{"id":55556,"date":"2022-05-12T10:49:07","date_gmt":"2022-05-12T10:49:07","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaidees.cat\/?p=55556"},"modified":"2022-05-12T10:49:10","modified_gmt":"2022-05-12T10:49:10","slug":"la-ley-catalana-de-cooperacion-genesis-y-finalidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/la-ley-catalana-de-cooperacion-genesis-y-finalidades\/","title":{"rendered":"La ley catalana de cooperaci\u00f3n: g\u00e9nesis y finalidades"},"content":{"rendered":"\n<p>El 17 de Diciembre de 2001, el Parlament de Catalunya aprobaba por unanimidad la ley 26\/2001, de cooperaci\u00f3n al desarrollo. M\u00e1s all\u00e1 de su contenido, el hecho de dotarse de un marco regulatorio, con rango de ley, y que comportaba la creaci\u00f3n de nuevos instrumentos y estructuras, adem\u00e1s de un claro compromiso de crecimiento sustancial y sostenido de los recursos, reflejaba a la vez una demanda social y un consenso pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Con este art\u00edculo quiero, por una parte, poner en contexto el proceso de elaboraci\u00f3n de la ley y, por otra, destacar los aspectos m\u00e1s innovadores y significativos del texto legal. Con respecto a su implementaci\u00f3n y vigencia, m\u00e1s de veinte a\u00f1os despu\u00e9s de su entrada en vigor, mi comentario ser\u00e1 mucho m\u00e1s breve. En efecto, con un breve par\u00e9ntesis en el Ayuntamiento de Barcelona entre 2011 y 2013, desde el a\u00f1o 2004 no he tenido responsabilidades p\u00fablicas en este \u00e1mbito y, por lo tanto, mi an\u00e1lisis de \u201cbalance\u201d ser\u00e1 menos detallado.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Introducci\u00f3n: la cooperaci\u00f3n descentralizada en el contexto de la Acci\u00f3n Exterior de la Generalitat (a\u00f1os 1990\/2003)<\/h5>\n\n\n\n<p>La cooperaci\u00f3n descentralizada incluye aquellos recursos p\u00fablicos orientados al desarrollo provenientes de entidades subestatales y locales. En las \u00faltimas d\u00e9cadas se ha producido una gran eclosi\u00f3n y crecimiento, hecho que en ocasiones ha generado problemas de coordinaci\u00f3n y cr\u00edticas sobre su eficacia. Pero la realidad es que se ha consolidado a partir de administraciones locales (y regionales, all\u00ed donde existen) que gestionan la provisi\u00f3n de servicios b\u00e1sicos a las personas y que pueden trasladar su experiencia y recursos financieros a pa\u00edses menos favorecidos; concretamente a sus autoridades y estructuras locales (y regionales, si corresponde).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta actividad la analiza peri\u00f3dicamente la OCDE y es objeto de una atenci\u00f3n y reconocimiento expl\u00edcito y creciente por parte de Naciones Unidas, que sit\u00faa la contribuci\u00f3n de las entidades subestatales, regionales y locales a la gobernanza internacional en dos \u00e1mbitos: la sostenibilidad y la cooperaci\u00f3n al desarrollo. En ambos reconoce un papel a estas administraciones en sus estructuras y decisiones multilaterales. El concepto \u201cglocal\u201d ha hecho fortuna como demostrativo del papel local en la gobernanza del mundo <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-01\" class=\"scroll-to\">[1]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">1 \u2014 Ver el informe del departamento de estad\u00edsticas de la OCDE sobre \u201cAid extended by Local and State Governments\u201d. (Dac Journal 2005, Volume 6, n\u00ba 4). Ver, en relaci\u00f3n a Naciones Unidas, \u201cThe Role of Local and Regional Authorities in the UN Development Agenda Tabla-2015\u201d (David Satterthwaite y otros, CGLU, 2013). Igualmente a tener en cuenta la \u201cNueva Agenda Urbana de NN UU\u201d, aprobada en Quito en octubre de 2016, para la conferencia Habitado III.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos que situar la elaboraci\u00f3n y aprobaci\u00f3n de la ley de 2001 dentro de esta cooperaci\u00f3n descentralizada. Pero tambi\u00e9n lo tenemos que ubicar en el contexto de la pol\u00edtica exterior de Catalu\u00f1a. Una acci\u00f3n que desde sus or\u00edgenes se plante\u00f3 como un instrumento \u00fatil para finalidades concretas, que respond\u00eda a una demanda social y donde los recursos p\u00fablicos empleados ten\u00edan una rentabilidad y una buena aceptaci\u00f3n ciudadana, como pasa con pol\u00edticas m\u00e1s tradicionales y ligadas a los servicios p\u00fablicos o a la promoci\u00f3n y sost\u00e9n de las actividades econ\u00f3micas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, en la construcci\u00f3n de esta nueva pol\u00edtica, con una base jur\u00eddica sostenida no tanto en el concepto de competencias, sino en el de defensa de intereses y respuesta a demandas sociales, junto a acciones de imagen y conocimiento internacional de Catalu\u00f1a, hab\u00eda que poner el \u00e9nfasis, en primer lugar, en las actividades exteriores sectoriales: econom\u00eda, cultura, educaci\u00f3n, investigaci\u00f3n, infraestructuras; acciones \u00fatiles para nuestros agentes econ\u00f3micos, culturales, para las entidades de investigaci\u00f3n y el mundo acad\u00e9mico. Y, en segundo lugar, era necesario responder a una creciente demanda social: la solidaridad con los pa\u00edses y las personas en una situaci\u00f3n de desventaja. En resumen, contribuir, en la medida de nuestras capacidades, y desde los \u00e1mbitos donde ten\u00edamos mayor conocimiento y experiencia, a la dimensi\u00f3n \u00e9tica de la globalizaci\u00f3n <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-02\" class=\"scroll-to\">[2]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">2 \u2014 Catalu\u00f1a cuenta con un movimiento de solidaridad internacional con una ancha base social y con ONGs de fuerte implantaci\u00f3n internacional. Sin duda su papel fue destacado en las novedades que se articularon en torno a la ley de cooperaci\u00f3n de 2001.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>La pol\u00edtica de cooperaci\u00f3n ha tenido, desde sus inicios, una fuerte imbricaci\u00f3n con el resto de la acci\u00f3n exterior catalana y ha facilitado el gran objetivo de esta pol\u00edtica internacional: conseguir hacer desde Catalu\u00f1a una aportaci\u00f3n al sistema de relaciones internacionales y a la estructuraci\u00f3n de una relaci\u00f3n continuada: pol\u00edtica, econ\u00f3mica, social, solidaria y cultural con nuestros entornos, contiguos o no geogr\u00e1ficamente. El llevar a cabo una pol\u00edtica de cooperaci\u00f3n ha sido clave para poder hacer evolucionar el pensamiento pol\u00edtico catal\u00e1n. Dicho de otra manera: si una reflexi\u00f3n continuada de este pensamiento del s. XX ha sido qu\u00e9 puede hacer Catalu\u00f1a para modernizar Espa\u00f1a, desde finales del siglo pasado y hasta hoy, nuestro reto es determinar qu\u00e9 podemos hacer globalmente. Y el terreno de la solidaridad es uno de los \u00e1mbitos donde nuestra aportaci\u00f3n puede y tiene que ser destacada.<\/p>\n\n\n\n<p>La elaboraci\u00f3n de la ley respondi\u00f3 a una demanda social y pol\u00edtica y tambi\u00e9n a la experiencia que desde el Govern se fue adquiriendo al planificar y gestionar proyectos de cooperaci\u00f3n, sin una estructura clara, sin una base jur\u00eddica, pero con una voluntad, ya en los a\u00f1os noventa, de estar presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta el a\u00f1o 1979 el Banco Mundial consideraba Espa\u00f1a un \u201cPa\u00eds en v\u00edas de desarrollo\u201d y, por lo tanto, como potencial receptor de ayuda. Los primeros a\u00f1os de Gobierno de la Generalitat coincidieron con la estructuraci\u00f3n de la pol\u00edtica espa\u00f1ola de desarrollo, con la creaci\u00f3n de la Secretar\u00eda de Estado de Cooperaci\u00f3n Internacional y para Iberoam\u00e9rica, en el a\u00f1o 1985, y el AECID, en 1988. Tambi\u00e9n coincidi\u00f3 con la eclosi\u00f3n de las ONGs, con un fuerte impacto ciudadano (en el a\u00f1o 1995 se crea la Federaci\u00f3n Catalana de Organizaciones No Gubernamentales de Cooperaci\u00f3n al Desarrollo: la FCONGD) y con los primeros intentos de estructurar la cooperaci\u00f3n de los municipios catalanes.<\/p>\n\n\n\n<p>No es este el espacio para hacer un estudio profundo de las acciones que se llevaron a cabo entre los a\u00f1os 1980 y 2000, ni aportar cifras concretas, pero s\u00ed para hacer algunos y breves apuntes:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>M\u00e1s que de cooperaci\u00f3n podemos hablar de ayuda humanitaria. El Govern se implic\u00f3 y colabor\u00f3, con medios materiales y recursos financieros, en campa\u00f1as humanitarias, iniciadas como reacci\u00f3n ciudadana a los efectos devastadores de algunos fen\u00f3menos naturales o de crisis provocadas por la intervenci\u00f3n humana.<br><br><\/li><li>Sin \u00e1nimo de exhaustividad, y siguiendo un cierto orden cronol\u00f3gico: campa\u00f1as contra el hambre en Etiop\u00eda y en Somalia, campa\u00f1as sobre los Grandes Lagos y el desastre humanitario en la ex-Yugoslavia, la campa\u00f1a de reconstrucci\u00f3n de los efectos del hurac\u00e1n Mitch <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-03\" class=\"scroll-to\">[3]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">3 \u2014 La respuesta al hurac\u00e1n Mitch fue probablemente la primera acci\u00f3n de una cierta dimensi\u00f3n y que al lado de una avez\u00e1ndose de ayuda humanitaria, incorporaba tambi\u00e9n una orientaci\u00f3n hacia desarrollo. El Gobierno envi\u00f3 ayuda urgente y tambi\u00e9n construy\u00f3 cuatro escuelas en Nicaragua, Honduras y Guatemala.\n<\/span><\/span>, etc.<br><br><\/li><li>En la mayor\u00eda de estos conflictos, las administraciones actuaban en reacci\u00f3n a los movimientos ciudadanos, m\u00e1s espont\u00e1neos o ya organizados en torno a algunas ONGs. Algunas manifestaciones populares reunieron centenares de miles de personas en un clamor de solidaridad.<br><br><\/li><\/ul>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La nueva pol\u00edtica de cooperaci\u00f3n consist\u00eda en contribuir a la dimensi\u00f3n \u00e9tica de la globalizaci\u00f3n<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>En esta fase, pues, no se puede hablar de una pol\u00edtica estructurada de Cooperaci\u00f3n, sino de una suma de acciones puntuales, cada vez m\u00e1s frecuentadas, y de una cierta aproximaci\u00f3n no exenta de cr\u00edticas entre el sector y el Govern. Pero en cualquier caso, sin estos precedentes no hubiera sido posible la ley del a\u00f1o 2001. De hecho, en esta actividad previa a la ley, la experiencia permiti\u00f3 ir consolidando algunos principios, que despu\u00e9s se vieron reflejados en la misma ley.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">G\u00e9nesis, negociaci\u00f3n y aprobaci\u00f3n de la ley de Cooperaci\u00f3n<\/h5>\n\n\n\n<p>Como dec\u00edamos m\u00e1s arriba, a partir de la segunda mitad de los a\u00f1os noventa este conjunto de actividades m\u00e1s o menos discontin\u00faas e incluso desordenadas fueron ganando continuidad y orden\u00e1ndose en objetivos y prioridades, para ir avanzando hacia una acci\u00f3n sistematizada que permitiera:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Concentrar los objetivos para tener una incidencia real.<br><br><\/li><li>Fijar prioridades geogr\u00e1ficas y sectoriales reales y abarcables.<br><br><\/li><li>Ligar cooperaci\u00f3n e inmigraci\u00f3n.<br><br><\/li><li>Trabajar conjuntamente con los organismos multilaterales del sistema de Naciones Unidas.<br><br><\/li><li>Potenciar las ONGD, introduciendo formulas flexibles y adaptadas a los proyectos.<br><br><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>En definitiva, convertir esta pol\u00edtica en una pol\u00edtica de Estado y de consenso. En este planteamiento m\u00e1s estrat\u00e9gico, una ley propia de cooperaci\u00f3n era de manera creciente una necesidad a medio plazo. Como dice el pre\u00e1mbulo de la ley,<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Hemos aprendido que eran necesarias la planificaci\u00f3n y la estrategia en la acci\u00f3n de las administraciones y que se pueden mejorar las capacidades operativas tanto de la actuaci\u00f3n administrativa como de los agentes de cooperaci\u00f3n; que hacen falta m\u00e1s coordinaci\u00f3n y colaboraci\u00f3n interadministrativas y con la sociedad civil; que hay que garantizar la eficacia de la ayuda dispensada y la coherencia con las otras pol\u00edticas p\u00fablicas catalanas; que hay que aumentar sustancial y progresivamente los recursos afectados a esta finalidad<\/em>.<\/p><cite>Ley 26\/2001, del 31 de diciembre, de cooperaci\u00f3n al desarrollo<br><br><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Eso s\u00f3lo se pod\u00eda conseguir aprobando una ley con el m\u00e1ximo consenso posible.<\/p>\n\n\n\n<p>En los precedentes que explican la redacci\u00f3n de la ley, confluyen una serie de factores, algunos de los cuales ya les hemos apuntado. En primer lugar, el marco jur\u00eddico se clarific\u00f3 con la aprobaci\u00f3n de la Ley 23\/1998, de 7 de julio, de \u201cCooperaci\u00f3n Internacional en el Desarrollo\u201d, que reconoce en su pre\u00e1mbulo la realidad y contribuci\u00f3n de la cooperaci\u00f3n de las Comunidades Aut\u00f3nomas y de los Municipios, y establece en el art\u00edculo 20 que la acci\u00f3n auton\u00f3mica y local se inspira en los principios, objetivos y prioridades que la Ley establece. Por lo tanto, dejaba margen al desarrollo de una legislaci\u00f3n sustantiva por parte de Catalu\u00f1a. La Ley catalana, en su pre\u00e1mbulo, se\u00f1ala la aprobaci\u00f3n de la Ley estatal como un factor que aconseja \u201cordenar, dinamizar y reforzar\u201d el sector por medio de un instrumento legislativo. El mismo pre\u00e1mbulo, para evitar cualquier conflicto, explicita el a los principios, objetivos y prioridades fijados a la Ley espa\u00f1ola <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-04\" class=\"scroll-to\">[4]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">4 \u2014 De hecho la aceptaci\u00f3n de estos principios, objetivos y prioridades no pon\u00eda problemas, pues son anchamente aceptados como la base de la cooperaci\u00f3n.\n<\/span><\/span>. Por otra parte, el hecho que el Estatuto no explicitara una competencia en este \u00e1mbito (tampoco lo hac\u00eda la constituci\u00f3n en favor del Estado), no supuso un problema mayor <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-05\" class=\"scroll-to\">[5]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">5 \u2014 La cooperaci\u00f3n al desarrollo no queda afectada por la reserva en favor del Estado de las relaciones internacionales que hace el art\u00edculo 149.1.3 de la Constituci\u00f3n, en que el Tribunal Constitucional ha circunscrito al \u201cius contrahendi\u201d y al \u201cius legationis\u201d, declarando que no impide a las CCAA llevar a cabo actividades con relevancia internacional.\n<\/span><\/span> <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-06\" class=\"scroll-to\">[6]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">6 \u2014 El Estatuto de 2006 en su art\u00edculo 51, sobre Cooperaci\u00f3n al fomento de la paz y cooperaci\u00f3n al desarrollo, establece en el punto 2: \u201cLa Generalitat tiene que promover acciones y pol\u00edticas de cooperaci\u00f3n al desarrollo de los pueblos y tiene que establecer programas de ayuda humanitaria de emergencia\u201d.\n<\/span><\/span> .<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, la fuerte demanda social de una ley propia de Cooperaci\u00f3n se canaliz\u00f3 a trav\u00e9s del Consejo Asesor de Cooperaci\u00f3n de la Generalitat, creado el a\u00f1o 1995, con una composici\u00f3n que garantizaba una importante participaci\u00f3n de la federaci\u00f3n catalana de las ONGD.<\/p>\n\n\n\n<p>Como antecedente decisivo para la ley, tambi\u00e9n hay que se\u00f1alar la moci\u00f3n 101\/V del Parlament de Catalunya, sobre la pol\u00edtica de Cooperaci\u00f3n y de Desarrollo de 13 de mayo de 1998, en la que, entre otras cosas, se instaba el Gobierno a \u201cpresentar, durante la actual legislatura, un proyecto de ley catalana de cooperaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Durante la redacci\u00f3n del proyecto de ley, se trabaj\u00f3 por un consenso social y pol\u00edtico entre los agentes institucionales, las ONGs y los nuevos agentes de cooperaci\u00f3n<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Hace falta decir que tanto durante la fase de redacci\u00f3n del proyecto de ley por parte del Gobierno, como durante la tramitaci\u00f3n parlamentaria, se fue trabajando un consenso social, y tambi\u00e9n pol\u00edtico, con consultas continuadas tanto a los agentes institucionales (el Gobierno y las entidades que dependen de \u00e9l, y las entidades locales), las ONGs, y los llamados, entonces, nuevos agentes de cooperaci\u00f3n: las universidades, los sindicatos, los colegios profesionales y las asociaciones empresariales.<\/p>\n\n\n\n<p>El consenso pol\u00edtico se fue tejiendo en una negociaci\u00f3n presidida por un alto sentido institucional, tanto por parte del Gobierno como de la oposici\u00f3n, que permiti\u00f3 que en la votaci\u00f3n del 17 de diciembre de 2001 la ley obtuviera el voto un\u00e1nime de toda la C\u00e1mara catalana <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-07\" class=\"scroll-to\">[7]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">7 \u2014 En la VI legislatura, el Parlamento estaba integrado por 56 diputados de CIU, 52 del PSC, 12 de ERC, 12 del PP y 3 de Iniciativa per Catalunya-Els Verds.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Algunos elementos de la Ley<\/h5>\n\n\n\n<p>La Ley, como expresa su pre\u00e1mbulo en el fragmento reproducido m\u00e1s arriba, se plante\u00f3 como un instrumento que permitiera construir una pol\u00edtica en este \u00e1mbito, dot\u00e1ndolo de una base jur\u00eddica y evitando posteriores recortes. Lo que se persegu\u00eda, por lo tanto, era \u201cblindar\u201d jur\u00eddicamente la Cooperaci\u00f3n al Desarrollo llevada a cabo desde la Generalitat. Un segundo efecto, tambi\u00e9n buscado, era garantizar un importante y continuado incremento de los recursos <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-08\" class=\"scroll-to\">[8]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">8 \u2014 Los recortes en el presupuesto a partir de la crisis de 2008, invirtieron una tendencia en el crecimiento del dinero del presupuesto catal\u00e1n gastado en cooperaci\u00f3n. Una tendencia que ha tardado muchos a\u00f1os al recuperarse. Los recortes fueron tanto importantes que pusieron en duda la utilidad de la Agencia Catalana de Cooperaci\u00f3n al Desarrollo.\n<\/span><\/span>. No tanto porque as\u00ed lo estableciera el texto legal, sino como un efecto l\u00f3gico de lo que supone aprobar una norma con rango de Ley. Un claro paso adelante al que hab\u00eda que dar una traducci\u00f3n presupuestaria.<\/p>\n\n\n\n<p>La Ley aportaba numerosas novedades, respondiendo a m\u00faltiples objetivos. Los dos que he apuntado en el p\u00e1rrafo precedente y tambi\u00e9n otros m\u00e1s sectoriales: organizativos, instrumentales, conceptuales. Algunos con resultados concretos e inmediatos, como la creaci\u00f3n de la Agencia Catalana de Cooperaci\u00f3n al Desarrollo o la aprobaci\u00f3n del Primer (y subsiguientes) Plan Director.<\/p>\n\n\n\n<p>Haciendo un ejercicio de memoria y de retrospecci\u00f3n, y al mismo tiempo de s\u00edntesis esquem\u00e1tica, me atrevo a se\u00f1alar que los que trabajamos y negociamos la Ley ten\u00edamos en mente tres grandes objetivos (el orden en que los expongo, no determina su importancia):<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>En primer lugar, permitir dotar al Gobierno de Catalu\u00f1a de los instrumentos adecuados para poder desarrollar una pol\u00edtica de Cooperaci\u00f3n con una visi\u00f3n estrat\u00e9gica y una previsi\u00f3n de asignaci\u00f3n creciente de recursos. Desde el punto de vista organizativo, sin duda lo m\u00e1s importante era crear un instrumento con todas las garant\u00edas del sector p\u00fablico, pero que fuera m\u00e1s \u00e1gil y permitiera una mayor interacci\u00f3n con el sector. Esta figura se concret\u00f3 en la Agencia, definida como una entidad de derecho p\u00fablico con personalidad jur\u00eddica propia y que ajusta su actividad al derecho privado, siguiendo el modelo que hab\u00edan adoptado la mayor\u00eda de las cooperaciones bilaterales <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-09\" class=\"scroll-to\">[9]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">9 \u2014 La Ley 31\/2002, de 30 de diciembre, de medidas fiscales y administrativas, cre\u00f3 la Agencia Catalana de Cooperaci\u00f3n al Desarrollo (Secci\u00f3n Quinta, art\u00edculos 50 y siguientes). En cumplimiento de su Disposici\u00f3n Final segunda, el Gobierno aprob\u00f3 el Decreto 236\/2003, de 8 de octubre, por el cual se aprueban los estatutos de la Agencia Catalana de Cooperaci\u00f3n al Desarrollo.\n<\/span><\/span>.<br><br>Al lado de la Agencia, el segundo objetivo era garantizar la transversalidad y la coherencia y, por lo tanto, la implicaci\u00f3n de todos los departamentos y organismos dependientes en los objetivos y acciones de la Cooperaci\u00f3n catalana. Por \u00faltimo, hab\u00eda que ubicar de manera clara la direcci\u00f3n y responsabilidad pol\u00edtica en el s\u00ed del Gobierno. Adicionalmente la ley implicaba directamente al propio Parlamento, m\u00e1s all\u00e1 de las funciones de control y debate, remarcando pues, que la Cooperaci\u00f3n es una pol\u00edtica de Estado <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-010\" class=\"scroll-to\">[10]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">10 \u2014 Como se ver\u00e1, el principal instrumento de planificaci\u00f3n, el Plan Director, lo aprueba el Parlamento.\n<\/span><\/span>.<br><br><\/li><li>Orientar la cooperaci\u00f3n hacia la consecuci\u00f3n de resultados identificables y relevantes. La ley exig\u00eda impl\u00edcitamente que el Gobierno gastara m\u00e1s recursos en cooperaci\u00f3n, pero al mismo tiempo las instituciones catalanas asum\u00edan que el dinero, a pesar de su incremento e incluso multiplicaci\u00f3n, siempre ser\u00edan limitados, con el riesgo de que la pol\u00edtica catalana de Cooperaci\u00f3n fuera irrelevante si hab\u00eda una dispersi\u00f3n demasiado grande de esfuerzos y proyectos. Por lo tanto, la ley marcaba dos principios que tendr\u00edan que ser la piedra angular de un sistema de cooperaci\u00f3n que fuera eficaz y con un impacto durable. En primer lugar, la concentraci\u00f3n. Los esfuerzos se tendr\u00edan que articular en torno a \u00e1mbitos determinados y en territorios considerados prioritarios. La gran mayor\u00eda de los recursos se ten\u00edan que gastar en los pa\u00edses prioritarios y en los sectores se\u00f1alados. El art\u00edculo 5 de la Ley fijaba los pa\u00edses y pueblos prioritarios y tambi\u00e9n las prioridades sectoriales. El segundo, la planificaci\u00f3n estrat\u00e9gica. Estas prioridades se ten\u00edan que concretar en alg\u00fan documento de aplicaci\u00f3n y, para conseguir su mayor eficacia, con una perspectiva temporal superior a lo que marca una convocatoria o incluso un programa de trabajo anual.<br><br>Con esta finalidad, el art\u00edculo 8 de la Ley regula el Plan Director, de periodicidad cuatrienal, estableciendo las prioridades geogr\u00e1ficas y sectoriales, vinculadas a la previsi\u00f3n de recursos. Los planes anuales se tienen que adecuar a lo que marca el Plan Director <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-011\" class=\"scroll-to\">[11]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">11 \u2014 De acuerdo con el art\u00edculo 8 de la ley, el Plan Director lo tiene que aprobar el Parlamento. El primer Plan Director fue aprobado el mes de febrero de 2003, para el periodo 2003-2006. En la actualidad est\u00e1 vigente el quinto Plan Director 2019-2022. Previsiblemente durante este a\u00f1o 2022 se preparar\u00e1 el Plan 2023-2026.\n<\/span><\/span>. Con la previsi\u00f3n de aprobaci\u00f3n del Plan Director por parte del Parlamento, se reforzaba su car\u00e1cter estrat\u00e9gico, m\u00e1s all\u00e1 de opciones y posiciones pol\u00edticas, y se garantizaba que la sucesi\u00f3n de planes directores marcara una evoluci\u00f3n, pero no una ruptura, en las prioridades de la cooperaci\u00f3n.<br><br><\/li><li>La Ley se aprob\u00f3 en un pa\u00eds con una fuerte pulsi\u00f3n solidaria y una larga tradici\u00f3n asociativa. De hecho, como ya he dicho, en parte fue la respuesta adecuada desde las instituciones a una demanda social, extendida y arraigada. Desde este punto de partida, la Cooperaci\u00f3n al Desarrollo no se pod\u00eda configurar como una pol\u00edtica p\u00fablica m\u00e1s, decidida y ejecutada desde el Gobierno, directamente o por medio de entidades privadas, pero como meras ejecutoras. La Ley lo que hace es asumir que el papel del sector p\u00fablico tiene que ser complementario y al mismo tiempo impulsar y dar apoyo a la solidaridad de la sociedad, otorgando un papel importante a las ONGs, no s\u00f3lo como receptoras de subvenciones y ejecutoras de proyectos, sino tambi\u00e9n en el estadio de la planificaci\u00f3n, de la elecci\u00f3n de prioridades y acciones.<br><br>Con caracter\u00edsticas bien propias y diferentes de lo que normalmente se entiende hoy como colaboraci\u00f3n p\u00fablico-privada, referida a proyectos m\u00e1s econ\u00f3micos o empresariales, el objetivo de la Ley era claramente impulsar el trabajo conjunto de las administraciones, la Generalitat y tambi\u00e9n los entes locales catalanes, individualmente o agrupados en el Fondo Catal\u00e1n de Cooperaci\u00f3n al Desarrollo, y los actores privados de la Cooperaci\u00f3n. El sector, es decir las ONGs, y los entonces considerados como nuevos actores.<br><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Ciertamente la Ley contiene otros aspectos igualmente innovadores y tambi\u00e9n importantes. Entre otros, la consagraci\u00f3n del principio de coherencia, el detalle de los instrumentos de Cooperaci\u00f3n, la implicaci\u00f3n de la Cooperaci\u00f3n catalana en la pol\u00edtica global de Cooperaci\u00f3n, el fomento del voluntariado y al mismo tiempo la profesionalizaci\u00f3n del sector a trav\u00e9s de la formaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La ley marcaba dos principios para asegurar un sistema de cooperaci\u00f3n eficaz y de impacto durable: la concentraci\u00f3n y la planificaci\u00f3n estrat\u00e9gica<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Otros analistas destacar\u00e1n otros aspectos por encima de los que yo he indicado pero, en todo caso, desde lo que entonces fueron mis responsabilidades en esta Ley, me ha parecido que los tres grandes retos a los que hab\u00eda que dar respuesta con una Ley eran estos.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La Ley veinte a\u00f1os despu\u00e9s<\/h5>\n\n\n\n<p>El ritmo previsible de desarrollo de la Cooperaci\u00f3n p\u00fablica catalana se vio fuertemente truncado por la crisis financiera de finales de la primera d\u00e9cada del siglo XXI y los recortes en el gasto p\u00fablico que comport\u00f3. Incluso lleg\u00f3 a poner en duda la necesidad de los instrumentos de ejecuci\u00f3n de la Cooperaci\u00f3n al Desarrollo y, sobre todo, la dimensi\u00f3n y extensi\u00f3n que hab\u00edan alcanzado. Han tenido que pasar muchos a\u00f1os para que las cifras se recuperen. Esta contracci\u00f3n, con contadas excepciones, fue la t\u00f3nica general en Europa, alejando todav\u00eda m\u00e1s el objetivo de dedicar a los pa\u00edses menos favorecidos el 0,7% de la riqueza de los Estados desarrollados.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre tanto y en paralelo, las organizaciones multilaterales han vinculado el desarrollo de manera mucho m\u00e1s clara al crecimiento econ\u00f3mico, a la generaci\u00f3n de actividad econ\u00f3mica local que garantice la erradicaci\u00f3n de la pobreza y evite las migraciones masivas por causas econ\u00f3micas. Un crecimiento bajo el paradigma de la sostenibilidad, una necesidad esencial en la situaci\u00f3n de emergencia clim\u00e1tica. La ecuaci\u00f3n es de muy dif\u00edcil cumplimiento: los pa\u00edses menos desarrollados tienen que salir de la pobreza, y al mismo tiempo tienen que afrontar la transici\u00f3n ecol\u00f3gica, clim\u00e1tica y energ\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>La Cooperaci\u00f3n catalana tiene como gran reto mantener su eficacia y seguir contribuyendo al desarrollo en este nuevo contexto. La Ley en sus grandes objetivos sigue plenamente vigente, pero posiblemente habr\u00e1 que ponerla al d\u00eda, adecuando los instrumentos, las prioridades y dando una entrada m\u00e1s clara en el dise\u00f1o e implementaci\u00f3n de la Cooperaci\u00f3n a entidades y estructuras que hace veinte a\u00f1os eran ajenas a este mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 17 de Diciembre de 2001, el Parlament de Catalunya aprobaba por unanimidad la ley 26\/2001, de cooperaci\u00f3n al desarrollo. 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