Diari de les idees 22
30 abril 2020

Ideas de actualidad

En el momento de redactar esta editorial, la pandemia de Covid-19 ha infectado a más de 3 millones de personas en todo el mundo y ha causado la muerte de más de 210.000 personas. En muchos países y también en Catalunya, parece que el brote está empezando a controlarse y desde hace un par de semanas se consolida la curva descendente (se puede consultar los datos de Catalunya y España en el informe diario realizado por Kiko Llaneras en  El País y los del resto del mundo en la web del Observatorio de la Universidad John Hopkins). Por consiguiente, nos parece un momento oportuno para reflexionar desde el Diari de les idees de manera crítica sobre las dudas, las deficiencias y las disfunciones que se han producido en la gestión de esta primera fase de la crisis.

Empecemos pues, o tal vez deberíamos decir continuemos, con el desencanto que produce la reacción de las instituciones europeas. Sahin Vallée publica un artículo muy duro en The Guardian donde critica que la crisis del Covid-19 ha puesto de manifiesto en toda su crudeza la falta de solidaridad que existe dentro de la Unión Europea y que expresa, en el fondo, la falta de un proyecto político cohesionado. Al mismo tiempo, varios analistas en temas europeos en la revista Politico también cargan contra la gestión europea de la pandemia y la califican como un verdadero desastre. El desconcierto europeo vuelve a ser evidente ahora que ha llegado el momento de diseñar y aplicar una política de ayuda a la reconstrucción económica. Después de muchas reuniones y cumbres, donde de manera reiterada se ponen de manifiesto los graves desacuerdos que dividen el continente, parece haber un principio de acuerdo como se menciona en el Financial Times sobre un fondo de recuperación económica para el Covid-19 vinculado a los presupuestos europeos, pero en cambio, no hay acuerdo en el alcance del fondo, ni si conducirá a la contratación de deuda con el resto de los países. También continúan las reticencias de los países del norte a que el fondo se vehicule a través de subvenciones en lugar de préstamos. El 6 de mayo, en una nueva cumbre, los líderes europeos se reunirán de nuevo para debatir las propuestas que a partir de ahora elaboraran la Comisión y al Eurogrupo para detallar el fondo de recuperación. 

En esta misma línea, Baptiste Albertone y Valére Piérard, del Observatorio del coronavirus del Grand Continent relatan la creciente división europea apelando a un discurso sobre los peligros de la desunión que pronunció Abraham Lincoln en 1858: “Una casa dividida contra sí misma no se puede mantener» para advertir sobre la división entre el norte y el sur de una Europa con realidades económicas muy dispar, lo que implica un desafío mayor: ¿cómo conseguir la Unión en medio de la división actual? Los retos actuales, ya sean sociales o medioambientales, están poniendo a prueba nuestra capacidad de cooperación y la Unión Europea, que nació con la esperanza de un futuro de prosperidad y paz compartidas, tendría que refundarse para realizar la idea de sus principios fundacionales. Este punto de vista también es compartido por Simon Jenkins en The Guardian, donde afirma que la UE no es una unión real y que las razones de los desencuentros entre el Norte y el Sur son tan antiguas como la propia Unión. Los países del norte de Europa no confían en la gestión económica de los países del Sur. Unas reticencias que según confirman las dinámicas parecen difíciles de superar, ahora producidas por el Covid-19 pero que repiten el guion de la crisis financiera de 2008, con el peligro de aumentar la brecha de desconfianza y en otros niveles relacionados con la propia cultura política generada por la UE. Por otra parte, la irrelevancia del Parlamento Europeo señalada por Maïa de la Baume también es bastante significativa de la crisis comunitaria. De hecho, un número cada vez mayor de legisladores cree que se han convertido en actores irrelevantes en un momento en que sus opiniones deberían ser tenidas en cuenta por los gobiernos y otras instituciones de la UE.

La falta de solidaridad y de liderazgo no es exclusiva de la UE, como señala Sylvie Kauffman en el diario francés Le Monde, donde denuncia que la pandemia está acelerando las tendencias geopolíticas que ya se estaban dibujando antes de la crisis: la afirmación de las ambiciones hegemónicas de China y las dudas sobre cómo se concretizarán. También merece la pena el artículo de Branko Milanovic o la reflexión en The Economist, sobre el soft power chino el retroceso de la influencia estadounidense o los repetidos fracasos de las débiles estructuras de la gobernanza global. Particularmente revelador de esta situación es el título del artículo publicado en El País por Moisés Naím, ex-director de la revista Foreign Policy i ex-director ejecutivo del Banco Mundial: ‘Problemas grandes, líderes pequeños’. De hecho, esta pandemia ha sorprendido al mundo en un momento de gran debilidad institucional. Sin embargo, si bien es cierto que las crisis cierran muchas puertas, también lo es que abren otras y la crisis que estamos viviendo tendrá muchas consecuencias inesperadas que todavía son difíciles de predecir. Tal vez una de ellas sea una fuerte reacción contra los «gobernantes pequeños» y la llegada de nuevos liderazgos que estén a la altura de los grandes problemas a los que nos enfrentamos. En el mismo periódico, el ex primer ministro británico Gordon Brown abunda en la misma línea y defiende la creación de un liderazgo político compartido, es decir, un G20 con poder ejecutivo. Al mismo tiempo, considera que esta crisis sanitaria mundial nos obliga a reconsiderar los nacionalismos del tipo ‘America First’ y un unilateralismo que contempla el mundo como una lucha entre «nosotros y ellos». Y en este contexto de falta de liderazgo también es sintomática la impotencia del organismo internacional que, precisamente, debería liderar la lucha contra la pandemia, la Organización Mundial de la Salud. Como señala Stephen Buranyi, la OMS  lucha contra la tendencia al repliegue de cada país sobre sí mismo, en un momento en que es más necesaria que nunca la cooperación sanitaria internacional.

Por otra parte, están surgiendo referencias a una buena gestión de la crisis por parte de un liderazgo femenino que ha logrado mitigar los efectos de Covid-19 en sus respectivos países, lo que destacan varios medios de comunicación. Jon Henley y Eleanor Ainge Roy señalan en The Guardian el papel de la canciller alemana Angela Merkel, de la primera ministra de Nueva Zelanda Jacinda Ardern, de la primera ministra finlandesa Sanna Marin o de la presidente de Taiwán Tsai Ing-wen. Citando a Kathleen Gerson, profesora de sociología en la Universidad de Nueva York, el artículo señala que a ciertos líderes masculinos les es difícil escapar de los estereotipos competitivos y conflictuales que la cultura patriarcal pone en valor y que, sin embargo, como muchos estudios demuestran, los buenos liderazgos derivan de la toma de decisiones basadas en la capacidad de la empatía, un atributo históricamente considerado como femenino y que las teorías feministas de la ética de la atención, ponen en valor. Al mismo tiempo, subrayan que este tipo de valores suelen ser más generalizados en países donde existe una cultura política en la que se da un grado relativamente alto de apoyo y confianza en el gobierno y las instituciones, lo que favorecería la elección de líderes femeninas.

Otro tema destacado por la crisis del Covid-19, es el que describe Leontxo García en las páginas de El País, donde señala que la inacción de gobiernos de todo el mundo ante las advertencias de los científicos sobre el gran peligro de los virus confirma la tendencia de la política a no pensar. En efecto, los gobiernos y los aparatos de los Estados han sido muy lentos en la previsión de los efectos de la pandemia a pesar de saber lo que estaba sucediendo en otros países. La distancia entre el conocimiento y la política o la toma de decisiones es sin duda uno de los temas principales de la reflexión contemporánea. Una distancia de la ciencia, el conocimiento y el pensamiento que podría responder a una acumulación de motivos. Por un lado, tendríamos los factores relacionados con el sistema político: mala selección de liderazgos, poca meritocracia en la partitocracia, incentivos negativos para tomar las decisiones correctas, dependencia de decisiones basadas en encuestas electorales, captura de élites políticas por poder económico. Por otro lado, también influirían factores sociológicos como las formas de vida aceleradas, el mal uso de las redes sociales… Una serie de factores que también están estrechamente relacionados con las explicaciones de por qué millones de ciudadanos eligen democráticamente personas incompetentes para dirigir un país, como Donald Trump o con ideologías casi fascistas, como Orbán en Hungría y Bolsonaro en Brasil.

En la misma línea, el historiador estadounidense Timothy Snyder advierte del peligro que los líderes populistas y autoritarios (entre los que incluye Donald Trump) aprovechen el dolor y el sufrimiento causados por la pandemia para terminar de socavar las instituciones democráticas superadas por las sucesivas crisis y de las que no podemos prescindir. Son precisamente el autoritarismo y el discurso del fascismo, los artífices de un discurso contrario al conocimiento y a la ciencia y que quieren utilizar las instituciones para perseguir determinados intereses en beneficio de unas pocas élites corruptas o de un supuesto interés nacional. Un hecho que por otra parte tampoco es ajeno a las democracias y que constituye el fermento de su deslegitimación. Porque además de proteger las instituciones, también es importante deconstruirlas o transformarlas en profundidad frente a las ineficiencias o el inmovilismo. La crisis del Covid-19 debería conducir a nuevas alianzas y coaliciones, que una vez controlada la pandemia, permitan generar cambios políticos y sociales estructurales, de la mano de la ciudadanía y de la sociedad civil, y consolidar los sistemas democráticos, pero también construir sociedades más cohesionadas y resilientes para hacer frente a los desafíos actuales. En este sentido es interesante la idea de Caroline Emcke de que tenemos que hacer pagar caro al populismo su hostilidad hacia la ciencia y el conocimiento.  De lo contrario, el precio de no hacerlo recaerá en la ciudadanía y en la democracia.

Un contexto general, por consiguiente, de crisis política, social y económica que el sociólogo francés Michel Wieviorka califica como una crisis de progreso que ofrece una oportunidad para evaluar los méritos respectivos de los regímenes democráticos y dictatoriales. Wieviorka cree que es necesario ir más allá de esta dicotomía para estudiar la relación que las sociedades humanas mantienen con la idea del progreso y entender por qué los gobiernos y las poblaciones reaccionan de diferentes maneras a la epidemia. 

Según Ulrich Beck en La metamorfosis del mundo (2017) las grandes catástrofes también pueden tener dimensiones emancipadoras, pero en este caso la pandemia de Covid-19 podría tener un efecto contrario y revertir las democracias actuales hacia regímenes más autoritarios, el retorno de un nacionalismo agresivo y un orden securitario de vigilancia general. Este diagnóstico coincide con el de Daniel Innerarity que en Catalunya Plural afirma no ser especialmente optimista sobre las lecciones que la humanidad puede aprender de la pandemia, al tiempo que afirma que de las ruinas no necesariamente surge un nuevo orden y que el cambio puede ser peor, si no lo remediamos.

Como no podía ser de otra manera, el impacto de la crisis multidimensional desencadenada por el Covid-19 tiene sus repercusiones en el eje del conflicto entre Catalunya y España. Ante la propuesta formulada por Pedro Sánchez para reeditar los Pactos de la Moncloa, ya reconvertidos en una mesa para la reconstrucción, el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés, sostiene en El País que ha llegado la hora de buscar soluciones y no de reediciones retocadas de aquellos pactos ya distantes, al tiempo que reafirma que no debemos olvidar que la cuestión catalana no está agotada por esta crisis. La política española también llama la atención de The Economist donde se afirma que la confrontación política en España no sólo se produce entre la izquierda y la derecha, sino también dentro de cada uno de estos dos bloques, lo que implica una radicalización de las posiciones de cada uno de ellos. Ante un escenario predecible de desempleo masivo, quiebras en cadena de empresas y una deuda pública descontrolada, el artículo carga contra lo que llama el regreso de la nasty politics. En el diario francés Libération, François Musseau también advierte de la recentralización que se está produciendo en España al amparo de la crisis sanitaria. Nos hallamos pues ante una gestión por parte del Gobierno del Estado calificada de fiasco por José Antonio Zarzalejos en El Periódico, donde denuncia las fragilidades estructurales de la aplicación uniforme de las medidas contra la pandemia. Sostiene que el gobierno de Sánchez es débil debido a la aritmética parlamentaria, que adolece de una falta de autoridad derivada de sus escasas capacidades y asegura que su gestión «ni tiene autoridad ni es única». También destaca que es necesario tener en cuenta que la ley orgánica que regula el estado de alarma fue aprobada en 1981 cuando todavía no se había completado el desarrollo de los estatutos de autonomía. Esta cuestión pone en entredicho unas decisiones que no tienen en cuenta la asimetría de los distintos autogobiernos y las características particulares de cada territorio. 

En un artículo publicado en la Vanguardia, Manuel Pérez destaca que en España, debido a la estructura de su economía, preocupa el impacto de la crisis sobre aquellos sectores con un mayor peso como el turismo y actividades afines como el transporte aéreo, el comercio y las actividades de ocio. Esta característica específica de la estructura económica española marcará una recuperación repartida de manera desigual según las actividades y clases sociales. De hecho, gran parte de las actividades que recuperarán la normalidad con retraso son las que ocupan los trabajadores menos cualificados con salarios más bajos y con más dificultades para migrar hacia una actividad alternativa. Una situación pues de alta complejidad que se suma a la altísima tasa de desempleo, que ya es un problema endémico de la economía española.

Otro punto que merece un análisis muy crítico es el área de la gestión sanitaria de la crisis y su diferente incidencia en distintos países, sin que por el momento se puedan deducir explicaciones claras, desde la compra masiva de máscaras no homologades o claramente deficientes hasta la incapacidad de producir los tests necesarios para una desescalada progresiva y segura de las medidas de confinamiento. Desde el New Yorker afirman que los países que han realizado más pruebas han obtenido mejores resultados y pueden evitar los efectos negativos económicos del confinamiento. Desde el Observatorio Le Grand Continent Olivier Lenoir señala algunas de las razones por las que Europa aún no está llevando a cabo, en la mayoría de los casos, una acción de detección masiva del contagio a través de los tests PCR. Las razones básicamente a) la falta de medios a disposición del personal sanitario y de laboratorio para llevar a cabo los tests con garantias y evitar estar en contacto con la mucosidad del paciente; b) la falta de equipamiento necesario para llevar a cabo (dispositivos automáticos para acelerar el proceso, etc.); c) el tiempo que representa para llevar a cabo las pruebas por parte de un personal médico y sanitario ya sobrecargado con el trabajo de emergencia; y d) la falta de reactivo utilizado para hacer los tests y que ya está escasenado en Europa. Sin embargo, algunas de estas afirmaciones son refutadas por María Mota Directora del Instituto de Medicina Molecular (IMM) de Lisboa, que explica en un artículo publicado en La Voz de Galicia, ya que a mediados de marzo Portugal anticipó que los tests de coronavirus se iban a agotar pronto y el gobierno comenzó a investigar lo que se necesitaba para producirlos directamente en Portugal. Explica cómo siguieron las recomendaciones de la OMS, replicando los reactivos disponibles a nivel local y cómo se pusieron en contacto con las empresas que producen estos reactivos para prepararse para aumentar la producción.  Queda demostrada pues la importancia de la proactividad y del liderazgo en la toma de decisiones para gestionar una crisis como la que tenemos enfrentar.

Las alarmas han saltado desde hace ya semanas en el ámbito económico en previsión de la crisis sin precedentes que todos los analistas y expertos anuncian. Adam Tooze advierte de que la parada económica mundial desencadenada por el Covid-19, sólo puede superarse inyectando liquidez y crédito por parte de las instituciones financieras internacionales y con un aumento del déficit y la deuda de los países. Una situación que debe gestionarse con prudencia y que requiere un debate abierto y una gestión equilibrada. Mariana Mazzucatto avisa del peligro de una liquidez incondicional si no va acompañada de una economía basada en la sostenibilidad y la inclusividad.

En un largo ensayo publicado en exclusiva por el periódico portugués Público, Slavoj Zizek afirma que el sistema, tal como lo conocemos, se encuentra en una profunda crisis y que si sumamos a las tensiones existentes en el liberalismo-permisivo la crisis del coronavirus, esta situación puede ser aprovechada por ciertos intereses para promover una nueva regresión sistémica. En su opinión, el resultado más probable es que prevalezca un nuevo capitalismo bárbaro, donde las clases trabajadoras deben aceptar un nivel de vida inferior, el control digital de nuestras vidas se convertirá en una característica permanente, las distinciones de clase se convertirán en una cuestión de vida o muerte y que la verdadera pregunta que tenemos que hacernos, es saber qué nuevo modelo social reemplazará el orden liberal-capitalista. 

A raíz de la crisis del Covid-19, Ramiro Checa-García, investigador del CNRS francés, señala en las páginas de El Salto las deficiencias de nuestros sistemas de gobernanza. Así como las instituciones responsables del sistema económico y financiero global no supieron predecir o actuar en la crisis de las subprime de 2008, las instituciones encargadas de proteger el medio ambiente nos han estado alertando durante años sobre las consecuencias del calentamiento global y el enorme impacto que el cambio climático puede tener en nuestras sociedades, sin que por ahora tales advertencias científicas hayan cambiado las grandes tendencias globales y generado consenso para abordarlos. Una vez más, la política desvinculada del conocimiento, pero en cambio estrechamente vinculada a los intereses del capital. También con respecto al cambio climático destaca la correlación entre la contaminación atmosférica y la mortalidad por coronavirus, como revela Robin Tutenges en la revista Slate indicando que según un estudio de la Universidad de Harvard los pacientes con Covid-19 que viven en ambientes contaminados son más propensos a morir debido al coronavirus. Por lo tanto, se ha demostrado, una vez más, el impacto que la contaminación atmosférica puede tener en la salud. Paradójicamente, es una enfermedad respiratoria la que nos muestra cómo reducir las emisiones globales y mejorar la calidad del aire.

Por último, en el ámbito de las nuevas tecnologías, en un artículo a Politico Julian King afirma que ahora que Europa se está preparando para la siguiente fase de la pandemia del coronavirus, la atención se ha vuelto hacia al uso de la tecnología, ya que el Big Data, la Inteligencia Artificial y las aplicaciones móviles pueden permitirnos levantar los confinamientos y reiniciar las actividades económicas manteniendo el virus a raya. Sin embargo, como cualquier tecnología de vanguardia, este tipo de vigilancia epidemiológica vinculada a la alta tecnología funciona en más de una dirección. Además de explorar cómo la tecnología puede ayudarnos a gestionar la pandemia, también debemos reflexionar sobre cómo garantizar que nuestros valores y nuestro sistema de derechos y libertades estén garantizados y protegidos. Esta pregunta es también el tema de la reflexión sobre la relación entre los seres humanos y las máquinasplanteadas por Francesco Suman en la revista La mela di Newton, donde argumenta que los avances en robótica e inteligencia artificial, así como el transhumanismo, plantean nuevos desafíos éticos. ¿Hasta qué punto podemos confiar en las máquinas? ¿Podemos delegarles cuestiones que pertenecen al ámbito de la moral y la ética? En este sentido, la aceleración de las soluciones tecnológicas que implica la gestión del Covid-19 nos remite a la necesidad de controlar las decisiones producidas por la Inteligencia Artificial en un momento en que se invocan soluciones digitales para problemas sociales.

more/less text

Diari de les IDEES

Política internacional y globalización

Branko Milanovic China’s political system and the coronavirus

En aquest article Branko Milanovic explora la responsabilitat del sistema polític xinès en la pandèmia que està afectant el món. En primer lloc apunta que un primer error ha estat haver permès que la infecció es produís ja que després de l’episodi de coronavirus SARS de 2003, era evident que la transmissió de virus perillosos d’animals a humans representava un greu risc. I malgrat això les auroritats xineses no van tancar els mercats on es venen tota mena d’animals salvatges en condicions d’higiene deplorables. El segon error va ser va ser l’ocultació de l’epidèmia a l’inici del brot per part de les autoritats provincials de Hubei que respon a la característica del sistema polític xinès anomenada»autoritarisme regionalment descentralitzat», segons el qual els governs provincials tenen una autonomia substancial i es jutja als seus líders en funció dels seus resultats. En conseqüència, els dirigents locals sovint maquillen les xifres desfavorables per no posar en perill les seves carreres polítiques. Ateses aquestes circumstàncies, Milanovic es planteja que si el sistema polític de la Xina no ha sabut respondre eficaçment a una amenaça que afectava no només la Xina sinó el món sencer, quin hauria de ser el millor enfocament per aconseguir que això no es torni a produir. Suggereix que, idealment, s’hauria de constituir una comissió internacional formada per experts no partidistes de diverses àrees que no col·loqués la Xina en posició d’acusada perquè no és l’única responsable de la crisi en la mesura que molts, si no la majoria, dels governs han actuat molt malament. Aquesta comissió s’hauria de centrar en la gestió de la Xina en l’origen de la crisi, amb l’objectiu explícit de no avergonyir ni castigar ningú, sinó de garantir que, en la mesura del possible, la situació no es torni a produir.

Amy Davidson Sorkin The Global Struggle to Control the Coronavirus

Què ha estat més efectiu a l’hora de combatre el coronavirus i quin model s’hauria de seguir per aconseguir que aquest desaparegui? Alguns articles apunten a que el lideratge femení ha estat clau, d’altres analitzen els diversos mètodes que els estats del món han adoptat. Sotmetre tota la població a tests, establir el distanciament social, confinar la població semblen mesures efectives. Però també han sorgit negacionistes de tot això, com Jair Bolsonaro, i ha augmentat el nacionalisme autocràtic en molts països. Els països en vies de desenvolupament s’estan veient especialment afectats perquè el virus és aigua que plou sobre mullat: els sistemes sanitaris ja són molt dèbils. Però, degut a que aquests països han hagut d’afrontar molts altres brots de malalties tenen molta experiència en aquest camp. Això, conclou l’autora, podria ser un dels missatges més importants que ens dona el fet de mirar com s’està vivint la pandèmia a nivell mundial: la lluita contra el virus ha de ser un projecte conjunt i cada país pot contribuir-hi, inclús aquells països que no solen tenir veu. 

Bernie Sanders The Foundations of American Society Are Failing Us

Bernie Sanders posa l’accent en l’impacte que suposa a nivell sanitari i econòmic la crisi de la covid19. És evident que el país més ric del món és alhora un dels països on les desigualtats es mostren amb més cruesa. Aproximadament 40 milions de persones viuen pobresa, uns gairebé 90 milions o bé no tenen un segur sanitari o bé la cobertura d’aquest és insuficient. A més, 500.000 persones viuen al carrer, són homeless. Amb tot, la crisi fa que s’hagi “d’examinar els fonaments de la societat nord-americana. El sistema privat d’assegurança es mostra cada cop més absurd i cruel: hem vist durant les últimes setmanes els milions de persones que han sigut acomiadades, han perdut el treball en plena pandèmia mundial cosa que fa que perdin també l’assegurança. Per què? Perquè en la mentalitat anglosaxona, la sanitat no és pas un dret, sinó una prestació pels empleats. És el moment de repensar aquest sistema de dalt a baix: “disposem d’una xarxa bizantina d’institucions mèdiques dominades pels interessos lucratius de les companyies d’assegurances i drogues. L’objectiu d’un nou sistema d’assistència mèdica (…) ha de ser proporcionar assistència sanitària a tots”. Bernie Sanders es situa així a l’esquerra de l’esquerra del partit demòcrata i la resta de sensibilitats.  

Pablo Guimón Las fortalezas del candidato Biden son también sus debilidades

L’experiència, l’empatia i un missatge de tornada a la normalitat de l’era Obama són les grans bases del candidat demòcrata a la Casa Blanca, però també poden ser el seu llast segons considera l’autor que es planteja una sèrie de reflexions. La humanitat, l’empatia en l’aflicció, sumen o resten? Gairebé mig segle de carrera política, és un bagatge o un llast? I la capacitat de construir ponts, d’arribar a acords amb els rivals polítics, constitueix una virtut o un defecte en temps de polarització i de culte a la puresa ideològica? La candidatura presidencial de Joe Biden brindarà una oportunitat per comprovar-ho. En darrer terme, el proper 3 de novembre, en un país colpejat per una crisi brutal degut a la pandèmia del coronavirus i agreujada per la gestió caòtica de Donald Trump i d’alguns governadors d’estats (tant demòcrates com republicans), un home blanc de 77 anys, aliè als nous corrents que estan transformant el seu partit, s’enfrontarà a la desmesura i a les mentides compulsives de Donald Trump amb una sèrie de punts forts que són, alhora, la seva debilitat.

Claire Levenson L’invisible campagne de Joe Biden à l’ère du coronavirus

L’article subratlla la paradoxa que mentre Donald Trump i els governadors demòcrates centren l’atenció dels mitjans degut a la seva gestió de la crisi provocada per la Covid-19, el candidat demòcrata, en canvi, s’ha de conformar a fer una campanya en línia des del soterrani de casa seva mitjançant podcasts, livestream i reunions Zoom, la qual cosa el priva del seu punt fort: el contacte directe amb la gent. L’autora també ressalta que mentre que l’ala esquerra del Partit demòcrata va veure la crisi del coronavirus com l’oportunitat perfecta per demostrar l’absurd del sistema sanitari nord-americà, la posició de Biden és més difusa ja que continua preferint una millora del sistema actual en lloc de la revisió completa defensada per Bernie Sanders

The Economist China’s post-covid propaganda push

La Xina, que va ser la víctima inicial del brot de Covid-19, està fent servir la seva gestió de l’emergència per dibuixar una nova imatge de sí mateixa com a salvadora del món. Aquest article analitza la manera com el govern xinès està aprofitant la pandèmia per fer propaganda per assegurar el seu poder a l’estranger, evitar les crítiques per pràctiques fosques com la censura de les veus crítiques, reafirmar la destresa del govern… En l’escena de les relacions internacionals, Xi Jinping està intentant buscar aliances a través del suport sanitari a altres països que reforça el seu “poder tou”, cosa que esdevé més fàcil en un panorama on els EUA no estan mantenint la seva presència. No només el govern està duent a terme tasques aparentment filantròpiques d’ajuda a altres països, sinó que alguns grans empresaris també estan fent donatius i proveïnt material sanitari. L’article comenta que el fet que la Xina pugui acabar aprofitant la pandèmia per reforçar el seu domini mundial dependrà de la seva política i la seva economia i de l’actuació dels EUA després de la crisi. 

H.R. McMaster How China Sees the World

L’autor d’aquest articles, ex-assessor en matèria de seguretat nacional de la Casa Blanca, aprofita els coneixements adquirits durant una llarga estada a la Xina per assenyalar com les autoritats de Pequin veuen el món i la competició entre països. Des del seu punt de vista, els líders del Partit Comunista creuen que disposen d’una estreta finestra d’oportunitats estratègiques per reforçar el seu poder i reorganitzar l’ordre internacional al seu favor, davant l’economia xinesa, abans que la seva població envelleixi, que altres països s’adonin que el partit segueix la renovació nacional a costa seva i abans que esdeveniments no previstos com la pandèmia de coronavirus exposin les vulnerabilitats que el partit ha creat en la cursa per superar els Estats Units i convertir-se en superpotència hegemònica. Alerta que el govern xinès no té cap intenció de jugar segons les regles associades amb el dret o el comerç internacionals i que l’estratègia de la Xina es basa en la coacció tant interior com exterior casa i a l’estranger. Al seu entendre, el que fa que aquesta estratègia sigui potent i perillosa és la naturalesa integrada de l’acició conjunta entre partit, govern, indústria, comunitat científica i exèrcit. Conclou afirmant que sense una politica de fermesa dels Estats Units i de les democràcies occidentals, la política de la Xina serà cada cop més agressiva en la promoció de la seva economia i del seu model polític.

Alexis Rodríguez-Rata China teje una telaraña sobre el África negra

Ningú no dubta del potencial del continent africà en quant a les reserves minerals i les primeres matèries, però, qui es beneficia? Estem davant d’un neoextractivisme de rostre humà per part de la Xina? El cert és que el capital asiàtic porta anys veient en Àfrica una localització geoestratègica de primer ordre. Per què ens fem una idea, l’Isabelle Ramdoo explica que al subsol africà hi ha una tercera part de les reserves mundials de minerals: petroli i gas, urani, or, platinoides, cobalt i tàntal, etc. Un exemple és la inversió xinesa en la construcció a Etiòpia de la Gran Presa del Renaixement, la qual pretén aprofitar els recursos hídrics del Nil Blau (principal afluent del riu Nil) i ha sigut sufragada en un 30% dels costos per Xina. Es planteja un escenari win-win pel gegant xinès i el continent africà. Tal i com explica l’Alexis Rodrígez-Rata per La Vanguardia, la Xina teixeix una teranyina sobre l’Àfrica negra… 

The Economist Is China Winning?

Quan tot just començava la crisi del coronavirus al món, semblava que la gestió que n’havia fet la Xina —amagant informació i censurant les veus crítiques— podria colpejar durament la seva reputació al món, però el govern de seguida va reconduir la situació i va aconseguir reduir els contagis, erigint-se com a vencedor de la pandèmia. Algunes veus assenyalen que la Xina serà la guanyadora d’aquesta catàstrofe, atès que la pandèmia serà un punt d’inflexió geopolítica que allunyarà el centre del món d’Amèrica. Tot i així, adverteix l’article, pot ser que això no passi i que la Xina no se’n surti amb èxit, sobretot per la manca de transparència que implica el fet que sigui un règim autoritari i perquè la seva propaganda és sovint grollera i desagradable —cosa que fa que sigui menys creïble—. La cursa per la vacuna i l’alleujament del deute dels països pobres seran algunes de les proves que sotmetran a pressió l’ambició de la Xina en els pròxims anys. L’article argumenta que segurament, la Xina està menys interessada en dirigir el món que en assegurar-se que altres potències no puguin fer-ho i acabar amb l’hegemonia nordamericana. 

Aatish Taseer India Is No Longer India

L’autor de l’article, forçat a exiliar-se per les polítiques ultranacionalistes del govern del partit Bharatiya Janata detalla com Narendra Modi ha anat pervertir l’ideari secular sobre el qual es va fundar l’Índia independent. En efecte, la idea de Nehru de l’Índia com a palimpsest, on s’havia anat escrivint una capa sobre l’altra pensaments i anhels sense que cap capa posterior no amagués o esborrés les anteriors de va servir de base per a la república moderna. Però sota la superfície d’aquest país creat fa només set dècades hi ha una realitat més antiga, plasmada en la paraula Bharat, que pot evocar la idea de l’Índia com a terra santa, concretament dels hindús. Índia i Bharat: aquestes dues paraules per definir el mateix lloc representen una tensió central i perillosa al si de la nació. Bharat és una paraula sànscrit, i el nom pel qual l’Índia es coneguda en els seus propis idiomes, lliure de la mirada dels forasters. En canvi, Índia és una paraula llatina i la seva etimologia -derivada del sànscrit sindhu per “riu”, passant després al persa i al grec- revela una llarga història de relacions amb els països occidentals. L’Índia és una terra; Bharat és un poble: els hindús. L’Índia és història; Bharat és mite. L’Índia és una idea general i inclusiva; Bharat és atàvic, emocional, excloent.

Gordon Brown No bastan las buenas palabras. Necesitamos un G20 con poderes ejecutivos que pase a la acción

En aquesta entrevista l’exprimer ministre britànic Gordon Brown reivindica una resposta global, i fins i tot una governança global, per respondre al cataclisme sanitari, social i econòmic desfermat per la crisi del coronavirus, que al seu entendre supera de llarg tot el que ha viscut la seva generació. Brown proposa la creació d’un executive task force al si G20 perquè ja no n’hi ha prou amb bones paraules. Afirma que és necessari passar a l’acció en els propers dies i fer-ho d’una manera coordinada. Cal un òrgan executiu que doni resposta al problema de la manca d reactivitat i d’eficàcia de les institucions internacionals. El Fons Monetari Internacional (FMI) o el Banc Mundial són dirigits per persones molt expertes en les seves pròpies àrees, però les decisions les han de prendre els «accionistes», és a dir els països que aporten els recursos. Són els principals accionistes els que han d’ajudar l’FMI, el Banc Mundial o l’OMS per obtenir més recursos i poder respondre més enllà de les seves limitacions imposades. Cal un lideratge polític compartit. També considera que aquesta crisi de salut global obliga a reconsiderar els nacionalismes a la defensiva del tipus ‘America First’, un unilateralisme que contempla el món com una lluita entre «nosaltres i ells». Però ara, conclou, la salut, entesa com un bé públic global, obliga a reconsiderar aquest punt de vista.

Moisés Naím Problemas grandes, líderes pequeños

Moisés Naím reivindica el dret a criticar la gestió dels líders polítics però adverteix que cal anar amb compte. Governar és difícil, i s’està fent cada vegada més difícil. Ara el poder s’ha tornat més fàcil d’obtenir, però també més difícil d’usar i, per tant, més fàcil de perdre. En una època on els atacs polítics es potencien amb les xarxes socials, els bots, els trolls i altres eines cibernètiques, considera que cal ser cautelosos i prudents en la crítica als nostres governants. Dit aixpo, malgrat aquesta cautela, Naím considera que l’actual cohort de líders és, llevat d’algunes excepcions, patètica i preocupant i repassa els casos de Mohammed Bin Salmán com a president de torn del G20, del nomenament de Lawrence Kudlow, simple comentarista de temes financers a la televisió, al Consell nacional d’economia dels EUA, passant per dirigents com Boris Johnson, Viktor Orbán, Luigi Di Maio en el cas d’Europa o encara Jair Bolsonaro, López Obrador, Rodrigo Duterte i Narendra Modi en l’àmbit internacional. En darrer terme, aquesta pandèmia ha sorprès el món en moments de gran debilitat institucional. Les crisis tanquen moltes portes, però també obren altres. Aquesta crisi tindrà moltes conseqüències inesperades. Potser una d’elles sigui una forta reacció contra els governants petits i l’arribada de líders que estiguin a l’alçada dels grans problemes que tenim.

Stephen Buranyi The WHO v coronavirus: why it can't handle the pandemic

L’Organització Mundial de la Salut (OMS) està travessant una crisi: Trump ha retirat el finançament dels EUA a l’agència de l’ONU i hi ha un constant degoteig de crítiques per part de governs, acadèmics i ONG perquè, sostenen, ha defensat interessos nacionals de manera esbiaixada i no ha sabut protegir l’ordre mundial liberal. Per a l’OMS, està sent impossible que els 194 estats que la integren segueixin les seves ordres, cosa que demostra com de dèbil és el seu poder: no té cap prerrogativa per obligar i sancionar els seus membres, no té capacitat de coordinació i té un pressupost molt petit. A més, amb l’auge del nacionalisme agressiu, les normes globals i la cooperació internacional estan passant a un segon pla i sembla que una organització com l’OMS ja no sigui necessària. L’OMS lluita contra un esfondrament de la cooperació internacional que s’escapa del seu control i que precisament seria el més necessari ara mateix. Justament quan la tendència sembla anar cap a l’altra banda, cap al replegament nacional, el que el món necessita és un enfocament global del problema. 

Richard Haass The Pandemic Will Accelerate History Rather Than Reshape It

En aquest article de Foreign Affairs, Richard Haass planteja una reflexió polèmica. I si la pandèmia del coronavirus en comptes de transformar radicalment les nostres societat fos una espècie de solució accelerant de la Història? Els analistes plantegen escenaris molt dispars; des de l’emergència de Xina com a potència hegemònica, a la desaparició de Xina en el lideratge mundial, la fi de la globalització i el replegament nacionalista a la substitució de la globalització neoliberal per una integració i cooperació a escala mundial. En realitat, segons Haass, la crisi no canviarà profundament la direcció de la història mundial, sinó que revela i reforça les característiques fonamentals de la geopolítica actual, és a dir, l’adveniment d’un món post-americà i la inauguració d’una estructura internacional multipolar i anàrquica amb (potser) preeminència xinesa. 

Jon Henley i Eleanor Ainge Roy Are female leaders more successful at managing the coronavirus crisis?

El gran contraexemple a la crisi de lideratge que està vivint el món és l’excel·lent gestió de la crisi per part d’una sèrie de dirigents femenines que han aconseguit mitigar els efectes de la malatia als seus països. Els autors destaquen el paper de la cancellera alemanya Angela Merkel, de la primera ministra neozleandesa Jacinda Ardern, de la primera ministra finesa Sanna Marin i de la presidenta de Taiwan Tsai Ing-wen. Com a possible explicació els autors citen els treballs de Kathleen Gerson, professora de sociologia de la Universitat de Nova York, que assenyala que les dirigents femenines tenen més possibilitats de ser elegides en els països on ja existeix una cultura política en la qual hi ha un grau de suport i confiança relativament elevat en el govern i on no es fan distincions clares. entre dones i homes. A més, pot ser que als homes els resulti més difícil escapar de la forma en què se suposa que s’han de comporten com a líders. I atès que els bons líders han de demostrar fortalesa, capacitat d’acció i empatia, potser això comporta que les dones siguin més aptes demostrar que aquestes no són atributs competitius i conflictius, sinó complementaris i necessaris per a un bon lideratge.

Catalunya, España, Europa

Pere Aragonès Pactes de la Moncloa o mirar cap endavant

En Pere Aragonès, en aquest article, vincula la insuficient i idealitzada Transició, que no va aconseguir trencar radicalment amb les tecnoestructures franquistes amb la situació actual. Avui, 40 anys després d’aquella transició, Aragonès sosté que és hora de solucions i no de reedicions retocades d’aquells pactes i reitera el compromís del seu partit amb els valors republicans, sobretot en moments difícils com l’actual, valors que podrien desenvolupar-se plenament en una República catalana independent. Un cop passada la crisi, caldrà recuperar el Procés allà on s’ha aturat i reprendre la taula de diàleg i negociació perquè el futur de Catalunya no passi a un segon terme. Aragonès especifica que Sánchez i Iglesias trobaran sempre el seu recolzament en els afers socials, però que això no pot passar per oblidar la qüestió catalana, que no s’esgota amb aquesta crisi. 

José Antonio Zarzalejos El fiasco de la autoridad única

José Antonio Zarzalejos encara les fragilitats estructurals de l’aplicació uniforme de les mesures contra la pandèmia. Sosté que aquest govern és dèbil degut a l’aritmètica parlamentària, que té una manca d’autoritat que es deriva de la falta de capacitats tècniques i assegura que aquesta gestió no és pas “ni autoritat, ni única”. Què vol dir? La recentralització sobtada topa amb les facultats adquirides de les comunitats autònomes com Madrid, Catalunya o País Basc. Cal pensar que la llei orgànica reguladora de l’Estat d’alarma es va aprovar l’any 1981 quan encara no s’havia complert el desenvolupament dels estatuts d’autonomia. Aquesta qüestió posa en entredit les decisions que no tenen en compte l’asimetria dels diversos autogoverns i les característiques particulars de cada territori.  El jacobinisme pot en aquesta crisi incórrer en una aplicació sistemàtica de la llei, què en últim extrem esdevé la banalitat del mal assenyalada per Hanna Arendt 

The Economist Nasty politics returns to Spain

The Economist analitza l’actualitat política en temps de coronavirus i apunta que la competició política no és només entre l’esquerra i la dreta, sinó dins de cadascun d’aquests dos blocs, la qual cosa comporta una radicalització de les posicions de cadascun. Per exemple, assenyala que el líder de l’oposició Pablo Casado ha de tractar de contenir la pujada de Vox així com Pedro Sánchez ha de controlar el seu aliat Unidas Podemos. D’altra banda, l’article subratlla que un altre camp de batalla és el de la descentralització i de les relacions amb els partits independentistes dels qual depèn la majoria al Parlament. L’article conclou que una solucio seria la creació d’una gran coalició centrista però que ens les circumstàncies actuals la veu força improbable. Preveu que els propers mesos, amb un atur massiu, fallides en cadena d’empreses i un deute públic descontrolat seran terribles per a Espanya i el seu govern.

Ana Carbajosa i Lluís Bassets La pandema examina el federalismo alemán y el centralismo francés

El coronavirus és una prova d’estrès per a països i sistemes polítics, i també ho és per als diferents models d’organització estatal. Així, Alemanya, el país més federal de la UE i França, el país més centralitzat, han gestionat la crisi amb resultats dispars i, de moment, la gestió alemanya destaca per la seva eficiència. Els autors destaquen que un sistema altament centralitzat és més enutjós quan es cometen errors. Perquè llavors les conseqüències d’aquests errors són d’abast general. En el cas de França, errors com no haver posat en marxa test els prou d’hora, ràpida i massivament eren evitables. Les conseqüències són enormes. mentre que en un sistema descentralitzat, si algú en un land o comunitat autònoma comet un error, aquest pot tenir conseqüències relativament reduïdes a escala nacional.

Maïa de la Baume i Vincent Manancourt EU Parliament struggles for influence due to coronavirus

Des de la revista Politico s’alerta de les dificultats a les quals s’enfronten els diputats del Parlament Europeu per poder treballa, reunir-se i fer sentir la seva veu enmig de la pandèmia de coronavirus. A banda de l’adopció per part dels eurodiputats d’un altre paquet de mesures d’emergència en el transcurs d’una sessió plenària (sobretot virtual), un nombre creixent de legisladors considera que s’han convertit en actors irrellevants en un moment en què la seva opinió hauria de ser tinguda en compte pels governs i altres institucions de la UE. A més, molts asseguren que els procediments d’emergència i el sistema de reunions en línia i de votació electrònica han paralitzat els treballs parlamentaris, deixant als eurodiputats en la incapacitat de debatre i modificar les lleis. Excepte intentar d’augmentar la pressió política sobre el Consell, pocs diputats europeus veuen la possibilitat de fer-se entendre durant aquesta crisi. D’una banda, perquè hi ha poques iniatives legislatives a tractar que no estiguin relacionades amb el coronavirus. De l’altra banda, l’essència mateixa del treball parlamentari (construir coalicions i votar a les reunions de comissions) és ara inexistent o es du a terme de forma remota i sota moltes restriccions tècniques.

David M. Herszenhorn i Laurens Gehrke EU left behind as capitals plan coronavirus exit strategies

Alguns països de la UE ja han començat a suavitzar els tancaments d’establiments i les mesures de confinament —tot i les advertències de les agències de salut pública i l’OMS—, avançant-se a la presentació del full de ruta pel desconfinament de la Comissió Europea. Aquesta descoordinació entre països a l’hora d’aplicar les mesures de desconfinament demostra la incapacitat de la UE per afirmar-se en una crisi i orquestrar les decisions preses al continent. En última instància, les conseqüències d’una manca de coordinació a l’hora de dur a terme el desconfinament podria donar lloc a un augment de la fricció política. El full de ruta presentat per la Comissió Europea el dimecres 22 d’abril aspira a ser la via per coordinar les actuacions dels estats ja que, remarca l’article, mentre que és possible que els Estats implementin mesures inicials de desconfinament, aviat serà evident que és imprescindible la cooperació a nivell supranacional per fer-lo efectiu. 

Jürgen Habermas et al. Europa solo podrá continuar existiendo si los europeos nos apoyamos mutuamente

Intel·lectuals, artistes, economistes, polítics i altres personalitats del món de la cultura d’Alemanya i Àustria demanen en aquest document a la Comisió Europea la creació d’un “Fons Corona” per tal d’assumir l’endeutament en termes de mutualitat. Semblava que als primers compassos de la crisis l’esquerda entre el nord de l’Europa protestant front l’Europa mediterrània-catòlica era insalvable. Els gestos displicents dels líders nordeuropeus feien de la UE un projecte cada cop més trencadís. Però “encara queda solidaritat a Prússiaparafrasejant la cèlebre història del moliner i els jutges. “Per què pot servir la UE si en temps del coronavirus no mostra que els europeus es recolzen mútuament i lluiten per un futur en comú? 

Simon Jenkins The coronavirus crisis has exposed the truth about the EU: it's not a real union

En un article molt crític publicat a The Guardian, Simon Jenkins afirma que les discussions i els enfrontaments repecte al paquet de mesures necessàries per al rescat financer dels estats més afectats per la Covid-19 demostra que fins i tot els estats membres ja no confien en Europa. Considera que les raons del desencontre són tan antigues com la mateixa UE. Les nacions del nord d’Europa desconfien que els països en dificultat del sud siguin capaços de gastar amb prudència els diners i pagar els seus deutes. Va ser aquesta mateixa reticència la que va caracteritzar la lenta reacció a la crisi financera del 2008. És a dir, la UE no és una veritable unió política, com els Estats Units o Rússia o fins i tot el Regne Unit. Per exemple, quan un país de la UE té problemes, tal com Grècia i Itàlia amb el tema dels migrants des del 2015, la UE calla, els dóna l’esquena i espera que els problemes desapareguin. En darrer terme, les unions polítiques representen un pacte específic, un matrimoni entre regions, províncies, estats en una unitat nacional, basat en una identitat i una responsabilitat compartides. Així, quan el 2005 es va inundar la Nova Orleans, Washington no va dir a Louisiana que s’espavilés pel seu compte. Com tampoc ho va dir la Gran Bretanya a Irlanda del Nord quan l’economia de la província es va ensorrar amb el vessament de sang dels anys 70. En definitiva, la pandèmia ha revifat la fe en la comunitat local i en un sentit compartit de la nació i la reacció dels principals governs europeus davant aquesta emergència financera ha estat la mateixa que la dels britànics el 2016. No volen confiar els seus diners a la UE. I això vol dir que la UE no és una unió real.

The Economist Southern Europe unlucky millennials

En aquest article The Economist centra la seva atenció en els joves del sud d’Europa que després d’haver patit l’impacte de la crisi financera de 2008 ara s’han d’enfrontar a la crisis econìmica desfermada per la pandèmia de Covid-19. Després de la crisi financera, els analistes van dividir el món entre els vencedors i els perdedors de la globalització. D’una banda, els que disposaven d’estudis, horitzons oberts i habilitats lingüístiques. De l’altra, els que no havien tingut tanta sort, i tenien estudis i professions que no resistirien els embats de la innovació. L’article hi afegeix una tercera categoria: la dels joves del sud d’Europa, els vencedors pírrics de la globalització, en tant que complien els requisits del club dels guanyadors però que no obstant això, degut als repetits xocs econòmics, no han aconseguit obtenir els beneficis esperats.

Malgorzata Kidawa-Blonska Es prioritario recuperar el Estado de derecho en Polonia

En aquesta entrevista a la candidata a la presidència de Polònia pel partit Coalició Cívica, Malgorzata Kidawa-Blonska adverteix sobre el dramàtic gir del país cap al model hongarès de Viktor Orbán. L’entrevistada assenyala que és necessari recuperar l’Estat de dret i endarrerir les eleccions fins que hi hagi les condicions de seguretat i salubritat necessàries. El governant de Llei i Justícia (PiS) va aprovar fa dues setmanes la celebració de les eleccions únicament per correu, que estan previstes pel 10 de maig. Aquesta maniobra, denuncia la candidata, vulnera la llei electoral i no garanteix les condicions necessàries perquè no hi hagi frau. Kidawa-Blonska es mostra, durant tota l’entrevista, molt crítica i preocupada amb la manera com PiS està reconduint la situació política de Polònia.

Democracia, diversidad y cultura

Daniel Innerarity Que sanitat i educació guanyin pes és una de les poques notícies il·lusionants d’aquesta devastació

En un context d’enorme incertesa és quan més falta fan ments lúcides com les de Daniel Innerarity, catedràtic de filosofia política de la Universitat del País Basc i col·laborador a diversos mitjans de comunicació. Innerarity afirma que l’espècie humana deu la seva supervivència a la intel·ligència adaptativa, compatible amb què en molts aspectes seguim instintivament aferrats al que fins ara havia funcionat. A la vegada, no és especialment optimista sobre les lliçons que com a humanitat traguem de la pandèmia de la Covid-19 i adverteix que cap esdeveniment natural ens estalviarà el treball transformador, per la qual cosa considera que seguir amb el nostre anterior estil de vida ens convertiria en una mena de societat zombi. Assevera que de les ruïnes no sorgeix necessàriament el nou ordre i el canvi pot ser a pitjor. Això no obstant, té l’esperança que l’agenda política canviï, i que amb això es revalori l’educació a distància però també l’escola com a institució, i que per descomptat es revalori la sanitat, que passarà a estar associada a la seguretat.

Noam Chomsky Si no paras de decir mentiras, el concepto de verdad simplemente desaparece

La revista CTXT entrevista l’intelectual i acadèmic Noam Chomsky en plena pandèmia, en el context de les eleccions de novembre de 2020 als EUA. Planteja diversos escenaris interessants. El primer, 4 anys més de Donald Trump: un autèntic desastre per temes essencials com la pròpia salut, el medi ambient, fins i tot, l’amenaça d’una possible guerra nuclear. El segon, Joe Biden triomfa: no seria res espectacular defensa, una continuació d’Obama, al menys se sortiria dels perills d’una nova legislatura de Trump. Però, tot i que Sanders (encara no havia donat per finalitzada la seva carrera electoral) hagi “fracassat”, què ens deixa? Segons Chomsky ha sigut un èxit perquè ha modificat per complert els escenaris de debat i discussió”, ha estimulat moviments populars com Occupy o Black Lives Matter i ha posat sobre la taula el debat sobre un programa de sanitat universal “Medicare for all” i una educació universitària gratuïta. Sols obrir el debat trenca consensos de esquerra a dreta, aquells sobre els que se sosté la societat elitista i excloent dels Estats Units. Sanders ha perdut, o potser s’ha sacrificat per posar la veritat al centre del debat polític i fer així més amples els límits del possible. 

Serge Halimi Contre les manipulations de l’Histoire

Amb motiu d’una nova edició francesa revisada i actualitzada del clàssic d’Eric Hobsbawm The Age of Extremes, l’autor afirma que si bé la història del segle XX ja ha acabat, la seva interpretació, en canvi, tot just acaba de començar i en aquest punt la història s’uneix a la memòria que Hobsbawm considerava que no és tant un mecanisme d’enregistrament com un mecanisme de selecció que permet llegir els desigs del present en el passat. I parlant de desig es pregunta si com alguns afirmen ha arribat el final del capitalisme. Replica que si es tracta de l’adhesió ferma de les poblacions del món a una societat de mercat que tingui totes les seves activitats destinades a governar-se per la competència i el benefici, sens dubte Hobsbawm tenia raó en concloure que l’anti-utopia oposada a la utopia soviètica va experimentar un fracàs igualment flagrant. Tanmateix, Halimi considera que en el món actuel el capitalisme ja no necessitat despertar el fervor per mantenir-se. De Berlín fins a Pequín.

Carolin Emcke La pandemia es una tentación autoritaria que invita a la represión

Carolin Emcke és potser una de les filòsofes i intel·lectuals més brillants i humana en els seus anàlisis. Amb una especial sensibilitat pel dolor i el patiment fa de la cèlebre frase nitzscheana un credo: “Humà, massa humà”. Emcke sospita que la pandèmia és una temptació autoritària que convida a la repressió i la vigilància totalitària basada en dades digitals i una possible regressió nacionalista. Però, es mostra optimista al afirmar que el factor decisiu front aquest perill serà demostrar que les societats menys afectades, allà on els impactes nocius de la crisi seran menors és on el sistema de salut pública és més fort.  

Edward Santow We must combat Covid-19 but creeping authoritarianism could do more harm than good

Durant les darreres setmanes s’han imposat, arreu del món, mesures de distanciament social per fer front a la pandèmia. L’autor adverteix que, mentre que aquestes mesures poden ser efectives cal no oblidar que la nostra predisposició a acceptar sacrificar parts de la nostra vida social ens fa vulnerables a l’amenaça de l’autoritarisme. Les noves tecnologies s’estan fent servir per vigilar la població i això comporta molts perills, sobretot per les persones que ja són discriminades per qüestions de raça o gènere, perquè sovint els softwares que es fan servir estan esbiaixats. Acceptar les mesures de confinament i de limitació del moviment no hauria de separar-se de la defensa dels drets fonamentals ni d’implicar la renúncia als valors de justícia i igualtat.  

Nick Cohen Beware a new wave of populism, born out of coronavirus-induced economic inequity

L’autor alerta que una onada mundial d’injustícia podria seguir la pandèmia global ja que considera que les tendències preexistents cap al monopoli, el domini xinès i el capitalisme depredador esclataran a menys que els governs prenguin mesures per contenir-les i que els exemples de solidaritat que estem veient aquests dies no poden perdurar, ja que la crisi que ve accentuarà la divisió entre privilegiats i derrotats. En aquest context de crisi econòmica que estem encarant i que serà pitjor que la del 2008, sembla inevitable l’augment dels gegants corporatius que seran recolzats per uns governs més poderosos que mai que hi veuran la comoditat de tractar amb unes poques grans empreses més que no amb desenes de milers de petites i mitjanes empreses.

Laurie Macfarlane A spectre is haunting the West – the spectre of authoritarian capitalism

En aquest extens article publicat a Open Democracy, l’autora analitza en profundidat els sistemes polítics i econòmics de la Xina i dels països occidentals en tempa de pandèmia. Afirma que si bé és poc probable que el capitalisme occidental s’acabi convertint al model xinès, també seria ingenu suposar que els estats que d’ara endavant tindran un intervencionisme major en l’economia impulsin les seves polítiques cap a visions més progressistes. Perquè la pregunta no és només si els estats intervindran per gestionar la crisi, sinó com. Qui guanya i qui perd amb aquesta intervenció? A qui se li demana que suporti les pèrdues i qui n’està a recer? Al parer de l’autora les respostes van més enllà de l’àmbit econòmic. Molts líders ja utilitzen la crisi del coronavirus per impulsar la vigilància intrusiva i fer retrocedir la democràcia, sovint inspirant-se en la Xina com és el cas de Viktor Orbán, Benjamin Netanyahu o Valdimir Putin. També és un fet que després de la darrera gran crisi financera va ser la dreta autoritària i populista, i no l’esquerra progressista, qui va aconseguir guanyar més rellevància. Karl Marx va escriure el 1848 que «Un espectre recorre Europa, l’espectre del comunisme». Avui, un altre espectre persegueix l’Occident: el seu nom és capitalisme autoritari.

Josep Ramoneda La desaparició dels cossos

Ramoneda observa, amb estupefacció, com sembla que a tot el món la ciutadania hagi acceptat sense replicar una restricció brutal de llibertats bàsiques. El virus ha aturat de cop tota la vida social, i la majoria ha acceptat que aquesta situació va per llarg. Ramoneda es pregunta: és el confinament un assaig de la desaparició dels cossos en favor dels robots i altres pròtesis tecnològiques? La solució a una crisi com aquesta no pot passar per obeir cegament les ordres del govern, que es camuflen sota criteris científics, sinó que impliquen també no deixar de defensar la capacitat de decidir pel propi bé i de defensar la llibertat essencial. A partir d’ara, hi ha dos camins que podríem seguir: el desplegament de l’autoritarisme i l’erosió definitiva de la democràcia o el retorn de la responsabilitat a la ciutadania i el reforçament de les democràcies. 

Máriam Martínez-Bascuñán Democracia demediada

Dins d’aquest nou context de crisi, l’autora considera que situar els drets per sobre de qualsevol decisió que s’hagi de prendre a causa de l’emergència sanitària és similar al que afirma Jürgen Habermas respecte de la necessària protecció de la vida fora de qualsevol càlcul utilitarista. Així, segons el filòsof alemany, els drets fonamenals prohibeixen que les institucions estatals prenguin qualsevol decisió que permeti la mort de les persones, ja tinguin 30 o 80 anys. Una cosa semblant passa amb la connexió entre l’espai públic i la democràcia, una relació habitualment instrumentalitzada pels populismes que consideren que la democràcia és només un instrument per dur a terme el seu programa. En canvi, una visió autènticament democràtica exigeix entendre que un sistema sense espai públic no seria sinó una democràcia demediada, ja que aquella és sempre un sistema de realització de principis.

Michel Wieviorka Le coronavirus: une crise de la crise du progrès

La crisi de coronavirus sembla ser una oportunitat per valorar els mèrits respectius dels règims democràtics i dictatorials. No obstant això, per a Michel Wieviorka, cal anar més enllà d’aquesta estèril oposició per estudiar la relació que les societats humanes tenen amb la idea del progrés per entendre per què els governs i les poblacions reaccionen de diferents maneres a l’epidèmia. Afirma que la crisi sanitària podria conduir a la pitjor regressió antidemocràtica i a una disminució devastadora que reforçaria les desigualtats. Tanmateix, tal com va escriure Ulrich Beck a The Metamorphosis of the World (Polity Press, 2017) també cal tenir en compte les dimensions emancipadores de la catàstrofe, la seva contribució possiblement positiva que podria revertir les derives actuals cap a més autoritarisme i nacionalisme, de vigilància general, d’una economia totpoderosa que desafia les normes, les fronteres i els estats. En una paraula: la crisi podria ser l’ocasió per a un retorn a la política.

Joan Esculies L’educació postconfinament

En aquest article l’autor reflexiona sobre el futur de l’ensenyament un cop hagi passat l’emergència sanitària i afirma que qualsevol que pensi que al setembre els centres reprendran el fil on el van deixar abans de confinar-se tindrà una profunda decepció. Aquella escola va quedar sentenciada la tarda que la van tancar. Ara, en aquest experiment massiu improvisat sobre educació i tecnologia que s’està duent a terme degut al confinament, es gesta la transició cap a un nou model que tindrà velocitats d’implementació diferents i que dependrà no només de l’accés de l’alumnat a un ordinador, sinó sobretot de les capacitats dels mestres. Conclou que en l’educació postconfinament allà on el corporativisme, les direccions de les escoles i les administracions responsables es resisteixin als canvis, serà aquesta nova classe mitjana exigent qui empenyerà a la renovació educativa en clau digital i als molts canvis que l’escola fa anys que té pendents.

Josefina Martínez Clase y género en tiempos de pandemia

En aquest article, Josefina Martínez reivindica la tasca de les dones que treballen al sector de les cures durant la crisi de la Covid-19. Aquestes dones fan feines que són fonamentals per assegurar la sostenibilitat de la vida i sovint no son reconegudes degut a que la majoria son persones migrades. L’article repassa les històries d’algunes treballadores de la llar i d’hospitals per posar en evidència com la pandèmia ha deixat al descobert les profundes contradiccions del capitalisme patriarcal, on les feines de cures i les feines precàries continuen sent assumides per dones. El procés de neoliberalització de l’economia —i, per tant, de privatització d’allò públic— és inseparable de la creació de mà d’obra dòcil i barata femenina. La feminització de la força laboral, no obstant, no ha reduït la càrrega del treball domèstic, cosa que s’ha fet evident, també, durant aquestes setmanes amb la imposició del treball a distància. Estem travessant una crisi sanitària, econòmica, geopolítica i social que, de ben segur, serà solucionada amb la reconstrucció del cicle d’acumulació capitalista que recau en els cossos explotats de les dones i de la classe treballadora. No obstant, hi ha un bri d’esperança: cada vespre, s’aplaudeixen des dels balcons aquestes treballadores precàries i, un cop passada la crisi, serà difícil oblidar qui ha ajudat a superar-la. 

Josep Ramoneda De Weimar y del coronavirus

En aquesta presentació del nou número de la revista La Maleta de Port Bou, fruit d’un curs de l’Escola Europea d’Humanitats de Palau Macaya de Barcelona celebrat al voltant del tema «Weimar i el final de les certeses», Josep Ramoneda destaca que l’actualitat de Weimar radica en e fet que simbolitza la gran transformació, en tots els àmbits del saber, de la creació i de l’experiència, que va ser preludi d’una Segona Guerra Mundial, de la qual sortiria un món nou. La reflexió sobre Weimar sembla essencial en un moment en què una visió nihilista del progrés -emanada de l’anomenada revolució neoliberal- amenaça els ideals democràtics i racionalistes, i provoca un ressorgir de vells fantasmes que apunten cap a l’autoritarisme posdemocràtic. La crisi de 2008 va aixecar acte d’aquesta cruïlla al mateix temps que va trencar les classes mitjanes del primer món i va obrir grans fractures socials en unes comunitats perdudes en l’individualisme. Evocar la República de Weimar és una forma de reflexionar sobre aquesta nova conjuntura, en què Europa ha renunciat al capitalisme industrial, subrogant-lo a Àsia, i la globalització ha empetitit el món. I ara de sobte la Covid-19 aixeca acta de la fragilitat d’allò que alguns ja cantaven com el millor dels móns possibles, amb la qual cosa, la crisi de les certeses és ja tan evident com en els temps de Weimar. I ens veiem obligats a recordar que som naturalesa i que la raó tecnològica queda fora de control quan, posada al servei d’interessos poderosos, oblida la condició humana.

Economía, bienestar e igualdad

Adam Tooze How coronavirus almost brought down the global financial system

Mai abans en la història de les crisis cícliques del capitalisme, s’havia vist perillar com ara el sistema financer global. Degut a l’aturada general de les economies (no sols europees i americana, sinó les emergents asiàtiques) s’han perdut milions de dòlars del valor dels mercats de la renda variable global, és la primera vegada des de la Segona Guerra Mundial que es redueix la producció d’aquesta manera. Milions de persones estan perdent la feina (als EEUU, per exemple, 17 milions de persones han perdut la seva feina). El repte és més greu del que molts analistes diuen. Els pilars de l’economia actual s’esquerden, la terciarització i el sector serveis són d’una banda els més afectats, i de l’altra la financiarització i el sector financer. La sortida de la crisi dependrà de la capacitat dels països per l’endeutament i, en conseqüència de la disponibilitat de crèdit. 

Adam Kamradt-Scott Le retrait du soutien financier des États-Unis à l'OMS, une manœuvre politique dangereuse

L’article adverteix dels perills que comporta la decisió dels Estats Units de retirar la seva contribució al pressupost de l’OMS ja que això podria comportar que l’agència de salut de l’ONU fes fallida en plena pandèmia global. En efecte, els Estats Units aporten més de 400 milions anuals a l’OMS (tot i que ja tenen uns endarrirements de 200 milions de dòlars), són la principal font de finançament de l’agència de les Nacions Unides, i la seva contribució anual és aproximadament deu vegades superior a la de la Xina. A l’hora de valorar les conseqüències si l’amenaça nord-americana es realitzés l’autor considera que això significaria que l’agència haurà d’acomiadar personal, fins i tot en els països de renda baixa i mitjana. L’OMS també serà menys capaç de coordinar els esforços internacionals en qüestions com trobar una vacuna, comprar equip de protecció personal per a professionals sanitaris i proporcionar assistència tècnica i expertesa per ajudar els estats a lluitar contra la pandèmia. De manera més general, si els Estats Units ampliessin la seva retirada de finaçament a altres iniciatives mundials de salut coordinades per l’OMS, és probable que la gent dels països pobres acabés no tenint ja accés a medicaments i serveis sanitaris essencials.

Roberto Saviano Las políticas que solo siguen el olor del dinero solo generan muerte, no riqueza

Pot haver-hi alguna espècie de relació entre les regions més riques i industrialitzades amb l’impacte de la Covid? En Roberto Saviano aterra les dades per demostrar (al cas italià) que allà on presumiblement hi ha un flux comercial i industrial més fort, és a dir, el nord d’itàlia, en concret la Llombardia, és on els sistemes de salut estaven menys preparats. A què es deu? Principalment al fet que és precisament aquestes regions les que han privatitzat més el sector de la salut, fins i tot arribant a escàndols de corrupció com el de Formigioni. Potser encara queda gent que pensa que el sector privat és més eficient que el públic, però en crisis com aquesta es demostra que jugar amb la salut i la vida de les persones, mercantilitzant-la té greus conseqüències. Efectivament, les polítiques que sols persegueixen els diners, no generen riquesa, sinó mort. 

Manuel Pérez Temporal o indefinida

Si les previsions de la ministra de treball espanyola es compleixen, i no hi ha motius per pensar que no hagi de ser així si es tenen en compte les prediccions de diferents institucions com ara el Fons Monetari Internacional o el Banc Central Europeu, l’economia espanyola es disposar a encarar a almenys tres trimestres negatius de caiguda del producte interior brut. Si durant la crisi de 2008 especialment en el segon tram, a partir de l’any 2011 fins al 2013, les caigudes de l’economia es van prolongar durant més trimestres, el percentatge acumulat d’aquests descensos no va arribar al que es preveu que succeeixi ara. L’autor considera que això és més que suficient per donar-li a l’actual conjuntura la categoria de crisi econòmica en si mateixa. Superar-la requerirà fer servir les eines que s’apliquen en aquesta mena de situacions específiques, de política econòmica i no només de resposta temporal a un desastre natural o similar. També afirma que la recuperació començarà més tard del previst i probablement serà més lenta. A Espanya, per la pròpia estructura de la seva economia, preocupen els sectors que tenen un pes superior al d’altres de l’entorn europeu, començant pel turisme i les activitats connexes, com el transport aeri, el comerç i les activitats d’oci, més enllà de les dirigides a l’àmbit domèstic. Conclou que aquesta característica específica de l’estructura econòmica marcarà una recuperació desigual, entre activitats i entre sectors socials. En efecte, gran part d’aquestes activitats que recuperaran la normalitat amb retard ocupen treballadors menys qualificats amb salaris més baixos i amb més dificultats per migrar cap a una activitat alternativa. Complexitat que se suma a l’altíssima taxa d’atur, un problema endèmic de l’economia espanyola.

Ben White et al. Inside the global race to prevent another depression

Els responsables d’apagar l’enorme incendi econòmic que amenaça el món sencer s’han d’encarar a un problema que mai no havien vist abans: un col·lapse econòmic ràpid i devastador causat per una pandèmia i uns mercats financers desorientats que amenacen amb incrementar els danys. La profunditat de la recessió, en termes de llocs de llocs de treball perduts i de caigudes del PIB no tindrà cap comparació amb res del que hagi succeït des de fa 150 anys. Segons Kenneth Rogoff, professor de Harvard i antic economista en cap del FMI, les eines econòmiques de les que disposem són importants però ara mateix som enmig d’una catàstrofe i la prioritat es surtir-ne com abans millor per evitar que el daltabaix sigui encara més gran. Els autors de l’article subratllen que la Gran Depressió de 1929 va transformar el comportament econòmic durant almenys una dècada i molts dels que la van viure no van poder tornar mai a la seva manera de viure anterior. Ara la crisi dels coronavirus podria fer el mateix, ja que si les antigues recetes poden ajudar a apagar petits incendis, ara el que es necessita amb tota urgència és un enfocament i unes mesures totalment noves per part dels responsables polítics de tot el món.

Slavoj Zizek O resultado mais provável é que um capitalismo capitalismo bárbaro prevalecerá

El filòsf eslovè Slavoj Zizek sembla haver intensificat la seva producció d’assaigs aprofitant la quarantena per culpa de la pandèmia de Covid-19. A banda de diversos articles, acaba de publicar un dels primers llibres sobre la crisi actual, Pandemic (OR Books) on aborda la dificultat de veure quin futur en espera i preveu una era post-covid molt difícil. Zizek assenyala que la nostra reacció davant les epidèmies no és només un pànic orquestrat pels poderosos sinó que és una alarma autèntica i fonamentada. Però el focus gairebé exclusiu dels nostres mitjans de comunicació en el nou coronavirus no es basa en fets neutres, prové d’una elecció ideològica i proposa elaborar una modesta teoria conspirativa: què passa si els representants de l’ordre capitalista mundial existent fossin d’alguna manera conscients del que han analitzat els analistes marxistes crítics durant algun temps? És a dir, que el sistema, tal com el coneixem, està en una profunda crisi, que no pot continuar en la seva forma liberal-permissiva existent i està aprofitant sense parar epidèmies per imposar un nou sistema. El resultat més probable de l’epidèmia és que prevaldria un nou capitalisme bàrbar: moltes persones grans i febles seran sacrificades i se les deixarà morir, els treballadors hauran d’acceptar un nivell de vida molt inferior, el control digital de les nostres vides esdevindrà una característica permanent, les distincions de classe es convertiran molt més que ara en una qüestió de vida o mort… Considera per tant que no hem de dedicar massa temps a les meditacions espirituals sobre com «la crisi del virus ens permetrà entendre quines són realment les nostres vides», etc. La veritable pregunta és: quina forma social substituirà el nou ordre liberal-capitalista?

Marianna Mazzucato Capitalism's triple crisis

Ens trobem en una triple crisi —sanitària, econòmica, social— que no pot ser combatuda fent com si res. Aquesta crisi ha exposat el funcionament del capitalisme i és per això que, si volem trobar solucions sostenibles i duradores a la situació actual, cal que replantegem el nostre sistema socioeconòmic. La crisi del 2008 va ser “solucionada” únicament amb la injecció de liquiditat sense dirigir-la específicament cap on més necessària era i això només va servir per pal·liar la situació i reforçar la precarietat preexistent. La crisi actual, però, no pot ser gestionada amb mesures d’austeritat sinó que ha de servir com a punt d’inflexió per començar a construir una economia més sostenible i inclusiva, i per això la liquiditat que s’injecti a l’economia haurà d’enfocar-se als sectors públics més essencials i a alleujar la pressió de les llars. Si no aprofitem aquesta oportunitat per construir una alternativa al capitalisme, no tindrem res a fer en la propera crisi, que serà climàtica i que acabarà fent d’aquest planeta un lloc inhabitable. 

Owen Jones Coronavirus is not some great leveller: it is exacerbating inequality right now

En aquest article Owen Jones critica una opinió molt estesa segons la qual el coronavirus és un gran igualador atès que tots, rics o pobres, estem immersos en turbulències, inseguretat i confinament, units per la nostra incapacitat d’imaginar com serà la nostra  vida d’aquí a dues setmanes, i molt menys encara, d’aquí dos mesos. Argumenta que, al contrari, la Covid-19 és un amplificador de les desigualtats, injustícies i inseguretats existents. En temps de coronavirus, les runes del col·lapse econòmic recauran sobre els que més han patit els efectes de la crisi anterior: els joves, els treballadors precaris, els baixos salaris. Si algú és ric, té estalvis i sovint és propietari del seu habitatge. En canvi, els llogaters que, fins i tot en els temps normals dediquen una part important dels seus ingressos a pagar el seu habitatge ara es troben amb molts països amb que es veuen obligats a continuar a pagar el seu lloguer fins i tot si han perdut la feina. Quan la pandèmia s’acabi, quan s’hagi trobat una vacuna que ens protegeix contra aquesta cruel malaltia, els rics seguiran prosperant mentre que els més febles i desprotegits continuaran com fins ara pagant els palts trencats.

Antonio Lorenzo Las 30 'normalidades' que impondrá el coronavirus cuando acabe la crisis

Prop d’una desena d’analistes especialitzats ha intentat establir un retrat de quins podrien ser els escenaris més plausibles a curt i mitjà termini. Les reflexions de tots ells coincideixen que les rutines personals, socials i econòmiques canviaran de ritme, provocat pel recomanable distanciament entre les persones. La hipocondria social serà generalitzada en qüestions com la higiene, la salut i el benestar, amb diagnòstics assistits amb sensors que controlaran els paràmetres vitals per evitar problemes de salut. Segons un informe elaborat per UBS (Union des Banques Suisses), les reformes estructurals tallaran les ales a la globalitatzació i es desenvoluparan moviments proteccionistes i populistes. També augmentarà l’interès per allò local enfront a allò global i del digital respecte a l’analògic i tradicional. Segons el mateix banc, la digitalització serà el mantra que impulsarà l’automatització, la digitalització i la robotització. El monitoratge de la població serà assumida com a natural, mentre que la prevenció sanitària serà el entre prioritari de les polítiques socials. També afirma que sortirà reforçat tot el relacionat amb la ciència, el teletreball i la reindustrialització, mentre que es ressentiran certs drets ciutadans com la privacitat o la lliure circulació, així com les activitats que exigeixen cert distanciament entre les persones.

William D. Cohen Who’s Profiting From the Coronavirus Crisis?

Aquest article del New York Times destaca que fins i tot en uns moments difícils i angoixants com aquests, sempre hi ha una categoria de persones que d’alguna manera han anticipat la jugada i troben la manera de treure’n profit. Posa com a exemple el cas de Bill Ackman, el gestor de fons de cobertura de Pershing Square Capital Management. A mitjan febrer, va començar a comprar accions de compagnies d’assegurances en diversos mercats de bons, apostant que la bombolla de deute esclataria, i que per consegüent els inversors abandonarien els títols més arriscats en aquests índexs a mesura que la pandèmia s’estenia des d’Àsia cap a l’Oest. El seu fons de cobertura de 27 milions de dòlars es va completar el 3 de març i va vendre els seus havers el 23 de març, el dia en què la Reserva Federal va anunciar la seva primera gran intervenció important, la qual cosa li ha reportat un benefici de 2.600 milions de dòlars.

Sostenibilidad y cambio climático

Robin Tutenges Coronavirus et pollution atmosphérique, une connexion mortelle

L’article revela que un estudi de la Universitat de Harvard demostra que els pacients amb Covid-19 que viuen en entorns contaminats tenen més probabilitats de morir a causa del coronavirus. Altres estudis posteriors també han establert un vincle similar. Científics de la Universitat de Siena han notat, per exemple, que la Covid-19 causa una síndrome respiratòria aguda en persones que ja presenten una debilitat respiratòria causada per una exposició prolongada a partícules fines. La relació entre la contaminació i la mortalitat per coronavirus és tal que l’augment d’un únic microgram de partícules fines per metre cúbic està associat amb un augment del 15% de la taxa de mortalitat de Covid-19. Així, doncs, queda demostrat, una vegada més, l’impacte que pot tenir la contaminació atmosfèrica en la salut. Amb el confinament i l’aturada de moltes activitats industrials, la contaminació atmosfèrica del planeta s’ha reduït temporalment, fins almenys el 40% del diòxid de nitrogen alliberat al nord d’Itàlia., per exemple. Paradoxalment, és una malaltia respiratòria que ens mostra la manera de reduir les emissions mundials i millorar la qualitat de l’aire.

Foreign Affairs The Fire Next Time

La crisi climàtica és també una crisi que ens amenaça de manera més silenciosa i lenta que la crisi actual. Hi ha hagut moltes  oportunitats per fer-hi front, però majoritàriament els líders polítics s’han decantat per la negació. No obstant, una actuació política coherent, encara podria salvar-nos de la devastació futura. S’han de reestructurar els acords climàtics internacionals i adoptar tecnologies de baix impacte climàtic sense oblidar el suport als països pobres, que són els més vulnerables a la crisi. L’autor recorda que, tot i que no haguem pogut prevenir la situació actual, encara estem a temps de frenar una crisi més gran. 

Eline Schaart i Zosia Wanat Coronavirus risks a return of the throwaway culture

Un mes després que la Comissió Europea anunciés un ambiciós paquet de mesures per passar d’una cultura d’usar i tirar a una economia més circular, les autores avisen que la pandèmia de Covid-19 està generant muntanyes de residus de plàstic i tones d’aliments podrits. La crisi també ha provocat un ressorgiment dels plàstics d’un sol ús i als supermercats de tot el continent ja es pot tornar a veure fruta i verdura embolicada en plàstic amb l’aprovació dels consumidors preocupats per la malaltia. Així doncs, ara la indústria presenta els avantatges dels plàstics d’un sol ús com a instrument de lluita contra el coronavirus mentre l’alternativa més respectuosa amb el medi ambient de les tasses i bosses reutilitzables ara es considera com una amenaça. Així mateix, pel que fa al menjar, el problema no és només les muntanyes d’aliments que es podreixen als containers sinó que la pandèmia també està provocant que els conreus es podreixin als camps. Abans de la crisi, els agricultors comptaven amb treballadors estacionals transfronterers, sovint procedents de l’Europa de l’Est, per ajudar en les collites. Però ara això és impossible amb el tancament de fronteres tancades i les restriccions de desplaçament.

Jonathan Watts Climate crisis: in coronavirus lockdown, nature bounces back – but for how long?

Gràcies a les mesures de confinament de la població ha millorat la qualitat de l’aire i sembla que la naturalesa s’està recuperant de les agressions provocades per les emissions. Això podia ser un exemple de com podria ser el món sense combustibles fòssils, però que aquest món acabi materialitzant-se no dependrà de l’impacte a curt termini del virus, sinó de les decisions polítiques que es prenguin a llarg termini en matèria mediambiental. Si els governs passen per davant d’això la tornada a la normalitat pre-crisi i el restabliment de l’economia, probablement ens acabarem trobant amb una crisi climàtica que superarà la crisi actual. La batalla política entre els qui defensen la necessitat d’apostar per una ocupació, una energia i unes infraestructures sostenibles i els qui defensen la tornada al business as usual només acaba de començar, però les dades i els fets estan al costat d’aquells que avisen d’un futur alarmant si no s’actua ara. De moment, el que ens ha demostrat la crisi actual és que sí que era possible aturar l’economia. Ara caldrà veure com això se sosté en el temps i com es construeix un model més sostenible, cosa que serà impossible de fer sense determinació política. 

William Nordhaus The Climate Club

Els estats han de reconceptualitzar els acords climàtics que hi ha hagut fins ara i reemplaçar el model actual per una alternativa que tingui una estructura d’incentius diferent, que l’autor anomena “Club Climàtic”. Així s’aconseguiria superar la síndrome del free-riding, de l’anar per lliure. Aquest model seria una coalició de nacions que es comprometrien a fer passos sòlids per reduir les emissions i que establiria un mecanisme de penalització pels països que no hi participessin. És un model que permetria mantenir la promesa d’una acció internacional forta i coordinada, tot i que la comunitat internacional encara està lluny d’acceptar-lo degut a la ignorància, les distorsions de la democràcia per part dels interessos anti-mediambient, el free-riding dels que només miren pel propi interès i la manca de planificació de cara al futur. 

Innovación, ciencia y tecnología

Janosch Delcker Meteorologists of violence

L’article revela les experiència dutes a terme per Carlo Masala, professor de política internacional a la Universitat de la Bundeswehr de Munic, on lidera un esforç per utilitzar la tecnologia d’Intel·ligència Artificial per predir la possibilitat de conflictes. Així, quan la violència va irrompre per sorpresa de tothom a Burkina Faso a finals de 2018, l’algoritme desenvolupat pel seu equip ja havia assenyalat aquest país d’Àfrica Occidental – considerat des de feia temps com una zona d’estabilitat a la regió- com a potencial font de conflicte mesos abans que la violència s’hi estengués des de Mali. Masala considera que s’ha arribat a un punt d’inflexió en tant que ara hi ha la capacitat de processar volums de dades prèviament impossibles de gestionar per tal de fer previsions millors i més afinades, tot i la naturalesa per definició problemàtica de les situacions socials. El projecte de Masala és un dels diversos pols de recerca que existeixen arreu del món per utilitzar la IA per analitzar quantitats ingents de dades disponibles per predir la violència o la inestabilitat política.

The Economist How the Internet has changed during lockdowns

Aquest estudi realitzat per The Economist revela com el seguiment de les interaccions digitals mostra com el teletreball ha desdibuixat l’inici i el final de l’horari laboral. A París, Londres i Nova York ha caigut la quota de missatges enviats mitjançant Slack, una eina de comunicació, durant les hores punta de 10h a 12h i de 14 a 16h, mentre que ha augmentat de 18 ha 21h així com al voltant de les 9 del matí a Londres i París i a l’hora de dinar a Nova York i París. Per consegüent, un dels problemes de fer teletreball és que mai no s’arriba a desconnectar completament. El confinament també ha comportat canvis importants sobre la manera com passa la gent el temps en línia. Sorprenentment, el trànsit a llocs de jocs i pornografia no ha augmentat significativament mentre que les visites a webs de negocis i aprenentatge han augmentat considerablement, seguit de les visits a webs de comerç electrònic i streaming.

Luís Rosa Podemos mesmo ter um Big Brother a vigiar-nos?

Ja fa temps que la Xina s’ha avançat als altres països amb la utilització de sistemes de vigilància total i intrusiva. A Corea del Sud i a Singapur s’estan incrementant els controls de moviments de la població per GPS i ara Europa estudia com utilitzar la tecnologia per obtenir un retorn a la normalitat més segur després del confinament sense incomplir les seves pròpies directrius en matèria de privacitat de dades. En aquest extens reportatge, el diari portuguès Observador repassa les diferents eines de control ja existents en els dispositius electrònics que més utilitzem i la manera de com són utilitzades en diferents països. També alerta de la possible utilització d’eines de gràfics socials per intentar construir models gràfics que mostrin els contactes socials que cada ciutadà sol tenir amb més regularitat, per tal de poder reconstruir una possible cadena de contagi amb antelació. Això seria possible mitjançant aplicacions que combinen la Intel·ligència Artificial amb el processament de dades procedents de les antenes d’operadors de telefonia mòbil. A partir de les trucades o missatges que més repeteix una persona (a la seva família, amics i companys de treball), seria possible construir un model que prevegi els contactes socials de cadascuna d’elles en cas de contagi. És clar que això comporta un risc molt elevat per a les llibertats civils seria i que per consegüent cal plantejar-se si cal considerar l’ús d’aquest tipus de tecnologies en les democràcies occidentals en la lluita contra la Covid-19 o futures pandèmies.

Julian King Put privacy first in tech fight against coronavirus

L’autor, ex-comissari europeu per a la seguretat, indica que ara que Europa es prepara per a la propera fase de la pandèmia de coronavirus, l’atenció s’ha dirigit a l’ús de la tecnologia. El Big Data, la Intel·ligència Artificial i les aplicacions mòbils poden permetre’ns aixecar els confinaments i reiniciar les activitats econòmiques tot mantenint el virus a ratlla. Ara bé, com tota tecnologia d’avantguarda, aquest tipus de vigilància epidemiològica lligada a l’alta tecnologia funciona en més d’una direcció. A més d’explorar com la tecnologia ens pot ajudar a gestionar la pandèmia, també hem de reflexionar sobre com assegurar que els nostres valors i els nostres drets estan protegits. Atès el ritme de desenvolupament de les noves tecnologies, Europa necessita urgentment tenir un debat públic més ampli i informat sobre el que hi ha en joc. Hem de tenir un debat públic sobre la tecnologia i la salut en l’era del coronavirus i sobre on ens pot portar la tecnologia de vigilància biomètrica. Hem d’assegurar-nos que tornar a la “normalitat” no ens porta per un camí pel qual serà difícil tornar. La tecnologia jugarà un paper important en la nostra recuperació, però no hauria de ser a costa dels nostres drets.

Francesco Suman L’etica delle macchine e la necessità del controllo umano

Des de les novel·les de Ciència Ficció d’Isaac Asimov, el interès per la relació home/màquina no ha fet més que créixer. Sembla que els avenços en robòtica i intel·ligència artificial, així com el transhumanisme, plantegen nous reptes ètics. Fins a quin punt podem confiar en les màquines? Podem delegar assumptes que pertanyen a l’àmbit de la moral i la ètica? L’acceleració de solucions tecnològiques que suposa la gestió de la covid19 ens interpel·la en un moment crucial en el desenvolupament de l’automoció o l’armament autònom. En última instància, les màquines poden decidir sobre la vida i la mort, esdevindran jutges, s’obre la “necessitat de controlar les decisions produïdes per la intel·ligència artificial en un moment en què s’invoquen solucions digitals als problemes socials (…) Les decisions de les màquines no s’han de prendre i no es poden prendre en una caixa negra de circuits i bits, inaccessibles al control humà”.  

Phoebe Moore Capitalism’s mirror stage: artificial intelligence and the quantified worker

La Intel·ligència Artificial, sobretot la relacionada amb el Machine Learning s’està aplicant als llocs de treball per vigilar els treballadors i fer més eficients els processos relacionats amb els recursos humans que abans no estaven automatitzats. La People Analytics (PA) és una eina d’IA que serveix als supervisors per identificar patrons i comparar-los amb els conjunts de dades recol·lectades sobre els treballadors. La PA fa que augmentin els nivells d’estrès dels treballadors i que se sentin més controlats i pressionats. L’autora adverteix que, efectivament, si els algoritmes de la PA no tenen en compte criteris ètics, aquesta eina exposa els treballadors a riscos estructurals, físics i psicosocials. Per això és crucial que es faci recerca acadèmica en aquest àmbit i que l’IA es faci servir de manera democràtica i segura. 

Melissa Heikkilä How to build a woke AI

En aquest article, que forma part del dossier que la revista Politico dedica als reptes de la Intel·ligència Artificial, l’autora considera que per a una tecnologia que regeix cada cop més l’existència humana, la IA que s’utilitza avui dia és preocupant. Els algoritmes han demostrat una i altra vegada que discriminen les dones i les minories ètniques, des de les eines de reconeixement facial que sovint identifiquen erròniament les persones negres fins als studis mèdics que ignoren els cossos femenins o eines de selecció de personal que resulten sexistes. A mesura que Europa mira de reforçar el seu sector tecnològic en matèria d’IA, els responsables volen evitar aquestes disrucions fomentant una IA justa i imparcial. A l’abril de 2019, el Grup d’experts d’alt nivell de la Comissió Europea sobre IA va publicar un conjunt de set requisits per a una IA ètica, que hauria de ser transparent, tècnicament sòlida, responsable, no discriminant, protectora de la privacitat, estar sotmesa a supervisió humana i millorar el benestar social. Ara el repte és aconseguir-ho a la pràctica.

Olivier Lenoir i Luc de Leyritz Quelles stratégies pour le dépistage du COVID-19?

Immersos en una estratègia de contenció amb un horitzó incert, els països occidentals comencen a mirar cap a Corea del Sud o Singapur, que semblen capaços de conciliar una continuïtat de l’activitat econòmica i la limitació de la propagació del virus. Aquests països, més preparats per al risc epidemiològic, es distingeixen per una estratègia basada en proves massives. L’article, doncs, planteja si és possible una estratègia europea similar de detecció massiva. També apunta algunes de les raons per les quals a Europa encara n0 s’estan duent a terme, en la majoria dels casos, una acció de detecció massiva i que són bàsicament a) la manca de màscares dissuadeix els cuidadors i el personal de laboratori de fer els tests perquè han d’estar en contacte amb les mucositats del pacient; b) la manca d’equips per dur a terme les proves (dispositius automàtics per accelerar el procés etc.) és problemàtica; c) el temps que representa dur a terme els tests per part de personal mèdic ja sobrecarregat de treball d’urgències; i d) la falta de reactiu utilitzat durant la prova, que està escassejant a Europa.

back to top