{"id":26023,"date":"2020-11-25T12:42:50","date_gmt":"2020-11-25T12:42:50","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaidees.cat\/?p=26023"},"modified":"2021-01-13T16:02:41","modified_gmt":"2021-01-13T16:02:41","slug":"todas-las-fronteras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/todas-las-fronteras\/","title":{"rendered":"Todas las fronteras"},"content":{"rendered":"\n<p>Iba hacia el aeropuerto de Casablanca en febrero del 2016, me llevaba el ch\u00f3fer de la instituci\u00f3n que me hab\u00eda invitado a participar en la feria del libro que se hac\u00eda en la ciudad cuando de repente, en los arcenes de la autov\u00eda, aparecieron muchas personas que bland\u00edan unos papeles en la mano, haci\u00e9ndonos gestos para llamar nuestra atenci\u00f3n. Era un hecho inesperado, extra\u00f1o, que tard\u00e9 rato en entender. Gente que pide por las calles marroqu\u00edes hay mucha, pero es m\u00e1s frecuente encontrarla en los n\u00facleos urbanos, no en medio de la carretera. Y aquello que mov\u00edan con la mano tampoco no consegu\u00eda saber qu\u00e9 era. Hab\u00eda hombres y mujeres, ni\u00f1os. Todos ellos ten\u00edan el rostro quemado por el sol, la mayor\u00eda eran de piel m\u00e1s bien blanca pero en las mejillas, en la nariz, en la frente y en la barbilla se les hac\u00eda una sombra caracter\u00edstica, el tono tostado de quien ha estado a la intemperie, de quien ha andado mucho. Me impact\u00f3 aquella piel curtida primero pero fue la expresi\u00f3n de los ojos de todos ellos lo que me arroj\u00f3 sin remedio a su situaci\u00f3n \u00edntima, tan \u00edntima. He intentado desde entonces entender qu\u00e9 fue lo que encontr\u00e9 en la mirada de aquellas personas que me penetrara venciendo cualquier tipo de resistencia que mi conciencia pudiera poner. Eso es lo que pas\u00f3, que los ojos de los que interpelaban a los viajeros acomodados dentro de los coches llegaban directamente a los profundidades m\u00e1s abismales de nuestro ser. O as\u00ed lo sent\u00ed yo en aquel momento. Baj\u00e9 la ventanilla para verlos todav\u00eda mejor, no sin sentir, claro est\u00e1, una cierta culpa por una curiosidad que se parec\u00eda demasiado al morbo. Pero no me pod\u00eda resistir, aquellos ojos buscaban a los m\u00edos y me quer\u00edan hacer part\u00edcipe de una experiencia salvaje de la cual hab\u00eda o\u00eddo hablar muy a distancia, desde los medios, pero que no conoc\u00eda en absoluto de cerca. Puestos a imaginar, me puedo imaginar lo que ellos han vivido y las circunstancias en que viven, pero hacerse a la idea de alguna cosa tiene poco que ver con la realidad, la imaginaci\u00f3n es conmensurable a lo que podemos soportar. Son refugiados, me dijo el conductor, refugiados sirios. Lo que ense\u00f1an es el pasaporte que demuestra que s\u00ed, que lo son: huidos de una guerra de la cual el mundo entero ten\u00eda noticias. Y pens\u00e9 que ya es triste que para obtener la compasi\u00f3n de los otros deba demostrarse que esta se merece, como si no fuera suficiente con el relato de lo que somos y lo que nos ha pasado, como si ser persona que cuenta la propia desgracia ya no fuera suficiente para tener una mano tendida ni siquiera en las situaciones m\u00e1s extremas. Que vaya por delante la sospecha que el hecho de escuchar lo que el otro nos tiene que explicar.<\/p>\n\n\n\n<p>Me imagin\u00e9 toda la geograf\u00eda por la que hab\u00edan tenido que pasar todos aquellos refugiados y comprend\u00ed que aquel manojo de hojas que era el pasaporte hab\u00eda sido un objeto al que se hab\u00edan aferrado con u\u00f1as y dientes, puesto que era la \u00fanica cosa que demostraba lo que eran, de d\u00f3nde ven\u00edan y cu\u00e1l es la barbarie en la que vive su pueblo. \u00bfCu\u00e1ntas fronteras hab\u00edan tenido que atravesar desde Siria hasta el extremo occidental del Norte de \u00c1frica? Muchos pa\u00edses, muchos paisajes diferentes, con habitantes bien diversos que en algunos casos les habr\u00e1n echado una mano y en otros no s\u00f3lo no los habr\u00e1n ayudado, sino que les habr\u00e1n puesto trabas. Algunas de las zonas que han tenido que atravesar est\u00e1n tambi\u00e9n en conflicto, sea pol\u00edtico-social, en sordina, como Egipto o T\u00fanez o b\u00e9lico como Libia. Todo este periplo para estar en un pa\u00eds, Marruecos, que no les reconoce su condici\u00f3n de asilados. Por eso la mayor\u00eda se dirig\u00edan a la frontera norte, la del sur de Europa, marcada por las dos ciudades espa\u00f1olas de la costa norteafricana, Ceuta y Melilla.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi madre, que pasa temporadas en el pueblo donde nacimos, en la provincia de Nador y en la ciudad barcelonesa de Vic, donde crecimos, hace tiempo que me habla de la llegada de refugiados a la zona. Llenan las calles, me dec\u00eda en el 2014, piden y no saben que aqu\u00ed la gente a duras penas tiene para vivir. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Hac\u00eda siete a\u00f1os que no hab\u00eda viajado a Marruecos. Bueno, hac\u00eda siete a\u00f1os que no hab\u00eda viajado a \u201cmi\u201d Marruecos, en la zona donde nac\u00ed. Y la \u00faltima vez que fui fue una estancia corta para un reportaje de televisi\u00f3n, de manera que no s\u00e9 si cuenta. Vol\u00e9 en <em>lowcost<\/em>, algo que cambia significativamente el largo periplo que ten\u00eda que hacer mi familia cuando \u00edbamos a los veranos. En el aeropuerto observ\u00e9 a los que hac\u00edan el mismo trayecto que yo, hombres y mujeres de diferentes edades, algunos ni\u00f1os. Hombres antiguos de los de la primera inmigraci\u00f3n, con pantalones de tergal y sombrero de ganchillo, mujeres j\u00f3venes que combinan la ropa de manera estudiada y hacen fotos con el <em>smartphone<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Todas las fronteras son extra\u00f1as, artificios que ordenan, segregan, separan, marcan un punto concreto donde se diferencian unas realidades de las otras, un punto artificial<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Resulta extra\u00f1o llegar en menos de dos horas a la provincia de Nador, las largas horas de carretera que son necesarias para atravesar toda la pen\u00ednsula cuando se opta por el trayecto terrestre hacen la transici\u00f3n de un mundo al otro m\u00e1s tangible, tiene m\u00e1s cuerpo el desplazamiento. Se percibe el cambio de paisaje, el sur de Andaluc\u00eda ya se parece bastante a la aridez de la costa norteafricana. Pero en avi\u00f3n todo eso pasa en dos horas desde los asientos donde nos metemos los pasajeros, no hay transici\u00f3n f\u00edsica sino que pasamos de un punto al otro del mapa sin fases intermedias. Eso da la falsa sensaci\u00f3n de que no hay una separaci\u00f3n tan importante entre las dos realidades, pero es un puro espejismo. Antes viajar en avi\u00f3n era cosa de ricos, ahora ir al pueblo de esta manera nos hace creer que hemos subido de categor\u00eda, aunque el paisaje humano sea tres cuartos de lo mismo que el de los autobuses que iban por carretera, mujeres con criaturas, viejos cansados, j\u00f3venes modernos. Lo que s\u00ed que nos ahorra el avi\u00f3n es pasar por el lugar que resultaba m\u00e1s inc\u00f3modo del trayecto, por la frontera.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Hace a\u00f1os que tengo una fijaci\u00f3n constante con la frontera entre Nador y Melilla. De ni\u00f1a y de adolescente pas\u00e9 muchas horas all\u00ed, con los pies encogidos dentro del coche abarrotado, esperando, esperando. Para entrar en Marruecos porque sus funcionarios s\u00f3lo dejaban pasar r\u00e1pido si les dabas \u201cpara un caf\u00e9\u201d, a la vuelta, para entrar en Espa\u00f1a, porque cualquiera que viniera del sur era sospechoso y el control era escrupuloso, meticuloso. Todas las fronteras son extra\u00f1as, artificios que ordenan, segregan, separan, marcan un punto concreto donde se diferencian unas realidades de las otras, un punto artificial. Las culturas, las civilizaciones, como se diga, tienden a cambiar paulatinamente de una a otra, no de manera tajante, violentamente concreta como pasa en una frontera. El caso de esta frontera en concreto es evidente que es as\u00ed. La realidad que separa Nador de Melilla, en muchos casos no es tan diferente. Si se miran los indicadores econ\u00f3micos, el PIB, el paro, etc., resulta que esta ciudad espa\u00f1ola se parece m\u00e1s a Nador que a la pen\u00ednsula. Su paisaje humano, adem\u00e1s, es muy parecido puesto que hay muchos melillenses llamados \u201cmusulmanes\u201d, que en realidad son rife\u00f1os, ya sea de los que proceden de la poblaci\u00f3n aut\u00f3ctona ya sea por la emigraci\u00f3n m\u00e1s reciente o m\u00e1s lejana. Y en cambio, muchos de estos melillenses de habla amazig miran a sus hom\u00f3logos del otro lado de la frontera como si fueran de una clase social diferente de la suya. <\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La frontera<\/h5>\n\n\n\n<p>La frontera siempre ha sido un lugar en el que clasificar a las personas: los que tienen nacionalidad espa\u00f1ola de los que no la tienen, los que tienen permiso para residir en Espa\u00f1a y los que no, los que son de los pueblos de los alrededores de la frontera que tienen un permiso especial que les permite entrar en Melilla, pero no atravesar el estrecho. Los que tienen familiares en Europa que les han tramitado papeles para pasar y los que no, los que tienen dinero y los que no porque si se demuestra un dep\u00f3sito lo bastante elevado en la cuenta corriente se puede obtener un visado sin problemas para entrar a territorio Schengen. <\/p>\n\n\n\n<p>No saben a d\u00f3nde han venido, me dec\u00eda mi madre cuando ve\u00eda a los sirios por las calles de Nador. Aqu\u00ed qu\u00e9 quieren que les den si los aut\u00f3ctonos viven en la miseria. Y claro est\u00e1, los refugiados, no hab\u00edan acabado en una zona tan pobre para quedarse, el objetivo no era este, estaban all\u00ed por la frontera pr\u00f3xima que les tendr\u00eda que permitir pisar un territorio donde podr\u00edan ser solicitantes de asilo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora ya casi no hay refugiados sirios en Nador. Cuando mi t\u00edo me lleva hacia su casa, en las afueras de la ciudad, vemos a algunas ni\u00f1as en la puerta de una mezquita. Piden caridad, llaman padre a qui\u00e9n pasa y alguien les hace la broma de preguntarles si son realmente sirias, si no est\u00e1n mintiendo. Juran y perjuran que s\u00ed, que son de donde dicen ser. Su \u00e1rabe tan oriental es una buena prueba, pero el hombre que les habla insiste en seguir la broma que a m\u00ed me parece cruel y no me hace pizca de gracia. Las ni\u00f1as, de pelo aclarado por el sol y la misma sombra en el rostro que los que vi en Casablanca, llevaban chancletas que arrastraban cuando jugaban a saltar.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente paseo por el centro de la ciudad. La imagen es bien distinta de la que yo ten\u00eda los veranos en que \u00edbamos: ahora es tranquila, hay poca gente, el alboroto que recuerdo no tiene nada que ver con un lugar que parece funcionar a medio gas. Incluso los mercados son un lugar en calma. No es que la gente se haya marchado, es que los hijos de la inmigraci\u00f3n s\u00f3lo conocemos el Nador de los veranos, saturado de todas las familias que viven en el extranjero y vuelven de vacaciones. Es toda una clase social, la de los emigrados, les llaman \u201cla gente del extranjero\u201d y deben ser decenas de miles los que retornan a visitar cada a\u00f1o su lugar de nacimiento. No en vano esta regi\u00f3n, la del Rif, es la que ha vivido m\u00e1s intensamente este fen\u00f3meno. En todas las familias hay alguien que vive fuera, algunas se han marchado enteras. Es una regi\u00f3n castigada desde hace d\u00e9cadas por la sequ\u00eda, explotada por el protectorado espa\u00f1ol hasta la independencia y abandonada deliberadamente por el r\u00e9gimen de Hassan II por el supuesto esp\u00edritu de rebeli\u00f3n de su gente. La historia migratoria es parte constitutiva de todas las familias, primero se marchaban a las ciudades marroqu\u00edes, despu\u00e9s a Argelia y finalmente a pa\u00edses europeos. Espa\u00f1a es un destino de emigraci\u00f3n muy reciente. Cada verano, pues, en las calles de Nador se puede observar la poblaci\u00f3n que se ha marchado y sus hijos y sus nietos, y como lo colapsan todo, hacen subir los precios y alteran del todo el d\u00eda a d\u00eda tranquilo que ahora, fuera de temporada, puedo observar. Pero ando y ando y no veo muchos refugiados, la verdad. Aquella imagen que describ\u00eda mi madre no la encuentro por ning\u00fan sitio. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Yo recuerdo mi abuelo cuando iba a Melilla a comprar, con su \u201ccarte nationale\u201d, sin necesidad de pasaporte, o el caso de aquellos que, viviendo en T\u00e1nger, iban a pasar el fin de semana en el sur de Andaluc\u00eda<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Antes de viajar un conocido m\u00edo que vive en Francia me hab\u00eda aconsejado hablar con una organizaci\u00f3n de defensa de los derechos humanos. He quedado con Omar Naji, secretario general del AMDH, Asociaci\u00f3n Marroqu\u00ed por los Derechos del Hombre. La sede la tienen en el barrio de Larri Chaikh. El paseo mar\u00edtimo de Nador ha sido remodelado, en la Corniche delante de la Mar Chica se ve que han puesto mucho dinero. Incluso han construido un Mercure. Se ve que el gobierno marroqu\u00ed quiere invertir en la zona para convertirla en tur\u00edstica. Pero cuando entramos dentro de la ciudad, el paisaje cambia radicalmente. El barrio donde est\u00e1 la asociaci\u00f3n es popular, calles sin asfaltar, casitas de dos o tres plantas deterioradas y el t\u00edpico d\u00e9ficit en la recogida de basura. Al lado de la sede del AMDH hay un mercado, fruta y verdura encima de carros de madera o en el suelo. Me espero en la entrada del edificio y una se\u00f1ora mayor, desdentada, me pregunta qu\u00e9 busco. Le hablo de la asociaci\u00f3n y me pregunta si es que necesito que me ayuden. Me quiere convencer de que no sirven para nada, que dicen mucho pero no hacen nada, \u00bfqu\u00e9 quieres que hagan? me dice. Gastarse el dinero en el alquiler, eso hacen. <\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Omar me explica que estos d\u00edas est\u00e1n movilizando a la poblaci\u00f3n, convocando manifestaciones en todas las ciudades marroqu\u00edes. El motivo es que no hac\u00eda mucho que un pescador de Alhucemas hab\u00eda muerto trinchado por el cami\u00f3n en el que la polic\u00eda le hab\u00eda confiscado el pescado y eso hab\u00eda sido el detonante de unas revueltas contra la impunidad de un majzen, la estructura de funcionarios del gobierno, que no parece haber dejado atr\u00e1s ni la corrupci\u00f3n ni el despotismo de otros tiempos m\u00e1s oscuros. El mayor temor tanto de la monarqu\u00eda como de la minor\u00eda olig\u00e1rquica que domina Marruecos es que se produzcan revueltas parecidas a las de T\u00fanez o Egipto. No en vano este es de los pocos pa\u00edses \u00e1rabes en los que no ha habido una primavera. Cosa que no parece que tenga que pasar, el pa\u00eds de Mohamed VI siempre parece que est\u00e9 a punto de estallar pero no lo hace nunca.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando le pregunto por los sirios empieza por explicarme que Marruecos no reconoce casi nunca la condici\u00f3n de asilado a nadie porque eso querr\u00eda decir tener que asumir unas responsabilidades con las personas refugiadas. Calcula que, en 2015, en Beni Ansar, el pueblo al lado de la frontera, hab\u00eda cerca de 5.000 personas que esperaban entrar en Espa\u00f1a y que ahora ya no queda ninguna. Tambi\u00e9n hab\u00eda iraqu\u00edes, palestinos, yemen\u00edes. \u00bfY d\u00f3nde est\u00e1n? Le pregunto. \u201cAh, esta es la cuesti\u00f3n\u201d, me dice como a punto de rebelarme un dato importante. Espa\u00f1a ha puesto una oficina de asilo, pero est\u00e1 pasada la frontera espa\u00f1ola. Los refugiados pueden verla, pero no pueden acceder a ella porque para pedir asilo tienes que estar dentro del territorio del pa\u00eds donde lo solicitas. El caso es que la frontera es cada vez m\u00e1s impenetrable. Antes hab\u00eda la valla espa\u00f1ola que con los a\u00f1os se fue haciendo cada vez m\u00e1s alta. Incluso se pusieron concertinas, arriba del todo cuchillas mortales para disuadir a los que quieren pasar. No faltan c\u00e1maras de seguridad, vigilancia constante. Pero es que ahora adem\u00e1s Marruecos ha instalado su propia valla, de manera que es del todo imposible poder acceder a territorio europeo desde aqu\u00ed. <\/p>\n\n\n\n<p>Yo recuerdo a mi abuelo cuando iba a Melilla a comprar, con su \u201ccarte nationale\u201d, sin necesidad de pasaporte, o el caso de aquellos que, viviendo en T\u00e1nger, iban a pasar el fin de semana en el sur de Andaluc\u00eda. Hab\u00eda un convenio bilateral entre los dos pa\u00edses, cosa l\u00f3gica teniendo en cuenta la proximidad geogr\u00e1fica, pero un d\u00eda todo eso cambi\u00f3 de repente. Lleg\u00f3 Schengen, Espa\u00f1a se hizo europea y decidi\u00f3 que era demasiado diferente de Marruecos. Se establecieron todas las restricciones que nosotros hemos vivido como si hubieran existido siempre. Aunque fu\u00e9ramos nosotros los clasificados, no hemos puesto nunca en duda esta frontera.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPero qu\u00e9 se ha hecho de los refugiados de Nador, d\u00f3nde han ido? \u201cHan pasado la frontera\u201d, me explica Omar. \u00bfPero c\u00f3mo? \u00bfSi es imposible? Su tesis es que hay una red de tr\u00e1fico de personas en la frontera que hace pasar a los refugiados, cosa que algunos medios ya han recogido. Que algunos compran pasaportes marroqu\u00edes, se cambian de ropa y se visten como ellos, pero que es imposible que 5,000 personas hayan pasado, as\u00ed como as\u00ed sin la complicidad de las autoridades. Pagan entre 350 y 1.200 euros por entrar, \u201ct\u00fa calcula lo que es eso\u201d. Hace poco se ve que detuvieron a una mujer, una polic\u00eda, acusada de dedicarse al tr\u00e1fico de personas. Es imposible que tanta gente pueda pasar sin la complicidad de las autoridades aduaneras.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Los subsaharianos<\/h5>\n\n\n\n<p>Viniendo del aeropuerto de El Aroui en coche, vimos algunas mujeres negras que ped\u00edan caridad, llevaban ni\u00f1os atados a la espalda y otros un poco mayores al lado. La imagen m\u00e1s frecuente en los medios de comunicaci\u00f3n espa\u00f1oles que hace referencia a la frontera tiene que ver con los inmigrantes subsaharianos que de vez en cuando intentan saltar la valla. Cuando hablan, algunas televisiones y diarios utilizan un lenguaje cargado de t\u00e9rminos nada neutros: saltar la valla que a menudo se confunde con asaltar, en masa, coordinados, alud, masivo, etc. Un lenguaje que transmite inequ\u00edvocamente el peligro que suponen los extranjeros y que, por descontado, da la impresi\u00f3n de que nuestro territorio est\u00e1 firmemente custodiado, que los que nos gobiernan saben protegernos del otro. Es una de las incongruencias de la opini\u00f3n p\u00fablica europea sobre estas cuestiones: separar tan n\u00edtidamente a los refugiados de los inmigrantes, pero lo cierto es que entre muchos de los subsaharianos que llegan a \u201csaltar\u201d el paso fronterizo hay muchos que provienen de pa\u00edses en guerra, guerras que no ocupan el mismo lugar que la siria, por antiguas, por cr\u00f3nicas y, quien sabe si tambi\u00e9n por africanas. La frontera, de nuevo, establece categor\u00edas entre los unos y los otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Me sorprende que por las calles de Nador no haya m\u00e1s subsaharianos, aparte de las mujeres que hemos visto pidiendo. Le pregunto a Omar y me explica que est\u00e1n en el Gurug\u00fa, la monta\u00f1a m\u00e1s pr\u00f3xima a la ciudad. Que viven en campamentos, \u00e9l tiene contados hasta cinco. Unos campamentos en condiciones deplorables, en tiendas de pl\u00e1stico. Los subsaharianos son a menudo brutalmente apaleados por la polic\u00eda que a menudo sube a la monta\u00f1a a desmantelar las tiendas. \u201cNador es la \u00fanica ciudad marroqu\u00ed sin negros por las calles, se esconden porque si los encuentran los llevan al medio del pa\u00eds lejos de aqu\u00ed.\u201d <\/p>\n\n\n\n<p>Antes del viaje hab\u00eda hablado por tel\u00e9fono con el padre Estevan Vel\u00e1zquez de quien sab\u00eda que trabajaba en Nador atendiendo refugiados e inmigrantes. Mi intenci\u00f3n era ir a verlo en Nador mismo, pero \u00e9l no est\u00e1 desde hace unos meses y las monjas que integran su equipo est\u00e1n este fin de semana ocupadas en la visita del obispo. Le pregunt\u00e9 por qu\u00e9 no estaba, en Marruecos, si era cierto, tal como recogen algunas noticias, que lo hab\u00edan expulsado. \u201cExpulsado no, me dice, pero me proh\u00edben la entrada al pa\u00eds, cosa que es m\u00e1s o menos lo mismo\u201d. Me explica la tarea que \u00e9l hac\u00eda y que ahora siguen las monjas no era otra que la de atender a los inmigrantes, sobre todo los subsaharianos, que viven en condiciones deplorables en la monta\u00f1a. No est\u00e1n s\u00f3lo en el Gurug\u00fa, tambi\u00e9n hay en Serwan, esperando poder cruzar en patera. Hay campamentos de mujeres, de las que sospecha son v\u00edctimas de trata. Atienden m\u00e9dicamente a los que reciben palizas de la polic\u00eda, se encuentran a menudo con personas a las que han fracturado alg\u00fan hueso y a veces ha habido alg\u00fan muerto. Con respecto a las mujeres, no son pocas las que quedan embarazadas y ellos las llevan al hospital a dar a luz. La suerte, me dice, es que los hospitales marroqu\u00edes las atienden sin problemas, pero claro est\u00e1, ya sabes que todo lo que son medicamentos, aqu\u00ed los tiene que pagar el paciente e intentamos encargarnos de eso.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablando de la valla, me dice que a estas alturas es imposible pasarla, que los inmigrantes est\u00e1n intentando cruzar el mar para llegar a Almer\u00eda o Motril desde Alhucemas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La frontera vista desde aqu\u00ed no parece un lugar cargado de tantas connotaciones, un lugar donde cristalizan las desigualdades del mundo<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Sobre la reacci\u00f3n de los aut\u00f3ctonos a los inmigrantes, me dice que hay de todo, hay quien les intenta ayudar, pero mucha gente tiene miedo de acercarse por la represi\u00f3n policial que sufren. Y tampoco hay que olvidar el racismo que hay en Marruecos. En todo caso es mucho m\u00e1s complicado para un subsahariano que para un sirio. Los sirios pueden pasar desapercibidos entre los marroqu\u00edes, pero un negro no puede disimular el color de su piel. Un color de piel que comporta sufrir una brutalidad espec\u00edfica. Pienso en algunos subsaharianos que he conocido en Barcelona desde hace un tiempo y que cu\u00e1ndo les dec\u00eda que hab\u00eda nacido en Marruecos me dec\u00edan, yo he estado bastante tiempo en tu pa\u00eds y me lo explicaban con alegr\u00eda, buscando la complicidad que da haber atravesado los mismos paisajes. <\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>En casa de mis t\u00edos, la televisi\u00f3n, gubernamental y propagand\u00edstica, todo el d\u00eda habla de dos \u00fanicos temas: la convenci\u00f3n de Marrakech para el cambio clim\u00e1tico y la visita de Mohamed VI a Senegal, donde es recibido con todos los honores. Forzosamente las dos realidades se me ponen de lado: los negros que sobreviven tratados como animales cerca de donde estoy y el monarca tan limpio, tan bien vestido y nutrido que encaja manos con otros negros tambi\u00e9n limpios, bien vestidos y nutridos. <\/p>\n\n\n\n<p>No me quiero ir sin visitar la frontera, sin verla de nuevo, ahora con la perspectiva de no pasarla. Cojo un taxi desde Nador, compartido con tres mujeres que no paran de deslizar los dedos enjoyados por encima de las pantallas de sus m\u00f3viles. En el asiento de delante se han metido dos hombres m\u00e1s. Los Mercedes antiguos de Marruecos me dan la impresi\u00f3n de que nada ha cambiado, con la manecilla que tienes que pedir al conductor para bajar la ventanilla. Pero las carreteras son m\u00e1s c\u00f3modas, est\u00e1n mejor asfaltadas y todo el litoral parece a punto de alg\u00fan cambio importante. No tardo en descubrir que antes de Beni Ansar se ha construido una urbanizaci\u00f3n de lujo y un campo de golf, ni m\u00e1s ni menos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llego al paso de Beni Ansar me cuesta creer que haya tanta calma, tan pocos coches esperando para cruzar. Estamos en el mes de noviembre y es viernes. La frontera vista desde aqu\u00ed no parece un lugar cargado de tantas connotaciones, un lugar donde cristalizan las desigualdades del mundo. Hace buen d\u00eda y todo est\u00e1 tranquilo, nadie dir\u00eda que este es el lugar concreto donde se palpa toda la violencia del mundo. S\u00f3lo hay que sacar la cabeza pasados los edificios que rodean el paso fronterizo para descubrir la alambrada alzada, imponente y las c\u00e1maras de seguridad que custodian Europa. Y en los alrededores del paso, tan estrecho como un embudo, por el lado marroqu\u00ed, claro est\u00e1, el paisaje es deplorable. Hay pedig\u00fce\u00f1os, ni\u00f1os solos que esnifan cola, mujeres mayores deterioradas y chicos j\u00f3venes que parecen viejos. Hay un mercado de segunda mano con todo tipo de productos viejos y sucios que se venden puestos encima de maderas o extendidos por el suelp. Un lugar donde se reciclan los desperdicios del mundo del otro lado, un mundo tan a cercano, tan infranqueable. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Iba hacia el aeropuerto de Casablanca en febrero del 2016, me llevaba el ch\u00f3fer de la instituci\u00f3n que me hab\u00eda invitado a participar en la feria del libro que se hac\u00eda en la ciudad cuando de repente, en los arcenes de la autov\u00eda, aparecieron muchas personas que bland\u00edan unos papeles en la mano, haci\u00e9ndonos gestos para llamar nuestra atenci\u00f3n. Era un hecho inesperado, extra\u00f1o, que tard\u00e9 rato en entender. 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