{"id":74449,"date":"2024-05-23T09:15:53","date_gmt":"2024-05-23T07:15:53","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaidees.cat\/lestat-de-la-democracia\/"},"modified":"2024-06-10T13:32:15","modified_gmt":"2024-06-10T11:32:15","slug":"lestat-de-la-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/lestat-de-la-democracia\/","title":{"rendered":"El estado de la democracia"},"content":{"rendered":"\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Obituarios de la democracia<\/h5>\n\n\n\n<p>Sobre la vida y la muerte de la democracia llevamos ya bastante tiempo discutiendo y su fallecimiento ha sido anunciado casi tantas veces como la muerte de Dios o la del hombre. Desde hace unos cuantos a\u00f1os abundan los libros que nos advierten de su extinci\u00f3n: las democracias languidecen por culpa de los electores, de los elegidos, de las nuevas tecnolog\u00edas, o bien por ineficacia o falta de racionalidad, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>La democracia no es inmutable y algunas de sus versiones (la democracia ateniense, el Imperio romano o la Rep\u00fablica de Venecia) desaparecieron despu\u00e9s de una larga vida. No ser\u00eda poco que sus beneficiarios fu\u00e9ramos conscientes de la fragilidad de la democracia y pens\u00e1ramos que la historia est\u00e1 llena de gente que no pudo imaginar que iba a acabarse la estabilidad de la que gozaba, como los sacerdotes paganos, los arist\u00f3cratas franceses, los granjeros rusos y los jud\u00edos alemanes. El mundo est\u00e1 lleno de lugares en los que vive gente sobre las ruinas de civilizaciones pasadas que fueron en su momento mucho m\u00e1s competentes de lo que lo son ahora. Si es cierto lo que afirmaba el gran luchador por la independencia americana y segundo presidente de los Estados Unidos, John Adams, <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-01\" class=\"scroll-to\">[1]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">1 \u2014 Adams, J. (1851). The Works of John Adams, vol. 6. Boston: Little, Brown and Co, p. 484.\n<\/span><\/span> todas las democracias se han suicidado. Admitida su mortalidad, la cuesti\u00f3n es determinar qu\u00e9 y c\u00f3mo est\u00e1 en peligro, c\u00f3mo podemos caracterizar la situaci\u00f3n en la que nos encontramos y, sobre todo, indagar si hay alg\u00fan procedimiento para la supervivencia de la democracia.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La naturaleza de la crisis<\/h5>\n\n\n\n<p>A la hora de explicar c\u00f3mo desaparecen las democracias, nuestra analog\u00eda favorita del desastre son los a\u00f1os 30. Todos conocemos los paralelismos que se trazan para hacer veros\u00edmil esa comparaci\u00f3n, pero tal vez lo m\u00e1s inquietante de la situaci\u00f3n en que nos encontramos es que este final de la democracia podr\u00eda darse de un modo que no tiene precedentes. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-02\" class=\"scroll-to\">[2]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">2 \u2014 Runciman, D. (2018). How Democracies End. Nueva York: Basic Books.\n<\/span><\/span> Incomoda especialmente pensar que puede haber formas de debilitamiento y desaparici\u00f3n de las democracias que no nos resulten familiares, de las cuales no tengamos precedentes en el pasado y sean, por lo tanto, dif\u00edciles de prevenir. \u00bfY si nuestras principales amenazas no fueran algo asimilable a las experiencias de quiebra de la democracia que recordamos con el fascismo o el comunismo, sino otras formas in\u00e9ditas y sutiles de degradaci\u00f3n? No estamos en una era \u00e9pica de conquista y supresi\u00f3n de las democracias, de lo que fue un ejemplo la Revoluci\u00f3n del 25 de Abril en Portugal (en el primer caso) o los golpes militares que las suprimieron en las diversas dictaduras militares de Am\u00e9rica Latina (en el segundo caso).<\/p>\n\n\n\n<p>Igualmente, las crisis actuales de las democracias, pese a la impresi\u00f3n que nos han producido, por ejemplo, los asaltos al Capitolio de Washington o a las instituciones del Gobierno en Brasilia, tienen un origen distinto y requieren otra interpretaci\u00f3n. No estamos ante una segunda oleada de prefascismo; nuestras sociedades est\u00e1n m\u00e1s desarrolladas y son m\u00e1s interdependientes. Pensar en t\u00e9rminos de reincidencia implica dar por supuesto que en la historia hay demasiada continuidad y que los fallos son una repetici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>M\u00e1s que complots contra la democracia lo que hay es debilidad pol\u00edtica, falta de confianza y negativismo de los electores, oportunismo de los agentes pol\u00edticos o desplazamiento de los centros de decisi\u00f3n hacia lugares no controlables democr\u00e1ticamente<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Lo primero que hay que volver a pensar es el modo como se degradan las democracias. Tendemos a pensar que las democracias mueren a manos de personas armadas. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-03\" class=\"scroll-to\">[3]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">3 \u2014 Levitsky, S.; Ziblatt, D. (2018). How Democracies Die. Nueva York: Crown.\n<\/span><\/span> Ahora bien, al igual que el poder, tampoco la violencia pol\u00edtica es lo que era, por lo que hay que pensar fuera del marco mental del golpe de estado o la insurrecci\u00f3n, y m\u00e1s en t\u00e9rminos de inadaptaci\u00f3n, ineficiencia, degradaci\u00f3n o desequilibrio. Hay quien propone hablar de una \u201cdesconsolidaci\u00f3n\u201d de la democracia, <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-04\" class=\"scroll-to\">[4]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">4 \u2014 Mounk, Y. (2018). The People vs. Democracy. Why our Freedom Is in Danger &amp; How to Save it. Cambridge: Harvard University Press, p. 254.\n<\/span><\/span> un t\u00e9rmino modesto para juzgar la situaci\u00f3n sin excesivo dramatismo y que parece darse por satisfecho si despierta en nosotros la conciencia de que la democracia es m\u00e1s vulnerable de lo que inicialmente pens\u00e1bamos, m\u00e1s inestable de lo que promet\u00edan sus instituciones. M\u00e1s que complots contra la democracia lo que hay es debilidad pol\u00edtica, falta de confianza y negativismo de los electores, oportunismo de los agentes pol\u00edticos o desplazamiento de los centros de decisi\u00f3n hacia lugares no controlables democr\u00e1ticamente.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La democracia amenazada<\/h5>\n\n\n\n<p>Las teor\u00edas acerca de las amenazas actuales contra la democracia se dividen entre las de quienes la ven desafiada por el hecho de que la gente no tiene el poder que deber\u00eda tener y las de quienes piensan que tiene demasiado poder; por exceso o por defecto, podr\u00edamos decir, por la incompetencia de las \u00e9lites o por la irracionalidad de los electores. Si damos por buena esta tipolog\u00eda apresurada, entenderemos que aquello que lamentamos es, en el primer caso, la tecnocracia y, en el segundo, el populismo, mientras que las soluciones pasar\u00edan por limitar el poder del <em>demos<\/em> o por incrementarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los diagn\u00f3sticos del primer tipo suelen describir rigurosamente los procesos de desempoderamiento popular, ya sea por el poder de las \u00e9lites, del capitalismo incompatible con la democracia o de los algoritmos. Puede ocurrir que el lamento se deba a que los gobiernos tengan demasiado poder (lo que amenaza los derechos humanos, por ejemplo) o porque tengan demasiado poco frente a la perversidad de ciertos agentes externos (como cuando constatamos la dificultad de hacer que las grandes empresas paguen impuestos, pongamos por caso). Las propuestas l\u00f3gicas de este campo suelen apuntar hacia una mayor participaci\u00f3n y en la l\u00ednea de una democracia deliberativa m\u00e1s directa.<\/p>\n\n\n\n<p>En el bando de los que lamentan que la democracia sea demasiado directa se critica el mito del votante racional, <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-05\" class=\"scroll-to\">[5]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">5 \u2014 Caplan, B. (2008). The Myth of the Rational Voter. Why Democracies Choose Bad Politics. Princeton: Princeton University Press.\n<\/span><\/span> <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-06\" class=\"scroll-to\">[6]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">6 \u2014 Bartels, L. (2008). \u201cThe Irrational Electorate\u201d. The Wilson Quaterly, n\u00fam. 32, p. 44-50.\n<\/span><\/span> la falta de competencia y responsabilidad de los electores <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-07\" class=\"scroll-to\">[7]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">7 \u2014 Achen, C.; Bartels, L. (2016). Democracy for Realist. Why Elections Do Not Produce Responsive Government. Princeton: Princeton University Press.\n<\/span><\/span> o simplemente el hecho de que el votante medio carezca de la formaci\u00f3n y la informaci\u00f3n necesarias; como dice Brennan, <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-08\" class=\"scroll-to\">[8]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">8 \u2014 Brennan, J. (2016). Against Democracy. Princeton: Princeton University Press.\n<\/span><\/span> o son hobbits (ciudadanos con baja informaci\u00f3n, poco inter\u00e9s y poco deseo de participaci\u00f3n) o hooligans (demasiada informaci\u00f3n y opiniones fuertes con muchos prejuicios). La <em>folk theory of democracy <\/em><span class=\"note-item\"><a href=\"#note-09\" class=\"scroll-to\">[9]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">9 \u2014 Achen, C.; Bartels, L. (2016). Democracy for Realist. Why Elections Do Not Produce Responsive Government. Princeton: Princeton University Press.\n<\/span><\/span>hace derivar toda la legitimidad del consentimiento y no de la representaci\u00f3n, que presupone una ciudadan\u00eda capaz de entender, juzgar y controlar al sistema pol\u00edtico. Hay incluso propuestas epistocr\u00e1ticas m\u00e1s o menos radicales que defienden que la democracia deber\u00eda realizarse con menos participaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La cr\u00edtica a la incompetencia pol\u00edtica puede tambi\u00e9n obedecer a razones de tipo democr\u00e1tico. Existe algo as\u00ed como el derecho a tener un gobierno competente <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-010\" class=\"scroll-to\">[10]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">10 \u2014 Brennan, J. (2016). Against Democracy. Princeton: Princeton University Press, p. 140.\n<\/span><\/span> y lo que tenemos con frecuencia es un electorado irracional e ignorante que impone sus decisiones incompetentes sobre la gente inocente. Si nuestros sistemas pol\u00edticos se muestran incapaces de resolver los problemas de la desigualdad, de garantizar la seguridad sin comprometer los derechos humanos o promover el crecimiento econ\u00f3mico, la posibilidad de confiar en quien prometa esos resultados sin preocuparse demasiado de los formalismos democr\u00e1ticos est\u00e1 siendo una tentaci\u00f3n irresistible en muchos lugares del mundo. De ah\u00ed la insistencia de algunos autores en promover la competencia del sistema pol\u00edtico, en formular versiones m\u00e1s o menos fuertes de epistocracia y en limitar la democracia por razones democr\u00e1ticas. Para ellos la democracia ser\u00eda algo instrumental, que m\u00e1s que un valor en s\u00ed depende de la eficiencia a la hora de producir resultados de acuerdo con criterios de justicia. Los procedimentalistas, por el contrario, se apoyar\u00edan en procesos deliberativos idealizados y estar\u00edan muy interesados en <em>c\u00f3mo<\/em> se toman las decisiones y no tanto en <em>qu\u00e9<\/em> decisiones se toman. Como vemos, los motivos para limitar el poder inmediato de la gente o para ampliarlo apelan siempre al poder de la gente (a lo que quiere el pueblo en su agregaci\u00f3n inmediata o a lo que realmente quiere en la construcci\u00f3n indirecta de su voluntad pol\u00edtica).<\/p>\n\n\n\n<p>Asistimos a la consolidaci\u00f3n de una gran escisi\u00f3n cuyas consecuencias no pueden ser m\u00e1s que da\u00f1inas para una concepci\u00f3n integral y equilibrada de la democracia. Los problemas que dependen del saber experto ir\u00e1n llev\u00e1ndonos hacia un gobierno t\u00e9cnico; las demandas de reconocimiento, que se expresan en el lenguaje de la identidad personal, evolucionar\u00e1n hacia algo parecido al anarquismo. Se asienta as\u00ed una profunda ruptura entre la raz\u00f3n y la expresi\u00f3n. Hoy podemos constatar que, desde el punto de vista de la legitimidad democr\u00e1tica, tanto el <em>solucionismo <\/em>como el expresionismo est\u00e1n sobrecargados. La habilidad de los sistemas democr\u00e1ticos se acreditar\u00e1 en funci\u00f3n de que sean o no capaces de encontrar soluciones a estos problemas al mismo tiempo, sin declarar la victoria voluntarista sobre el principio de realidad o repetir que los problemas relativos a la identidad son cosa del pasado. Se requiere una nueva s\u00edntesis que combine de un modo democr\u00e1ticamente satisfactorio eficacia y reconocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 diagn\u00f3stico acerca de la crisis de la democracia ser\u00eda entonces m\u00e1s acertado y nos dar\u00eda mejores indicaciones acerca de su supervivencia? Mi interpretaci\u00f3n de la crisis actual de la democracia es que algunos de sus valores han dejado de funcionar equlibradamente; en este caso, el principio de realidad y el principio de placer se han disociado: la competencia contrasta con las limitaciones en las que la pol\u00edtica debe desenvolverse y las expectativas de participaci\u00f3n no son compatibles con la complejidad de los asuntos. La articulaci\u00f3n de estas dimensiones ya no resulta inteligible ni f\u00e1cilmente practicable una vez que se ha rebasado cierto umbral de complejidad.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La democracia ha vivido la mayor parte de su historia de glorias pasadas; ahora debe sobrevivir reformulando su funci\u00f3n en el mundo actual y en el futuro.<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Superar esta ruptura requiere, de entrada, un ejercicio de renovaci\u00f3n conceptual. La causa de que el debate est\u00e9 protagonizado por ingenuos y c\u00ednicos se debe a que las cosas no funcionan seg\u00fan la definici\u00f3n simplista de la democracia que manejamos; de ah\u00ed que no tengamos tanto una crisis de la democracia como una crisis de la teor\u00eda de la democracia. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-011\" class=\"scroll-to\">[11]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">11 \u2014 Shattschneider. E. E. (1960). The Semisovereign People: A Realist\u2019s View of Democracy in America. Nueva York: Holt, Rinehart and Winston, p. 131.\n<\/span><\/span> La democracia ha vivido la mayor parte de su historia de glorias pasadas; ahora debe sobrevivir reformulando su funci\u00f3n en el mundo actual y en el futuro.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">C\u00f3mo sobreviven las democracias<\/h5>\n\n\n\n<p>En los numerosos an\u00e1lisis acerca del malestar democr\u00e1tico hay m\u00e1s obituarios que propuestas acerca de lo que deber\u00eda hacerse para que la democracia sobreviva. Plantear\u00e9 tres ejercicios de reanimaci\u00f3n que tienen un cierto car\u00e1cter contraintuitivo porque invitan a completar la democracia frente a su simplificaci\u00f3n habitual, a protegerla frente a s\u00ed misma y a concebirla m\u00e1s como un sistema que como la acci\u00f3n de sujetos individuales.<\/p>\n\n\n\n<p><em>a) Una democracia completa<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La democracia ha de temer m\u00e1s a sus falsos amigos que a sus verdaderos enemigos. Cualquier cosa que quiera defenderse pol\u00edticamente encuentra una justificaci\u00f3n m\u00e1s convincente si se hace en nombre de la democracia que contra ella. Una de las grandes iron\u00edas acerca de c\u00f3mo mueren las democracias es que la misma democracia es usada como pretexto para su subversi\u00f3n; la democracia tiene tanto prestigio que calificamos como tal cualquier cosa que nos gusta. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-012\" class=\"scroll-to\">[12]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">12 \u2014 Mounk, Y. (2018). The People vs. Democracy. Why our Freedom Is in Danger &amp; How to Save it. Cambridge: Harvard University Press, p. 26.\n<\/span><\/span> Las peores perversiones pol\u00edticas suelen hacerse en nombre de una democracia de la que se ha aislado un momento, un valor o una dimensi\u00f3n, como ocurri\u00f3 con el fascismo y el comunismo que la invocaban y pretend\u00edan revitalizarla. Wendy Brown <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-013\" class=\"scroll-to\">[13]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">13 \u2014 Brown, W. (2015). Undoing the Demos: Neoliberalism\u2019s Stealth Revolution. Cambridge: MIT Press.\n<\/span><\/span> llama desdemocratizaci\u00f3n a aquella forma muy contempor\u00e1nea de corrupci\u00f3n de la pol\u00edtica que amenaza la democracia sin atacar sus principios, en nombre incluso de ellos: el liberalismo apela a la libertad, el populismo niega las mediaciones institucionales para encontrar la unidad del \u201cverdadero\u201d pueblo\u2026 Es este homenaje inquietante a los principios de la democracia el que caracteriza esta nueva perversi\u00f3n frente al cl\u00e1sico totalitarismo abiertamente antidemocr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Cualquier elemento de la democracia tomado aisladamente termina produciendo algo que tiene poco que ver con lo que deber\u00edamos esperar de ella. La actual crisis de la democracia es, a mi juicio, una crisis de unilateralizaci\u00f3n de alguno de sus elementos. Este es el sentido en el que cabr\u00eda pensar incluso la posibilidad de que fracasara la democracia permaneciendo intacta. Podr\u00eda suceder que los elementos fundamentales de la democracia siguieran operando, pero no lo hicieran de manera conjunta, equilibradamente. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-014\" class=\"scroll-to\">[14]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">14 \u2014 Runciman, D. (2018). How Democracies End. Nova York: Basic Books, p. 6.\n<\/span><\/span> Lo que m\u00e1s fragiliza nuestras instituciones democr\u00e1ticas es su mutilaci\u00f3n o reduccionismo, su simplificaci\u00f3n. La democracia es un conjunto de valores y procedimientos que hay que saber orquestar y equilibrar (participaci\u00f3n ciudadana, elecciones libres, juicio de los expertos, soberan\u00eda nacional, protecci\u00f3n de las minor\u00edas, primac\u00eda del derecho, autoridades independientes, rendici\u00f3n de cuentas, deliberaci\u00f3n, representaci\u00f3n\u2026).<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos de trabajar en favor de una cultura pol\u00edtica m\u00e1s compleja y matizada. Uno de nuestros principales problemas tiene su origen precisamente en el hecho de que cuando las sociedades se polarizan en torno a contraposiciones simples no dan lugar a procesos democr\u00e1ticos de calidad. \u00bfC\u00f3mo se puede promover una cultura pol\u00edtica en la que los planteamientos matizados y complejos no sean castigados sistem\u00e1ticamente con la desatenci\u00f3n e incluso el desprecio? \u00bfC\u00f3mo se puede evitar que sean tan rentables electoralmente la simpleza y el mero rechazo? Hagamos intervenir en el proceso democr\u00e1tico m\u00e1s valores, actores e instancias, pensemos un equilibrio m\u00e1s sofisticado entre todo ello y habremos puesto las bases para la supervivencia de la democracia en el siglo xxi. Solo una democracia compleja es una democracia completa.<\/p>\n\n\n\n<p><em>b) Proteger a la democracia de s\u00ed misma<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Las democracias representativas tienen hoy dos enemigos: el mundo acelerado, la predominancia de los mercados globalizados, por un lado, y la <em>hybris <\/em>de la ciudadan\u00eda, por el otro, es decir, la ambivalencia de una sociedad a la que la pol\u00edtica debe obedecer, por supuesto, pero cuyas exigencias, por estar poco articuladas pol\u00edticamente, son con frecuencia contradictorias, incoherentes y disfuncionales. Mencionar este segundo peligro es romper un tab\u00fa, porque buena parte de nuestra clase pol\u00edtica y quienes escriben de pol\u00edtica suelen practicar una adulaci\u00f3n al pueblo, al que no sit\u00faan en ning\u00fan horizonte de responsabilidad. Pocos hablan de las amenazas \u201cdemocr\u00e1ticas\u201d a la democracia, las que proceden del imperio de la demoscopia, la participaci\u00f3n sin igualdad efectiva, las expectativas exageradas o la transparencia absolutizada. Al se\u00f1alar esta carencia no pretendo invalidar el principio de que en una democracia el \u00fanico soberano es el pueblo; me limito a subrayar que la democracia representativa es el mejor invento de que hemos sido capaces para compatibilizar, no sin tensiones, este principio con la complejidad de los asuntos pol\u00edticos, la contraposici\u00f3n entre eficiencia y soberan\u00eda que mencionaba al describir las amenazas de la democracia. \u00bfY si la democracia fuera un sistema cuya inteligencia en el fondo consiste en que es capaz de combinar institucionalmente la soberan\u00eda popular con la sospecha hacia esa misma soberan\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso cabe afirmar sin exageraci\u00f3n que, desde la m\u00e1s modesta tecnolog\u00eda hasta los procedimientos pol\u00edticos m\u00e1s sofisticados, los sistemas de gobierno son tanto m\u00e1s inteligentes cuanto m\u00e1s pueden resistir a la obstinaci\u00f3n de quienes gobiernan (sea el pueblo soberano o sus eventuales representantes). Todo el progreso humano est\u00e1 en juego se juega en ese dif\u00edcil equilibrio entre permitir a la voluntad humana gobernar los acontecimientos e impedir al mismo tiempo la arbitrariedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Un sistema inteligente es, por as\u00ed decirlo, un sistema que nos protege no solo frente a otros sino tambi\u00e9n frente a nosotros mismos. Se configura tras la experiencia de los peligros que somos capaces de autogenerar y frente al atavismo de considerar que nuestro peor enemigo es siempre alguien distinto de nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Una sociedad est\u00e1 bien gobernada cuando resiste el paso de malos gobernantes. La democracia unicamente puede sobrevivir si la inteligencia del sistema compensa la mediocridad de los actores<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Para actuar con este tipo de inteligencia contraintuitiva, hay que haber ca\u00eddo en la cuenta, por ejemplo, de que lo que amenaza una sociedad no son tanto las armas nucleares en poder del enemigo sino sus propias centrales nucleares; la amenazan menos las armas biol\u00f3gicas del enemigo que ciertos experimentos de su sistema cient\u00edfico; la amenaza no tanto la invasi\u00f3n de soldados extranjeros sino la propia criminalidad organizada y la demanda de los propios drogadictos; la amenaza no es tanto el hambre y la muerte causados por la guerra sino la invalidez y la muerte causadas por sus accidentes de tr\u00e1fico. Es decir, lo que m\u00e1s impide que las sociedades plurales decidan libremente su destino no es tanto un obst\u00e1culo exterior como la propia falta de acuerdo en su seno. La soluci\u00f3n no pasa por las personas, me permito concluir, sino por mejorar los sistemas que nos protejan contra las personas, contra nuestros errores, nuestra demencia o nuestra maldad.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><em>c) Sobreponerse a los malos gobernantes<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Para entender qu\u00e9 es un sistema de inteligencia colectiva \u2014como se supone que deber\u00eda serlo la pol\u00edtica en una sociedad democr\u00e1tica\u2014 puede resultarnos ilustrativo el experimento mental planteado por Robert Geyer y Samir Rihani: <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-015\" class=\"scroll-to\">[15]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">15 \u2014 Geyer, R.; Rihani, S. (2010). Complexity and Public Policy. A New Approach to 21st Century Politics, Policy and Society. Londres: Routledge, p. 188.\n<\/span><\/span> \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda si los gobernadores del Banco de Inglaterra fueran sustituidos por una habitaci\u00f3n llena de monos? Si uno tuviera que responder r\u00e1pidamente a esta pregunta, la intuici\u00f3n inmediata le llevar\u00eda a asegurar que la econom\u00eda brit\u00e1nica colapsar\u00eda. Ahora bien, a nada que hayamos podido reflexionar un poco y superar el automatismo en la respuesta, si miramos las cosas desde la perspectiva de complejidad de los sistemas, la respuesta ser\u00eda muy diferente: el gobierno de los monos pondr\u00eda de manifiesto hasta qu\u00e9 punto estamos gobernados m\u00e1s por sistemas que por personas, con equilibrios, contrapesos y correcciones autom\u00e1ticas, por lo que los monos no har\u00edan tanto da\u00f1o como podr\u00eda temerse.<\/p>\n\n\n\n<p>respuestas iniciales se pone de manifiesto hasta qu\u00e9 punto somos deudores de un modo de pensar centrado en los individuos y los l\u00edderes, en el corto plazo y en la falta de atenci\u00f3n a las condiciones sist\u00e9micas en las que tienen lugar nuestras acciones. Seguimos pensando que el gobierno es una acci\u00f3n heroica de las personas en vez de entender que se trata de configurar sistemas inteligentes. Por eso hablamos de liderazgo con unas connotaciones tan personalizadas, la atenci\u00f3n p\u00fablica se interesa principalmente por las cualidades personales de quienes nos gobiernan, nos preocupa m\u00e1s descubrir a los culpables que reparar los malos dise\u00f1os estructurales.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo lo que sea poner el foco en el ser humano para designar los problemas que tenemos \u2014la teor\u00eda de que lo importante es el ser humano, sea desde la perspectiva de las caracter\u00edsticas personales del l\u00edder o de las motivaciones del votante individual en clave de <em>rational choice<\/em>\u2014 lleva consigo una infravaloraci\u00f3n de las propiedades sist\u00e9micas de la complejidad social.<\/p>\n\n\n\n<p>Los principales problemas a los que se enfrenta hoy la humanidad tienen el car\u00e1cter de problemas planteados por una realidad interdependiente y concatenada ante los cuales sus componentes individuales son ciegos: insostenibilidad, riesgos financieros y, en general, aquellos que est\u00e1n provocados por una larga cadena de comportamientos individuales que pueden no ser malos en s\u00ed mismos, pero s\u00ed lo es su desordenada agregaci\u00f3n. De ah\u00ed que no se trate tanto de modificar los comportamientos individuales como de configurar adecuadamente su interacci\u00f3n, y esa es precisamente la tarea que podemos designar como <em>inteligencia colectiva<\/em>. Se gana mucho m\u00e1s mejorando los procedimientos que mejorando a las personas que los dirigen. No deber\u00edamos esperar tanto de las virtudes de quienes componen un sistema complejo ni temer mucho de sus vicios; lo que realmente deber\u00eda inquietarnos es si su interconexi\u00f3n est\u00e1 bien organizada, y c\u00f3mo son las reglas, los procesos y las estructuras que configuran esa interdependencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Las sociedades est\u00e1n bien gobernadas cuando las gobiernan sistemas en los que se sintetiza una inteligencia colectiva (reglas, normas y procedimientos) y no cuando tienen al frente personas especialmente dotadas. Podr\u00edamos prescindir de las personas inteligentes, pero no de los sistemas inteligentes; esto se suele decir de otra manera: una sociedad est\u00e1 bien gobernada cuando resiste el paso de malos gobernantes. Estos 200 a\u00f1os de democracia han configurado precisamente una constelaci\u00f3n institucional en la que un conjunto de experiencias han cristalizado en estructuras, procesos y reglas (especialmente las constituciones) que proporcionan a la democracia un alto grado de inteligencia sist\u00e9mica, una inteligencia que no est\u00e1 en las personas sino en los componentes constitutivos del sistema. De alguna manera esto hace al r\u00e9gimen democr\u00e1tico independiente de las personas concretas que act\u00faan e incluso de quienes lo dirigen, y hace que tambi\u00e9n sea resistente frente a los fallos y debilidades de los actores individuales. Por eso la democracia tiene que ser pensada como algo que funciona con el votante y el pol\u00edtico medio; \u00fanicamente sobrevive si la propia inteligencia del sistema compensa la mediocridad de los actores, incluido el eventual paso de unos monos por el gobierno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Obituarios de la democracia Sobre la vida y la muerte de la democracia llevamos ya bastante tiempo discutiendo y su fallecimiento ha sido anunciado casi tantas veces como la muerte de Dios o la del hombre. 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