{"id":27846,"date":"2020-11-24T17:33:19","date_gmt":"2020-11-24T17:33:19","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaidees.cat\/?p=27846"},"modified":"2021-01-15T13:53:53","modified_gmt":"2021-01-15T13:53:53","slug":"el-cordero-y-la-ballena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-cordero-y-la-ballena\/","title":{"rendered":"El Cordero y la Ballena"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-left\"><em>El Cordero y la Ballena<\/em> fue producida en el a\u00f1o 2001 en el Th\u00e9\u00e2tre de Quat&#8217;Sous de Montreal (Quebec, Canad\u00e1) bajo la direcci\u00f3n de Wajdi Mouawad. El texto ha sido publicado en franc\u00e9s por <em>\u00c9ditions Th\u00e9\u00e2trales<\/em> y en espa\u00f1ol en la revista <em>Primer Acto Cuadernos de Investigaci\u00f3n Teatral<\/em>. Ha sido traducida en varias lenguas y producida en diferentes Montajes en Toronto, Montpellier, Bruselas y Trier y ha sido objeto de numerosas lecturas dramatizadas por todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>En medio del Estrecho de Gibraltar, un carguero ruso choca con los restos de una embarcaci\u00f3n de clandestinos africanos. Los marinos rescatan los cuerpos pero ning\u00fan pa\u00eds, ni Espa\u00f1a ni Marruecos, quiere ocuparse de ellos. Entonces empieza una noche muy larga de espera y enfrentamiento. Hassan y H\u00e9l\u00e8ne, una pareja de turistas que ha decidido seguir su viaje a bordo del carguero, se enfrenta a un drama que sacude su matrimonio mixto, que a la vez deviene el reflejo de la relaci\u00f3n imposible entre el Norte y el Sur. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Traducci\u00f3n de Mireia Estrada Gelabert<\/em><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><br>La invasi\u00f3n de Europa<\/h5>\n\n\n\n<p><em>(Las cuatro de la madrugada. El mismo decorado de cubierta, el <\/em>SUPERVIVIENTE <em>est\u00e1 inm\u00f3vil junto a los cuerpos. <\/em>H\u00c9L\u00c8NE <em>aparece, arrastra con un visible esfuerzo una gran maleta negra de viaje. De golpe, un cuerpo se endereza entre los cad\u00e1veres. Aterrorizada, chilla y retrocede antes de darse cuenta de que se trata de <\/em>HASSAN<em>.) <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(sentado en medio de los cad\u00e1veres)<\/em>: Quer\u00eda hacer una experiencia. Ver qu\u00e9 efecto hace estar entre los muertos. De alguna manera, familiarizarme. Debo decir que funciona. Me he tumbado entre estos cuerpos, he cerrado los ojos y he tenido una pesadilla\u2026 o \u00bfera un bonito sue\u00f1o? Cada vez que miro estas caras siento un escalofr\u00edo en la espalda, tengo miedo de reconocer a alguien que conozco, a un hermano, a un primo o a un amigo. Tambi\u00e9n te he visto en mi sue\u00f1o, estabas lejos, muy lejos de m\u00ed <em>(se levanta y da algunas pasas hacia ella)<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE <em>(empieza a llorar)<\/em>: Perd\u00f3name, Hassan, s\u00e9 que te hago da\u00f1o. No s\u00e9 qu\u00e9 me pasa. Estoy fuera de m\u00ed. No quiero ver ni sentir nada m\u00e1s. Volver a casa, eso es todo lo que quiero, todo lo que pienso, encerrarme en casa, hundirme en mis s\u00e1banas y no pensar m\u00e1s en todo lo que est\u00e1 pasando.<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Pero no pasa nada, en fin, quiero decir, nada dram\u00e1tico. Es una noche totalmente normal en el estrecho. Aqu\u00ed, este incidente pasa cada noche. Dir\u00eda que ni siquiera es un incidente. \u00a1La tele nos lo ha mostrado mil veces! Confieso que me siento m\u00e1s c\u00f3modo aqu\u00ed que en tierra. Aqu\u00ed al menos, en este estrecho, sobre este barco, estamos todos y todos somos iguales, cada cual tiene su lugar y yo me siento m\u00e1s aut\u00e9ntico, menos burro que en Par\u00eds. <\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: \u00a1Nunca tocar\u00e1s de pies a tierra!<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Tocar de pies a tierra es obligarme a escoger y yo no quiero escoger. Escoger es privilegiar y yo odio los privilegios. No s\u00e9 escoger. Lo he intentado, es muy dif\u00edcil estar entre dos mundos que se obstinan en oponerse. Pero no se puede hacer nada. Es as\u00ed. Los caminos no llevan lejos si no hay puentes para cruzar los r\u00edos, los mares y los valles. Yo soy un puente y, en tiempo de guerra, los puentes son lo primero que se destruye. <\/p>\n\n\n\n<p><em>(El <\/em>SUPERVIVIENTE <em>empieza a entonar canciones f\u00fanebres marroqu\u00edes.) <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE <em>(tap\u00e1ndose las orejas con las manos)<\/em>: \u00a1Es insoportable! \u00bfPor qu\u00e9 se necesita tanto tiempo para devolver estos cuerpos? Hace tres horas que esperamos. Quer\u00edamos dar una vuelta por Marsella antes de tomar el vuelo a Par\u00eds pero est\u00e1 claro que ya lo hemos perdido. Si al menos nos pudieran dejar en Gibraltar, ya casi hemos llegado. <\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(al cabo de un rato)<\/em>: Quiz\u00e1s entraremos en T\u00e1nger.<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE <em>(que se esfuerza por esconder su sorpresa)<\/em>: \u00a1Ah, s\u00ed! \u00bfPor qu\u00e9, T\u00e1nger?<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(esforz\u00e1ndose por ser lo m\u00e1s neutro posible)<\/em>: El capit\u00e1n lo ha dicho. Si los marroqu\u00edes se niegan a venir a recuperar los cuerpos, haremos escala en T\u00e1nger para dejarlos nosotros mismos. <\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE <em>(fingiendo indiferencia)<\/em>: \u00bfY ahora? \u00bfPor qu\u00e9 me dices esto?<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Hace tiempo que hablamos de visitar Marruecos, pero nunca lo hemos llegado a hacer, y he aqu\u00ed que\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: \u00bfQu\u00e9? Eres t\u00fa quien se ha cortado siempre cada vez que ha salido el tema de ir a Marruecos. Era tan horrible para ti, que yo evitaba hablar de ello. <\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Si\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: Lo hac\u00edas una cosa personal. <\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: \u00bfEs que nunca te has parado a pensar que la lengua en la que hablamos no es mi lengua?<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: \u00a1Qu\u00e9 dices! Te he preguntado muchas cosas sobre tu cultura, he le\u00eddo muchos libros. No encontrar\u00e1s en Francia una mujer m\u00e1s curiosa que yo. Bastante bien sabes que incluso empec\u00e9 un curso de \u00e1rabe. Y fuiste t\u00fa quien me desanim\u00f3, nunca quer\u00edas practicar conmigo. Te molestaba. <\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: S\u00ed, en efecto. Pens\u00e9 que un curso de tango ser\u00eda m\u00e1s divertido para los dos. No se trata de esto, H\u00e9l\u00e8ne.<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE (gritando con todas sus fuerzas): \u00bfDe qu\u00e9 se trata, pues? \u00a1Habla! Ni siquiera eres capaz de hablar. \u00a1C\u00f3mo quieres que adivine de qu\u00e9 huyes! Como quieres que act\u00fae si nunca has querido introducirme en tu mundo, si en el fondo piensas que yo no estoy a la altura, que s\u00f3lo ves en m\u00ed a una occidental, una cristiana, una infiel, una puta francesa. \u00a1Venga, vete! \u00a1Vete! \u00a1Vuelve a tu casa! \u00a1En el fondo, siempre has sido un clandestino, como ellos!<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN (<em>fuera de si<\/em>):  !\u0645\u0627 \u062d\u0627\u0633 \u0628\u0627\u0644\u0645\u0632\u0648\u062f \u063a\u064a\u0631 \u0627\u0644\u0645\u062e\u0628\u0648\u0637 \u0628\u064a\u0647<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: \u00a1\u00bfQu\u00e9 dices?!<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: (<em>furioso, contin\u00faa<\/em>) : \u0639\u0644\u0627\u0634 \u0623\u0646\u0627 \u0644\u064a \u062f\u0627\u064a\u0645\u0627 \u0643\u0646\u0636\u062d\u064a\u061f \u0639\u0644\u0627\u0634 \u062d\u062a\u0649 \u0627\u0646\u062a \u0645\u0627 \u062f\u064a\u0631\u064a\u0634 \u0645\u062c\u0647\u0648\u062f\u061f<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: \u00a1Para, no entiendo lo que dices! (HASSAN, fuera de si, contin\u00faa en \u00e1rabe.) \u00a1Para! \u00a1\u00a1\u00a1Est\u00e1s hablando en \u00e1rabe!!!<\/p>\n\n\n\n<p><em>(<\/em>HASSAN<em>, de pronto, se da cuenta de que est\u00e1 hablando en \u00e1rabe. Se queda inm\u00f3vil. Pausa. El <\/em>SUPERVIVIENTE <em>se pone de nuevo a cantar un canto f\u00fanebre. <\/em>HASSAN<em>, que se encuentra junto a los cuerpos, acompa\u00f1a al <\/em>SUPERVIVIENTE <em>en el canto.) <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: empez\u00f3 ayer. Me sorprend\u00ed canturreando melod\u00edas marroqu\u00edes. Ni siquiera me acuerdo de qu\u00e9 canciones se trata ni de d\u00f3nde o cu\u00e1ndo las escuch\u00e9 por primera vez. Deben venir de lejos, de muy lejos, de mi m\u00e1s remota infancia. Despu\u00e9s, de mis labios se han escapado algunas palabras, como trozos de madera que se desenganchan de alg\u00fan resto del fondo del oc\u00e9ano tenebroso y que remontan lentamente y flotan en la superficie. <\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE <em>(muy dulce)<\/em>: \u00a1Oh, Hassan! \u00a1Hassan! Nunca he llegado a pronunciar tu nombre tal y como te gusta o\u00edrlo. Esta <em>H<\/em> \u00e1rabe que sale del fondo de las entra\u00f1as, nunca la he llegado a liberar. Y cu\u00e1ntas veces la he ensayado, cada vez que has marchado de viaje he practicado sin cesar para, en tu regreso, saltarte al cuello y decir tu nombre como lo habr\u00eda hecho tu madre. Esta <em>H<\/em> misteriosa, tan caliente, tan profunda, c\u00e1ntamela de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>(<\/em>HASSAN <em>deja salir el sonido de la letra.)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: Me dec\u00edas que toda la diferencia entre Occidente y Oriente se encontraba en el abismo que separa las dos <em>H<\/em> de H\u00e9l\u00e8ne y de Hassan. <em>(Se esfuerza en pronunciar la H de Hassan.)<\/em> La primera fr\u00eda, seca, mec\u00e1nica, precisa, como el ruido de un motor. La segunda h\u00fameda, larga, caliente, es todo calor y lleva en ella el aliento de las entra\u00f1as, como un jadeo de amor o como la proyecci\u00f3n gaseosa de un volc\u00e1n. Dec\u00edas que las palabras m\u00e1s bellas, las m\u00e1s sensuales del \u00e1rabe empiezan todas por <em>H<\/em>. Me ense\u00f1aste algunas. <\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(en \u00e1rabe)<\/em>: \u062d\u064a\u0627\u0629<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: Vida.<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(en \u00e1rabe)<\/em>: \u062d\u0628<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: Amor.<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(en \u00e1rabe)<\/em> : \u062d\u0633<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: Sensaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(en \u00e1rabe)<\/em> : \u062d\u0646\u0627\u0646<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: Ternura.<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(en \u00e1rabe)<\/em> : \u062d\u0646\u064a\u0646<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: Nostalgia.<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(en \u00e1rabe)<\/em> : \u062d\u0644\u0645<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: Sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: \u00a1H\u00e9l\u00e8ne! \u00a1Todav\u00eda te acuerdas!<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: S\u00ed, Hassan, me acordar\u00e9 toda la vida.<\/p>\n\n\n\n<p><em>(Mientras contin\u00faan recitando palabras se acercan el uno al otro.)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(en \u00e1rabe)<\/em>: \u062d\u0631\u0627\u0631\u0629<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: Calor.<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(en \u00e1rabe)<\/em>: <em>Hammam<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: Hammam.<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(en \u00e1rabe)<\/em>: \u062d\u0631\u064a\u0645<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: Har\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(abraz\u00e1ndola)<\/em>: \u062d\u0636\u0646<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: Abrazo.<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(cayendo de rodillas y escondiendo la cabeza entre los pechos de H\u00e9l\u00e8ne, que ella ofrece. En \u00e1rabe)<\/em>:  \u062d\u0644\u064a\u0628<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: Leche.<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(presionando su cara sobre su vientre. En \u00e1rabe)<\/em>: \u062d\u0627\u0645\u0644<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: Pre\u00f1ada. <em>(Cae al suelo, abre los muslos para contenerlo)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(en \u00e1rabe)<\/em>: \u062d\u064a\u0636<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: Menstruaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(en \u00e1rabe)<\/em>: \u062d\u0648\u062a<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: \u00bfQu\u00e9 quiere decir?<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Nunca hab\u00eda pensado en dec\u00edrtela. <\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: \u00bfQu\u00e9 es?<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: <em>Ballena<\/em>, quiere decir <em>ballena<\/em>. <em>(Se oye un canto de ballena durante un tiempo. Se gira hacia ella.)<\/em> H\u00e9l\u00e8ne. <\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: S\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Hay ciertas cosas que yo he hecho que nunca te he dicho, me gustar\u00eda que las supieras ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: S\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Entr\u00e9 clandestinamente en Francia.<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: \u00bf\u00a1Qu\u00e9!? <\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Hace doce a\u00f1os, entr\u00e9 clandestinamente en Francia.<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: Me dijiste que ten\u00edas una beca de la Universidad. <\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Te ment\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: \u00bfCruzaste el Estrecho clandestinamente?<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: S\u00ed, en una barca como ellos, pero aquella noche no hab\u00eda tormenta. La luna estaba llena e inundaba el Estrecho con una luz m\u00e1gica. \u00a1El aire era tan puro! El mar y el cielo parec\u00edan entrelazarse y ve\u00eda las estrellas danzando sobre las olas. Era una noche m\u00e1gica. La noche de mis bodas con Europa. Ve\u00eda acercarse las luces de Gibraltar y yo s\u00f3lo pensaba en una sola cosa, en mis antepasados que, llenos de sue\u00f1os, hab\u00edan pisado por primera vez el suelo de Europa ahora hace trece siglos. Como ellos, yo la quer\u00eda, esta Europa, m\u00e1s que cualquier otra cosa en el mundo\u2026 Pero aquella noche olvid\u00e9 pensar que ocho siglos m\u00e1s tarde, estos mismos antepasados hab\u00edan sido expulsados y que de su historia de amor en Europa no queda nada m\u00e1s que la sombra de algunas mezquitas. <\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE <em>(a\u00fan en estado de shock)<\/em>: \u00bfPor qu\u00e9 no me dijiste nunca nada? <\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Hay muchas cosas que t\u00fa no sabes. <em>(Pausa.)<\/em> Jamila y Yilmaz, nuestros amigos curdos. <\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: S\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Igual. Clandestinamente. Desde Irak hasta Francia.<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: \u00bfCon su hijo?<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: S\u00ed. Entonces todav\u00eda era un bebe. De pa\u00eds en pa\u00eds, de tren en tren y todas las fronteras a pie, por la noche, a trav\u00e9s de los bosques y en pleno invierno con la criatura en brazos. Todav\u00eda no ten\u00eda un a\u00f1o. <em>(Pausa.)<\/em> Benjam\u00edn, nuestro amigo senegal\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE <em>(se imagina lo que va a o\u00edr)<\/em>: \u00bfQu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Un barco mercante como este, un contenedor como aquellos. Desde Dakar hasta la Haya. Siete d\u00edas de viaje. Disfrut\u00f3 como un loco. Sa\u00efd, el mauritano. Traves\u00eda del Sahara hasta Marruecos en camello. Despu\u00e9s una patera desde T\u00e1nger, como yo, <em>(se\u00f1ala los cuerpos)<\/em> como ellos. <\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: \u00bf\u00a1Sa\u00efd, el futbolista!?<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: S\u00ed. \u00c9l, en cambio, ha visto la tormenta en el Estrecho. La barca se hundi\u00f3 a quinientos metros de las costas espa\u00f1olas. Hijo de pescador, nad\u00f3 hasta la costa, pero los dem\u00e1s murieron bajo las olas. Vio como se ahogaban una veintena, uno tras otro. T\u00fa, que lo encuentras divertido, lo deber\u00edas o\u00edr cuando explica sus pesadillas. Yasmina, la iran\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: S\u00ed. <\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Pasaporte griego falso. \u00a1Ah! Sus padres vendieron la casa para pagarle esto. Era o eso o ser decapitada por los integristas. Farid, el tunecino, un barco mercante. De T\u00fanez a N\u00e1poles. Frontera franco italiana a pie. Gravemente mordido en la pierna por un perro feroz de la polic\u00eda fronteriza, d\u00e1ndole la bienvenida. Antonio, el boliviano, casamiento de conveniencia con una puta de Saint-Denis. Wang, el vietnamita\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE <em>(llorando)<\/em>: \u00bfPor qu\u00e9 nadie me ha dicho nunca nada?<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Porqu\u00e9\u2026 quer\u00edamos olvidar. Quer\u00edamos creer que \u00e9ramos indispensables, m\u00e1s a\u00fan, que \u00e9ramos llamados. Esta Europa\u2026 hemos cre\u00eddo tanto, en ella\u2026 \u00bfcomprendes? Para nosotros era el punto de convergencia, el lugar de encuentro. \u00bfQui\u00e9n mejor que Europa podr\u00eda recoger los desperdicios de un mundo en descomposici\u00f3n, preservar la diferencia por respeto, por amor hacia esta diferencia? El mundo estaba por rehacer y Europa era para nosotros el taller inevitable de las ideas y de las reflexiones, el laboratorio ineluctable de todas las experiencias. Nos hab\u00edamos citado en Par\u00eds. \u00c9ramos los embajadores de nuestras culturas y est\u00e1bamos preparados para participar en esta gran obra. Europa centro del Universo, Francia. Cre\u00edmos en ello. Es una estupidez, lo s\u00e9, pero nosotros cre\u00edmos en ello. Hasta que lleg\u00f3 el d\u00eda que vimos el cuerpo de un \u00e1rabe flotando en el Sena y algunos cementerios jud\u00edos profanados. \u00a1El horror! En nuestra desesperaci\u00f3n no sab\u00edamos hacia d\u00f3nde pod\u00edamos dirigir la mirada de nuevo. Algunos tuvieron el coraje de volver a su casa, con la cabeza gacha. Otros fueron al fin del mundo para enterrar su sue\u00f1o en alg\u00fan pa\u00eds virgen y sin historia. El gran sue\u00f1o de Europa ya no existe. <em>(Pausa. <\/em>HASSAN<em>, como si retornara a la realidad, dirige una mirada a los cuerpos.)<\/em> Pensaba pasar desapercibido en este estrecho. Pensaba cerrar los ojos y girar la cabeza hacia el Norte, subir al m\u00e1ximo el sonido de mi <em>walkman<\/em>, apretar fuerte los dientes y esperar a que el trayecto acabara. Me he dicho: se trata de unos minutos, atravesar el Estrecho. Pero ahora s\u00e9 que nadie puede escapar de su propio destino. Y por muy furiosa que est\u00e9s contra este destino, no olvides que eres t\u00fa quien me ha tra\u00eddo. Recu\u00e9rdalo, ten\u00edamos que coger el avi\u00f3n hacia Par\u00eds, pero t\u00fa me cogiste por la mano y me forzaste a subir a este barco. T\u00e1nger ha gritado y t\u00fa has o\u00eddo su llamada. Una mujer siempre es la primera en o\u00edr la llamada de otra mujer. <\/p>\n\n\n\n<p><em>(Pausa. El <\/em>SUPERVIVIENTE <em>empieza a entonar cantos f\u00fanebres. <\/em>H\u00c9L\u00c8NE <em>se deja mecer por la melod\u00eda)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: \u00a1De pronto empiezo a pensar en la otra vida, aquella que siempre he rechazado! \u00a1Y la vida que he intentado vivir no me parece m\u00e1s que una ilusi\u00f3n! De pronto, tengo miedo. Por primera vez vuelve el recuerdo de mis misas de infancia. Por primera vez pienso en la muerte. He visto mi cuerpo viejo y acostado huesudo sobre una cama de madera en una cueva glacial y h\u00fameda en el fondo de una monta\u00f1a olvidada. Pienso en todos estos viejos que hablan a sus perros, en los compa\u00f1eros de despacho que preparan su jubilaci\u00f3n a los treinta a\u00f1os, en todos estos j\u00f3venes que se apuntan a sectas o los que deciden acabar con su vida en la flor de su juventud. He despreciado a estas personas. S\u00ed, las he despreciado, denigrado, calumniado. Y ahora siento que, de pronto, las entiendo y tengo ganas de hablar. \u00a1Son ellas las que tienen raz\u00f3n! \u00a1Me he obstinado a creer que yo soy un alma inmortal y que podr\u00eda salvar el mundo! Que traigo en m\u00ed el secreto de la existencia y he aqu\u00ed, que repentinamente, me doy cuenta que el mundo se ha hecho sin m\u00ed. <\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Hemos so\u00f1ado, \u00a1H\u00e9l\u00e8ne! \u00a1Hemos so\u00f1ado! \u00a1No hemos hecho m\u00e1s que so\u00f1ar el mundo! \u00a1Sin osar mirarlo! <em>(Pausa.)<\/em> \u00bfSabes que todav\u00eda no te has acercado a todos estos cad\u00e1veres? Tienes suficiente mir\u00e1ndolos de lejos como si se tratara de algo que no te concierne. Te esfuerzas en creer que esta historia no tiene nada que ver contigo, con nosotros y, a\u00fan as\u00ed, nos ha trastornado tanto que nuestra vida cambiar\u00e1 por siempre jam\u00e1s. El mundo no es el que era, H\u00e9l\u00e8ne. Antes, la desgracia de unos hac\u00eda la felicidad de otras. Hoy, la desgracia de unos acontece, tarde o temprano, la desgracia de todos. \u00a1Venga, ven a mirarlos!<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: \u00a1D\u00e9jame!<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: \u00a1Pararemos de so\u00f1ar, H\u00e9l\u00e8ne, e iremos a mirar! Ah, si fueran ballenas encalladas en la arena o focas heridas sobre las rocas, habr\u00edas hecho fotograf\u00edas, las habr\u00edas mimado con ternura. \u00a1Ac\u00e9rcate!<\/p>\n\n\n\n<p><em>(<\/em>H\u00c9L\u00c8NE <em>intenta resistirse. Lucha, pero \u00e9l la arrastra con fuerza entre los cuerpos y le obliga a ponerse de rodillas.)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: \u00a1Ven! \u00a1Mira! Es el museo del hombre. Venga, mira aquel de all\u00e1, es un berebere, lo s\u00e9 por el color de sus ojos. Aquel otro es un \u00e1rabe. \u00a1Mira! Un sub sahariano, y adivina c\u00f3mo lo s\u00e9. Porque tambi\u00e9n hay negros en el Magreb. Es el \u00fanico que no est\u00e1 circuncidado, evidentemente. \u00a1Ac\u00e9rcate! \u00a1Ponte c\u00f3moda! No te preocupes, los cuerpos todav\u00eda no est\u00e1n podridos. Adem\u00e1s, tan salados como est\u00e1n se conservar\u00e1n m\u00e1s tiempo. \u00a1Mira! Aquel de all\u00ed es m\u00e1s viejo, apuesto a que es un monta\u00f1\u00e9s del Atlas, mira sus piernas fuertes, toca sus manos, est\u00e1n muy gastadas, ha trabajado muy duro.<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: \u00a1D\u00e9jame!<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Ahora tengo una sorpresa para ti. T\u00fa misma lo has dicho: \u00abHe venido aqu\u00ed para ver y compartir\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p><em>(Levanta uno de los cuerpos, lo sienta delante de ella y le saca la ropa de cintura para arriba.)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE <em>(muy trastornada, en estado de shock)<\/em>: \u00a1Es una mujer!<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: S\u00ed, es una mujer. Se ha disfrazado para que la dejen pasar. Todo esto por la maravillosa vida de Europa. \u00a1Si supiera! \u00a1Si todos supieran lo que yo! \u00bfCrees que es demasiado tarde? \u00bfYa est\u00e1n muertos? \u00bfLos vivos primero? \u00a1Tienes raz\u00f3n, vamos a buscar a los que todav\u00eda est\u00e1n vivos!<\/p>\n\n\n\n<p><em>(La arrastra a la fuerza hacia los contenedores.)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: \u00a1D\u00e9jame!<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Est\u00e1n all\u00ed. \u00bfLos oyes? <em>(Habla a los posibles clandestinos escondidos dentro de los contenedores.)<\/em> \u00a1Buenos d\u00edas, hermanos m\u00edos! Os presento a la se\u00f1ora H\u00e9l\u00e8ne Laporte. Os da la bienvenida a Francia, la dulce Francia, el pa\u00eds de acogida, la amiga fiel de \u00c1frica, vuestra amiga. Os invita a su casa, calle Montparnasse n\u00famero 45, tomad nota, por favor. De todos modos ella vendr\u00e1 a buscaros al puerto. Pero, por favor, sed puntuales porqu\u00e9 a la Se\u00f1ora le gusta la puntualidad. Os lo digo porque ya s\u00e9 que la puntualidad no es vuestro fuerte. Dice que no tiene demasiado sitio en su casa, pero que hay un s\u00f3tano y tambi\u00e9n buhardillas y que, una vez limpios, no estar\u00e1n tan mal y que, de todos modos, todo acabar\u00e1 arregl\u00e1ndose puesto que lo esencial, ya lo habr\u00e9is adivinado, es:<\/p>\n\n\n\n<p><em>(Se oye un gran n\u00famero de voces en off de clandestinos desde los contenedores que exclaman al mismo tiempo: \u201c<\/em>\u00a1Libertad, Igualdad, Fraternidad!<em>\u201d)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: \u00a1S\u00ed, en este orden y no en ning\u00fan otro!<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE: \u00a1Me haces da\u00f1o!<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: Est\u00e1n all\u00ed. T\u00fa no los ves, pero ellos te ven. Desde el fondo oscuro a trav\u00e9s de las grietas y los agujeros, te esp\u00edan. Lo saben todo de ti. Todo lo que dices, todo lo que haces, todo lo que piensas, lo que sue\u00f1as. \u00bfQuieres hacer un test? <em>(En voz alta dirigi\u00e9ndose a los clandestinos que supuestamente se encuentran dentro los contenedores.)<\/em> \u00bfElla viene de\u2026?<\/p>\n\n\n\n<p><em>(Se oyen las voces en <\/em>off <em>de los clandestinos desde los contenedores, gritando y haciendo un barullo parecido al de los juegos televisivos. Gritan: \u201c<\/em>\u00a1Par\u00eds!<em>\u201d)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: \u00bfSus colores preferidos?<\/p>\n\n\n\n<p><em>(Las voces en <\/em>off <em>de los clandestinos gritan: \u201c<\/em>\u00a1El rojo y el negro!<em>\u201d)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: \u00bfSu perfume? <\/p>\n\n\n\n<p><em>(Las voces en <\/em>off <em>de los clandestinos gritan: \u201c<\/em>\u00a1Chanel n\u00famero 5!<em>\u201d)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: \u00bfSientes el olor de \u00c1frica? Nunca has estado en \u00c1frica, pero has cogido el metro centenares de veces. Seguramente que, m\u00e1s de una vez, a la hora punta te has encontrado aprisionada en medio de una muchedumbre de \u00e1rabes o negros, has sentido un calor, un olor, pues bien, ese es el olor de \u00c1frica. O recuerda los restaurantes africanos donde \u00edbamos a comer. Cada vez me dec\u00edas: \u00abMe gusta este olor, me transporta, me exalta, es m\u00edstico.\u00bb Me dec\u00edas: \u00abLl\u00e9vame a \u00c1frica! Hazme el amor en el desierto, dentro de una tienda, sobre una piel de cordero, bajo una palmera, encima de una duna.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><em>(La arrastra a un pasillo entre los contenedores. Mientras habla se adivinan sus movimientos en la penumbra, de pie, intenta penetrarla. Al principio ella se resiste, despu\u00e9s se deja hacer. Disfrutan. <\/em>H\u00c9L\u00c8NE <em>pega unos gritos fuertes y agudos hasta el orgasmo. Tras el \u00faltimo grito se oye el ruido de alguien que orina dentro de uno de los contenedores de al lado.) <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: \u00bfQu\u00e9 haremos de nuestros sue\u00f1os ahora, H\u00e9l\u00e8ne? \u00bfDime, qu\u00e9 ser\u00e1 de nosotros?<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c9L\u00c8NE <em>(furiosa, llorando)<\/em>: \u00a1D\u00e9jame tranquila! \u00a1Quiero volver ahora mismo a casa!<\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN: \u00a1Eso no sirve de nada, pobre! Ellos llegar\u00e1n a Marsella antes que t\u00fa. Y cuando est\u00e9s en casa y te encierres en tu cuarto detr\u00e1s de la puerta blindada con triple cerradura, \u00bfsabes qu\u00e9 pasar\u00e1 cuando abras tu maleta?  \u00a1Saldr\u00e1 un clandestino!<\/p>\n\n\n\n<p><em>(Apenas pronunciada la palabra maleta, casi m\u00e1gicamente, de la maleta de <\/em>H\u00c9L\u00c8NE <em>sale un <\/em>NEGRO SUBSAHARIANO<em> casi desnudo. <\/em>H\u00c9L\u00c8NE<em>, enloquecida, chilla con todas sus fuerzas y da unos pasos hac\u00eda atr\u00e1s. El <\/em>NEGRO<em> empieza a jugar con el tam-tam atado en su cintura. En ese mismo momento, salen sombras de los contenedores, se escuchan en la oscuridad y aparecen bajo la luz, en cubierta. Son negros sub saharianos, casi desnudos. Se acercan a <\/em>H\u00c9L\u00c8NE<em>, forman un c\u00edrculo a su alrededor y se ponen a girar, a danzar, a cantar mientras otros tocan m\u00fasica africana con los tam-tam y otros instrumentos.) <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>HASSAN <em>(fuera de si, a pleno pulm\u00f3n)<\/em>: \u00a1Millones de clandestinos llegar\u00e1n a Europa! Vendr\u00e1n del Este, de \u00c1frica, de Asia, de Am\u00e9rica del Sur. Negros, \u00e1rabes, argelinos, camboyanos, ecuatorianos, cubanos, haitianos, iraqu\u00edes, mejicanos, jamaicanos, nigerianos, peruanos, iran\u00edes, uruguayos, filipinos, marroqu\u00edes, et\u00edopes, egipcios, bohemios, armenios, rusos, bielorrusos, paraguayos, birmanos, keniatas, persas, albaneses, polacos, cameruneses, gaboneses, sudaneses, libaneses, rumanos, angole\u00f1os, togoleses, congole\u00f1os, h\u00fangaros, chilenos, chinos y  turcos y  curdos y  moros y  b\u00falgaros y  t\u00e1rtaros y  cataros y  b\u00e1rbaros, \u00a1todos los b\u00e1rbaros! \u00a1Vendr\u00e1n por aire, por mar, por tierra, por el desierto, excavar\u00e1n t\u00faneles, escalar\u00e1n cloacas, caer\u00e1n de las alas de los aviones! \u00a1Y cada turista que entre en Europa traer\u00e1 con \u00e9l un clandestino dentro de su maleta! \u00a1Pronto este estrecho estar\u00e1 rebosante de cad\u00e1veres que emerger\u00e1n de las aguas! S\u00ed, una monta\u00f1a de cad\u00e1veres emerger\u00e1 entre T\u00e1nger y Gibraltar y s\u00f3lo har\u00e1 falta andar un par de horas por encima de ellos para cruzar el Estrecho. <\/p>\n\n\n\n<p><em>(Aparecen otros clandestinos. <\/em>H\u00c9L\u00c8NE <em>est\u00e1 en el centro, cantan y danzan a su alrededor. La rodean, le tiran de la ropa, algunos pedazos se desgarran. <\/em>HASSAN <em>se mezcla con el grupo. Hist\u00e9rico, baila con los clandestinos sub saharianos todas las m\u00fasicas del mundo y despu\u00e9s, fuera de si, entra en trance. <\/em>H\u00c9L\u00c8NE<em>, asustada, vencida, intenta protegerse de todas las manos que la invaden. Se oyen sus gritos de terror. El c\u00edrculo se cierra cada vez m\u00e1s cerca de ella. Cae al suelo, lanza un \u00faltimo chillido como aquel de quien cae dentro un abismo. El c\u00edrculo se cierra sobre ella.) <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Oscuro<\/em><br><\/p>\n\n\n\n<div class=\"articles-group\">\n\t\t\t\t<h3>Muestra literaria<\/h3>\n\t\t\t\t\t\t\t<ul class=\"articles-group-list\">\n\t\t\t\t\t\t\t<li >\n\t\t\t\t\t<h4><a href=\"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/una-revolucion-contra-las-paredes-de-mi-boca\/\">Una revoluci\u00f3n contra las paredes de mi boca<\/a><\/h4>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/autors\/asmaa-azaizeh\/\">Asmaa Azaizeh<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t<\/li>\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t<li >\n\t\t\t\t\t<h4><a href=\"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/ciudades-del-jazmin\/\">Ciudades del Jazm\u00edn<\/a><\/h4>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/autors\/mohamad-bitari\/\">Mohamad Bitari<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t<\/li>\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t<\/ul><!-- end articles-group-list -->\t\t\n\t<\/div><!-- end articles-group -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Cordero y la Ballena fue producida en el a\u00f1o 2001 en el Th\u00e9\u00e2tre de Quat&#8217;Sous de Montreal (Quebec, Canad\u00e1) bajo la direcci\u00f3n de Wajdi Mouawad. El texto ha sido publicado en franc\u00e9s por \u00c9ditions Th\u00e9\u00e2trales y en espa\u00f1ol en la revista Primer Acto Cuadernos de Investigaci\u00f3n Teatral. Ha sido traducida en varias lenguas y producida en diferentes Montajes en Toronto, Montpellier, Bruselas y Trier y ha sido objeto de numerosas lecturas dramatizadas por todo el mundo. En medio del Estrecho de Gibraltar, un carguero ruso choca con los restos de una embarcaci\u00f3n de clandestinos africanos. 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