{"id":74545,"date":"2024-05-11T15:19:14","date_gmt":"2024-05-11T13:19:14","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaidees.cat\/de-lonada-democratitzadora-al-tsunami-autocratitzador\/"},"modified":"2024-06-11T08:32:53","modified_gmt":"2024-06-11T06:32:53","slug":"de-lonada-democratitzadora-al-tsunami-autocratitzador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/de-lonada-democratitzadora-al-tsunami-autocratitzador\/","title":{"rendered":"De la ola democratizadora al tsunami autocratizador"},"content":{"rendered":"\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El desaf\u00edo para las democracias en el siglo XX: la cantidad y la calidad de la competici\u00f3n electoral<\/h5>\n\n\n\n<p>Hace 50 a\u00f1os, con la Revoluci\u00f3n de los Claveles, se inici\u00f3 la Tercera Ola de democratizaci\u00f3n en el mundo. La primera ola es la que, entre 1828 y 1926, trajo el sufragio universal a una treintena de pa\u00edses de Europa y Am\u00e9rica. Y la segunda ola es la que, tras la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial, expandi\u00f3 la democracia a pa\u00edses que hab\u00edan sufrido reg\u00edmenes totalitarios o hab\u00edan sido ocupados por los mismos. De Jap\u00f3n a Alemania la libertad pol\u00edtica empez\u00f3 a conjugarse en idiomas muy diversos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la gran ola fue la iniciada hace medio siglo en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica. Desde la revoluci\u00f3n portuguesa de 1974 hasta la ca\u00edda de los reg\u00edmenes comunistas en 1989, una marea de libertad recorri\u00f3 todo el mundo, con un \u00e9nfasis particular en Iberoam\u00e9rica. Un gran n\u00famero de pa\u00edses en Am\u00e9rica Latina pasaron de tener reg\u00edmenes dictatoriales por defecto, con epis\u00f3dicos par\u00e9ntesis democr\u00e1ticos, a contar con la democracia como su sistema pol\u00edtico b\u00e1sico, aunque, a su vez, en ocasiones se deslicen por la pendiente dictatorial. Pero, incluso los autoritarismos m\u00e1s intransigentes, como Rusia, intentan parecer democracias, celebrando elecciones (eso s\u00ed, ama\u00f1adas) cada cierto tiempo. La liturgia pol\u00edtica en el planeta es democr\u00e1tica. Pero \u00bflo es tambi\u00e9n la pr\u00e1ctica? Seg\u00fan <em>The Economist Intelligence Unit<\/em>, en estos momentos s\u00f3lo el 8% de la poblaci\u00f3n mundial vive en una \u00abdemocracia plena\u00bb; o sea, un sistema pol\u00edtico que cumpla estas dos funciones: por un lado, proteger los derechos civiles y pol\u00edticos de su ciudadan\u00eda y, por el otro, mantener un sistema de elecciones competitivo y en el que el partido en el gobierno no cuente con ventajas injustas.<\/p>\n\n\n\n<p>En este art\u00edculo abordaremos tres puntos. El primero es la salud de la democracia en el mundo; es decir, la lucha entre los reg\u00edmenes libres y los autocr\u00e1ticos. De acuerdo a numerosos observadores, vivimos un peligroso retroceso de la libertad en el mundo. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-01\" class=\"scroll-to\">[1]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">1 \u2014 L\u00fchrmann, A.; Lindberg, S. I. (2019). \u201cA third wave of autocratization is here: what is new about it?\u201d. Democratization, vol. 26, n\u00fam. 7, p. 1095-1113.\n<\/span><\/span> A la tercera ola de la democracia le estar\u00eda sucediendo ahora una tercera ola de la autocracia. Incluso dentro de la Uni\u00f3n Europea, hogar de algunas de las democracias m\u00e1s s\u00f3lidas del mundo, se pueden encontrar ejemplos de democracias defectuosas, como Hungr\u00eda o Polonia. De acuerdo a otros autores, el retroceso de la democracia es coyuntural, y la tendencia estructural de la humanidad hacia mayores cotas de libertad no se ha alterado. El mundo continuar\u00eda pues avanzando hacia lo que Francis Fukuyama defini\u00f3, tras la ca\u00edda del muro de Berlin, como el \u201cfin de la historia\u201d. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-02\" class=\"scroll-to\">[2]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">2 \u2014 Fukuyama, F. (1992). The end of History and the Last man. Nueva York: Free Press.\n<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>S\u00f3lo el 8% de la poblaci\u00f3n mundial vive en una democracia plena; un sistema pol\u00edtico que proteja los derechos civiles y pol\u00edticos de su ciudadan\u00eda y que mantenga un sistema de elecciones competitivo<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>El segundo punto que exploraremos es la prognosis sobre la democracia en nuestro continente en general y en Espa\u00f1a en particular. Y el tercer punto no ser\u00e1 sobre la cantidad de democracia, sino sobre su calidad y naturaleza. Porque, a lo largo de d\u00e9cadas, se ha producido una revoluci\u00f3n silenciosa en las democracias m\u00e1s estables del mundo: ya no podemos hablar exclusivamente de una competici\u00f3n entre fuerzas de izquierdas contra fuerzas de derechas, sino que tenemos otros actores, como los populismos, que han ganado peso. Y, junto con los populismos, ha mutado la representaci\u00f3n tradicional asignada a los partidos de izquierdas y derechas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La salud de la democracia<\/h5>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el V-DEM Institute, <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-03\" class=\"scroll-to\">[3]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">3 \u2014 V-Dem Institute (2023). Democracy Report 2023: Defiance in the Face of Autocratization. Disponible en l\u00ednea.\n<\/span><\/span> que es posiblemente el instituto m\u00e1s citado e influyente a la hora de evaluar cr\u00edticamente el estado de la democracia en el mundo, en estos momentos el 72% de la poblaci\u00f3n mundial vive en una autocracia. Eso es poqu\u00edsimo si nos comparamos con 1789, cuando el 100% del planeta estaba en manos de d\u00e9spotas, ilustrados o no. Pero, si simplemente miramos una d\u00e9cada atr\u00e1s, el aumento de los reg\u00edmenes dictatoriales es espectacular. En 2012 apenas un 46% de la poblaci\u00f3n mundial estaba gobernada por tiranos. Es decir, desde los coletazos de la Gran Recesi\u00f3n, un espectro siniestro se ha desplazado por el planeta recortando libertades individuales y deteriorando la competici\u00f3n electoral a favor de los gobernantes.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, esa es la manera habitual en la que \u201cmueren las democracias\u201d . <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-04\" class=\"scroll-to\">[4]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">4 \u2014 Levitsky, S.; Ziblatt, D. (2019). How democracies die. Crown.\n<\/span><\/span> Mentre que a la segona meitat del segle XX l\u2019habitual era que la democr\u00e0cia col\u00b7laps\u00e9s amb cops d\u2019estat, amb militars sortint de les casernes i ocupant el Congr\u00e9s i el palau presidencial, ara el normal s\u00f3n els anomenats <em>autocops<\/em>, mitjan\u00e7ant els quals els governants elegits democr\u00e0ticament es perpetuen en el poder a trav\u00e9s d\u2019un gradual, encara que de vegades abrupte, control de tots els aparells de l\u2019Estat. De Nicaragua i Vene\u00e7uela a R\u00fassia o l\u2019\u00cdndia, aquest \u00e9s el procediment regular pel qual els presidents acumulen un exc\u00e9s de poder. En ocasions, aquest proc\u00e9s d\u2019autocratitzaci\u00f3 no arriba a consumar-se del tot i, en un moment donat, es produeix una transfer\u00e8ncia de poder a l\u2019oposici\u00f3. Ho acabem de veure a Pol\u00f2nia. I, en un estadi inferior, \u00e9s el que va succeir amb la vict\u00f2ria de Biden davant Trump. Malgrat el desgast a qu\u00e8 va ser sotmesa la democr\u00e0cia m\u00e9s antiga del m\u00f3n durant la presid\u00e8ncia de Trump, i del sens dubte preocupant assalt al Capitoli, aquesta va sobreviure al mandat d\u2019un president decididament populista. Com a m\u00ednim, va resistir al primer embat. Si el novembre d\u2019aquest any Trump pot presentar-se a les eleccions i les torna a guanyar, llavors la situaci\u00f3 podria ser diferent. Per\u00f2, de moment, la democr\u00e0cia americana no ha mort.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la imagen global no es tan halag\u00fce\u00f1a. El nivel de democracia para el ciudadano promedio en todo el mundo ha retrocedido a niveles comparables a los experimentados en 1986. La democracia se ha deteriorado con particular fuerza en algunas regiones, como el Asia-Pac\u00edfico, donde ha ca\u00eddo a niveles de 1978. Se est\u00e1 de hecho acelerando el deterioro de las democracias en todas las esquinas del mundo. En el mundo en su conjunto, desde 1994 los expertos han documentado que las libertades civiles y los derechos pol\u00edticos de un tercio de la poblaci\u00f3n del planeta se han reducido de forma sustancial. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-05\" class=\"scroll-to\">[5]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">5 \u2014 Boese, V. A.; Lindberg, S. I.; L\u00fchrmann, A. (2021). \u201cWaves of autocratization and democratization: a rejoinder\u201d. Democratization, vol. 28, n\u00fam. 6, p. 1202-1210.\n<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En el mundo en su conjunto, desde 1994 las libertades civiles y los derechos pol\u00edticos de un tercio de la poblaci\u00f3n del planeta se han reducido de forma sustancial<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Algunos autores subrayan que no podemos hablar todav\u00eda de una ola autocratizadora <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-06\" class=\"scroll-to\">[6]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">6 \u2014 Skaaning, S. E. (2020). \u201cWaves of autocratization and democratization: a critical note on conceptualization and measurement\u201d. Democratization, vol. 27, n\u00fam. 8, p. 1533-1542.\n<\/span><\/span>y que el concepto mismo de \u201cola\u201d es cuestionable dado que dentro de la caja de autocratizaci\u00f3n tenemos fen\u00f3menos muy distintos. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-07\" class=\"scroll-to\">[7]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">7 \u2014 Tomini, L. (2021). \u201cDon\u2019t think of a wave! A research note about the current autocratization debate\u201d. Democratization, vol. 28, n\u00fam. 6, p. 1191-1201.\n<\/span><\/span> La represi\u00f3n de la oposici\u00f3n llevada a cabo por Putin es distinta de las violaciones de los derechos humanos de Duterte en Filipinas, de los abusos de Bolsonaro en Brasil o Modi en India, de las acciones de Orb\u00e1n en Hungr\u00eda o de la p\u00e9rdida de calidad democr\u00e1tica en los EEUU de Trump. <\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>En todos estos pa\u00edses, el p\u00e9ndulo ha girado hacia menores libertades, pero, mientras en unos casos estamos delante de autocracias duras, en otros, lo que se ha deteriorado es el ambiente medi\u00e1tico y la discusi\u00f3n p\u00fablica, como en EEUU.<\/p>\n\n\n\n<p>Si descendemos al nivel de los detalles del deterioro democr\u00e1tico en el mundo, podemos ver algunas tendencias preocupantes. Primero, la represi\u00f3n gubernamental de las organizaciones de la sociedad civil ha estado aumentando durante estos a\u00f1os, afectando ya a 37 pa\u00edses. Dado que las ONG desempe\u00f1an un papel crucial en la promoci\u00f3n de la participaci\u00f3n ciudadana y la defensa de los derechos humanos, su represi\u00f3n tiene un impacto negativo por partida doble en la salud de la democracia, laminando tanto las opciones de la oposici\u00f3n democr\u00e1tica hoy como las del futuro, desincentivando la conexi\u00f3n de las nuevas generaciones con los valores de los reg\u00edmenes libres.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, otro pilar fundamental de la democracia, la libertad de expresi\u00f3n, se est\u00e1 deteriorando en 35 pa\u00edses. Esto representa de nuevo un aumento significativo en comparaci\u00f3n con hace una d\u00e9cada, cuando en solo 7 pa\u00edses observ\u00e1bamos este fen\u00f3meno. Este declive es importante porque mina un aspecto esencial de las democracias: la capacidad de las sociedades para discutir abierta y libremente los problemas que les conciernen. Es interesante ver la diferencia entre la ca\u00edda de la democracia en los a\u00f1os 30 del siglo pasado y en la actualidad. Mientras entonces lo que estaba en peligro era la libertad de asociaci\u00f3n, con la prohibici\u00f3n de los partidos pol\u00edticos, en la actualidad las democracias sufren m\u00e1s por la p\u00e9rdida de la libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"740\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Victor-Lapuente-imatge-interior-extra-min.png?resize=1024%2C740&#038;ssl=1\" alt=\"Victor Lapuente imatge interior extra-min\" class=\"wp-image-74987\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Victor-Lapuente-imatge-interior-extra-min.png?resize=1024%2C740&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Victor-Lapuente-imatge-interior-extra-min.png?resize=300%2C217&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Victor-Lapuente-imatge-interior-extra-min.png?resize=768%2C555&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Victor-Lapuente-imatge-interior-extra-min.png?resize=1536%2C1109&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Victor-Lapuente-imatge-interior-extra-min.png?resize=1200%2C867&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Victor-Lapuente-imatge-interior-extra-min.png?resize=767%2C554&amp;ssl=1 767w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Victor-Lapuente-imatge-interior-extra-min.png?w=1800&amp;ssl=1 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Marine Le Pen, ovacionada por el p\u00fablico congregado en el pabell\u00f3n de Le D\u00f4me en un mitin del Frente Nacional. Marsella, Francia, 19 de abril de 2017. Fotograf\u00eda: Jordi Borr\u00e0s<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Unido a esto encontramos el tercer aspecto: el agravamiento de la censura gubernamental de los medios de comunicaci\u00f3n. En los \u00faltimos diez a\u00f1os, los expertos advierten de que este aspecto ha empeorado en nada m\u00e1s y nada menos que 47 pa\u00edses. Limitar la independencia de los medios y su capacidad para informar de manera imparcial socava los reg\u00edmenes democr\u00e1ticos de forma ineludible. Como se ha se\u00f1alado tambi\u00e9n en varias ocasiones, una de las variables m\u00e1s correlacionadas con la ausencia de corrupci\u00f3n pol\u00edtica en un pa\u00eds es la libertad de prensa, entendida como independencia de las presiones del gobierno (u otros grupos organizados). La verdad es la primera v\u00edctima de la guerra contra la democracia.<\/p>\n\n\n\n<p>El resultado global es preocupante. El hecho de que el 72% de la poblaci\u00f3n mundial, es decir, 5.7 billones de personas, viva en autocracias en 2022 es una estad\u00edstica impactante. Por primera vez en m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, tenemos m\u00e1s pa\u00edses en la categor\u00eda m\u00e1s siniestra de los reg\u00edmenes pol\u00edticos (las llamadas autocracias cerradas) que en la m\u00e1s agradable (las democracias liberales). Esto plantea cuestiones cruciales sobre el equilibrio de poder a largo plazo en el mundo. Los pesimistas corren a trazar paralelismos con el periodo de entreguerras del siglo XX, puesto que en la actualidad hemos alcanzado un r\u00e9cord que no ve\u00edamos desde entonces: que las autocracias cerradas controlen, aproximadamente, un tercio del PIB mundial. Dicho en otros t\u00e9rminos, las dictaduras no han gozado de un poder econ\u00f3mico tan fuerte como el que ten\u00edan las potencias del eje Alemania-Jap\u00f3n-Italia y sus sat\u00e9lites como la Espa\u00f1a de Franco. Los optimistas contraponen, quiz\u00e1s con m\u00e1s fe y esperanza que datos y teor\u00edas, que las dictaduras de hoy, a pesar de su poder\u00edo econ\u00f3mico, no son capaces de proyectar un modelo de vida alternativo que pueda cautivar las mentes de los j\u00f3venes, intelectuales y otros grupos sociales \u201cde vanguardia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Limitar la independencia de los medios y su capacidad para informar de manera imparcial socava los reg\u00edmenes democr\u00e1ticos de forma ineludible<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>A diferencia de los a\u00f1os 30 del siglo pasado, cuando hordas de entusiastas se un\u00edan a los movimientos fascistas o comunistas, o incluso en los a\u00f1os 60 y 70, cuando muchos se vieron seducidos tambi\u00e9n por movimientos guerrilleros subversivos, en la actualidad las dictaduras no han sabido recrear una utop\u00eda similar. No hay grandes l\u00edderes de opini\u00f3n ni grandes artistas ni grandes escuelas de pensamiento defendiendo con \u00e9xito, en las sociedades occidentales, el modelo de desarrollo de Rusia, de Arabia Saud\u00ed o de China.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El futuro de la democracia<\/h5>\n\n\n\n<p>No obstante, quiz\u00e1s es cuesti\u00f3n de tiempo. Los polit\u00f3logos subrayan, aunque es un hallazgo sometido a fuerte discusi\u00f3n, que, entre las nuevas generaciones de norteamericanos y europeos existe una \u201cdesconexi\u00f3n democr\u00e1tica\u201d. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-08\" class=\"scroll-to\">[8]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">8 \u2014 Foa, R. S.; Mounk, I. (2016). \u201cThe Danger of Deconsolidation: The democratic disconnect\u201d. Journal of Democracy, vol. 27, n\u00fam. 3, p. 5. Disponible en l\u00ednea.\n<\/span><\/span> En particular, los millenials se han vuelto m\u00e1s c\u00ednicos respecto del valor de la democracia como sistema pol\u00edtico y m\u00e1s dispuestos a expresar su apoyo a alternativas autoritarias, sobre todo si el bienestar de la comunidad est\u00e1 en peligro. Un ejemplo ser\u00eda la docilidad con la que las ciudadan\u00edas de las democracias m\u00e1s avanzadas del mundo aceptaron los recortes de libertades durante la pandemia de la Covid-19. Sin embargo, tambi\u00e9n existe la opini\u00f3n contraria. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-09\" class=\"scroll-to\">[9]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">9 \u2014 Voeten, E. (2016). \u201cAre people really turning away from democracy?\u201d Disponible en l\u00ednea en SSRN.\n<\/span><\/span> El hecho de que los <em>millennials <\/em>sean ligeramente m\u00e1s favorables hacia formas no democr\u00e1ticas de gobernar sus pa\u00edses podr\u00eda ser un efecto de edad m\u00e1s que de cohorte. Es decir, del hecho de que son j\u00f3venes y no de que lo son en estos a\u00f1os concretos. A nivel general, los <em>millennials <\/em>no son muy diferentes en sus puntos de vista sobre sistemas pol\u00edticos que los j\u00f3venes a mediados de los a\u00f1os 1990 y, si se analiza la confianza en las instituciones democr\u00e1ticas reales, surge el patr\u00f3n diametralmente opuesto: en EEUU, las personas de generaciones mayores han perdido la fe en el congreso y el ejecutivo m\u00e1s que los <em>millennials<\/em>. En Europa (Occidental) los datos no son tan contundentes, pero en la fuerte discusi\u00f3n acad\u00e9mica se empieza a abrir camino una conclusi\u00f3n: los niveles de confianza de las ciudadan\u00edas en las instituciones democr\u00e1ticas var\u00edan notablemente de a\u00f1o a a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Un estudio reciente ha desmontado el mito de que unos niveles m\u00e1s altos de democracia deber\u00edan tener un efecto s\u00f3lido y positivo sobre el apoyo p\u00fablico a la democracia como sistema pol\u00edtico en un pa\u00eds. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-010\" class=\"scroll-to\">[10]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">10 \u2014 Claassen, C. (2020). \u201cIn the mood for democracy? Democratic support as thermostatic opinion\u201d. American Political Science Review, vol. 114, n\u00fam. 1, p. 36-53.\n<\/span><\/span> . Este trabajo encuentra lo que se puede denominar un <em>efecto termost\u00e1tico<\/em>, por el cual los cambios en los niveles de democracia objetivos en un pa\u00eds est\u00e1n asociados con reacciones p\u00fablicas <em>opuestas<\/em>: los aumentos de la democracia debilitan, no fortalecen, el \u00e1nimo democr\u00e1tico de la poblaci\u00f3n, mientras que disminuciones en los niveles de democracia, refuerzan el \u00e1nimo democr\u00e1tico de la ciudadan\u00eda. Y, de forma crucial, son los aspectos contramayoritarios de la democracia (como un poder judicial fuerte y una mayor protecci\u00f3n de los derechos individuales frente al poder) los que m\u00e1s afectan al esp\u00edritu democr\u00e1tico de la poblaci\u00f3n. Mientras que las mejoras en los aspectos electorales de la democracia (como un recuento de los resultados electorales m\u00e1s eficiente) apenas altera al \u00e1nimo ciudadano, los incrementos de las garant\u00edas judiciales ante los poderes p\u00fablicos socavan de forma significativa el apoyo de la ciudadan\u00eda a la democracia. En general, la imagen del ciudadano democr\u00e1tico que surge de este estudio es el de una persona m\u00e1s voluble e intolerante de lo que se ha sugerido tradicionalmente en la literatura especializada.<\/p>\n\n\n\n<p>Hagamos una peque\u00f1a parada ahora en Espa\u00f1a. Seg\u00fan un estudio reciente, <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-011\" class=\"scroll-to\">[11]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">11 \u2014 Van der Meer, T. W. G.; Van Erkel, P. F. A. (2023). \u201cMoving beyond the political trust crisis debate: Residual analyses to understand trends in political trust\u201d. European Journal of Political Research. Disponible en l\u00ednea.\n<\/span><\/span> hay motivos para una preocupaci\u00f3n particular en el caso espa\u00f1ol. Como es bien sabido, la confianza de los ciudadanos de un pa\u00eds en sus representantes pol\u00edticos sube en las buenas coyunturas (econ\u00f3micas y pol\u00edticas) y baja en tiempos de crisis. De forma natural, si el pa\u00eds est\u00e1 experimentando una recesi\u00f3n, la gente empieza a desconfiar del gobierno y del parlamento, pero, cuando llega la recuperaci\u00f3n, la ciudadan\u00eda retoma la confianza en las instituciones centrales de la democracia. Con esta idea en mente, los autores de este estudio midieron la diferencia entre la confianza que deber\u00edamos esperar en funci\u00f3n de la coyuntura del momento y la confianza real que observaban en m\u00e1s de una docena de pa\u00edses de la Europa occidental. Y comprobaron que, efectivamente, esa diferencia tend\u00eda a cero en casi todas las naciones.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Los <em>millenials <\/em>se han vuelto m\u00e1s c\u00ednicos respecto del valor de la democracia y est\u00e1n m\u00e1s dispuestos a expresar su apoyo a alternativas autoritarias cuando el bienestar de la comunidad est\u00e1 en peligro<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Pero encontraron dos excepciones destacadas, Francia y Espa\u00f1a. En ambos pa\u00edses la ca\u00edda de la confianza ciudadana en sus instituciones democr\u00e1ticas fue mucho m\u00e1s aguda de la ya aguda ca\u00edda que ser\u00eda de esperar en ambos pa\u00edses tras la devastadora crisis econ\u00f3mica y pol\u00edtica que sufrieron. En otras palabras, la confianza en las instituciones fundamentales de la democracia sufre un problema estructural tanto en Francia como en Espa\u00f1a. Existe, en otras palabras, lo que podr\u00edamos denominar una <em>frustraci\u00f3n estructural<\/em>, un desencanto ciudadano que no responde s\u00f3lo a los vaivenes de la coyuntura, como ocurre en otros pa\u00edses, sino que parece ser permanente.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La mutaci\u00f3n de las democracias<\/h5>\n\n\n\n<p>Si giramos el foco de la cantidad de democracia a su calidad o naturaleza, tambi\u00e9n encontramos un cambio significativo durante el siglo XXI. Desde la postguerra se ha ido produciendo una revoluci\u00f3n silenciosa en las democracias m\u00e1s avanzadas del mundo. Miremos, por ejemplo, a las \u00faltimas elecciones presidenciales francesas, con Macron a un lado y Le Pen al otro. Ninguno de los dos representaba a las dos grandes familias pol\u00edticas que han dominado las democracias durante d\u00e9cadas: la socialdemocracia (o centro-izquierda) y el conservadurismo (o centro-derecha). La contienda por el El\u00edseo fue entre un candidato de la \u201c\u00e9lite\u201d, econ\u00f3mica y pol\u00edtica (Macron), frente a una candidata \u201cpopular\u201d o populista (Le Pen).<\/p>\n\n\n\n<p>La tradicional lucha entre izquierda y derecha ha evolucionado significativamente en los \u00faltimos a\u00f1os. En lugar de una divisi\u00f3n estricta entre estas ideolog\u00edas, ahora vemos una creciente disputa entre pol\u00edticos del <em>establishment <\/em>y populistas en muchas democracias. Un ejemplo claro es Am\u00e9rica Latina, donde candidatos de extrema izquierda como Lula o Boric se enfrentan a candidatos de extrema derecha como Bolsonaro o Kast. Esta polarizaci\u00f3n ha llevado a una mayor volatilidad en los resultados electorales y ha desafiado la estabilidad pol\u00edtica en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, en aquellas democracias donde la lucha entre izquierda y derecha sigue siendo importante, ha surgido una din\u00e1mica diferente. En el siglo XX, la disputa sol\u00eda enfrentar a representantes de votantes menos educados y con menos ingresos (partidos de izquierda) contra representantes de votantes con mayor educaci\u00f3n y mayores ingresos (partidos de derecha). Sin embargo, esta din\u00e1mica ha cambiado radicalmente en la mayor\u00eda de las democracias occidentales. Ahora, los partidos de izquierda a menudo atraen a votantes con un mayor nivel educativo, mientras que los de derecha tienden a representar a la poblaci\u00f3n m\u00e1s rica.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La tradicional lucha entre izquierda y derecha ha evolucionado en los \u00faltimos a\u00f1os. En lugar de una divisi\u00f3n estricta entre estas ideolog\u00edas, ahora vemos una creciente disputa entre pol\u00edticos del <em>establishment <\/em>y populistas<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>El ejemplo m\u00e1s claro ser\u00eda EEUU, donde los votantes de Biden (o Clinton) presentaban unos niveles educativos m\u00e1s altos que los de Trump. No s\u00f3lo eso, el enfrentamiento pol\u00edtico parec\u00eda reflejar una lucha entre estilos de vida: por un lado, personas con estudios universitarios que viven en las costas, conducen un Toyota Prius el\u00e9ctrico, van en bicicleta, son ateos, comen sushi y beben capuchinos; por el otro, ciudadanos con pocos estudios, que viven en la \u201cAm\u00e9rica real\u201d, conducen un <em>pickup<\/em>, acuden religiosamente a la iglesia los domingos, comen hamburguesas y beben caf\u00e9 de filtro. Esto no ha llegado a Europa. Todav\u00eda. Pero empezamos a ver signos de polarizaci\u00f3n de las formas de vida. Y, a nivel general, en todo el mundo se ha transformado la lucha entre izquierda y derecha en una batalla entre cultura y dinero, lo que plantea cuestiones fundamentales sobre la representaci\u00f3n pol\u00edtica y la din\u00e1mica de poder en las democracias modernas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Conclusiones<\/h5>\n\n\n\n<p>En resumen, la democracia en el mundo se encuentra en una encrucijada. Estamos padeciendo una autocratizaci\u00f3n que puede atribuirse a m\u00faltiples factores: pol\u00edticos, como el auge de l\u00edderes populistas y el debilitamiento de los mecanismos de control del poder ejecutivo; econ\u00f3micos, como el aumento de la desigualdad y la ralentizaci\u00f3n del crecimiento econ\u00f3mico; y, culturales, como el uso progresivo de las redes sociales, naturalmente polarizantes, como fuentes primarias de informaci\u00f3n para muchos ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, sean cuales sean sus causas, los efectos de la autocratizaci\u00f3n \u2013sea una ola o un tsunami\u2013 requieren una atenci\u00f3n cuidadosa. Si queremos preservar y fortalecer la democracia en todo el mundo, necesitamos abordar sus problemas de manera proactiva, empezando por lo que est\u00e1 a nuestra mano: presionar para disponer de unos medios de comunicaci\u00f3n libres de interferencias y votar a alternativas pol\u00edticas que no pongan en duda los derechos individuales y la actuaci\u00f3n de los pesos y contrapesos del poder pol\u00edtico. Si algo han demostrado las democracias desde su reemergencia moderna a fines del siglo XVIII es que siempre est\u00e1n en peligro, pero siempre son capaces de ser resilientes. Todo depender\u00e1 de la voluntad y el esfuerzo de los partidos pol\u00edticos y, sobre todo, de las personas que representan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El desaf\u00edo para las democracias en el siglo XX: la cantidad y la calidad de la competici\u00f3n electoral Hace 50 a\u00f1os, con la Revoluci\u00f3n de los Claveles, se inici\u00f3 la Tercera Ola de democratizaci\u00f3n en el mundo. La primera ola es la que, entre 1828 y 1926, trajo el sufragio universal a una treintena de pa\u00edses de Europa y Am\u00e9rica. Y la segunda ola es la que, tras la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial, expandi\u00f3 la democracia a pa\u00edses que hab\u00edan sufrido reg\u00edmenes totalitarios o hab\u00edan sido ocupados por los mismos. 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