Diari de les idees 29
16 septiembre 2020

Ideas de actualidad

Retomamos la publicación del Diari de les idees tras el periodo vacacional y lo hacemos con una situación más complicada de lo que se podía esperar a principios de verano con respecto a la pandemia de Covid-19 y después de más de seis meses desde que se decretara el estado de alarma. La tregua que debía significar la pausa veraniega no ha sido así y el aumento constante de los contagios y los riesgos de rebrote plantean una vuelta complicada a la actividad. Para seguir los últimos datos de la evolución de la pandemia en el mundo se puede consultar las siguientes webs: las de la universidad Johns Hopkins y Financial Times que ofrecen datos actualizados en tiempo real, y el observatorio geopolítico del coronavirus Le Grand Continent. Por otra parte, Nació Digital ofrece cada día mapas actualizados por comarcas y poblaciones con la evolución de la pandemia en Catalunya en cuanto a casos de contagio, índice de rebrote y velocidad de propagación del virus.

Desde IDEES seguimos con nuestro repaso a los temas más destacados de la actualidad y empezamos con la situación política internacional, donde a medida que se acerca la fecha de la elección presidencial en Estados Unidos algunas alarmas ya están sonando en el Partido Demócrata porque el resultado no se puede dar por supuesto. A pesar de que desde hace meses Joe Biden mantiene una confortable ventaja en todos los sondeos electorales, la situación empieza a cambiar en algunos de los swinging states determinantes para obtener la mayoría en el colegio electoral, como por ejemplo en Wisconsin y Pensilvania. Así lo analizan Susan B. Glasser en The New Yorker y Ronald Brownstein en The Atlantic donde alertan en sendos artículos que la ventaja actual de Biden sobre Trump es la misma de la que gozaba Hillary Clinton hace cuatro años, con el final de todos conocido algunas semanas después. Brownstein señala que el elemento clave de la elección no será el factor ideológico como lo podría hacer creer la presidencia polarizadora de Trump sino aquellos ciudadanos norteamericanos simplemente agotados por el caos que rodea su presidencia, y especialmente los acontecimientos que han marcado el final de este mandato relacionados con la lucha contra la pandemia y las injusticias raciales. En relación con este último aspecto, Nate Rosenblatt advierte en la revista Slate que, independientemente del resultado de esta elección, el riesgo de que la violencia política se enquiste en Estados Unidos es alto y que en algunos lugares del país ya se está convirtiendo en una realidad. Una violencia política que en The New Yorker Michael Luo relaciona con la historia, la teología y la cultura de las iglesias blancas en Estados Unidos que contribuyen a reforzar las actitudes racistas. En efecto, hoy en día a pesar de que estas iglesias luchan por erradicar el legado de la religión esclavista del pasado, varios estudios revelan que cuanto más actitudes racistas tenga una persona, más probabilidades tiene de identificarse como cristiano blanco (tanto sea católico, protestante de la rama principal o de la miríada de iglesias evangelistas), lo que contrasta con las actitudes de los blancos sin adscripción religiosa.

La actualidad global también viene marcada por la preocupación creciente respecto de Oriente Próximo donde una serie de circunstancias han ido agravando una situación históricamente ya muy compleja y volátil. Así, The Economist destaca la pretensión del presidente turco Recep Tayyip Erdogan de convertirse en la voz de los musulmanes en el mundo, desde la convicción de que el antiguo orden mundial se está derrumbando y buscando asegurarse un papel relevante en el nuevo. Esto, dentro de un contexto regional que Steven A. Cook califica en Foreign Policy como prácticamente de no-retorno. Tras el fracaso de las llamadas primaveras árabes de 2011 portadoras de una esperanza de democratización y de un mayor progreso económico y político, ahora desde el Líbano en Yemen pasando por Siria o Egipto, toda la región se ha convertido en una distopia marcada por la violencia, el resurgimiento del autoritarismo, la dislocación y la desigualdad económica y los conflictos locales, agravados ahora por una pandemia mundial y una terrible y profunda recesión global. Como paradigma de la intrincada situación de la región Anchal Vohra señala en Foreign Policy la dramática situación del Líbano donde, desde la devastadora explosión en el puerto de Beirut de este verano (bastante reveladora del estado de decadencia del país) los movimientos de protesta contra el marasmo económico y político se han vuelto cada vez más confesionales, lo que no puede conllevar más que el reforzamiento del estatus quo perpetuo que vive el país desde hace décadas y que ha desembocado en una economía fallida y un sistema político ineficaz.

Con respecto a Europa, la revista Politico inaugura el nuevo curso analizando los principales temas que marcarán la agenda europea en los próximos meses: 1. La reforma de la política sobre migraciones; 2. El dossier del comercio digital; 3. Hacer que las políticas de inversión sean morales y ecológicas; 4. Gestionar las consecuencias de Brexit; 5. Enfrentarse a las industrias químicas; 6. Hacer frente a los gigantes de la tecnología; 7. Reformar los fondos agrícolas; 8. Construir defensas comerciales; 9. Asegurar las vacunas contra el coronavirus; 10. Cumplir con las promesas climáticas; y, finalmente, la cuestión del presupuesto, ya que el actual marco presupuestario de la UE termina el 31 de diciembre, y pese al acuerdo alcanzado en julio, la financiación para el próximo ciclo de siete años aún no está asegurada. Una Unión Europea que en los próximos años tendrá que tomar decisiones fundamentales sobre su papel en el mundo. Como subraya Federico Steinberg desde las páginas de El País donde advierte que antes de que sea demasiado tarde, la UE debe incorporar el concepto de poder a una renovada política exterior en un orden internacional que será cada vez menos cooperativo. El objetivo sería conquistar una autonomía estratégica que pase por vincular explícitamente la economía, el comercio, las finanzas y la tecnología con la geopolítica como hacen las otras potencias, pero también para aprender a enfrentar las amenazas relativas a la ciberseguridad y la desinformación. Por consiguiente, el rol geoestratégico de la Unión debe tener como objetivo evitar que las relaciones internacionales entren en una lógica neo imperial en la que los países se vean obligados a decidir si están de parte (y bajo la influencia) de EE.UU. o de China. Un análisis también compartido por Florian Louis en Le Grand Continent donde destaca la necesidad de que Europa asuma una política de poder que le permita mantener su posición en el mundo y defender sus intereses en un contexto cada vez más competitivo. Finalmente, Stephen Buranyi en las páginas de The Guardian alerta del incremento de manifestaciones contra las medidas adoptadas por los diferentes gobiernos para combatir la Covid-19, especialmente en países como Alemania. El peligro radica en que estas protestas no son sólo un síntoma de frustración de la ciudadanía, sino que representan una ruptura deliberada con nuestra realidad compartida.

Respecto de la situación política española en tiempos de pandemia David Jiménez publica en The New York Times un artículo demoledor donde trata de explicar porque España se ha convertido en un país líder de contagios y de rebrotes después del desconfinamiento, y denuncia que la decisión de privilegiar la apertura de bares, restaurantes, discotecas y playas en un intento fallido de salvar la temporada turística ha conllevado a que se menospreciara la educación de millones de estudiantes que ahora deben volver a las aulas en pleno rebrote de la  pandemia. La falta de previsión que ha sumido en el desconcierto la reapertura de las escuelas es parte de una gestión lastrada por la opacidad, la falta de datos fiables, la inconsistencia y la lentitud de reacción por parte de los gobiernos central y autonómicos. Dentro de un contexto de crisis de legitimidad democrática, política e institucional simbolizada por la fuga del rey emérito Juan Carlos I, a la que se añade la grave crisis sanitaria y económica desatada por la Covid-19, Josep Ramoneda advierte del peligro que representa el juego de la derecha autoritaria: dejar que la situación se pudra para, cuando llegue el paro de masas y la degradación de la convivencia en los barrios y las familias, erigirse como defensora de los perdedores con la demagogia del populismo de derechas y la bandera del patriotismo autoritario. Más allá de la emergencia sanitaria, también en El País, Juan Luís Cebrián subraya dos cuestiones inmediatas que merecen su atención: la recuperación económica y el fortalecimiento institucional que permita poner en marcha un proyecto de país para España. Advierte que, aunque se haya hablado y debatido poco de ello a lo largo del verano, desde el punto de vista económico son vitales los fondos que llegarán del Plan de recuperación de la UE. Pero habrá que ser muy escrupulosos porque tanto los subsidios como los créditos, su utilización, su adecuación a los fines previstos, y su calendario de ejecución, serán fuertemente vigilados y controlados por la Unión Europea. 

Por lo que atañe a Catalunya, Jordi Amat analiza en La Vanguardia lo que ha sido el ciclo de celebraciones de la Diada en clave independentista y reseña que desde 2012 se ha discutido mucho si el Procés había sido un movimiento impulsado desde el activismo de base o era un proyecto liderado por las élites. Amat considera que la confluencia entre estos dos vectores, que se destensa a partir del 1 de octubre, fue una decisión política y que a partir de ese momento el Procés ya no ha tenido un único liderazgo y esta situación nunca del todo resuelta ha comportado que la movilización constante se convirtiera en el vector real de continuidad. A medida que se acerca la fecha aún no definida de las elecciones catalanas crece el interés por saber cómo articulará el partido de Puigdemont lo que se ha denominado como «confrontación inteligente». Basándose en el libro de Jordi Muñoz Principi de realitat (L’Avenç, 2020), Albert Branchadell afirma en El País que el enfrentamiento de hace tres años evidenció un error estratégico fundamental: la falta de conciencia del déficit de legitimidad que arrastraba el independentismo desde que perdió las elecciones plebiscitarias del 27 de septiembre de 2015. Para remediarlo considera que hay que plantearse criterios más exigentes que fundamenten la causa independentista en mayorías cualificadas o reforzadas que puedan dar toda la legitimidad y la fuerza necesarias.

En La maleta de Port Bou, Josep Ramoneda reflexiona sobre las consecuencias de la pandemia sobre el ser humano y la sociedad. Cuando, «de pronto, el mundo se detuvo». Por simple decreto ley, la mayoría de estados, incluso en los regímenes más liberales, nos encerraron en casa y nos aplicaron una brutal reducción de libertades básicas. Y, sin embargo, apenas ha habido debate. Ante esto, Ramoneda apela a reivindicar la complejidad de la condición humana, en un contexto de crisis que culmina años de simplificación, de reducción del sujeto humano a simple Homo economicus. También muestra su preocupación por la condición humana el artista y disidente chino Ai Weiwei que en una entrevista al diario portugués Público compara la estrategia política y económica de China en el mundo con la Covid-19 ya que considera que actúa como un virus en las células vivas de nuestro cuerpo. Advierte que, si el avance es casi invisible y los síntomas aún son débiles, ya estamos a pesar de todo profundamente infectados. También alerta de que China es un estado secreto, muy poderoso, con una visión muy clara de cómo quiere desarrollarse.

Desde la perspectiva económica continúan las reflexiones y los debates sobre las consecuencias devastadoras de la pandemia de Covid-19. En Foreign Affairs, Carmen y Vincent Reinhart incluso hablan de depresión pandémica ya que la naturaleza compartida de este choque -el nuevo coronavirus no respeta las fronteras nacionales- ha provocado una recesión nunca vista desde la Gran Depresión, cuya recuperación no será tan fuerte ni rápida como se podía prever. Y ello porque en última instancia, las políticas fiscales y monetarias que se utilizan para combatir la contracción de la economía mitigarán, en lugar de eliminar, las pérdidas económicas, abriendo así un largo periodo de tiempo antes de que la economía mundial pueda recuperar las posiciones de principios del 2020. En la misma revista, Branko Milanović asevera que la notable desaceleración del crecimiento global resultante de la crisis del nuevo coronavirus no será uniforme. En efecto, el crecimiento económico chino -aunque actualmente muy inferior a cualquier otro año desde los años 80-, seguirá superando el de Occidente y esto acelerará el cierre de la brecha de ingresos entre Asia y el mundo occidental. Si el crecimiento de China sigue superando el de los países occidentales en dos o tres puntos porcentuales anuales, en la próxima década muchos chinos de clase media serán más ricos que sus homólogos de clase media en Occidente, lo que supondrá que por primera vez los occidentales con ingresos medios dejarán de formar parte de la élite mundial. Especialmente relevante en este contexto único de crisis generalizada es el informe The Age of Disorder – the new era for economics, politics and our way of life elaborado por el departamento de investigación de la Deutsche Bank donde se señala que 2020 puede significar el final de lo que ha sido la segunda ola de globalización y la reversión simultáneas de muchas de las tendencias actuales. El equipo de investigación responsable de este informe subraya que estamos a punto de iniciar una nueva etapa de desorden e incertidumbre donde el proteccionismo, las guerras frías, el aumento de la deuda, la volatilidad en los precios, la omnipresencia de la tecnología, y la lucha de clases y entre generaciones serán algunas de las características que darán forma a esta nueva era. Así, el deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y China y la reversión de una globalización desenfrenada sería la consecuencia lógica de que China haya sido el corazón de la segunda era de la globalización que ahora acaba. Una nueva era que también será decisiva para Europa en tanto que tendrá que elegir entre la fragmentación o una unión real en un entorno marcado por un mayor endeudamiento donde el desorden y caos en los mercados financieros será algo habitual. Estos factores disruptivos provocarán una desigualdad creciente que se podría acabar revirtiendo a la larga pero que conllevará que se ensanche la brecha intergeneracional pues aquellos que se han incorporado al mercado laboral durante la última década ya han experimentado las dos crisis más grandes que se han producido desde la Gran Depresión. También el debate climático centrará la atención en esta nueva era, entre los que defiendan políticas (impuestos, inversiones …) que protejan el medio ambiente (suelen ser los más jóvenes), y los que prioricen un mayor crecimiento económico. Finalmente, también destaca que estamos inmersos en una revolución tecnológica cuyas expectativas son inciertas pero que también pueden conllevar cambios profundos en el estatus quo.

Hace pocas semanas, el secretario general de la ONU, António Guterres, hizo un llamamiento a la cooperación en la lucha contra la emergencia climática y advirtió del peligro de que los principales países e inversores se aferren al uso de combustibles fósiles y no avancen con la suficiente rapidez hacia las energías renovables, así como en la forma en que la recuperación de los países después de la pandemia puede significar una mayor desunión mundial. También alerta que se nos está acabando el tiempo, así que tenemos que actuar muy rápidamente porque los fenómenos se están acelerando y se retroalimentan de manera que la situación puede ser muy pronto más dramática si cabe. Concluye su llamamiento insistiendo en que esta es la razón por la que son necesarias una serie de medidas de transformación en relación con la energía, el transporte, la agricultura, la industria, que afectan directamente nuestro propio estilo de vida. En la misma línea, Antonio Cerillo reseña en La Vanguardia un informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) que alerta sobre cómo el deterioro del entorno está perjudicando la salud humana. En efecto, la destrucción de los hábitats forestales en zonas tropicales conlleva que muchos patógenos que antes estaban confinados en lugares inaccesibles se transmitan a la especie humana. Desde esta óptica, la Covid-19 sería el ejemplo más reciente.

Finalmente, otra llamada de alerta relevante es lo que ha hecho pública el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom desde las páginas de The Economist donde advierte que para detener la pandemia de manera rápida y eficaz, el mundo necesita resistir a lo que llama el «nacionalismo de la vacuna», ya que este enfoque no acabará con la crisis, sino que la perpetuará, en tanto que concita los mismos problemas que se dieron al principio de los confinamientos en el mes de marzo, cuando diferentes autoridades buscaron por su cuenta y en una carrera frenética equipos de protección personal. Adhanom alerta de que, si se sigue con el mismo sistema, una vez estén disponibles nuevas vacunas y tratamientos, la demanda superará enormemente la oferta, empeorando la posible salida de la crisis sanitaria. En último término, la coordinación mundial es esencial ya que sólo eso garantizará que las vacunas se distribuyan en función de los que más las necesiten. Un enfoque cooperativo es moralmente correcto y una manera inteligente de avanzar, más eficiente, con menos pérdidas de vidas y una garantía de un retorno más rápido a la vida normal.

Una vida normal que se ha visto trastornada por la irrupción repentina de la pandemia que tal como apunta The Economist ha provocado la digitalización a marchas forzadas que han tenido que emprender los gobiernos para hacer frente a la Covid-19. En muchos países, ha sido imposible obtener una vista judicial, un pasaporte o casarse mientras las oficinas permanecían cerradas, ya que todos estos trámites requieren interacciones cara a cara, y en otros casos registrar una empresa ha sido un proceso más lento o casi imposible. Dentro de este contexto, los gobiernos que han invertido desde hace mucho tiempo en digitalizar sus sistemas (un caso paradigmático es el de Estonia) han sufrido menos interrupciones en su funcionamiento. E incluso allí donde los servicios en línea ya existían, sus insuficiencias se han hecho patentes como por ejemplo en el caso de los sistemas digitales de gestión de las prestaciones de desempleo que se han colapsado en muchos países. Ha quedado clara pues la necesidad urgente de digitalizar al máximo las gestiones administrativas que se llevan a cabo on-line. Por último, también interpela el artículo de Anthony Vinci en Foreign Affairs donde aborda el tema de cómo la Inteligencia Artificial y los sistemas autónomos transformarán el espionaje. Aunque el trabajo de inteligencia aún consistirá en robar y proteger secretos, la forma en que se recopilen, analicen y difundan será fundamentalmente diferente. Los analistas militares que estudian el futuro consideran el ascenso de la IA y los sistemas de armamento autónomos como una auténtica revolución en los asuntos militares. Mediante esta revolución, las máquinas se convertirán en algo más que en herramientas de recopilación y análisis de información. Se convertirán en consumidores de inteligencia, decisores e incluso objetivos de otras operaciones de inteligencia relacionadas con las máquinas. La preocupación última de estas máquinas seguirá siendo las relaciones políticas, sociales, económicas y militares de los seres humanos, pero la inteligencia impulsada por máquinas funcionará a una velocidad, escala y complejidad que la inteligencia impulsada por los humanos ya no podrá mantener. Para más información sobre este tema véase la sección de IA de la Revista IDEES.

more/less text

Política internacional y globalización

Elbridge Colby i Robert D. Kaplan The Ideology Delusion

Els Estats Units mantenen una rivalitat excepcionalment seriosa amb la Xina que requereix que hagin d’optar una línia dura en molts fronts. Però la ideologia no es troba a l’arrel de les tensions entre els Estats Units i la Xina, fins i tot si alguns elements de l’elit marxista-leninista xinesa consideren que sí. L’escala mateixa de l’economia, la població i la massa terrestre de la Xina i el seu consegüent poder causarien una profunda preocupació als responsables polítics nord-americans, fins i tot si el país fos una democràcia. Veure aquesta rivalitat com a principalment ideològicano fa més que portar a  interpretar erròniament la seva naturalesa, amb resultats potencialment catastròfics.. En efecte, el col·lapse de la Unió Soviètica i la trajectòria posterior de Rússia haurien d’haver ensenyat als nord-americans que, fins i tot si un adversari tan formidable i ideològicament oposat renuncia i canvia el seu sistema polític, aquesta transformació interna no necessàriament resol les tensions estratègiques fonamentals. La Rússia contemporània pot ser un rival més ferreny d’Occident que la Unió Soviètica dels anys vuitanta, després de la distensió, els acords d’Hèlsinki i l’ascens al poder de Mikhail Gorbatxov. En darrer terme, concebre la rivalitat entre els EUA i la Xina en termes bàsicament ideològics és enganyós. De fer-ho, es corre el risc de complir l’esperança quimèrica que un cop la democràcia liberal s’hagi estès per tot el món, s’acabi la competència estratègica i els Estats Units puguin col·laborar pacíficament amb estats afins en un món segur. Aquesta falsa i mil·lenarista esperança planteja expectatives poc realistes en lloc de preparar els nord-americans per a un compromís i una competència sostinguts en la geopolítica mundial.

Serge Halimi Restauration à Washington?

L’autor desvetlla els seus apunts sobre la propera elecció presidencials nord-americana i després de criticar el ticket Biden-Harris per ser massa convencional i per simplement oferir normalitat enfront dels disbarats de Trump, afirma que la majoria de les capitals europees també esperen el retorn a Washington d’una presidència «normal». Decididament incapaços d’alliberar-se el lideratge nord-americà, fins i tot quan l’exerceix un líder inculte i vociferant, consideren que una administració demòcrata els tractarà amb més consideració. I que farà més creïble la prèdica habitual sobre la democràcia, el «món lliure» i els valors occidentals.  Finalment, es pregunta si s’ha d’acollir amb els braços oberts una tal estauració per l’única raó que l’alternativa es vesteix amb els colors de l’apocalipsi…

Ronald Brownstein The Huge Snag in Trump’s Reelection Pitch

Amb vistes a la seva reelecció Donald Trump aposta per convèncer la majoria dels nord-americans que el «president del caos» està en condicions de posar el país en ordre. La presidència de Trump ha estat marcada per una rotació constant de personal, girs constants en les polítiques, disputes ferotges amb els polítics dels dos bàndols, guerres perpètues a Twitter, la desconsideració i el menyspreu cap als experts, un torrent de mentides i tergiversacions i les crides més obertes al ressentiment de la població blanca. Tots aquestes elements acten contra Trump tant com la pandèmia del coronavirus, el col·lapse econòmic que l’acompanya i les protestes i els disturbis a nivell nacional per la injustícia racial, la qual cosa ha provocat una intensa inquietud en milions d’americans. Ara Trump intenta contrarestar el lideratge constant de Joe Biden a les enquestes presentant-se com el líder que el país necessita per restablir la calma als carrers i la normalitat de l’economia. Però la volatilitat que ha instil·lat dia rere dia a la seva presidència complica enormement el seu esforç per convèncer els nord-americans que pot estabilitzar les seves vides. L’estil de lideratge polaritzador que mobilitza la base dels votants de Trump en altres qüestions, pot comportar un cost més elevat en el cas del coronavirus i de les protestes racials a nivell nacional. El cercle d’electors que pot impedir un segon mandat de Trump potser no són els nord-americans contraris a la seva ideologia, sinó simplement els ciutadans esgotats pel caos que envolta la seva presidència, sobretot pel que fa a aquests dos reptes titànics. La gent no vol més malestar racial als carrers ni vol la Covid-19. Només esperen i desitgen que les coses millorin.

Susan B. Glasser The 2020 Election, a Race in Which Everything Happens and Nothing Matters

L’autora es planteja si una pandèmia que ha matat prop de dos-cents mil nord-americans no ha erosionat significativament el suport a Donald Trump què més hauria de passar? Alerta de que la paradoxa de la política nord-americana resideix en el fet que ara mateix la carrera electoral sembli inamovible i guanyada per Biden això no signific que res no pugui canviar. Glasser recorda que al 2016, a principis de setembre Clinton tenia essencialment el mateix avantatge sobre Trump que Biden ara. Però  ja a mitjans de setembre, algunes enquestes mostraven que el seu avantatge es reduïa a la meitat. És per això que els petits alts i baixos de la campanya poden, de fet, ser importants: els lleugers canvis que no es registren a nivell nacional, poden tenir una alta significació a Wisconsin, Pennsilvània o Florida. Ara bé, tampoc Biden no està condemnat a tenir el mateix final que Clinton. Biden encara pot ensopegar, però l’autora considera que cap la possibilitat que tot es mogui tan poc en els propers dos mesos com en els dos mesos anteriors i tot quedi igual.  En definitiva, no hi ha exemples en la història nord-americana recent d’un president que acumula tan de retard en les enquestes i que finalment aconsegueixi imposar-se. Si el 3 de novembre Trump es trobés en la mateixa situació que ara, la seva derrota seria d’una magnitud tan inèdita en els temps moderns com la seva Presidència.

Nate Rosenblatt La violence politique aux États-Unis est à son comble, et la présidentielle n'y changera rien

A molts experts els preocupa que la violència política pugui esclatar el dia de les votacions o en el període previ a les eleccions presidencials d’aquesta tardor. L’autor assenyala que el 18 d’agost es va publicar un memoràndum del Departament de Seguretat Nacional en què s’advertia que els elements violents «podrien mobilitzar-se ràpidament» per sabotejar les eleccions «com a conseqüència del que alguns consideren greuges partidistes relacionats amb les polítiques governamentals «. Encara que l’elecció presidencial de novembre és important, l’autor subratlla que només  es tracta d’un esdeveniment puntual però que reflecteix la realitat que els nord-americans viuen en un país cada vegada més dividit i violent, en part a causa d’un president a qui li agrada provocar divisions. L’autor també alerta que independentment del resultat d’aquesta elecció, el risc de violència política és alt i en alguns llocs ja s’està convertint en una realitat. En darrer terme, les adverteixes mateixes sonre la possibilitat d’esclats violents posa de  relleu com la violència pot sorgir de diferents contextos polítics.

Syreeta McFadden Black Lives Matter Just Entered Its Next Phase

Mesos després del pic de protestes contra les injustícies racials als Estats Units, l’autora assenyala que el moviment Black Lives Matter ha arribat a un moment important, on els seus propers passos determinaran el seu èxit. Des del punt àlgid de les protestes al mes juny, no s’ha produït una reforma significativa a nivell nacional de les forces policials.  Així doncs, està clar que el moviment social més important del segle XXI als Estats Units ha d’iniciar un nou capítol. Avui en dia, el moviment Black Lives Matter és una xarxa descentralitzada i interdependent d’organitzacions i individus, que canalitza els seus recursos cap a la construcció d’una societat on els afroamericans puguin desenvolupar-se. La convenció celebrada a principis de setembre ha comptat amb la participació de nombrosos activistes que treballaven en xarxes paral·leles de protestes d’acció directa i plans a llarg termini per donar a conèixer la urgència d’aquesta crisi. Arrelada en el pensament feminista negre, la convenció de Black Lives Matter va demostrar la capacitat d’aquest moviment i va posar de relleu els esforços duts a terme per comunitats arreu del país. Tanmateix, sempre que aquests esforços s’enfrontin a una administració hostil com la de Donald Trump, és probable que el moviment trobi vegi obstaculitzada la seva marxa. És per això que l’autora considera que, en darrer terme, el moviment perdurarà i vencerà si integra en la seva agenda holística el conjunt de persones i propostes cis/trans/queer/discapacitats que importen a totes les vides negres.

Michael Luo American Christianity’s White-Supremacy Problem

La història, la teologia i la cultura contribueixen a reforçar les actituds racistes radicades a les esglésies blanques dels Estats Units. En efecte, avui dia l’església nord-americana encara lluita per eradicar el llegat de la religió esclavista del passat. En una enquesta feta arreu del país el 2019, el 86% dels protestants evangèlics blancs i el 70% dels protestants blancs de la branca principal i dels catòlics blancs consideraven que la bandera confederada és més un símbol de l’orgull del sud que no pas del racisme. Així mateix, gairebé dues terceres parts dels cristians blancs afirmaven que la mort d’homes afroamericans a mans de la policia són incidents aïllats i no formen part d’un patró més ampli de maltractaments; i més de sis de cada deu cristians blancs no estaven d’acord amb l’afirmació que les generacions d’esclavitud i discriminació han creat condicions que dificulten als negres sortir de la classe baixa. A la vegada, dversos estudis revelen que com més actituds racistes tingui una persona, més probabilitats té d’identificar-se com a cristià blanc. La correlació és tan pronunciada entre els protestants evangèlics blancs com entre els protestants blancs de la branca principal i els catòlics blancs, i contrasta amb les actituds dels blancs sense adscripció religiosa.

The Economist The Economist, Turkey’s strongman, Recep Tayyip Erdogan, takes to the world stage

En aquest article publicat a The Economist se subratlla la importància creixent que està adquirint Recep Tayyip Erdogan en l’escena internacional, el qual s’està reivindicant com la veu dels musulmans d’arreu i del sud mundial. Fa temps que Erdogan fulminava contra Occident per tal de provocar onades de suport patriòtic a favor seu a Turquia. Ara, també es dirigeix cada vegada més a un públic global. Després d’haver fracassat en la remodelació de l’Orient Mitjà arran de la primavera àrab, Erdogan busca la grandesa en un altre lloc i intenta reinventar-se com a veu de l’umma (és a dir, la comunitat global dels musulmans) i també dels pobres d’arreu del món. D’acord amb l’article, El líder de Turquia i els seus acòlits semblen estar convençuts que l’antic ordre mundial s’està esfondrant i estan buscant assegurar-se un paper rellevant en el nou. Això no obstant, la seva estratègia de defensa de la perifèria global està plena de contradiccions i hipocresia, la qual cosa la converteix més en arma publicitària que substancial, tot i que hagi vingut per quedar-se.

Steven A. Cook The End of Hope in the Middle East

En aquest article de Foreign Policy l’autor es mostra molt pessimista repecte del futur d’Orient Mitjà ja que si bé la regió sempre ha tingut molts problemes, considera que ara gairebé ha arribat al punt de no-retorn Fa poc més d’una dècada, els analistes van imaginar una regió en què els sistemes polítics eren fiablement autoritaris i estables. Des de les revoltes àrabs del 2011, la narrativa ha canviat cap a una major inestabilitat amb l’esperança d’una nova imminent onada de democratització i un major progrés econòmic i polític. Ara però, aquestes esperances han desaparegut. Durant molt de temps, l’Orient Mitjà s’ha enfrontat a múltiples reptes: intervenció estrangera, líders autoritaris, desenvolupament econòmic distorsionat i desigual, extremisme, guerres i conflictes civils. Però aquest any a tot això s’hi ha afegit una pandèmia mundial i una terrible i profunda recessió global, que ha donat lloc a una crisi que supera qualsevol altra que s’hagi pogut produir a la història de la regió. Una regió s’ha convertit en una distopia marcada per la violència, el ressorgiment de l’autoritarisme, la dislocació econòmica i els conflictes regionals, sense sortida clara. A parer de l’autor, per primera vegada és del tot raonable considerar que la situació de l’Orient Mitjà és desesperada.

Anchal Vohra Lebanon Is Paralyzed by Fear of Another Civil War

Durant els darrers dos mesos, els moviments de protesta han disminuït al Líban però el que més destaca és que des de l’explosió al port de Beirut, han esdevingut cada vegada més confessionals. Consideracions del tipus «El millor seria que els cristians tinguessin un país separat i Hezbollah el seu» reflecteixen un sentiment cada vegada més comú a les zones cristianes del país. A la vegada, nombrosos manifestants libanesos han detectat que el seu moviment per reclamar canvis estructurals i reformes econòmiques ha estat infiltrat per forces confesionals, inclosos Hezbol·lah i l’exèrcit libanès. Els activistes no només denuncien Hezbollah, sinó també tots els líders confessionals d’haver portat el Líban a la vora del precipici. En definitiva, el statu quo perpetu que viu el país des de fa dècades ha desembocat en una economia fallida i un sistema polític confessional ineficaç.

Jane Perlez One Country, Two Systems, No Future

Des de les pàgines de Foreign Affairs l’autora adverteix que el que ha passat a Hong Kong no només afectarà els seus 7,5 milions d’habitants, sinó també tota la regió i la resta del món. La repressió de la Xina ha revelat que el president Xi està decidit a imposar un govern autoritari en territori problemàtic. Mentrestant, Washington ha mostrat poques ganes d’enfrontar-se a la Xina per Hong Kong. I, no obstant això, hi ha pocs dubtes que la situació que s’hi viu tindrà un impacte en la ja tensa relació entre els Estats Units i la Xina. D’altra banda, la presa de control de la Xina sobre Hong Kong també ha enviat senyals inequívocs a Taiwan, ja que durant el període previ a la imposició per part de Beijing de la nova llei de seguretat nacional, els avions de combat xinesos no van parar d’invadir a diari l’espai aeri de Taiwan. En definitiva, un missatge clar per als 23 milions d’habitants de l’illa: «Vosaltres pdeo ser els següents».

Rebeca Grynspan Mayufis i Luis F. López Calva Pandemia, gobernanza y construcción colectiva de futuro

Els autors assenyalen que la crisi de la Covid-19 a Llatinoamèrica no és només una crisi sanitària, i socioeconòmica sinó que també és una crisi de governança. Consideren que les societats llatinoamericanes es veuen més afectades per debilitats cròniques estructurals anteriors a la pandèmia: alta desigualtat, contractes socials fragmentats, escassa productivitat i creixement, baixa confiança en les institucions públiques i debilitat fiscal. En aquest context, la Covid-19 ha provocat un xoc sistèmic que ha exacerbat condicions estructurals preexistents i, sens dubte, les aprofundirà si no hi ha una acció pública decidida i eficaç. Com a crisi sistèmica, requereix també una solució sistèmica. Per consegüent, els autors apunten a la  necessitat de posar en marxa un nou contracte social. Per aconseguir-ho ressenyen que cal convocar una acció col·lectiva que defineixi i construeixi una noció del que és públic que convoqui l’Estat però que vgia més enllà de l’Estat per tal d’involucrar tots els actors socials en la construcció d’allò que és comú, en la construcció dels béns col·lectius i de les estructures reforçades de prosperitat, sostenibilitat i inclusió.

Catalunya, España, Europa

Albert Branchadell El dèficit de legitimitat

A mesura que s’acosta la data de les eleccions catalanes creix la curiositat per saber com articularà el partit de Puigdemont aquest nou artefacte anomenat “confrontació intel·ligent”. Basant-se en el llibre de Jordi Muñoz Principi de realitat, l’autor afirma que sigui intel·ligent o no, el que és cert és que l’enfrontament de fa tres anys va evidenciar un error estratègic fonamental: la manca de consciència del dèficit de legitimitat que arrossegava l’independentisme des que va perdre les eleccions plebiscitàries del 27 de setembre del 2015. Considera, doncs, que superar la barrera del 50% és una condició absolutament necessària per construir un poder polític alternatiu amb prou legitimitat interna i externa. La tesi, però, li mereix un retret, que és la fixació en el 50% dels vots emesos. Branchadell considera que si demanem a l’independentisme  que generi un espai de decisió àmpliament compartit i reconegut, cal plantejar-se criteris més exigents que fonamentin  la causa independentista en majories qualificades o reforçades que puguin donar tota la legitimitat i la força necessàries.

Jordi Amat El ciclo de la Diada

Aprofitant la celebració d’una Diada atípica deguda a la pandèmia de Covid-1i, Amat analitza el que han estat les vuit convocatòries massives anteriors i ressenya que del 2012 ençà s’ha discutit molt si el Procés havia estat un moviment impulsat des de l’activisme de base o era un projecte liderat per les elits. Des del seu punt de vista, la resposta a aquesta pregunta no és ni blanc ni negre, però amb certesa si sabem alguna cosa. A partir de la Diada de l’any 2012 carrers i institucions d’autogovern van confluir i ho van fer al llarg d’un lustre, retroalimentant una imatge d’unanimitat nacional que existia dins de la societat del catalanisme, però que no es correspon amb la realitat de la societat catalana. Amat considera que la confluència entre aquells dos vectors, que es destensa des de l’1 d’octubre, va ser una decisió política. En efecte, si durant trenta anys la manifestació organitzada amb motiu de la Diada es va residualitzar, ja que la presidència de la Generalitat la va institucionalitzar (a Palau o a la Ciutadella), el 2012 la prioritat de l’Executiu va ser que la mobilització tingués el màxim protagonisme. A partir d’aquell moment el Procés no tindria un únic lideratge i aquesta situació mai del tot resolta va fer que la mobilització constant es convertís en el vector real de continuïtat.

Enric Company Una gran vergonya aliena

Per a l’autor, la confessió d’ara fa cinc anys de Jordi Pujol i la caiguda d’ara de Juac Carlos I representen l’enfonsament de l’exemplaritat i la credibilitat exigida als titulars de les institucions que constitueixen la clau de volta del sistema polític. Sense aquestes, l’edifici corre risc de caure. I això afecta tothom. A Catalunya això va arribar abans i també hem vist abans com, en combinació amb altres crisis, abocava a una inaudita degradació de les institucions catalanes. La vergonya que la generació que va lluitar per la llibertat, l’amnistia i l’autonomia ha sentit en veure el penúltim Govern de la Generalitat llançar per la finestra la credibilitat, el prestigi i la legalitat de la institució d’autogovern darrere d’una pseudorevolució en la viabilitat de la qual no creien ni els seus promotors. Hem vist, tan estupefactes com avergonyits, com els desorientats successors de Pujol es llançaven a una impúdica exhibició d’utilitarisme per romandre en el poder, encara que fos a costa de triturar el més preciós i delicat bé polític de Catalunya, la unitat civil. L’autor conclou dient que és difícil imaginar una sortida a aquesta situació, que té aires de final d’època, sense una recapitulació a fons. Com vam aprendre precisament en la dècada de 1970, quan s’entra en una fase de reformulació general se sap com s’hi ha entrat, però en aquest moment és impossible saber com se’n sortirà.

Josep Ramoneda Capitalitzar el desastre

Josep Ramoneda analitza el moment polític espanyol a la llum de la crisi desfermada per les revelacions de corrupció del rei emèrit Juan Carlos. Afirma que des dels poders polítics, econòmics i mediàtics s’han donat dues respostes a la crisi de la monarquia. D’una banda, patètics exercicis d’adulació personal i de protecció paternalista de Felip VI; de l’altra, la construcció d’un tabú sobre la monarquia com a intocable clau de volta del sistema constitucional, oblidant que la mateixa Constitució afavoreix els excessos del monarca perquè n’impedeix el control. Dins d’aquest context de crisi de legimitat que ve a empeltar-se sobre la greu crisi sanitària i econòmica desfermada per la Covid-19, Ramoneda alerta del perill que representa el joc de la dreta autoritària: deixar que la situació es podreixi per, quan arribi l’atur de masses i la degradació de la convivència als barris i les famílies, erigir-se com a defensora dels perdedors amb la demagògia del populisme de dretes i la bandera del patriotisme autoritari. En definitiva, Sánchez no ha aconseguit generar la confiança necessària per liderar un període extremadament delicat que requereix un impuls reformista. El risc és que la situació es desbordi i s’imposi la lògica excloent i autoritària del tàndem Vox-PP.

José Antonio Martín Pallín Cronología de una abdicación anunciada

Des de la renúncia a la Corona de Joan Carles I fins a la seva fugida del país, la monarquia ha tractat als ciutadans com a menors d’edat que no poden conèixer els fets i ha intentat contenir el deteriorament de la institució. Segons l’autor, estem davant la crònica d’una abdicació anunciada que està posant a prova la qualitat del nostre sistema democràtic. Una societat democràtica, assentada en les vivències històriques i en la consciència, valors i principis dels ciutadans, hauria afrontat la crisi sense les commocions, gairebé tel·lúriques que ha provocat una insòlita i desafortunada estratègia que es va posar en marxa amb la desaparició de l’escenari del crim del personatge que les ha desencadenat. Martín Pallín afegeix que si la veritable causa de l’abdicació hagués estat la de donar pas a una nova generació, la seva decisió no hagués ocasionat les commocions que estem vivint actualment. El Parlament no ha pres cap decisió sobre la gravetat política i institucional d’una fugida als Emirats Àrabs -un país amb un sistema antidemocràtic i corrupte notori-, aclaparat per una investigació de la Fiscalia General de l’Estat -inèdita en la recent etapa constitucional. La manera en què acabi aquest episodi processal marcarà definitivament el futur de la salut democràtica del país.

David Jiménez In Spain, Nightlife Is More Important Than Schools

En un article molt crític publicat al New York Times l’autor mira d’explicar perquè Espanya s’ha convertit en líder de contagis i de rebrots després del desconfinament. Al seu entendre, futbol, ​​platges, curses de braus i discoteques han estat prioritaris després de mesos de confinament. Ara, a pocs dies de l’inici de curs escolar, els polítics han decidit abordar el que consideren menys urgent: l’educació de milions d’estudiants. Enrere queden mesos desaprofitats, advertències ignorades i plans per fer. La manca de previsió que ha sumit en el desconcert la reobertura de les escoles és part d’una gestió llastada per l’opacitat, la manca de dades fiables, la inconsistència i la lentitud de reacció per part dels governs central i autonòmics. I així, després de patir una de les pitjors primeres onades de contagis, Espanya s’enfronta ara al pitjor rebrot d’Europa.

Juan Luis Cebrián ¡Españoles, a las cosas!

Per a Cebrián, al marge de la permanent alarma sanitària, que durarà encara diversos anys, hi ha dues qüestions immediates que mereixen la més gran atenció: la recuperació econòmica i l’enfortiment institucional que permeti posar en marxa un projecte de país per a Espanya. Cap de les dues no es pot dur a terme unilateralment. Cal el consens i, igual que en el cas de la pandèmia, tant el Govern com l’oposició farien bé d’abandonar vetos ideològics que res no tenen a veure amb la realitat imperant i posen seriosament en perill el benestar i la convivència dels espanyols. Des del punt de vista econòmic són vitals els fons que arribaran del Pla de recuperació de la UE. Però caldrà ser molt escrupulosos perquè tant els subsidis com els crèdits, el seu desemborsament, la seva adequació als fins previstos, i el seu calendari d’execució, seran fortament vigilats i controlats per la Unió Europea. L’objectiu de les ajudes és precisament evitar una sortida de la crisi que augmenti les desigualtats i diferències entre els països membres.

Chris Gaasendam Building an electoral coalition: social-democratic parties in western Europe

Els partits socialdemòcrates s’enfronten a reptes estructurals sense precedents. Des dels anys setanta han lluitat per oferir als votants una alternativa a les polítiques econòmiques neoliberals de dreta, abandonant el model keynesià de plena ocupació i corporativisme social. Es diu que la globalització i la integració europea han erosionat la solidaritat nacional de l’estat del benestar i han reduït les eines de política social dels governs. Mentrestant, els recursos tradicionals de poder de la socialdemocràcia d’Europa occidental han disminuït dràsticament a causa de la desindustrialització i les transformacions del mercat laboral, de manera que la base obrera de la socialdemocràcia ara només representa una petita part del seu electorat. L’autor considera que si bé les preferències de política social dels diferents corrents actuals de la socialdemocràcia poden divergir, lel seu electorat dóna suport a un estat fort i intervencionista que redistribueiix els recursos mitjançant la fiscalitat. L’aprofitament de la seva imatge com a principal defensor de l’estat del benestar requerirà, però, que els partits socialdemòcrates superin el paradigma neoliberal de la responsabilitat pressupostària i la reducció de l’estat del benestar, si volen complir els diferents interessos d’una coalició electoral diversa.

The Economist The contradiction at the heart of the European Commission

The Economist planteja una pregunta que reflecteix una de les contradiccions fonamentals que radiquen al cor mateix del projecte europeu: els responsables de la burocràcia de la UE són polítics o tecnòcrates? Al cap i a la fi, la Comissió fa una mica de tot. És el més semblant a un govern que té la UE, ja que proposa una legislació (que després ha de ser aprovada pel Parlament Europeu i els ministres nacionals). Un dels altres trets és que Ursula von der Leyen, la seva presidenta, farà un discurs sobre l’estat de la Unió davant del Parlament a finals del mes de setembre. Altres vegades la Comissió és un àrbitre que vetlla perquè tant les empreses com els governs segueixin les regles de la UE. De vegades és un intermediari, forjant un compromís entre els estats membres. Des de la perspectiva d’algunes capitals nacionals, és una administració que segueix l’agenda marcada pel Consell Europeu, el club de líders de la UE que estableix la direcció política del bloc. Des d’aquesta visió, els buròcrates de Brussel·les haurien de ser poc més que simples tecnòcrates. En definitiva, diferents descripcions porten a diferents expectatives i diferents tipus d’inconvenients quan aquestes no es compleixen. En darrer terme, doncs, és essencial determinar quin paper adoptar si la Comissió vol evitar expectatives impossibles. Fins llavors, haurà de viure amb una etiqueta poc afalagadora que és la de la contradicció.

Politico 11 policy problems on the EU’s fall agenda

Després de la crisi sanitària mundial que pràcticament ho ha aturat tot a Brussel·les, l’inici del nou curs és una oportunitat perquè la UE recuperi l’impuls. La revista Politico destaca els principals temes que marcaran l’agenda europea al llarg dels propers mesos: 1. La reforma de la política sobre migracions; 2. El dossier del comerç digital; 3. Fer que les polítiques d’inversió siguin morals i ecològiques; 4. Gestionar les conseqüències de Brexit; 5. Enfrontar-se a les indústries químiques;  6. Plantar cara als gegants de la tecnologia; 7. Reformar els fons agrícoles; 8. Construir defenses comercials; 9. Assegurar les vacunes contra el coronavirus; 10. Complir amb les promeses climàtiques; i, finalment, la qüestió del pressupost,ja que l’actual marc pressupostari de la UE acaba el 31 de desembre, i malgrat l’acord assolit al juliol, el finançament per al proper cicle de set anys encara no està assegurat.

Federico Steinberg La UE en la geopolítica pospandemia

Abans que sigui massa tard, la Unió ha d’incorporar el concepte de poder a una renovada política exterior en un ordre internacional que serà cada vegada menys cooperatiu. L’autor considera que generar autonomia estratègica passa per vincular explícitament l’economia, el comerç, les finances i la tecnologia amb la geopolítica (com fan les altres potències), però també per aprendre a enfrontar les amenaces relatives a la ciberseguretat i la desinformació. Són necessàries capacitats pròpies en seguretat, defensa i energia per guanyar autonomia davant dels EUA i Rússia, així com sotmetre a un major control les inversions externes i aplicar sense por les seves normes sobre les ajudes d’estat a empreses estrangeres (sobretot xineses) per assegurar un camp de joc equilibrat i evitar el dúmping. Finalment, la UE s’ha d’atrevir a utilitzar l’euro i la política comercial com a eines geoeconòmiques i desenvolupar una nova política industrial capaç de tornar a generar empreses líders en sectors d’avantguarda, especialment els vinculats a la digitalització i la sostenibilitat. En definitiva, la Unió ha d’evitar que les relacions internacionals entrin en una lògica neoimperial en la qual els països es vegin obligats a decidir si estan de part (i sota la influència) d’EUA o de la Xina.

Florian Louis Quatre problèmes géopolitiques de la Commission géopolitique

A parer de l’autor, en afirmar que té un enfocament «geopolític», la Sra. Von der Leyen sembla voler significar que té la intenció de posicionar la seva Comissió Europea en una escala diferent. O més precisament, que la primacia de la política sobre la burocràcia a nivell europeu només té sentit si permet que la Unió es posicioni com un actor de ple dret en l’escenari mundial. La vocació principalment econòmica de la «geopolítica» defensada per la presidenta de la Comissió no és només el resultat de la dificultat real dels europeus per identificar els seus enemics polítics en comú. També deriva de la naturalesa ambivalent d’aquesta «geopolítica» a la qual es refereix, la naturalesa exacta de la qual no sembla estar del tot clara. En afirmar la seva ambició «geopolítica», von der Leyen pren nota del caràcter cada vegada més inestable i tens del context internacional en què evoluciona Europa. En conseqüència, estableix la necessitat que Europa assumeixi una política de poder per mantenir la seva posició i defensar els seus interessos en un context cada vegada més competitiu. No obstant això, rebutja tota lògica de confrontació i considera que l’objectiu de l’empoderament europeu no és tant defensar els interessos europeus com ser el «guardià del multilateralisme.

Shada Islam The EU needs a new story on race and inclusion

En aquest article de Social Europe l’autora considera que el racisme sistèmic a Europa és molt més profund que les simples diatribes tòxiques de l’extrema dreta. S’ha filtrat en gran part del discurs i les polítiques institucionals de la UE i al seu entendre no es pot combatre només amb discursos inspiradors o nobles resolucions. Els moviments per desmantellar el racisme en els sistemes econòmics, polítics i socials d’Europa, per tant, hauran de ser deliberats, intencionats i sostinguts i basats en una comprensió més profunda de la realitat viscuda dels europeus de color. Més important encara, per ser creïbles i eficaces, les mesures de la UE per garantir la justícia i la igualtat racials han d’estar ancorades en una narrativa europea nova i més inclusiva. Desmuntar anys d’abandonament i de discriminació visible i invisible requerirà un esforç sostingut i minuciós. Un pla d’acció de la UE per combatre el racisme és un bon primer pas. Però ha d’anar acompanyat d’un relat modern d’una Europa veritablement inclusiva i justa, que estigui realment unida en la diversitat, tant en accions com en paraules.

Carlo Martuscelli These EU countries crushed coronavirus in the spring. Can they do it again?

Una de les lliçons més sorprenents de la pandèmia va ser que molts dels països i regions més pobres del sud i de l’est d’Europa van gestionar l’onada inicial de Covid-19 molt millor que els seus veïns més rics, gràcies en part a una barreja de sort i d’accions governamentals oportunes. Des de la prudència i mancats dels recursos dels seus homòlegs més rics, aquests països es van moure ràpidament per tancar les seves fronteres i confinar la població. La ràpida resposta ha fet que els seus sistemes sanitaris poc finançats no hagin estat sotmeses a prove stan extremes com els dels seus veïns més rics. Però a mesura que les taxes d’infecció comencen a augmentar de nou, no hi ha cap garantia que aquests països ara puguin sortir il·lesos d’una segona onada.

Martina Napolitano Biélorussie : où en est-on ? Le bilan en 10 points

Des de principis d’agost, unes manifestacions massives sense precedents han sacsejat el país. Tot i que Vladímir Putin i Alexander Lukaixenko es reuniran aviat, ens trobem en una nova situació que és difícil d’entendre des de fora perquè no té una naturalesa geopolítica evident. L’autora analitza els principals punts clau de la crisi. Així, considera que l’estabilitat del règim bielorús es basava en un fort contracte social, amb elements plebiscitaris i una relació personal entre el poble bielorús i el seu president. Ara bé, el model econòmic i el pacte social del règim de Lukaixenko es van trencar com a conseqüència de la caiguda de les subvencions energètiques russes. També destaca que el sentiment nacional no ha estat gaire conreat pel règim. Així doncs, els manifestants marquen la seva oposició al règim mitjançant el símbol de la bandera vermella i blanca (la bandera de la Bielorússia independent utilitzada en 1918, 1944 i entre 1991 i 1995), en contraposició a la bandera actual, que va ser introduïda per Lukaixenko i que recorda l’antiga bandera de la República Socialista Soviètica de Bielorússia durant el període soviètic.

Democracia, diversidad y cultura

Josep Ramoneda El futuro y la condición humana

En la presentació del nou número de la revista La maleta de Port Bou, Josep Ramoneda reflexiona sobre les conseqüències de la pandèmia sobre l’ésser humà i la societat. Tot d’una, el món es va aturar. Per simple decret llei, la majoria d’estats, fins i tot en els règims més liberals, ens van tancar a casa i ens van aplicar una brutal reducció de llibertats bàsiques. I, no obstant, a penes hi ha hagut debat. Per què? Per incòmoda que resulti, Ramoneda considera que aquesta segueix sent una pregunta fonamental si volem sortir d’aquesta experiència sense haver deixat pel camí algunes de les potencialitats més preuades de la condició humana. S’ha confirmat el que ja se sospitava: que, molt especialment en societats relativament benestants, és a dir, amb àmplies capes mitjanes, en nom de la salut gairebé tot està permès. Com diu Richard Sennett, «les estructures de poder exploten les crisis, les utilitzen per legitimar un control ampliat». Des d’aquest panorama, cal escometre el futur amb ganes de desconfinarlo. Si ens ha caigut a sobre en forma de pandèmia, després de molts anys de declivi de la idea il·lustrada de progrés, el que es pretén ara és aportar la mirada de les humanitats, és a dir, de la complexitat de la condició humana, en una crisi que culmina anys de simplificació, de reducció del subjecte humà a simple Homo economicus. És hora de tornar els cossos al carrer i de recuperar la vida.

Ai Weiwei Vocês já estão profundamente infectados

En aquesta entrevista al diari portuguès Público, l’artista i dissident xinès Ai Weiwei compara l’estratègia política i econòmica de la Xina al món amb la Covid-19. Des del seu punt de vista, és com un virus en les cèl·lules vives del nostre cos. Un dia ens infectarà i el nostre cos començarà a funcionar de manera diferen». Adverteix que si  l’avanç és gairebé invisible i els símptomes encara són dèbils,  ja estem malgrat tot profundament infectats. També alerta de que la Xina és Xina és un estat secret, molt poderós, amb una visió molt clara de com vol desenvolupar-se. Per descomptat, les noves tecnologies – els sistemes de reconeixement facial, per exemple – fan que  tot sigui molt més fàcil avui en dia. Però el sistema es va establir molt abans d’això i hauria existit fins i tot sense aquests avanços. Weiwei insisteix: el país té fàbriques que pertanyen al Partit, uns bancs que són del Partit, uns mitjans de comunicació que són del Partit, una policia, un sistema judicial, que són del Partit. No és possible desafiar tot això. De més a més, ara les noves tecnologies permeten reforçar el control amb tècniques com el Sistema de Crèdit Social, que classifica als ciutadans segons una qualificació numèrica basada en l’anàlisi del seu comportament social, valorant certes coses i penalitzant-ne d’altres. Però Weiwei és igualment crític amb Occident i el capitalisme. Considera que Occident és com una família molt rica en la qual cadascun té la seva pròpia habitació i tot el que és necessari per viure, però no es preocupa pels veïns del costat, i  està convençut que arribarà el dia en què aquest exercici de «veritat selectiva» porti Occident al col·lapse.

Kalypso Nikolaïdis From Oedipus to coronavirus: Homo Sapiens and the making of scapegoats

Kalypso Nikolaïdis ens recorda que se suposa que tots sabem que la figura del boc expiatori és no és més que una estratègia molt antiga i enganyosa perquè les societats recuperin el control d’una situació sense assumir-ne les responsabilitats. Tanmateix, avui dia tant a la UE com a la Casa Blanca, la figura del boc expiatori està en auge i l’autora es demana si serem capaços de canviar la tendència. La UE és utilitzada per polítics nacionals sense escrúpols com a boc expiatori de la seva pròpia ineptitud o pels populistes com a boc expiatori de tot allò que hagi anat massa lluny: neoliberalisme, lògica de mercat, globalització, cobdícia empresarial. Els petits països com Grècia van ser utilitzats com a bocs expiatori dels defectes de la zona euro a la qual ells mateixos van contribuir ells. També apel·la a la història del Brexit. Es presentava la Gran Bretanya com un xai expiatori sacrificat a l’altar de la unitat europea per desviar l’animadversió mútua que havia tornat a esclatar entre els europeus des del començament de la crisi financera de 2008.

Paul Vallely How philanthropy benefits the super-rich

Atès que en l’actualitat hi ha més filantrops que mai i que dada any donen desenes de milers de milions a causes benèfiques, l’autor de l’article es pregunta com és possible doncs que la desigualtat continuï augmentant. Vallely considera que la hipòtesi habitualment acceptada que la filantropia comporta automàticament una redistribució dels diners és errònia. Una gran quantitat de la filantropia d’elit està directament relacionada amb les causes defensades per aquesta mateixa elit. En lloc de fer del món un lloc millor, reforça en gran mesura el món tal com és. La filantropia sovint afavoreix els rics, i ningú no en demana responsabilitats als filantrops. Al seu parer, la filantropia sempre és una expressió de poder. Donar sovint depèn dels capricis personals de les persones súper riques. De vegades, aquests coincideixen amb les prioritats de la societat, però en altres ocasions les contradiuen o socaven. Cada vegada més es comencen a plantejar qüestions sobre l’impacte que tenen aquestes megadonacions sobre les prioritats de la societat. En darrer terme, fa més de dues dècades que els filantrops de dretes han entès la necessitat de treballar per al canvi social i polític. Ara toca que els filantrops mainstream també assumeixin aquesta realitat. La filantropia no ha de ser incompatible amb la democràcia, però cal treballar per garantir que sigui així.

Ronald F. Inglehart Giving Up on God

En aquest article de Foreign Affairs el politòleg Ronald Inglehart analitza el declivi global de la religió en el món actual. En efecte, dels seus estudis realitzats conjuntament amb Pippa Norris, es desprén que nombre creixent de persones ja no troba en la religió una font necessària de suport que doni sentit a les seves vides. Fins i tot els Estats Units —citat durant molt de temps com a prova que una societat econòmicament avançada pot ser fortament religiosa— ara s’han unit a altres països rics en allunyar-se de la religió. Diverses forces estan impulsant aquesta tendència, però la més poderosa és la disminució d’un conjunt de creences estretament relacionades amb l’imperatiu de mantenir una elevada taxa de natalitat. Les societats modernes s’han tornat menys religioses en part perquè ja no necessiten mantenir el tipus de normes sexuals i de gènere  que les principals religions han estat inculcant durant segles. Tot i que alguns conservadors religiosos adverteixen que el declivi de la fe conduirà a un col·lapse de la cohesió social i la moral pública, les proves no avalen aquesta afirmació. Per molt inesperat que sembli, els països menys religiosos tendeixen a ser menys corruptes i tenen taxes d’assassinat més baixes que els països religiosos. No cal dir que la religió en si mateixa no fomenta la corrupció i el delicte. Però aquest fenomen reflecteix el fet que a mesura que es desenvolupen les societats, la supervivència es fa més segura: la fam, abans, es fa cada vegada menys freqüent; augmenta l’esperança de vida; disminueixen els assassinats i altres formes de violència. I a mesura que augmenta aquest nivell de seguretat, la gent tendeix a ser menys religiosa.

Stephen Buranyi How coronavirus has brought together conspiracy theorists and the far right

Davant de l’increment de manifestacions contra les mesures adoptades pels diferents governs per combatre la Covid-19, especialment a països com Alemanya, l’autor afirma que aquestes protestes no són només un símptoma de frustració de la ciutadania sinó que representen una ruptura deliberada amb la nostra realitat compartida. A la vegada suggereixen que la tendència de posicions marginals i conspiracionstes a sembrar ràpidament el dubte i a irrompre en la política general no acabarà aviat, en tant que els grups aparentment dispars que assisteixen a aquestes protestes formen part d’una coalició canviant de grups conspiracionistes i d’extrema dreta. S’esperava que la crisi del coronavirus hagués enfortit les institucions estatals i tradicionals ja que els extrems polítics semblaven estar en declivi, però mentre un discurs com el que és subjacent a aquest tipus de protestes ncara prosperi al marge, continuarà topant i distorsionant la política i les estratègies mainstream.

Steven Forti Los rojipardos: ¿mito o realidad?

L’especialista en l’estudi de moviments i partits d’extrema dreta Steven Forti analitza a la revista Contexto el parasitisme ideològic de la nova ultradreta i afirma que no és una cosa nova. En efecte, alguns intel·lectuals estan actualitzant la tradició de «roigpardisme» que cobreix adscripcions d’extrema dreta, i fins i tot feixistes, amb una retòrica d’esquerra. Així, per exemple, a principis de juliol Matteo Salvini va ser trending topic a totes les xarxes socials perquè va comparar-se amb el molt respectat antic secretari general del PCI Enrico Berlinguer afirmant que la Lliga ha recollit l’herència dels valors d’esquerra de Berlinguer. Forti adverteix que no hem de subestimar la influència que aquest corrent té en l’opinió pública i sobretot en alguns sectors d’esquerres, tot i que siguin encara minoritaris a dia d’avui. Sens dubte, hi ha gradacions i matisos entre els que, des del món progressista, acaben conscient o inconscientment influenciats per aquestes idees. Però no hi ha dubte que respecte les esquerres semblen cada vegada més permeables a aquests discursos. Al seu entendre, la raó es troba en la desorientació general i en la profunda crisi d’identitat que estan vivint els projectes progressistes.

Matteo Tiratelli Are riots counterproductive, and who decides?

Tot i que sovint s’atribueix als aldarulls que es produeixen als carres la responsabilitat de la consegüent reacció política, l’autor assenyala que el panorama real és força més complex. També alerta de que aquesta lactura planteja serioses qüestions sobre l’eficàcia de les protestes l’objectiu principal de les quals és fer canviar l’opinió pública, atès que operen en una escala temporal completament diferent dels cicles de desenvolupament de polítiques, de creació d’institucions i de creixement cultural necessaris per a un canvi polític de fons. Així, doncs, els polítics saben que és probable que l’atenció de l’opinió pública disminueixi després d’uns pocs mesos, i tenen per tant pocs al·licients per emprendre el camí de reformes significatives.

Antonio Antón Identidad feminista no es identidad de género

L’autor considera que en la identitat feminista influeix el sexe (dona) i el gènere (femení). Però no de manera determinista, sigui biològica o estructural. Sí que té importància, en canvi, la realitat viscuda, sentida i percebuda d’una desigualtat injusta, és a dir, la pertinença a un grup social discriminat i amb desavantatges concrets, o bé amb suficient sensibilitat i solidaritat respecte de la seva situació. Però, sobretot, l’element substantiu que configura aquest procés identificador feminista és l’acció pràctica, els vincles socials, l’experiència relacional per oposar-se a aquesta subordinació i avançar en la igualtat i l’emancipació de les dones. La identificació feminista deriva del procés de superació de la desigualtat basada en la conformació de gèneres jerarquitzats. Es tracta de l’actitud transformadora respecte de les funcions socials, productives i reproductives desavantatjoses per a la meitat de la població. Suposa un canvi del seu estatus vital subordinat. En darrer terme, doncs, el transfeminisme no substitueix el feminisme sinó que l’ha de complementar i així estendre el feminisme a les persones trans que se senten dones.

Economía, bienestar e igualdad

Carmen Reinhart i Vincent Reinhart The Pandemic Depression

La pandèmia de Covid-19 suposa una amenaça única en la història per a tota la població mundial. Tot i que aquest no és el primer brot de malaltia que es propaga a tot el món, és el primer que els governs han hagut d’enfrontar tan durament. Els esforços de mitigació, inclosos els confinaments i les prohibicions de viatjar, han intentat frenar la taxa d’infeccions per conservar els recursos mèdics disponibles. Per finançar aquestes i altres mesures de salut pública, els governs de tot el món han desplegat unapotència de foc econòmica a una escala rarament vista. En efecte, tot i que es va denominar «crisi financera mundial», la recessió que va començar el 2008 va ser en gran part una crisi bancària en 11 economies avançades. Recolzats pel creixement de dos dígits a la Xina, els alts preus de les matèries primeres i els balanços de rendibilitat, els mercats emergents van demostrar ser molt resistents a les turbulències de la darrera crisi mundial. Ara, però, la desacceleració econòmica és diferent. La naturalesa compartida d’aquest xoc —el nou coronavirus no respecta les fronteres nacionals— ha provocat la recessió en una proporció més gran de la comunitat mundial que en cap altre moment des de la Gran Depressió. Com a resultat, la recuperació no serà tan forta ni ràpida com es podia preveure. I, en última instància, les polítiques fiscals i monetàries que s’utilitzen per combatre la contracció mitigaran, en lloc d’eliminar, les pèrdues econòmiques, obrint així un llarg període de temps abans que l’economia mundial recuperi el lloc on es trobava al començament del 2020.

Branko Milanović The World Is Becoming More Equal

En un llarg article publicat a Foreign Affairs, Branko Milanović assevera que la notable desaceleració del creixement global resultant de la crisi del nou coronavirus no serà uniforme. El creixement econòmic xinès, encara que actualment molt inferior que en qualsevol altre any des dels anys 80, seguirà superant el creixement econòmic d’Occident. Això accelerarà el tancament de la bretxa d’ingressos entre Àsia i el món occidental. Si el creixement de la Xina segueix superant el dels països occidentals en dos o tres punts percentuals anuals, en la pròxima dècada molts xinesos de classe mitjana es faran més rics que els seus homòlegs de classe mitjana a Occident. Per primera vegada en dos segles, els occidentals amb ingressos mitjans dins de les seves pròpies nacions deixaran de formar part de l’elit mundial, és a dir, del quintil superior (20 per cent) dels ingressos mundials. Això significarà un desenvolupament veritablement notable. Des de la dècada de 1820, quan es van recopilar per primera vegada dades econòmiques nacionals d’aquest tipus, Occident ha estat sempre més ric que qualsevol altra part de món. A mitjans del segle XIX, fins i tot els membres de la classe treballadora d’Occident eren rics en termes globals. Però aquest període està arribant al seu final.

Jodi Dean Neofeudalismo, ¿el fin del capitalismo?

A Capital is Dead, McKenzie Wark pregunta: «¿I si ja no estem en el capitalisme sinó en alguna cosa pitjor?». Jodi Dean assenyala que la pregunta obliga els anticapitalistes a fer front a una inclinació no reconeguda al capitalisme. Se suposava que el comunisme vindria després del capitalisme i, evidentment, el comunisme no és aquí. Això significa que encara estem en el capitalisme? Aquest supòsit dificulta l’anàlisi política. Si hem rebutjat el determinisme històric estricte, hauríem de ser capaços de considerar la possibilitat que el capitalisme estigui mutant en alguna cosa qualitativament diferent. La pregunta de Wark convida a un experiment mental: quines tendències actuals indiquen que el capitalisme s’està transformant en alguna cosa pitjor? Durant l’última dècada, ha sorgit el terme «neofeudalisme» per anomenar les tendències associades amb la desigualtat extrema, la precarietat generalitzada, el poder del monopoli i els canvis a nivell de l’Estat. L’alta tecnologia, les finances i la globalització estan creant un nou ordre social que d’alguna manera s’assembla més a l’estructura feudal, amb les seves barreres de mobilitat sovint inexpugnables, que no a l’aparició caòtica del capitalisme industrial. Així com les relacions feudals van persistir sota el capitalisme, les relacions capitalistes de producció i explotació continuen sota el neofeudalisme. La diferència és que les dimensions de producció no capitalistes (expropiació, dominació i força) s’han enfortit, de manera que els actors lliures i iguals que es troben al mercat laboral no són convincents, fins i tot com a ficció de Govern. La renda i el deute tenen una acumulació més gran que el guany. El treball excedeix cada vegada més la relació salarial. Què passa quan el capitalisme és global? Es converteix en alguna cosa en si mateix, generant, tancant i explotant característiques de la vida humana a través de xarxes digitals i mitjans de comunicació personalitzats. Aquesta autocanibalización produeix nous senyors i serfs, vastes fortunes i desigualtats extremes, i les sobiranies parcel·lades que asseguren aquesta desigualtat mentre la majoria deambula i llangueix en els hinterlands.

Guy Standing ¿Están los ERTE agravando la recesión?

L’autor critica el sistema posat en marxaa Espanya, França i el Regne Unit per mitjà dels ERTE per tal de fer front a les conseqüències econòmiques de la Covid-19 i assegura que els expedients de regulació temporal d’ocupació no han fet res pels més vulnerables, ja que els diners gastats en protegir una minoria haurien d’haver-distribuït més àmpliament per protegir tothom. Bàsicament, considera que els governs han pagat les empreses perquè aquestes paguessin tots o part dels seus empleats perquè es quedessin a casa i no realitzessin cap treball remunerat. Al seu entendre, aquí és on comença el problema. Que el govern ofereixi donar diners només en el cas que algú no treballa però té feina, és, per definició, un incentiu per no realitzar un treball remunerat. I els ERTE no són això sinó que són -i haurien de ser- una compensació per a aquells que no poden treballar. Els governs, doncs, han optat per una política de menys dolor a curt termini a canvi de més dolor a llarg termini. Han utilitzat grans quantitats de diners públics per contenir una allau, que ha beneficiat només a una minoria mentre que la majoria n’ha quedat exclosa. En els propers mesos, aquesta majoria augmentarà, i l’increment de la desigualtat i la major inseguretat econòmica seran la prova del desgavell que resulta d’una estratègia que va en detriment dels treballadors precaris. En definitiva, la recessió provocada per la pandèmia és fonamentalment una crisi massiva de la demanda. La manera d’evitar que es converteixi en una depressió perllongada és impulsar la demanda agregada de béns i serveis bàsics. Tard o d’hora, els governs s’adonaran que la millor manera de sortir de l’atzucac és la renda bàsica universal. Només així es crearà resiliència en tota la societat.

The Economist Economists are turning to culture to explain wealth and poverty

Segons aquest article de The Economist, la reactivació de les explicacions culturals de la riquesa i la pobresa sembla ser un pas metodològic endavant. Tot i això, planteja dues grans preguntes. La primera es refereix als orígens dels trets culturals: d’on provenen? La segona és el motiu pel qual les persones de cultures aparentment similars tenen de vegades resultats econòmics molt diferents. Per respondre a aquestes preguntes, els economistes han arribat a apreciar la importància de la història i, en particular, de l’accident històric. Així doncs, lluny de la certesa simplista de Weber, sembla probable que alguns països siguin rics i altres pobres a causa d’una combinació desordenada d’incentius econòmics, cultura, institucions i atzar. El 1817 Thomas Malthus, un dels primers economistes, va escriure en una carta a David Ricardo que «les causes de la riquesa i la pobresa de les nacions [eren] el gran objecte de totes les investigacions en economia política». El debat encara no ha acabat.

Sostenibilidad y cambio climático

The Economist Air pollution is returning to pre-covid levels

El nou coronavirus que ha matat centenars de milers de persones i delmat les economies de tot el món ha tingut no obstant això l’efecte positiu de reduir la contaminació de l’aire. Aquesta primavera ha marcat un moment on per primera vegada en dècades els nivells d’un contaminant particularment comú com és el diòxid de nitrogen (NO2) han disminuït de manera dràstica. L’Organització Mundial de la Salut considera que els nivells de NO2 per sobre de 40 micrograms en cada metre cúbic d’aire  són perjudicials per a les persones. Durant el confinament provocat per la pandèmia a Delhi, una de les grans ciutats més contaminades del món, els nivells de NO2 van caure de 46μg/m3 al març a 17μg/m3 a principis d’abril. De la mateixa manera, en el mateix període els nivells de NO2 a Londres van caure de 36μg/m3 al març a 24μg/m3. Ara bé, The Economist adverteix que a mesura que la gent torna de les vacances d’estiu a l’hemisferi nord i les economies comencen a recuperar-se, la contaminació de l’aire s’acosta als nivells prepandèmics. Tot i que la gent encara es mostra recelosa a l’hora d’utilitzar el transport públic, sembla tenir menys reserves sobre l’ús d’automòbils i la congestió a les grans ciutats gairebé ha tornat als nivells anteriors a la pandèmia. L’article alerta de que quest augment de la contaminació tindrà conseqüències mortals, especialment per a les persones que pateixen d’asma severa, que també són el col·lectiu més vulnerable a la Covid-19.

Antonio Cerrillo La degradación ambiental catapulta las pandemias

La degradació ambiental -i, en concret, la colonització d’espais naturals i el contacte humà amb animals que són reservoris de virus i patógens- és la primera baula de la cadena que explica les pandèmies dels darrers anys. Així ho sosté un informe de l’Agència Europea de Medi Ambient (AEMA). El document alerta sobre com el deteriorament de l’entorn està perjudicant la salut humana. La destrucció dels hàbitats forestals en zones tropicals comporta que molts patògens que abans estaven confinats en llocs inaccessibles puguin ser transmesos a l’espècie humana i és així com s’incrementen les possibilitats de contagiar-se amb malalties d’origen animal. Posteriorment, els mercats d’animals, els sistemes de transport i la globalització les propaguen. Des d’aquesta òptica, la Covid-19 en seria un exemple més. En definitiva, l’Agència Europea de Medi Ambient urgeix a actuar sobre l’origen dels factors que expliquen la incidència de malalties emergents.

António Guterres Cooperate on Climate Now or We’re Doomed

En una entrevista recent, António Guterres, secretari general de les Nacions Unides,  se centra en el perill que els principals països i inversors s’aferrin a l’ús de combustibles fòssils i no avancin amb la suficient rapidesa cap a les energies renovables, així com en la forma en què la recuperació dels països després de la pot significar el perill d’una major desunió mundial. També alerta que se’ns està acabant el temps, així que hem d’actuar molt ràpidament. Perquè els fenòmens s’estan accelerant i es retroalimenten de manera que les coses siguin encara més dramàtiques. A mesura que la capa de gel es fon, hi ha menys gel per reflectir el sol, de manera que l’aigua s’escalfa, i si l’aigua s’escalfa, tenim una acceleració en molts altres aspectes relacionats amb el canvi climàtic; per exemple, l’aigua més calenta significa que els huracans es tornen més violents. Estem veient com una sèrie d’aspectes s’estan potenciant entre si per fer els impactes del canvi climàtic encara més dramàtics. Aquesta és la raó per la qual necessitem tenir una sèrie de mesures de transformació en relació amb l’energia, el transport, l’agricultura, la indústria, el nostre propi estil de vida, sense les quals estem condemnats. La bona notícia és que hem demostrat amb la Covid-19 que podem adaptar-nos molt ràpidament. Estem vivint avui en dia d’una manera completament diferent que  fa un any. Per tant, si hem demostrat aquesta capacitat d’adaptació a causa de la Covid-19, hi ha una raó molt forta perquè mostrem la mateixa capacitat d’adaptació a causa de l’amenaça de canvi climàtic.

Innovación, ciencia y tecnología

Anthony Vinci The Coming Revolution in Intelligence Affairs

En aquest article l’autor aborda el tema de com la Intel·ligència Artificial i els sistemes autònoms transformaran l’espionatge. En el futur, unes màquines espiaran altres màquines per saber què fan o tenen previst de fer aquestes altres màquines. El treball d’intel·ligència encara consistirà per tant en robar i protegir secrets, però la manera com es recopilin, s’analitzin i es difonguin serà fonamentalment diferent. Els analistes militars que estudien el futur consideren que l’ascens de la IA i dels sistemes d’armament autònoms com una autèntica revolució en els afers militars. El seu analògic en intel·ligència es pot entendre com una «revolució en els assumptes d’intel·ligència». Mitjançant aquesta revolució, les màquines es convertiran en alguna cosa més que en eines de recopilació i anàlisi d’informació. Es convertiran en consumidors d’intel·ligència, decisors i fins i tot objectius d’altres operacions d’intel·ligència relacionada amb les màquines. La preocupació última d’aquestes màquines seguirà sent les relacions polítiques, socials, econòmiques i militars dels éssers humans, però la intel·ligència impulsada per màquines funcionarà a una velocitat, escala i complexitat que la intel·ligència impulsada pels humans ja no podrà mantenir. L’auror considera, doncs, que la comunitat d’intel·ligència dels Estats Units ha d’abraçar aquesta revolució de la IA i preparar-se per a un futur dominat per la IA, o bé s’arrisca a perdre el seu avantatge competitiu.

The Economist Covid-19 is spurring the digitisation of government

Aquest article de The Economist analitza les conseqüències de la digitalització a marxes forçades que han hagut d’emprendre els governs per fer front a la pandèmia de Covid-19. En cancel·lar les reunions cara a cara i tancar les oficines on treballen, la pandèmia ha revelat l’abast del problema que això representa. En molts països, ha estat impossible obtenir una vista judicial, un passaport o casar-se mentre les oficines estiguessin tancats, ja que tots aquests tràmits requereixen interaccions cara a cara. Registrar una empresa ha estat més lent o gairebé impossible. Les eleccions són una perspectiva preocupant. Dins d’aquest context, és evident que els governs que han invertit des de fa molt de temps en digitalitzar els seus sistemes van patir menys interrupcions en el seu funcionament. Els que no ho ho han fet estan descobrint la utilitat de dur a terme moltes gestions oficials en línia. I fins i tot allà on els serveis en línia ja existien, les seves insuficiències es van fer evidents com per exemple en el cas dels sistemes digitals de gesttió de les prestacions d’atur que es van col·lapsar en molts països. Ha quedat doncs palesa la necessitat urgent de digitalitzar al màxim les gestions administratives que es duen a terme on-line. Però aquests canvis no seran barats. I les implicacions per a la privadesa dels ciutadans s’han de prendre seriosament. Implantats malament, els nous sistemes digitals podrien crear noves oportunitats de frau, en lloc de fer-ho més difícil. Un estat que reuneixi informació cada cop més detallada hauria de poder fer una millor política, però també serà més fàcil espiar els ciutadans. I no tots els governs són dignes que els seus ciutadans hi confiïn si acaparen aquests poders.

Gregory Asmolov The path to the square: the role of digital technologies in Belarus’ protests

L’autor de l’article argumenta que en el nou entorn informatiu, la violència estatal contra les protestes locals disperses és cada vegada menys eficaç per suprimir-les. Com mostra la situació a Bielorússia, la violència proporciona una nova motivació perquè les persones surtin al carrer. Al seu entendre, la pregunta clau per copsar el paper d’Internet en les protestes bielorusses és de quina manera el cost de l’ús de la violència per part de l’estat ha superat la seva efectivitat. En l’escenari bielorús, Internet no es va convertir en un mecanisme clau per mobilitzar i coordinar les protestes, però va crear condicions en les quals es va fer possible la ràpida i massiva participació dels ciutadans. Això es pot atribuir a dues característiques importants de les protestes: la violència estatal sense precedents i la naturalesa dispersa de les protestes tant a la capital com a tot el país. Quan es produeixen protestes molt localitzadrs en el context de l’entorn de la informació moderna, fins i tot la violència més brutal no aconsegueix el seu objectiu de suprimir les protestes, sinó que només contribueix al seu creixement. I igualment important és assenyalar com aquest tipus de protestes obvien les anomenades “trampes de mobilització horitzontals”, un fenomen ben descrit pels investigadors dels recents moviments de protesta. En darrer terme, els esdeveniments a Bielorússia poden empènyer altres règims autoritaris a confiar cada vegada menys en la força tradicional per suprimir el descontentament intern, invertint cada vegada més recursos en formes innovadores de control dissenyades per crear noves barreres invisibles i evitar que la població guanyi els carrers.

The Economist Covid-19 strengthens the case for digital ID cards

L’actual pandèmia de coronavirus ha tingut ben pocs aspectes positius i un d’ells ha estat que una àmplia gamma d’activitats humanes s’han pogut dur a terme en línia de manera molt més fluida del que gairebé ningú no s’esperava. Tot i així, a mesura que incrementen les seves interaccions en el món virtual, moltes persones descobreixen que no tenen els documents adequats per demostrar la seva identitat. Les empreses utilitzen les targetes de crèdit, per exemple, com a prova aproximada de que la gent és qui diu ser però els governs no ho poden fer. En lloc de canviar simplement mercaderies per diners, donen diners i emeten ordres i directrius, de manera que han de saber més sobre els seus «clients» que, per exemple, un supermercat. Així doncs, la pandèmia ha fet palesa la necessitat de comptar amb una identificació digital. No només facilitaria l’accés de manera remota i més ràpida als serveis governamentals sinó que també faria més eficaços els sistemes de rastreig. Si, en una emergència com la pandèmia, les dades de salut estiguessin vinculades a les dades laborals, els governs podrien detectar ràpidament quan un grup de pacients afectats per la Covid treballava a la mateixa fàbrica. En definitiva, els sistemes d’identificació digital es poden introduir gradualment, basant-se en plataformes preexistents. No han de ser obligatoris. Si són raonablement segurs i redueixen les molèsties que generen les gestions burocràtiques, la gent les utilitzarà de bon grat.

Tedros Adhanom Why vaccine nationalism harms efforts to halt the pandemic

El director general d el’Organització Mundial de la Salut, Tedros Adhanom adverteix que per aturar la pandèmia de manera ràpida i eficaç, el món necessita resistir al «nacionalisme de la vacuna», al desig dels països de conseguir-ho tot sol i ser el primer. Al seu entendre, aquest enfocament no acabarà amb la crisi, sinó que la perpetuarà, ja que concita els mateixos problemes que es van veure al començament dels confinaments al mes de març, quan diferents autoritats van buscar pel seu compte i en una cursa frenètica equips de protecció personal com ara màscares facials, bates i desinfectant. Si se segueix el mateix sistema, un cop estiguin disponibles noves vacunes i tractament, la demanda superarà enormement l’oferta i les coses empitjoraran molt. En canvi, la coordinació mundial és essencial. D’aquesta manera, es garantirà que les vacunes es distribueixin en funció dels que més ho necessitin. També disminueix el risc ja que garanteix que l’accés a vacunes alternatives en cas que la vacuna triada no funcioni. Un enfocament cooperatiu és moralment correcte i una manera intel·ligent d’avançar. És més eficient, amb menys pèrdues de vides i un retorn més ràpid a la vida normal.

back to top