{"id":41381,"date":"2020-01-17T09:15:31","date_gmt":"2020-01-17T09:15:31","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaidees.cat\/tots-som-fills-de-la-illustracio\/"},"modified":"2021-05-11T16:06:35","modified_gmt":"2021-05-11T16:06:35","slug":"tots-som-fills-de-la-illustracio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/tots-som-fills-de-la-illustracio\/","title":{"rendered":"Todos somos hijos de la Ilustraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Transcripci\u00f3n del discurso inaugural del Festival de Salzburgo de 2018, que el autor ha cedido exclusivamente a la revista IDEES<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">I<\/h5>\n\n\n\n<p>Soy hijo de la Ilustraci\u00f3n y tuve la suerte de crecer en una casa llena de libros. Todas aquellas obras alimentaban mi imaginaci\u00f3n, aunque no siempre de la manera m\u00e1s previsible. Os pongo un ejemplo. Cuando ten\u00eda catorce a\u00f1os, la vida me resultaba a la vez fascinante e inexplicable, como a todos los adolescentes. Para comprenderla mejor, un d\u00eda ech\u00e9 un vistazo a la librer\u00eda de casa y encontr\u00e9 la obra <em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em>, de Immanuel Kant. Hab\u00eda o\u00eddo que era un gran libro y, en ese momento, yo esperaba que la filosof\u00eda me hiciera entender la vida con unas cuantas frases y normas claras. Lo que le\u00ed me pareci\u00f3 sublime. Sonaba extraordinario, s\u00ed, pero tambi\u00e9n me dej\u00f3 desconcertado. En aquella \u00e9poca sent\u00eda que la vida me abrumaba, no la acababa de entender, y el sistema de ideas que me propon\u00eda el maestro Kant no me aportaba ninguna soluci\u00f3n. Como tantos otros lectores inicialmente esperanzados, dej\u00e9 de lado el libro, decepcionado.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a todo, hubo una idea que me enamor\u00f3 para siempre (recordemos que ten\u00eda la edad perfecta para enamorarme): en este mundo ca\u00f3tico, uno mismo debe encontrar su propio camino, y el mapa que lo mostrar\u00e1 no se encuentra ni en las escrituras sagradas, ni en las bibliotecas, ni en los mitos griegos. El camino, pues, ten\u00eda que encontrarlo yo mismo, en mi raz\u00f3n. Ten\u00eda que activar mi capacidad para razonar, que es propia de todos los individuos y tan natural como la respiraci\u00f3n. El amor intelectual que sent\u00ed entonces por el pensamiento met\u00f3dico de Kant se ha acabado transformando en una relaci\u00f3n amorosa &#8212;no siempre llana&#8212; que me ha acompa\u00f1ado de por vida. He forjado una extra\u00f1a relaci\u00f3n a distancia con las ideas brillantes de unos pensadores que hace tiempo que ya no viven.<\/p>\n\n\n\n<p>Para m\u00ed, otro descubrimiento intelectual tan o m\u00e1s importante que Kant fue Denis Diderot, un fil\u00f3sofo irresistiblemente sensible y l\u00facido de la Francia prerrevolucionaria. Conocido por ser el editor de la <em>Enciclopedia<\/em> francesa, concibi\u00f3 una visi\u00f3n radicalmente humanista del mundo que plasm\u00f3 despu\u00e9s en cartas, textos literarios y ensayos.<\/p>\n\n\n\n<p>Diderot y los otros autores de los siglos XVII y XVIII vivieron en una \u00e9poca en que las mentes m\u00e1s brillantes apenas empezaban a sentir los primeros alientos de la modernidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Con ellos aprend\u00ed que la Ilustraci\u00f3n y la filosof\u00eda no se reducen \u00fanicamente a un cat\u00e1logo de doctrinas y libros gruesos, sino que se fundamentan sobre un abanico de debates, provocaciones, ensayos y experimentos. La filosof\u00eda es, como dice la fil\u00f3sofa suiza Barbara Bleisch, \u00abpensamiento arriesgado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, en un mundo en el que el poder del trono y del altar era absoluto, estos pensadores se atrevieron a cuestionar y reconsiderar todo lo que sent\u00edan, tanto en su interior como a su alrededor. No se sintieron intimidados por la censura, ni por la polic\u00eda secreta, e incluso se arriesgaron a convertirse en extra\u00f1os en su propio pa\u00eds (\u00a1y dentro de su familia!) por culpa de sus pensamientos escandalosos sobre la religi\u00f3n y la dignidad humana. A pesar de estos peligros, a menudo muy reales, el pensamiento claro ha demostrado ser irresistible y ha dado forma a nuestro presente: los derechos humanos, la \u00ablibertad, igualdad y fraternidad\u00bb, \u00abla vida, la libertad y la b\u00fasqueda de la felicidad\u00bb, la democracia, las ciencias naturales, la liberaci\u00f3n de los esclavos, el fin del r\u00e9gimen eclesi\u00e1stico y la emancipaci\u00f3n de la mujer ser\u00edan literalmente impensables sin la Ilustraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">II<\/h5>\n\n\n\n<p>\u00abTodos somos hijos de la Ilustraci\u00f3n\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Una declaraci\u00f3n que ya ha degenerado en una frase vac\u00eda de significado. Pol\u00edticos, periodistas e historiadores la emplean como si fuera una afirmaci\u00f3n sobreentendida. Sin embargo, a diario observamos c\u00f3mo nuestro presente justamente refuta estos enunciados. Es m\u00e1s, desde el fin del totalitarismo no ha habido un ataque tan extenso y poderoso contra la Ilustraci\u00f3n en los pa\u00edses occidentales como el que estamos viviendo hoy. Hablo de la Ilustraci\u00f3n, de respetar el pensamiento cr\u00edtico, de priorizar los hechos sobre las opiniones, los prejuicios, los sentimientos, las tradiciones y los dogmas. Ahora, de repente, este principio se ve atacado. En tiempo de las noticias falsas (<em>fake news<\/em>), una \u00e9poca en que los hechos objetivos se edulcoran con un conjunto de filtros, en el que un presidente estadounidense se auto-revela diariamente como un gran mentiroso y en el que la extrema derecha europea inventa \u00abexcusas v\u00e1lidas\u00bb para volver a apoderarse del antisemitismo, no hay que dar m\u00e1s ejemplos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que tambi\u00e9n los derechos humanos se defienden, desde hace tiempo, con una ret\u00f3rica debilitada. Porque, claro, ahora se aplican de manera diferente dependiendo de si eres un ciudadano de primera clase o de segunda. Es decir, si naces en Occidente disfrutar\u00e1s de m\u00e1s derechos, m\u00e1s libertades y m\u00e1s oportunidades, aunque sea a costa de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Christoph Ransmayr, el aclamado escritor austriaco, hablaba as\u00ed de Ruanda, de donde hace poco ha vuelto:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abSin los minerales y los materiales \u00fanicos que se extraen en este pa\u00eds; sin las minas de oro, plata y diamantes y de tantos otros recursos minerales; sin las cosechas que se cultivan aqu\u00ed, y sin la mano de obra de millones y millones de esclavos y trabajadores con salarios precarios, Europa probablemente no ser\u00eda el para\u00edso que los refugiados tanto anhelan y admiran hoy\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Este para\u00edso, como todos los para\u00edsos, est\u00e1 amenazado. De repente, el pensamiento y los derechos humanos universales han sido sustituidos por un retroceso a los derechos individuales, a la naci\u00f3n, a la frontera. Ahora, valores como la libertad, la igualdad y la solidaridad s\u00f3lo se vuelven atractivos o aplicables si est\u00e1n protegidos por muros alt\u00edsimos y alambre de p\u00faas. Atenci\u00f3n, estamos hablando de <em>nuestra<\/em> libertad y <em>nuestra<\/em> igualdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 vale esta libertad si nos hace ignorantes, desinformados? \u00bfSi nos lo ofrece todo masticado? \u00bfY cu\u00e1l es la respuesta adecuada para aquellos que encuentran la autonom\u00eda molesta, la libertad agotadora y la igualdad sospechosa? \u00bfAquellos que prefieren una verdad \u00absentida\u00bb (de sentimiento) a una \u00abreflexionada\u00bb?<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, la afirmaci\u00f3n \u00absomos hijos de la Ilustraci\u00f3n\u00bb adquiere un significado diferente. Cada vez m\u00e1s a menudo enfatizamos la primera palabra. Decimos: <em>Nosotros<\/em> somos hijos de la Ilustraci\u00f3n. <em>No<\/em> los musulmanes, <em>no<\/em> los extranjeros invasores. Estos no porque no son como <em>nosotros<\/em>. Ellos no son <em>ilustrados<\/em>, no pueden integrarse, deben quedarse en su lugar de origen. <em>Nosotros<\/em> queremos mantener lo que tenemos, queremos permanecer como somos. S\u00f3lo as\u00ed la Ilustraci\u00f3n se convierte en un arma para mantener el <em>statu quo<\/em> de los ricos y poderosos.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">III<\/h5>\n\n\n\n<p>A d\u00eda de hoy, el desmantelamiento de los principios de la Ilustraci\u00f3n se extiende mucho m\u00e1s all\u00e1 de Europa. Asistimos al resurgimiento de nuevos estados autocr\u00e1ticos; vemos c\u00f3mo las estructuras autoritarias y las identidades nacionalistas que cre\u00edamos superadas vuelven a infiltrarse en programas y pr\u00e1cticas electorales; observamos c\u00f3mo la verdad y la ciencia pierden el compromiso \u00e9tico, y c\u00f3mo, cada vez m\u00e1s, la gente sucumbe a una \u00abidiotizaci\u00f3n\u00bb voluntaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s se trata simplemente de una reacci\u00f3n a los cambios de la sociedad, unos cambios que hemos tenido que asumir en tan s\u00f3lo tres generaciones. Dicen que despu\u00e9s del progreso viene la regresi\u00f3n. Y quiz\u00e1s hace trescientos a\u00f1os s\u00ed era f\u00e1cil creer en el progreso. Hoy, sin embargo, sus efectos secundarios comienzan a corromper su intenci\u00f3n original y f\u00e1cilmente puede terminar convirti\u00e9ndose en su ant\u00edtesis. Quiz\u00e1s \u00e9ste es el principio del fin de las sociedades de la Ilustraci\u00f3n. Despu\u00e9s de nosotros, el pluralismo \u00e9tnico.<\/p>\n\n\n\n<p>Personalmente creo que nos estamos escondiendo tras el tel\u00f3n de la Ilustraci\u00f3n como si fu\u00e9ramos actores con el texto equivocado en una obra que ha sido interpretada durante demasiado tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 pasa todo esto ahora, en un momento en que cada vez menos personas mueren violentamente y nuestros pa\u00edses son m\u00e1s pr\u00f3speros y seguros que nunca? Porque la gente cada vez tiene m\u00e1s miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada vez m\u00e1s personas temen la p\u00e9rdida de bienes y de estatus, la p\u00e9rdida de la confianza, la p\u00e9rdida de la esperanza. Cada vez m\u00e1s personas observan c\u00f3mo crece la brecha entre la realidad oficial (la que nos venden como liberal), y la que luego experimentan. El orden econ\u00f3mico mundial ha mutado hasta convertirse en una parodia amarga de los pensamientos ilustrados sobre los que hab\u00eda sido erigido. Este nuevo orden sustituye la racionalidad por la racionalizaci\u00f3n, el universalismo por el mercado global, la libertad de los consumidores que creen que pueden escoger entre un producto singular o la hegemon\u00eda imperante. Los derechos civiles se han convertido en manuales de garant\u00eda para el usuario. Porque en este mundo ya no necesitamos pasaportes, necesitamos tarjetas de cr\u00e9dito.<\/p>\n\n\n\n<p>A escala global, esta parodia de la Ilustraci\u00f3n ha pulverizado las viejas estructuras sociales y, tal y como afirma el soci\u00f3logo polaco-brit\u00e1nico Zygmunt Bauman, ha creado una \u00abmodernidad l\u00edquida\u00bb, un sistema en el que las sociedades, los mercados, los ecosistemas y las identidades son en un estado de confusi\u00f3n constante. Esta parodia explica parte del miedo que se ha infiltrado dentro de nuestras sociedades.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cambios van seguidos de hipocres\u00eda. Los pol\u00edticos y economistas hablan de crecimiento econ\u00f3mico, de innovaci\u00f3n y productividad, de ocupaci\u00f3n plena y de prosperidad. Pero al mismo tiempo, cada vez son menos las personas que ganan m\u00e1s, al igual que cada vez son m\u00e1s las personas que se dan cuenta de que en realidad no existe un futuro mejor. Que hace falta que <em>nosotros<\/em> nos adaptemos al funcionamiento del sistema porque <em>el<\/em> <em>sistema<\/em> no har\u00e1 nada para adaptarse a nuestra manera de funcionar.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada vez m\u00e1s personas sienten que el idilio pol\u00edtico artificial mantenido durante la posguerra ha llegado a su fin, que las ideas del pasado han vuelto a Europa con todas las lacras que durante tiempo se hab\u00edan cre\u00eddo superadas. Ahora, estas ideas han reaparecido con un nuevo compa\u00f1ero de vida: la ley del mercado. As\u00ed pues, el futuro ya no se ve como una promesa, sino como una amenaza. No nos haremos m\u00e1s ricos, m\u00e1s seguros o m\u00e1s privilegiados. A las sociedades s\u00f3lo nos queda una bella esperanza: evitar el futuro y eternizar el presente. L\u00e1stima, sin embargo, que este futuro ya haya llegado hace tiempo: en forma de inviernos c\u00e1lidos y de algoritmos inteligentes, pero tambi\u00e9n en forma de personas que han venido a pie o en barco. Efectivamente, las sociedades ricas tienen la opci\u00f3n de comprar tiempo y dejar para m\u00e1s adelante la introducci\u00f3n de cambios importantes, pero este tiempo lo compran a costa de sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">IV<\/h5>\n\n\n\n<p>No es extra\u00f1o que muchas personas experimenten miedo ante esta desestabilizaci\u00f3n constante. Ni tampoco que cada vez m\u00e1s personas busquen alternativas a un sistema que no ofrece ninguna raz\u00f3n realista para la esperanza y que no es capaz de apaciguar sus temores. A la postre, la democracia liberal tiene algo en com\u00fan con la religi\u00f3n: s\u00f3lo puede existir si suficiente gente cree en ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es precisamente as\u00ed: cada vez m\u00e1s ciudadanos se retiran. De la democracia, de la responsabilidad, de todo lo que se hace con libertad, igualdad y solidaridad. Es la retirada colectiva del mercado global hacia la fortaleza llamada \u00abEuropa\u00bb. Parece que la obra de la Ilustraci\u00f3n que represent\u00e1bamos tras el tel\u00f3n se nos est\u00e1 a punto de escapar de las manos.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">V<\/h5>\n\n\n\n<p>\u00abTodos somos hijos de la Ilustraci\u00f3n\u00bb, exclamamos, y usamos esta frase como una especie de escudo protector contra lo que nos es desconocido. Somos los descendientes de aquellos pioneros que se arriesgaron para permitirnos una vida c\u00f3moda, amparada por derechos oficiales. Una generaci\u00f3n de herederos que secretamente piensan que son moralmente superiores porque sus antepasados \u200b\u200bfueron valientes. Quiz\u00e1s es hora de que maduremos. Crecer significa enfrentarse a los propios miedos. En vista de la pol\u00edtica de terror y odio que cada vez se extiende m\u00e1s por Europa, creo que ha llegado la hora de entender que, aparte del calentamiento global, otro cambio clim\u00e1tico est\u00e1 teniendo lugar: un cambio en las reglas y actitudes civilizadas (y a menudo no escritas) que hacen posible la democracia.<\/p>\n\n\n\n<p>La democracia liberal es una forma de gobierno muy joven y fr\u00e1gil, un experimento hist\u00f3rico con un futuro abierto. La democracia, en el sentido en que la conocemos, hace pocas d\u00e9cadas que existe en algunos pa\u00edses europeos. Incluso en algunos de ellos hace tiempo que es v\u00edctima de una vulneraci\u00f3n intencionada. No es un estado natural, pero siempre corre el riesgo de degenerar en un teatro de legitimaci\u00f3n de aut\u00f3cratas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>No es extra\u00f1o que cada vez m\u00e1s personas busquen alternativas a un sistema que no ofrece ninguna raz\u00f3n realista para la esperanza y que no es capaz de apaciguar sus temores<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>La democracia no s\u00f3lo depende de instituciones fuertes, sino tambi\u00e9n de otros requisitos m\u00e1s dif\u00edciles de definir: un cierto sentido com\u00fan, una especie de decencia, autocontrol, respeto en el trato con los dem\u00e1s, respeto por los hechos objetivos. Si se socavan estas condiciones, la democracia se desequilibra y llegar\u00e1 un momento en que se colapsar\u00e1. Esto es lo que hace que sea tan peligroso vivir en sociedades atemorizadas. Las personas con miedos piensan de manera diferente, perciben el mundo de manera diferente que las personas seguras de s\u00ed mismas. Quienes se dedican profesionalmente o estrat\u00e9gicamente a manipular votantes y consumidores lo saben bien: si controlas el miedo, controlas tambi\u00e9n las personas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Y es as\u00ed como la opini\u00f3n colectiva se acaba alejando, inesperadamente, de ideas como los derechos humanos, la libertad, la identidad o la seguridad. Y nos descubrimos habitando un mundo hostil que pasa del debate a la confrontaci\u00f3n. Con este tel\u00f3n de fondo amenaz\u00e1ndonos, la Ilustraci\u00f3n racionalista se desvanece como si esquil\u00e1semos una peluca empolvada.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">VI<\/h5>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, \u00bfest\u00e1 anticuada la Ilustraci\u00f3n? \u00bfO tal vez se ha visto irremediablemente comprometida cuando se ha acercado al poder? O, como algunos argumentan, \u00bfpuede que haya sido toda ella un error, una aberraci\u00f3n hist\u00f3rica?<\/p>\n\n\n\n<p>El pensamiento ilustrado es arriesgado. Nosotros, los herederos de la Ilustraci\u00f3n, ya no queremos correr ese riesgo. En realidad, no nos interesa el futuro. S\u00f3lo queremos que nuestro presente privilegiado no acabe nunca. Aunque cada vez se hunda m\u00e1s y termine haciendo aguas a nuestro alrededor.<\/p>\n\n\n\n<p>Para no temer lo que vendr\u00e1, sino para darle forma, no s\u00f3lo se necesitan nuevas tecnolog\u00edas y mejoras en la eficiencia, sino una transformaci\u00f3n global del modelo de vida occidental. No hacen falta muros, ni ning\u00fan otro tipo de medida intimidatoria. Porque el miedo s\u00f3lo desaparecer\u00e1 cuando la gente encuentre una raz\u00f3n realista para conservar la esperanza. Es por eso que necesitamos valor: para volver a arriesgar y para reflexionar un poco sobre el mundo y la posici\u00f3n que ocupamos. La Ilustraci\u00f3n es, en este sentido, m\u00e1s necesaria que nunca, pero no en su acepci\u00f3n m\u00e1s racionalista, ni en su parodia estrictamente econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*<\/p>\n\n\n\n<p>Para el enciclopedista Denis Diderot, mi compa\u00f1ero especial, el sentido de la vida a mediados del siglo XVIII no era la racionalidad, sino la voluptuosidad, la sensualidad, el placer. Efectivamente, el hombre no s\u00f3lo vive de la raz\u00f3n. M\u00e1s bien tenemos que dar las gracias al deseo, el eros, que es el que nos impulsa a seguir adelante, nos nutre de valent\u00eda para superar los contratiempos, nos obliga a buscar nuevas opciones y nos ayuda a comunicarnos con los dem\u00e1s. Pero resulta que la voluptuosidad no es una competici\u00f3n entre individuos racionales. El deseo y la empat\u00eda buscan (\u00a1necesitan!) comunicaci\u00f3n y contacto; generan confrontaci\u00f3n y solidaridad. Soy humano porque deseo, porque tengo empat\u00eda para con los dem\u00e1s; y s\u00f3lo puedo vivir bien si los dem\u00e1s tambi\u00e9n viven bien. Y de repente, una \u00e9tica emerge del deseo. El pensamiento ilustrado empieza a hablar con nuestras pasiones e, incluso, con nuestros miedos.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">VII<\/h5>\n\n\n\n<p>\u00bfPero qu\u00e9 pasar\u00eda si una nueva y necesaria Ilustraci\u00f3n comenzara con un resurgimiento de la pasi\u00f3n? \u00bfY si, de golpe, nos autodefini\u00e9ramos como seres apasionados? \u00bfY si empez\u00e1ramos a considerarnos (ilustrados por tantas teor\u00edas cient\u00edficas) <em>Homo sapiens<\/em>, una especie que comparte el 98% de la estructura gen\u00e9tica con los chimpanc\u00e9s? \u00bfO si nos crey\u00e9ramos los beneficiarios de un don especial, una especie de astucia simb\u00f3licamente abstracta que nos ha hecho inesperadamente numerosos y exitosos en tan s\u00f3lo unos pocos milenios? Entonces entender\u00edamos que no estamos por encima de la naturaleza, sino que vivimos dentro de ella. Ver\u00edamos que nosotros no somos el milagro de la creaci\u00f3n, que la Tierra no est\u00e1 supeditada a nuestras \u00f3rdenes, sino que tan s\u00f3lo somos una parte \u00ednfima de un sistema complejo que continuar\u00e1 existiendo incluso cuando nosotros no estemos. En esta hip\u00f3tesis, el <em>Homo sapiens<\/em> aprender\u00eda a verse como un primate muy interesante pero problem\u00e1tico, que no siempre tiene la sabidur\u00eda necesaria para usar la pasi\u00f3n o la inteligencia con cordura. Un individuo que, a pesar de los logros tecnol\u00f3gicos alcanzados (o debido a ellos) necesita m\u00e1s que nunca valores como la aceptaci\u00f3n, la estabilidad o la plenitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, como la estabilidad de las sociedades occidentales se basa en el crecimiento econ\u00f3mico constante, el primate se ver\u00eda obligado a satisfacer constantemente su hambre artificial. Y ese apetito voraz, mira por donde, s\u00f3lo se satisfar\u00eda a costa de los dem\u00e1s. L\u00e1stima que muchos de estos otros lo habr\u00edan entendido antes que \u00e9l y preferir\u00edan ser parte de la Gran Comida antes que de la Gran Hambruna. Llegados a este punto, estamos en el origen de la migraci\u00f3n global.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, la econom\u00eda crecer\u00eda y crecer\u00eda, de manera que la sociedad, el gobierno y, en general el pa\u00eds, disfrutar\u00edan de un \u00e9xito incre\u00edble, al menos desde el punto de vista oficial. Desde la perspectiva de la naturaleza, sin embargo, la situaci\u00f3n ser\u00eda muy diferente. Uno de los organismos m\u00e1s importantes de nuestra cultura es la levadura, un hongo que nos ha permitido producir alimentos como el pan, la cerveza o el vino durante miles de a\u00f1os. La levadura es unicelular, se reproduce mediante peque\u00f1as explosiones cada vez que ingiere az\u00facar. Sigue comiendo, insaciable, hasta que agota toda la energ\u00eda y se asfixia y muere de hambre revolcada en sus propios excrementos. Como individuo, la levadura puede que no haya producido ning\u00fan Mozart, ni Shakespeare, pero como colectivo, los humanos parecen haber aprendido poco m\u00e1s que este hongo en los \u00faltimos millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n. Nosotros nos estamos abriendo camino hacia nuestra propia asfixia. Pero a diferencia de los hongos de la levadura el <em>Homo sapiens<\/em> puede modificar su comportamiento mediante el entendimiento, la imaginaci\u00f3n y la empat\u00eda. Y tal vez incluso hacer posible un futuro en el que la econom\u00eda se entienda como parte de la ecolog\u00eda y las personas, como primates infinitamente sobrevalorados. No nos enga\u00f1emos, ser\u00eda arriesgado tanto para nuestra prosperidad como para el <em>statu quo<\/em>. Pero al menos ser\u00eda <em>ilustrado<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*<\/p>\n\n\n\n<p>Si hoy eres t\u00fa quien tiene catorce a\u00f1os, habr\u00e1s heredado un mundo lleno de riesgos inmensos. Sin embargo, si est\u00e1s dispuesto a revertir los dogmas del presente en favor del pensamiento ilustrado, a pensar por ti mismo o de una manera arriesgada, entonces podr\u00e1s formar parte de un futuro en el que valdr\u00e1 la pena vivir. Y no como un ni\u00f1o peque\u00f1o o como un simple heredero, sino como parte de la naturaleza, como un primate con empat\u00eda. Y, sobre todo, con la pasi\u00f3n de querer una vida mejor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Transcripci\u00f3n del discurso inaugural del Festival de Salzburgo de 2018, que el autor ha cedido exclusivamente a la revista IDEES. I Soy hijo de la Ilustraci\u00f3n y tuve la suerte de crecer en una casa llena de libros. Todas aquellas obras alimentaban mi imaginaci\u00f3n, aunque no siempre de la manera m\u00e1s previsible. Os pongo un ejemplo. Cuando ten\u00eda catorce a\u00f1os, la vida me resultaba a la vez fascinante e inexplicable, como a todos los adolescentes. Para comprenderla mejor, un d\u00eda ech\u00e9 un vistazo a la librer\u00eda de casa y encontr\u00e9 la obra Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura, de Immanuel Kant.\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":2338,"parent":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[359],"tags":[],"segment":[],"subject":[],"class_list":["post-41381","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-valores"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.3 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Todos somos hijos de la Ilustraci\u00f3n &#8211; IDEES<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/tots-som-fills-de-la-illustracio\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Todos somos hijos de la Ilustraci\u00f3n &#8211; IDEES\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Transcripci\u00f3n del discurso inaugural del Festival de Salzburgo de 2018, que el autor ha cedido exclusivamente a la revista IDEES. 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