{"id":55937,"date":"2022-04-01T09:28:42","date_gmt":"2022-04-01T09:28:42","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaidees.cat\/?p=55937"},"modified":"2022-04-01T09:28:46","modified_gmt":"2022-04-01T09:28:46","slug":"las-mujeres-en-la-politica-sudafricana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/las-mujeres-en-la-politica-sudafricana\/","title":{"rendered":"Las mujeres en la pol\u00edtica sudafricana"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las transiciones a la democracia, sobre todo en las de tercera ola en \u00c1frica, se tiende a dar por hecho que se producir\u00e1 un aumento de la participaci\u00f3n de las mujeres en la pol\u00edtica, y que la desigualdad de g\u00e9nero se reducir\u00e1. Una de las principales presuposiciones que suelen hacerse es que las mujeres ser\u00e1n representadas en el gobierno por otras mujeres que abogar\u00e1n por asuntos que afectan espec\u00edficamente a las mujeres (representaci\u00f3n sustantiva). Uno de los mecanismos que los gobiernos africanos emplean para aumentar la representaci\u00f3n en consonancia con los desarrollos globales, es la pol\u00edtica de cupos y esca\u00f1os reservados. En t\u00e9rminos generales, <a href=\"https:\/\/www.idea.int\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">all\u00ed donde se aplican cupos, aumenta la representaci\u00f3n descriptiva<\/a> (la cantidad de mujeres). Algunos pa\u00edses del \u00c1frica subsahariana han duplicado con creces la representaci\u00f3n femenina desde la Declaraci\u00f3n de Beijing de 1995, concebida para <a href=\"https:\/\/gpj.hkspublications.org\/2020\/07\/09\/more-than-a-numbers-game-gender-quotas-in-africas-parliaments\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">mejorar la igualdad de g\u00e9nero de un 10% en 1995 a un 24% en 2019<\/a> <a href=\"https:\/\/gpj.hkspublications.org\/2020\/07\/09\/more-than-a-numbers-game-gender-quotas-in-africas-parliaments\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">millorar la igualtat de g\u00e8nere d&#8217;un 10% el 1995 a un 24% en 2019<\/a>. Burundi, Kenia, Ruanda, Somalia, la Rep\u00fablica Unida de Tanzania y Uganda tienen cupos constitucionales para la elecci\u00f3n a sus parlamentos. Uganda tambi\u00e9n tiene esca\u00f1os reservados a las mujeres. Sud\u00e1frica tiene una cuota de partido voluntaria. Y un pa\u00eds africano, Ruanda, cuenta con el mayor n\u00famero de mujeres en una legislatura en el mundo, <a href=\"https:\/\/www.idea.int\/sites\/default\/files\/publications\/womens-political-participation-africa-barometer-2021.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">un 61%, como parte del acuerdo establecido despu\u00e9s del conflicto<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sud\u00e1frica suele mencionarse como un caso de \u00e9xito en cuanto a la representaci\u00f3n de la mujere en el gobierno, con uno de los mayores porcentajes de mujeres en el parlamento (45%), y una serie de leyes progresistas favorables a las mujeres, aprobadas por el parlamento. Y lo cierto es que, a primera vista, Sud\u00e1frica parece un pa\u00eds africano que se toma en serio la igualdad de g\u00e9nero. Pese a esto, los entresijos de la pol\u00edtica post-<em>apartheid<\/em>, con un estado democr\u00e1tico estancado en un paradigma nacionalista caduco, con una alt\u00edsima incidencia de casos de corrupci\u00f3n y clientelismo, combinado con una extraordinaria incidencia de casos de violencia de g\u00e9nero, apuntan a una realidad muy distinta. Esas fisuras ya existentes son ahora m\u00e1s profundas debido al problema de la pandemia de COVID-19, que agrav\u00f3 el desempleo y la desigualdad de g\u00e9nero, de manera que los recursos principales que existen ahora para luchar contra la exclusi\u00f3n social son el activismo femenino y la creaci\u00f3n de movimientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s abajo analizo la representaci\u00f3n femenina en el gobierno, la pol\u00edtica del mecanismo nacional que se ocupa de las cuestiones de g\u00e9nero en Sud\u00e1frica, y el activismo femenino y la creaci\u00f3n de movimientos de la mano de j\u00f3venes feministas radicales e interseccionales.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Pol\u00edtica institucional<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La transici\u00f3n a la democracia y el fin de la lucha por la liberaci\u00f3n a principios de la d\u00e9cada de 1990 brind\u00f3 una oportunidad para las organizaciones de mujeres, y las activistas y acad\u00e9micas feministas, para introducir cuestiones relativas a la mujer en el programa de la transici\u00f3n. A esto se sum\u00f3 la demanda de una representaci\u00f3n descriptiva. El Congreso Nacional Africano (ANC, por sus siglas en ingl\u00e9s) fue el \u00fanico partido que acept\u00f3 un cupo voluntario del 30% en un sistema electoral de representaci\u00f3n proporcional por votaci\u00f3n de listas cerradas. De 400 representantes elegidos en las elecciones de 1994, 111 fueron mujeres, pero pocos nombres femeninos encabezaban la lista (las listas cebra <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-01\" class=\"scroll-to\">[1]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">1 \u2014 En una lista cebra, el nombre de cada candidato masculino se alterna con el de uno femenino. En algunos pa\u00edses se llama \u00ablista cremallera\u00bb.\n<\/span><\/span> no se usar\u00edan hasta m\u00e1s tarde). El resultado se acerc\u00f3 a una masa cr\u00edtica del 30%, lo cual permiti\u00f3 a las mujeres un r\u00e1pido acceso al parlamento <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-02\" class=\"scroll-to\">[2]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">2 \u2014 Dahlrup, D., Lenita F. (2005) \u201cQuotas as a Fast Track to Equal Representation for Women: Why Scandinavia Is No Longer the Model\u201d. International Feminist Journal of Politics 7(1):26-48.\n<\/span><\/span>, de manera que, al menos, quedaba garantizada una representaci\u00f3n descriptiva. Para las elecciones nacionales de 2009, el cupo de la ANC ascendi\u00f3 al 50%.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer parlamento era cualitativamente diferente de los previos, cuando las activistas feministas que tambi\u00e9n estaban a la cabeza del movimiento feminista de la \u00e9poca, la Coalici\u00f3n Nacional de Mujeres (WNC, por sus siglas en ingl\u00e9s), pasaron a ser legisladoras e impulsaron un programa feminista en el calendario legislativo. En esa \u00e9poca se promulgaron una serie de leyes que eran favorables para las mujeres, como la Ley de Violencia Dom\u00e9stica (Ley 116 de 1998) <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-03\" class=\"scroll-to\">[3]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">3 \u2014 Esta ley penaliza la violencia en la intimidad del hogar y permite a las mujeres obtener \u00f3rdenes judiciales contra los agresores.\n<\/span><\/span>, la Ley de Manutenci\u00f3n (Ley 99 de 1998) <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-04\" class=\"scroll-to\">[4]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">4 \u2014 Esta ley impone a los padres la obligaci\u00f3n de pagar la manutenci\u00f3n de sus hijos.\n<\/span><\/span>,la Ley de Reconocimiento de Matrimonios Consuetudinarios (Ley 120 de 1998) <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-05\" class=\"scroll-to\">[5]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">5 \u2014 Esta ley reconoce los matrimonios celebrados seg\u00fan el derecho consuetudinario africano y obliga al registro del matrimonio.\n<\/span><\/span> y la Ley de la Interrupci\u00f3n Voluntaria del Embarazo (Ley 92 de 1996) <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-06\" class=\"scroll-to\">[6]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">6 \u2014 Esta ley legaliza el aborto.\n<\/span><\/span> . Posteriormente se promulg\u00f3 la Ley de Delitos Sexuales y Asuntos Relacionados (Ley 32 de 2007) <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-07\" class=\"scroll-to\">[7]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">7 \u2014 Esta ley modifica la definici\u00f3n de \u00abviolaci\u00f3n\u00bb de modo que no se limita a la penetraci\u00f3n e incluye asistencia a las v\u00edctimas.\n<\/span><\/span>. Esto es lo m\u00e1s cerca que Sud\u00e1frica ha estado de tener una representaci\u00f3n sustancial de las mujeres por mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque se suele aludir a esta historia como un \u00e9xito, durante la segunda legislatura del presidente Thabo Mbeki (menos abierto a una agenda feminista) empezaron las disensiones, sobre todo cuando las mujeres criticaron algunas acciones del gobierno, como el negacionismo <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-08\" class=\"scroll-to\">[8]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">8 \u2014 El presidente Mbeki neg\u00f3 que el VIH cause el SIDA, de manera que el gobierno desestim\u00f3 el reparto de medicamentos antirretrovirales que podr\u00edan haber salvado muchas vidas.\n<\/span><\/span> del presidente respecto al SIDA, y su falta de solidaridad por el esc\u00e1ndalo de la compra de armas <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-09\" class=\"scroll-to\">[9]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">9 \u2014 Las organizaciones de mujeres y feministas criticaron al gobierno por comprar armas que el pa\u00eds no necesitaba, por valor de miles de millones de rands, cuando muchas mujeres viven en la pobreza y la indigencia. V\u00e9ase: Crawford-Brown, T. (2004) \u201cThe Arms Deal Scandal\u201d Review of African Political Economy, 100, pp 329-342.\n<\/span><\/span>. Tras las elecciones de 1999, muchas diputadas salieron del gobierno, lo cual redujo la influencia feminista en el parlamento.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Las mujeres tienen la capacidad de influir en unas elecciones, pero los partidos pol\u00edticos no utilizan su aportaci\u00f3n como agentes de poder, porque no tienen inter\u00e9s en atraer a votantes femeninas<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pese a la falta de representaci\u00f3n sustancial, m\u00e1s mujeres que hombres han participado en la pol\u00edtica de Sud\u00e1frica. En las elecciones nacionales de 2019, se inscribieron para votar m\u00e1s mujeres que hombres, con un porcentaje del 55% frente al del 45% <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-010\" class=\"scroll-to\">[10]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">10 \u2014 Gouws, A. (2019) \u201cThe Gender Gap and the 2019 Elections\u201d a Schulz-Herzenberg, C., Southall, R. (eds) Election 2019. Pretoria: Jacana, p. 154.\n<\/span><\/span>. Tambi\u00e9n existe una diferencia sustancial de g\u00e9nero en la forma en que las mujeres llegan a una decisi\u00f3n de voto. Votan menos por la lealtad a un partido, pero tambi\u00e9n analizan m\u00e1s las pol\u00edticas, el liderazgo y la ret\u00f3rica. Las mujeres tienen la capacidad de influir en unas elecciones, pero los partidos pol\u00edticos no utilizan su aportaci\u00f3n como agentes de poder, porque no tienen inter\u00e9s en atraer a votantes femeninas. Salvo por un partido de la oposici\u00f3n, el Economic Freeedom Fighters (EFF), los programas electorales no tratan a las mujeres como un colectivo espec\u00edfico <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-011\" class=\"scroll-to\">[11]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">11 \u2014 Ib\u00edd.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Un mecanismo nacional para tratar los asuntos de g\u00e9nero<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el fin de garantizar un gobierno propicio para las mujeres, estas y las activistas feministas se basaron en el mandato de la Plataforma de Acci\u00f3n de Nairobi (1985) y la Plataforma de Acci\u00f3n de Beijing (1995), convocadas por las Naciones Unidas, para respaldar la reivindicaci\u00f3n de un mecanismo estatal que se ocupe de los asuntos de g\u00e9nero. Sin perder de vista que, en \u00c1frica, estas estructuras de car\u00e1cter estatal tienden a fracasar cuando conforman un solo organismo, como un Ministerio de la Mujer, la reivindicaci\u00f3n consist\u00eda en crear un \u00abpaquete\u00bb de estructuras que promoviera los intereses de las mujeres en el \u00e1mbito presidencial, legislativo y ejecutivo. Estas reivindicaciones culminaron en la creaci\u00f3n de uno de los conjuntos de mecanismos gubernamentales m\u00e1s integrales e integrados del mundo. Este consist\u00eda en lo siguiente: una Oficina de la Condici\u00f3n Jur\u00eddica y Social de la Mujer en el Gabinete del Presidente, un Comit\u00e9 Conjunto de Seguimiento de la Calidad de Vida y la Condici\u00f3n Jur\u00eddica y Social de la Mujer (que supervisaba todos los departamentos gubernamentales), una Unidad de Empoderamiento de la Mujer en el Gabinete del Presidente, un grupo multipartidista de mujeres en el Parlamento, oficinas de g\u00e9nero en todos los departamentos de la administraci\u00f3n p\u00fablica (en el \u00e1mbito nacional y provincial) y una Comisi\u00f3n para la Igualdad de G\u00e9nero aut\u00f3noma, amparada por la Constituci\u00f3n <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-012\" class=\"scroll-to\">[12]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">12 \u2014 Gouws, A. ed (2022, pr\u00f3xima publicaci\u00f3n) Feminist Institutionalism in South Africa: Designing for Gender Equality. Maryland: Rowman and Littlefield.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En \u00c1frica, muchos partidos pol\u00edticos cuentan con auxiliares femeninas o ligas de mujeres, vestigio de diversas luchas de liberaci\u00f3n <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-013\" class=\"scroll-to\">[13]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">13 \u2014 Geisler, G. (2004) Women and the Remaking of Politics in Southern Africa. Uppsala: Nordic Africa Institute.\n<\/span><\/span>. Sin embargo, esas auxiliares son bastante cr\u00edticas con el feminismo, y movilizan a las mujeres en plataformas nacionalistas. En Sud\u00e1frica, la Liga de Mujeres del Congreso Nacional Africano (ANCWL por sus siglas en ingl\u00e9s) moviliza a las mujeres para que ayuden a aplicar el programa del partido en general. Los miembros del ANCWL se reclutan en funci\u00f3n de su lealtad al partido y su movilidad pol\u00edtica, no porque exista un inter\u00e9s en fomentar la igualdad de g\u00e9nero. El nacionalismo define a las mujeres y la liberaci\u00f3n de la mujer de maneras muy concretas, la mayor\u00eda de las veces, como las reproductoras de la naci\u00f3n. Como se\u00f1ala Hassim <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-014\" class=\"scroll-to\">[14]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">14 \u2014 Hassim, S. (2006) Women&#8217;s Organizations and Democracy in South Africa. Scottsville: UKZN Press, p. 40.\n<\/span><\/span>, la labor de la Liga se vio obstaculizada por su capacidad para responder a las reivindicaciones que desafiaban a las jerarqu\u00edas que sosten\u00edan el poder pol\u00edtico masculino, porque se desempe\u00f1aba dentro del \u00e1mbito autorizador de un nacionalismo que \u00abimpone su hegemon\u00eda a todas las mujeres que moviliza\u00bb. Se llegaron a contratar a miembros de la Liga de Mujeres para formar parte de importantes comit\u00e9s en el parlamento, as\u00ed como para integrar la Comisi\u00f3n para la Igualdad de G\u00e9nero, encargada de poner en pr\u00e1ctica el programa del partido gobernante. La parlamentaria Angie Motshekga, que fue presidenta de la ANCWL, neg\u00f3 p\u00fablicamente que la ANCWL fuera una \u00aborganizaci\u00f3n feminista (\u2026) hostil\u00bb a los l\u00edderes masculinos <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-015\" class=\"scroll-to\">[15]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">15 \u2014 City Press, 27 de Noviembre de 2012.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de las cr\u00edticas de las feministas a los ministerios de la mujer, la ANCWL exigi\u00f3 un ministerio, que se institucionaliz\u00f3 en 2009 a costa de otras estructuras. Muchas otras estructuras se han ido eliminando o ya han desaparecido del todo. Y hoy por hoy, casi todas las oficinas de g\u00e9nero se han cerrado. Las \u00fanicas estructuras que se han mantenido son la Comisi\u00f3n para la Igualdad de G\u00e9nero y un grupo multipartidista de mujeres que lucha por mantenerse en pie <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-016\" class=\"scroll-to\">[16]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">16 \u2014 Gouws, A. (2022, de pr\u00f3xima publicaci\u00f3n) op. cit.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ANCWL ha erosionado los \u00e1mbitos de acci\u00f3n del activismo feminista por iniciar un movimiento de mujeres propio, impulsado por el estado bajo el nombre de Movimiento de Mujeres Progresistas, que moviliza a las mujeres en funci\u00f3n de la agenda pol\u00edtica gubernamental, dejando a un lado las iniciativas feministas desarrolladas en la sociedad civil, sobre todo en lo tocante a la violencia de g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Makhunga <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-017\" class=\"scroll-to\">[17]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">17 \u2014 Makhunga, L. (2014) \u201cSouth African Parliament and Burred Lines: The ANC Women&#8217;s League and the African National Congress&#8217; Gendered Political Narrative\u201d, Agenda, 28: 2, p40.\n<\/span><\/span> acus\u00f3 a la ANCWL de ser un \u00abparche\u00bb para tratar la violencia de g\u00e9nero, ya que fue incapaz de localizar la violencia de g\u00e9nero en el contexto m\u00e1s amplio de un fracaso en la aplicaci\u00f3n de los derechos socioecon\u00f3micos, y de problemas sist\u00e9micos mucho m\u00e1s profundos como las normas patriarcales y las desigualdades estructurales. La ANCWL percibe la violencia de g\u00e9nero como un asunto moral, y promueve la restauraci\u00f3n moral y la recuperaci\u00f3n de los valores familiares como soluciones para la violencia de g\u00e9nero. Su participaci\u00f3n y su presencia en casos judiciales de violencia de g\u00e9nero se limita a mostrar su inter\u00e9s mediante actos \u00abperformativos\u00bb. As\u00ed, las integrantes del ANCWL, por ejemplo, cantar\u00e1n y bailar\u00e1n antes los tribunales y corear\u00e1n cosas como \u00abque los violadores se pudran en la c\u00e1rcel\u00bb. Centrarse en la encarcelaci\u00f3n no resuelve las causas fundamentales de la violencia.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Captaci\u00f3n de estados<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En aquellos pa\u00edses africanos donde los movimientos de liberaci\u00f3n alcanzaron el poder como partidos, siempre ha habido enfrentamientos latentes entre distintas facciones dentro del partido. El Congreso Nacional Africano se considera a s\u00ed mismo \u00abuna iglesia abierta\u00bb que une a facciones con distintas ideolog\u00edas, as\u00ed como al Partido Comunista Sudafricano y a los sindicatos. Esto hace que casi sea imposible una gobernanza coherente. Cuando un l\u00edder m\u00e1s tradicional (con un electorado rural y amplias redes de apoyo), Jacob Zuma, fue votado como Presidente en 2009, aument\u00f3 la corrupci\u00f3n hasta el extremo de que se tomaban decisiones en entornos informales y se elud\u00edan normas administrativas, un fen\u00f3meno que ha venido a llamarse \u00abcaptura del Estado\u00bb. La captura del Estado es algo que m\u00e1s que la malversaci\u00f3n fondos o el enriquecimiento personal: es una readaptaci\u00f3n de las instituciones gubernamentales para distintos prop\u00f3sitos que se desv\u00edan de sus finalidades formales <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-018\" class=\"scroll-to\">[18]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">18 \u2014 Chipkin, I., Swilling, M. (2018) Shadow State. Johannesburgo: Wits University Press.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>En una situaci\u00f3n de estado sumergido las redes masculinas dominantes excluyen a las feministas\/mujeres, y la mantienen al margen de cualquier toma de decisi\u00f3n y de la distribuci\u00f3n de los recursos<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta situaci\u00f3n conduce a un estado sumergido que se desarrolla en simbiosis con el estado constitucional, en detrimento del feminismo gubernamental, porque el estado y el partido se fusionan, cancelando entornos de intervenci\u00f3n para las feministas. La institucionalizaci\u00f3n feminista se desarrolla en el marco del estado constitucional, conforme con unas normas formales, y en casos como el descrito, las redes masculinas dominantes excluyen a las feministas\/mujeres, y la mantienen al margen de cualquier toma de decisi\u00f3n y de la distribuci\u00f3n de los recursos. As\u00ed, a trav\u00e9s del proceso de captura del Estado, todas las instituciones gubernamentales quedan socavadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando los canales institucionales se cierran y no se ha alcanzado una representaci\u00f3n sustancial, las mujeres deben recurrir otra vez al activismo para implicar al estado. M\u00e1s abajo analizo dos ejemplos: la Campa\u00f1a Shukumisa y la Alianza para la Democracia Rural.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Movimientos de mujeres<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A medida que el activismo femenino crec\u00eda con la transici\u00f3n a la democracia, tambi\u00e9n se debilitaba debido a la pol\u00edtica cambiante del compromiso institucional. La Coalici\u00f3n Nacional de Mujeres, un movimiento a escala nacional organizado en torno a un objetivo com\u00fan, la Carta de la Mujer, acab\u00f3 por fragmentarse hasta desaparecer, para ser sustituido por lo que yo vine a llamar \u00abmovimientos temporales localizados\u00bb <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-019\" class=\"scroll-to\">[19]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">19 \u2014 Gouws, A. (2016) \u201cWomen&#8217;s activism around gender-based violence in South Africa: recognition, redistribution and representation\u201d, African Review of Political Economy. 43: 149, pp 400-415.\n<\/span><\/span>. Estos movimientos act\u00faan de manera sectorial y, a menudo, unen a las partes interesadas en torno a una \u00fanica legislaci\u00f3n, como por ejemplo la Campa\u00f1a Shukumisa que se constituy\u00f3 en torno a la Ley de Delitos Sexuales, con el fin de garantizar la inclusi\u00f3n de las reivindicaciones feministas en el proyecto de ley y su aprobaci\u00f3n en el parlamento. La Campa\u00f1a de Shukumisa dio paso a lo que Beckwith <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-020\" class=\"scroll-to\">[20]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">20 \u2014 Beckwith, K. (2007) \u201cMapping Strategic Engagement \u2013 Women&#8217;s Movements and the State\u201d, International Feminist Journal of Politics, 9:3, p. 325.\n<\/span><\/span> llama \u00abuna estrategia de coalici\u00f3n\u00bb, donde se crean alianzas entre diversos grupos feministas o de mujeres (incluyendo activistas feministas individuales que trabajan dentro y fuera del estado). El trabajo interno (supervisi\u00f3n de la legislaci\u00f3n) se combina con t\u00e1cticas externas de movilizaci\u00f3n de las mujeres. La Campa\u00f1a de Shukumisa incluye una labor de concienciaci\u00f3n de la violencia de g\u00e9nero, como la campa\u00f1a \u00abS\u00fabete al bus y frena la violencia sexual\u00bb. Una de estas organizaciones, <a href=\"http:\/\/[https:\/\/www.tlac.org.za\/about-us\/]\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Tswaranang Legal Advocacy Centre<\/a>, tiene un compromiso con el estado a nivel nacional y provincial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las actividades que Shukumisa promueve se engloban en cuatro temas:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>Reforzar la ley y la pol\u00edtica<\/li><li>Reforzar el sistema judicial penal<\/li><li>Reforzar el sector dedicado a la violencia de g\u00e9nero<\/li><li>Reforzar la <a href=\"https:\/\/shukumisa.org.za\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Shukumisa-Achievements-2015.pdf)\">Campa\u00f1a y Coalici\u00f3n de Shukumisa<\/a>.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro movimiento temporal localizado fue la Alianza para la Democracia Rural (integrada por organizaciones de mujeres, organizaciones de justicia social y la Comisi\u00f3n para la Igualdad de G\u00e9nero), cuyo objetivo era evitar que el parlamento aprobara el proyecto de ley de Tribunales Tradicionales, pues era de car\u00e1cter mis\u00f3gino. De haber salido adelante, este proyecto de ley habr\u00eda prohibido a las mujeres hablar por s\u00ed mismas en cualquier tribunal tradicional. Habr\u00edan dependido de familiares masculinos para poder hacerlo, y se habr\u00eda permitido que fueran condenadas a sufrir castigos f\u00edsicos por cometer actos transgresivos, lo cual es del todo inconstitucional. Gracias al activismo promovido por la Alianza para la Democracia Rural, el proyecto de ley se desestim\u00f3 <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-021\" class=\"scroll-to\">[21]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">21 \u2014 Gouws, A. (2016) op. cit.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque la reforma de la ley siempre ha sido una herramienta esencial para mejorar la igualdad de g\u00e9nero, una generaci\u00f3n de feministas m\u00e1s j\u00f3venes que se declaraban feministas radicales, africanas e interseccionales, rechazaban la pol\u00edtica institucional por los escasos adelantos en asuntos de violencia de g\u00e9nero. En Sud\u00e1frica se denuncian entre 40 000 y 60 000 violaciones (a los servicios de polic\u00eda sudafricanos) al a\u00f1o, y los datos de feminicidio \u00edntimo quintuplican la media mundial <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-022\" class=\"scroll-to\">[22]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">22 \u2014 Brodie, N. (2020) Femicide in South Africa. Ciudad del Cabo: Kwela.\n<\/span><\/span>. Por otra parte, el porcentaje de casos que no se denuncian es elevado (se estima que solo se denuncian 1 de cada 9) de manera que las estad\u00edsticas no reflejan lo mucho que est\u00e1 realmente extendida la violencia sexual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las feministas m\u00e1s j\u00f3venes establecen una relaci\u00f3n directa entre las circunstancias de violencia y las historias del colonialismo expresadas en #campa\u00f1as digitales.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Las #campa\u00f1as<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La inexistencia de un cambio socioecon\u00f3mico en la vida de muchos sudafricanos tras la abolici\u00f3n del <em>apartheid<\/em>, as\u00ed como el aumento de la pobreza y la desigualdad, llevaron a los estudiantes a rebelarse contra el r\u00e9gimen establecido y, en concreto, contra las instituciones de ense\u00f1anza superior. En 2015\/2016, las revueltas estudiantiles en todo el pa\u00eds dio lugar a las campa\u00f1as #Rhodesmustfall, #OpenStellenbosch, #Endrapeculture y #Feesmustfall. Relacionando su enajenaci\u00f3n con la que refleja en su obra el psiquiatra argelino Franz Fanon sobre la brutalidad de la colonizaci\u00f3n francesa en Argelia y contra el l\u00edder de la conciencia negra, Steve Biko, en Sud\u00e1frica, <a href=\"https:\/\/blog.apaonline.org\/2019\/03\/19\/on-black-pain-black-liberation-and-the-rise-of-fallism\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">identificaban su propia marginaci\u00f3n en las instituciones culturales de las universidades hist\u00f3ricamente blancas con la experiencia del \u00abdolor negro\u00bb<\/a>. Este discurso del dolor se relacionaba con el sufrimiento existencial de las personas negras y, para las estudiantes, tambi\u00e9n con el sufrimiento de la violencia sexual en manos de hombres que integraban campa\u00f1as como #RhodesMustFall y #FeesMustFall. Esto deriv\u00f3 en las campa\u00f1as #EndRapeCulture que exig\u00edan poner fin a pr\u00e1cticas y estereotipos de relaciones sexuales, en el entorno de la educaci\u00f3n superior, que normalizan la violencia sexual. Esta campa\u00f1a se manifest\u00f3 con marchas de mujeres que mostraban sus pechos desnudos para denunciar la objetificaci\u00f3n sexual de su cuerpo, evocando as\u00ed la antigua \u00abmaldici\u00f3n\u00bb africana de \u00abdesnudarse para reivindicarse\u00bb <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-023\" class=\"scroll-to\">[23]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">23 \u2014 Gouws, A. (2017) \u201cFeminist Intersectionality and the Matrix of Domination in South Africa\u201d Agenda, 31: 1, pp19-27.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La investigaci\u00f3n de Naminata sobre las protestas con mujeres desnudas es muy importante para comprender el activismo femenino como una continuidad del pasado pre-colonial, cuando las mujeres sol\u00edan desvestirse para manifestar su rechazo a las estructuras de poder. Naminata sostiene que estas reivindicaciones deben interpretarse como una contestaci\u00f3n a la represi\u00f3n. Cuando las mujeres africanas se desnudan, despiertan a la vez una sensaci\u00f3n de desesperaci\u00f3n y de poder. Las mujeres no son solo v\u00edctimas sin capacidad de acci\u00f3n. Otro ejemplo de esta t\u00e1ctica es <a href=\"https:\/\/www.aljazeera.com\/news\/2019\/8\/3\/ugandan-academic-stella-nyanzi-jailed-for-harassing-museveni\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">la resistencia de la profesora Stella Nyanzi<\/a> a ser encarcelada por su supuesto \u00abacoso\u00bb al presidente de Uganda Museveni, con la publicaci\u00f3n de un poema sobre \u00e9l en los medios sociales. Cuando fue sentenciada a 18 meses de c\u00e1rcel en 2019, ense\u00f1\u00f3 los pechos como muestra de desaf\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las estudiantes sudafricanas que participaron en estas marchas se hac\u00edan llamar feministas radicales interseccionales africanas. La interseccionalidad alude a las relaciones de dominaci\u00f3n de car\u00e1cter social, pol\u00edtico, cultural y econ\u00f3mico. Estas relaciones o poder sit\u00faan a las mujeres en contextos diferentes seg\u00fan su raza, clase, g\u00e9nero, y otras categor\u00edas de identidad, y son m\u00faltiples, din\u00e1micas y simult\u00e1neas, y acaban emplaz\u00e1ndolas en una matriz de dominaci\u00f3n <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-024\" class=\"scroll-to\">[24]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">24 \u2014 Bilge, S. (2010) \u201cRecent Feminist Outlooks on Intersectionality\u201d Diogenes, 225, p 58.\n<\/span><\/span>. Las protestas de esta j\u00f3venes abrieron v\u00edas de debate intergeneracionales, pero tambi\u00e9n proporcionaron un contexto m\u00e1s radical desde el que abordar la violencia de g\u00e9nero <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-025\" class=\"scroll-to\">[25]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">25 \u2014 V\u00e9ase, por ejemplo:\n\nShange, N. (2017) \u201cMappings of Feminist\/Womanist Resistance within Student Movements Accross the African Continent\u201d Agenda, 31 (3-4), pp 60-67.\nNdlovu, H. (2017) \u201cWomxn&#8217;s Bodies Reclaiming the Picket Line: The \u2018Nude\u2019 Protest during #FeesMustFall\u201d, Agenda, 31 (3-4), pp 68-77.\nGouws, A. (2017) op. cit.\n\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En agosto de 2018 varias generaciones de mujeres salieron a las calles bajo el lema <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/WomenProtestSA\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">#TotalShutDown<\/a> para exigir al gobierno que escuchara su voz contra la violencia sexual y el feminicidio \u00edntimo <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-026\" class=\"scroll-to\">[26]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">26 \u2014 Gouws, A. (2021) \u201cReducing Women to Bare Life: Sexual Violence in South Africa\u201d Feminist Encounters, 5:1, pp 1-12.\n<\/span><\/span>. Desde entonces, el gobierno ha adoptado un Plan Estrat\u00e9gico Nacional contra la Violencia de G\u00e9nero y el Feminicidio. El <a href=\"https:\/\/www.gov.za\/sites\/default\/files\/gcis_document\/202108\/nsp-gbv-year-1-rollout-report-2020-2021-final-version-web.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">plan establece intervenciones<\/a> para reducir los elevad\u00edsimos niveles de violencia de g\u00e9nero. El encargado de implementar el plan es el Ministerio de la Mujer, la Juventud y las Personas con Discapacidades.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Si bien Sud\u00e1frica est\u00e1 entre el 10% de pa\u00edses del mundo con m\u00e1s representaci\u00f3n femenina, se queda corto en cuanto a la aplicaci\u00f3n efectiva de sus pol\u00edticas, sobre todo en lo que respecta a los elevados niveles de violencia de g\u00e9nero<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El plan consiste en seis pilares, y se aplica en funci\u00f3n de cada uno de estos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Pilar 1: Responsabilidad, coordinaci\u00f3n y liderazgo<\/li><li>Pilar 2: Prevenci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n de la cohesi\u00f3n social<\/li><li>Pilar 3: Justicia, seguridad y protecci\u00f3n<\/li><li>Pilar 4: Respuesta, atenci\u00f3n, apoyo y recuperaci\u00f3n<\/li><li>Pilar 5: Poder econ\u00f3mico<\/li><li>Pilar 6: Investigaci\u00f3n y sistemas de informaci\u00f3n<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque el plan es una paso positivo en la direcci\u00f3n correcta, no est\u00e1 nada claro c\u00f3mo se financiar\u00e1 ni c\u00f3mo se alcanzar\u00e1n sus objetivos. Y es que el problema de la violencia de g\u00e9nero se agrav\u00f3 con la pandemia de COVID 19.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La pand\u00e8mia de la COVID-19<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pandemia de COVID 19, que puso de relieve los elevados niveles de desigualdad entre los pa\u00edses del Hemisferio Norte y los del Hemisferio Sur, tambi\u00e9n revel\u00f3 que la violencia de g\u00e9nero ha aumentado debido a que las mujeres se vieron obligadas a confinarse con sus agresores. As\u00ed, aunque el per\u00edodo de confinamiento estricto reflej\u00f3 un descenso en las estad\u00edsticas de violencia de g\u00e9nero, los casos de violencia real revelan algo muy distinto, como qued\u00f3 de manifiesto una vez concluido aquel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo, la COVID 19 agrav\u00f3 desigualdades ya existentes. En Sud\u00e1frica, el desempleo se dispar\u00f3, de niveles ya elevados al 45% en 2021, incluyendo a ciudadanos desencantados con la b\u00fasqueda de empleo. Dadas las desigualdades que se arrastran del apartheid, las mujeres negras fueron las m\u00e1s afectadas por los efectos secundarios de la pandemia. Quienes viv\u00edan de la econom\u00eda informal (como la venta de artesan\u00eda, fruta y verdura en la calle) no pod\u00edan trabajar bajo el confinamiento de nivel 5, que impon\u00eda restricciones m\u00e1s severas. La escasez de alimento acab\u00f3 siendo un grave problema. Por otra parte, cuando se cerraron escuelas y lugares de trabajo, las mujeres tambi\u00e9n tuvieron que asumir la mayor parte de las labores de cuidados en casa. Debido a los niveles de desigualdad, muchos hogares no disponen de ordenadores ni de acceso a Internet, lo cual deja a muchas mujeres y ni\u00f1os al margen de la posibilidad de trabajar y de la educaci\u00f3n escolar, algo que a su vez conlleva un aumento de la exclusi\u00f3n social y la indigencia <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-027\" class=\"scroll-to\">[27]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">27 \u2014 Gouws, A. Ezeobi, O. (eds) (2021) COVID Diaries: Women&#8217;s Experience of the Pandemic. Ciudad del Cabo: Imbali Press.\n<\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El panorama descrito en este art\u00edculo sobre el papel pol\u00edtico, el compromiso y la representaci\u00f3n de las mujeres en Sud\u00e1frica es complejo. Si bien la representaci\u00f3n descriptiva sit\u00faa a Sud\u00e1frica en el 10% de los pa\u00edses del mundo con una representaci\u00f3n femenina elevada, se queda corto en cuanto a la aplicaci\u00f3n efectiva de sus pol\u00edticas, sobre todo en lo que respecta a los elevados niveles de violencia de g\u00e9nero. Y muchas iniciativas feministas quedan socavadas por la Liga de Mujeres del Congreso Nacional Africano con su programa nacionalista. Mientras los movimientos de liberaci\u00f3n, reconvertidos en partidos pol\u00edticos tras las luchas de liberaci\u00f3n en \u00c1frica, no est\u00e9n a la altura de las exigencias de la democracia constitucional, las mujeres no ver\u00e1n los beneficios democr\u00e1ticos que les corresponden por derecho.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En las transiciones a la democracia, sobre todo en las de tercera ola en \u00c1frica, se tiende a dar por hecho que se producir\u00e1 un aumento de la participaci\u00f3n de las mujeres en la pol\u00edtica, y que la desigualdad de g\u00e9nero se reducir\u00e1. Una de las principales presuposiciones que suelen hacerse es que las mujeres ser\u00e1n representadas en el gobierno por otras mujeres que abogar\u00e1n por asuntos que afectan espec\u00edficamente a las mujeres (representaci\u00f3n sustantiva). 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