{"id":24724,"date":"2020-10-30T11:41:10","date_gmt":"2020-10-30T11:41:10","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaidees.cat\/?p=24724"},"modified":"2020-11-04T12:08:44","modified_gmt":"2020-11-04T12:08:44","slug":"el-discurso-del-odio-como-excusa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/","title":{"rendered":"El discurso del odio como excusa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El discurso del odio parece acaparar todo el debate de la libertad de expresi\u00f3n desde que empez\u00f3 el siglo XXI. Hasta entonces la principal preocupaci\u00f3n hab\u00eda sido c\u00f3mo garantizar el derecho ante los intentos de censura. \u00daltimamente, se manifestaban con especial virulencia bajo la forma de prohibici\u00f3n de la pornograf\u00eda o la inmoralidad y los estudiosos de la libertad de expresi\u00f3n se esforzaban en asegurar la libertad art\u00edstica y aumentar las manifestaciones permitidas de cr\u00edtica al poder. Sin embargo, con el cambio de siglo parece surgir una ola restrictiva y de pronto la mayor preocupaci\u00f3n social no es tanto ampliar el espacio para la cr\u00edtica como proteger a la comunidad frente a los discursos totalitarios o discriminadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este cambio de paradigma es sorprendente. De pronto ha calado en nuestras sociedades una sensaci\u00f3n de peligro frente a los excesos del libre discurso y los riesgos de la manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica e informativa. El p\u00fablico est\u00e1 abierto como nunca antes a prohibir la libre difusi\u00f3n de ideas que le resulten chocantes y perturbadoras. Crece la conciencia sobre los peligros de que cada uno diga lo que quiera; quiz\u00e1s, ignorando los tremendos peligros de atribuir al poder p\u00fablico la legitimidad de controlar qu\u00e9 ideas pueden circular.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Evoluci\u00f3n hist\u00f3rica<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La noci\u00f3n de discurso de odio es nueva, pero hist\u00f3ricamente todos los sistemas jur\u00eddicos han establecido mecanismos para perseguir al discurso disidente. Quien se aparta de la verdad oficial raramente ha tenido protecci\u00f3n a la hora de exponer y difundir p\u00fablicamente sus ideas. Ni siquiera en los reg\u00edmenes m\u00e1s garantistas de la libre expresi\u00f3n: en la Atenas cl\u00e1sica la \u00fanica excepci\u00f3n al derecho de expresarse libremente en la asamblea eran las expresiones que pon\u00edan en duda los principios esenciales de la ciudad. En Francia, tras la Revoluci\u00f3n, se aprueba en 1797 la orden de fusilar a quien apoyara p\u00fablicamente la vuelta de la monarqu\u00eda. En los Estados Unidos, una vez aprobada la Primera Enmienda entra en vigor la <em>Sedition Act<\/em> de 1798 que condena la apolog\u00eda de potencias extranjeras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La novedad del advenimiento del discurso del odio como nuevo enemigo es que esta vez la prohibici\u00f3n de contradecir p\u00fablicamente determinadas ideas fundacionales del sistema pol\u00edtico aparece justificada en el respeto a valores vinculados con los derechos humanos y la dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jur\u00eddicamente, la noci\u00f3n surge a partir de una recomendaci\u00f3n del consejo de Europa de 30 de octubre de 1997. Establece que los Estados deben actuar contra \u201ctodas las <em>formas de expresi\u00f3n<\/em> que propagan, incitan o promueven el odio racial, la xenofobia, el antisemitismo u otras formas de odio basadas en la intolerancia\u201d. La formulaci\u00f3n misma de esta recomendaci\u00f3n pone en evidencia lo conflictivo del asunto: la primera vez que se plantea combatir el odio ya se acepta que se ha de hacer impidiendo formular determinadas expresiones. La idea de la necesidad de frenar la propagaci\u00f3n del odio racial y la intolerancia nace para limitar la libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La noci\u00f3n de discurso de odio es nueva, pero hist\u00f3ricamente todos los sistemas jur\u00eddicos han establecido mecanismos para perseguir al discurso disidente; la novedad es que esta vez la prohibici\u00f3n de contradecir p\u00fablicamente determinadas ideas fundacionales del sistema pol\u00edtico aparece justificada en el respeto a valores vinculados con los derechos humanos y la dignidad<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La expresi\u00f3n \u2018discurso del odio\u2019 es una traducci\u00f3n de la inglesa <em>hate speech<\/em>, que no tiene ninguna cabida en la teor\u00eda estadounidense de la libertad de expresi\u00f3n. Como se sabe, en los Estados Unidos la interpretaci\u00f3n de su primera enmienda constitucional ha dado lugar a un sistema tremendamente permisivo en el que es inimaginable establecer l\u00edmites aprior\u00edsticos a ning\u00fan discurso p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Europa, sin embargo, algunas de las constituciones aprobadas tras la Segunda Guerra Mundial han mantenido siempre como un l\u00edmite a la libertad de expresi\u00f3n la propagaci\u00f3n de ideas totalitarias, en especial las vinculadas al nazismo, y la negaci\u00f3n del Holocausto. Eso es, notablemente, lo que sucede en Alemania y se explica porque en el momento en que entra en vigor la Ley Fundamental de 1949 la cat\u00e1strofe de la Segunda Guerra Mundial est\u00e1 tan reciente como el apogeo del estado nacionalsocialista y el pa\u00eds se encuentra inmerso en un proceso de desnazificaci\u00f3n. La Constituci\u00f3n, que se aprueba expresamente como una manera de superar la etapa totalitaria, configura, en esas circunstancias tan concretas, una democracia militante en la que no tiene cabida la libre difusi\u00f3n de ideas contrarias al nuevo modelo democr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La intenci\u00f3n de superar las experiencias dictatoriales se percibe claramente en Alemania y Austria, pero tambi\u00e9n en Italia e incluso en Francia. El Consejo de Europa y, sobre todo, el mismo Convenio Europeo de Derechos Humanos surgen como respuesta al nazismo. La defensa del nazismo y sus manifestaciones racistas y antisemitas se imponen como la \u00fanica excepci\u00f3n a una amplia libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La paradoja de la tolerancia<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La justificaci\u00f3n para esta excepci\u00f3n se quiere encontrar en lo que se ha dado en llamar la paradoja de la tolerancia, relativa a la cantidad de libertad de expresi\u00f3n que pueden soportar las sociedades abiertas sin poner en riesgo su <em>status quo<\/em>. Escribiendo en 1945, con la experiencia nazi muy reciente, Karl Popper cree que en principio las concepciones filos\u00f3ficas intolerantes deben intentar contrarrestarse mediante argumentos racionales expuestos en el libre debate, pero cuando aspiran a imponerse a trav\u00e9s de la fuerza, reclama el derecho a no tolerar a los intolerantes. Defiende entonces que los movimientos violentos que predican la intolerancia queden al margen de la ley y se considere delictiva la incitaci\u00f3n a la intolerancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con ello, Popper formulaba desde la perspectiva democr\u00e1tica a la tendencia eterna del poder p\u00fablico a prohibir los discursos contrarios al orden establecido. Estas teor\u00edas resultan especialmente atractivas en el contexto actual en el que ideas antidemocr\u00e1ticas difundidas de manera populista, mediante la mentira y sin permitir el adecuado contraste, amenazan con resultar convincentes para amplias masas de poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El riesgo de esta situaci\u00f3n es evidente incluso sin necesidad de remontarse al nazismo. La experiencia de las masacres de Bosnia y Ruanda, en la \u00faltima d\u00e9cada del siglo XX, demuestra claramente el poder de la manipulaci\u00f3n ideol\u00f3gica sobre parte de la poblaci\u00f3n, que lleva incluso a provocar el intento de aniquilaci\u00f3n masiva de otra parte. En todos estos casos los grupos sociales que ten\u00edan el poder y el control de los medios de comunicaci\u00f3n los usaron deliberadamente para inducir al exterminio f\u00edsico de sus rivales. Sin embargo, tambi\u00e9n es importante se\u00f1alar que la experiencia demuestra que en estos casos hubieran resultado in\u00fatiles las medidas constitucionales restrictivas de determinadas ideolog\u00edas. Este tipo de normas nunca son efectivas frente a quienes tienen el poder, que son precisamente los encargados de aplicarlas. Si el poder pol\u00edtico y los jueces deciden qu\u00e9 ideas son antidemocr\u00e1ticas, dif\u00edcilmente incluir\u00e1n las entre ellas a las que ellos mismos defienden. Usar\u00e1n ese poder para cercenar la difusi\u00f3n de ideas alternativas, pero no de las m\u00e1s peligrosas. Un juez nazi ver\u00e1 m\u00e1s peligro en permitir a un jud\u00edo criticar a los nazis que en el discurso de quienes piensan como \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La difusi\u00f3n interesada de ideas discriminatorias es un riesgo cierto para nuestras sociedades, pero su prohibici\u00f3n jur\u00eddica no es la soluci\u00f3n de nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, los riesgos para el pluralismo de la idea de discurso de odio son muy superiores a sus eventuales beneficios. La definici\u00f3n del Consejo de Europa de 1997 antes citada busca perseguir a quien deliberadamente fomente el racismo y la xenofobia, pero tambi\u00e9n \u201ctoda forma de intolerancia\u201d. Como la intolerancia es un concepto subjetivo (siempre la vemos en el contrario, nunca en las posiciones propias) esta cl\u00e1usula general permite perseguir cualquier idea que los poderes p\u00fablicos consideren radical. Algo parecido sucede con la Decisi\u00f3n Marco 2008\/913\/JHA del Consejo Europeo, de 28 de noviembre de 2008, relativa a la lucha contra determinadas formas y manifestaciones de racismo y xenofobia mediante el derecho penal, que es la norma fundamental al respecto. La Uni\u00f3n Europea se refiere aqu\u00ed a la necesidad de castigar \u201cla incitaci\u00f3n p\u00fablica a la violencia o al odio dirigidos contra un grupo de personas o un miembro de tal grupo, definido en relaci\u00f3n con la raza, el color, la religi\u00f3n, la ascendencia o el origen nacional o \u00e9tnico\u201d. Al odio racial y la xenofobia se le a\u00f1ade ahora el odio religioso. Esto abre una puerta peligrosa.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La difusi\u00f3n de ideas discriminatorias es un riesgo para nuestras sociedades, pero su prohibici\u00f3n jur\u00eddica no es la soluci\u00f3n de nada. Los riesgos para el pluralismo son muy superiores a sus eventuales beneficios<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vinculaci\u00f3n entre raza y religi\u00f3n, aunque pueda explicarse en un contexto de crecimiento de la islamofobia y el antisemitismo, supone un cambio cualitativo: si inicialmente se persegu\u00edan discursos de rechazo a la naturaleza propia de las personas, definida en su raza u origen, ahora tambi\u00e9n se combate el rechazo a las creencias ajenas. Sin embargo, mientras que el odio racial niega la esencia del ser humano, la animadversi\u00f3n contra las creencias ajenas puede basarse en una disidencia ideol\u00f3gica. No se puede discrepar de que alguien sea persona por el color de su piel, pero s\u00ed es leg\u00edtimo discrepar en torno a la existencia de determinado dios. El centro de gravedad del discurso del odio deja de estar en la dignidad humana y pasa a integrar una idea difusa de tolerancia por la que no es aceptable ning\u00fan discurso extremo. Ya no se trata de combatir la discriminaci\u00f3n sino de un supuesto derecho a no ver las propias ideas confrontadas de manera radical.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La situaci\u00f3n en Espa\u00f1a<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Espa\u00f1a, los fundamentos constitucionales de la libertad de expresi\u00f3n son diferentes al resto de Europa occidental. La transici\u00f3n espa\u00f1ola a la democracia, sin ruptura jur\u00eddica con la dictadura, se construye sobre la base de que en nuestra sociedad tienen cabida todas las ideas, incluso las totalitarias. En nuestro sistema democr\u00e1tico, construido en el \u00faltimo cuarto del siglo XX, las ideas no pueden calificarse de da\u00f1inas. Ha quedado de manifiesto cuando la cuesti\u00f3n se ha planteado ante nuestro Tribunal Constitucional tanto desde la perspectiva de la posibilidad de apolog\u00eda de determinadas ideas -en especial las vinculadas a actos terroristas- como de prohibir el negacionismo o la banalizaci\u00f3n del Holocausto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto al terrorismo, concluy\u00f3 que la manifestaci\u00f3n p\u00fablica, en t\u00e9rminos de elogio o de exaltaci\u00f3n, de un apoyo o solidaridad moral o ideol\u00f3gica con determinadas acciones delictivas, no puede ser confundida con tales actividades, ni entenderse en todos los casos como inductora o provocadora de tales delitos. Por lo que ata\u00f1e al espacio disponible para opinar sobre el Holocausto jud\u00edo se ha limitado a introducir algunas precauciones. No cabe perseguir la mera negaci\u00f3n del Holocausto, pero s\u00ed afirmaciones con connotaci\u00f3n racista y antisemita que supongan una incitaci\u00f3n antijud\u00eda. En cuanto insultos, constituyen un atentado al honor si se efect\u00faan en descr\u00e9dito y menosprecio de las v\u00edctimas. Por ello, pueden castigarse penalmente mensajes racistas que hacen apolog\u00eda de los verdugos, glorificando su imagen y justificando sus hechos, en cuanto impliquen adem\u00e1s insulto o humillaci\u00f3n de las v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La idea de discurso de odio  tambi\u00e9n ha calado en nuestro sistema bajo la categor\u00eda de incitaci\u00f3n indirecta, que alude al discurso que provoca el rechazo de determinados grupos creando el peligro de generar un clima de violencia y hostilidad<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, nuestra Constituci\u00f3n establece una clara distinci\u00f3n entre lo que proh\u00edbe o permite la ley y lo que es digno de respeto para la \u201cmoral c\u00edvica de una sociedad abierta y democr\u00e1tica\u201d. Hay ideas que no pueden merecer una sanci\u00f3n legal, pero que, aun as\u00ed, repelen a la moral democr\u00e1tica. Aunque el Convenio Europeo de Derechos Humanos. admite en su art\u00edculo 17 excepciones a la libertad de expresi\u00f3n, cuando esta se use contra los valores emanados de los derechos humanos, en el r\u00e9gimen espa\u00f1ol de 1978 no hay ninguna excepci\u00f3n similar y no cabe limitar la libre expresi\u00f3n por tal motivo. En el mundo de las ideas no es posible prohibir ninguna, en tanto no causan un da\u00f1o efectivo e inmediato. En cambio, los contenidos comunicativos que se emiten para causar un da\u00f1o a otra persona -ya sea directamente mediante el insulto o la amenaza, ya mediante la incitaci\u00f3n a terceros- no forman parte de la libertad de expresi\u00f3n que se limita a asegurar la libre circulaci\u00f3n de ideas relevantes aptas para abrir debates sociales sin incidencia directa sobre la realidad.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cualquier caso, la idea de discurso de odio ha calado tambi\u00e9n en nuestro sistema. Lo ha hecho bajo la forma de la categor\u00eda \u2018incitaci\u00f3n indirecta\u2019, que alude al discurso que provoca el rechazo de determinados grupos creando un peligro cierto de generar un clima de violencia y hostilidad que pueda concretarse en actos espec\u00edficos de discriminaci\u00f3n. Con esta idea, Espa\u00f1a ha desarrollado la decisi\u00f3n marco europea en un art\u00edculo del c\u00f3digo penal, el 510 bis, que llega a castigar el mero fomentar el odio. Puede, adem\u00e1s, dirigirse contra alguien no s\u00f3lo por su pertenencia a un grupo sino incluso por su ideolog\u00eda o creencias. En definitiva, se penaliza a quien incrementa el odio contra cualquier otra persona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta formulaci\u00f3n ha convertido a nuestro sistema en un perfecto laboratorio sobre los riesgos de la idea de discurso de odio. La decisi\u00f3n acerca de si una idea expresada en p\u00fablico es o no susceptible de crear odio de un modo suficientemente relevante como para merecer el reproche penal s\u00f3lo puede alcanzarse desde los propios valores ideol\u00f3gicos del juez que lo valore. Una vez que desaparece el enunciado estricto de los motivos y se persigue el mero hecho de fomentar cualquier tipo de odio el juzgador no tiene otro elemento de valoraci\u00f3n que la propia ideolog\u00eda de la que dif\u00edcilmente se puede desprender. Eso vale tambi\u00e9n para el Tribunal Constitucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2015, el TC castiga a unos independentistas catalanes por quemar una foto oficial de los reyes. Lo justifica en que \u201cquemar p\u00fablicamente el retrato de los monarcas es un acto no s\u00f3lo ofensivo sino tambi\u00e9n incitador al odio, en la medida en que la cremaci\u00f3n de su imagen f\u00edsica expresa, de un modo dif\u00edcilmente superable, que son merecedores de exclusi\u00f3n y de odio\u201d.  Es decir, que utiliza la de delito de odio, surgida inicialmente para proteger a categor\u00edas especialmente vulnerables de poblaci\u00f3n acaba utiliz\u00e1ndose para limitar la libertad de expresi\u00f3n de quienes expresan su rechazo al sistema pol\u00edtico vigente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un a\u00f1o despu\u00e9s, el TC ampara la condena a un pol\u00edtico vasco por colocar, durante un homenaje p\u00fablico, unas flores sobre el retrato de un terrorista fallecido treinta a\u00f1os atr\u00e1s. Lo justifica en que el mero hecho de participar en el homenaje fue una expresi\u00f3n de odio basado en la intolerancia. Y lo argumenta en que se trataba de un acto de nacionalismo agresivo con inequ\u00edvoca presencia de hostilidad hacia otros individuos como demuestra el hecho de que con ambig\u00fcedad calculada se habl\u00f3 de un supuesto conflicto con el Estado. En ese punto, el odio se identifica a trav\u00e9s de los posicionamientos ideol\u00f3gicos de un Tribunal que no ve ning\u00fan conflicto con el estado ni comparte ese nacionalismo que le parece agresivo. En definitiva, el discurso de odio es utilizado en los tribunales para castigar ejercicios ideol\u00f3gicos disidentes de las ideas defendidas por el poder p\u00fablico, antes que para evitar la discriminaci\u00f3n de colectivos vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El discurso de odio es utilizado en los tribunales para castigar ejercicios ideol\u00f3gicos disidentes antes que para evitar la discriminaci\u00f3n de los colectivos vulnerables<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata de un problema anecd\u00f3tico ni de una peculiaridad espa\u00f1ola. Ontol\u00f3gicamente, la idea de discurso del odio se sustenta en la persecuci\u00f3n del disidente y la imposici\u00f3n de determinados valores como verdad indiscutible. El hecho de que la determinaci\u00f3n de cu\u00e1les son esos valores corresponda exclusivamente a los poderes del Estado es una consecuencia inexcusable. Gracias a esta figura los poderes p\u00fablicos pueden decidir qu\u00e9 valores resultan imprescindibles a su parecer para asegurar la convivencia y est\u00e1n legitimados para prohibir las manifestaciones contrarias a ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A estas alturas, sin embargo, la noci\u00f3n ha triunfado de tal manera en nuestras opiniones p\u00fablicas y legislaciones que resulta dif\u00edcil acabar con ella radicalmente.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Reducir los l\u00edmites a la libertad de expresi\u00f3n<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para reconducir la situaci\u00f3n en cierto modo, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos est\u00e1 desarrollando una jurisprudencia cada vez m\u00e1s restrictiva de las limitaciones posibles a la libertad de expresi\u00f3n, consciente de los peligros que entra\u00f1a para la libertad de expresi\u00f3n la tendencia de muchos Estados europeos a calificar como \u201cdiscurso del odio\u201d cualquier expresi\u00f3n ideol\u00f3gica contraria a las opiniones y los valores mayoritarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya en 2009 intentat\u00f3 reconducir el concepto reinterpretando que se refiere a formas de odio basadas en la intolerancia que se manifiestan a trav\u00e9s de la discriminaci\u00f3n y la hostilidad contra las minor\u00edas y los inmigrantes o personas de origen inmigrante. Es decir que se persiguen s\u00f3lo los discursos que provocan hostilidad social contra colectivos especialmente vulnerables. En 2015, ante el caso de un l\u00edder pol\u00edtico turco condenado en Suiza por negar el genocidio armenio y presentarlo como una mentira internacional, el Tribunal se\u00f1ala que supuso un intento de las autoridades suizas de imponer un \u00fanico modo de pensar y de castigar las opiniones disidentes, pues no se inclu\u00edan expresiones insultantes y se trataba simplemente de abrir una discusi\u00f3n sobre cuestiones pol\u00edticas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2018, en el asunto de unas cantantes punk condenadas en Rusia por odio religioso a causa de la vestimenta, los pasamonta\u00f1as, sus movimientos corporales y el violento lenguaje utilizado en una actuaci\u00f3n no autorizada en el interior de una catedral. El tribunal acepta entonces que, dado que dicho comportamiento tuvo lugar en una catedral, ciertas personas pudieran haberlo encontrado ofensivo. Sin embargo, entiende que ello no basta para apreciar incitaci\u00f3n al odio; ser\u00eda necesario acreditar que los actos juzgados pod\u00edan interpretarse como un \u201cllamamiento a la violencia o como justificaci\u00f3n de la violencia, el odio o la intolerancia\u201d y constatar que, por ello, \u201cpudieran haber tenido consecuencias perjudiciales\u201d. Ese mismo a\u00f1o desautoriz\u00f3 la sentencia espa\u00f1ola sobre la quema de retratos reales se\u00f1alando que se enmarcaba en el \u00e1mbito de un debate sobre cuestiones de inter\u00e9s p\u00fablico. Los actos comunicativos eran expresi\u00f3n de un rechazo de la monarqu\u00eda como instituci\u00f3n, lo que se enmarca en el \u00e1mbito de la cr\u00edtica o disidencia pol\u00edtica. Intentar restringir la libertad de expresi\u00f3n en casos como este, aplicando de manera extensiva la excepci\u00f3n de discurso del odio, supondr\u00eda una limitaci\u00f3n excesiva que no puede aceptarse en una sociedad democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>No se puede perseguir la mera emisi\u00f3n de ideas distintas de las mayoritarias ni las meras expresiones de odio. Mientras nuestros tribunales no asuman que una idea jam\u00e1s puede causar un da\u00f1o en s\u00ed misma ni, por tanto, prohibirse, habr\u00e1 un espacio para que los poderes p\u00fablicos silencien las opiniones inc\u00f3modas<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, se empieza a imponer limitaci\u00f3n a la capacidad de los Estados de, bajo la excusa del discurso del odio, limitar la libertad de expresi\u00f3n de quienes defienden ideas disidentes. Esta limitaci\u00f3n se sustenta en dos frentes: de una parte, limitar los delitos de odio a aquellos se dirigen contra un sector vulnerable de la poblaci\u00f3n. De otra parte, en esos casos s\u00f3lo pueden castigarse los discursos con relevancia p\u00fablica si crean un peligro inminente de discriminaci\u00f3n de tales grupos. No se puede perseguir la mera emisi\u00f3n de ideas distintas de las mayoritarias, ni tampoco las meras expresiones de odio. El odio es un sentimiento leg\u00edtimo, que puede expresarse libremente siempre que no se haga con la intenci\u00f3n de provocar inmediatamente la discriminaci\u00f3n de un colectivo vulnerable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa parece una l\u00ednea adecuada para mitigar las amenazas m\u00e1s inmediatas contra la libre expresi\u00f3n. Sin embargo, el sistema europeo sigue pagando el contradictorio peaje de su pecado original. Mientras se mantenga la excepci\u00f3n del nazismo y la negaci\u00f3n del Holocausto como ideas prohibidas seguir\u00e1 existiendo una grieta por la que puede colarse la represi\u00f3n del disidente. Mientras nuestros tribunales y textos jur\u00eddicos no asuman que una idea jam\u00e1s puede causar un da\u00f1o en s\u00ed misma ni, por tanto, prohibirse, habr\u00e1 un espacio para que los poderes p\u00fablicos silencien las opiniones inc\u00f3modas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El discurso del odio parece acaparar todo el debate de la libertad de expresi\u00f3n desde que empez\u00f3 el siglo XXI. Hasta entonces la principal preocupaci\u00f3n hab\u00eda sido c\u00f3mo garantizar el derecho ante los intentos de censura. \u00daltimamente, se manifestaban con especial virulencia bajo la forma de prohibici\u00f3n de la pornograf\u00eda o la inmoralidad y los estudiosos de la libertad de expresi\u00f3n se esforzaban en asegurar la libertad art\u00edstica y aumentar las manifestaciones permitidas de cr\u00edtica al poder. Sin embargo, con el cambio de siglo parece surgir una ola restrictiva y de pronto la mayor preocupaci\u00f3n social no es tanto ampliar\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":24063,"parent":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[300],"tags":[],"segment":[],"subject":[],"class_list":["post-24724","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-libertad-de-expresion-y-delitos-de-odio"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.8 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El discurso del odio como excusa &#8211; IDEES<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El discurso del odio como excusa &#8211; IDEES\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El discurso del odio parece acaparar todo el debate de la libertad de expresi\u00f3n desde que empez\u00f3 el siglo XXI. Hasta entonces la principal preocupaci\u00f3n hab\u00eda sido c\u00f3mo garantizar el derecho ante los intentos de censura. \u00daltimamente, se manifestaban con especial virulencia bajo la forma de prohibici\u00f3n de la pornograf\u00eda o la inmoralidad y los estudiosos de la libertad de expresi\u00f3n se esforzaban en asegurar la libertad art\u00edstica y aumentar las manifestaciones permitidas de cr\u00edtica al poder. Sin embargo, con el cambio de siglo parece surgir una ola restrictiva y de pronto la mayor preocupaci\u00f3n social no es tanto ampliar\u2026\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"IDEES\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-10-30T11:41:10+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-11-04T12:08:44+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/El-discurs-dodi-com-a-excusa.jpg?fit=2000%2C950&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"2000\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"950\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"maria\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"maria\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"18 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/el-discurso-del-odio-como-excusa\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/el-discurso-del-odio-como-excusa\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"maria\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/23b13c8d154c858b03b5b4905ae0d5f6\"},\"headline\":\"El discurso del odio como excusa\",\"datePublished\":\"2020-10-30T11:41:10+00:00\",\"dateModified\":\"2020-11-04T12:08:44+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/el-discurso-del-odio-como-excusa\\\/\"},\"wordCount\":3626,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/el-discurso-del-odio-como-excusa\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/revistaidees.cat\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/10\\\/El-discurs-dodi-com-a-excusa.jpg?fit=2000%2C950&ssl=1\",\"articleSection\":[\"Libertad de expresi\u00f3n y delitos de odio\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/el-discurso-del-odio-como-excusa\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/el-discurso-del-odio-como-excusa\\\/\",\"name\":\"El discurso del odio como excusa &#8211; IDEES\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/el-discurso-del-odio-como-excusa\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/el-discurso-del-odio-como-excusa\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/revistaidees.cat\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/10\\\/El-discurs-dodi-com-a-excusa.jpg?fit=2000%2C950&ssl=1\",\"datePublished\":\"2020-10-30T11:41:10+00:00\",\"dateModified\":\"2020-11-04T12:08:44+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/23b13c8d154c858b03b5b4905ae0d5f6\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/el-discurso-del-odio-como-excusa\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/el-discurso-del-odio-como-excusa\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/el-discurso-del-odio-como-excusa\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/revistaidees.cat\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/10\\\/El-discurs-dodi-com-a-excusa.jpg?fit=2000%2C950&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/revistaidees.cat\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/10\\\/El-discurs-dodi-com-a-excusa.jpg?fit=2000%2C950&ssl=1\",\"width\":2000,\"height\":950,\"caption\":\"Activistas por la libertad de expresi\u00f3n ante un cord\u00f3n policial en una manifestaci\u00f3n en Barcelona. Fotograf\u00eda: Jordi Borr\u00e0s\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/el-discurso-del-odio-como-excusa\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inici\",\"item\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El discurso del odio como excusa\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/\",\"name\":\"IDEES\",\"description\":\"Revista de temas contempor\u00e1neos\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/revistaidees.cat\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/23b13c8d154c858b03b5b4905ae0d5f6\",\"name\":\"maria\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/4abe985cb800e0b75c4c7bfc4fd0973825f533e0620f989a75661b23c3255192?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/4abe985cb800e0b75c4c7bfc4fd0973825f533e0620f989a75661b23c3255192?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/4abe985cb800e0b75c4c7bfc4fd0973825f533e0620f989a75661b23c3255192?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"maria\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El discurso del odio como excusa &#8211; IDEES","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El discurso del odio como excusa &#8211; IDEES","og_description":"El discurso del odio parece acaparar todo el debate de la libertad de expresi\u00f3n desde que empez\u00f3 el siglo XXI. Hasta entonces la principal preocupaci\u00f3n hab\u00eda sido c\u00f3mo garantizar el derecho ante los intentos de censura. \u00daltimamente, se manifestaban con especial virulencia bajo la forma de prohibici\u00f3n de la pornograf\u00eda o la inmoralidad y los estudiosos de la libertad de expresi\u00f3n se esforzaban en asegurar la libertad art\u00edstica y aumentar las manifestaciones permitidas de cr\u00edtica al poder. Sin embargo, con el cambio de siglo parece surgir una ola restrictiva y de pronto la mayor preocupaci\u00f3n social no es tanto ampliar\u2026","og_url":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/","og_site_name":"IDEES","article_published_time":"2020-10-30T11:41:10+00:00","article_modified_time":"2020-11-04T12:08:44+00:00","og_image":[{"width":2000,"height":950,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/El-discurs-dodi-com-a-excusa.jpg?fit=2000%2C950&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"maria","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"maria","Tiempo de lectura":"18 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/"},"author":{"name":"maria","@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/#\/schema\/person\/23b13c8d154c858b03b5b4905ae0d5f6"},"headline":"El discurso del odio como excusa","datePublished":"2020-10-30T11:41:10+00:00","dateModified":"2020-11-04T12:08:44+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/"},"wordCount":3626,"image":{"@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/El-discurs-dodi-com-a-excusa.jpg?fit=2000%2C950&ssl=1","articleSection":["Libertad de expresi\u00f3n y delitos de odio"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/","url":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/","name":"El discurso del odio como excusa &#8211; IDEES","isPartOf":{"@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/El-discurs-dodi-com-a-excusa.jpg?fit=2000%2C950&ssl=1","datePublished":"2020-10-30T11:41:10+00:00","dateModified":"2020-11-04T12:08:44+00:00","author":{"@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/#\/schema\/person\/23b13c8d154c858b03b5b4905ae0d5f6"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/El-discurs-dodi-com-a-excusa.jpg?fit=2000%2C950&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/El-discurs-dodi-com-a-excusa.jpg?fit=2000%2C950&ssl=1","width":2000,"height":950,"caption":"Activistas por la libertad de expresi\u00f3n ante un cord\u00f3n policial en una manifestaci\u00f3n en Barcelona. Fotograf\u00eda: Jordi Borr\u00e0s"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-discurso-del-odio-como-excusa\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inici","item":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El discurso del odio como excusa"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/#website","url":"https:\/\/revistaidees.cat\/","name":"IDEES","description":"Revista de temas contempor\u00e1neos","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/revistaidees.cat\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/revistaidees.cat\/#\/schema\/person\/23b13c8d154c858b03b5b4905ae0d5f6","name":"maria","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/4abe985cb800e0b75c4c7bfc4fd0973825f533e0620f989a75661b23c3255192?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/4abe985cb800e0b75c4c7bfc4fd0973825f533e0620f989a75661b23c3255192?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/4abe985cb800e0b75c4c7bfc4fd0973825f533e0620f989a75661b23c3255192?s=96&d=mm&r=g","caption":"maria"}}]}},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/El-discurs-dodi-com-a-excusa.jpg?fit=2000%2C950&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24724","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24724"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24724\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24835,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24724\/revisions\/24835"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/24063"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24724"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24724"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24724"},{"taxonomy":"segment","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/segment?post=24724"},{"taxonomy":"subject","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/subject?post=24724"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}