, pero s\u00ed de hacernos todos juntos responsables de nuestras acciones individuales, ya que no estamos condenados a amargarnos la existencia unos a otros. Lo m\u00e1s realista es pensar que este reencuentro al que hago alusi\u00f3n \u2013por no utilizar el concepto reconciliaci\u00f3n, demasiado controvertido para los que niegan la fractura\u2013 se iniciar\u00e1 en la sociedad antes que en la pol\u00edtica y ser\u00e1 fruto de experiencias compartidas en la persecuci\u00f3n de objetivos ajenos al proceso. Progresivamente, los cambios en la actitud de una sociedad, que conformara una voluntad mayoritaria de reencontrarse con sus conciudadanos, conllevar\u00eda la creaci\u00f3n de nuevos incentivos pol\u00edticos y, finalmente, de un cambio de estrategias de los partidos.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El factor pandemia<\/h5>\n\n\n\n<p>De hecho, la tragedia que est\u00e1 suponiendo la pandemia de la COVID-19 nos obliga a seguir este camino. Ser\u00eda iluso deducir que de esta tragedia vamos a salir mejores personas o que supondr\u00e1 el fin de los diferentes populismos, pero s\u00ed que nos pone ante una realidad brutal en que las soluciones m\u00e1gicas no tienen cabida y la irresponsabilidad pol\u00edtica ser\u00e1 menos tolerada. Se hace obvio que hay una demanda de un mejor liderazgo pol\u00edtico, y no s\u00f3lo pol\u00edtico. Tambi\u00e9n en otros estratos sociales se necesita una mejor selecci\u00f3n de \u00e9lites, m\u00e1s meritocr\u00e1tica, m\u00e1s integradora y m\u00e1s innovadora.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La eterna dicotom\u00eda centralizaci\u00f3n-descentralizaci\u00f3n entre Generalitat y Estado central no sirve cuando lo que hay que potenciar es el principio de subsidiariedad; en algunos casos, la mejor instituci\u00f3n para afrontar los grandes retos ser\u00e1 la Uni\u00f3n Europea; en otras materias, se deber\u00e1 potenciar el mundo local, el tercer sector, las empresas o las familias<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>As\u00ed, ante la p\u00e9rdida repentina de un mundo de ayer que nunca volver\u00e1, son necesarias nuevas visiones pol\u00edticas. La eterna dicotom\u00eda centralizaci\u00f3n-descentralizaci\u00f3n, entre Generalitat y Estado central, no sirve cuando lo que hay que potenciar es el principio de subsidiariedad en todos los sentidos. En algunos casos la mejor instituci\u00f3n para afrontar los grandes retos ser\u00e1 la Uni\u00f3n Europea; en otras materias, en cambio, se deber\u00e1 potenciar el mundo local, el tercer sector, las empresas o las familias.<\/p>\n\n\n\n<p>La nueva realidad pand\u00e9mica, pero tambi\u00e9n tecnol\u00f3gica o demogr\u00e1fica, nos exige, adem\u00e1s, un reformismo ambicioso. El di\u00e1logo y el pacto que lo hagan posible en \u00e1reas como la ense\u00f1anza, la sanidad o la fiscalidad podr\u00edan ayudar a recuperar la confianza perdida entre los actores pol\u00edticos, pero tambi\u00e9n entre la ciudadan\u00eda y las instituciones. De este modo, a pesar de parecer una paradoja, ser\u00e1 necesaria una pol\u00edtica m\u00e1s humilde y m\u00e1s ambiciosa a la vez. Por un lado, hay que recuperar una pol\u00edtica menos \u00e9pica y m\u00e1s realista, es decir, m\u00e1s cercana a la realidad micro de las familias, los trabajadores y las empresas. Pero, por otra parte, con el fin de acabar con el bloqueo que supone la l\u00f3gica conflictual del <em>proc\u00e9s<\/em> y recuperar consensos en la sociedad catalana, tambi\u00e9n ser\u00e1 necesario un proyecto espa\u00f1ol que afronte la cuesti\u00f3n por elevaci\u00f3n, que no intente el tradicional pacto pol\u00edtico entre las \u00e9lites madrile\u00f1as y barcelonesas obviando las necesidades econ\u00f3micas y sociales, sino que consolide un proyecto atractivo para todos, para los catalanes y para el resto de espa\u00f1oles, de aut\u00e9ntica regeneraci\u00f3n democr\u00e1tica de todas las instituciones \u2013tambi\u00e9n de la Generalitat\u2013 y que libere las fuerzas sociales promoviendo una econom\u00eda de oportunidades.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>A la larga, la reconstrucci\u00f3n de los puentes nos llevar\u00e1 a una reforma institucional \u2013no a una ruptura que da\u00f1e el mejor legado de nuestros antepasados\u2013 que nos conduzca hacia una doble reconciliaci\u00f3n, entre catalanes y catalanes y con el resto de espa\u00f1oles. Y, en este sentido, habr\u00e1 que fortalecer un doble pluralismo, entendiendo Espa\u00f1a no como un mosaico donde cada regi\u00f3n o nacionalidad es una tesela monocolor, sino como un cuadro impresionista en el que tanto los colores como los rastros culturales, sociales y econ\u00f3micas se entremezclan; donde los matices y las diferencias son importantes, pero que nunca se olvida de lo que nos es com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, vale la pena explorar propuestas que garanticen el pluralismo ling\u00fc\u00edstico tanto en el Estado como en la administraci\u00f3n catalana y tambi\u00e9n una mayor presencia del Estado en Catalunya en base a una desconcentraci\u00f3n del poder, desde la sede de instituciones \u2013se habla del Senado, pero podr\u00edan ser otras, tanto pol\u00edticas como econ\u00f3micas\u2013 hasta el reforzamiento de la capitalidad cultural de Barcelona. No se conseguir\u00e1 ma\u00f1ana, se necesitar\u00e1 paciencia y voluntad de abandonar los maximalismos. Se deber\u00e1 fortalecer la corresponsabilidad, sobre todo la fiscal, as\u00ed como la cooperaci\u00f3n entre administraciones. Estos cambios supondr\u00e1n reformas institucionales importantes, pero \u00e9stas s\u00f3lo ser\u00e1n posibles si dejamos atr\u00e1s la actitud de confrontaci\u00f3n procesista y abrazamos una cultura pol\u00edtica m\u00e1s pluralista e integradora.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tensi\u00f3n entre los m\u00e9todos democr\u00e1ticos y los valores del liberalismo pol\u00edtico afecta las democracias liberales contempor\u00e1neas y, en gran medida, es una cuesti\u00f3n latente en el principal eje de conflicto de la pol\u00edtica catalana de los \u00faltimos a\u00f1os. 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