{"id":74559,"date":"2024-05-10T15:21:40","date_gmt":"2024-05-10T13:21:40","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaidees.cat\/el-25-dabril-de-1974-i-catalunya\/"},"modified":"2024-06-11T10:11:29","modified_gmt":"2024-06-11T08:11:29","slug":"el-25-dabril-de-1974-i-catalunya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaidees.cat\/es\/el-25-dabril-de-1974-i-catalunya\/","title":{"rendered":"El 25 de abril de 1974 y Catalunya"},"content":{"rendered":"\n<p>El d\u00eda 1 de octubre de 2017 muchos catalanes que votaron en el pol\u00e9mico refer\u00e9ndum acaecido en esa fecha enarbolaron un clavel rojo, el estandarte l\u00edrico de la revoluci\u00f3n portuguesa del 25 de abril de 1974. Los medios lusos se hicieron eco de esta coincidencia simb\u00f3lica, subrayando que incluso el entonces presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, hab\u00eda alzado, en uno de los locales de voto, la flor revolucionaria de un lejano abril portugu\u00e9s. \u00bfQu\u00e9 significaron estos claveles catalanes? Y \u00bfqu\u00e9 sentido pueden tener hoy para Catalunya, cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n del 25 de Abril, los rojos claveles portugueses?<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El deseo de ser Portugal<\/h5>\n\n\n\n<p>Portugal es, para muchos catalanes, un espejo m\u00e1gico en el que contemplan la posibilidad de su propia independencia. El pa\u00eds de Cam\u00f5es y Pessoa funciona, por lo menos, como un seguro de vida de la diversidad ib\u00e9rica. La realidad espa\u00f1ola no ha sido capaz de asimilar a lo largo de la historia el rect\u00e1ngulo luso, y esto funciona como una esperanza para el tri\u00e1ngulo, nunca equil\u00e1tero, de la cultura catalana. En este sentido, el 25 de abril de 1974 nos presenta, en ese espejo m\u00e1gico, el rostro m\u00e1s simp\u00e1tico de la realidad lusa: una cara amable y libre, revolucionaria y ut\u00f3pica, dibujada con claveles rojos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si tuvi\u00e9ramos que reducir ese clavel a un solo p\u00e9talo lexical, el vocablo elegido ser\u00eda sin duda <em>libertad<\/em>. En 1974 y en 2017, esa era la radiaci\u00f3n de estas flores, su m\u00e1s intenso aroma. <em>Libertad<\/em> es una palabra abierta, una especie de Aleph terminol\u00f3gico: en esta voz pueden caber todas las dem\u00e1s voces de los diccionarios. En el fondo, se asemeja a una espiral que viaja rumbo al infinito, que puede abarcarlo todo. Abre un horizonte que es todos los horizontes. En fin, estamos ante un espejismo absoluto que, en 1974 y en 2017, encandil\u00f3 a la realidad portuguesa y a una parte del complejo mosaico catal\u00e1n. Los catalanes del 2017 quer\u00edan ser los portugueses de 1974, con la libertad, en forma de flor, como bandera.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El dolor de ser portugu\u00e9s<\/h5>\n\n\n\n<p>Y, sin embargo, ahondemos un poco m\u00e1s en las im\u00e1genes de la revoluci\u00f3n lusa: esos claveles se colocaban en los ca\u00f1ones de fusiles y metralletas, transportados por soldados que, a veces, iban en carros de combate por las calles y plazas de Lisboa. Los catalanes vieron la flor y la cogieron para ponerla en la jarra de su propia historia. Pero parecen no haber visto lo dem\u00e1s: las armas de guerra, todo el utillaje b\u00e9lico que los claveles matizan.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, muchos de esos soldados l\u00edricos del 25 de abril de 1974 estaban condenados a combatir en el imperio luso, durante la guerra colonial que hab\u00eda arrancado en 1961. Estaban condenados a matar o a morir. Esto nos dice algo fundamental: la independencia portuguesa no es, para nada, un cuento de hadas. No es una flor. Secularmente se asent\u00f3 en el patrimonio de un imperio con vetas criminales, como todas las construcciones imperiales. Hubo un incansable y sangriento viaje planetario, realizado por los lusos, que fue el precio a pagar por no ser espa\u00f1oles. Un periplo que arranca en 1415, con la conquista de Ceuta, y que terminar\u00e1 poco despu\u00e9s de esta revoluci\u00f3n de abril de 1974, con la independencia, en 1975, de las \u00faltimas colonias lusas. Quedar\u00e1n nada m\u00e1s el enclave de Macao, que se entregar\u00e1 a China en 1999, y el problema de Timor Oriental, ocupado por Indonesia despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n de los Claveles, y que s\u00f3lo se resolver\u00e1 en 2002.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Para muchos catalanes Portugal es un espejo en el que contemplan la posibilidad de su propia independencia.  El 25 d\u2019abril de 1974 nos presenta el rostro m\u00e1s simp\u00e1tico de la realidad portuguesa<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>La independencia portuguesa no es, de hecho, un sue\u00f1o, sino m\u00e1s bien una realidad cruda, amasada con un enorme sufrimiento. Escribiendo sobre el imperio, ese combustible vital de Portugal durante muchos siglos, Fernando Pessoa se pregunta, en un poema de <em>Mensagem<\/em>: \u201c\u00bfVali\u00f3 la pena?\u201d La respuesta que el poeta se da a s\u00ed mismo resulta enigm\u00e1tica: \u201cTodo vale la pena si el alma no es peque\u00f1a\u201d. Y en ese mismo libro de 1934, el poeta afirma: \u201cCumpli\u00f3se el Mar, y el Imperio se deshizo. \u00a1Se\u00f1or, falta por cumplirse Portugal!\u201d. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-01\" class=\"scroll-to\">[1]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">1 \u2014 Pessoa, F. (1981). Obra po\u00e9tica (ed. de Miguel Viqueira). Barcelona: Ediciones 29, vol. I, p. 367, 371.\n<\/span><\/span> Por lo tanto, el pa\u00eds ha sido independiente, pero no se ha realizado: no ha llegado a lo que deber\u00eda ser. Uno dir\u00eda que la independencia, por s\u00ed misma, no es un pase de magia que resuelve la vida de un pa\u00eds.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Hay otra cosa que esos soldados del 25 de abril de 1974 tambi\u00e9n saben: a veces la independencia portuguesa, la autonom\u00eda plena, real, de la naci\u00f3n, no coincide con la libertad de la ciudadan\u00eda. Bas\u00e1ndose en el discurso patri\u00f3tico del Estado Novo, nacionalista a m\u00e1s no poder, a ellos los obligan a jugarse la vida en \u00c1frica. En realidad, \u00e9pocas dictatoriales, como el tiempo del marqu\u00e9s de Pombal, en la segunda mitad del siglo XVIII, o las d\u00e9cadas de Salazar, en que Portugal no se doblegaba ante nadie, coincidieron con tiempos de esclavitud para los lusos. La paradoja es la siguiente: la libertad de mi pa\u00eds puede ser mi esclavitud. La independencia nacional deriva, a veces, hacia una triste servidumbre personal, como ocurre a\u00fan hoy en d\u00eda en pa\u00edses clausurados en s\u00ed mismos, como Corea del Norte, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y una nota m\u00e1s sobre lo que esos soldados saben: hay portugueses de primera y portugueses de segunda y de tercera. El pa\u00eds no es para todos: muchos se ven obligados a emigrar. Esto a\u00fan ocurre hoy en d\u00eda. De hecho, un historiador podr\u00eda contarles que, despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de 1640, que provoc\u00f3 la salida de Portugal de la monarqu\u00eda hisp\u00e1nica, algo que se logr\u00f3 28 a\u00f1os despu\u00e9s, en 1668, con un alto precio de sangre, un conjunto de familias se declararon propietarias del pa\u00eds, como si cobraran el papel que tuvieron en esa gesta. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-02\" class=\"scroll-to\">[2]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">2 \u2014 Ramos, R.; Sousa, B. V.; Monteiro, N. G. (2009). Hist\u00f3ria de Portugal. Lisboa: A Esfera dos Livros, p. 322-325.\n<\/span><\/span> La independencia puede no ser la igualdad fraternal de todo un pueblo, sino la creaci\u00f3n de estratos sociales privilegiados, que dominan sobre otras capas de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Una pel\u00edcula en blanco y negro<\/h5>\n\n\n\n<p>Por supuesto, la libertad de una cultura, de un pa\u00eds, es algo hermoso y fundamental. Pero, en realidad, no constituye, por s\u00ed misma, la soluci\u00f3n m\u00e1gica de todos los problemas. En el fondo, la libertad crea sus propias dificultades, que pueden estar bien resueltas o no. El d\u00eda 25 de abril de 1974 fue, en su mayor\u00eda, una pel\u00edcula en blanco y negro; un blanco y negro en el que se reflejaba el dolor del pasado y del presente, con las notas de color de los claveles rojos y de la alegr\u00eda de la gente, de su esperanza de que vivir pudiera ser otra cosa. Pero esa muchedumbre no celebraba la libertad nacional, sino la posibilidad de su libertad personal, ante todas las pesadas y sangrientas obligaciones c\u00edvicas que le hab\u00edan sido impuestas. Hay pocas banderas nacionales entre las muchedumbres m\u00edticas del 25 de abril. Lo que vemos son caras que se descubren a s\u00ed mismas y brazos que se levantan y se afirman.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"740\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Gabriel-Magalhaes-imatge-interior-extra-min.png?resize=1024%2C740&#038;ssl=1\" alt=\"Gabriel Magalh\u00e3es imatge interior extra-min\" class=\"wp-image-75016\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Gabriel-Magalhaes-imatge-interior-extra-min.png?resize=1024%2C740&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Gabriel-Magalhaes-imatge-interior-extra-min.png?resize=300%2C217&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Gabriel-Magalhaes-imatge-interior-extra-min.png?resize=768%2C555&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Gabriel-Magalhaes-imatge-interior-extra-min.png?resize=1536%2C1109&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Gabriel-Magalhaes-imatge-interior-extra-min.png?resize=1200%2C867&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Gabriel-Magalhaes-imatge-interior-extra-min.png?resize=767%2C554&amp;ssl=1 767w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Gabriel-Magalhaes-imatge-interior-extra-min.png?w=1800&amp;ssl=1 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Un soldado del RALI (regimiento de artiller\u00eda ligera) defiende la Revoluci\u00f3n durante el intento de golpe militar del general Sp\u00ednola, el 11 de marzo de 1975. Fotograf\u00eda: Alfredo Cunha (v\u00eda Fundaci\u00f3n M\u00e1rio Soares y Maria Barroso)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Conciencia nacional<\/h5>\n\n\n\n<p>Respetemos, no obstante, el deseo mim\u00e9tico que Portugal despierta en una parte de la sociedad catalana, pero intentemos tambi\u00e9n superar sus espejismos y ver qu\u00e9 lecciones reales puede aportar el 25 de abril de 1974 a Catalunya. En primer lugar, a\u00fan hoy en d\u00eda nos impresiona el modo como el pueblo portugu\u00e9s funcion\u00f3, con contadas excepciones, como un gran bloque. La conciencia nacional portuguesa es un hecho y, en esa fecha, vir\u00f3 hacia la izquierda, dejando atr\u00e1s su complicidad con el Estado Novo. Esa conciencia es muy antigua: naci\u00f3 en el siglo XIV, durante la revoluci\u00f3n de 1383-1385, y brot\u00f3 regada por la sangre de una feroz guerra civil, a la que se sum\u00f3 la intervenci\u00f3n de las tropas de Castilla.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1640, cuando ocurre la sublevaci\u00f3n de Lisboa contra la monarqu\u00eda hisp\u00e1nica, todo el imperio luso, de nuevo en bloque, acompa\u00f1a este movimiento, y lo hace desde Asia, desde Am\u00e9rica, desde \u00c1frica. La \u00fanica excepci\u00f3n ser\u00e1 Ceuta. Algunos ensayistas, como Eduardo Louren\u00e7o, hablan incluso, ante este tipo de fen\u00f3menos, de una hiperidentidad portuguesa. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-03\" class=\"scroll-to\">[3]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">3 \u2014 Louren\u00e7o, E. (1994). N\u00f3s e a Europa ou as Duas Raz\u00f5es. Lisboa: Imprensa Nacional-Casa da Moeda, p. 10.\n<\/span><\/span> Es cierto. Ni siquiera la emigraci\u00f3n end\u00e9mica ha diluido esta grande e inamovible pir\u00e1mide identitaria. El 25 de abril, y en la gran manifestaci\u00f3n del 1 de mayo de 1974, vimos el espect\u00e1culo de esa muchedumbre articulada que es Portugal.<\/p>\n\n\n\n<p>Catalunya no es as\u00ed. Sabemos desde los estudios cl\u00e1sicos de Jaume Vicens Vives que se trata de una encrucijada territorial, que convoca todo tipo de poblaciones. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-04\" class=\"scroll-to\">[4]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">4 \u2014 Vicens Vives, J. (2013). Not\u00edcia de Catalunya. Barcelona: RBA, p. 76-78.\n<\/span><\/span> Al pa\u00eds le faltan grandes consensos colectivos, algo que se intenta superar con el c\u00e9lebre eslogan \u201cSom un sol poble\u201d. Quiz\u00e1 uno de los mayores errores del <em>proc\u00e9s <\/em>haya sido querer escenificar una unanimidad nacional, a trav\u00e9s de grandes manifestaciones y de un refer\u00e9ndum, cuando lo que hab\u00eda en realidad era un pa\u00eds partido por la mitad. Actuando as\u00ed se ha roto el espejo identitario catal\u00e1n, y cada grupo se mira en un a\u00f1ico de la imagen nacional.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Quiz\u00e1 uno de los mayores errores del <em>proc\u00e9s, <\/em>haya sido querer escenificar una unanimidad nacional a trav\u00e9s de grandes manifestaciones y de un refer\u00e9ndum<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>La construcci\u00f3n de amplios consensos constituye uno de los grandes retos para la Catalunya del futuro. Algunos independentistas ya lo han entendido. Otros tardan en hacerlo. El pueblo unido catal\u00e1n no tiene los perfiles de una muchedumbre un\u00edvoca, sino m\u00e1s bien se parece a un coro con muchas voces. Y esta polifon\u00eda probablemente es mucho m\u00e1s rica e interesante que el canto monocorde del nacionalismo en estado puro. El reto de Catalunya, m\u00e1s que la independencia, consiste en la aventura maravillosa de inventar un modo propio, \u00fanico, de ser naci\u00f3n. Esa ser\u00e1, a nuestro entender, la grandeza catalana.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Los pa\u00edses cambian<\/h5>\n\n\n\n<p>Segunda lecci\u00f3n real: una de las magias de los claveles rojos es el modo como aquellos soldados, espantosas m\u00e1quinas de matar, se transforman, gracias a una flor, en mariposas de libertad. Lo que antes era una peligrosa mantis religiosa cambia por una luminosa luci\u00e9rnaga. De hecho, en aquella jornada culmin\u00f3 un viaje hacia la paz que la cultura portuguesa empez\u00f3 en la segunda mitad del siglo XIX. En ese \u201cd\u00eda inicial entero y limpio\u201d \u2014seg\u00fan las palabras de la poeta Sophia de Mello Breyner Andresen\u2014 <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-05\" class=\"scroll-to\">[5]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">5 \u2014 Andresen, S. de M. B. (1986). O Nome das Coisas. Lisboa: Salamandra, p. 25.\n<\/span><\/span> atr\u00e1s la sangrienta memoria imperial, que, entre muchas otras salvajadas, inclu\u00eda el monstruoso pecado de los seis millones de esclavos negros que se transportaron, a lo largo de los siglos, desde \u00c1frica hacia Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Portugal es, hoy, una naci\u00f3n de paz. Resulta impresionante comprobar c\u00f3mo el pa\u00eds se recicl\u00f3 a s\u00ed mismo, de un modo tan cre\u00edble que, en las \u00faltimas d\u00e9cadas, varios lusos han ocupado y ocupan puestos de alta responsabilidad a escala internacional. En ese sentido, los claveles rojos en los ca\u00f1ones de las armas de fuego resumen lo que Portugal ven\u00eda buscando desde hace m\u00e1s de un siglo sin acabar de lograrlo. La paz es, hoy por hoy, nuestro imperio, el m\u00e1s hermoso que hemos conquistado. Y tambi\u00e9n por ello el pa\u00eds resulta tan atractivo para el turismo internacional. Reina en la naci\u00f3n un sosiego amable de convento budista, como si fu\u00e9ramos una versi\u00f3n europea de Shangri-La.<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, tambi\u00e9n Espa\u00f1a puede cambiar y dejar de ser esa cosa \u00e1spera, esa arpillera desagradable que envuelve Catalunya. Y, a su vez, Catalunya tampoco tiene por qu\u00e9 vivir hurgando en esa herida luminosa de una independencia nunca conseguida y siempre buscada, algo que, cuando se intenta, genera nuevas llagas, en un sacrificio perpetuo en que cada nueva derrota nos salva de olvidarnos de nuestra identidad y de nuestro proyecto. De hecho, todo puede ser distinto, todo puede cambiarse. Los pa\u00edses no son fatalidades, c\u00e1rceles inmutables dentro de las cuales sufrimos. Hay otra Espa\u00f1a en busca de s\u00ed misma en el seno de la Espa\u00f1a actual, y hay otra Catalunya naciendo en la presente Catalunya. Pero, \u00bfqu\u00e9 debemos hacer para alcanzarlas? Tambi\u00e9n aqu\u00ed el 25 de abril nos se\u00f1ala cu\u00e1l puede ser el camino.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La momia franquista<\/h5>\n\n\n\n<p>El modo como el 25 de abril luso cort\u00f3 con el pasado poco tiene que ver con la Transici\u00f3n espa\u00f1ola. La revoluci\u00f3n portuguesa se libr\u00f3 de un imperio muy r\u00e1pidamente, como quien tira un paquete vac\u00edo de cigarrillos en la cuneta. Fue una honda metamorfosis realizada en muy poco tiempo. En Espa\u00f1a, a causa de la memoria de la Guerra Civil, todav\u00eda muy viva hoy en d\u00eda, hubo que actuar de otro modo, con muchas pinzas, aunque, de cuando en cuando, Adolfo Su\u00e1rez fue capaz de grandes rasgos de cirujano genial. Como resultado de esta mesura, Espa\u00f1a es hoy por hoy una democracia, sin duda alguna, pero tiene por dentro, a\u00fan, una momia franquista. Debemos a\u00f1adir que este fantasma conservador, este macabro espectro, no es un exclusivo hisp\u00e1nico: en la actualidad, est\u00e1 levantando cabeza en muchas naciones occidentales. Pero s\u00ed que es propia de Espa\u00f1a la cauta lentitud con que se ha ido conjurando esa l\u00fagubre \u00e1nima franquista.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"740\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Gabriel-Magalhaes.png?resize=1024%2C740&#038;ssl=1\" alt=\"Gabriel Magalh\u00e3es imatge 2\" class=\"wp-image-73456\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Gabriel-Magalhaes.png?resize=1024%2C740&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Gabriel-Magalhaes.png?resize=300%2C217&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Gabriel-Magalhaes.png?resize=768%2C555&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Gabriel-Magalhaes.png?resize=1536%2C1109&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Gabriel-Magalhaes.png?resize=1200%2C867&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Gabriel-Magalhaes.png?resize=767%2C554&amp;ssl=1 767w, https:\/\/i0.wp.com\/revistaidees.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Gabriel-Magalhaes.png?w=1800&amp;ssl=1 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Un veh\u00edculo de combate del Movimiento das Fuerzas Armadas (MFA) circula por una calle de Lisboa, el 26 de abril de 1974. Fotograf\u00eda: Alfredo Cunha (v\u00eda Fundaci\u00f3n M\u00e1rio Soares y Maria Barroso)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><br>El motivo ya lo hemos visto: se ha dado prioridad a exorcizar la Guerra Civil, el monstruo de los monstruos, lo que es justo y comprensible. El fantasma de la contienda brutal de 1936-1939 ha colocado en segundo plano el espectro del franquismo. Para arrancar con un proyecto de concordia, se ha creado una constituci\u00f3n, cometiendo, sin embargo, el error de considerarla una realidad casi inamovible. De este modo el pa\u00eds ha tardado much\u00edsimo, est\u00e1 tardando much\u00edsimo, en liberarse de la memoria subliminal de una dictadura que no ha hecho, a\u00fan, su acto de contrici\u00f3n definitivo. Dice Juli\u00e1n Mar\u00edas, con toda la raz\u00f3n, que ese acto de contrici\u00f3n es un deber de las dos partes de la contienda fratricida. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-06\" class=\"scroll-to\">[6]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">6 \u2014 Mar\u00edas, J. (1978). La devoluci\u00f3n de Espa\u00f1a. Madrid: Espasa-Calpe, p. 200.\n<\/span><\/span>Cierto. Pero, si la guerra fue, al fin y al cabo, culpa de ambos bandos, las largas d\u00e9cadas de dictadura constituyen una falta espec\u00edfica de la Espa\u00f1a conservadora, de la cual esta a\u00fan no se ha avergonzado definitivamente.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso portugu\u00e9s, el gran puente sobre el Tajo, en Lisboa, r\u00e1pidamente se transform\u00f3 en el puente 25 de Abril, dejando atr\u00e1s su onom\u00e1stica dictatorial (puente Salazar). Despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n, el partido de derechas se llamaba Centro Democr\u00e1tico Social, de forma que, te\u00f3ricamente, no hab\u00eda derecha en el panorama pol\u00edtico luso de aquel entonces. Todo gir\u00f3 demasiado a la izquierda, pero en futuras revisiones constitucionales de gran calado se alcanz\u00f3 un r\u00e9gimen centrado, con el que cada portugu\u00e9s se puede identificar.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso espa\u00f1ol, Franco tard\u00f3 d\u00e9cadas en abandonar su invernadero del Valle de los Ca\u00eddos. Se conjur\u00f3, en parte, el conservadurismo del ej\u00e9rcito. De hecho, Espa\u00f1a ya no es esa \u201csiniestra colaboraci\u00f3n de generales y de hidalgos\u201d de la que hablaba, en el siglo XIX, el escritor luso E\u00e7a de Queiroz. <span class=\"note-item\"><a href=\"#note-07\" class=\"scroll-to\">[7]<\/a><span class=\"note-item-tooltip\">7 \u2014 Matos, A. de C. (2005), Dicion\u00e1rio de Cita\u00e7\u00f5es de E\u00e7a de Queiroz. Lisboa: Livros Horizonte, p. 122.\n<\/span><\/span> Pero todav\u00eda existen muchas trabas y r\u00e9moras. Una constituci\u00f3n que solo suele cambiar sus comas y alg\u00fan que otro vocablo representa un buen ejemplo de este inmovilismo de mal ag\u00fcero. Existe, hoy, una mayor\u00eda social que se prepara para emprender la segunda transici\u00f3n, pero, si la derecha no colabora, todo se realizar\u00e1 con parches y remiendos sucesivos, en una inestabilidad perpetua que puede terminar condenando a muerte el presente r\u00e9gimen.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El modo como el 25 de abril luso cort\u00f3 con el pasado poco tiene que ver con la Transici\u00f3n espa\u00f1ola<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>La derecha deber\u00e1 decidir si ama m\u00e1s la democracia que a s\u00ed misma y a su pasado. Y Catalunya no puede dejar de apuntarse a este gran reto que es terminar de una vez la Sagrada Familia del sistema democr\u00e1tico espa\u00f1ol. Creo que eso le permitir\u00e1 ver su verdadero rostro. La Catalunya independentista forma parte del viejo sistema hisp\u00e1nico, es uno m\u00e1s de sus resortes. Pero una nueva Catalunya, plenamente aut\u00f3noma y plenamente en di\u00e1logo con el resto de Espa\u00f1a, es lo que ser\u00eda una novedad, una revoluci\u00f3n y una esperanza.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n: energ\u00eda ut\u00f3pica<\/h5>\n\n\n\n<p>Tomemos esta palabra, <em>esperanza<\/em>, y regresemos a las im\u00e1genes del 25 de abril portugu\u00e9s. Esa esperanza, la gran alegr\u00eda de esa esperanza, constituye quiz\u00e1 el mensaje m\u00e1s eterno de la revoluci\u00f3n. Muchos de los ideales de izquierda que en ella lat\u00edan han sido aparcados por la historia en un dep\u00f3sito de chatarra. La democracia que por aquel entonces se conquist\u00f3 est\u00e1 hoy en juego y tiene que ser defendida. Pero la gran fuerza de aquel d\u00eda fue una absoluta esperanza, cuya bandera debemos enarbolar en nuestro interior.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta misma energ\u00eda ut\u00f3pica forma parte, hace muchos siglos, del mundo catal\u00e1n. Es un rasgo identitario que hermana a Portugal y Catalunya. Y, en ese sentido, Catalunya tambi\u00e9n puede ser un sue\u00f1o para los lusos. Por su tradicional prosperidad econ\u00f3mica, que centellea en la vida cotidiana, una riqueza que, a nosotros, portugueses, tanto nos ha faltado, condenados a menudo a malvivir en la penumbra de nuestra penuria. Tambi\u00e9n por Barcelona, una de las grandes metr\u00f3polis de la contemporaneidad: una urbe de museos y monumentos, de debates y librer\u00edas, donde, en este momento, se est\u00e1 construyendo una de las mayores bas\u00edlicas del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el 25 de abril de 1974 puede y debe ser en muchos aspectos una inspiraci\u00f3n para Catalunya, esta tiene su propio camino. Se trata de una cultura potente, capaz de llevar sus propios claveles. Occidente, Europa y la pen\u00ednsula ib\u00e9rica necesitan lo que Catalunya pueda crear, y no lo que pueda imitar. En ese sentido, ser\u00eda algo extraordinario que el mundo catal\u00e1n fuera capaz de plantear soluciones identitarias afirmativas y originales de di\u00e1logo, articulaci\u00f3n cultural y prosperidad, tan necesarias en el mundo presente. Una Catalunya con personalidad propia ser\u00eda una patria para toda su ciudadan\u00eda, y una referencia para la humanidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El d\u00eda 1 de octubre de 2017 muchos catalanes que votaron en el pol\u00e9mico refer\u00e9ndum acaecido en esa fecha enarbolaron un clavel rojo, el estandarte l\u00edrico de la revoluci\u00f3n portuguesa del 25 de abril de 1974. Los medios lusos se hicieron eco de esta coincidencia simb\u00f3lica, subrayando que incluso el entonces presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, hab\u00eda alzado, en uno de los locales de voto, la flor revolucionaria de un lejano abril portugu\u00e9s. \u00bfQu\u00e9 significaron estos claveles catalanes? 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