Idees d’actualitat – Gran Bretaña y Francia: del cambio de ciclo al Zugzwang
11 julio 2024
De una mayoría relativa a la otra… pero no la que se esperaba. Las elecciones legislativas en Francia han tenido en aliento toda Europa durante las últimas semanas con la perspectiva de la llegada al poder de la derecha radical del Rassemblement National (RN) de Marine Le Pen al llegar holgadamente en primera posición en la primera vuelta. Tras una intensa semana de negociaciones para que los candidatos llegados en tercera posición se retiraran para impedir una mayoría absoluta del RN, ha saltado la sorpresa y ha sido el Nuevo Frente Popular (NFP) quien ha obtenido la mayoría de escaños (174) aunque lejos de la mayoría absoluta (289). La coalición presidencial Ensemble por su parte ha perdido su condición de grupo mayoritario quedando en 156 diputados mientras que el RN llega finalmente tercero, lejos pues de sus expectativas de la primera vuelta, con 143 diputados. Tampoco se pueden descuidar los 66 diputados obtenidos por la derecha conservadora que ha resistir mejor de lo que se esperaba, aunque su presidente decidió aliarse con el RN provocando así una grave escisión en el partido y en el grupo parlamentario. Así pues, se ha difuminado el espectro de un gobierno de derecha radical en Francia, la segunda economía europea, potencia nuclear y uno de los pilares reformistas de la UE.
Ahora bien, un análisis más detallado de los resultados revela una situación mucho más compleja y llena de matices que dejan la puerta abierta a muchas incertidumbres. Si nos fijamos en los porcentajes obtenidos en la segunda vuelta por los tres grandes bloques, el ganador ha sido el RN y aliados con 37,25% (10.100.000 votos), seguido del NFP con 25,33% (7.000.000 votos) y Ensemble con 24,07% (6.500.000 votos). Además, si la coalición presidencial y el RN conforman unos bloques muy homogéneos, el peso de las diferentes formaciones políticas que integran el NFP ha generado un reparto de escaños difícil de gestionar: 71 diputados para la France Insoumise (LFI) 58 para el Partido Socialista y aliados, 31 para los ecologistas y 9 para el Partido Comunista. Una diversidad que sin duda dificultará la formación de un posible gobierno minoritario de las izquierdas en tanto que sus diferentes integrantes discrepan en cuestiones esenciales como la energía nuclear (que sustenta una parte muy importando del mercado eléctrico francés), la integración europea (LFI es más euroescéptica que sus aliados), la reforma de los sistema de pensiones (con posiciones muy distantes con respecto a la edad de jubilación), la reducción de la deuda pública (Francia es el tercer país europeo más endeudado con 110,6% del PIB), etc.
Por consiguiente, se abren ahora diferentes escenarios ya que ningún partido o coalición ha conseguido la mayoría absoluta y la correlación de fuerzas entre los tres grandes bloques está muy equilibrada. Una primera posibilidad es la de una coalición capaz de aglutinar más del 50% de los diputados, opción que ahora mismo no parece una hipótesis muy plausible ya que los líderes de la izquierda han descartado cualquier tipo de alianza con el campo del presidente de la República o con la derecha. Por su parte, la coalición presidencial también ha descartado cualquier alianza con LFIa pesar de ser la principal fuerza a la izquierda, a la vez que tampoco contempla un acuerdo de gobierno con el RN o los conservadores. Una segunda opción pasaría por formar un gobierno en minoría como ha sido el caso de los dos gobiernos anteriores desde la reelección de Emmanuel Macron en 2022, que pudieron mantenerse porque las oposiciones de derecha, izquierda y extrema derecha nunca consiguieron unir fuerzas. A pesar de ello, el gobierno tuvo que recurrir a menudo al artículo 49.3 de la Constitución para sacar adelante leyes sin la aprobación de la Asamblea Nacional. Este escenario podría permitir teóricamente al NFP formar gobierno, pero implicaría que al menos 94 diputados de otros partidos le dieran su apoyo, lo cual parece más que improbable. Finalmente, la última hipótesis sería la de un gobierno técnico formado por ministros sin filiación partidista con el fin de gestionar los asuntos corrientes e implementar determinadas reformas consensuadas, con el apoyo caso por caso de los diferentes grupos políticos. Se trata de una solución que ya se ha utilizado varias veces en Italia, pero es difícil que un ejecutivo de este tipo se mantenga a lo largo del tiempo por falta de legitimidad en las urnas y por el desgaste que supone un proceso continuo de negociaciones con fuerzas políticas con programas radicalmente diferentes. En definitiva, a falta de una mayoría clara, el riesgo de bloqueo institucional es real.
No obstante, esta sensación de mal resultado relativo del RN (seguramente generada por unas expectativas demasiado optimistas tras la primera vuelta) no debe eclipsar el ascenso continuado y la consolidación del voto del RN que ya se ha convertido en el primer partido de Francia. Eso, tanto en las últimas elecciones europeas (donde ganó 2,5 millones de votos respecto de los comicios de 2019) como en las elecciones legislativas, donde prácticamente ha duplicado el número de votos obtenidos en 2022). Este crecimiento tiene su origen en una profunda crisis social que el RN ha sabido utilizar –e instrumentalizar– mediante un relato sencillo pero eficaz que señala la inmigración como causa inicial de las dificultades experimentadas en términos de condiciones de vida. Eso explica que en la primera vuelta el RN obtuviera resultados espectaculares entre los obreros (56%), los trabajadores de clase media (43%) y los poco cualificados (48%) en tanto que temas cómo el poder adquisitivo y la inmigración encabezan la lista de preocupaciones de estas categorías de población.
Si Francia se enfrenta ahora a una posible situación de bloqueo o de inestabilidad política, Gran Bretaña en cambio ha optado de manera decidida por el cambio de ciclo, ya que los votantes han dado una victoria abrumadora al Partido Laboristas con 412 escaños y el 33,8% de los votos, ante los 121 escaños del Partido Conservador (23,7%), y los 72 de los Liberal demócratas (12,2%), También destaca el derrumbe de los nacionalistas escoceses del SNP que pierde 38 escaños y sólo tendrá 9 representantes en Westminster, la gran subida de los Verdes con casi 2 millones de votos y el ascenso vertiginoso del Partido Reformista del extremista Nigel Farage que a pesar de obtener sólo 4 escaños ha conseguido 4 millones de votos (14,3%).
Sin embargo, si comparamos con los resultados de las elecciones anteriores vemos que ha sido más un voto de castigo y de rechazo a los Tories, que han pasado de los 42,4% del 2019 a los escasos 23,7% actuales, que un voto de adhesión al Labour que sólo incrementa sus resultados de 1,7%. No se trata pues de un giro explícito hacia la izquierda sino de una cosa más profunda que tiene sus raíces en promesas incumplidas y en ruptura de confianza, en servicios públicos fallidos y facturas que no se pueden pagar, en un deseo colectivo de cambio.
Gran Bretaña es un país castigado por unos costes de la vida cotidiana que han aumentado en espiral durante los últimos años, los beneficiarios del banco de alimentos casi se han duplicado en cinco años, el Servicio Nacional de Salud tiene 7,6 millones de pacientes esperando tratamiento sólo en Inglaterra, casi el triple que hace una década, de los 3,4 millones de personas que piden una prestación por discapacidad, más de un tercio tienen trastornos psiquiátricos, numerosos ayuntamientos ya se han declarado en quiebra. A pesar de ello, más de 1,2 millones de personas emigraron en el Reino Unido en 2023, lo que no ha hecho más que alimentar la preocupación por la inmigración legal e ilegal. En resumen, todos estos factores son los que han alimentado un sentimiento de fracaso del Estado que ha acabado expulsando a los conservadores del poder.
Los resultados de las elecciones dibujan pues un panorama político fragmentado en cuatro grupos principales: un bloque bloque progresista y reformista integrado por laboristas, liberal demócratas y el Plaid Cymru galés; un Partido Conservador con graves divisiones internas; el Partido Reformista con una ideología abiertamente racista; y un grupo de izquierdas con los Verdes e independientes. El nuevo Primer Ministro Keir Starmer se enfrenta pues a la compleja tarea de navegar por este paisaje en un contexto político, social y económico muy complejo, ya que si históricamente líderes como Edward Heath, Harold Wilson y Tony Blair pudieron operar dentro de un modelo económico estable, Starmer deberá abordar un cambio sistémico: la economía de Gran Bretaña, muy afectada por el Brexit, se está estancando, no puede crecer con préstamos o impuestos, y es vulnerable a la interferencia extranjera. Paralelamente, Starmer tendrá que abordar las numerosas tareas que el confuso legado conservador ha dejado pendientes: la transición ecológica, la creación de puestos de trabajo, la modernización de las infraestructuras, la gestión de la inmigración con el fin de garantizar una mejor integración, la mejora de la balanza entre la oferta y la demanda, el acceso a la vivienda, la reconstrucción del sistema público de salud y la mejora de las finanzas del gobierno local.
Preocupa que el ascenso del voto de extrema derecha sea común a los países occidentales desarrollados debido a múltiples factores que confluyen en una corriente general de desconfianza y contestación respecto del poder político establecido y de los consensos que han modelado la política a las democracias liberales desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Las sociedades occidentales se han fracturado en dos grandes esferas: por una parte, las grandes concentraciones urbanas, conectadas con el mundo globalizado, con identidades multiculturales y nuevos valores sociales, donde se concentran la riqueza, la actividad económica y el empleo, las nuevas tecnologías y los servicios. Por otra, las zonas rurales y desindustrializadas, en declive económico y demográfico, unos territorios que de alguna manera son los damnificados de la mundialización, donde ha cuajado un sentimiento de exclusión y de agravio, la sensación de haber sido abandonados por los poderes públicos. Son poblaciones que observan con desconfianza los cambios sociales y culturales, que se aferran a los referentes identitarios y a la nostalgia de los viejos buenos tiempos.
Un terreno pues abonado para el resentimiento donde ha arraigado lo que se llama “populismo patrimonial”, que ofrece una defensa radical y conservadora del patrimonio material (el nivel de vida) e inmaterial (el estilo de vida), lo cual ha generado una brecha creciente a nivel económico, social, cultural y político. En último término, pues, eso significa un toque de atención que hay que tener muy en cuenta, ya que la marea de derecha radical sigue subiendo y si no se resuelven los problemas que han alimentado la adhesión a las ideas de derecha radical durante estos últimos años, el cordón sanitario que hasta ahora ha funcionado casi en todas parte se acabará rompiendo tarde o temprano. En definitiva, una lectura esmerada de los resultados de ambas elecciones y de las tendencias de fondo revelan una profunda desilusión respecto de la política y la ola que ha barrido el Partido Conservador no es tan diferente de la que está sacudiendo Francia o de la que puede volverá llevar a llevar a Donald Trump a la Casa Blanca tras las elecciones presidenciales del mes de noviembre. Estamos avisados y más que nunca debemos ser vigilantes y militantes de la democracia.
Fotografía: banco de imágenes Adobe.
Anna Masegosa, estudiante en prácticas en el CETC, ha participado en este número de Idees d’actualitat.
Política internacional y globalización
The World Is Realigning
Els atacs contra d’Israel i la invasió d’Ucraïna han posat de manifest un repte més ampli i coordinat per als Estats Units i els seus aliats, posant de manifest l’existència de dos blocs oposats: l’Aliança Liberal, formada per països d’orientació occidental, i l’Eix de Resistència, liderat per Rússia i Iran, que també inclou altres estats anti-americans i grups militants. L’Aliança Liberal ha reforçat els seus llaços per mitjà d’iniciatives com els Acords d’Abraham i la inclusió de Suècia i Finlàndia a l’OTAN, fet que ha fet que l’Eix adopti una postura més ofensiva. L’autor afirma que l’Eix de la Resistència té com a objectiu debilitar la influència dels Estats Units i la democràcia liberal esgotant i desmoralitzant els EUA i els seus aliats mitjançant una xarxa d’accions poc coordinades en lloc d’una confrontació militar directa. Aquesta xarxa inclou Rússia, Iran, Corea del Nord i diverses milícies i organitzacions terroristes, que comparteixen recursos i tàctiques per desestabilitzar els seus adversaris. Al seu parer, Rússia i l’Iran, actors clau de l’Eix, han intensificat els seus esforços per diferents mitjans. Rússia s’ha acostat a l’Iran, rebent armes i suport, i ha canviat la seva posició sobre Israel. L’Iran assetja Israel amb poders hostils, amb l’objectiu de debilitar-lo mitjançant atacs implacables i esgotar els recursos dels Estats Units a la regió. Assenyala que tant Rússia com l’Iran consideren les estratègies de l’Aliança Liberal, com ara la possible adhesió a l’OTAN d’Ucraïna i la normalització de les relacions entre Israel i Aràbia Saudita, com a amenaces importants que podrien aïllar-les. Considera que les recents accions agressives de l’Eix, com la invasió d’Ucraïna per part de Rússia i el suport de l’Iran als atacs a Israel, són moviments desesperats per evitar aquests canvis estratègics. L’autor apunta que malgrat els nombrosos reptes als quals s’ha d’enfrontar, l’Aliança Liberal disposa d’avantatges importants, ja que ha format una àmplia xarxa de cooperació, que inclou associacions de seguretat i llaços econòmics, amb l’objectiu de contenir l’Eix. Tanmateix, l’èxit dependrà de la superació d’obstacles nacionals i internacionals, com ara aconseguir acords de defensa i gestionar les divisions polítiques internes. En definitiva, el resultat dels conflictes a Ucraïna i Israel, tot i que actualment s’inclinen cap a l’estancament, influirà significativament en el futur equilibri de poder. L’autor argumenta que els Estats Units i els seus aliats han de construir una resposta resilient i coordinada per contrarestar l’estratègia de l’Eix, aprofitant les eines diplomàtiques, econòmiques i militars per mantenir l’estabilitat i dissuadir-lo d’emprendre noves agressions.
The new Great Game
L’any 1904 l’acadèmic britànic Halford Mackinder va argumentar en una conferència que el control del cor eurasiàtic era fonamental per a la història del món. Va predir que una potència que controlés Rússia i la Xina, aliada amb Alemanya, podria assolir el domini mundial. Creia que els ferrocarrils transcontinentals que s’estaven construint a través d’Euràsia perjudicarien les potències marítimes com Gran Bretanya i els EUA. Tanmateix, el segle XX va veure que els Estats Units, un estat oceànic, van dominar els afers globals, la qual cosa va afectar directament Euràsia. L’autor considera que avui, Euràsia continua sent crucial en la geopolítica global, amb les accions de Rússia a Ucraïna, les tensions Iran-Israel i la reivindicació de la Xina sobre Taiwan. Malgrat això, els esdeveniments a Amèrica continuen tenint un impacte significatiu en la dinàmica global. Ara bé, si Donald Trump recupera la presidència dels Estats Units, el seu enfocament es pot desplaçar cap a qüestions regionals, com els càrtels de la droga mexicans. Històricament, la influència dels Estats Units a l’hemisferi occidental, tal com es veu en la disputa Veneçuela-Guaiana i el control del canal de Panamà, ha donat forma a la política global. La creixent influència de la Xina a Amèrica Llatina, els seus vincles comercials i les inversions, especialment en minerals crítics com el liti, desafien el domini dels EUA. Finalment, l’autor considera que aquesta competició recorda les lluites de poder mundials del passat, com les de la Xina a finals del segle XIX i principis del XX. L’actual rivalitat entre els EUA i la Xina, especialment pel que fa als recursos i la tecnologia, significa una nova fase en la geopolítica global, amb implicacions importants per a l’hemisferi occidental i el món en el seu conjunt.
Hem oblidat massa aviat el passat
En aquest entrevista, Antoni Segura, assenyala que després de la Segona Guerra Mundial, la destrucció a Europa i Japó va ser immensa, però la recuperació a Occident va ser ràpida, mentre que països com Índia i Xina, encara pobres en aquell moment, han experimentat un creixement econòmic notable. No obstant això, el món actual es veu afectat per desigualtats internes i externes, una crisi climàtica, esgotament de recursos, conflictes armats com el d’Ucraïna i Gaza, una economia marcada per l’excés de capital financer, i les conseqüències de la pandèmia de COVID-19. Destaca que l’oblit del passat, com el nazisme, permet el sorgiment del neofeixisme. La reducció de llibertats en favor de la seguretat ha portat a una desinformació i simplificació del discurs polític, afavorint l’ascens de l’extrema dreta. A les eleccions europees, l’extrema dreta ha augmentat, però la seva influència operativa és limitada per la majoria dels partits centristes. En l’àmbit internacional, la Xina i l’Índia emergeixen com noves potències, oferint alternatives al sistema liberal occidental, que sovint es percep com cínic per les seves contradiccions en la defensa dels drets humans. La Xina, per exemple, proporciona ajuda sense imposar condicions democràtiques. Pel que fa a Rússia, la seva invasió d’Ucraïna ha mostrat les seves debilitats militars i tecnològiques, malgrat la seva dissuasió nuclear. La guerra s’ha estancat en una lluita de trinxeres semblant a la Primera Guerra Mundial. La Unió Europea, tot i ser una gran potència econòmica, encara no té prou cohesió política per influir decisivament en conflictes internacionals, com el de Gaza, on els Estats Units continuen tenint un paper dominant. Els atemptats de l’11-S als Estats Units van marcar un canvi significatiu en la geopolítica mundial, però si no haguessin estat aquests atemptats, n’haurien estat altres. Segura conclou afirmant que malgrat que aparentment hi ha una oposició entre Rússia i els Estats Units, el grans pols d’aquest mon nou que està sorgint és entre Estats Units i la Xina. Rússia hi juga un paper secundari. Els Estats Units està en descens si les coses no canvien i la Xina en ascens. I Europa, no sap, no diu. I hauria de saber i dir. Jo crec que sí que té un paper a jugar si no es dedica només al business i al creixement econòmic, que va relativament bé malgrat les crisis que tenim. Més o menys s’està aguantant. Espanya té indicadors positius des del punt de vista econòmic. I Catalunya, deixant de banda el turisme que considera un model equivocat perquè és pa per avui i potser fam per demà, té unes exportacions que estan sent competitives.
Nato’s Mark Rutte era
Mark Rutte, el primer ministre sortint dels Països Baixos, succeirà a Jens Stoltenberg com a secretari general de l’OTAN al mes d’octubre. Aquest nomenament suposa la quarta vegada que un holandès ocupa aquest càrrec, reflectint la tradició dels Països Baixos de produir líders de l’OTAN gràcies a la seva habilitat en la creació de coalicions i l’obtenció d’acords, una habilitat fomentada pel seu paisatge políticament fragmentat. Els holandesos també mostren un fort compromís amb les relacions transatlàntiques, de vegades més fort que el seu compromís amb la Unió Europea, que s’alinea amb els llaços històrics de l’OTAN amb Europa occidental. Tanmateix, l’autor destaca que el nomenament de Rutte divergeix del camí habitual. A diferència dels seus predecessors, Rutte ha mantingut tractes pragmàtics amb polítics il·liberals i de dreta extrema tant a nivell nacional com dins de la UE. Conegut com «Teflon Mark» per la seva capacitat per evadir els escàndols, l’instint de supervivència política de Rutte l’ha portat a forjar aliances malgrat les diferències ideològiques que reflecteixen dinàmiques canviants dins dels estats membres de l’OTAN influenciats per l’augment dels moviments de dreta radical. En el camí cap a la seva candidatura a secretari general de l’OTAN, Rutte es va enfrontar a reptes importants. Es va reconciliar amb el president turc Recep Tayyip Erdoğan, malgrat les tensions passades quan Erdogan havia criticat les autoritats holandeses durant les eleccions del 2017. De la mateixa manera, Rutte va saber navegar per una relació tensa amb el primer ministre hongarès Viktor Orbán, conegut per les polítiques il·liberals, per assegurar-se el seu suport oferint concessions com l’exclusió d’Hongria de les activitats de l’OTAN a Ucraïna. La carrera política de Rutte, marcada per 14 anys com a primer ministre holandès i notables negociacions dins del marc de la UE, posa de relleu la seva reputació com a negociador i pragmatista hàbil. El seu paper fonamental en els acords migratoris UE-Turquia reflecteix la seva capacitat per protegir els interessos holandesos enmig de reptes europeus més amplis. Com a líder de l’OTAN, Rutte s’enfrontarà a la tasca de mediació entre els interessos divergents dels estats membres enmig de tensions geopolítiques globals, inclosos els conflictes a Ucraïna i Gaza, i les tenses relacions entre els EUA i la Xina. Els crítics argumenten que el pragmatisme de Rutte pot arribar a comprometre els valors democràtics liberals de l’OTAN, especialment pel que fa a les aliances amb líders il·liberals. El seu enfocament gerencial, posant èmfasi en l’acord per sobre de la visió ideològica, va donar forma a polítiques controvertides com les mesures d’austeritat que afectaven les poblacions holandeses vulnerables i les retallades pressupostàries de defensa durant el seu mandat. També genera dubtes sobre si el seu enfocament pragmàtic serveix per a objectius més amplis de l’Aliança o per reforçar la seva posició política. El llegat de Rutte dependrà doncs de la seva capacitat per navegar per l’OTAN a través de dinàmiques globals en evolució, que requereixen una reinvenció estratègica enmig de la creixent fragmentació de l’Aliança. El lideratge de Rutte serà sotmès a un fort escrutini per veure si és capaç de mantenir la missió de l’OTAN enmig de complexos canvis geopolítics i pressions internes, posant de manifest el delicat equilibri entre el pragmatisme i el manteniment dels valors fonamentals de l’OTAN de llibertat, seguretat i cooperació multilateral.
Vladimir Putin’s war against Ukraine is part of his revolution against the West
L’article analitza la invasió d’Ucraïna per part de Vladímir Putin el 2022, i contrasta les expectatives occidentals d’una crisi regional temporal amb la realitat d’una estratègia més profunda i duradora. Considera que Putin no només busca sotmetre Ucraïna i aturar la seva integració amb Occident, sinó desmantellar el sistema de seguretat liderat pels Estats Units establert després de la Segona Guerra Mundial. Aquesta estratègia implica una revolució contra el sistema occidental, utilitzant tàctiques tant militars com a polítiques per soscavar les seves institucions i valors democràtics. Durant els seus 20 anys de govern, Putin ha consolidat el seu poder a Rússia mitjançant la repressió interna, l’enfortiment de les forces de seguretat, la concentració de riquesa entre els assidus al Kremlin i l’expansió militar. Externament, ha desafiat l’ordre global liderat pels EUA, buscant soscavar normes internacionals i expandir la influència russa a través d’accions militars a Geòrgia, Ucraïna i Síria. Putin argumenta que Occident representa una amenaça per a la sobirania russa i els seus valors, promovent una visió alternativa de seguretat que inclou una Europa sense l’OTAN ni les institucions que defensin la democràcia i l’Estat de dret. La seva visió estratègica prioritza l’augment del poder rus sobre l’estabilitat internacional i planteja una confrontació perllongada amb Occident. Així doncs, l’autor afirma que la guerra a Ucraïna forma part integral de l’estratègia de Putin per reconfigurar Rússia com una potència global, marcant una fase de confrontació estratègica amb Occident. Aquest enfocament no mostra signes de desescalada i probablement continuï enfortint l’estat de mobilització interna i l’economia de guerra a Rússia. Per contrarestar aquesta amenaça, subratlla la importància de donar suport a l’autodefensa d’Ucraïna i reforçar la seguretat col·lectiva euroatlàntica i global. En definitiva, afirma que Putin està portant Rússia cap a una confrontació perllongada amb Occident, desafiant l’ordre mundial establert i preparant el país per a un futur d’agressió estratègica contínua.
How Russian Elites Made Peace With the War
El 2022, quan va començar la guerra a Ucraïna, l’elit russa va reaccionar inicialment amb sorpresa i consternació. Les sancions occidentals i les prohibicions de viatges van seguir ràpidament, fet que va fer que molts russos rics i políticament connectats veiessin de manera irreversible com els seus estils de vida anteriors alterats. A mesura que augmentaven les pèrdues al camp de batalla, nombroses elits van veure la invasió com un error desastrós. Roman Trotsenko, antic cap de l’empresa de construcció naval més gran de Rússia, va lamentar la situació, criticant l’adhesió del Kremlin a ideologies obsoletes i pronosticant calamitats. Tanmateix, les actituds entre l’elit van canviar durant el 2023. Més músics van anar a actuar als territoris ocupats i alguns oligarques que s’havien quedat inicialment a l’estranger, com Mikhail Fridman, van tornar a Rússia. L’elit va començar a acceptar la invasió com una realitat duradora, resignant-se a la seva presència en lloc de desafiar les decisions del Kremlin. Les discussions van passar de debatre el suport a Putin a especular sobre els possibles resultats de la guerra. Les elits russes ara han canviat les seves prediccions: alguns creuen que una victòria militar important podria portar a Putin a aturar el conflicte, mentre que altres argumenten que no s’aturarà fins que caigui Kíev o fins que un altre estat europeu s’enfronti a una agressió. Una minoria, però, veu la guerra com una necessitat indefinida per als interessos polítics de Putin. Aquestes percepcions canviants han reforçat el suport de l’elit a la guerra, creient que Rússia s’està imposant a causa dels guanys constants en el camp de batalla i del cansament del suport occidental a Ucraïna. L’autor argumenta que aquest canvi de perspectiva ha estat provocat per diversos factors: una major precaució enmig de la repressió de Moscou contra la dissidència, la comprensió que la dissidència és inútil i una nova confiança en el domini estratègic de Rússia. Com va dir un oligarca, guanyar la guerra és imprescindible per evitar el col·lapse i garantir la supervivència en un entorn internacional hostil. Així doncs, ara el focus se centra en definir les condicions de victòria a Ucraïna, i alguns advoquen per una ofensiva reeixida com a suficient per satisfer Putin i dissuadir la resistència ucraïnesa. Altres, però, afirmen que només n’hi haurà prou amb la captura de Kíev, ja que Putin considera la seva captura com a crucial per al seu llegat polític i la narrativa històrica de Rússia. Mirant més enllà d’Ucraïna, assenyala que l’agenda geopolítica més àmplia de Putin implica enfrontar-se a Occident, amb alguns del seu cercle que advoquen per possibles provocacions contra membres de l’OTAN com Estònia o Letònia, explotant les minories russes i posant a prova la determinació de l’OTAN. Moltes elits russes creuen ara que l’OTAN no respondria amb fermesa, ja que consideren que el lideratge occidental és feble i està dividit. Malgrat les pors d’algunes elits a un conflicte interminable, mantenen l’esperança de tornar a l’estabilitat d’abans de la guerra, ja que no perceben cap alternativa al camí actual. A parer de l’autor, aquesta renúncia subratlla el seu reconeixement que, de moment, la trajectòria de la guerra està més enllà de la inversió, deixant-los atrapats en una realitat nova i inquietant.
The Reckoning of Joe Biden
L’autor de l’article compara l’estat actual de Joe Biden amb les garanties que el seu equip donava anteriorment i que només esmentaven algun mal dia puntual. Subratlla l’empatia que es pot sentir veient la lluita de Biden, juntament amb la seva preocupació pel futur de la nació. Malgrat la lleialtat dels seus partidaris, inclosos Jill Biden i Barack Obama, que descarten demana que faci un pas al costat, l’article argumenta que el manteniment de la candidatura de Biden posa en perill els principis democràtics que pretén protegir. Suggereix que la retirada de Biden seria un acte de patriotisme, que permetria un conformar un ticket demòcrata més sòlid i prometedor. Argumenta que persistir en la seva campanya amb la creença que els seus bons dies superaran els dolents no té cap mena de sentit, ja que suposa un risc no només per al seu llegat sinó per al país. Esmenta potencials candidats alternatius com Gretchen Whitmer, Raphael Warnock, Josh Shapiro i Wes Moore que considera con a més capaços de dinamitzar l’electorat i derrotar Trump. En última instància, l’autor demana que Biden prengui una decisió desinteressada fent cas de les nombroses opinions que li demanen de retirar-se i subratlla que no hi ha vergonya en envellir i que l’honor rau en reconèixer-ho i actuar en conseqüència.
South Africa’s coalition government – making the case for hope
L’article analitzar les conseqüències de les recents eleccions de Sud-àfrica, on malgrat els reptes, l’autor considera que hi ha una esperança renovada d’un canvi positiu. El Congrés Nacional Africà (ANC) al poder va perdre la seva majoria, donant lloc a la possibilitat de crear un govern de coalició que inclou nous grups ideològics diversos. Tot i que aquesta coalició pot semblar inestable, l’autor suggereix que, enmig d’aquest canvi polític, hi ha potencial per a un «cercle virtuós» de desenvolupament econòmic i social. L’autor es basa en l’experiència en desenvolupament i governança global per argumentar que, malgrat les preocupacions inicials, Sud-àfrica podria experimentar una ràpida millora econòmica. Destaca la importància de la moderació i la cooperació entre les elits polítiques i la població per aprofitar l’impuls actual. Les lliçons dels èxits i fracassos econòmics passats a Sud-àfrica il·lustren com els objectius compartits i les polítiques realistes poden fomentar el creixement i l’estabilitat a curt termini. L’autor conclou advertint que, tot i que l’optimisme actual és valuós, és fràgil i s’ha de nodrir amb cura. L’enfocament immediat hauria de ser el foment del creixement econòmic, la millora de les institucions públiques i el manteniment de la cohesió dins del govern de coalició. Els reptes futurs, com ara abordar la pobresa profundament arrelada i les desigualtats estructurals, requeriran esforços sostinguts més enllà del període inicial d’esperança. De moment, però, la prioritat és aprofitar el moment i generar impuls cap a un futur millor per a Sud-àfrica.
From Nobel peace prize to civil war: how Ethiopia’s leader beguiled the world
L’autor ressegueix la trajectòria d’Abiy Ahmed que va assolir inicialment el poder a Etiòpia enmig d’una gran aclamació tant a nivell nacional com internacional. Va ser proclamat com un unificador i reformador, convertint-se en el primer líder d’origen oromo d’Etiòpia i guanyant el Premi Nobel de la Pau el 2019 pel seu paper en posar fi al conflicte de llarga data amb Eritrea. El seu primer mandat va veure promeses de democratització, alliberament de presoners i esforços de pau que es van celebrar a nivell mundial. Tanmateix, la percepció d’Abiy va canviar dràsticament en pocs anys. El seu lideratge ha estat marcat per l’escalada dels conflictes interns, especialment amb el Front d’Alliberament del Poble de Tigray (TPLF), l’antic partit governant d’Etiòpia. Aquest conflicte va desembocar en una guerra civil devastadora a Tigray el 2020, que va provocar atrocitats generalitzades i crisis humanitàries. Malgrat la seva imatge inicial com a pacificador, Abiy va ser cada cop més criticat per agreujar les tensions ètniques, la repressió i l’autoritarisme. A nivell internacional, Abiy havia obtingut inicialment un suport important, especialment dels països occidentals desitjosos d’alinear-se amb la seva posició pro-occidental i reduir la influència de la Xina a la regió. Aquest suport va continuar malgrat l’evidència creixent d’abusos dels drets humans i l’esfondrament de les institucions democràtiques sota el seu lideratge. L’autor afirma que en darrer terme, la trajectòria d’Abiy Ahmed d’aclamat reformador a controvertit autoritari reflecteix les complexitats i contradiccions del seu govern, caracteritzat tant per aspiracions visionàries com per l’aprofundiment de la agitació nacional. El seu llegat segueix sent profundament divisor, amb una Etiòpia que s’enfronta a una inestabilitat constant i a crisis humanitàries agreujades per les seves polítiques i estil de lideratge.
Is a Palestinian state a fantasy?
L’article analitza el complex panorama diplomàtic que envolta el conflicte entre Israel i Palestina, centrant-se en la posició de la comunitat internacional sobre una solució de dos estats i els reptes als quals s’enfronta la creació d’un possible estat palestí. La comunitat internacional, inclosos els Estats Units i la majoria dels països del Consell de Seguretat de l’ONU, dóna suport a una solució de dos estats on Israel i Palestina puguin coexistir pacíficament. Iniciatives diplomàtiques recents, com les propostes d’alto el foc, emfatitzen la necessitat d’una Gaza i Cisjordània unificades sota l’Autoritat Palestina (AP) per a qualsevol futur estat palestí. Els acords d’Oslo de 1993 pretenien establir un camí cap a l’estat palestí, però desenvolupaments posteriors com l’assassinat de Yitzhak Rabin i el fracàs de les converses de pau han obstaculitzat el procés. L’Autoritat Palestina (AP), establerta d’acord amb els criteris Oslo, ara opera a Cisjordània, però s’enfronta a limitacions importants, com ara la fragmentació territorial i la manca de control total sobre la seguretat. Tot i que les condicions econòmiques als territoris palestins mostren una millora en alguns aspectes com els índexs d’educació i desenvolupament, la dependència econòmica d’Israel continua sent alta. La seguretat continua sent d’altra banda un problema crític, amb les tensions actuals agreujades pels assentaments israelians a Cisjordània i la violència esporàdica, incloses les incursions militars i les restriccions als desplaçaments. Paral·lelament, Gaza, governada per Hamàs s’ha enfrontat a greus crisis humanitàries i conflictes, la qual cosa fa que la seva integració amb Cisjordània dins d’un estat palestí unificat sigui especialment difícil. Els esforços per reconstruir Gaza després del conflicte es veuen complicats per les tensions polítiques, la devastació econòmica i les necessitats humanitàries, agreujades pels conflictes recents i la dinàmica d’ajuda internacional. Les perspectives d’un estat palestí viable són incertes, ja que depenen de la voluntat política tant del lideratge israelià com palestí, les pressions diplomàtiques internacionals i els possibles canvis en la dinàmica regional. Els reptes inclouen l’expansió dels assentaments israelians, les divisions internes palestines, les disparitats econòmiques i les preocupacions de seguretat, que compliquen el camí per assolir una solució pacífica de dos estats.
Catalunya, España, Europa
Qui va gouverner la France ? Les scénarios possibles pour un gouvernement
L’article analitza els diferents escenaris que s’obren a França atès que cap partit o coalició no ha aconseguit la majoria absoluta i la correlació de forces està molt equilibrada. Una primera possibilitat és la de bastir una coalició capaç d’aglutinar més del 50% dels diputats com és el cas a Alemanya o Itàlia. No obstant això, ara mateix no sembla una hipòtesi gaire plausible ja que els líders de l’esquerra han descartat qualsevol perspectiva d’aliança amb el camp del president de la República o amb la dreta. Per la seva banda, els macronistes també han descartat qualsevol aliança amb La France insoumise (LFI), que continua sent la principal força a l’esquerra, a la vegada que tampoc no contemplen un acord de govern amb el Rassemblement Nacional de Marine Le Pen o els conservadors. Una segona opció consistiria per formar un govern en minoria com ha estat els cas dels dos governs des de la reelecció d’Emmanuel Macron el 2022, que van poder mantenir-se perquè les oposicions de dreta, esquerra i extrema dreta mai no van unir forces. Així i tot, els governs van haver de recórrer nombroses vegades a l’article 49.3 de la Constitució per tirar endavant lleis sense l’aprovació de l‘Assemblea National. Aquest escenari podria permetre teòricament al Nou Front Popular formar govern, però implicaria que almenys 94 diputats d’altres partits hi donessin suport, la qual cosa sembla ara per ara més que improbable. Finalment, la darrera opció seria la d’un govern tècnic conformat per ministres sense filiació partidista per tal de gestionar els afers corrents i implementar determinades reformes consensuades cas per cas amb els diferents blocs de l’Assemblea. Es tracta d’una solució que ja ha estat utilitzada diverses vegades a Itàlia però és difícil que un executiu d’aquest tipus es mantingui al llarg del temps per manca de legitimitat a les urnes i pel desgast que suposa un procés continu de negociacions amb forces polítiques amb programes radicalment diferents. En definitiva, a falta d’una majoria clara, el risc de bloqueig institucional és real.
Législatives 2024: le bulldozer RN stoppé, mais la «digue républicaine» finira par céder
En aquest article l’autor adverteix que malgrat la derrota electoral del Rassemblement National (RN) la lectura atenta dels resultats on en percentatges el RN es destaca per sobre de tots els altres partits i coalicions amb el 37,5% del vots no deixa de ser un toc d’atenció de cara al futur. Així, cal destacar que el RN ha aconseguit augmentar el nombre de diputats a l’Assemblea Nacional en gairebé dos terços (passant de 89 a 143 diputat), la qual cosa li donarà més força per tractar d’influir en les diferents comissions. D’altra banda, aquests mals resultats relatius (que signifiquen però més de 12 milions de vots) no han d’eclipsar l’ascens important del vot del RN a les eleccions europees i a la primera volta de les eleccions legislatives, on en ambdós casos ha superat la barrera dels 30%. Si a les eleccions del 9 de juny el RN va guanyar pràcticament 2,5 milions de vots respecte dels anteriors comicis de 2019 i va obtenir més del 40% dels vots en una vintena de departaments salt espectacular de vuit punts respecte al 2019, fet que suposa un guany de 2,4 milions de vots. Amb nivells estratosfèrics en una vintena de departaments, a la primera volta de les eleccions legislatives el RN pràcticament va duplicar els seus vots de 2022, superant de llarg els 9,3 milions. L’autor argumenta que el creixement del RN té el seu origen en l’aprofundiment d’una crisi social que el partit ha sabut utilitzar a través d’un relat eficaç que assenyala la immigració com a causa inicial de les dificultats experimentades en termes de condicions de vida. Això explica que a la primera volta el RN obtingués resultats espectaculars entre els obrers (56%), els treballadors de classe mitjana (43%) i els poc qualificats (48%) en tant que temes com el poder adquisitiu i la immigració encapçalen la llista de preocupacions d’aquestes categories de població. L’autor conclou amb un crit d’alerta ja que considera que la marea de dreta radical segueix pujant i que si no es resolen els problemes que han alimentat durant aquests últims anys, el cordó sanitari que fins ara ha funcionat s’acabarà trencant tard o d’hora.
This election has upended British politics. A strange new landscape is revealed
En aquesta anàlisi de les eleccions legislatives al Regne Unit, l’autor afirma que les eleccions revelen canvis subjacents més que no provocar transformacions immediates. La victòria dels laboristes indica una insatisfacció ja antiga respecte dels conservadors, i no només una reacció a les campanyes recents. Assenyala que els resultats reflecteixen tant el desig de castigar els conservadors pels fracassos passats com, en menor mesura, un suport als laboristes, i que el vot tàctic, especialment per part dels partidaris dels liberal-demòcrates, ha tingut un paper important en la victòria dels laboristes. Destaca també que el Brexit va ser un tema polèmic, que va generar un ressentiment persistent que ha impactat de ple en els conservadors i ha contribuir a la seva derrota. D’aquesta manera, el partit de dreta radical liderat per Nigel Farage ha aprofitat la insatisfacció amb l’statu quo, i en algunes àrees ha deixat els conservadors en tercera posició. L’autor també subratlla la incapacitat de Rishi Sunak per equilibrar la governança seriosa amb les apel·lacions populistes, i que el seu fracàs per distanciar-se de la facció més dretana del seu partit ha contribuït a l’ensulsiada dels conservadors. Conclou que l’èxit de Keir Starmer dependrà del seu enfocament pragmàtic i de la seva capacitat per gestionar el seu partit i els seus diversos corrents interns. A diferència dels seus predecessors, Starmer té un mandat clar i un compromís amb la governança pràctica. En darrer terme, la victòria dels laboristes suggereix un canvi en l’ethos polític, allunyant-se de la governança ideològica per acostar-se a una administració pragmàtica, la qual cosa comporta al seu entendre esperances per a una governança efectiva, fins i tot enmig de la volatilitat política actual.
On Labour’s landslide: becoming the change the country needs
L’editorial del diari The Guardian considera que la victòria aclaparadora del laboristes (la més gran des de la de 1997 amb Tony Blair) es deu al col·lapse en el suport als conservadors, que han vist com destacades figures del partit, inclosa l’efímera Primera ministra Liz Truss, han perdut el seu escó. Destaca que la campanya dels laboristes va ser deliberadament minimalista, centrada en temes amplis de canvi sense revelar moltes polítiques específiques. Els resultats de les eleccions suggereixen que el públic vol que Starmer sigui audaç en el govern, i no només prudent com durant la campanya. Afirma que aquesta victòria remodela la política britànica, i que exposa la fragmentació de l’esquerra. Els laboristes han perdut escons a causa de la insatisfacció entre els votants progressistes, especialment a les zones amb una gran població musulmana i el suport als Verds. Els guanys dels Verds suposen un repte a llarg termini, especialment en qüestions climàtiques. La victòria dels laboristes també posa de manifest les preocupacions de legitimitat electoral, ja que ha obtingut una majoria significativa amb només un terç dels vots. D’altra banda, el Partit Reformista de Nigel Farage continua sent una amenaça, ja que tot i obtenir pocs escons, ha tingut el suport de 4 milions de votants. En darrer terme, l’editorial assenyala que Starmer ha de perseguir canvis substancials, la qual cosa implica acabar amb l’aura de deferència i tradició que protegeix els privilegis de l’elit i abordar els aspectes insostenibles de la vida actual. En aquest sentit, adverteix que el gradualisme és arriscat ja que es necessiten canvis agosarats i substancials per satisfer les necessitats i expectatives de la ciutadania.
George Orwell and Europe’s new normal
L’article analitza el panorama polític contemporani a Europa a través de la lent de 1984 de George Orwell, destacant un canvi de valors i normes liberals cap a conceptes il·liberals. D’entrada, Zielonka reconeix que malgrat el Brexit i l’ascens de líders sobiranistes com Giorgia Meloni, Viktor Orbán i Robert Fico, la integració europea no ha cessat del tot. Assenyala que els partits de centreesquerra i de centredreta encara dominen les eleccions al Parlament Europeu, tot i que alguns argumenten que els polítics populistes representen millor les esperances i les pors dels ciutadans que els liberals. Tanmateix, l’argument central gira al voltant de la transformació significativa de la política europea on les normes liberals com la democràcia, els drets humans i el multiculturalisme estan afeblint-se. Aquest canvi va començar després de la caiguda del mur de Berlín, quan els partits guanyadors van posar èmfasi en valors liberals com la llibertat, la tolerància i l’obertura a la globalització. La UE, vista com un far d’integració i estabilitat, va ser aclamada per promoure la pau i la prosperitat mitjançant el multilateralisme. En contrast amb això, la nova narrativa de la política europea prioritza ara l’interès nacional, el tancament de fronteres i el conservadorisme cultural per sobre dels drets humans i els drets de les minories. El focus se centra en la «llei i l’ordre» més que en l’estat de dret, preparar-se per a la guerra en lloc de la pau i elevar els homes amb uniformes per sobre dels activistes de la societat civil. L’autoritat estatal s’utilitza cada cop més contra les ONG, les comunitats LGBT+ i els ecologistes, mentre que les emissores públiques estan sent marginades. L’autor també avalua críticament si aquesta transformació és massa brutal, reconeixent les complexitats històriques i suggerint que algunes tendències il·liberals sempre han existit dins dels partits liberal. Atribueix el ressorgiment del nacionalisme i la intolerància en part als canvis culturals amplificats per les xarxes socials i la por a les amenaces externes com Rússia. En darrer terme, a partir dels conceptes d’Orwell, l’article destaca el fenomen del ‘doble pensament’, on coexisteixen creences contradictòries, especialment entre els liberals que s’adapten a pressions il·liberals per obtenir guanys polítics o seguretat. Conclou advertint que aquesta nova normalitat en la política europea s’assembla a la distòpia d’Orwell, on els valors establerts es desmunten i es remodelen segons la conveniència política, més que no pas en base als imperatius ètics o morals.
Europe Alone
Durant els últims 75 anys cap bloc de països no ha estat tan estretament lligat als Estats Units com Europa. Primer, la seva meitat occidental i, des del final de la Guerra Freda, gran part de la seva meitat oriental han prosperat gràcies als vincles més extensos del món en comerç, finances i inversió. Europa també podria dependre del compromís de l’exèrcit nord-americà, consagrat en l’aliança de l’OTAN, per defensar-se. Juntament amb alguns altres països, els Estats Units i Europa van definir moltes de les institucions que formen el que anomenem l’ordre liderat per Occident. L’aliança entre Estats Units i Europa ha estat, sens dubte, la base del sistema global tal com el coneixem avui. Però l’era en què Europa podria comptar amb els Estats Units pot estar a prop del seu final. Independentment de qui guanyi les eleccions presidencials dels Estats Units al novembre, l’atenció de Washington s’ha desplaçat cap a Beijing i l’Indo-Pacífic. En cas que Donald Trump tornés a la Casa Blanca, és força probable que els Estats Units puguin qüestionar el seu compromís amb l’OTAN, o fins i tot retirar-se del tot de l’Aliança. Així doncs, Europa aviat podria haver d’enfrontar-se sola a les amenaces. Moscou ha desencadenat la primera gran guerra terrestre a Europa des de la Segona Guerra Mundial amb l’objectiu de restaurar el seu imperi de la Guerra Freda, que incloïa països que ara són membres de la Unió Europea. Si la guerra a l’Orient Mitjà es converteix en un conflicte de major amplitud, això podria comportar l’arribada de noves onades de migrants a la UE. D’altra banda, Europa també s’ha convertit en un teatre de la rivalitat entre els Estats Units i la Xina, amb la guerra Rússia-Ucraïna com a primer acte de la competició entre l’ordre liderat per Occident i el bloc liderat per la Xina que pretén revisar-lo o destruir-lo. El problema d’Europa, com molts dels seus líders i pensadors admeten, és que no està preparada per a un món on prevalgui el poder dur. La UE va ser dissenyada per desterrar la guerra del continent, i l’absència de guerra a gran escala a Europa entre 1945 i 2022 —un temps de pau notablement llarga, segons els estàndards històrics— semblava demostrar l’èxit del projecte. Però en algun lloc del camí, els europeus també van començar a creure que la guerra també estava desapareixent en altres llocs, i si no, els nord-americans sempre acabaven per solucionar el problema. En teoria, la UE, amb els seus 450 milions de ciutadans, és un dels grans blocs de poder del món. El seu PIB col·lectiu és el segon després dels Estats Units i aproximadament 10 vegades el de Rússia. Molts dels seus membres, especialment aquells geogràficament propers a Rússia, tenen una visió estratègica i dura del món. Però, en conjunt, Europa no ha traduït els seus recursos econòmics en un poder geopolític del tipus que podria, per exemple, mantenir Moscou sota control. La sensació que les llargues vacances d’Europa per la història s’han acabat és palpable a les capitals europees. Després que Rússia envaís Ucraïna, el canceller alemany Olaf Scholz va parlar de Zeitenwende, un canvi d’era i més dramàticament, el president francès va advertir que Europa «podria morir» si no s’adapta prou ràpidament. La pregunta és doncs si Europa està capacitada per garantir la seva pròpia seguretat i una prosperitat continuada amb un menor suport dels Estats Units. Per respondre-hi, la revista Foreign Policy hi dedica un dossier on demana a nou pensadors destacats la seva opinió sobre si Europa està preparada per a un futur post-nord-americà.
The West Misunderstands Its Own Far Right
L’article argumenta que l’èxit de partits populistes com el Rassemblement National a França, l’AfD a Alemanya i els Fratelli d’Italia a les eleccions al Parlament Europeu marca un canvi fonamental en la política occidental. Això podria portar a partits populistes que governessin els principals estats de la UE. A més, hi ha moltes possibilitats que Donald Trump torni a la presidència dels Estats Units. Afirma que el terme «populista» té precisió i coherència en el seu ús contemporani. Originalment descrivia moviments que defensaven la democratització però ara s’utilitza sovint per etiquetar tant els extremismes de dreta com d’esquerra. Al seu entendre, aquesta combinació de moviments populistes dilueix la comprensió de les amenaces específiques que plantegen els partits d’extrema dreta. El populisme va entrar en el discurs europeu als anys vuitanta, especialment per descriure moviments d’extrema dreta com el Front Nacional de França. El terme es va utilitzar per evitar les connotacions negatives de paraules com «feixisme». Aquest canvi de marca va ajudar els extremistes de dreta a guanyar respectabilitat i acceptació generalitzada. Tanmateix, l’autor planteja que aquests partits haurien de ser descrits amb més precisió com a «nacionalistes majoritaris» que tenen com a objectiu establir majories supremacistes que marginin les minories. Afirma que l’auge del nacionalisme majoritari no és nou i és paral·lel a moviments vists en contextos no occidentals, com el BJP de Modi a l’Índia i Erdogan a Turquia. Considera que el fracàs d’Occident per reconèixer i abordar l’amenaça del majoritarisme ha facilitat la incorporació de les ideologies d’extrema dreta. La retòrica al voltant de la immigració i les diferències religioses a Europa ha comportar que els partits centristes adoptin posicions i relats propers a l’extrema dreta, normalitzant encara més aquestes ideologies. Al seu entendre, el concepte de «Fortress Europe» exemplifica aquesta tendència, ja que se centra no només en mantenir els immigrants fora, sinó també en vigilar i disciplinar els immigrants residents. Per contrarestar aquesta amenaça, l’autor argumenta que les forces progressistes i centristes d’Occident han de promoure la inclusió i resistir l’adopció de polítiques de dreta. Subratlla la necessitat que els intel·lectuals i les elits polítiques advoquin pels beneficis de la immigració i la diversitat, i rebutgin aquestes ideologies abans que arrelin com a relat banalitzat.
How to puncture the populist right in Europe
Els autors analitzen l’ascens de l’extrema dreta a Europa, destacant la seva influència actual dins de la Unió Europea i les implicacions per a la política progressista. Comencen assenyalant el poder sense precedents de figures d’extrema dreta com Giorgia Meloni a Itàlia, Geert Wilders als Països Baixos i Alternative für Deutschland a Alemanya. Això ho contrasten amb l’èxit de la postguerra d’Europa, construït sobre un marc d’economia social de mercat i un compromís amb valors com la llibertat, la igualtat i la solidaritat, forjats com a resposta a la devastació de la Segona Guerra Mundial i la Gran Depressió. Argumenten que l’extrema dreta ha guanyat terreny a causa dels fracassos de l’establishment neoliberal i l’abandonament dels interessos laborals tradicionals per part dels partits dominants. Això ha creat un buit que l’extrema dreta ha ocupat amb una ideologia nacional-populista, que sovint es basa en elements feixistes del passat però que ha anat matisant. Els canvis econòmics, agreujats per la crisi financera del 2008 i el conservadorisme fiscal de la UE, han alimentat encara més la desil·lusió i el suport a les agendes nacionalistes. Malgrat l’ascens de l’extrema dreta, els autors assenyalen la seva incoherència i el seu fracàs per abordar les realitats econòmiques en un món globalitzat. Temes com el conservadorisme cultural, la retòrica contra la immigració i l’oposició als drets LGBT+ ressonen en determinats segments de la població, però entren en conflicte amb els valors europeus més amplis i les tendències demogràfiques. L’èmfasi de l’extrema dreta en el nacionalisme estret i les guerres culturals es considera desajustada amb la necessitat de polítiques obertes i cooperatives per abordar els reptes d’Europa, com ara el canvi climàtic, la desigualtat i els canvis demogràfics. Els autors també critiquen els principals partits, tant de dreta com d’esquerra, per apaivagar l’extrema dreta i adoptar elements de la seva agenda, especialment en matèria d’immigració. Reconeixen els esforços de les coalicions progressistes i d’esquerra verda per contrarestar aquesta tendència, però adverteixen que cal més unitat i accions atrevides per afrontar amb eficàcia l’augment de l’extrema dreta. Les properes eleccions a França es destaquen com a cabdals, ja que poden determinar si l’onada populista es pot revertir i si Europa pot mobilitzar forces polítiques capaces d’afrontar els seus complexos reptes durant els propers anys. En definitiva, els autors demanen que els progressistes s’uneixin i ofereixin una visió convincent per a Europa que emfatitzi l’obertura, la cooperació i el creixement inclusiu. Argumenten que la història ha demostrat el potencial dels progressistes per derrotar les forces reaccionàries quan s’uneixen, i demanen un esforç renovat per recuperar i implementar una agenda progressista per al futur d’Europa.
The Hungarian presidency: Let the games begin
L’autora ressenya la presidència hongaresa del Consell de la UE, que ha començat l’1 de juliol, enmig d’un important escepticisme i una gran preocupació dels altres estats membres de la UE. Malgrat les garanties diplomàtiques que Hongria vol complir el seu paper de mediador imparcial, romanen els dubtes a causa de la controvertida trajectòria d’Hongria sota el primer ministre Viktor Orbán. L’elecció d’Hongria de l’eslògan «Make Europe Great Again» per a la seva presidència suggereix una sortida de la neutralitat esperada, deixant entreveure agendes potencials que poden prioritzar els interessos nacionals per sobre del consens de tota la UE. Tot i que idealment la presidència requereix deixar de banda les agendes nacionals per negociar compromisos, el comportament recent d’Hongria, inclòs el retard o la dilució de les decisions de la UE sobre Rússia i Ucraïna, ha tensat les seves relacions amb Brussel·les. L’article assenyala que la presidència d’Hongria no coincideix amb períodes legislatius crítics, la qual cosa podria limitar l’impacte immediat de possibles conflictes. Tanmateix, persisteixen les preocupacions sobre les intencions d’Orbán d’utilitzar la presidència per a la influència internacional, alineant-se potencialment amb figures controvertides com Donald Trump i mantenint estrets vincles amb Rússia i la Xina. Els funcionaris i els diplomàtics de la UE expressen el seu alleujament perquè el mandat d’Hongria no pot comportar un dany legislatiu substancial a causa de la seva curta durada. No obstant això, s’espera que Orbán utilitzi aquesta plataforma per ampliar la seva influència a la UE i a l’escenari global, malgrat els esforços de la UE per gestionar de manera preventiva els possibles conflictes. S’espera que l’enfocament de la presidència hongaresa sigui més polític que legislatiu, la qual cosa podria crear tensions amb les institucions de la UE i els estats membres crítics amb les polítiques d’Orbán. En definitiva, l’autora afirma que tot i que la presidència pot no donar resultats legislatius immediats, planteja reptes per a la cohesió i la governança de la UE, especialment enmig de l’augment de la influència de l’extrema dreta a Europa i els esforços d’Orbán per potenciar la seva posició a nivell internacional.
Democracia, diversidad y cultura
Social rights in Europe—in need of a new impulse?
L’article analitza la importància històrica i contemporània dels drets socials en el context de la governança europea i els marcs de drets humans. L’autor subratlla que el reconeixement i el respecte dels drets humans, inclosos els drets socials, sovint han estat impulsats per la necessitat més que per la generositat. El progrés social i el reconeixement dels drets socials es presenten com a components integrals d’un canvi de paradigma social més ampli, arrelat a les conseqüències de les calamitats històriques i les lluites socials. El text subratlla la interdependència dels drets socials amb altres drets humans, titllant alguns com a «drets d’entrada» essencials per a l’exercici dels drets civils, polítics, econòmics i culturals. Destaca específicament el paper crític dels drets socials com la salut, l’habitatge, la protecció social i l’educació per establir les bases per al gaudi dels drets humans al llarg de la vida, subratllant especialment la seva importància per a les nenes i les dones joves. Històricament, la idea d’un contracte social, proposada inicialment pels filòsofs grecs antics, va guanyar força com a mitjà per assegurar la pau i prevenir els conflictes. Després de la Segona Guerra Mundial, la Declaració Universal dels Drets Humans (1948) va consolidar el reconeixement dels drets socials juntament amb els drets civils i polítics. El Consell d’Europa, establert el 1949, va institucionalitzar encara més aquests principis, promovent el progrés social com a fonamental per mantenir la pau i l’estabilitat a Europa. Tanmateix, l’onada neoliberal dels anys vuitanta va desafiar aquests principis, advocant per una mínima intervenció estatal i polítiques de lliure mercat, que el passatge critica per agreujar la desigualtat social i amenaçar la pau social. Malgrat aquests reptes, l’autor subratlla la responsabilitat col·lectiva d’aprendre de les lliçons històriques i defensar la justícia social, especialment davant de crisis contemporànies com el canvi climàtic i els conflictes geopolítics. Destaca la Carta Social Europea (1961) com un tractat internacional important que complementa el Conveni Europeu de Drets Humans, amb l’objectiu de salvaguardar els drets socials entre els estats membres. Finalment, subratlla la importància del compromís polític i de la cooperació internacional per implementar i ampliar les proteccions dels drets socials, especialment en resposta a les necessitats i reptes de la societat en evolució. En darrer terme, considera que és necessària una decisió política renovada i una cooperació internacional per defensar i ampliar les proteccions dels drets socials en virtut de la Carta Social Europea, garantint la seva rellevància i eficàcia per abordar els reptes contemporanis i futurs.
Secular Stagnation. How Religion Endures in a Godless Age
L’autor assenyala que, contràriament a les prediccions que apuntaven a la decadència de la religió a causa de la modernització i l’augment de la seguretat, aquesta ha continuat creixent i consolidant-se a nivell mundial. Tot i que el nombre de membres de l’església ha caigut en picat a Europa occidental, amb només un 11% de la gent que considera la religió molt important, l’islam i el cristianisme s’estan expandint, especialment a regions de ràpid creixement com l’Àfrica. Fins i tot en països pròspers com la Xina i l’Índia, la religió continua sent significativa, desafiant la suposició que el creixement econòmic erosiona la fe .Ressenya que el llibre de Paul Seabright, The Divine Economy: How Religions Compete for Wealth, Power, and People (Princeton University Press, 2024) argumenta que la religió prospera com a pràctica comunitària, no només com una creença personal, i està profundament integrada en els rituals i la identitat socials. La participació religiosa proporciona beneficis emocionals i socials que les ideologies seculars lluiten per igualar. El llibre suggereix que els missatges religiosos tenen èxit basant-se en principis econòmics de l’oferta i la demanda, apel·lant a l’interès propi racional malgrat la naturalesa inefable de la fe personal. Històricament, els líders religiosos han acceptat les professions de fe exteriors sense necessitat de verificar les creences personals, i els rituals sovint enforteixen la fe fins i tot sense la creença inicial. L’aposta de Pascal, que postula que creure en Déu és en el propi interès, reflecteix la racionalitat que hi ha darrere del compromís religiós. Seabright aplica principis econòmics per entendre per què algunes religions perduren i creixen mentre que altres s’esvaeixen. Així, el creixement del cristianisme i l’islam, en comparació amb la decadència de les tradicions locals i populars, posa de manifest la seva capacitat d’adaptar-se i proporcionar rituals normalitzats i estructures de suport en un món globalitzat. Conclou afirmant que la religió dóna respostes a preguntes existencials i aclareix el propòsit polític, fent que el seu paper en la vida pública sigui significatiu.
Is social media fuelling political polarisation?
En aquest article l’autor aprofundeix en la complexa relació entre les plataformes de xarxes socials i la polarització política, desafiant les narratives comunes alhora que reconeix tant l’impacte matisat com els riscos inherents associats al discurs en línia. Inicialment, critica els orígens idealistes de les xarxes socials, que pretenien fomentar la connexió, però que ara són criticades per nombrosos mals socials. Aquests inclouen difondre informació errònia, utilitzar-se com a eines per a la interferència estrangera en les democràcies i monetitzar l’atenció mitjançant la micro-orientació. Els documentals i els assajos han subratllat els suposats costos socials, especialment com les plataformes presumptament amplifiquen la polarització i l’hostilitat polítiques, convertint les discussions en línia en escenaris on qualsevol pot convertir-se en un «troll». Tanmateix, estudis recents en ciències socials quantitatives i psicologia ofereixen una perspectiva matisada. Argumenten que, tot i que les xarxes socials realment tenen un paper en la configuració del discurs, no són l’única causa de l’hostilitat política. Els estudis posen de manifest que els factors psicològics i socioeconòmics, independents de les plataformes digitals, contribueixen significativament a l’agressió en línia. Els països amb una major desigualtat econòmica i una governança menys democràtica tendeixen a veure més hostilitat en línia, cosa que reflecteix les frustracions derivades d’entorns socials repressius i règims polítics. Els trets de personalitat també juguen un paper crucial, un tret que es correlaciona fortament amb el comportament agressiu tant en línia com fora de línia, la qual cosa suggereix que les característiques individuals s’entrecreuen amb els contextos socials per agreujar les tensions en línia. Això no obstant, l’autor reconeix que les plataformes de xarxes socials contribueixen a la polarització política. Actuen com a amplificadors de visions extremes a causa de la seva capacitat per difondre informació ràpidament i desencadenar respostes emocionals. Els algorismes prioritzen el contingut atractiu i divisori, sovint promocionant publicacions amb càrrega moral o hostils per sobre de punts de vista moderats. Aquest biaix de selecció pot distorsionar les percepcions de l’opinió pública, fent que les creences extremes semblin més freqüents i tolerades del que realment són. A més, l’exposició a opinions polítiques oposades a les xarxes socials de vegades pot reforçar les identitats partidistes existents en lloc de fomentar la comprensió o el consens. Tot i que teòricament les plataformes exposen els usuaris a opinions diverses, les interaccions sovint es transformen en intercanvis que caricaturitzen punts de vista oposats, reforçant les identitats del grup en lloc de superar les divisions ideològiques. L’autor adverteix contra les conclusions simplistes sobre l’impacte de les xarxes socials en la polarització. Observa que la durada de l’exposició i els comportaments individuals conformen la relació entre l’ús de la plataforma i la polarització. En darrer terme, advoca per un enfocament equilibrat per entendre el paper de les xarxes socials en la polarització política, evitant tant l’optimisme infundat com l’alarmisme. Subratlla la necessitat d’investigacions i respostes polítiques matisades que tinguin en compte la complexa interacció de la psicologia individual, el context social i la dinàmica de les plataformes en la configuració del discurs en línia i la polarització social.
Economía, bienestar e igualdad
Bretton Woods: bloodied, battered but still a huge international achievement 80 years on
El juliol de 1944, 730 delegats de 44 països es van reunir a Bretton Woods per crear un nou sistema monetari internacional de postguerra. La conferència dirigida pels Estats Units tenia com a objectiu establir un ordre mundial basat en el comerç i la cooperació, marcant l’ascens dels EUA en el domini global sobre el Regne Unit. Les figures clau van ser l’economista britànic John Maynard Keynes i Harry Dexter White, del Tresor dels Estats Units. Keynes, desil·lusionat pel Tractat de Versalles, va proposar una moneda de reserva global i un banc central, però els EUA, que posseïen la majoria de les reserves mundials d’or, van afavorir el sistema centrat en els Estats Units de White. Això va donar lloc a la creació de l’FMI i del Banc Internacional per a la Reconstrucció i el Desenvolupament (BIRD), amb el dòlar dels EUA vinculat a l’or. El sistema de Bretton Woods, millorat per l’Acord General sobre Aranzels i Comerç (GATT) de 1947, va durar fins al 1970. La despesa militar nord-americana durant la guerra del Vietnam va alterar la fixació de l’or del dòlar, donant lloc a tipus de canvi flexibles i a un augment de l’oferta monetària, cosa que va contribuir a inflació. Actualment, l’FMI i el Banc Mundial, centrats en préstecs als països pobres, s’enfronten a crítiques per les dures condicions que els imposen. L’autor afirma que malgrat els reptes importants als quals va haver de fer front, Bretton Woods va facilitar el creixement del comerç mundial i la reducció de la pobresa. Així, l’ONU ha demanat un «nou moment de Bretton Woods» per donar més influència als països en desenvolupament. Tot i que sovint es critiquen les polítiques de l’FMI i el Banc Mundial, l’autor considera que permeten evitar pitjors resultats. Finalment, assenyala que les noves amenaces al sistema inclouen l’ascens de la Xina, les polítiques proteccionistes dels EUA i les tensions geopolítiques. Conclou que Bretton Woods va representar el cim de la cooperació internacional, ja que va permetre que l’Europa de la postguerra visqui en relativa pau durant 80 anys.
Competencia y tensiones en el poder económico internacional
L’autor de l’article argumenta que en el transcurs de les darreres dues dècades s’ha produït un canvi molt profund en l’equilibri entre potències econòmiques. L’ascens d’Àsia, i de la Xina en particular, ja està molt consolidat a l’economia internacional. La Xina ja és el país líder en exportacions, indústria, reserves internacionals i finançament públic bilateral. El lideratge occidental es manté en l’àmbit financer, cosa que continua sent determinant a curt termini, però pot ser vulnerable a l’ús intensiu de sancions econòmiques per motius polítics en un context de tensions geopolítiques. La indústria i les exportacions són factors determinants a llarg termini i ja no afavoreixen Occident. Al seu entendre, la implicació principal és que no és viable mantenir una postura de superioritat per part d’Occident en els àmbits d’economia internacional, efectuant concessions generalitzades i tractes diferenciats a tots els països en desenvolupament. La consciència del poder econòmic relatiu és un factor determinant per a la posició estratègica dels diferents blocs, i és important que es desenvolupi a Europa. Això té profundes conseqüències sobre les institucions econòmiques internacionals: en condiciona l’abast i en pressiona la governança. També en té sobre el comportament de la principal potència líder, que pot considerar –i en part ja ho fa– que el marc institucional actual no permet mantenir-ne la posició i actua per canviar-lo. D’altra banda, el lideratge occidental en matèria financera té avui dia el seu principal suport en l’historial de respecte dels drets de propietat i la no-discriminació dels estrangers. Continua doncs sent un actiu diferencial essencial. Una conseqüència fonamental d’aquesta situació és que no té sentit per a Occident, i en particular per a una UE que està perdent posicions, mantenir un tracte més favorable a països asiàtics industrialitzats. El “tracte especial i diferenciat”, favorable a països en desenvolupament en matèria comercial o de normes mediambientals, té ara un cost massa elevat. Això pot dificultar arribar a acords, però la prioritat ha de ser que els acords siguin favorables a llarg termini, no obtenir prestigi a curt termini per arribar a acords. En definitiva, l’autor apunta que la consciència del poder econòmic relatiu és un factor determinant per a la posició estratègica dels diferents blocs. Aquesta consciència porta a una contenció més gran en les aspiracions d’Occident en el concert econòmic internacional i en el reforç de l’assertivitat d’Àsia. I els factors subjacents més determinants apunten que aquesta tendència continuarà en el futur, amb risc de tensions creixents entre les potències.
Another, reindustrialised Europe is possible
L’autora, secretària general del sindicat paneuropeu industriAll, considera que els resultats de les eleccions al Parlament Europeu són una crida a l’acció, posant de manifest la necessitat de rebutjar la cooperació amb l’extrema dreta i abordar els problemes subjacents de l’austeritat, la precarietat laboral i la desigualtat que n’han alimentat l’ascens. Afirma que el moviment obrer s’ha d’unir per impulsar solucions europees als reptes transnacionals mitjançant la inversió, la cohesió i la solidaritat. Això inclou advocar per una política industrial europea proactiva que s’allunyi de l’austeritat neoliberal i el curt termini, cap a un creixement sostenible, just i socialment responsable. IndustriAll Europe posa l’accent en la necessitat d’estratègies integrals per transformar les indústries, especialment en el context dels objectius climàtics, i dóna suport a mesures com ara impostos addicionals a les importacions de vehicles elèctrics xinesos. Tanmateix, les tarifes de protecció per si soles són insuficients. Cal un enfocament holístic que inclogui la inversió en infraestructures, matèries primeres i marcs de transició justa per als treballadors. El moviment sindical ha de contrarestar les narratives divisòries de l’extrema dreta i treballar per una Europa unida i justa. Conclou que si no s’aborden aquests problemes amb solucions innovadores, es corre el risc de potenciar les forces de dreta radical en futures eleccions. Hi ha una necessitat urgent de debatre i desenvolupar estratègies que garanteixin que una altra Europa millor sigui possible.
Sostenibilidad y cambio climático
Relieve Debt to Protect the Environment
Els autors de l’article denuncien que els països més pobres estan atrapats en un cercle viciós, ja que sovint depenen molt dels recursos naturals i han de protegir la natura alhora que s’han d’adapten a un clima canviant L’any 1984, Thomas Lovejoy va proposar els intercanvis de deute per natura com una manera d’ajudar els països en desenvolupament amb problemes d’efectiu per protegir els boscos i altres recursos naturals alhora que reduïen el seu deute. L’article assenyala que aquests intercanvis, que continuen fins avui, ofereixen beneficis per a totes les parts implicades, ja que les nacions deutores reben alleujament financer, els creditors s’alliberen de préstecs arriscats i gaudeixen d’una millor reputació en associar-se amb activitats mediambientals i les organitzacions de conservació es beneficien d’un major compromís per rebre finançament. Els autors plantegen com, malgrat els grans beneficis que aporten, aquests intercanvis no s’han adoptat àmpliament. La resposta amb la qual s’han topat són les llargues i complexes negociacions necessàries per als intercanvis, la qual cosa dissuadeix els governs deutors. A més, la por que els beneficis ambientals promesos no es materialitzin mai no desanima els prestadors. Els autors defensen que amb el creixement del deute al sud global que està en màxims històrics i les pèrdues econòmiques generades pel canvi climàtic, els intercanvis de natura podrien esdevenir un mitjà més poderós per fer front a aquestes crisis interrelacionades. Els autors afirmen que, per fer-ho, cal reformar aquest instrument financer i proposen quatre canvis. En primer lloc, augmentar significativament l’escala. En lloc d’alleujar els préstecs individuals a canvi de projectes específics, els intercanvis han de reduir el deute a una escala conseqüent per al deute sobirà d’un país. En segon lloc, els intercanvis han de demostrar el rendiment ambiental i recompensar l’assoliment dels resultats acordats. En tercer lloc, els deutors han de poder triar com implementar la política per incentivar l’ús del coneixement local de prioritats i eficiències. I finalment, els intercanvis de naturalesa han de permetre als països deutors assolir múltiples objectius i obtenir crèdits en millors condicions.
La hipocresía de las naciones ricas acelera el calentamiento global
Les nacions riques estan accelerant l’escalfament global i apropen el planeta a una catàstrofe irreversible, les pitjors conseqüències de les quals recauran sobre els països i pobles més pobres. Tot i que es reconeix la necessitat d’una responsabilitat col·lectiva, l’autor denuncia que hi ha una evident disparitat en la culpabilitat entre les nacions riques i el món en desenvolupament. Els països industrialitzats del Nord, principals emissors històrics de gasos amb efecte d’hivernacle, eviten assumir-ne la responsabilitat. Considera que polítiques com el Mecanisme d’Ajust a Frontera per Carboni de la Unió Europea agreugen les desigualtats en imposar més càrregues als països en desenvolupament. Els impostos sobre el carboni i els sistemes de comerç d’emissions dificulten que les nacions amb menys recursos adoptin mesures climàtiques adequades, ja que no tenen recursos per adaptar-se a l’escalfament global i finançar transicions cap a tecnologies més netes. A més, els països desenvolupats han deslocalitzat indústries contaminants al Sud global, i han traslladat la culpa mentre consumeixen béns produïts amb alts costos ambientals. La Convenció Marc de les Nacions Unides sobre el Canvi Climàtic requereix una reducció dràstica de les emissions de carboni per limitar l’augment de la temperatura a 1,5°C. Tot i això, les tendències actuals suggereixen un augment de 2,7°C per a 2100. Els països s’enfoquen en compromisos de «zero emissions netes» per a 2050, ignorant la necessitat urgent de reduir les emissions. La tarifació del carboni i els mecanismes de mercat relacionats es presenten com a solucions eficaces, però no es discuteix com distribuir equitativament els ingressos d’aquests impostos per donar suport als països més pobres. Els sistemes de mercat del carboni han estat insuficients amb reduccions marginals d’emissions. Els preus del carboni són sovint massa baixos per reflectir els costos socials de les externalitats negatives. A més, no s’han implementat mesures redistributives progressives per utilitzar els ingressos del carboni al finançament del clima. Les polítiques de tarifació del carboni no aborden els problemes sistèmics subjacents i tendeixen a ser regressives, afectant desproporcionadament les persones i els països amb baixos ingressos. Les subvencions als combustibles fòssils i els mercats de compensació de carboni, que permeten als rics continuar emetent gasos amb efecte d’hivernacle, soscaven els esforços per mitigar el canvi climàtic. Les iniciatives com la Glasgow Financial Alliance for Net Zero són vistes amb escepticisme respecte de la seva eficàcia real. En definitiva, l’autor considera que les polítiques actuals de tarifació del carboni i els mercats de compensació són limitades i ineficaces. Adverteix que és crucial implementar polítiques d’inversió selectiva i fomentar tecnologies, a més d’augmentar el finançament climàtic per a l’adaptació i la mitigació en països en desenvolupament. Un enfocament global, equitatiu i pragmàtic que prioritzi la reducció substancial d’emissions i doni suport a les poblacions vulnerables és necessari per fer front al canvi climàtic.
Climate crisis sees rise in illegal water markets in the Middle East
L’article relata com a Jordània, els camions cisterna verds que transporten aigua són una visió habitual a causa del subministrament limitat d’aigua per canonades, disponible només 1,5 dies a la setmana de mitjana. Quan les aixetes s’assequen, les persones i les empreses depenen de venedors privats, que sovint operen il·legalment, per al subministrament d’aigua. Aquest augment dels mercats informals de l’aigua és impulsat per la crisi climàtica i l’augment de les sequeres. A nivell mundial, el deteriorament de les xarxes urbanes d’aigua ha provocat que mil milions de persones s’enfrontin a interrupcions freqüents del subministrament, fomentant el creixement dels mercats informals de l’aigua. A Jordània, aquests camions cisterna tenen un paper important, amb una sisena part de l’aigua del país transportada per carretera, i més de la meitat de l’aigua de les empreses se subministra d’aquesta manera. Les llars també depenen de l’aigua dels camions cisterna, que és costosa a causa de les despeses de transport. A mesura que la població de Jordània creix i els recursos hídrics disminueixen, s’espera que augmenti la dependència dels subministraments d’aigua. L’any 2050, la dependència de les llars de l’aigua dels camions cisterna podria multiplicar-se per 2,6, amb un creixement de les vendes totals superior al 50%, la qual cosa posarà encara més èmfasi en els recursos d’aigua subterrània. Jordània està intentant controlar l’extracció il·legal d’aigua tancant pous sense llicència, però això podria limitar l’accés de les llars a l’aigua essencial. Un millor enfocament podria ser la legalització del subministrament d’aigua dels vaixells cisterna alhora que es milloren les xarxes urbanes d’aigua per garantir un accés a l’aigua pública equitatiu i fiable.
Innovación, ciencia y tecnología
The race to prevent satellite Armageddon
Els temors d’una possible arma nuclear russa en òrbita han estimulat el desenvolupament de noves tecnologies de protecció. A principis de 2021, Micross Components, un dissenyador de circuits especialitzat, va rebre un contracte d’una empresa aeroespacial nord-americana per crear components que protegeixen l’electrònica militar de la radiació nuclear. Aquesta iniciativa neix de les preocupacions generades per un satèl·lit rus, Cosmos-2553, que podria estar provant l’electrònica relacionada amb la nuclear en òrbita. L’article adverteix que una explosió nuclear a l’espai podria causar fallades generalitzades dels satèl·lits a causa del pols electromagnètic (EMP) i la radiació posterior, interrompent les comunicacions globals, la navegació i les infraestructures crítiques. Aquestes proves es van prohibir després que la prova Starfish Prime de 1962 provoqués interrupcions importants per satèl·lit i comunicació terrestre. Micross ha desenvolupat una nova línia de detectors d’esdeveniments nuclears (NED) que poden apagar i reiniciar ràpidament l’alimentació dels satèl·lits per protegir els circuits dels EMP. Aquesta innovació ha vist augmentar la demanda a causa de l’augment del risc d’amenaces nuclears generades a l’espai. A més de la protecció EMP, sorgeixen iniciatives per garantir un millor blindatge contra la radiació en l’electrònica espacial, un repte agreujat per la naturalesa delicada dels microxips moderns. Així per exemple, s’estan desenvolupant nous mètodes, com la reducció de la longitud del cable en els circuits per tal de millorar-ne la resiliència. També s’estan aconseguint avenços en la comunicació espacial, com ara la transferència de dades basada en làser, per mitigar la interferència de radiació. La detecció i neutralització d’amenaces potencials també és un objectiu, amb sistemes impulsats per IA com els de Slingshot Aerospace que ajuden a identificar i predir el comportament sospitós dels satèl·lits.
Elon Musk, la IA y el apocalipsis humano
En aquest article l’autor afirma que el coneixement tecnològic és sempre un factor determinant, per això la identificació de les edats de pedra, bronze i ferro. La tecnologia romana era, val la pena destacar-ho, superior a la grega en armadura (molt més flexible i resistent) i armament (major capacitat inhabilitant), malgrat que els romans no eren ni més rics, ni més nombrosos que els grecs. Avui tot apunta que ens endinsem en una nova era. Fins avui la tecnologia ha estat a les ordres de les persones, però no serà així els propers anys, la Intel·ligència Artificial (IA) ja sap programar. Hi ha pensadors que pensen que la pèrdua del monopoli humà sobre la tecnologia implicarà un canvi d’hegemonia, l’adveniment de l’hegemonia de la IA. La tesi defensa que la IA crearà i gestionarà tecnologies de manera molt més eficient que nosaltres i, per tant, s’imposarà. Imaginen un món irremeiablement controlat per la IA. No està clar que això passi ni que la Intel·ligència Artificial sigui capaç de gestionar i crear tecnologia de forma realment autònoma, però tampoc és clar el contrari. A la vegada, sembla clar que el plutarquisme, la devoció per les grans figures, continua sent un culte d’extensa devoció. Aquí hi ha els 181 milions de seguidors d’Elon Musk a Twitter i els 56.000 milions de dòlars que deu cobrar de Tesla. Els accionistes han considerat que aquest profeta de la tecnologia mereix aquesta xifra descomunal. El futur és cosa de l’actuació concertada de les persones, no del treball brillant d’uns elegits. La clau per afrontar l’adveniment de la IA, sigui un perill o un enzim transformacional, seran les institucions. Són aquestes les que governen amb més encert i adaptabilitat, per sobre dels grans timoners, i són aquestes les que ens han de governar i assegurar que la tecnologia estigui al servei de la humanitat, no al revés.