{"id":35985,"date":"2021-03-10T00:35:36","date_gmt":"2021-03-10T00:35:36","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaidees.cat\/?p=35985"},"modified":"2021-03-12T16:03:40","modified_gmt":"2021-03-12T16:03:40","slug":"estado-de-los-derechos-humanos-en-africa-subsahariana-avances-vulneraciones-y-retos-pendientes-en-tiempos-de-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/estado-de-los-derechos-humanos-en-africa-subsahariana-avances-vulneraciones-y-retos-pendientes-en-tiempos-de-pandemia\/","title":{"rendered":"Estado de los derechos humanos en \u00c1frica Subsahariana: avances, vulneraciones y retos pendientes en tiempos de pandemia"},"content":{"rendered":"\n<p>Desde inicios de la d\u00e9cada de 1990, \u00c1frica subsahariana est\u00e1 inmersa en lo que algunos autores denominan la \u201ctercera ola de democratizaci\u00f3n africana\u201d <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-01\" class=\"scroll-to\">[1]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">1 \u2014 V\u00e9ase por ejemplo: Branch, Adam y Mampilly, Zachariah (2015); Africa Uprising. Popular protest and political change, ZedBooks, Londres; Badri, Balghis y Tripp, Aili M. (eds) (2017); Women\u00b4s Activism in Africa, ZedBooks. Londres.\n<\/span><\/span>, que ha dado paso gradualmente a la consolidaci\u00f3n de sistemas multipartidistas basados en la pluralidad pol\u00edtica y la apertura a la participaci\u00f3n de la sociedad civil, superando poco a poco los sistemas de partidos \u00fanicos de estado que se hab\u00edan implantado progresivamente en la mayor\u00eda de pa\u00edses del continente desde los a\u00f1os setenta. Aunque los resultados son desiguales, los pa\u00edses del continente han persistido en esta direcci\u00f3n, dot\u00e1ndose de instrumentos y metas para seguir progresando en alcanzar mayores cotas de democracia, participaci\u00f3n pol\u00edtica y estabilidad. En este sentido, en mayo de 2013, a\u00f1o del 50 aniversario de la formaci\u00f3n de la Organizaci\u00f3n de la Unidad Africana (OUA), los Estados miembros de la Uni\u00f3n Africana (UA, refundada en 2002) firmaron la Declaraci\u00f3n Solemne del 50 Aniversario, que sent\u00f3 las bases para el desarrollo de la Agenda 2063: <em>The Africa We Want<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">1. Introducci\u00f3n: algunas tendencias generales en \u00c1frica subsahariana<\/h4>\n\n\n\n<p>La Agenda 2063 representa una manifestaci\u00f3n del impulso panafricano de unidad, autodeterminaci\u00f3n, libertad, progreso y prosperidad colectiva. Consta de siete aspiraciones que se centran en el desarrollo socioecon\u00f3mico, la cultura, la gobernanza democr\u00e1tica y la paz y la seguridad, al tiempo que enfatiza el desarrollo de sociedades inclusivas y el empoderamiento de mujeres y j\u00f3venes. En este sentido, destacamos, con motivo de este cap\u00edtulo, dos aspiraciones de la Agenda: la aspiraci\u00f3n 3, centrada en construir una \u00c1frica basada en el buen gobierno, en la democracia, el respeto por los derechos humanos (DDHH), la justicia y el imperio de la ley, que incluye la voluntad de establecer un liderazgo fuerte y democr\u00e1tico, poniendo especial \u00e9nfasis en la integraci\u00f3n regional; y la aspiraci\u00f3n 4, que tiene como objetivo alcanzar un \u00c1frica pac\u00edfica y segura. Cabe remarcar que la Agenda 2063 se construye sobre la base de la propuesta de la ONU, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que se articula a trav\u00e9s de los 16 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El Primer Plan Decenal de Implementaci\u00f3n de la Agenda 2063 (FTYIP) cubre 2014-2023, y est\u00e1 formado por 13 proyectos, en donde uno de los m\u00e1s significativos ha sido el de \u201cSilenciar las armas en 2020\u201d. As\u00ed, la UA se comprometi\u00f3 en el a\u00f1o 2013 a poner fin a todas las guerras presentes en el continente para el a\u00f1o 2020 <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-02\" class=\"scroll-to\">[2]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">2 \u2014 Mo Ibrahim Foundation (s\/f); \u201cAgendas 2063 y 2030: Is Africa on Track?\u201d,African Governance Report. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 24\/12\/2020.\n<\/span><\/span>. Bajo el lema \u201cSilenciar las armas en 2020\u201d, el organismo regional adopt\u00f3 una hoja de ruta sobre la premisa de que la paz, la seguridad y el desarrollo socioecon\u00f3mico deb\u00edan ser perseguidos de forma simult\u00e1nea. Recientemente, durante la 33\u00aa Cumbre de la UA celebrada en Addis Abeba (Etiop\u00eda) en febrero de 2020, este objetivo volvi\u00f3 a ratificarse. Sin embargo, la evoluci\u00f3n desigual de las din\u00e1micas de cada contexto de conflicto as\u00ed como las agendas dispares en materia de seguridad y resoluci\u00f3n de conflictos, han dejado un panorama incierto que ha impedido el cumplimiento de la meta.<\/p>\n\n\n\n<p>A su vez, y seg\u00fan se desprende de los datos del \u00faltimo informe del \u00cdndice Ibrahim de Gobernanza Africana, que realiza la Fundaci\u00f3n Mo Ibrahim, si bien la gobernanza africana ha mejorado en la \u00faltima d\u00e9cada (2010-2019), principalmente debido avances en materia de oportunidades econ\u00f3micas y desarrollo humano, el progreso se ha visto ralentizado durante los \u00faltimos cinco a\u00f1os, empeorando por primera vez, en casi una d\u00e9cada, en el a\u00f1o 2019. El deterioro se debe a la ca\u00edda de los indicadores en las \u00e1reas de DDHH y participaci\u00f3n e inclusi\u00f3n, as\u00ed como en los relativos a seguridad y estado de derecho. De forma espec\u00edfica, el informe se\u00f1ala que si bien el continente ha ido avanzando en materia de buena gobernanza, la amenaza que representa el deterioro de la situaci\u00f3n de seguridad cada vez m\u00e1s precaria, as\u00ed como la erosi\u00f3n de los DDHH y del espacio de participaci\u00f3n c\u00edvico y democr\u00e1tico, pueden poner en riesgo los avances conseguidos<span class=\"note-item\"><a href=\"#note-03\" class=\"scroll-to\">[3]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">3 \u2014 El \u00cdndice se basa en el desarrollo de una encuesta en donde se clasifica a los 54 estados africanos seg\u00fan diversos criterios que miden la percepci\u00f3n ciudadana sobre: seguridad, derechos humanos, estabilidad econ\u00f3mica, leyes justas, elecciones libres, corrupci\u00f3n, infraestructura, pobreza, salud y educaci\u00f3n. Mo Ibrahim Foundation (2020); 2020 Ibrahim Index of African Governance. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 23\/12\/2020.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo similar se desprende del \u00faltimo informe de Freedom House, relativo al a\u00f1o 2019, en el que se muestran avances y retrocesos en el acceso de las personas a los derechos pol\u00edticos y las libertades civiles. En lo que respecta a \u00c1frica subsahariana, se\u00f1ala que si bien 15 pa\u00edses africanos obtuvieron avances, otros 22 sufrieron descensos de puntuaci\u00f3n. La regi\u00f3n de \u00c1frica subsahariana resalt\u00f3 por liderar las tendencias globales en los dos sentidos, tanto positivos como negativos: de las 12 mayores ca\u00eddas producidas a nivel mundial, siete se registraron en \u00c1frica subsahariana (principalmente en Ben\u00edn, Mozambique, Tanzania, Burkina Faso, Guinea, Mal\u00ed y Nigeria), y por otro lado, de los siete pa\u00edses que presentaron mejoras significativas, seis de ellos se produjeron en la regi\u00f3n (Sud\u00e1n, Etiop\u00eda, Madagascar, Guinea-Bissau, Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo y Eswatini). Ello representa una tendencia esperanzadora en el continente, aunque en general, los retos en materia de gobernanza, libertades y respeto a los DDHH siguen siendo significativos. Freedom House se\u00f1ala que solo siete pa\u00edses subsaharianos se encuentran catalogados dentro de la categor\u00eda \u201clibre\u201d \u2013lo cual representa la cifra m\u00e1s baja desde 1991\u2013 en donde reside el 9% de la poblaci\u00f3n de la regi\u00f3n. Por el contrario, 19 pa\u00edses est\u00e1n catalogados bajo la categor\u00eda \u201cno libres\u201d, concentrando el 11% de la poblaci\u00f3n, entre los que destacan Rep\u00fablica Centroafricana (RCA), Libia, Somalia, Sud\u00e1n, Guinea Ecuatorial, Sud\u00e1n del Sur y Eritrea <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-05\" class=\"scroll-to\">[5]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">5 \u2014 Freedom House (2020); Freedom in the World\u00a0report. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el \u00a024\/12\/2020. V\u00e9ase tambi\u00e9n Temin, Jon (2020); \u201cDemocratic trends in Africa in four charts\u201d, Freedom House. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 4\/12\/2020.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>En general, las libertades pol\u00edticas y sociales en \u00c1frica subsahariana han estado condicionadas por los escenarios de conflictividad armada, as\u00ed como por los procesos transicionales generados en el continente. Seg\u00fan la Escola de Cultura de Pau, en el a\u00f1o 2020 se registraron en el continente 15 escenarios de conflictividad armada (incluyendo Libia), algunos de los cuales han padecido un deterioro en la situaci\u00f3n de seguridad en el \u00faltimo a\u00f1o, afectando gravemente a las poblaciones civiles y generando importantes crisis humanitarias <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-06\" class=\"scroll-to\">[6]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">6 \u2014 Escola de Cultura de Pau (2021); Alerta 2021! Informe sobre conflictos, derechos humanos y construcci\u00f3n de paz, Icaria, Barcelona.\n<\/span><\/span>. A su vez, la mayor\u00eda de estos escenarios de violencia se han caracterizado por la vulneraci\u00f3n de DDHH, produciendo en muchos casos denuncias de diferentes organismos contra las partes enfrentadas de cometer cr\u00edmenes de guerra y lesa humanidad. Por otro lado, en materia de apertura democr\u00e1tica, como hemos se\u00f1alado anteriormente, la regi\u00f3n subsahariana se encuentra inmersa desde hace a\u00f1os en profundos cambios pol\u00edticos. Liderados por una sociedad civil m\u00e1s pujante y organizada, en donde el papel de los j\u00f3venes y las organizaciones de mujeres est\u00e1 siendo central, las demandas de apertura pol\u00edtica y mayor democracia est\u00e1n logrando avances significativos, aunque los cambios no est\u00e1n siendo sencillos. En pa\u00edses con reg\u00edmenes hist\u00f3ricamente cerrados, como es el caso de Angola, Etiop\u00eda, Gambia, Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo (RDC) o Sud\u00e1n, se est\u00e1n experimentado importantes procesos de reformas y apertura democr\u00e1tica, si bien las herencias de los reg\u00edmenes anteriores a\u00fan perduran. Por el contrario, en otros pa\u00edses, el espacio para la actividad pol\u00edtica est\u00e1 sufriendo deterioros, como Tanzania, Senegal o Uganda. A su vez, la extensi\u00f3n de los mandatos presidenciales de algunos l\u00edderes africanos, como son los casos recientes de Burundi, Ruanda, Rep\u00fablica del Congo y la RDC, o la intenci\u00f3n de extenderlos, como es el caso de Costa de Marfil, Uganda, Camer\u00fan o Togo, est\u00e1 generando importantes crisis en la calidad de la gobernabilidad en el continente, as\u00ed como est\u00e1 produciendo m\u00faltiples protestas sociales que est\u00e1n siendo reprimidas con dureza por las fuerzas de seguridad.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Las libertades pol\u00edticas y sociales en \u00c1frica subsahariana se han visto condicionadas por los escenarios de conflictividad armada <\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>En este cap\u00edtulo se identifican las principales tendencias y retos que afectan a la vulneraci\u00f3n de derechos en la regi\u00f3n subsahariana debido a la represi\u00f3n pol\u00edtica. El texto est\u00e1 organizado en tres apartados en donde se realiza: primero, una radiograf\u00eda de la vulneraci\u00f3n de derechos a diversos colectivos en distintos contextos; segundo, los impactos en la vulneraci\u00f3n de derechos generados a partir de las medidas adoptadas en el marco de la pandemia sanitaria de la COVID-19; y tercero, algunas propuestas para tratar de erradicar la represi\u00f3n pol\u00edtica y salvaguardar los DDHH en la regi\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">2. Marco legal y vulneraci\u00f3n de derechos en \u00c1frica subsahariana<\/h4>\n\n\n\n<p>El continente africano cuenta con diversos tratados e instrumentos regionales que velan por la protecci\u00f3n y defensa de los DDHH. Estos tratados incluyen la Carta Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos, la Carta Africana de los Derechos y el Bienestar de los Ni\u00f1os, el Protocolo de la Corte Africana, el Protocolo de Maputo (protocolo adicional a la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos sobre los derechos de la Mujer), la Convenci\u00f3n de Kampala (para la protecci\u00f3n y asistencia de los desplazados internos en \u00c1frica), el Protocolo de las Personas Mayores y el Protocolo de las Personas con Discapacidades. Sin embargo, tal y como se\u00f1ala Amnist\u00eda Internacional (AI) <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-07\" class=\"scroll-to\">[7]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">7 \u2014 Amnesty International (2020); The State of African Regional Human Rights Bodies and Mechanisms 2019-2020. Disponible en l\u00ednea.\u00daltima visita el 22\/12\/2020.\n<\/span><\/span>, el ritmo de ratificaci\u00f3n por parte de los Estados miembros de la UA de los tratados regionales africanos de DDHH, sigue siendo lento. A finales de 2020 solo el 54% de los mismos hab\u00edan sido ratificados, por lo que restan 177 ratificaciones, de las 385 necesarias, para que todos los Estados miembros de la UA se rijan por los siete tratados regionales b\u00e1sicos de DDHH. De ellos, la Carta Africana es la que goza de una ratificaci\u00f3n casi universal en el continente, \u00fanicamente con la excepci\u00f3n de Marruecos. Por otro lado, en relaci\u00f3n a la ratificaci\u00f3n de los dem\u00e1s tratados regionales, el 89% de los pa\u00edses ha ratificado la Carta Africana del Ni\u00f1o, mientras que solo el 2% lo ha hecho con el Protocolo de las Personas Mayores, y es llamativo que ning\u00fan pa\u00eds ha ratificado, hasta el momento, el de las Personas con Discapacidades, dos a\u00f1os despu\u00e9s de su adopci\u00f3n. En este sentido, durante 2020 se lograron algunos avances, produci\u00e9ndose cinco nuevas ratificaciones: Guinea Ecuatorial, Mozambique y Somalia ratificaron la Convenci\u00f3n de Kampala; Ben\u00edn ratific\u00f3 el Protocolo de las Personas Mayores; y Etiop\u00eda hizo lo propio con el Protocolo de Maputo <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-08\" class=\"scroll-to\">[8]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">8 \u2014 Amnesty International (2020); The State of African Regional Human Rights Bodies and Mechanisms 2019-2020, pp-34-35. Disponible en l\u00ednea.\u00daltima visita el 22\/12\/2020.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>A su vez, a la falta de compromiso de los estados africanos frente a la ratificaci\u00f3n de los tratados, se suma el incumplimiento de los gobiernos africanos con las resoluciones de los organismos regionales de DDHH, lo cual est\u00e1 poniendo en riesgo, tanto la funci\u00f3n de los mismos, como salvaguardar los DDHH en todo el continente. En el presente apartado analizaremos brevemente cu\u00e1les son los derechos m\u00e1s afectados durante el \u00faltimo a\u00f1o, as\u00ed como los colectivos que m\u00e1s est\u00e1n padeciendo la vulneraci\u00f3n de derechos.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2.1. Derechos de las mujeres<\/h5>\n\n\n\n<p>Las \u00faltimas d\u00e9cadas, especialmente las dos \u00faltimas, han visto una aceleraci\u00f3n sin precedentes en el desarrollo de protocolos, marcos internacionales y regionales, y cambios constitucionales y legislativos a nivel nacional encaminados a la promoci\u00f3n y protecci\u00f3n de los DDHH de las mujeres. Sin embargo, a pesar de la actual casi unanimidad global en la adopci\u00f3n de la Convenci\u00f3n de la ONU sobre la Eliminaci\u00f3n de Todas las Formas de Discriminaci\u00f3n contra la Mujer (CEDAW <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-09\" class=\"scroll-to\">[9]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">9 \u2014 De las siglas en ingl\u00e9s de Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination against Women (n.del t.).\n<\/span><\/span>), principal tratado internacional al respecto que establece obligaciones para los estados miembros, a\u00fan dos pa\u00edses del continente \u2014Somalia y Sud\u00e1n\u2014 no son estados miembros debido a resistencias hist\u00f3ricas conceptuales entre esta y la ley isl\u00e1mica.<\/p>\n\n\n\n<p>A nivel regional la UA adopt\u00f3 en 2003 el Protocolo de Maputo \u2014protocolo adicional a la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos sobre los derechos de la Mujer\u2014 que cuenta actualmente con 42 estados miembros de los 55 de la UA, y en mucha menor medida, su protocolo opcional.<\/p>\n\n\n\n<p>2020 era el a\u00f1o designado por la UA como el A\u00f1o de la Ratificaci\u00f3n Universal del Protocolo de Maputo en un intento de acelerar su expansi\u00f3n efectiva, sin embargo, las conclusiones de la evaluaci\u00f3n de logros describen un progreso relativamente lento en su ratificaci\u00f3n, nacionalizaci\u00f3n e implementaci\u00f3n. Descrito como uno de las m\u00e1s avanzados de su clase, en 2020 a\u00fan hay trece pa\u00edses que no son estado miembro; diez la han firmado, pero no ratificado \u2014Burundi, Rep\u00fablica Centroafricana, Chad, Eritrea, Madagascar, N\u00edger, Rep\u00fablica \u00c1rabe Saharaui Democr\u00e1tica, Somalia, Sud\u00e1n del Sur y Sud\u00e1n\u2014, y tres no han tomado acci\u00f3n alguna \u2014Botsuana, Marruecos y Egipto\u2014. La falta de implementaci\u00f3n ha tenido impactos espec\u00edficos en la protecci\u00f3n de los DDHH de las mujeres en contexto de conflicto, con especial incidencia en casos como Sud\u00e1n del Sur, RDC, Rep\u00fablica Centroafricana, la Cuenca del Lago Chad, el Sahel y el Cuerno de \u00c1frica, as\u00ed como exacerbado, en t\u00e9rminos generales, dichos impactos en el contexto de la COVID-19. Adem\u00e1s, la dejaci\u00f3n generalizada en la presentaci\u00f3n de informes de progreso de su adaptaci\u00f3n a pol\u00edticas nacionales e implementaci\u00f3n por parte de los pa\u00edses miembros \u2014tan solo 9 de 42 han presentado alg\u00fan informe en los 15 a\u00f1os de existencia del Protocolo, de acuerdo a la propia UA\u2014 representa as\u00ed mismo un importante escollo para la rendici\u00f3n de cuentas y la medici\u00f3n del progreso de los compromisos adquiridos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mapa sobre el estatus del Protocolo Maputo<\/em>. Fuente: Uni\u00f3n Africana, 2020<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"533\" height=\"527\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Maputo-Protocol-status-map_African-Union.jpg?resize=533%2C527&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-35772\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Maputo-Protocol-status-map_African-Union.jpg?w=533&amp;ssl=1 533w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Maputo-Protocol-status-map_African-Union.jpg?resize=300%2C297&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 533px) 100vw, 533px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El Protocolo ha sido especialmente relevante para la aprobaci\u00f3n en diversos pa\u00edses de leyes espec\u00edficas contra la violencia sexual y basada en el g\u00e9nero, y en otros casos se han ampliado los mecanismos institucionales estatales para la promoci\u00f3n y protecci\u00f3n de los derechos de las mujeres. Esto incluye legislaci\u00f3n contra pr\u00e1cticas tradicionales da\u00f1inas como el matrimonio infantil o la Mutilaci\u00f3n Genial Femenina (MGF). La prohibici\u00f3n de los diversos niveles de MGF se ha acelerado, y a pesar de que en este caso, la aprobaci\u00f3n de leyes y penas a nivel formal no tiene necesariamente un reflejo directo en la reducci\u00f3n de la pr\u00e1ctica dada su fuerte implantaci\u00f3n social, esta se ha ido reduciendo en pa\u00edses como Costa de Marfil, Nigeria, Etiop\u00eda o Kenia. Por el contrario, parece haber incrementado en Chad o Sierra Leona, mientras se ha mantenido en pa\u00edses como Mal\u00ed o Gambia <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-010\" class=\"scroll-to\">[10]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">10 \u2014 Koski A, Heymann J. (2017); \u201cThirty\u2010year trends in the prevalence and severity of female genital mutilation: A comparison of 22 countries\u201d, en BMJ Glob Health, 2:1\u20138.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las dificultades que enfrenta la aplicaci\u00f3n del Protocolo, contin\u00faan, sin embargo, los recelos en aquellos gobiernos conservadores o con fuerte presencia de grupos de fe conservadores, especialmente para garantizar derechos a la salud sexual y reproductiva como el acceso a m\u00e9todos anticonceptivos, el aborto o la edad legal de matrimonio, y aquellos entendidos como de \u00edndole familiar como la separaci\u00f3n, divorcio, propiedad matrimonial, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Como avance significativo podemos se\u00f1alar el caso de Sud\u00e1n. A pesar de que, como hemos dicho, no ha ratificado ni la CEDAW ni el Protocolo de Maputo, el pa\u00eds ha realizado avances legislativos muy significativos este a\u00f1o de la mano del nuevo gobierno transicional (recordemos, tras la ca\u00edda del r\u00e9gimen de Omar al-Bashir en 2019). En noviembre de 2019 el pa\u00eds revoc\u00f3 la Ley de Moral y Orden P\u00fablico de 1996 que regulaba la presencia p\u00fablica de las mujeres, su vestimenta y comportamiento, y daba cobertura legal a arrestos arbitrarios, castigos f\u00edsicos y negaci\u00f3n de la libertad de asociaci\u00f3n y expresi\u00f3n de las mujeres. Igualmente, el 22 de abril de 2020 se aprob\u00f3 la enmienda al art\u00edculo 141 de la Ley Penal criminalizando a nivel estatal \u2014ya estaba prohibida en algunos estados\u2014 la MGF. A pesar de que el c\u00f3digo penal mantiene numerosos art\u00edculos discriminatorios que limitan la autonom\u00eda de las mujeres, se trata sin duda de un importante avance.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2.2. Vulneraci\u00f3n de derechos en el marco electoral<\/h5>\n\n\n\n<p>La celebraci\u00f3n de elecciones en \u00c1frica subsahariana ha continuado siendo una constante en 2020, tal y como viene sucediendo en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Sin embargo, numerosos procesos electorales han estado marcados por la violencia electoral <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-011\" class=\"scroll-to\">[11]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">11 \u2014 Se define la violencia electoral como la fuerza coercitiva, intimidaci\u00f3n o acoso empleado antes o despu\u00e9s de una elecci\u00f3n. Los ejemplos de violencia electoral pueden incluir discursos de odio y amenazas de violencia f\u00edsica, arrestos y detenciones arbitrarias, as\u00ed como enfrentamientos y actos de violencia armada que terminan con v\u00edctimas mortales.\n<\/span><\/span> y la vulneraci\u00f3n de derechos de la ciudadan\u00eda, convirti\u00e9ndose en una peligrosa tendencia que plantea importantes interrogantes sobre la calidad y la consolidaci\u00f3n democr\u00e1tica. Prueba de ello es que alrededor del 50% de las elecciones en el continente han padecido este tipo de violencia <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-012\" class=\"scroll-to\">[12]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">12 \u2014 Birch, S., Muchlinski, D. (2020); \u201cThe Dataset of Countries at Risk of Electoral Violence\u201d, en Terrorism and Political Violence, Vol. 32:2, pp.217-236.\n<\/span><\/span>. Asimismo, en algunos contextos los partidos en el poder han intentado utilizar los diferentes mecanismos a su alcance para perpetuarse en las instituciones, dando pie a las denominadas \u201ccrisis de los terceros mandatos\u201d. En paralelo, existe una creciente oposici\u00f3n y movilizaci\u00f3n de las sociedades civiles en contra de los ataques a la democracia, que ha dado lugar a significativas protestas y movilizaciones populares que recorren gran parte del continente.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante 2020, la mayor\u00eda de procesos electorales celebrados en la regi\u00f3n subsahariana se han visto afectados por un elevado clima de violencia durante la precampa\u00f1a y campa\u00f1a electoral, o tras la proclamaci\u00f3n de los resultados, por haberse producido irregularidades y fraude durante la jornada electoral o en el recuento de votos. En la mayor\u00eda de casos han desembocado en la movilizaci\u00f3n de las organizaciones de la sociedad civil ante la poca credibilidad de los escrutinios y ante los atropellos de los presidentes de turno, como fue el caso de Camer\u00fan y Burundi (febrero y mayo, respectivamente) y Guinea, Costa de Marfil y Tanzania (octubre). El resultado en los cinco casos ha sido la victoria de los sucesores designados (Evariste Ndayishimiye en Burundi) o los partidos en el poder (el Movimiento Democr\u00e1tico del Pueblo Camerun\u00e9s, RDPC por sus siglas en franc\u00e9s, de Paul Biya en Camer\u00fan) o la reelecci\u00f3n de los presidentes en ejercicio (en los otros tres casos). Esto supone el inicio de unos controvertidos terceros mandatos en el caso del guineano Alpha Cond\u00e9 y del marfile\u00f1o Alassane Ouattara, as\u00ed como el mantenimiento en el poder del tanzano John Magufuli, cuyo r\u00e9gimen se ha caracterizado por el hostigamiento a la sociedad civil y a la oposici\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>En Guinea, la evoluci\u00f3n de la situaci\u00f3n fue muy preocupante. El aplazamiento de las elecciones presidenciales de marzo a octubre \u2014debido a la pandemia\u2014 y la reforma constitucional, provocaron una grave escalada de la violencia dirigida por los cuerpos de seguridad, con decenas de v\u00edctimas mortales. Frente a ello, un grupo de organizaciones encabezadas por la Federaci\u00f3n Internacional de Derechos Humanos (FIDH), advirtieron que el pa\u00eds se estaba \u00abdeslizando hacia un ciclo de violencia y represi\u00f3n incontrolable\u00bb. Adem\u00e1s, se notificaron ataques incendiarios a los colegios electorales de la capital y el uso de munici\u00f3n real por las fuerzas de seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, tambi\u00e9n se registraron episodios de violencia postelectoral, con enfrentamientos entre partidarios de diferentes candidatos, que fueron especialmente virulentos en Costa de Marfil, en donde el organismo oficial independiente Consejo Nacional de Derechos Humanos, declar\u00f3 que 55 personas hab\u00edan muerto y 282 hab\u00edan resultado heridas entre el 31 de octubre y el 10 de noviembre. En Guinea y Tanzania se registraron episodios de hostigamiento a la oposici\u00f3n, que en algunos casos se sald\u00f3 con la detenci\u00f3n de algunos de sus l\u00edderes. Frente a esas situaciones, organizaciones sociales y partidos opositores llamaron a la protesta, a la resistencia y a la contestaci\u00f3n de los resultados.<\/p>\n\n\n\n<p>Las elecciones de Burundi, Camer\u00fan y RCA, pa\u00edses en conflicto armado, se vieron afectadas por la existencia de grupos armados que intentaron influir en la campa\u00f1a electoral, boicoteando el voto y atacando centros electorales en las regiones de North West y South West, en el caso de Camer\u00fan; as\u00ed como en la RCA, donde las elecciones presidenciales del 27 de diciembre se vieron gravemente afectadas debido a la inseguridad reinante y a la obstrucci\u00f3n por parte de grupos armados en el conjunto del pa\u00eds. En Burundi y Camer\u00fan, la violencia proced\u00eda principalmente del excesivo uso de la fuerza por parte de los cuerpos de seguridad gubernamentales o de las milicias progubernamentales (las juventudes Imbonerakure, del partido <em>Conseil National de D\u00e9fense de la D\u00e9mocratie-Forces pour la D\u00e9fense de la D\u00e9mocratie<\/em> (CNDD-FDD) en Burundi), sobre todo durante la campa\u00f1a electoral, con denuncias de violencia y acoso hechas por la oposici\u00f3n, detenci\u00f3n de candidatos y partidarios del opositor <em>Congr\u00e8s National pour la Libert\u00e9<\/em> (CNL).<\/p>\n\n\n\n<p>Ghana y Ben\u00edn, dos de las democracias m\u00e1s estables del continente, han visto reducido el espacio pol\u00edtico. Las elecciones celebradas el 7 de diciembre en Ghana se vieron afectadas por decenas de incidentes entre partidarios del presidente Nana Akufo-Addo y del ex presidente John Mahama (que reclamaban la victoria en las ajustadas elecciones), causando al menos cinco v\u00edctimas mortales. En Ben\u00edn, inmerso en una crisis pol\u00edtica desde 2019, la respuesta a la pandemia afect\u00f3 a las elecciones municipales de mayo de 2020, que se vieron plagadas de irregularidades denunciadas por la oposici\u00f3n al presidente Patrice Talon. Las subsiguientes movilizaciones fueron dispersadas por los cuerpos de seguridad con munici\u00f3n real.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, cabe destacar el aumento de la tensi\u00f3n pol\u00edtica en Uganda debido al inicio de la campa\u00f1a electoral con vistas a la celebraci\u00f3n de las elecciones presidenciales del 14 de enero de 2021. El per\u00edodo de campa\u00f1a se caracteriz\u00f3 por los asesinatos y la dispersi\u00f3n violenta de los partidarios de la oposici\u00f3n mediante gases lacrim\u00f3genos y balas de goma. En las cinco semanas transcurridas desde el inicio de la campa\u00f1a electoral el 9 de noviembre, decenas de personas murieron en actos de violencia relacionados con las elecciones, la mayor\u00eda de ellas asesinadas a tiros por la polic\u00eda y otras fuerzas de seguridad. El presidente Yoweri Museveni \u2014en el poder desde 1986\u2014declar\u00f3 p\u00fablicamente que 54 personas murieron los d\u00edas 18 y 19 de noviembre en las protestas y los disturbios que siguieron a la detenci\u00f3n del principal candidato presidencial de la oposici\u00f3n, Robert Kyagulanyi (conocido popularmente como Bobi Wine).<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2.3. Violencia en contextos de conflictividad armada<\/h5>\n\n\n\n<p>Tal y como hemos se\u00f1alado al inicio, si bien la UA se hab\u00eda comprometido en el a\u00f1o 2013 a poner fin a todas las guerras presentes en el continente para el a\u00f1o 2020 bajo el lema \u201cSilenciar las armas en 2020\u201d, los escenarios de conflictividad armada siguen estando presentes en el continente. De manera espec\u00edfica, en el a\u00f1o 2020 se registraron en el continente 15 conflictos armados que est\u00e1n afectando gravemente a las poblaciones civiles, generando importantes crisis humanitarias <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-013\" class=\"scroll-to\">[13]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">13 \u2014 Estos conflictos armados son: Libia, Mal\u00ed, regi\u00f3n Sahel occidental, regi\u00f3n Lago Chad, Somalia, Mozambique \u2013norte\u2013, Etiop\u00eda \u2013Tigray\u2013, Sud\u00e1n \u2013Darfur y Kordof\u00e1n Sur y Nilo Azul\u2013, Sud\u00e1n del Sur, Camer\u00fan \u2013Ambazonia\u2013, RCA, RDC \u2013este\u2013, RDC \u2013ADF\u2013 y Burundi. Escola de Cultura de Pau (2021) \u201cAlerta 2021&#8230; op.cit\n<\/span><\/span>. El llamamiento global al cese al fuego, realizado el 23 de marzo por el Secretario General de la ONU, Ant\u00f3nio Guterres, a todas las partes en conflicto en el mundo con el fin de hacer frente a la pandemia ocasionada por el coronavirus, si bien fue secundado inicialmente por diferentes estados africanos, as\u00ed como por diversos actores subestatales <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-014\" class=\"scroll-to\">[14]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">14 \u2014 V\u00e9ase al respecto Escola de Cultura de Pau (2020); Ceses de hostilidades en tiempos de COVID-19, Apunts ECP de Conflictes i Pau, N\u00ba7. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 10\/01\/2021.\n<\/span><\/span>, no logr\u00f3 detener la violencia, generando incluso que diferentes actores aumentaran su participaci\u00f3n en conflictos en curso <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-015\" class=\"scroll-to\">[15]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">15 \u2014 United Nations (2020); Despite Calls for Ceasefire amid COVID-19 Pandemic, Unabated Fighting Could Push Libya to New Depths of Violence, Acting Special Representative Warns Security Council, New York: United Nations. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 03\/01\/2021.\n<\/span><\/span>. Por ejemplo, seg\u00fan el centro de investigaci\u00f3n <em>Armed Conflict Location &amp; Event Data Project<\/em> (ACLED), las milicias comunitarias en \u00c1frica oriental y occidental participaron en un 70% m\u00e1s de eventos violentos que antes de la pandemia, si bien el centro destac\u00f3 la importancia de no \u201catribuir estos cambios \u00fanicamente al coronavirus\u201d <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-016\" class=\"scroll-to\">[16]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">16 \u2014 ACLED (2020); A Great and Sudden Change. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 03\/01\/21.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00c1frica subsahariana, los conflictos armados m\u00e1s graves de 2020 fueron Mal\u00ed, la regi\u00f3n Sahel occidental, la regi\u00f3n Lago Chad, Somalia y Sud\u00e1n del Sur. Algunos de estos casos superaron ampliamente el millar de fallecidos en el a\u00f1o, como la regi\u00f3n Sahel occidental, siendo el a\u00f1o m\u00e1s mort\u00edfero por parte de los grupos yihadistas, que habr\u00edan producido un estimado de 4.250 muertes, lo que significa un aumento del 60% en relaci\u00f3n a 2019; o Somalia, con m\u00e1s de 2.000 muertes en ese a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>En general, los conflictos armados provocaron m\u00faltiples impactos en los territorios en que transcurr\u00edan, graves vulneraciones de los DDHH en la poblaci\u00f3n civil y del Derecho Internacional Humanitario (DIH). Por ejemplo, en Lago Chad se mantuvo la pr\u00e1ctica de guerra de secuestros y desaparici\u00f3n de civiles, aumentando a 22.000 las personas que segu\u00edan desaparecidas en 2019, seg\u00fan el Comit\u00e9 Internacional de la Cruz Roja (CICR), datos que representan la mayor cifra registrada por la organizaci\u00f3n a nivel global. Asimismo, respecto a otros impactos o estrategias de guerra, actores armados estatales y no estatales continuaron perpetrando violencia sexual y de g\u00e9nero contra poblaci\u00f3n civil, mujeres y ni\u00f1as de manera significativa. Si bien la mayor parte de los perpetradores de la violencia sexual eran actores no estatales, tambi\u00e9n se verific\u00f3 que hab\u00edan perpetrado violencia sexual Fuerzas Armadas nacionales, polic\u00eda u otros actores de seguridad en pa\u00edses como la RDC, Somalia, Sud\u00e1n y Sud\u00e1n del Sur. El informe del secretario general de la ONU sobre la protecci\u00f3n de los civiles, subray\u00f3 que la situaci\u00f3n global era tr\u00e1gicamente similar a la de hace 20 a\u00f1os, y que segu\u00edan afrontando impactos a corto y largo plazo <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-017\" class=\"scroll-to\">[17]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">17 \u2014 Escola de Cultura de Pau (2020); Alerta 2020! Informe sobre conflictos, derechos humanos y construcci\u00f3n de paz, Icaria Editorial. Barcelona. Disponible en l\u00ednea.\n<\/span><\/span>. En relaci\u00f3n a este \u00faltimo, seg\u00fan datos extra\u00eddos del informe anual del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) publicado a mediados de 2020, a finales de 2019 hab\u00eda en el mundo 79,5 millones de personas desplazadas forzosamente, lo cual significa 9 millones m\u00e1s que el a\u00f1o anterior (70,8 millones en 2019). De ellas, 45,7 millones eran personas desplazadas internas (41,3 en 2019), mientras que 29,6 millones eran personas refugiadas (25,9 en 2019). Las causas del desplazamiento forzado remiten principalmente al impacto de los escenarios de conflictividad armada, as\u00ed como a diversos tipos de desastres naturales vinculados a la crisis clim\u00e1tica. De manera espec\u00edfica, en \u00c1frica subsahariana, la RDC ocupa el primer lugar en poblaci\u00f3n desplazada en el continente (6,4 millones), seguido por Sud\u00e1n del Sur (3,5 millones), Nigeria (2,9) y Sud\u00e1n (2,9 millones) <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-018\" class=\"scroll-to\">[18]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">18 \u2014 UNHCR (2020); Global Trends Forced Displacement 2019, UNHCR, Ginebra. Disponible en l\u00ednia.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n es significativo se\u00f1alar que en m\u00faltiples escenarios de conflictividad armada se produjeron denuncias de organismos de DDHH acusando a las fuerzas de seguridad del Estado de cometer ejecuciones extrajudiciales y cr\u00edmenes de guerra. En Nigeria, AI denunci\u00f3 que tanto Boko Haram como las Fuerzas Armadas nigerianas han cometido cr\u00edmenes de guerra y posibles cr\u00edmenes de lesa humanidad. Seg\u00fan sus c\u00e1lculos, desde el a\u00f1o 2011, en el contexto de la guerra contra Boko Haram, al menos 10.000 personas han muerto bajo custodia de las fuerzas de seguridad del Estado <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-019\" class=\"scroll-to\">[19]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">19 \u2014 Amnesty International (2020); My heart is in pain\u201d: Older people\u2019s experience of conflict, displacement, and detention in Northeast Nigeria. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 24\/12\/2020.\n<\/span><\/span>. En Mozambique, tambi\u00e9n se registraron acusaciones contra miembros de las fuerzas de seguridad por su supuesta implicaci\u00f3n en violaciones de los DDHH, torturas, participaci\u00f3n en asesinatos indiscriminados, ejecuciones extrajudiciales. Organismos como Human Rights Watch (HRW), la Comisi\u00f3n Nacional de Derechos Humanos o AI solicitaron al Gobierno una investigaci\u00f3n independiente e imparcial sobre episodios de torturas y otras graves violaciones a los DDHH presuntamente cometidas por las fuerzas de seguridad en Cabo Delgado <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-020\" class=\"scroll-to\">[20]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">20 \u2014 Amnesty International (2020); Mozambique: Torture by security forces in gruesome videos must be investigated, Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 24\/12\/2020.\n<\/span><\/span>. En Etiop\u00eda, la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, expres\u00f3 su preocupaci\u00f3n por la situaci\u00f3n \u00abextremadamente vol\u00e1til\u00bb en Tigray, regi\u00f3n en la que denunci\u00f3 se est\u00e1n cometiendo graves abusos y violaciones de las libertades fundamentales. Tambi\u00e9n en la regi\u00f3n del Sahel occidental, en la zona de la triple frontera entre Mal\u00ed, N\u00edger y Burkina Faso, conocida como Liptako-Gourma, durante el a\u00f1o se produjeron diferentes informes que se\u00f1alaron a las fuerzas de seguridad de los tres pa\u00edses de cometer violaciones a los DDHH en el marco de la denominada \u201cguerra antiterrorista\u201d. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Los conflictos armados m\u00e1s graves de 2020 se produjeron en Mal\u00ed, la regi\u00f3n del Sahel occidental, la regi\u00f3n del lago Chad, Somal\u00eda y Sud\u00e1n del Sur; algunos superaron de largo el millar de muertes<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>En Burkina Faso, el Parlamento aprob\u00f3 una controvertida legislaci\u00f3n que permite al ej\u00e9rcito utilizar voluntarios civiles en la lucha contra los grupos armados. La medida fue cuestionada por organizaciones de DDHH debido a las diferentes denuncias que pesan sobre el ej\u00e9rcito burkin\u00e9s de abusos y violaci\u00f3n a los DDHH. El Observatorio para la Democracia y los Derechos Humanos en el pa\u00eds, se\u00f1al\u00f3 en un informe el 23 de junio, que las Fuerzas Armadas han sido responsables de la muerte de 588 civiles en el contexto de las acciones antiterroristas. Tambi\u00e9n los ej\u00e9rcitos de Mal\u00ed y N\u00edger fueron acusados por parte de la misi\u00f3n de la ONU en el Mal\u00ed (MINUSMA), de cometer cr\u00edmenes de guerra en sus operaciones, en particular contra civiles, llevando a cabo 135 ejecuciones extrajudiciales entre el 1 de enero y el 31 de marzo en Mopti, regi\u00f3n central de Mal\u00ed.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2.4. Violencia y represi\u00f3n de las fuerzas policiales<\/h5>\n\n\n\n<p>Los casos de violencia policial y de abusos y vulneraci\u00f3n de derechos por parte de las fuerzas de seguridad del estado han seguido siendo una constante en muchos pa\u00edses del continente africano. Principalmente se han producido \u2014adem\u00e1s de en los mencionados escenarios caracterizados por la presencia de conflictos armados\u2014 en aquellos contextos en donde se han celebrado cambios de gobierno debido a las presiones populares (Sud\u00e1n y Mal\u00ed), en escenarios de procesos electorales (Costa de Marfil, Guinea o Uganda) y en pa\u00edses caracterizados por crisis pol\u00edticas estructurales. Entre todos ellos, sin duda, el evento m\u00e1s significativo del a\u00f1o se produjo en Nigeria, a partir de la eclosi\u00f3n, en octubre, del movimiento ciudadano denominado <em>Soro Soke<\/em> (<em>Speak Up<\/em>), conocido a trav\u00e9s de las redes sociales como <em>#EndSARS<\/em>. A ra\u00edz de un v\u00eddeo que se viraliz\u00f3 en el que se mostraba una unidad policial del escuadr\u00f3n especial antirobos (<em>Special Anti-Robbery Squad, <\/em>SARS) que dispar\u00f3 mortalmente a un hombre desarmado en la localidad de Ughelli, en el estado de Delta, el 5 de octubre se produjeron movilizaciones y acampadas pac\u00edficas en Abuja y Lagos en protesta por la brutalidad policial y la impunidad. Las SARS tienen un largo historial de denuncias por violaciones de DDHH, en particular torturas, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones de sospechosos bajo su custodia. AI document\u00f3 al menos 82 casos de tortura, malos tratos y ejecuci\u00f3n extrajudicial por miembros del SARS entre enero de 2017 y mayo de 2020. A su vez, denunci\u00f3 la existencia de un patr\u00f3n sistem\u00e1tico de abuso de poder por parte de los agentes del SARS, as\u00ed como tambi\u00e9n la incapacidad de las autoridades nigerianas de llevar a los perpetradores ante la justicia, destacando las deficiencias en la rendici\u00f3n de cuentas por parte de la polic\u00eda que contribuye a que se produzcan y agraven las violaciones a los DDHH <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-021\" class=\"scroll-to\">[21]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">21 \u2014 Amnesty International (2020); Time to End Impunity: Torture and other Human Rights Violations by Special Anti-Robbery Squad (SARS). Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 24\/12\/2020.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el alcance de las movilizaciones <em>#EndSARS<\/em> en Nigeria gener\u00f3 que el 11 de octubre el Gobierno accediera a desmantelar la unidad policial, dos d\u00edas despu\u00e9s anunci\u00f3 la creaci\u00f3n de una nueva unidad policial en sustituci\u00f3n de la anterior, la <em>Special Weapons and Tactics<\/em> (SWAT). Esta decisi\u00f3n reactiv\u00f3 las protestas en numerosas ciudades, y el 20 de octubre el ej\u00e9rcito abri\u00f3 fuego contra las protestas en Lagos, ejecutando al menos una decena de personas. Posteriormente, las movilizaciones destruyeron al menos 25 comisar\u00edas, mataron o hirieron a decenas de polic\u00edas. En total, el aumento de la violencia provoc\u00f3 la muerte de 60 personas, incluidos civiles, polic\u00edas y soldados. El Gobierno de Nigeria inici\u00f3 acciones legales contra organizaciones y activistas vinculados a las movilizaciones sociales, como las activistas Rinu Oduala, la abogada Modupe Odele o la organizaci\u00f3n feminista <em>Feminist Coalition<\/em>, incluyendo la congelaci\u00f3n de cuentas bancarias e incautaci\u00f3n de documentos de viaje.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2.5. Represi\u00f3n a movimientos sociales y defensores de derechos humanos<\/h5>\n\n\n\n<p>Tal y como venimos subrayando, en las \u00faltimas d\u00e9cadas \u00c1frica ha estado inmersa en profundos cambios pol\u00edticos hacia la consolidaci\u00f3n de la democracia, que ha transformado pol\u00edticamente el continente, ampliando los mecanismos de participaci\u00f3n y produciendo una mayor demanda popular de apertura pol\u00edtica, rendici\u00f3n de cuentas, limitaci\u00f3n de mandatos, etc. Este proceso transicional se ha traducido en mayores movilizaciones ciudadanas y protestas sociales lideradas por nuevos movimientos sociales que han sido encabezados principalmente por una pujante juventud africana y un mayor protagonismo de las mujeres. Como resultado se han logrado importantes avances y transformaciones que han incidido de manera positiva en ampliar las libertades y los derechos de la ciudadan\u00eda, logrando la ca\u00edda de significativos reg\u00edmenes presidenciales con d\u00e9cadas de a\u00f1os en el poder, como los casos de Zimbabue, Burkina Faso, Gambia, RDC, Angola, o algunos de los m\u00e1s recientes, Etiop\u00eda y Sud\u00e1n. Sin embargo, este escenario tambi\u00e9n ha dado lugar a nuevos episodios de violencia pol\u00edtica, manifest\u00e1ndose en el aumento de protestas y disturbios, as\u00ed como en la represi\u00f3n hacia los movimientos sociales. Seg\u00fan datos de ACLED, entre 2015 y 2020 se han registrado m\u00e1s de 30.000 protestas en \u00c1frica subsahariana, que costaron la vida a 6.566 personas. Durante el a\u00f1o 2020 se ha producido una intensificaci\u00f3n de las mismas, registrando unos 7.500 eventos en la regi\u00f3n, que han provocado alrededor de 1.500 muertes, concentr\u00e1ndose principalmente en Sud\u00e1frica, Nigeria, RDC, Guinea, Uganda, Etiop\u00eda o Kenia <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-022\" class=\"scroll-to\">[22]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">22 \u2014 Armed Conflict Location &amp; Event Data Project (ACLED); Dashboard. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 29\/12\/2020.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos de los episodios m\u00e1s significativos registrados durante el a\u00f1o relacionados con la represi\u00f3n a los movimientos sociales y defensores de derechos, m\u00e1s all\u00e1 de aquellos mencionados en el marco de procesos electorales, han sido los siguientes. En Gambia, la decisi\u00f3n del presidente Adama Barrow de ampliar su mandato presidencial de tres a cinco a\u00f1os y permanecer en el cargo, gener\u00f3 importantes protestas en el pa\u00eds que fueron reprimidas por las fuerzas de seguridad. El movimiento ciudadano <em>Three years is up<\/em>, que encabez\u00f3 las protestas pidiendo la dimisi\u00f3n de Barrow, fue prohibido por el Gobierno gambiano en enero, y su presidente, Abdou Njie, fue detenido. En Nigeria, el sult\u00e1n de Sokoto \u2014principal gobernante isl\u00e1mico tradicional del pa\u00eds\u2014 prohibi\u00f3 la campa\u00f1a impulsada por el movimiento de mujeres <em>#ArewaMeToo<\/em> en el estado de Sokoto, que demandaba mayores derechos y libertades para las mujeres. En Mal\u00ed, la grave crisis pol\u00edtica y los efectos de los conflictos armados en los \u00faltimos a\u00f1os, generaron a mediados de a\u00f1o, una escalada de la movilizaci\u00f3n social en el pa\u00eds exigiendo la salida del presidente Ibrahim Boubacar Ke\u00efta, que dej\u00f3 decenas de muertos y cientos de heridos, y provoc\u00f3 un golpe militar que depuso al presidente, abriendo un complejo proceso de transici\u00f3n pol\u00edtica en el pa\u00eds. En Rwanda, pa\u00eds afectado por un creciente autoritarismo, muri\u00f3 bajo custodia en febrero el cantante de gospel Kizito Mihigo, cr\u00edtico con el r\u00e9gimen de Kagame, cuya muerte el Gobierno se neg\u00f3 a investigar. Finalmente, en Uganda, a finales de a\u00f1o, la polic\u00eda detuvo a Nicholas Opiyo, director de <em>Chapter Four Uganda<\/em> y destacado abogado por las libertades civiles y los DDHH en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, entre los eventos positivos registrados, destac\u00f3 la orden de liberaci\u00f3n provisional decretada en septiembre por un juez de Niamey, N\u00edger, de tres defensores de los DDHH detenidos en marzo tras participar en una protesta y ser acusados de homicidio, complicidad en da\u00f1os a la propiedad p\u00fablica e incendio provocado. Tambi\u00e9n en Uganda, el 20 de febrero, el juez del Tribunal Superior de Justicia, Henry Peter Adonyo, anul\u00f3 la condena de la activista y escritora ugandesa, Stella Nyanzi, quedando absuelta de los cargos imputados de ciberacoso al presidente Yoweri Museveni. Nyanzi, que se presenta a las elecciones de enero de 2021 como candidata a diputada por Kampala, fue posteriormente detenida en varias ocasiones, en mayo y en septiembre, en medio de una campa\u00f1a de represi\u00f3n y criminalizaci\u00f3n de la oposici\u00f3n pol\u00edtica en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Los y las activistas defensoras medioambientales tambi\u00e9n han vivido episodios de violencia, persecuci\u00f3n y represi\u00f3n por parte del estado y de agencias de seguridad privadas. En Sud\u00e1frica, la activista Fikile Ntshangase fue asesinada en octubre de 2020 tras su oposici\u00f3n, como representante de la <em>Mfolozi Community Environmental Justice Organisation<\/em> (MCEJO), a la extensi\u00f3n de una mina de la empresa <em>Tendele Coal Mining<\/em> (Pty) en la regi\u00f3n KwaZulu-Natal. Su caso no es aislado en el pa\u00eds, en el que las actividades mineras representan graves riesgos para las poblaciones en t\u00e9rminos de derechos a vivienda, tierra, agua y la sostenibilidad medioambiental. Igualmente, en Uganda y Tanzania, la pr\u00f3xima construcci\u00f3n por parte de la francesa Total de la <em>East African Crude Oil Pipe Line<\/em> (EACOP) que transportar\u00e1 el petr\u00f3leo producido en la regi\u00f3n del Lago Albert en Uganda hasta las costas tanzanas, est\u00e1 provocando desplazamientos forzosos de poblaci\u00f3n violando su derecho al debido proceso de consulta libre e informada, coacciones e intimidaci\u00f3n de activistas y poblaci\u00f3n, y amenaza la seguridad alimentaria de las poblaciones, as\u00ed como su acceso a medios de vida, adem\u00e1s de provocar importantes impactos medioambientales <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-023\" class=\"scroll-to\">[23]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">23 \u2014 FIDH (2020); Oil in east Africa: Communities at risk. Disponible en l\u00ednea.\u00daltima visita el 30\/12\/2020.\n<\/span><\/span>. En este sentido, y por el particular impacto de las actividades extractivas \u2014madera, minerales, hidrocarburos, grandes extensiones de tierra para la agroindustria, etc.\u2014 en entornos naturales y con frecuencia habitados por pueblos originarios \u2014los batwa en RDC y Uganda; la comunidad ogiek en Kenia; el pueblo masai en la regi\u00f3n este, etc.\u2014 cabe tambi\u00e9n recordar que el marco internacional de los derechos de los pueblos ind\u00edgenas contin\u00faa infradesarrollado en la regi\u00f3n, y las violaciones de DDHH en estos contextos interseccionan con aquellos ligados al acceso a la tierra, a la alimentaci\u00f3n, a la salud, etc. Sin embargo, en 2017 un ejemplo positivo demostr\u00f3 la importancia de este r\u00e9gimen internacional y se convirti\u00f3 en paradigm\u00e1tico a nivel regional, con el fallo de la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos a favor de la comunidad ogiek contra el gobierno de Kenia por la violaci\u00f3n de sus derechos sobre a tierra, tras una batalla legal de ocho a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2.6. Represi\u00f3n a la libertad de prensa\/expresi\u00f3n<\/h5>\n\n\n\n<p>Diferentes organizaciones de defensa de los DDHH constataron un incremento de la represi\u00f3n de la libertad de prensa y expresi\u00f3n durante 2020, vinculados a las restricciones de la pandemia COVID-19. Aunque el n\u00famero de periodistas asesinados durante el ejercicio de su profesi\u00f3n fue similar al de 2019, seg\u00fan declararon las organizaciones Reporteros sin Fronteras (RSF) y <em>Committee to Protect Journalists<\/em> (CPJ), estas ejecuciones disminuyeron en contextos de conflicto y se incrementaron en pa\u00edses estables y democr\u00e1ticos en los que se vivieron protestas y movilizaciones en el marco de crisis sociopol\u00edticas de diversa \u00edndole, exacerbadas en algunos casos por la pandemia de la COVID-19. De los 50 periodistas asesinados en 2020 a nivel global, seg\u00fan el informe de RSF<span class=\"note-item\"><a href=\"#note-024\" class=\"scroll-to\">[24]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">24 \u2014 Reporteros Sin Fronteras (2020); Balance 2020. Periodistas asesinados. Disponible en l\u00ednea.\u00daltima visita el 30\/12\/2020.\n<\/span><\/span>, siete de ellos lo fueron mientras cubr\u00edan protestas, de los cuales, dos se produjeron en Nigeria, v\u00edctimas del clima de violencia en el que se desarrollaron las protestas contra la brutalidad policial en el pa\u00eds. De este modo, seg\u00fan RSF, Nigeria se convirti\u00f3 en el pa\u00eds m\u00e1s peligroso de \u00c1frica occidental para los medios. Adem\u00e1s, se produjo un incremento de la represi\u00f3n contra periodistas en medio de la instrumentalizaci\u00f3n de la pandemia para restringir el ejercicio de la libertad de expresi\u00f3n (Ruanda, Zimbabue), el bloqueo de webs y cierre de medios (en Ben\u00edn, Gambia, Nigeria, Tanzania), o la restricci\u00f3n al acceso de la prensa a determinados contextos (la regi\u00f3n et\u00edope de Tigray o en la regi\u00f3n mozambique\u00f1a de Cabo Delgado). La pandemia tambi\u00e9n fue utilizada para restringir las libertades de prensa en otros contextos, como en Madagascar, Sud\u00e1frica o Uganda.<\/p>\n\n\n\n<p>Somalia continu\u00f3 siendo uno de los lugares m\u00e1s peligrosos para ejercer de periodista a nivel mundial, tanto por la violencia derivada del conflicto hacia la libertad de expresi\u00f3n, como por la impunidad con la que act\u00faan las autoridades federales. En noviembre la organizaci\u00f3n <em>African Freedom of Expression Exchange<\/em> (AFEX) public\u00f3 un informe <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-025\" class=\"scroll-to\">[25]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">25 \u2014 African Freedom of Expression Exchange (2020); The State of the Press Freedom in Somalia. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 30\/12\/2020.\n<\/span><\/span> sobre el estado de la libertad de prensa en el que se constat\u00f3 que al menos ocho periodistas han muerto en el centro-sur de Somalia y Puntlandia en los \u00faltimos tres a\u00f1os. Hasta septiembre, se ha detenido a 32 periodistas, la mayor\u00eda de ellos detenciones arbitrarias realizadas por la polic\u00eda. A su vez, cinco sedes de medios de comunicaci\u00f3n fueron allanadas y cerradas. Las autoridades de Somalia a menudo han invocado presuntas preocupaciones de seguridad nacional y la lucha contra al-Shabaab como base para atacar a periodistas, cerrar medios de comunicaci\u00f3n, restringir el derecho a la libertad de expresi\u00f3n y el acceso a la informaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, en otro informe publicado por RSF <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-026\" class=\"scroll-to\">[26]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">26 \u2014 Reporteros Sin Fronteras (2020); Balance Anual 2020 de periodistas presos, secuestrados y desaparecidos. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 30\/12\/2020.\n<\/span><\/span>, se se\u00f1al\u00f3 que \u00c1frica subsahariana, en el marco de la pandemia global de la COVID-19, hab\u00eda padecido una oleada de abusos cometidos contra los profesionales de la informaci\u00f3n, a pesar de que las coberturas informativas se hab\u00edan reducido por la misma. En un informe conjunto de <em>Cartooning for Peace<\/em> y RSF <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-027\" class=\"scroll-to\">[27]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">27 \u2014 Reporteros Sin Fronteras y Cartooning for Peace (2020); Africa : The 2020 pandemic has challenged press freedom. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 30\/12\/2020\n<\/span><\/span> se observ\u00f3 que el n\u00famero de arrestos de periodistas en \u00c1frica subsahariana se triplic\u00f3 entre el 15 de marzo y el 15 de mayo de 2020 en comparaci\u00f3n con el mismo per\u00edodo del a\u00f1o anterior. Ejemplo de ello fueron las detenciones de voces cr\u00edticas contra el gobierno et\u00edope de Abiy Ahmed, como el periodista Eskinder Nega \u2014encarcelado en 2011 y liberado por el propio Ahmed en 2018\u2014 durante las movilizaciones en junio por la muerte del cantante y activista Hachalu Hundessa; o en Burundi, pa\u00eds en donde cuatro periodistas de la radio Iwacu fueron sentenciados en enero a dos a\u00f1os y medio de prisi\u00f3n por cubrir una incursi\u00f3n rebelde, por lo que se les acus\u00f3 de amenaza a la seguridad nacional. En Nigeria, el Media Rights Agenda denunci\u00f3 que el periodista Ime Sunday Silas fue detenido en agosto y que a finales de septiembre continuaba bajo arresto a pesar de haber pagado su fianza para su liberaci\u00f3n. En Mozambique, las autoridades detuvieron en junio al periodista Omardine Omar, del peri\u00f3dico Carta de Mo\u00e7ambique, mientras cubr\u00eda las operaciones de contrainsurgencia gubernamentales en el norte del pa\u00eds, siendo acusado de revelaci\u00f3n de secretos. Tanto el <em>Centre for Democracy and Development<\/em> como el <em>Media Institute of Southern Africa<\/em> alertaron del incremento de la persecuci\u00f3n a los medios y las restricciones a sus actividades en Mozambique. Tambi\u00e9n en Ben\u00edn, los medios de comunicaci\u00f3n online se enfrentaron a un cierre general por orden gubernamental, decisi\u00f3n denunciada como un intento de silenciar la cobertura de las elecciones de 2021.<\/p>\n\n\n\n<p>A su vez, en relaci\u00f3n con la represi\u00f3n a la libertad de prensa en el marco de la pandemia, entre marzo y noviembre se registraron 40 detenciones de periodistas <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-028\" class=\"scroll-to\">[28]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">28 \u2014 Reporteros Sin Fronteras (2020); Balance Anual 2020 de periodistas presos, secuestrados y desaparecidos. Disponible en l\u00ednea.\n<\/span><\/span>. Por citar algunos ejemplos, en Zimbabue, la periodista de investigaci\u00f3n, Hopewell Chin\u2019ono, pas\u00f3 casi un mes y medio encarcelada despu\u00e9s de denunciar la malversaci\u00f3n de fondos p\u00fablicos en relaci\u00f3n con la compra de equipos para combatir el coronavirus. En Madagascar, el periodista malgache Arphine Rahelisoa, director del diario opositor Valisoa, fue detenido en abril tras criticar la gesti\u00f3n de la pandemia por el presidente del pa\u00eds, Andry Rajoelina, siendo posteriormente liberado en mayo. En Ruanda, el periodista Dieudonn\u00e9 Niyonsenga segu\u00eda encarcelado a finales de 2020, oficialmente por \u201chaber quebrantado las normas de confinamiento\u201d cuando estaba investigando el impacto de las medidas impuestas por las autoridades a la poblaci\u00f3n y las denuncias de violaciones presuntamente cometidas por soldados encargados de hacer cumplir el toque de queda. En Tanzania, el periodista Talib Ussi Hamad, fue suspendido seis meses como consecuencia de una noticia vinculada a la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Varias organizaciones de defensa de los derechos humanos han constatado un aumento de la represi\u00f3n a la libertad de prensa y expresi\u00f3n durante 2020, vinculada a las restricciones de la pandemia<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>En otros casos relacionados con la violencia policial contra el libre ejercicio del periodismo durante protestas y movilizaciones tuvieron lugar en Sud\u00e1frica, donde la polic\u00eda dispar\u00f3 en junio contra un periodista de <em>News Room Afrika<\/em>, Mweli Masilela, que estaba cubriendo disturbios en KaNyamazane; o el periodista sudafricano Thobile Mlangeni, quien result\u00f3 herido en noviembre cuando la polic\u00eda presuntamente dispar\u00f3 balas de goma de forma indiscriminada en Mbombela, provincia de Mpumalanga. Por \u00faltimo, en Uganda, miembros de los cuerpos de seguridad le dieron una paliza al periodista Julius Ocungi cuando estaba tomando fotos de la polic\u00eda mientras cerraba un bar en el distrito de Kitgum, en el norte, en el mes de marzo. A finales de abril la <em>Ugandan Human Rights Network for Journalists<\/em> hab\u00eda declarado que se hab\u00edan producido al menos 12 ataques a periodistas desde el inicio del toque de queda el 19 de marzo en el pa\u00eds. Otros contextos donde periodistas sufrieron detenciones o persecuci\u00f3n fueron Eswatini, Camer\u00fan o N\u00edger.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2.7. Homofobia de Estado<\/h5>\n\n\n\n<p>En la actualidad el continente africano es la regi\u00f3n en la que m\u00e1s pa\u00edses criminalizan las relaciones sexuales consentidas entre personas adultas del mismo sexo, o persiguen a las personas y colectivos LGTBIQ. Si a nivel global un total de 69 pa\u00edses criminalizan la libertad sexual, de acuerdo a los \u00faltimos datos de ILGA World (Asociaci\u00f3n Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex), en \u00c1frica 31 de los 54 Estados tienen alg\u00fan tipo de tipificaci\u00f3n penal para las relaciones homosexuales, entre los que hay tipificadas penas de c\u00e1rcel que pueden ir de los 8 a\u00f1os a la cadena perpetua, o la pena capital, castigo legalmente prescrito a\u00fan en 6 pa\u00edses, y en 5 m\u00e1s t\u00e9cnicamente podr\u00edan hacerlo a nivel global; tres en \u00c1frica; 12 estados del norte de Nigeria, Somalia (solo en provincias), o Mauritania, en donde hay penas diferentes para mujeres y hombres.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mapa: leyes sobre orientaci\u00f3n sexual en el mundo<\/em>. Fuente: LGBTIQ &#8211; ILGA, Diciembre 2020 (Asociaci\u00f3n Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"724\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/SPA_ILGA_World_map_sexual_orientation_laws_dec2020.png?resize=1024%2C724&#038;ssl=1\" alt=\"\" data-id=\"35776\" class=\"wp-image-35776\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/SPA_ILGA_World_map_sexual_orientation_laws_dec2020.png?resize=1024%2C724&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/SPA_ILGA_World_map_sexual_orientation_laws_dec2020.png?resize=300%2C212&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/SPA_ILGA_World_map_sexual_orientation_laws_dec2020.png?resize=768%2C543&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/SPA_ILGA_World_map_sexual_orientation_laws_dec2020.png?resize=1536%2C1086&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/SPA_ILGA_World_map_sexual_orientation_laws_dec2020.png?resize=2048%2C1448&amp;ssl=1 2048w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/SPA_ILGA_World_map_sexual_orientation_laws_dec2020.png?resize=2000%2C1414&amp;ssl=1 2000w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/SPA_ILGA_World_map_sexual_orientation_laws_dec2020.png?resize=1200%2C848&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/SPA_ILGA_World_map_sexual_orientation_laws_dec2020.png?resize=767%2C542&amp;ssl=1 767w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/SPA_ILGA_World_map_sexual_orientation_laws_dec2020.png?w=3000&amp;ssl=1 3000w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure><\/li><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<p>Con todo, se debe se\u00f1alar que la tendencia, en general, es hacia la despenalizaci\u00f3n. Los pa\u00edses lus\u00f3fonos han sido de los que m\u00e1s han avanzado en el respeto y protecci\u00f3n de los derechos de los colectivos LGTBIQ, o bien despenalizando o incluso aprobando medidas de protecci\u00f3n o agravantes por delitos de odio ante la violencia contra estos colectivos (Cabo Verde). De hecho, dos de los avances m\u00e1s notables del 2020 se han dado en el continente africano, con la derogaci\u00f3n en julio de la pena de muerte y los castigos corporales por actos consensuales entre personas de mismo sexo en Sud\u00e1n (a pesar de que a\u00fan puedan ser castigados con penas de hasta 7 a\u00f1os las personas acusadas de sodom\u00eda, o a cadena perpetua si son declaradas culpables tres veces), y la revocaci\u00f3n por parte del Parlamento de Gab\u00f3n de la disposici\u00f3n criminalizadora que se hab\u00eda introducido en 2019.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos avances se unen a los conseguidos solo en la \u00faltima d\u00e9cada, en la que Lesoto (2010), Santo Tom\u00e9 y Pr\u00edncipe (2012), Mozambique (2015) o Seychelles (2016) eliminaron las leyes que criminalizaban la homosexualidad. Angola por su parte despenaliz\u00f3 las relaciones homosexuales en enero de 2019, y ver\u00e1 finalmente entrar en vigor el nuevo C\u00f3digo Penal a principios de 2021 que las legaliza completamente. El C\u00f3digo Penal de 1886, heredado del colonialismo portugu\u00e9s, criminalizaba a las personas que practicaban \u201cvicios contra natura\u201d. Tambi\u00e9n en 2019 Botsuana se deshizo de disposiciones similares, en su caso bajo la denominaci\u00f3n de \u00abconocimiento carnal contra natura\u00bb por ser anticonstitucionales y contrarias al derecho a la intimidad y la no discriminaci\u00f3n. En contra, Burundi (2009), Sud\u00e1n del Sur (2011) o Gambia (2014) han aprobado nuevas leyes endureciendo las medidas.<\/p>\n\n\n\n<p>A nivel regional, la Comisi\u00f3n Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos adopt\u00f3 en 2014 espec\u00edficamente la Resoluci\u00f3n 275 contra la violencia y otras violaciones de DDHH contra personas en base a su orientaci\u00f3n sexual o identidad de g\u00e9nero real o percibida, concretando la protecci\u00f3n de dichos colectivos y su igualdad como sujetos de derechos recogida en la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos. La citada resoluci\u00f3n no solo exige a los estados la erradicaci\u00f3n de estas violencias, sino tambi\u00e9n la adopci\u00f3n de medidas que faciliten un entorno libre de estigma, represalias y persecuci\u00f3n penal.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en el caso del continente africano, uno de los pilares de la violaci\u00f3n de DDHH de los colectivos LGTBIQ es precisamente la homofobia de Estado, entendiendo por tal la criminalizaci\u00f3n institucionalizada de los actos sexuales consensuales entre adultos y adultas del mismo sexo en privado. En paralelo al avance en la consecuci\u00f3n de derechos con la despenalizaci\u00f3n en algunos pa\u00edses, en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas se ha dado una exacerbaci\u00f3n de la homofobia tanto institucional como a nivel social que responde a la acci\u00f3n principalmente de tres actores: los propios estados, l\u00edderes religiosos locales y for\u00e1neos, y los medios de comunicaci\u00f3n, as\u00ed como a las r\u00e9moras legislativas coloniales que todav\u00eda atraviesan los cuerpos legislativos de estos pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Existe una postura bastante com\u00fan que entiende la homosexualidad como ex\u00f3gena al continente, como una importaci\u00f3n colonialista europea, <em>unafrican <\/em>\u2014no africana\u2014. En algunos casos, los propios estados o partidos pol\u00edticos han utilizado la crispaci\u00f3n hacia la colectivos LGTBIQ como chivos expiatorios. A trav\u00e9s de una estrategia de polarizaci\u00f3n han reforzado su imagen p\u00fablica como l\u00edderes fuertes y enfrentan estas imposiciones neocoloniales, garantes de la protecci\u00f3n de la cultura y la moralidad africanas. La realidad es que la mayor\u00eda de los c\u00f3digos penales que recogen alguna disposici\u00f3n al respecto mantienen a\u00fan art\u00edculos de la \u00e9poca colonial que especifican la criminalizaci\u00f3n de la homosexualidad bajo diferentes r\u00fabricas; \u00abhechos contra natura\u00bb (Angola, lus\u00f3fonos), \u00abconocimiento carnal contra el orden natural y actos indecentes, tanto en privado como en p\u00fablico\u00bb (Kenia), \u00absodom\u00eda\u00bb (Sud\u00e1n, Uganda), etc. La criminalizaci\u00f3n social y la promoci\u00f3n de la criminalizaci\u00f3n legal de los colectivos LGTBIQ han sido exacerbadas en las \u00faltimas d\u00e9cadas por otro actor fundamental, la irrupci\u00f3n e injerencia pol\u00edtica y financiera de las iglesias evangelistas. Es el caso de Uganda, en donde hace unos a\u00f1os la violencia y la criminalizaci\u00f3n de las personas LGTBIQ se recrudeci\u00f3 con la petici\u00f3n de cambiar el c\u00f3digo penal y aplicar incluso penas de muerte. Aunque finalmente el Tribunal Constitucional desestim\u00f3 la pena capital por defectos de forma en 2014, durante algunos a\u00f1os la ofensiva provoc\u00f3 ataques civiles contra estas personas, lo que empeor\u00f3 la situaci\u00f3n del colectivo, promovi\u00f3 los delitos de odio e incluso acab\u00f3 con el asesinato de un conocido activista, David Kato, despu\u00e9s de que los medios de comunicaci\u00f3n publicaran una lista de supuestas personas homosexuales con datos identificativos. La propuesta de esta ley \u2014conocida como <em>Kill the gay bill<\/em>\u2014 ha sido retomada en diversas ocasiones, la \u00faltima a finales de 2019.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2.8. Justicia internacional<\/h5>\n\n\n\n<p>En materia de justicia internacional, resulta significativo resaltar el papel que est\u00e1 jugando la Corte Penal Internacional (CPI) as\u00ed como los mecanismos e instrumentos regionales africanos en materia de DDHH. En lo referente a CPI, esta mantiene abiertos distintos casos que implican investigaciones sobre cr\u00edmenes relativos a genocidio, cr\u00edmenes de lesa humanidad, cr\u00edmenes de guerra y el crimen de agresi\u00f3n en varios pa\u00edses africanos. Entre los casos investigados se encuentran Uganda, RDC, Darfur (Sud\u00e1n), RCA, Kenia, Libia, Costa de Marfil y Mal\u00ed <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-029\" class=\"scroll-to\">[29]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">29 \u2014 International Criminal Court, \u201cSituations under investigation\u201d. Disponible en l\u00ednea.\n<\/span><\/span>. A su vez, la CPI tambi\u00e9n est\u00e1 realizando actualmente ex\u00e1menes preliminares relacionados con Guinea y Nigeria, as\u00ed como ha desestimado en 2018, la investigaci\u00f3n preliminar abierta en Gab\u00f3n. De todos los casos, durante el 2020 se han logrado avances en diferentes casos, entre ellos Mal\u00ed, Costa de Marfil, y, principalmente, en Nigeria y Sud\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso concerniente a Nigeria, relativo a \u201cpresuntos cr\u00edmenes de lesa humanidad o cr\u00edmenes de guerra cometidos en el delta del N\u00edger, los estados del cintur\u00f3n medio y en el contexto del conflicto armado entre Boko Haram y las fuerzas de seguridad nigerianas\u201d, tras diez a\u00f1os de la apertura del examen preliminar, la fiscal de la Corte, Fatou Bensouda, present\u00f3 el 11 de diciembre de 2020 las conclusiones. En ellas se concluye que existe una base razonable para creer que tanto miembros de la insurgencia de Boko Haram y sus grupos escindidos, as\u00ed como de las Fuerzas de Seguridad de Nigeria, cometieron actos que constituyen cr\u00edmenes de guerra y cr\u00edmenes contra la humanidad. Si bien la fiscal\u00eda sostuvo que la gran mayor\u00eda de los cr\u00edmenes son atribuibles a actores no estatales, la incorporaci\u00f3n de investigaciones contra el actuar de las fuerzas de seguridad representa una buena noticia en la b\u00fasqueda de la justicia y el fin de la impunidad. En alusi\u00f3n al caso de la CPI en Sud\u00e1n, relativo a cargos de genocidio, cr\u00edmenes de guerra y cr\u00edmenes de lesa humanidad cometidos en Darfur (Sud\u00e1n) desde el 1 de julio de 2002, la ca\u00edda de Omar al-Bashir en abril de 2019 ha abierto un nuevo escenario en busca del enjuiciamiento y la aplicaci\u00f3n de justicia. El nuevo Gobierno de transici\u00f3n creado en julio de 2019, acord\u00f3 el 11 de febrero de 2020 cooperar con la CPI, comprometi\u00e9ndose a entregar al organismo a los cuatro ex funcionarios del r\u00e9gimen, incluido el ex presidente al-Bashir, acusados por la CPI. El anuncio gener\u00f3 que uno de los acusados, el ex l\u00edder de las Fuerzas de Defensa Popular y milicia <em>Janjaweed<\/em>, Ali Kushayb, huyera del pa\u00eds a RCA. Sin embargo, el 9 de junio, la CPI anunci\u00f3 que Kushayb se hab\u00eda entregado a las autoridades de aquel pa\u00eds, siendo trasladado a La Haya.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, en lo referente a la aplicaci\u00f3n de la legislaci\u00f3n internacional en materia de protecci\u00f3n de los DDHH por parte de los organismos e instrumentos africanos, AI denunci\u00f3 que los gobiernos africanos no est\u00e1n cumpliendo con las resoluciones de los organismos regionales de DDHH, socavando gravemente la funci\u00f3n de los mismos y poniendo en riesgo la salvaguarda de los derechos en todo el continente <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-030\" class=\"scroll-to\">[30]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">30 \u2014 En el informe, Amnist\u00eda Internacional examina y analiza el desempe\u00f1o de los \u00f3rganos de tratados de DDHH de \u00c1frica, a saber: la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (AfCHPR), la Comisi\u00f3n Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos y el Comit\u00e9 Africano de Expertos sobre los Derechos y el Bienestar del Ni\u00f1o. Amnesty International (2020); The State of African Regional Human Rights Bodies and Mechanisms 2019-2020. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 22\/12\/2020.\n<\/span><\/span>. En relaci\u00f3n a la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (AfCHPR) -tribunal creado por la UA que funge como el principal mecanismo de DDHH- AI alert\u00f3 sobre su futuro debido a las decisiones de los Gobiernos de Ben\u00edn, Costa de Marfil y Tanzania de restringir el acceso a esta v\u00eda vital hacia la justicia, a los que habr\u00eda que a\u00f1adir Ruanda, pa\u00eds que tambi\u00e9n retir\u00f3 este derecho a las personas y las ONG a presentar casos directamente ante el tribunal en 2016. Las razones de la retirada de estos cuatro pa\u00edses estriban en que los mismos han tenido respuestas desfavorables por parte de la Corte. Tanzania, pa\u00eds anfitri\u00f3n de la Corte, se retir\u00f3 el 21 de noviembre de 2020, un a\u00f1o despu\u00e9s de la solicitud presentada por el Gobierno tanzano. Su retirada, sin embargo, no implica que el pa\u00eds contin\u00fae adhiri\u00e9ndose a disposiciones de su protocolo, ya que el tribunal permite que las personas y las ONG de otros pa\u00edses puedan demandar a Tanzania. Sin embargo, su salida significa que ning\u00fan individuo u ONG de Tanzania puede buscar un recurso directo en la Corte, aunque s\u00ed pueden hacerlo a trav\u00e9s de la Comisi\u00f3n Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos con sede en Banjul, Gambia. Lo mismo sucede con Ben\u00edn y Costa de Marfil, que se retiraron en marzo y abril de 2020, respectivamente, debido a discrepancias con las decisiones del tribunal.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Los gobiernos de Ben\u00edn, Costa de Marfil, Tanzania y Rwanda han restringido el acceso al Tribunal Africano de Derechos Humanos y de los Pueblos: ninguna persona u ONG de estos cuatro pa\u00edses puede presentar un recurso directo. Las razones de la retirada radican en el hecho que han tenido respuestas desfavorables por parte del Tribunal<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>La Corte cuenta con jurisdicci\u00f3n para juzgar casos en los que se aleguen violaciones de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos. Fue establecida de conformidad con el Art\u00edculo 1 del Protocolo de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, adoptado por los estados miembros en 1998. Si bien el Protocolo entr\u00f3 en vigor el 25 de enero de 2004, a fecha de hoy, 31 de los 54 estados africanos han ratificado el Protocolo <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-031\" class=\"scroll-to\">[31]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">31 \u2014 V\u00e9ase African Court of Human and Peoples &#8216;s Rights. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 22\/12\/2020.\n<\/span><\/span>, pero de ellos solo seis han depositado la declaraci\u00f3n reconociendo la competencia de la Corte para recibir casos directamente de ONG e individuos: Burkina Faso, Gambia, Ghana, Mal\u00ed, Malawi y T\u00fanez. A fecha del 22 de octubre de 2020, la Corte ha recibido 295 aplicaciones, de las cuales 278 han sido formuladas por individuos, 14 por ONG y 3 provienen de la Comisi\u00f3n Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-032\" class=\"scroll-to\">[32]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">32 \u2014 African Court of Human and Peoples\u00b4 Rights, Cases. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 22\/12\/2020.\n<\/span><\/span>. Burkina Faso es el \u00fanico pa\u00eds que ha cumplido plenamente con las sentencias de la Corte, mientras que otros pa\u00edses como Ben\u00edn, Kenia, Libia y Ruanda, contra los cuales se han dictado sentencias, estas no se han cumplido en absoluto, y algunos declararon que no cumplir\u00edan las \u00f3rdenes y sentencias del tribunal.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, tambi\u00e9n es importante se\u00f1alar que los pa\u00edses africanos no est\u00e1n cumpliendo con sus obligaciones de informar peri\u00f3dicamente a la Comisi\u00f3n Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, tal y como lo exige la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">3. Impactos de la COVID-19 en la vulneraci\u00f3n de derechos<\/h4>\n\n\n\n<p>La emergencia de la pandemia de la COVID-19 ha supuesto un factor de riesgo innegable a nivel global para el pleno disfrute de los DDHH en multitud de \u00e1mbitos, debido a la implementaci\u00f3n por parte de los gobiernos de leyes de emergencia, estados de alarma y medidas excepcionales que por definici\u00f3n restringen la libertad de circulaci\u00f3n, expresi\u00f3n y reuni\u00f3n p\u00fablica, as\u00ed como el derecho a la vida privada y familiar y el derecho a trabajar. En m\u00e1s de 80 pa\u00edses la calidad democr\u00e1tica se ha deteriorado <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-033\" class=\"scroll-to\">[33]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">33 \u2014 Freedom House (2020); Democracy under Lockdown: The Impact of COVID-19 on the Global Struggle for Freedom. Disponible en l\u00ednea. \u00a0\u00daltima visita el 30\/12\/2020.\n<\/span><\/span>, dado que la aplicaci\u00f3n a libre discreci\u00f3n ha sido con frecuencia utilizada como coartada para reprimir o discriminar a grupos espec\u00edficos, reducir el espacio c\u00edvico y censurar voces cr\u00edticas, y violar los derechos de las mujeres, personas migrantes u otros colectivos especialmente vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la comparativamente limitada incidencia de la pandemia en el continente \u2014cuyas explicaciones diversas incluyen la juventud de la poblaci\u00f3n, la r\u00e1pida reacci\u00f3n ante la propagaci\u00f3n en Asia y Europa que llev\u00f3 a un cierre temprano de fronteras; la experiencia acumulada en la gesti\u00f3n de enfermedades infecciosas previas como el \u00e9bola en determinados pa\u00edses; la compra centralizada de tests y material; o la menor capacidad de detecci\u00f3n de personas infectadas, etc. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-034\" class=\"scroll-to\">[34]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">34 \u2014 Se ha producido un debate notable en torno a las razones que podr\u00edan explicar la relativa baja incidencia del virus en el continente, fomentado entre otras cosas por la asunci\u00f3n paternalista y colonial que esperaba una debacle sanitaria en el continente. Ver, por ejemplo, el art\u00edculo traducido al castellano de la keniata Nanjala Nyabola \u00ab\u00c1frica no est\u00e1 esperando a ser salvada del coronavirus\u00ab, Disponible en l\u00ednea.\u00daltima visita el 30\/12\/2020.\n<\/span><\/span>\u2014 esta ha tenido m\u00faltiples efectos en la regi\u00f3n al sur del S\u00e1hara. El informe del \u00cdndice Ibrahim <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-035\" class=\"scroll-to\">[35]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">35 \u2014 Mo Ibrahim Foundation (2020); 2020 Ibrahim\u00a0Index of African Governance. Disponible en l\u00ednea.\u00a0 \u00daltima visita el 30\/12\/2020.\n<\/span><\/span> se\u00f1ala el retroceso sufrido en t\u00e9rminos de gobernanza de la progresi\u00f3n positiva de la \u00faltima d\u00e9cada, mientras que AI <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-036\" class=\"scroll-to\">[36]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">36 \u2014 Amnesty International (2020); The State of African Regional Human Rights Bodies and Mechanisms 2019-2020. Disponible en l\u00ednea.\n<\/span><\/span> recoge c\u00f3mo gobiernos africanos han recurrido al uso de fuerza excesiva a la hora de la implementaci\u00f3n de estas medidas, y realizado arrestos o detenciones arbitrarias, restricciones en el espacio c\u00edvico y negaci\u00f3n general del derecho para buscar asilo.<\/p>\n\n\n\n<p>A nivel institucional, los \u00f3rganos de DDHH regionales (la Corte y la Comisi\u00f3n Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos; y el Comit\u00e9 Africano de Expertos sobre los Derechos y el Bienestar del Ni\u00f1o) s\u00ed han reaccionado a la emergencia de la pandemia, siendo la Comisi\u00f3n Africana, de hecho, el primer \u00f3rgano de DDHH regional a nivel mundial en publicar una declaraci\u00f3n sobre la necesidad de articular la respuesta a la pandemia y la toma de medidas preventivas con un enfoque de derechos y proporcionalidad, la relevancia del acceso a la informaci\u00f3n y la centralidad de los grupos especialmente vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la incidencia que ha tenido la pandemia en la erosi\u00f3n de las garant\u00edas para el disfrute de los DDHH, abordaremos espec\u00edficamente algunos impactos concretos sobre los derechos de colectivos especialmente vulnerables, sobre las mujeres, as\u00ed como el cariz represivo y violento de su implementaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">3.1. Impactos en colectivos vulnerables<\/h5>\n\n\n\n<p>Cabe destacar de manera especial el impacto espec\u00edfico de la utilizaci\u00f3n de manera represiva de las medidas sanitarias destinadas a controlar la pandemia de la COVID-19 contra sujetos de derechos especialmente vulnerables. El informe <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-037\" class=\"scroll-to\">[37]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">37 \u2014 IE SOGI, Report to the General Assembly \u00abViolence and discrimination based on sexual orientation and gender identity during the coronavirus disease (COVID-19) pandemic\u00bb, [A\/75\/258]. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 30\/12\/2020.\n<\/span><\/span> sobre los impactos de la COVID-19 en personas LGTBIQ presentado ante la Asamblea General de la ONU sobre la protecci\u00f3n contra la violencia y la discriminaci\u00f3n por orientaci\u00f3n sexual e identidad de g\u00e9nero, ha se\u00f1alado que la pandemia ha tenido un impacto desproporcionado en estas personas, reproduciendo y exacerbando las din\u00e1micas de exclusi\u00f3n social y violencia preexistentes, incluido en aquellos pa\u00edses en los que se han implementado medidas de despenalizaci\u00f3n, entre las que podemos destacar la violencia ps\u00edquica y f\u00edsica, mayor vulnerabilidad econ\u00f3mica, y trabas para acceder a servicios y atenci\u00f3n sanitaria, incluido el acceso a medicaci\u00f3n para enfermedades como el VIH, relacionados con la salud mental, o tratamientos de reemplazo hormonal (TRH) para personas trans e intersexuales. Similar a los impactos en las mujeres y ni\u00f1as, las medidas de confinamiento han incrementado la violencia psicol\u00f3gica y f\u00edsica contra estas personas por parte de miembros de sus familias y entornos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, las medidas sobre la movilidad y similares han aumentado el riesgo de sufrir abusos en los controles, arrestos selectivos y detenciones arbitrarias, y en general ser objeto de delitos de odio y maltrato en la esfera p\u00fablica, incluido ser expuestos como chivos expiatorios del avance de la pandemia por l\u00edderes conservadores pol\u00edticos o religiosos, en lugares como Ghana, Kenia, Liberia, Uganda o Zimbabue. En Uganda, por ejemplo, durante el confinamiento un albergue para personas LGTBIQ fue asaltado por vecinos y fuerzas de seguridad, entre violencia verbal y maltrato f\u00edsico, resultando arrestadas veintitr\u00e9s personas. Tras una b\u00fasqueda espec\u00edfica de \u201cpruebas de homosexualidad\u201d, 19 de ellas fueron acusadas de \u201cactos negligentes con probabilidad de diseminar la enfermedad\u201d y \u201cdesobediencia a la ley\u201d que podr\u00eda conllevar cargos de dos y siete a\u00f1os respectivamente, en lo que HRW calific\u00f3 como un uso encubierto de la pandemia para hacer de las personas homosexuales el blanco de arrestos arbitrarios y objeto de abusos <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-038\" class=\"scroll-to\">[38]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">38 \u2014 Ghoshal, Neela (2020); Uganda LGBT Shelter Residents Arrestedon COVID-19 Pretext, HRW. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 30\/12\/2020.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de lo positivo de las tempranas medidas de cierres de fronteras para atajar la diseminaci\u00f3n del virus, estas han provocado importantes impactos espec\u00edficos en el disfrute de los DDHH de las personas en movimiento (personas solicitantes de asilo, personas refugiadas y migrantes) cuyos desplazamientos son fundamentalmente intraregionales, hasta cerca de un 80%. De acuerdo a datos del <em>Africa Centre for Disease Control and Prevention<\/em>, 43 de los 54 pa\u00edses africanos hab\u00edan decretado cierres de fronteras hasta abril <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-039\" class=\"scroll-to\">[39]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">39 \u2014 Africa Center for Strategic Studies (2020); African Migration Trends to Watch in 2021\u00ab. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 30\/12\/2020.\n<\/span><\/span>, provocando una modificaci\u00f3n de las rutas de migraci\u00f3n hacia otras m\u00e1s peligrosas. Es el caso de aquellas que cruzaban el Mediterr\u00e1neo por su zona central y se han desplazado hacia el oeste, con la ruta hacia las Islas Canarias como una de las m\u00e1s mortales \u2014una de cada 16 personas que han tomado esta ruta ha fallecido o desaparecido, seg\u00fan estimaciones hasta octubre del ACNUR <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-040\" class=\"scroll-to\">[40]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">40 \u2014 UNHCR (2020); Europe situations: data and trends &#8211; arrivals and displaced populations, Regional Bureau for Europe Montly Bulletin. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 30\/12\/2020.\n<\/span><\/span>\u2014, o la del Cuerno de \u00c1frica hacia Yemen, cuyo flujo se ha reducido dr\u00e1sticamente debido a las restricciones de fronteras. Tambi\u00e9n han dejado en situaci\u00f3n de mayor vulnerabilidad y peligrosidad a estas personas en movimiento, o atrapadas en terceros pa\u00edses debido a detenciones y deportaciones forzadas desde Argelia o el este de \u00c1frica, acrecentando el riesgo de un incremento en el tr\u00e1fico de personas.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">3.2. Impactos sobre los derechos de las mujeres<\/h5>\n\n\n\n<p>La incidencia de la pandemia y de las medidas adoptadas por los gobiernos para reducir sus efectos, dise\u00f1adas sin considerar la perspectiva de g\u00e9nero, han tenido importantes impactos espec\u00edficos para la vida, salud y econom\u00eda de las mujeres. Estos impactos en los derechos de mujeres y ni\u00f1as son recurrentes en momentos de estr\u00e9s s\u00fabito, como lo fue la crisis del \u00e9bola 2014-2016. Las restricciones de movilidad y confinamiento decretadas bajo los estados de alarma han incrementado exponencialmente las situaciones y nivel de vulnerabilidad de mujeres y ni\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n los impactos econ\u00f3micos son muy relevantes. Las mujeres en el continente representan hasta el 89% de la fuerza de trabajo vinculada a la mal llamada econom\u00eda informal <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-041\" class=\"scroll-to\">[41]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">41 \u2014 UNWomen, Women in informal economy. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 04\/01\/2021.\n<\/span><\/span>, lo que incluye trabajos como la venta ambulante <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-042\" class=\"scroll-to\">[42]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">42 \u2014 Adem\u00e1s de la precarizaci\u00f3n econ\u00f3mica, estas trabajadoras tambi\u00e9n han sido v\u00edctimas de la violencia de los empleados p\u00fablicos encargados de implementar las medidas excepcionales.\n<\/span><\/span>, la prestaci\u00f3n de servicios \u2014incluido el comercio ilegal transfronterizo\u2014, el trabajo dom\u00e9stico, o el trabajo agr\u00edcola o industrial o de temporada. Estas alternativas laborales representan su medio de vida, especialmente en entornos urbanos, y en un alto grado, la seguridad econ\u00f3mica de sus unidades familiares. Igualmente, el sector servicios emplea a un porcentaje alto de mujeres. La actividad en estos sectores se ha visto fuertemente reducida \u2014la OIT estima que los ingresos de los trabajadores informales se redujeron hasta un 81% en la regi\u00f3n solo en el primer mes de la crisis sanitaria <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-043\" class=\"scroll-to\">[43]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">43 \u2014 OIT (2020); Observatorio de la OIT: El COVID-19 y el mundo del trabajo. Tercera edici\u00f3n. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 04\/01\/2021.\n<\/span><\/span>\u2014 debido a la estricta respuesta a la COVID-19 con los confinamientos y cierres de fronteras entre pa\u00edses de todas las subregiones del continente, especialmente del este y el sur, impidiendo que las mujeres desarrollaran su actividad econ\u00f3mica y, en la mayor\u00eda de los casos, sin una planificaci\u00f3n alternativa que respondiera a sus necesidades. Cabe recordar que se trata de los empleos m\u00e1s precarizados, sin garant\u00edas ni capacidad de ahorro, as\u00ed como con menor cobertura social en t\u00e9rminos amplios (ausencia de protecci\u00f3n de las leyes laborales, acceso a beneficios sociales como pensi\u00f3n, seguro m\u00e9dico o derecho a baja), as\u00ed como con mayor exposici\u00f3n a acoso sexual. Los efectos de estas medidas, por lo tanto, no solo han significado una p\u00e9rdida de ingresos puntual, sino que tendr\u00e1n efectos a largo plazo, contribuyendo a un retroceso de la igualdad econ\u00f3mica y el incremento de la feminizaci\u00f3n de la pobreza \u2014las previsiones proyectadas por la OIT se\u00f1alan un incremento de las tasas de pobreza de un 21% al 83%\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el comienzo de la pandemia las activistas feministas del continente, tal como en el resto del mundo, han alertado del peligro de un incremento muy significativo de la violencia dom\u00e9stica y basada en el g\u00e9nero, as\u00ed como violencia sexual y la violaci\u00f3n de los derechos reproductivos de las mujeres y las ni\u00f1as, debido a las medidas de confinamiento estricto y cuarentenas. Un incremento que los datos posteriores han confirmado como una tendencia generalizada. Por ejemplo, las instituciones keniatas de justicia reportaron un pico en las denuncias de violencia sexual, as\u00ed como en Sud\u00e1frica y Uganda tambi\u00e9n registraron incrementos importantes de denuncias por violencia basada en el g\u00e9nero (VBG) <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-044\" class=\"scroll-to\">[44]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">44 \u2014 UNWomen (2020); COVID-19: Ending violence against women and girls key priorities and interventions for effective response and recovery. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 04\/01\/2021.\n<\/span><\/span>. Asimismo, se han exacerbado las limitaciones preexistentes al acceso de medidas contraconceptivas y, en general, de acceso a los servicios de salud sexual y reproductivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, la centralidad de la respuesta a la pandemia ha significado un estr\u00e9s importante para los sistemas de salud de la regi\u00f3n, impactando en el acceso a servicios de salud en general, y a aquellos de salud materno-infantil. Tambi\u00e9n, en el caso de las ni\u00f1as, el cierre de escuelas ha incrementado su vulnerabilidad a sufrir VBG, ser objeto de MGF o matrimonios infantiles, embarazos tempranos o infecciones de VIH y otras. De igual manera, las precarizaci\u00f3n de la econom\u00eda familiar ha incrementado el riesgo de ser v\u00edctimas de trabajo infantil, as\u00ed como de explotaci\u00f3n, incluida la sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, el impacto de estas violencias es mayor en mujeres en situaciones especialmente vulnerables, como aquellas en zonas de conflicto, con discapacidades, o de poblaci\u00f3n desplazada o refugiada. La organizaci\u00f3n <em>Strategic Iniciative for Women in the Horn of Africa<\/em> (SIHA), por ejemplo, denunci\u00f3 que los casos de violencia sexual en Darfur, principalmente en los campos de desplazados internos del norte, hab\u00edan aumentado un 50% entre marzo y junio a partir de la aplicaci\u00f3n de las medidas decretadas anti COVID-19. La organizaci\u00f3n realiz\u00f3 un llamamiento al gobierno de transici\u00f3n para establecer mecanismos de prevenci\u00f3n, justicia y protecci\u00f3n de civiles, especialmente las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">3.3. Represi\u00f3n y violencia en la implementaci\u00f3n de las medidas excepcionales<\/h5>\n\n\n\n<p>Si bien las respuestas de los estados para contener la pandemia de la COVID-19 han sido diversas, en general los gobiernos se han visto obligados a tomar medidas excepcionales que, como hemos analizado anteriormente, en algunos casos han incluido la restricci\u00f3n de manera desproporcionada de los derechos a la libertad de reuni\u00f3n pac\u00edfica y la libertad de expresi\u00f3n. En contextos donde las relaciones estado-sociedad no son s\u00f3lidas, y el contrato social es fr\u00e1gil o est\u00e1 roto, la confianza en el estado de cara a la aplicaci\u00f3n de medidas excepcionales es baja y las repercusiones en t\u00e9rminos de recurso al uso de la violencia por parte de este han sido altas <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-045\" class=\"scroll-to\">[45]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">45 \u2014 Eisentraut, S., Miehe, L., Hartmann, L. y Kabus, J. (2020); \u201cPolypandemic. Munich Security Report Special Edition on Development, Fragility, and Conflict in the Era of Covid-19\u201d, Munich Security Report.noviembre, pp.29-30.\n<\/span><\/span>. En este sentido resulta pertinente recordar que en \u00c1frica, seg\u00fan datos del Afrobar\u00f3metro, entre 2016 y 2018 solo el 46% de la ciudadan\u00eda declar\u00f3 que \u00abconf\u00edan en sus l\u00edderes electos &#8216;algo&#8217; o &#8216;mucho\u00bb&#8217; <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-046\" class=\"scroll-to\">[46]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">46 \u2014 Gyimah-Boadi, E., Logan C. (2020); \u201cMany Africans Distrust Their Governments. How Will That Affect Their Coronavirus Response,\u201d en Monkey Cage\/The Washington Post, 1 de mayo.\n<\/span><\/span>. A la desconfianza en las instituciones, se le suma el hecho de que diferentes reg\u00edmenes han tratado de instrumentalizar pol\u00edticamente la situaci\u00f3n de excepcionalidad para reprimir protestas sociales y contener a movimientos opositores, tal y como ha sucedido en diversos contextos. AI denunci\u00f3 que en muchos contextos, las autoridades han aprovechado el marco de excepci\u00f3n para adoptar medidas punitivas y coercitivas que han generado violaciones a los DDHH, a la par que han dividido sociedades y no han servido para abordar la crisis sanitaria <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-047\" class=\"scroll-to\">[47]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">47 \u2014 Amnesty International (2020); Covid-19 Cracdowns. Police Abuse and the Global Pandemic. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 30\/12\/2020.\n<\/span><\/span>. De este modo, se denunci\u00f3 que los cuerpos policiales en diferentes pa\u00edses utilizaron fuerza excesiva e innecesaria en la aplicaci\u00f3n de las restricciones para perpetrar cierres y toques de queda, reprimir las protestas pac\u00edficas y la disidencia. En algunos pa\u00edses, miles de personas fueron arrestadas por infracciones relacionadas con la pandemia o colocados en lugares inhumanos y centros de cuarentena insalubres administrados por el estado. Las fuerzas policiales han convocado a interrogatorios o arrestado a periodistas, blogueros, defensores de DDHH, activistas pol\u00edticos y usuarios de redes sociales por cuestionar las medidas sanitarias o compartir informaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la regi\u00f3n subsahariana existen numerosos ejemplos de casos de abusos, torturas y violaciones (como en Zimbabue y Costa de Marfil) y uso excesivo de la fuerza con v\u00edctimas mortales en aplicaci\u00f3n de medidas restrictivas (como en Angola, Etiop\u00eda, Guinea, Kenia, N\u00edger, Nigeria, Sierra Leona, Sud\u00e1frica, Zambia y Uganda, principalmente). En Etiop\u00eda, al menos 16 personas fueron ejecutadas por los cuerpos de seguridad en la zona Wolaita en agosto tras protestas contra el arresto de l\u00edderes locales y activistas, supuestamente por celebrar reuniones contraviniendo las restricciones de la pandemia. En Kenia se constat\u00f3 un uso excesivo de la fuerza en aplicaci\u00f3n de las restricciones para limitar la expansi\u00f3n de la pandemia, registr\u00e1ndose numerosos casos de abusos y brutalidad policial que provocaron la muerte de decenas de personas, siendo denunciados a trav\u00e9s de diferentes informes por parte de HRW <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-048\" class=\"scroll-to\">[48]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">48 \u2014 Human Rights Watch (2020); Kenya: Police Brutality During Curfew\u201d. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 30\/12\/2020.\n<\/span><\/span> o la <em>Kenya National Commission on Human Rights<\/em> <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-049\" class=\"scroll-to\">[49]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">49 \u2014 Kimani, S. (2020); \u201cReport outlines human rights violations in Kenya during COVID-19 containment\u201d, SABCNews, 1 de julio. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 30\/12\/2020.\n<\/span><\/span>, entre otros. En consecuencia, se produjeron diversas demandas contra el gobierno por presuntos asesinatos y violaciones de DDHH, as\u00ed como m\u00faltiples movilizaciones en diversas ciudades en protesta por la brutalidad policial que fueron nuevamente reprimidas por la fuerza. Informaciones de prensa se\u00f1alaron a empresarios y funcionarios del Estado de haberse apropiado indebidamente de 400 millones de d\u00f3lares destinados a la respuesta a la pandemia de la COVID-19, lo que provoc\u00f3 nuevas movilizaciones. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-050\" class=\"scroll-to\">[50]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">50 \u2014 France24 (2020); \u201cKenya ministry told to publish Covid-19 deals amid graft scandal\u201d, 31 de agosto. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 30\/12\/2020.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>En Uganda, HRW acus\u00f3 al Gobierno de militarizar las restricciones de la pandemia, utiliz\u00e1ndose para contener las manifestaciones pol\u00edticas y restringir las reuniones de la oposici\u00f3n de cara a las elecciones presidenciales de enero de 2021 <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-051\" class=\"scroll-to\">[51]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">51 \u2014 Human Rights Watch (2020); Uganda: Authorities Weaponize Covid-19 for Repression\u201d. Disponible en l\u00ednea. \u00daltima visita el 30\/12\/2020.\n<\/span><\/span>. En uno de los m\u00faltiples episodios registrados, el 18 de noviembre la polic\u00eda detuvo al principal candidato opositor, Bobi Wine, bajo el pretexto de violar las restricciones sanitarias al movilizar a miles de personas en sus actos. La detenci\u00f3n gener\u00f3 diferentes movilizaciones que fueron duramente reprimidas por las fuerzas de seguridad con gases lacrim\u00f3genos y munici\u00f3n real, causando la muerte de al menos 16 personas. Sin embargo, en paralelo, el partido en el poder en el pa\u00eds, el <em>National Resistance Movement<\/em> (NRM), ha organizado diversos actos de campa\u00f1a multitudinarios sin problemas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>En la regi\u00f3n subsahariana hay muchos ejemplos de casos de abusos, torturas, violaciones y uso excesivo de la fuerza en aplicaci\u00f3n de medidas restrictivas. En Etiop\u00eda, al menos 16 personas fueron ejecutadas en agosto por los cuerpos de seguridad despu\u00e9s de protestas contra el arresto de l\u00edderes locales, supuestamente por reunirse contraviniendo las restricciones de la pandemia<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Tambi\u00e9n se registraron m\u00faltiples casos en la regi\u00f3n del oeste de \u00c1frica. En Guinea, seis personas, incluyendo una mujer embarazada, fueron asesinadas el 12 de mayo como consecuencia de protestas en torno a c\u00f3mo se estaban aplicando las medidas restrictivas vinculadas a la pandemia, entre las que se inclu\u00edan la instalaci\u00f3n de barreras para limitar la libre circulaci\u00f3n. En N\u00edger, el Gobierno prohibi\u00f3 todas las manifestaciones que pudieran convocar a m\u00e1s de 1.000 personas, luego de que miembros de la sociedad civil pidieran una manifestaci\u00f3n contra la presunta corrupci\u00f3n en el Ministerio de Defensa tras la filtraci\u00f3n de una auditor\u00eda. Seg\u00fan cifras policiales, 274 personas fueron detenidas en el pa\u00eds entre el 17 y el 21 de abril despu\u00e9s de una manifestaci\u00f3n contra la imposici\u00f3n del toque de queda. En Nigeria se produjo una escalada de la movilizaci\u00f3n que vino acompa\u00f1ada de una oleada de violencia como consecuencia de la aplicaci\u00f3n de medidas coercitivas que aumentaron como consecuencia de la pandemia. En aplicaci\u00f3n de las medidas de excepci\u00f3n, los cuerpos de seguridad fueron acusados de cometer m\u00faltiples violaciones de los DDHH y de ejercer un uso excesivo de la fuerza. La Comisi\u00f3n Nacional de Derechos Humanos recibi\u00f3 209 denuncias de vulneraciones de los DDHH por parte de los cuerpos de seguridad, incluyendo al menos 29 ejecuciones extrajudiciales cometidas entre el 30 de marzo y el 4 de mayo. Finalmente en Sierra Leona, en abril, los guardias de la prisi\u00f3n central de Freetown utilizaron munici\u00f3n real para dispersar un mot\u00edn, matando a 31 personas y dejando decenas de heridos. Seg\u00fan los informes, los presos denunciaban las condiciones de hacinamiento y las medidas de lucha contra la pandemia.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">5. Propuestas para la erradicaci\u00f3n de la represi\u00f3n pol\u00edtica<\/h4>\n\n\n\n<p>\u00c1frica subsahariana ha avanzado notablemente en las \u00faltimas d\u00e9cadas a nivel normativo e institucional en pro de la ampliaci\u00f3n de garant\u00edas de los DDHH, gracias al infatigable trabajo de defensores y defensoras en el continente. La progresiva creaci\u00f3n y adopci\u00f3n de marcos, tratados y otros cuerpos legales regionales y nacionales de acuerdo a las necesidades de protecci\u00f3n de la ciudadan\u00eda y los colectivos especialmente vulnerables en la \u00faltima d\u00e9cada, se\u00f1alan el camino a seguir, si bien es necesario superar los retos que se interponen para que los compromisos y las obligaciones adquiridas en materia de DDHH no se queden solo en el papel y los discursos. Cabe mejorar las herramientas de monitoreo y rendici\u00f3n de cuentas, as\u00ed como aquellas de denuncia, informaci\u00f3n y reparaci\u00f3n. En el caso espec\u00edfico de los derechos de las mujeres y las ni\u00f1as, o de los colectivos LGBTIQ, fuertemente ligados religiosa o culturalmente a la tradici\u00f3n y, por lo tanto, al tejido social, es fundamental que los avances normativos se acompa\u00f1en de otras acciones que persigan el cambio de actitudes a nivel social y comunitario.<\/p>\n\n\n\n<p>Con todo, persisten importantes retos en algunas \u00e1reas cuyo avance o bien se ha estancado, o bien incluso ha retrocedido. Como hemos presentado, la violaci\u00f3n de los DDHH en determinados contextos continua con impunidad, mediante la represi\u00f3n brutal a la disidencia y la oposici\u00f3n pol\u00edtica, y el estrechamiento de los espacios de defensa de estos y de la sociedad civil. Los escenarios de conflictividad armada, las crisis pol\u00edticas prolongadas, los altos niveles de pobreza y desigualdad, la mala gobernanza y la debilidad institucional, el deficiente acceso a la justicia, los impactos de las pol\u00edticas econ\u00f3micas y de la deuda externa, y en el \u00faltimo a\u00f1o, el impacto de la pandemia de la COVID-19, entre otros factores, representan importantes obst\u00e1culos que impiden alcanzar el pleno goce de los DDHH en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De cara a erradicar las vulneraciones de los DDHH y la represi\u00f3n pol\u00edtica en \u00c1frica subsahariana, realizamos las siguientes reflexiones y consideraciones a modo de medidas a implementar:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Instar a los gobiernos africanos a recuperar la senda de la Agenda 2063 basada en el desarrollo socioecon\u00f3mico, la cultura, la gobernanza democr\u00e1tica y la paz y la seguridad, al tiempo que enfatiza el desarrollo de sociedades inclusivas y el empoderamiento de mujeres y j\u00f3venes. De manera espec\u00edfica, centrar los esfuerzos en las aspiraciones 3 y 4, relativas al buen gobierno, la democracia, el respeto por los DDHH, la justicia y la paz y seguridad.<br><br><\/li><li>Ratificar por parte de todos los estados africanos todos los tratados regionales b\u00e1sicos de DDHH para garantizar que tengan aplicaci\u00f3n universal en el continente.<br><br><\/li><li>Cumplir con los compromisos establecidos de presentaci\u00f3n de informes y rendici\u00f3n de cuentas sobre la puesta en marcha de los tratados y de aplicaci\u00f3n de las recomendaciones de los \u00f3rganos creados en virtud de los mismos.<br><br><\/li><li>Velar por el cumplimiento de las normas de DDHH presentes en las legislaciones nacionales, y dotar de recursos y financiaci\u00f3n suficiente a los \u00f3rganos responsables.<br><br><\/li><li>Reorientar las respuestas a soluciones no militares en las guerras. En contextos de conflictividad armada, es imprescindible reorientar las estrategias hacia las dimensiones no militares de la construcci\u00f3n de paz, en especial, hacia medidas que prioricen los DDHH, la equidad de g\u00e9nero y el bienestar de las sociedades africanas. De forma espec\u00edfica, impulsar espacios y procesos de negociaci\u00f3n de paz inclusivos en donde participen actores de la sociedad civil que promuevan la resoluci\u00f3n pac\u00edfica del conflicto, as\u00ed como incorporar de forma efectiva el principio de apropiaci\u00f3n local por parte de las comunidades que padecen la violencia.<br><br><\/li><li>Situar la agenda de mujeres, paz y seguridad en el centro de las pol\u00edticas p\u00fablicas, as\u00ed como avanzar en una pol\u00edtica feminista. Es imprescindible la intensificaci\u00f3n y apoyo t\u00e9cnico y financiero para la aplicaci\u00f3n efectiva de la Resoluci\u00f3n 1325 de la ONU relativa a Mujeres, Paz y Seguridad, que asegure la inclusi\u00f3n efectiva de las mujeres en todas las fases durante el conflicto y posconflicto.<br><br><\/li><li>Entender que la pandemia de la COVID-19 debe tratarse como una crisis de salud p\u00fablica y debe abordarse a trav\u00e9s de medidas de salud p\u00fablica basadas en pruebas y conforme con el respeto de los DDHH. Las Fuerzas Armadas no son adecuadas para llevar a cabo tareas de aplicaci\u00f3n de la ley y no deben desplegarse para hacer frente a la pandemia a menos que sea en circunstancias excepcionales y temporales. Las medidas coercitivas de aplicaci\u00f3n de la ley corren el riesgo de socavar la eficacia de la respuesta y solo deben utilizarse como \u00faltimo recurso. Las normas de salud p\u00fablica no deben utilizarse como una forma de violar o restringir indebidamente el ejercicio de los DDHH. Los organismos y cuerpos policiales encargados de hacer cumplir la ley deben actuar con moderaci\u00f3n, equilibrando los intereses en juego, y actuar bajo los principios de necesidad y proporcionalidad. Adem\u00e1s, deben garantizar que las protecciones contra la discriminaci\u00f3n est\u00e9n integradas en todas las medidas para hacer cumplir las respuestas de salud p\u00fablica a la COVID-19.<br><br><\/li><li>En el contexto de la COVID-19, adoptar medidas y planes de acci\u00f3n con objetivos de recuperaci\u00f3n, protecci\u00f3n y est\u00edmulo a largo plazo, incluida la reorientaci\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas, ya que los efectos de la pandemia no son solo aquellos de mortalidad inmediata y sus impactos requieren de una reorientaci\u00f3n de pol\u00edticas.<br><br><\/li><li>Rendir cuentas siempre tiene que ser una obligaci\u00f3n. Establecer y seguir los mecanismos de monitoreo y rendici\u00f3n de cuentas apropiados para perseguir las violaciones de DDHH cometidas por los cuerpos de seguridad y otros actores que desempe\u00f1an un papel en el cumplimiento de la ley sigue siendo esencial, incluso durante una crisis de salud p\u00fablica.<br><br><\/li><li>Apoyar los programas de justicia transicional y las medidas destinadas a garantizar el derecho a la verdad, justicia, reparaci\u00f3n y garant\u00edas de no repetici\u00f3n de todas las v\u00edctimas de cr\u00edmenes cometidos por todas las partes participantes en los escenarios de violencia.<br><br><\/li><li>Asegurar el cumplimiento efectivo de la legislaci\u00f3n internacional de los derechos de las personas refugiadas y desplazadas forzosamente por la violencia.<br><br><\/li><li>Aumentar el apoyo a las pol\u00edticas de lucha contra la VBG y sexual, y el acompa\u00f1amiento t\u00e9cnico que permita la implementaci\u00f3n de las medidas apropiadas para que los estados cumplan con los diferentes compromisos adquiridos con respecto a la CEDAW, el Protocolo de Maputo y resto de marcos y compromisos, as\u00ed como apoyar el desarrollo y la mejora de mecanismos legales nacionales para ello. La creaci\u00f3n o refuerzo de estos mecanismos beneficiar\u00e1 a largo plazo la promoci\u00f3n y protecci\u00f3n de los derechos de las mujeres, y fortalecer\u00e1 los mecanismos de respuesta ante crisis o estreses sobrevenidos, como ha sido el caso de la pandemia de la COVID-19.<br><br><\/li><li>Trabajar por la reforma de los c\u00f3digos penales y otros marcos nacionales hacia no solo la despenalizaci\u00f3n de las relaciones homosexuales y la diversidad de las identidades de g\u00e9nero, sino por la aprobaci\u00f3n de medidas positivas de protecci\u00f3n de estos colectivos y sus organizaciones, as\u00ed como de medidas penales contra los delitos de odio.<br><br><\/li><li>Fortalecer los propios mecanismos de los organismos de DDHH a nivel regional y de la UA y que estos organismos apoyen proactivamente la defensa de los derechos de los colectivos, especialmente la Comisi\u00f3n Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.<br><br><\/li><li>Garantizar la protecci\u00f3n de los y las defensoras de DDHH y medioambientales, whistle-blowers y prensa.<br><br><\/li><li>Aprender de las lecciones de la crisis de salud de 2020, que han supuesto la reducci\u00f3n de la libertad de informaci\u00f3n y de expresi\u00f3n. Es imprescindible para el desarrollo y consolidaci\u00f3n de sistemas pol\u00edticos democr\u00e1ticos la libertad de expresi\u00f3n e informaci\u00f3n, la pluralidad y la promoci\u00f3n de la independencia de los medios de comunicaci\u00f3n, para disponer de informaci\u00f3n confiable y cr\u00edtica a las audiencias de \u00c1frica subsahariana. Esto incluye el apoyo econ\u00f3mico a los actores de los medios de comunicaci\u00f3n locales para que puedan cumplir su funci\u00f3n de informantes.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde inicios de la d\u00e9cada de 1990, \u00c1frica subsahariana est\u00e1 inmersa en lo que algunos autores denominan la \u201ctercera ola de democratizaci\u00f3n africana\u201d , que ha dado paso gradualmente a la consolidaci\u00f3n de sistemas multipartidistas basados en la pluralidad pol\u00edtica y la apertura a la participaci\u00f3n de la sociedad civil, superando poco a poco los sistemas de partidos \u00fanicos de estado que se hab\u00edan implantado progresivamente en la mayor\u00eda de pa\u00edses del continente desde los a\u00f1os setenta. 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