{"id":25490,"date":"2020-11-02T23:53:46","date_gmt":"2020-11-02T23:53:46","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaidees.cat\/?p=25490"},"modified":"2023-02-28T14:57:15","modified_gmt":"2023-02-28T12:57:15","slug":"tres-sentencias-y-un-funeral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/tres-sentencias-y-un-funeral\/","title":{"rendered":"Tres sentencias y un funeral"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u00abLa posteridad no podr\u00e1 creer que,<br> despu\u00e9s de que se hubiera hecho la luz,<br> hayamos tenido que vivir de nuevo<br> en medio de tan densa oscuridad\u00bb<\/em><br> Castellio, <em>De arte dubitandi<\/em> (1562)<\/p>\n\n\n\n<p><br>Br\u00fajula y retrovisor, camino largo y paso corto, hace falta retrospectiva y perspectiva \u2013y un radical arraigo al presente\u2013 para acabar de entender todo lo que nos pasa desde la perspectiva del retroceso acelerado, global y local, contra los derechos civiles, sociales y pol\u00edticos. Una regresi\u00f3n palmaria, desigual y arbitraria, agudizada en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas en todo el mundo y, en los \u00faltimos tres a\u00f1os, desatada contra la sociedad catalana y espa\u00f1ola muy desigualmente \u2013algunos recibi\u00e9ndola, otros legitim\u00e1ndola. A pesar de que todo viene de lejos y algunos quieren que vaya para largo, la regresi\u00f3n adentra las ra\u00edces en un doble proceso internacional y estatal. O en uno solo fusionado, si se quiere, con especificidades particulares celtib\u00e9ricas. El global es el retroceso ya incuestionable y la inquietante demolici\u00f3n del llamado constitucionalismo social de posguerra, que ya trajina entre la desdemocratitzaci\u00f3n mundial, el Weimar global o lo que se ha denominado autoritarismo posdemocr\u00e1tico. El local-particular es aquello que denominamos r\u00e9gimen del 78, mediado por la vigente involuci\u00f3n democr\u00e1tica en el Estado espa\u00f1ol e incubada reforma penal detr\u00e1s reforma penal \u2013treinta desde el a\u00f1o 1995. La combinaci\u00f3n hace estragos y nos sit\u00faa en el \u00fanico lugar de Europa Occidental donde medio gobierno leg\u00edtimo est\u00e1 en la prisi\u00f3n y el otro medio en el exilio y los dos portavoces de los mayores organismos civiles y sociales, encarcelados hace tres a\u00f1os por ejercer el derecho de protesta. As\u00ed est\u00e1n las cosas, por muchos videos mediocres que Espa\u00f1a Global, dispositivo de fake-news de Estado, haga correr.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor d\u00f3nde empezar? Quiz\u00e1s por un punto donde, extra\u00f1amente, dos l\u00edneas paralelas, torcidas e irreconciliables, se tocan. Parad\u00f3jicamente, arrancando por una misma reflexi\u00f3n \u2013dicha el 2018, en t\u00e9rminos parecidos, en sentidos antag\u00f3nicamente diferentes y por dos personas muy distintas\u2013 que lo vendr\u00edan a resumir todo. Por un lado, un hombre de Estado como Alfredo P\u00e9rez Rubalcaba. Por el otro, un intelectual social como Ignacio S\u00e1nchez Cuenca. El primero, acuse de recibo, asum\u00eda que el Estado abonar\u00eda el precio autoritario y pagar\u00eda los costes desp\u00f3ticos de la represi\u00f3n al independentismo: la degradaci\u00f3n democr\u00e1tica, la retorsi\u00f3n del Derecho y la devaluaci\u00f3n institucional. El segundo, Ignacio S\u00e1nchez Cuenca, dec\u00eda pr\u00e1cticamente lo mismo, pero en un sentido completamente opuesto, es decir, denunci\u00e1ndolo, el septiembre de 2018 y mucho antes de la sentencia del Supremo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEn estas condiciones, los magistrados se sienten impunes. Nada los para. Est\u00e1n dispuestos a deteriorar todav\u00eda m\u00e1s la reputaci\u00f3n democr\u00e1tica de Espa\u00f1a, dado que el castigo por el desaf\u00edo a la unidad de Espa\u00f1a parece estar para ellos por encima de cualquier otra consideraci\u00f3n. Para frenar el disparate y la injusticia que se est\u00e1 cometiendo con las acusaciones de rebeli\u00f3n, har\u00eda falta una sociedad civil que se tomara seriamente que en una democracia resulta inadmisible juzgar a pol\u00edticos por hechos que no han cometido. No estamos aqu\u00ed todav\u00eda\u00bb<\/em> <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-01\" class=\"scroll-to\">[1]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">1 \u2014 Sanchez Cuenca, Ignacio; \u00abLa postverdad suprema\u00ab, 1 de septiembre de 2018, La Vanguardia.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno y otro conven\u00edan el mismo, uno atiz\u00e1ndolo, el otro levantando la voz y la palabra para oponerse. Pero patentizaban lo mismo: la construcci\u00f3n (anti)jur\u00eddica de un estado de excepci\u00f3n informal que opera a pleno ritmo sin haber sido declarado en ninguna parte. La Raz\u00f3n de Estado, siniestra y funesta, hace el resto en la peor variaci\u00f3n y desviaci\u00f3n del Estado de Derecho: el Estado de Derecho Penal de Enemigo donde corren los palos, incluso con la zanahoria.<\/p>\n\n\n\n<p>De la s\u00edntesis hoy sabemos, cuando menos, las fr\u00edas consecuencias estad\u00edsticas, a pesar de que los n\u00fameros siempre esconden los rostros: cerca de tres-mil personas represaliadas \u2013denunciadas, imputadas, investigadas o condenadas\u2013 detr\u00e1s del 1-O de 2017. Por querer votar: este es el precio que ha puesto el estado al libre ejercicio de la democracia. Por unas urnas, por unos silbatos, por una nariz de payaso o por una pancarta, da igual. <em>Todo por la patria<\/em>, se entiende mejor en este contexto. Y todo quiere decir todo \u2013juicios especiales, cloacas estatales, espionaje industrial, operaciones encubiertas, batalla diplom\u00e1tica por el relato, complicidad y amparo a la extrema derecha, <em>Pegasus<\/em> y todo el arsenal represivo disponible. Y con el personal dispuesto, est\u00e1 claro: polic\u00edas patri\u00f3ticas, fiscales patrioteros, magistrados patriotas. Tecnoestructura de Estado al servicio del Nacionalismo de Estado. Y doble rasero, est\u00e1 claro: no hay derecho penal de enemigo, sin derecho penal de amigo. Homenaje de Estado a la impunidad y la violencia de persecuci\u00f3n contra las urnas, siempre tendr\u00edamos que recordar, d\u00eda tras d\u00eda, que los m\u00e1ximos mandos de la represi\u00f3n policial de octubre de 2017 han estado \u2013todos\u2013 galardonados, ascendidos y condecorados.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, aun as\u00ed, habr\u00eda que a\u00f1adir que no lo consiguen. O no del todo. Digan lo que digan, el embate represivo, con unos impactos sociales alt\u00edsimos e irreparables, tampoco ha logrado sus objetivos \u2013\u00abvamos a aplastarlos\u00bb le confes\u00f3 Soraya S\u00e1enz de Santamar\u00eda a un periodista. A pesar del brutal retroceso \u2013devaluaci\u00f3n democr\u00e1tica, degradaci\u00f3n institucional, degeneraci\u00f3n jur\u00eddica\u2013 no ha menguado, ni una coma ni un gramo, ni ha disminuido en nada el triple apoyo a la independencia, al refer\u00e9ndum como mecanismo democr\u00e1tico resolutivo y a la denuncia transversal de la represi\u00f3n. 48%-75%-80%. Dig\u00e1moslo as\u00ed. Mientras tanto, un 57% de la sociedad catalana votar\u00eda hoy contra la actual constituci\u00f3n espa\u00f1ola y solo un 10% apoya a la monarqu\u00eda borb\u00f3nica, la que sistematiz\u00f3 y elev\u00f3 aquel \u00ab<em>a por ellos<\/em>\u00bb a doctrina oficial del Estado, detr\u00e1s del inquisitorial discurso del rey del tres de octubre. Quiz\u00e1s no hemos ganado en corto \u2013a la larga, nunca gana nadie cuando se limitan los derechos civiles\u2013 pero aquello acreditado social y pol\u00edticamente es que ya nos han perdido. Y de aqu\u00ed, de la radical p\u00e9rdida de toda legitimidad, se deriva todo lo dem\u00e1s: la acometida de Estado y los incontables abusos perpetrados en nombre de una democracia simulada. Un tipo de injusticia civil con olor a justicia militar, en formato revancha y escarmiento \u2013el ant\u00f3nimo de justicia\u2013 contra la mayor\u00eda democr\u00e1tica de una sociedad considerada d\u00edscola, rebelde, desobediente o sediciosa. El precio de la libertad tiene el reverso de la factura de la demofobia.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Quiz\u00e1s no hemos ganado en corto \u2013a la larga, nunca gana nadie cuando se limitan los derechos civiles\u2013 pero aquello acreditado social y pol\u00edticamente es que ya nos han perdido. Y de la radical p\u00e9rdida de toda legitimidad se deriva todo lo dem\u00e1s<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Todo ello, como en una <em>doctrina del choque<\/em> de manual: conseguir por v\u00edas policiales, judiciales y represivas lo que ya saben que nunca conseguir\u00e1n por v\u00edas electorales, pac\u00edficas y democr\u00e1ticas. Es esto que nos pasa y m\u00e1s valdr\u00eda no despistarse. No se han limitado en decirlo. El mismo fiscal Javier Zaragoza, que encima presume de progresismo y es el icono del llamado clan de los fiscales que se han atribuido un peligroso y mediocre rol salvapatrias, lo remach\u00f3 as\u00ed mientras el gobierno socialista aragon\u00e9s le conced\u00eda una medalla por los servicios prestados la primavera del 2019: \u00ab<em>La supremac\u00eda de la voluntad popular sobre la ley est\u00e1 detr\u00e1s de funestas experiencias hist\u00f3ricas bien conocidas<\/em>\u00bb. Que alguien le explique, por favor, que ha pasado cada vez que la ley se ha impuesto sobre la voluntad popular democr\u00e1tica y qu\u00e9 experiencias hist\u00f3ricas hay detr\u00e1s. <em>M\u00e1s dura ser\u00e1 la ca\u00edda.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Tres octubres, tres a\u00f1os despu\u00e9s<\/h5>\n\n\n\n<p>Este oto\u00f1o, como sinopsis y <em>spoiler<\/em>, ya podemos decir que un mismo hecho ha sido sentenciado bajo tres prismas jur\u00eddicos totalmente contradictorios. Y esto aclara unas cu\u00e1ntas cosas, ni que sea kafkianamente. Un solo hecho \u2013todo lo relativo al primer d\u00eda de octubre de 2017\u2013 y tres sentencias muy distintas: la absoluci\u00f3n a la Audiencia Nacional del mayor Trapero y los responsables de Interior; la condena al TSJC por desobediencia contra la Mesa del Parlamento; y los m\u00e1s de 100 a\u00f1os de prisi\u00f3n por sedici\u00f3n impuestos por el Tribunal Supremo. Que esto ya sea as\u00ed, nos sit\u00faa hoy, irremediablemente, en el reino de la arbitrariedad y la feria represiva de <em>Calaf<\/em> de la inseguridad jur\u00eddica. Puedes entrar a un juzgado y salir libre, condenado o preso: por el mismo hecho. Que le pregunten sino a Tamara Carrasco: un d\u00eda eres terrorista y dos a\u00f1os despu\u00e9s, todo lo contrario, es decir, una v\u00edctima de la violencia. De la violencia de Estado. Pero mal nos pese, y pesa demasiado y adolece la memoria, esta pulsi\u00f3n ni es nueva ni somos los primeros. La novedad introducida desde 2017 radica en su extensi\u00f3n masiva y la intensificaci\u00f3n en todos los frentes, dentro de la historia de una continuidad represora: de castigar los m\u00e1rgenes y las tangentes disidentes se ha pasado a castigar una mayor\u00eda democr\u00e1tica, inhabilitar tres presidentes e investigar el 80% de los alcaldes y alcaldesas del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>En forma y fondo, pero, esta deslizante deriva regresiva, autoritaria y liberticida arranc\u00f3 hace demasiado en el Estado espa\u00f1ol, seguramente el 1998 bajo la primera aznaridad a pesar de que ven\u00eda con defectos de f\u00e1brica. Porque concurren circunstancias ralentizadoras, denominaciones de origen y transiciones mitificadas. Y un punto de partida fr\u00e1gil y d\u00e9bil. C\u00f3mo dice Augusto Gil Matamala, como consecuencia de 40 a\u00f1os de la misma dictadura que pilot\u00f3 la nada mod\u00e9lica transici\u00f3n, el Estado espa\u00f1ol lleg\u00f3 a aquella democracia de posguerra apenas cuando empezaba a agrietarse v\u00eda Reagan y v\u00eda Thatcher. Gil Matamala lo metaforiza afirmando que el Estado espa\u00f1ol siempre es el \u00faltimo en incorporarse a cada nueva conquista democr\u00e1tica y\u2026 y el primero en marchar. Y empez\u00f3 a marcharse a finales de los a\u00f1os noventa en los \u00e1ngulos oscuros de la lucha antiterrorista, cuando se decret\u00f3 un largo periodo de excepcionalidad judicial, penal y penitenciaria en el Pa\u00eds Vasco. Traducido en el cierre de cinco medios de comunicaci\u00f3n, la ilegalizaci\u00f3n de decenas de organismos sociales, el apartheid electoral y la confecci\u00f3n de una lista negra de 40.000 ciudadanos y ciudadanas que dejaban de serlo. Pocos, muy pocos, levantaron la voz. Y, aun as\u00ed, ven\u00eda de f\u00e1brica la tara: el mismo Gil Matamala sit\u00faa como elementos constituyentes de los tres pilares del r\u00e9gimen la unidad de Espa\u00f1a, el orden econ\u00f3mico capitalista y el principio de autoridad. Cualquier persona que lo cuestione pasa a ser enemigo. Enemigo de Estado. Es decir, que el recurso a este tipo de dispositivos \u2013el miedo como tecnolog\u00eda del poder y la excepci\u00f3n como t\u00e9cnica de gobierno\u2013 viene de f\u00e1brica.<\/p>\n\n\n\n<p>Memoria ant\u00eddoto, como antecedente ineludible, del particular caso hisp\u00e1nico en tierras vascas, incluso el <em>Financial Times<\/em> lo intu\u00eda hace casi dos d\u00e9cadas. Lo le\u00ed asombrado, p\u00e9rdida de ingenuidad pol\u00edtica y de inocencia juvenil incluida, a las notas que el periodista Jos\u00e9 Mart\u00ed G\u00f3mez nos regalaba en 2002: el rotativo brit\u00e1nico alertaba de una desdicha de GAL judicial que ten\u00eda por epicentro difusor la Audiencia Nacional, nacida \u2013no por casualidad\u2013 el d\u00eda siguiente de la muerte del TOP franquista, con el mismo personal y al mismo lugar. Aquel GAL <em>judicial <\/em>de nuevo cu\u00f1a no secuestraba, ni asesinaba, ni soterraba en cal viva, ni operaba con uniformados descontrolados por la noche. Pero desde instancias judiciales desmenuzaba sin miramientos derechos civiles, clausuraba sin pruebas medios de comunicaci\u00f3n, castigaba proyectos y propuestas pol\u00edticas, encarcelaba sin garant\u00edas y expand\u00eda los efectos multiplicadores del miedo a la arbitrariedad de Estado, vulnerando garant\u00edas jur\u00eddicas, derechos individuales y libertades fundamentales. El escritor Joxe Arzumendi lo rebautiz\u00f3 como \u00abkale borroka de Estado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Este oto\u00f1o, como sinopsis y spoiler, ya podemos decir que un mismo hecho ha sido sentenciado bajo tres prismas jur\u00eddicos totalmente contradictorios. Y esto aclara unas cu\u00e1ntas cosas, ni que sea kafkianamente. Un solo hecho, todo lo relativo al 1 de octubre de 2017, y tres sentencias muy distintas: la absoluci\u00f3n a la Audiencia Nacional del mayor Trapero y los responsables de Interior; la condena al TSJC por desobediencia contra la Mesa del Parlamento; y los m\u00e1s de 100 a\u00f1os de prisi\u00f3n por sedici\u00f3n impuestos por el Tribunal Supremo<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>En aquellos mismos compases nefastos, hace 20 a\u00f1os, alguien m\u00e1s escribi\u00f3 que en el Estado se estaban superponiendo simult\u00e1neamente, peligrosa mezcla de precursores de la excepci\u00f3n, las tres doctrinas penales m\u00e1s regresivas de siglo XX: el derecho penal de enemigo \u2013a la gente se la juzga por qui\u00e9n es no por lo que hace\u2013, las doctrinas de seguridad nacional \u2013el enemigo es dentro y es la propia ciudadan\u00eda\u2013 y la tolerancia cero contra cualquier malestar \u2013la criminalizaci\u00f3n de la protesta. Ahora ya estamos en un lugar peor: <em>de facto<\/em>, en un sistema penal dual. Uno, formalmente garantista; el otro, discrecionalmente excepcional. Se ha ido introduciendo una excepci\u00f3n en la norma hasta que la norma ha acabado siendo la excepci\u00f3n. Y con una escala geom\u00e9trica evidente: m\u00e1s subes en el escalaf\u00f3n judicial, menos justicia encuentras y m\u00e1s Estado afrontas.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta tentaci\u00f3n, obvio, no se libra nadie ni ning\u00fan pa\u00eds. Autocr\u00edtica y cr\u00edtica, esta disposici\u00f3n autoritaria que anida en el populismo punitivo de impulso gubernativo tambi\u00e9n la vivimos <em>a la catalana<\/em>, a ra\u00edz de las protestas del 15M bajo el lema <em>Aturem el Parlament<\/em> ante los peores recortes sociales desde el final de la dictadura. Fueron tildadas, medi\u00e1ticamente tambi\u00e9n, como golpe de estado por los m\u00e1s compatriotas tertulianos. Gobierno y Parlamento de Catalunya recurrieron a tipos penales especiales \u2013sedici\u00f3n\u2013, a tribunales de excepci\u00f3n \u2013la Audiencia Nacional\u2013 y a extra\u00f1as parejas de acusaci\u00f3n \u2013la compart\u00edan con la asociaci\u00f3n ultraderechista <em>Manos Limpias<\/em>. Si no lo decimos todo, no decimos nada. Memoria de un pasado anterior, quien anul\u00f3 la primera sentencia absolutoria de la Audiencia Nacional contra aquellos indignados \u2013dando la raz\u00f3n al voto particular de un tal Fernando Grande-Marlaska\u2013 fue el Tribunal Supremo. La sentencia, les sonar\u00e1, la firmaba un tal Manuel Marchena y en ella consagr\u00f3 un nuevo tipo penal meteorol\u00f3gico, salido al gusto de su sombrero de copa y funcional a los intereses del Estado: la violencia ambiental. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s aquel mismo tipo penal se giraba como un calcet\u00edn contra el gobierno catal\u00e1n, que pasaba de acusador a acusado. Las derivas se sabe siempre donde empiezan, pero nunca donde acaban \u2013o s\u00ed: al TEDH, que se pronuncia siempre tarde, a toro pasado y sobre los restos de los escombros. Que les pregunten a los independentistas torturados el 1992, a Arnaldo Otegi o a Martxelo Otamendi, que han visto como el TEDH les daba la raz\u00f3n muchos a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>En todo caso, en la perspectiva global del giro autoritario, ha habido un cambio de enser y un claro desplazamiento de la <em>dirty war<\/em> al <em>lawfare<\/em>. Escala crom\u00e1tica, se ha pasado del verde oliva del general al negro toga del magistrado. Ayer cuarteles militares, hoy b\u00fankeres judiciales. Los golpes del Estado \u2013o incluso, el golpe de estado\u2013 han encontrado una forma menos incruenta que las antiguas irrupciones e interrupciones militares. manteniendo, esto balsa, el objetivo final: reprimir, violentar, alterar o adulterar la voluntad popular democr\u00e1tica mayoritaria. C\u00f3mo cargarse la democracia en siete pasos, ha escrito crudamente la periodista turca en el demoledor <em>Como perder un pa\u00eds<\/em> <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-02\" class=\"scroll-to\">[2]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">2 \u2014 Temelkuran, Ece; C\u00f3mo perder un pa\u00eds. Los siete pasos de la democracia a la dictadura, Anagrama, 2019.\n<\/span><\/span>. En el pen\u00faltimo macrojuicio pol\u00edtico en el Estado espa\u00f1ol, el sumario 18\/98 que juzga 47 ciudadanos vascos por sus actividades pol\u00edticas, el a\u00f1orado periodista vasco Mariano Ferrer record\u00f3 l\u00facidamente Thomas Paine: \u00abaquel que quiera salvaguardar su libertad tendr\u00e1 que proteger de la arbitrariedad incluso a sus enemigos o se establecer\u00e1 un precedente que se le girar\u00e1 tambi\u00e9n contra \u00e9l\u00bb. Ferrer se hac\u00eda entonces una pregunta abierta todav\u00eda no respondida: \u00bfqui\u00e9n deconstruir\u00e1 \u2013y c\u00f3mo y cu\u00e1ndo\u2013 tanta arquitectura represiva? Y a\u00f1ad\u00eda tres motivos para no guardar un silencio que solo ser\u00eda pura complicidad<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abTen\u00edamos tres razones de peso para solidarizarnos; una, que era una buena causa porque estas personas no ten\u00edan que ser sometidas a un juicio bajo legislaci\u00f3n antiterrorista porque la actividad que los incriminaba se ten\u00eda que entender como el ejercicio leg\u00edtimo de sus derechos civiles y pol\u00edticos y porque, si ten\u00edan que ser juzgados, que lo fueran con las garant\u00edas que corresponden a ciudadanos de un Estado de Derecho; la segunda, que al defenderlos nos defend\u00edamos nosotros y toda la sociedad (en cuanto que sociedad democr\u00e1tica); y tres, que \u00e9ramos conscientes que al unirnos a esta causa nos un\u00edamos a una buena causa global, la que trata de proteger la herencia de la Ilustraci\u00f3n y de los derechos del hombre de la acometida desatada contra ellos tras el 11-S de 2001\u00bb<\/em>. Han pasado trece a\u00f1os <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-03\" class=\"scroll-to\">[3]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">3 \u2014 Ferrer, Mariano; An\u00e1lisis del proceso y sentencia del sumario 18\/98; 22 de diciembre de 2007, disponible en l\u00ednea\u00a0en Viento Sur.\n<\/span><\/span> desde aquellas palabras y parece que hayan sido escritas ayer mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque tal vez no nos queremos creer lo que ya sabemos. Porque pretender hoy que las desventuras del comisario Villarejo o las confesiones del comisario Pino son una an\u00e9cdota a pie de p\u00e1gina del alcantarillado estatal \u2013y no todo un dispositivo de Estado que para poder operar es desplazado a las afueras del sistema ordinario\u2013 es no querer afrontar la dimensi\u00f3n del retroceso ni asumir la profundidad de la deriva ni evaluar los da\u00f1os permanentes. La antolog\u00eda del choque, jarabe de ca\u00f1a, ya es infinita: del \u00aba por ellos\u00bb policial a controlaremos la Sala Segunda por \u00abla puerta de detr\u00e1s\u00bb; del \u00ablo volveremos a hacer\u00bb pronunciado cuarterlariamente por un general de la Guardia Civil al \u00abHemos hecho operaciones que pondr\u00edan los pelos de punta. Por el inter\u00e9s de Espa\u00f1a\u00bb dicho en sede judicial por el comisario Eugenio Pino; del \u00abacabar con los independentistas de una puta vez por todas\u00bb\u00bb espetado por el comisario Villarejo al marido de Cospedal al \u00abnos hemos pasado, pero ha colado\u00bb con el que fue pillado el fiscal general Conde Pumpido, tras la en\u00e9sima ilegalizaci\u00f3n de la izquierda abertzale. \u00abEstas elecciones se convocan para que gane el bloque constitucional\u00bb dijo Cospedal; \u00abhemos descabezado el movimiento\u00bb dijo Soraya. Tecnoestructura de Estado, s\u00ed, al servicio de la unidad nacional espa\u00f1ola, que no es ning\u00fan principio democr\u00e1tico. Es un principio nacionalista uniformizador contra la permanente y fallida construcci\u00f3n, en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos y pol\u00edticos, de la naci\u00f3n espa\u00f1ola.<\/p>\n\n\n\n<p>Que un presidente del Parlamento de Catalunya sea espiado por <em>Pegasus<\/em> y el gobierno espa\u00f1ol de turno \u2013<em>el m\u00e1s progresista de la historia<\/em>\u2013 diga que \u2018no le consta\u2019 y emplace a poner una denuncia a los juzgados, tambi\u00e9n esclarece unas cu\u00e1ntas cosas. Que todos los organismos de derechos humanos, los de m\u00e1s prestigio y mayor relevancia e incidencia internacional, hayan levantado acta de la realidad catalana y de la vulneraci\u00f3n de derechos no es menor. La antolog\u00eda desnuda demasiadas cosas, empezando por los reiterados informes, obstinados y pertinaces, del Grupo GRECO del Consejo de Europa que cuestionan y critican peri\u00f3dicamente la falta de independencia de las altas esferas judiciales del Estado espa\u00f1ol: monitorizadas gubernamentalmente, capturadas ideol\u00f3gicamente y teledirigidas pol\u00edticamente. Que los \u00faltimos d\u00edas se llegue a filtrar interesadamente que los magistrados del Supremo est\u00e1n inquietos por la politizaci\u00f3n de la justicia raya la broma macabra y recuerda aquellos que dec\u00edan que los medios p\u00fablicos catalanes no estaban politizados mientras anunciaban leyes, literalmente, por \u00abdesgovernamentalitzarlos\u00bb. A la postre, que el caduco Carlos Lesmes \u2013aunque caducado hace dos a\u00f1os\u2013 sea el m\u00e1ximo responsable del CGPJ no nos tendr\u00eda que hacer olvidar, puertas giratorias, que fue el director general de relaciones con la administraci\u00f3n de la Justicia de la segunda aznaritate.<\/p>\n\n\n\n<p>En todo caso, <em>lawfare<\/em>, <em>deep state<\/em>, <em>shock doctrine<\/em> o anglicismos nuevos que solo nos desvelan de viejas pr\u00e1cticas, es obvio que el Estado espa\u00f1ol ha desplegado una respuesta represiva de largo recorrido y amplio espectro. Para hacerlo, les ha hecho falta recurrir a la cloaca, como recordaba sin tapujos Felipe Gonz\u00e1lez, y a la violencia, como vivimos el oto\u00f1o del 2017. Y al asalto de la vida de los otros. Ya lo avis\u00f3 Jos\u00e9 Antonio Zarzalejos, codorniz del r\u00e9gimen, el lejano 2014, con previsora anticipaci\u00f3n y mafiosa claridad y desde un enmohecido pero rutinario axioma dictatorial que aclara que quien no cuestiona el Estado no tiene de qu\u00e9 quitarse el sue\u00f1o: <em>\u00abpara enfrentarse al Estado, desafi\u00e1ndolo, hay que atarse los machos y estar limpio como una patena, con los bolsillos transparentes y en disposici\u00f3n de que los servicios de inteligencia pasen el esc\u00e1ner y no encuentren nada que no est\u00e9 en su lugar\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Una condensaci\u00f3n posible de los a\u00f1os vividos la ha escrito Antoni Puigverd, desde las p\u00e1ginas de La Vanguardia, este \u00faltimo septiembre <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-04\" class=\"scroll-to\">[4]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">4 \u2014 Puigverd, Antoni; \u00abLa cuina i el cr\u00e0ter\u00ab, 8 de septiembre de 2020, La Vanguardia.\n<\/span><\/span>. Lo rese\u00f1o porque no son las p\u00e1ginas habituales donde leer este tipo de reflexi\u00f3n: \u00abEl Estado desat\u00f3 su inmensa capacidad de atemorizar, reprimir y vengarse. Sobre este cr\u00e1ter no se puede construir nada bueno. Los altos tribunales espa\u00f1oles (que ahora est\u00e1n constitucionalmente en falso por falta de renovaci\u00f3n) han demostrado un sesgo pol\u00edtico espantoso. Garantismo y escr\u00fapulos m\u00e1ximos cuando se trata de pol\u00edticos de PP o PSOE. Fundamentalismo legalista contra los independentistas. Los defensores de la Constituci\u00f3n tendr\u00edan que ser los primeros en defender igualdad de trato. O escr\u00fapulos y prudencia para todo el mundo. O integrismo jur\u00eddico para todo el mundo\u00bb. Aunque Pedro Vall\u00edn ya se lo hab\u00eda husmeado, en las mismas p\u00e1ginas, el 2018 \u2013a \u2018Godzilla contra el 155\u2019 y requiri\u00e9ndose que era un Estado: \u00abUn organismo complejo y en cierto sentido tan peligroso y por supuesto m\u00e1s poderoso que los monstruos que combate<em>\u00bb.<\/em> Hace no mucho alguien que conoce demasiado bien las tripas del Estado me dijo: \u00absolo tienen un martillo\u00bb. \u00bfC\u00f3mo? \u00abQue el Estado a la caja de herramientas del Estado solo tiene un martillo; y si abres la bandeja de debajo, un martillo m\u00e1s grande\u00bb. Que el ponente de la sentencia del caso Trapero sea el mismo que firm\u00f3 la categ\u00f3rica absoluci\u00f3n por unanimidad de Egunkaria o la absoluci\u00f3n de los encausados del Parlamento, nos tendr\u00eda que hacer pensar tambi\u00e9n. Una concepci\u00f3n del Derecho, de los derechos, est\u00e1 en disputa: Derechos contra Derecho, Estado de Derecho vs Derecho de Estado o la sustituci\u00f3n gradual del Estado Social por el Estado penal. La disputa abierta acumula muescas incontables aqu\u00ed y va acumulando severos reveses all\u00e1, en las instancias judiciales europeas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La actual degradaci\u00f3n democr\u00e1tica demuele tambi\u00e9n aquello construido, no sin hipocres\u00edas, carencias y d\u00e9ficits, por las tradiciones del liberalismo pol\u00edtico, nacido precisamente contra el abuso, contra la intolerancia del poder<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Y esto nos hace devolver al imposible consenso del disenso irreconciliable entre S\u00e1nchez Cuenca i P\u00e9rez Rubalcaba \u2013que dec\u00edan lo mismo en sentido completamente antag\u00f3nico, es decir, que no hay derrota posible del independentismo sin autodegradaci\u00f3n democr\u00e1tica. En este sentido, hay que hacer algunas reflexiones sobre la llamada deriva iliberal europea y global \u2013Orb\u00e1n en Hungr\u00eda, los gemelos en Polonia, de Trump a Bolsonaro y hasta la inhumanidad de la UE en la frontera sur, alimentada por el auge ultra. La actual degradaci\u00f3n democr\u00e1tica demuele tambi\u00e9n aquello construido \u2013no sin hipocres\u00edas, carencias y d\u00e9ficits\u2013 por las tradiciones del liberalismo pol\u00edtico, nacido precisamente contra el abuso, contra la intolerancia del poder y contra la crueldad feudal de los absolutismos, como respuesta civil a la crueldad de las violencias amargas del sometimiento y la dominaci\u00f3n. Lo digo para escudarme (as\u00ed est\u00e1n las cosas, de mal) en uno de los principios pol\u00edticos liberales cl\u00e1sicos, nacido del espanto o del susto: la sospecha del abuso de todo Estado, el temor de la arbitrariedad, el miedo a la indefensi\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Tres reflexiones liberales finales<\/h5>\n\n\n\n<p>Hace poco Miquel Segur\u00f3 me regal\u00f3 <em>El liberalismo del miedo<\/em> de Judith Shklar <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-05\" class=\"scroll-to\">[5]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">5 \u2014 Shklar, Judith; El liberalismo del miedo, Herder, 2018, Barcelona.\n<\/span><\/span>. Un texto corto y penetrante que podr\u00edamos recuperar hoy, ahora y aqu\u00ed, porque cambia la idea del liberalismo, recordando que no aspiraba a crear situaciones deseables, sino a impedir situaciones condenables. A pesar de que uno dir\u00eda que la mejor forma de evitar el segundo es empecinarse al generar las primeras. Sugerente y evocador, quiz\u00e1s interferido por el actual momento pol\u00edtico, me retumb\u00f3 esto: \u00abLa construcci\u00f3n de un orden pol\u00edtico sobre la evitaci\u00f3n del miedo y la crueldad no tiene nada de reduccionista\u00bb. Dec\u00eda m\u00e1s: \u00abla libertad que desea garantizar es la libertad frente el abuso de poder y la intimidaci\u00f3n de los indefensos\u00bb. Y a\u00f1ade: \u00abmientras esto no se haga, no hay ninguna raz\u00f3n para suponer que el liberalismo del miedo tiene algo a ofrecer a las v\u00edctimas de la tiran\u00eda pol\u00edtica\u00bb. Con cerecita incluida, escrita el 1989: \u00abQui\u00e9n crea que, sea la que fuere su apariencia, el fascismo est\u00e1 muerto y enterrado, se lo tiene que pensar dos veces antes de decirlo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ley\u00e9ndolo record\u00e9 la premeditada confusi\u00f3n e injusta equiparaci\u00f3n entre liberalismo pol\u00edtico y neoliberalismo econ\u00f3mico, con el trasfondo de la fragilidad de la democracia. Simple y llanamente, el liberalismo pol\u00edtico naci\u00f3, resumidamente, para evitar las salvajadas que somos capaces de hacernos los unos a los otros; el neoliberalismo, en cambio, para atizarlas en la orden can\u00edbal del mundo. En cuarentena global y tiempos pand\u00e9micos, Santiago Alba Rico ha filosofado <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-06\" class=\"scroll-to\">[6]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">6 \u2014 Alba Rico, Santiago; \u00abContagio y comunicaci\u00f3n. La cuarentena estructural\u00bb, La Maleta de Portbou, n\u00famero 42, septiembre-octubre 2020, Barcelona.\n<\/span><\/span> que la idea que uno mismo \u2013y no solo el otro\u2013 es una amenaza tiene algo de esperanzador, porque invierte la rutina securitaria: tengo que proteger a los otros de m\u00ed, en un tipo de bloque hist\u00f3rico de supervivencia entre cuerpos vulnerables, donde cada cual protege todo el resto. Ayer noche, precisamente, un amigo me escrib\u00eda: \u00abAqu\u00ed hay un mal que opera de topo infernal: la gente se piensa que existe el bien qu\u00edmicamente puro, de forma que no aceptan la posibilidad del \u2018mal\u2019\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Las salvajadas las hemos visto, de todos colores y en todos los rincones, en la \u00faltima d\u00e9cada. Tambi\u00e9n como la mitificada Europa destitu\u00eda un presidente griego por querer hacer un refer\u00e9ndum, impon\u00eda un gobierno tecnocr\u00e1tico sin urnas en Italia para imponer el ajustamiento neoliberal y era capaz de reformar, de la noche a la ma\u00f1ana, la irreformable constituci\u00f3n espa\u00f1ola. Y al mismo tiempo \u2013paradoja y contradicci\u00f3n\u2013 tenemos que continuar sosteniendo que la UE es todav\u00eda el mayor espacio de garant\u00edas de derechos y libertades. Enseguida hay que matizarlo todo, est\u00e1 claro: si lo es, cada d\u00eda menos, es gracias a largu\u00edsimas luchas civiles y populares, al bagaje y herencia de la Ilustraci\u00f3n y a much\u00edsimos sufrimientos acumulados. Tras cada garant\u00eda jur\u00eddica, tras cada libertad fundamental, tras cada derecho social hay luchas inagotables, fracasos espesos y batallas perdidas. El gemido de la humanidad en cada recodo de la historia, que dir\u00eda Kant; el freno de emergencia al que nos urg\u00eda Walter Benjamin; o la vulnerabilidad constituyente que nos define \u2013y que es el que nos hace iguales a todas y todos\u2013 como nos recuerda Judith Butler. Incluso Emerson reclamaba un partido de la memoria, m\u00e1s que un partido de la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente la tradici\u00f3n liberal, el conjunto de tradiciones del republicanismo democr\u00e1tico nos obliga a replantearnos, como dir\u00eda Antoni Domenech <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-07\" class=\"scroll-to\">[7]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">7 \u2014 Dom\u00e8nech, Antoni; El eclipse de la fraternidad. Una revisi\u00f3n republicana de la tradici\u00f3n socialista, Akal, 2019.\n<\/span><\/span>, qu\u00e9 concepci\u00f3n tenemos y queremos de libertad, de democracia, de la justicia y de humanidad. Este mismo debate, actualmente, nos tendr\u00eda que llevar a una apor\u00eda global en una contradicci\u00f3n ya irresoluble: hoy, fruto de la org\u00eda neoliberal y la pornograf\u00eda represiva, no hay mayor incompatibilidad ni m\u00e1s radical que la que distancia y separa el Estado de Derecho del pleonasmo de Capitalismo Salvaje. Lo que uno consagra en la legalidad, el otro lo devasta en la realidad. Vivimos tiempos de excepcionalidades permanentes en la vieja man\u00eda de sacrificar libertades en el altar de la seguridad. Y a pesar de todo, luz entre los a\u00f1icos, acabo este texto el d\u00eda que Chile ha rechazado en refer\u00e9ndum, de pleno y de plano y con un 78% de los votos, la herencia envenenada de la constituci\u00f3n pinochetista y ha decidido abrir una convenci\u00f3n constituyente paritaria, entre mujeres y hombres.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Vivimos tiempos de excepcionalidades permanentes en la vieja man\u00eda de sacrificar libertades en el altar de la seguridad. Cuesta poco destruir y mucho reconstruir<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Cuesta poco destruir y mucho reconstruir. Y acabo donde comenzaba. Retrovisor y br\u00fajula, paso corto para el camino largo, perspectiva y retrospectiva \u2013y un arraigo al presente radical\u2013 para poder acabar de entender todo lo que nos pasa desde la perspectiva del retroceso acelerado, global y local, contra los derechos civiles, sociales y pol\u00edticos. Ahora que vivimos tiempos desconstituyentes, es m\u00e1s urgente que nunca recordar los tiempos constituyentes. Corr\u00eda el 1947 y Piero Calamandrei nos dej\u00f3 estas palabras a la constituyente italiana nacida de la derrota del fascismo. Har\u00eda falta ciclostilarla y embuzonarla de forma permanente:<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><em>\u00abCreo que nuestros descendentes sentir\u00e1n m\u00e1s que nosotros, de aqu\u00ed a un siglo, que de nuestra Constituyente naci\u00f3 realmente una nueva historia: y se imaginar\u00e1n que en nuestra Asamblea, mientras se discut\u00eda la nueva Constituci\u00f3n republicana, sentados en estos esca\u00f1os no est\u00e1bamos nosotros, hombres ef\u00edmeros los nombres de los cuales ser\u00e1n borrados y olvidados, sino todo un pueblo de muertes, estos muertos que nosotros conocemos uno por uno, ca\u00eddos en nuestras filas, en las prisiones y en los pat\u00edbulos, en monta\u00f1as y planas [\u2026] desde Matteotti a Rosselli, desde Amendola a Gramsci, hasta nuestros chicos partisanos. [\u2026] Ellos murieron sin ret\u00f3rica, sin grandes frases, con simplicidad, como si se tratara de un trabajo cotidiano a cumplir: el gran trabajo necesario para volver a Italia la libertad y la dignidad. [\u2026] A nosotros nos corresponde una tarea cien veces m\u00e1s soportable: la de traducir en leyes claras, estables y honestas su sue\u00f1o de una sociedad m\u00e1s justa y m\u00e1s humana, el sue\u00f1o de una solidaridad que una todos los hombres en esta obra de erradicar el dolor. Bastante poco, en realidad, piden nuestros muertos. No tenemos que traicionarlos\u00bb.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLa posteridad no podr\u00e1 creer que, despu\u00e9s de que se hubiera hecho la luz, hayamos tenido que vivir de nuevo en medio de tan densa oscuridad\u00bb Castellio, De arte dubitandi (1562) Br\u00fajula y retrovisor, camino largo y paso corto, hace falta retrospectiva y perspectiva \u2013y un radical arraigo al presente\u2013 para acabar de entender todo lo que nos pasa desde la perspectiva del retroceso acelerado, global y local, contra los derechos civiles, sociales y pol\u00edticos. 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