Diari de les idees 34
30 noviembre 2020

Ideas de actualidad

Esta nueva edición de Diari de les idees viene marcada por las noticias sobre la próxima aparición de las vacunas que pueden suponer una salida del túnel en el que estamos inmersos desde la aparición de la pandemia de COVID-19. Los anuncios en torno a las diferentes vacunas en proceso han sido objeto de atención especial a lo largo de estas semanas y no están exentos de dudas respecto de su eficacia, su almacenamiento o la logística necesaria para una vacunación masiva.

En The New Statesman, Anjana Ahuja cuestiona la euforia inicial sobre los resultados que se han dado a conocer mediante el comunicado de prensa de Pfizer, y destaca que su eficacia no se ha probado en un artículo científico; se desconocen por tanto, aspectos importantes tales como cuánto tiempo dura la inmunidad; tampoco se conoce su eficacia en los grupos de mayor edad. Paralelamente también están los problemas logísticos: la vacuna de Pfizer necesita temperaturas muy bajas y frías para mantenerse estable y se deberá transportar y utilizar en unas condiciones especiales. La aparición simultánea de varias vacunas refuerza el hecho de que las estrategias para derrotar la COVID-19 no son un esfuerzo nacional, sino mundial, más allá del alcance de cualquier fabricante. En último término, el mundo necesita no sólo una vacuna sino tantas como la ciencia pueda crear. Donato Paolo Mancini advierte desde las páginas del Financial Times que los contratos relacionados con la compra de vacunas por parte de los gobiernos y de las instituciones internacionales se mantienen en secreto a pesar de la enorme financiación pública que han recibido los laboratorios farmacéuticos. Considera por tanto indispensable que, dados los niveles sin precedentes de inversión pública en el desarrollo de las vacunas contra la COVID-19, las entidades de la sociedad civil y los gobernantes aseguren la completa transparencia y controlen muy de cerca el proceso de compra y distribución. Desde un punto de vista crítico, Owen Jones destaca en The Guardian que la esperanza de disponer en breve de una vacuna no debe hacernos ignorar los claroscuros de la industria farmacéutica. En efecto, los grandes laboratorios son muy a menudo un mercado protegido para recuperar la inversión en investigación para los medicamentos que producen. Esto incluso en el caso de la vacuna experimental de Pfizer que utiliza una tecnología de punta de proteínas que ha sido desarrollada por el gobierno de EEUU. Es decir que, sin la intervención del Estado, esta vacuna probablemente no se habría desarrollado tan rápidamente.

En el ámbito de la política internacional, a medida que nos acercamos al final del año abundan las reflexiones y los análisis prospectivos de cara a 2021. Destacan las aportaciones de Zanny Minton Beddoes, el editor jefe de The Economist y de Tom Standage en el mismo medio. El primero asevera que la pandemia de coronavirus ha creado la oportunidad de un reajuste económico y social fundamental para el futuro. La COVID-19 no sólo ha golpeado la economía mundial, sino que también ha cambiado la trayectoria de las tres grandes fuerzas que están dando forma al mundo moderno: la globalización ha quedado truncada, la revolución digital se ha acelerado radicalmente, y la rivalidad geopolítica entre EEUU y China se ha intensificado. Al mismo tiempo, la pandemia ha empeorado uno de los grandes problemas actuales: la desigualdad, y también ha mostrado el precio que todos hemos tenido que pagar por no estar preparados para un desastre de esta magnitud e impacto.

En la misma línea, Tom Strange, editor del dosier The World in 2021, presenta las diez tendencias a tener en cuenta de cara al año que viene. Destacamos las siguientes cinco; 1) La lucha por las vacunas, en tanto que a medida que estén disponibles en grandes cantidades, el foco se desplazará hacia la tarea ingente de distribuirlas; 2) Una recuperación económica mixta, ya que las diferentes economías tendrán un comportamiento desigual a medida que aparezcan y desaparezcan brotes y confinamientos locales, y que los gobiernos dejen de dar un apoyo vital a las empresas; 3) El nuevo desorden mundial ya que después de la presidencia de Donald Trump la cuestión es saber si Joe Biden podrá frenar el desbarajuste del sistema de gobernanza global; 4) la pandemia de coronavirus ha provocado también una enorme aceleración tecnológica y el próximo año se verá más claro hasta qué punto se mantendrán o se revertirán estos cambios; y 5) Una oportunidad en la lucha contra el cambio climático ya que se abre una rendija de esperanza gracias a la inversión de los gobiernos en planes de recuperación ecológicos para crear puestos de trabajo y reducir las emisiones de carbono.

Otra forma de balance y proyección hacia el futuro es la extensa entrevista publicada en The Atlantic, donde el ex presidente de Estados Unidos Barack Obama alerta de que nunca podemos dar por descontada la democracia porque ésta es, precisamente, la forma de gobierno más difícil, ya que requiere la atención constante de todos los ciudadanos, la exigencia de responsabilidades a los líderes y el análisis crítico sobre el discurso público y sobre lo que es verdad y lo que es mentira. Y esto es más difícil ahora que antes. Obama considera crucial que se puedan debatir ideas y encontrar soluciones para los problemas básicos de nuestro tiempo: el cambio climático, la recuperación económica post-COVID, la salud de la democracia liberal, las transiciones ambiental y tecnológica, …  Siguiendo con los Estados Unidos, la redacción de The Economist recoge desde diversas perspectivas las expectativas generadas por la elección de Joe Biden a la presidencia de Estados Unidos. Destaca la importancia de que EEUU vuelvan a la lucha contra el cambio climático en un momento en que Europa está impulsando un ambicioso acuerdo ecológico, lo que ayudaría sin duda a convencer a otros gobiernos de sumarse a la defensa del planeta. Otra área en la que el mundo espera más colaboración por parte de los EEUU es la salud ya que el nuevo presidente se ha comprometido a revertir la retirada estadounidense impulsada por Donald Trump. Otras expectativas son que con la nueva administración los Estados Unidos dejen de socavar la Organización Mundial de Comercio y revitalicen el acuerdo nuclear con Irán. En este nuevo contexto para las relaciones multilaterales, la editorial del diario Le Monde destaca la firma de la Asociación Económica Integral Regional, el mayor acuerdo comercial del mundo que incluye quince países de Asia y el Pacífico, incluida China. Este acuerdo abarca alrededor de un tercio de la población mundial y un tercio de su producción, y conlleva que la zona de libre comercio de Asia sea la más grande del mundo, comparable sólo a las de América de Norte o la Unión Europea. El hecho es notable por otra razón: es el primer acuerdo comercial que vincula los tres pesos pesados ​​económicos de la región, China, Japón y Corea de Sur. La gran pregunta que se cierne sobre el futuro de este acuerdo de libre comercio radica en el papel que China querrá ejercer. ¿Permitirá a la ASEAN permanecer fiel a sus motivaciones originales, o querrá tomar el control de una área comercial que, dada su superioridad, no le costará mucho dominar? En definitiva, se trata de un primer desafío de peso para la futura administración Biden. En este sentido, The Economist examina cuál podría ser la nueva política estadounidense respecto de China y señala que hoy por hoy parece una amalgama de la de Trump y la de Obama: una combinación de firmeza comercial y de precaución en el manejo de los asuntos estratégicos. Paralelamente, todo parece indicar que Biden persistirá en sus esfuerzos para contrarrestar el poder de Huawei, el gigante chino de las telecomunicaciones que los Estados Unidos consideran como una amenaza para su seguridad, e insistirá en la necesidad de que los Estados Unidos se mantengan por delante de China en materia de tecnología.

En clave política catalana, Josep Ramoneda critica en El País la gestión de la segunda ola de la pandemia por parte del Gobierno de la Generalitat que ha mostrado en las últimas semanas una imagen de desunión, desconfianza entre partidos, rivalidades personales, a la vez que crece el descontento de una parte de las clases medias que conforman el espacio social propio del electorado independentista. A su juicio, las causas de fondo de esta crisis se encuentran en el impasse al que se llegó después de tres años de resaca tras el otoño de 2017: la llamada reiterada al mandato del 1 de octubre ya no sirve para disimular la realidad de una crisis sanitaria, económica, social, educativa y, por supuesto, política. Hablando de desbarajustes, destaca el artículo de Ignacio Sánchez-Cuenca en La Vanguardia donde indica que la actuación de los jueces en el conflicto catalán representa un caso clarísimo de abuso judicial, y más grave aún, que no hay manera de reparar este abuso porque los jueces, ejerciendo la independencia que les garantiza el ordenamiento constitucional, se saben impunes. Estamos hablando no de un caso concreto, sino de un patrón de acusaciones que obedece a un planteamiento ideológico ajeno a la justicia y que tiene efectos directos sobre el sistema político y, desgraciadamente, ahora mismo la democracia representativa no cuenta con recursos institucionales para hacer frente a este problema de impunidad judicial.

En el ámbito europeo, estas últimas semanas han estado marcadas por las declaraciones de personalidades relevantes como son la presidenta de la Comisión Europea, el presidente francés y el ex-primer ministro británico Gordon Brown. Desde las páginas de The Economist, Ursula von der Leyen critica que algunos países vean la búsqueda de una vacuna como una carrera entre potencias globales, que recuerda la carrera espacial de los años 60. Esto es una ilusión y reitera que el nacionalismo de las vacunas puede obstaculizar la lucha mundial contra el virus. Von der Leyen también subraya que tanto en la lucha contra la COVID-19 como contra el cambio climático o en la transición tecnológica, la oferta de Europa en el mundo es clara: hay que unir fuerzas para el bien común. Mientras tanto, en una larga entrevista en Le Grand Continent,  Emmanuel Macron repasa los principales elementos de lo que considera que deben ser las relaciones internacionales. Afirma que estamos en un momento en que, tal vez como nunca antes, acumulamos múltiples crisis, desde la pandemia a las transiciones profundas y estructurales que están cambiando la vida internacional e incluso tienen repercusiones antropológicas, como el cambio climático o la transición tecnológica que está transformando nuestra imaginación y que está cuestionando nuestras representaciones del mundo. Ante todos estos retos, el presidente francés señala que hay que trabajar en dos ejes principales: encontrar formas de cooperación internacional útiles que eviten la guerra pero que al mismo tiempo nos permitan responder a los desafíos contemporáneos; y construir una Europa mucho más fuerte, que pueda hacer valer su voz, su fuerza y sus principios en el marco internacional. Por su parte, Gordon Brown analiza en The New Statesman la situación política en el Reino Unido, que viene determinada por la pésima gestión de la COVID-19 y las caóticas negociaciones del Brexit, y que califica de completamente disfuncional. El ex primer ministro afirma que la crisis de la COVID-19 y la peor recesión que se recuerda han hecho aflorar defectos fundamentales en el corazón mismo de la constitución británica. La revuelta de las regiones ha demostrado que el gobierno no sólo tiene un problema escocés o galés: tiene un problema británico. La pandemia ha expuesto brutalmente un centro que tiene el control sobre los recursos del país pero que no sabe lo que pasa sobre el terreno y unas comunidades periféricas que tienen un conocimiento local mucho mayor pero carecen de recursos. Finalmente, también es relevante el bloqueo del fondo de recuperación económica de la Comisión debido a la actitud intransigente de Polonia y Hungría. Así, el consejo editorial del Financial Times advierte que esta crisis es la culminación de un decenio en el que los esfuerzos sistemáticos para eliminar los contrapoderes del Estado de derecho y los check and balances -muy especialmente en Hungría y Polonia- se han llevado a cabo en gran medida con impunidad, a pesar de que la Unión Europea ha aportado a estos países enormes fondos, que en 2018 ascendían al 5% y al 3,4% del PIB, respectivamente.

Vivimos, pues, unos tiempos de enorme trasiego en el que la literatura clásica como apunta Arnold Weinstein en Foreign Affairs ofrece una imagen bastante real de las pandemias y las respuestas de las sociedades. Muchos libros del canon tradicional occidental se refieren a estos temas: desde el Edipo Rey de Sófocles al Decamerón de Boccaccio, pasando por el Diario del año de la peste de Jonathan Swift que son esencialmente una reflexión sobre la capacidad humana de autoconocimiento. La literatura nos muestra que la muerte en masa desencadena respuestas políticas reconocibles, incluyendo la rápida utilización de personas o grupos particulares como chivos expiatorios. Durante una pandemia viral, el acto humano fundamental, que es el de relacionarse con el otro, puede hacernos enfermar o incluso matarnos. En un tiempo en que las palabras pueden llevar una carga viral letal cuando se pronuncian desde muy cerca, es bueno retirarse a la literatura como la forma escrita de reencontrarse con la civilización y una reflexión más pausada que ponga en perspectiva la humanidad.

Con motivo del Día internacional contra la violencia machista celebrado el 25 de noviembre, la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka advierte en El Diario de que la violencia que los hombres ejercen contra las mujeres es también una pandemia; una pandemia que precede y que sobrevivirá la del coronavirus. Es una pandemia en la sombra. Y esta pandemia también necesita de una respuesta global y coordinada que cuente con protocolos de aplicación y también afecta grandes franjas de población de todas las edades. En la lucha contra la pandemia de COVID fue clave la colaboración entre el mundo científico, los gobiernos, la sociedad civil y la industria. La escala y naturaleza de esta colaboración, e incluso una mayor, es la que se necesita para erradicar la violencia contra las mujeres en todos los sectores y ámbitos de la sociedad, y en especial en las comunidades, en el seno de las familias y en las relaciones personales.

Una violencia, que como todas las violencias a menudo utiliza las teorías de la conspiración para justificarse tal y como Yuval Noah Harari analiza en un interesantísimo artículo publicado en el New York Times. Harari insiste que comprender la estructura de las teorías conspirativas globales puede ayudar a entender su atractivo y su inherente falsedad. Darnos cuenta de que ninguna conspiración puede controlar en secreto el mundo entero, no sólo es lo correcto, sino que también es lo que nos empodera, porque significa que estamos en condiciones de identificar los diferentes grupos que compiten entre sí y establecer alianzas con unos u otros en función de los intereses y circunstancias. Y de eso trata la política real.

En La Maleta de Portbou, Marina Garcés argumenta que la pandemia COVID-19 y sus efectos nos han hecho entrar en una nueva fase de la globalización, la globalización sanitaria, que sucede a la globalización feliz del neoliberalismo, la globalización armada contra el terrorismo y la globalización climática, en el horizonte de la crisis ambiental. En esta sucesión de globalizaciones, donde cada una recoge y amplifica la anterior, el vector principal es la violencia. Una violencia sin victoria que es la lógica de un estado de excepción que se ha vuelto permanente. La pregunta que deberíamos plantearnos es si estamos en un escenario de pura reacción al desgobierno y a la desregulación catastrófica de la globalización capitalista, o si se trata de una lógica de gobernanza que se instala en la excepción permanente como forma de gestión de la complejidad social, económica y política actual.

Valdis Dombrovskis alerta desde las páginas de La Vanguardia de la situación económica española y sostiene que debido a su deuda elevada, la Comisión deberá ser especialmente vigilante en las medidas de respuesta a la crisis para asegurar que éstas sean temporales y focalizadas. Esto afecta especialmente a España que tendrá un déficit muy elevado este año, del 12,2% que sólo se irá reduciendo gradualmente en los próximos años. En cuanto al paquete de medidas para la recuperación económica después de la pandemia, este instrumento debe utilizarse para reforzar la resistencia de la economía europea, y también enfocar los retos futuros mediante los requerimientos para las transiciones verde y digital. También en el análisis del impacto de la COVID-19 Patrick Foulis apunta en The Economist que a raíz de la sacudida causada por la crisis sanitaria, las empresas se enfrentarán a una nueva situación en la que tres principios de la empresa moderna -la primacía de los accionistas, la globalización y el gobierno limitado- estarán cambiando constantemente. Las empresas se verán presionadas para prestar menos atención a los accionistas y más a los trabajadores. El estancamiento de la globalización significa que más multinacionales deberán operar como federaciones de empresas nacionales y no podrán disfrutar de todas las ventajas en eficiencia que supone ser dirigidas como una única organización integrada a nivel mundial. Mientras tanto en Le Monde Diplomatique, Robert Boyer argumenta que las medidas adoptadas para contrarrestar la pandemia han causado una triple crisis: económica, política y cívica, y que se han reforzado dos grandes tendencias: el triunfo de las industrias digitales y el retorno del Estado como motor del capitalismo. Ahora la gran pregunta es cómo se puede reconstruir un sistema económico funcional a partir de componentes que están desconectados entre sí, dentro de un marco donde cada uno propone un enfoque normativo según sus preferencias doctrinales o ideológicas. Para facilitar la recuperación, hay que suprimir los impuestos sobre la producción, argumentan las organizaciones patronales. Para otros, es necesario restablecer el impuesto sobre el patrimonio, instituir un impuesto transitorio, o incluso permanente, sobre los altos ingresos y avanzar hacia una mayor justicia social, según afirman los investigadores y los movimientos de izquierda. Otros sugieren «empezar de cero»: tener en cuenta la amenaza de colapso ecológico y apostar por el decrecimiento, ya que los confinamientos han demostrado que no es una quimera imposible.

Una transición energética que también es objeto de análisis por parte de Carbon Tracker, un think tank que promueve un mercado energético mundial seguro, armonizando los mercados de capital con la realidad climática. Acaba de publicar un estudio que revela que China e India ya están reduciendo su dependencia del petróleo y apuestan activamente por los vehículos eléctricos a medida que los precios se acercan a los de los vehículos gasolina y diésel. El viraje de China hacia vehículos eléctricos podría recortar la demanda mundial de petróleo en un 70% para el año 2030, y en 10 años, China podría ahorrarse 80.000 millones de dólares en petróleo a medida que se popularizan estos vehículos, lo que podría suponer el final de la era del petróleo. Sin embargo, Christian Shepherd y Thomas Hale lo matizan desde el Financial Times y advierten que la dependencia de China respecto de la industria del carbón con vistas a impulsar su recuperación económica pospandemia amenaza con socavar el objetivo del Presidente Xi Jinping de alcanzar un nivel cero de emisiones de dióxido de carbono por 2060. Finalmente, en la revista El Salto, Antón Fernández Piñeiro argumenta que las crisis sanitaria, climática y ecológica están íntimamente relacionadas. El sistema capitalista, pues, está encontrando los límites de sus propias dinámicas en tanto que se articula alrededor del crecimiento económico constante en un planeta con recursos finitos. Se requiere por tanto un cambio urgente que pasa por la evolución de los sistemas económicos y financieros para desarrollar una economía sostenible a nivel mundial, que se aleje de las limitaciones del actual paradigma de crecimiento económico.

Para acabar, y en cuanto a las innovaciones tecnológicas, Ivan Williams Jimenez indica en Social Europe que la adopción y la integración de las tecnologías digitales en el lugar de trabajo tienen, en principio, un gran potencial para hacer más segura la humanidad. Si miramos las olas pasadas de avance tecnológico, podemos ver cómo estas han mejorado la salud, la seguridad y las condiciones de trabajo. También hay cada vez más pruebas de los beneficios de las transformaciones impulsadas por la Inteligencia Artificial en el mundo laboral, cuando se aplican éticamente. Se están desplegando robots en entornos peligrosos para los trabajadores y los avances tecnológicos han puesto fin a ciertos trabajos degradantes. Los sistemas automatizados y el Internet de las cosas pueden mejorar la seguridad en el puesto de trabajo con mejores mecanismos de prevención, lo que conlleva una reducción de las lesiones, así como un aumento de la capacidad de creatividad humana. La robótica y la Inteligencia Artificial también pueden aliviar las tareas repetitivas y estresantes que causan trastornos musculoesqueléticos o enfermedades mentales. Relacionado con esto, Nuria Oliver analiza en La Vanguardia el papel de Europa en la carrera para la hegemonía en materia de Inteligencia Artificial en un contexto donde las grandes potencias mundiales -tanto empresas como gobiernos- han entendido que el liderazgo en IA implicará un liderazgo no sólo económico, sino también político y social. Europa se está quedando rezagada y, consciente de esta situación de debilidad frente a los dos gigantes del oeste y del este, ha lanzado en los últimos dos años un conjunto de acciones estratégicas con vistos a unir esfuerzos, buscar sinergias y compartir visiones para que Europa sea capaz de atraer, retener y cultivar el talento, de apoyar e incentivar la investigación e innovación en IA y de impulsar la adopción de la IA en el tejido empresarial y en las administraciones públicas para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. Finalmente, The Economist alerta de que si los países democráticos no acuerdan reglas comunes en el ámbito digital, China podría terminar estableciendo sus propias reglas en amplias zonas del mundo. El resultado sería una tecnoesfera diseñada para la comodidad y el apoyo de las autocracias. A largo plazo, el mundo necesita algo más que acuerdos bilaterales y una forma de cooperación, algo más sólida y especializada. La creación de una Institución como por ejemplo una Organización Mundial de Datos, podría ser un paso interesante en esta dirección.

more/less text

Política internacional y globalización

Anne Applebaum The World Is Never Going Back to Normal

Des de les pàgines de The Atlantic Anne Applebaum reflexiona sobre la influència dels Estats Units al món i les expectatives –errònies al seu entendre– que suposa l’elecció de Joe Biden, atès que després de l’era Trump, no hi pot haver tornada a la normalitat. En efecte, les relacions d’Amèrica, ja sigui amb els seus aliats o amb els seus enemics, ja no són les mateixes des de fa quatre anys. D’altra banda, tampoc cap de les principals institucions diplomàtiques, internacionals o nacionals, no és la mateixa. Des 2016, la reputació internacional dels EUA s’ha transformat. Ja no és la democràcia més admirada del món, el seu sistema polític cada cop és més percebut com a singularment disfuncional, i els seus líders com notablement perillosos. Per exemple, al voltant del 70% dels sud-coreans i més del 60 per cent dels japonesos –dos països que els Estats Units necessiten per fer retrocedir la influència xinesa a Àsia– veuen els Estats Units com una gran amenaça. I a Alemanya, el principal aliat a Europa, molta més gent té por de Trump que de Vladímir Putin o Xi Jinping. El segon canvi important, relacionat amb el primer, és que els altres països han començat finalment a tenir en compte el que significa realment la retirada dels Estats Units del lideratge mundial, i estan rebatent les cartes dels equilibris de poder d’acord amb aquesta nova situació. Per consegüent, Applebaum considera que els EUA necessiten un tipus de retòrica diferent sobre la política exterior, un llenguatge que no elogiï el multilateralisme per si mateix, però que tampoc no reclogui els nord-americans en un aïllament impossible i poc realista. La integració en el món no és una elecció; és una realitat amb la qual els nord-americans han d’aprendre a viure. La qüestió és quin tipus d’integració. Qui escriurà les regles? Qui decidirà el que importa? Per damunt de tot, l’administració Biden hauria de dir als americans la veritat: estem en un punt de ruptura, un moment decisiu, després del qual o bé assistirem a una represa de la influència de les democràcies al món o serem testimonis del seu declivi accelerat.

Zanny Minton Beddoes After the crisis, the opportunity

L’editor en cap de The Economist analitza les tendències clau dels propers mesos i assevera que la pandèmia de coronavirus ha creat l’oportunitat d’un reajustament econòmic i social fonamental per al futur. Al seu parer, la gran pregunta per al 2021 és si els polítics seran prou audaços per entendre-ho. La COVID-19 no només ha colpejat l’economia mundial, també ha canviat la trajectòria de les tres grans forces que estan donant forma al món modern: la globalització ha quedat truncada, la revolució digital s’ha accelerat radicalment, i la rivalitat geopolítica entre els EUA i la Xina s’ha intensificat. Al mateix temps, la pandèmia ha empitjorat un dels grans flagells actuals: la desigualtat i també ha mostrat el preu que s’ha de pagar per no estar preparats per a un desastre de baixa probabilitat i gran impacte. Tot això implica que no hi ha marxa enrere per tornar al món pre-COVID. El món post-COVID serà molt més digital. Des del teletreball fins a la venda al detall en línia, la pandèmia ha comprimit en pocs mesos la transformació d’anys, generant un canvi radical en la forma de vida de les persones, el que compren i on treballen. Les grans ciutats hauran de reinventar-se a si mateixes. S’espera una allau de tancaments, especialment entre les petites empreses i en les indústries minoristes, de viatges i d’hostaleria. En darrer terme, l’oportunitat de crear un nou món hi és. Per a Minton, la qüestió és saber si Joe Biden l’aprofitarà. El risc és que la presidència de Biden sigui  pròdiga en paraules tranquil·litzadores i  escassa en accions efectives, ja que hi ha el perill que Biden se centri més en reparar el món d’ahir que no construir el de demà.

Tom Standage Ten trends to watch in the coming year

En aquest article publicat a The Economist, Tom Standage prediu que l’any 2021 serà un any d’incertesa inusual que de ben segur vindrà determinat per la possibilitat de controlar la pandèmia del coronavirus. A la vegada, però, romandran els nombrosos riscos per a la salut, la vitalitat econòmica i l’estabilitat social. Dins d’aquest marc general de reflexió, presenta les deu tendències que cal tenir en compte de cara a l’any que ve. 1. Lluites per les vacunes. A mesura que estiguin disponibles en grans quantitats les primeres vacunes, el focus es desplaçarà cap a la tasca ingent de distribuir-les, amb un factor impredictible: quantes persones rebutjaran la vacuna quan se’ls ofereixi? 2. Una recuperació econòmica mixta. Les economies tindran un comportament desigual a mesura que apareguin i desapareguin els brots i confinaments locals, i que els governs deixin de donar un suport vital a les empreses a ajudar els treballadors que han perdut els seus llocs de treball. 3. Pegots al nou desordre mundial. La qüestió és saber si Joe Biden podrà frenar el desgavell de l’ordre internacional actual. 4. Increment de les tensions entre els EUA i la Xina No és d’esperar que Biden suspengui la guerra comercial amb la Xina. Més aviat, desitjarà recompondre les relacions amb els aliats per portar-la a terme de manera més efectiva. 5. Les empreses en primera línia de foc. Un altre front del conflicte entre els Estats Units i la Xina són les empreses, ja que el món dels negocis s’està convertint cada vegada més en un camp de batalla geopolític.6.  Després de l’acceleració tecnològica. El 2020 la pandèmia va accelerar l’adopció de molts comportaments tecnològics, des de les videoconferències i les compres en línia fins el teletreball i l’ensenyament a distància. El 2021 es veurà més clar fins a quin punt es mantindran o es revertiran aquests canvis. 7. Un món amb menys mobilitat. El turisme disminuirà i tindrà noves formes, mentre que les línies aèries, les cadenes hoteleres i els fabricants d’avions passaran per dificultats, així com les universitats que depenguin en gran mesura dels estudiants estrangers. 8. Oportunitat en la lluita contra el canvi climàtic. S’obre una escletxa d’esperança amb l’oportunitat de prendre mesures gràcies a la inversió dels governs en plans de recuperació ecològics per crear llocs de treball i reduir les emissions. 9. L’any del déjà vu. Pot ser que l’any que ve s’assembli en molts aspectes al 2020, ja que esdeveniments com els Jocs Olímpics, l’Exposició Universal de Dubai i molts altres trobades polítiques, esportives i comercials faran el possible per celebrar-se un any més tard del previst. 10. Crida d’atenció davant altres riscos. Els acadèmics i analistes, molts dels quals porten anys avisant el perill d’una pandèmia, intentaran aprofitar la petita d’oportunitat per aconseguir que els responsables de formular polítiques es prenguin més seriosament altres riscos desatesos, com la resistència als antibiòtics i el terrorisme nuclear.

Jeffrey Goldberg Why Obama Fears for Our Democracy

En aquesta llarga entrevista l’expresident dels Estats Units Barack Obama repassa l’actualitat mundial després de les eleccions presidencials. Obama afirma que no hi ha dubte que Trump ha fet molt de mal als Estats Units i a la resta del món. En efecte, si s’ignora la ciència, si s’ignoren les dades, les pandèmies s’agreugen. Si s’encoratja o es mostra certa tolerància cap a comportaments racistes, llavors els que alberguen aquests impulsos es sentiran més motivats per desplegar-los. Si es rep dictadors amb els braços oberts, llavors el compromís amb la democràcia es veurà disminuït. L’expresident alerta de que no podem donar la democràcia per feta perquè és, precisament, la forma de govern més difícil, ja que requereix l’atenció constant de tots els ciutadans, l’exigència de responsabilitats als líders i l’anàlisi crítica del que es diu, del que és veritat i del que és mentida. I això és més difícil ara que abans. Un dels majors reptes de les nostres democràcies passa per tornar als temps en què els fets eren els mateixos per a tothom. És crucial que puguem debatre idees i trobar solucions per als problemes. Hauríem de poder estar d’acord que el canvi climàtic és real i en la validesa de les estadístiques econòmiques. Hauríem d’estar d’acord en que després d’unes eleccions es compten els vots i aquestes determinen qui ha guanyat i qui ha perdut. Això no obstant, Obama reconeix que sempre ha conreat un optimisme cautelós. La història no sempre avança. De vegades retrocedeix o es mou en altres direccions. No hi ha dubte que la humanitat ha progressat en els últims dos mil·lennis; hi ha menys violència, més educació i gaudim de millors nivells de salut, però a el mateix temps persisteixen la guerra i la crueltat. Hi ha llocs al món on les persones no tenen drets. Ho veiem cada dia. I el mateix passa als Estats Units, un país que és millor que fa dos-cents anys, però on encara hi ha racisme i desigualtat. Subratlla per consegüent que una de les coses que hem après amb Trump és que molts dels valors que mantenen unida una societat no estan codificats, no estan subjectes a sancions penals; es tracta d’expectatives, de valors que es van transmetent d’una generació a una altra i de tradicions que ara cal reconstruir i ensenyar a les noves generacions. Cal promoure, doncs, un sistema educatiu que estimuli el pensament crític dels nens i que ensenyi que existeixen les veritats objectives, i que certs valors de la Il·lustració, com la lògica, la raó, els fets, l’objectivitat i la confirmació d’hipòtesis, contribueixen a formar la vida moderna. Hem crescut creient que aquestes idees eren inqüestionables. Però vist tot el que ha passat aquests darrers anys,  caldrà fer-ne una defensa constant perquè, en cas contrari, tornaran els vells esperits de les edats fosques per imposar-se de nou.

Astead W. Herndon Alexandria Ocasio-Cortez on Biden’s Win, House Losses, and What’s Next for the Left

En aquesta entrevista al New York Times la congressista Alexandria Ocasio-Cortez comenta els resultats de l’elecció presidencial americana i les tasques que haurà d’escometre la nova administració de Joe Biden. Considera que la principal lliçó de les eleccions és que els Estats Units ja no estan en caiguda lliure i que ara la qüestió central és si es recuperaran o no dels quatre anys de trumpisme i del seu llegat. També apunta que ara ha quedat clar que la qüestió racial és un problema i que evitar-la no resol cap problema electoral. Cal, doncs, desarmar activament el potent efecte del racisme a les urnes. Però també ha quedat palès que les polítiques progressistes no perjudiquen els candidats. Tots els candidats que van donar el seu suport al Medicare per a tots en un districtes electorals indecisos han conservat el seu escó. De més a més, tampoc el suport al Green New Deal ha estat no ha causat cap derrota als candidats que el defensen. Pel que fa a les possibilitats que el nou govern de Joe Biden faci un gir més cap a l’esquerra, Ocasio-Cortez assenyala que el període de transició indicarà si l’administració Biden adoptarà o no una estratègia més oberta i col·laborativa, o si serà una estratègia de contenció i refredament cap a les bases més inclinades a l’esquerra. Perquè la transició d’Obama va marcar una tendència per al 2010 i va ser la causa d’algunes de les pèrdues demòcrates a la Cambra. En darrer terme, moltes de les decisions preses en el període de transició són les que realment determinen l’estratègia de govern a llarg termini.

The Economist What the world wants from Joe Biden

The Economist recull des de diverses perspectives les expectatives generades per l’elecció de Joe Biden a la presidència dels Estats Units. Així per exemple, destaca la importància que els EUA tornin a la lluita contra el canvi climàtic en un moment on Europa està impulsant un ambiciós acord ecològic. Si Biden pot formalitzar els objectius d’emissions d’Amèrica per 2030 i 2050 abans de la cimera climàtica de la COP26 de les Nacions Unides de l’any vinent, això ajudarà a convèncer altres governs de sumar-se a la defensa del planeta. Una altra àrea en la qual el món espera més col·laboració és la salut. Donald Trump va anunciar al juliol que els Estats Units es retiraven de l’Organització Mundial de la Salut (OMS), el principal organisme mundial de lluita contra les pandèmies. Ara Biden diu que revertirà aquesta decisió precipitada des del primer dia de la seva presidència. Altres expectatives són que deixin de soscavar l’Organització Mundial de Comerç i revitalitzin l’acord nuclear amb l’Iran. Pel que fa a Europa, durant els anys de presidència de Trump, la Unió Europea es va trobar inesperadament com el guardià del multilateralisme. Ara els europeus esperen que aquesta càrrega sigui compartida. En termes estratègics, el principal objectiu de  la UE és evitar veure’s arrossegada en la lluita per l’hegemonia que estan lliurant els EUA i la Xina. Finalment, també els grups de drets humans confien en poder tenir un aliat a la Casa Blanca i comptar amb una veu més seriosa sobre la democràcia i els drets humans.

Le Monde L’accord RCEP: un premier défi pour Joe Biden face à la Chine

Amb la firma del major acord comercial del món, quinze països d’Àsia i el Pacífic, inclosa la Xina, estan obrint un nou capítol en la integració econòmica d’aquesta regió. L’acord abasta al voltant d’un terç de la població mundial i un terç de la producció, i comporta que la zona de lliure comerç d’Àsia sigui la més gran del món, comparable a les d’Amèrica de Nord o la Unió Europea. El fet és notable per una altra raó: és el primer acord comercial que vincula els tres pesos pesants econòmics de la regió, la Xina, el Japó i Corea de Sud. Però la gran pregunta que plana sobre el futur d’aquest acord de lliure comerç, que encara ha de ser ratificat per cada país, és el paper que la Xina hi voldrà exercir. Permetrà a l’ASEAN romandre fidel a les seves motivacions originals, o voldrà prendre el control d’una àrea comercial que no li costarpa gaire de dominar? En definitiva, es tracta d’un primer desafiament per a la futura administració Biden. També posa en perspectiva les ambicions de l’estratègia indopacífica forjada pels Estats Units, el Japó, l’Índia i Austràlia, recolzada per França i Alemanya, per tal de contrarestar l’expansionisme xinès.

Andrew A. Michta China’s promise: ‘A free market for unfree people’

Beijing està aprofitant la crisi del coronavirus per plantejar un desafiament ideològic a Occident. A mesura que els Estats Units s’enfonsen cada vegada més en una crisi econòmica i política, la Xina s’ha alineat amb Rússia i ha ofert incentius econòmics als països d’Europa i Àsia perquè considerin la possibilitat de trencar la seva aliança amb Washington. Xina té els mitjans per convertir-se en el primer estat totalitari d’alta tecnologia de la història. Això li permetria no només controlar els seus ciutadans, sinó també els fluxos d’informació dins i a través d’altres països, apuntant als aliats de Washington i als propis Estats Units. El que Beijing ofereix és una visió de món enganyosament convincent: «un mercat lliure per a gent no lliure», en què la prosperitat i la llibertat individual ja no necessiten estar inextricablement entrellaçades. En el nostre nou món digital transnacional, el missatge és que és la prosperitat i l’ordre – no la llibertat – són els elements que s’han de valorar per damunt de tot. Aquesta és la realitat amb la qual ens haurem d’enfrontar en el futur La pregunta és: estem a l’altura del desafiament?

The Economist Joe Biden’s China policy will be a mix of Trump’s and Obama’s

L’article planteja quina serà la política del nou president dels Estats Units cap a la Xina i si serà molt diferent de la de Donald Trump. Tot i que Joe Biden encara ha de revelar els seus plans, l’autor considera que ja es poden discernir quins en seran alguns dels seus aspectes més rellevants. Ara per ara la seva política sembla una amalgama de la de Trump i la d’Obama: una cautela respecte de la Xina combinada amb una preferència per la precaució en el maneig dels assumptes estratègics. També apunta que la seva capacitat de maniobra es veurà limitada per part del Congrés si els republicans hi mantenen la majoria ja que això restringirà la seva llibertat per nomenar persones que els falcons considerin que puguin propugnar un major compromís amb la Xina. D’altra banda, l’opinió pública també pot afectar la seva política, en tant que les opinions negatives sobre la Xina han arribat a un màxim històric. De les moltes disputes entre la Xina i els Estats Units que s’han aguditzat sota el mandat de Trump, el comerç és certament una de les més importants. En aquest sentit, Biden heretarà la guerra comercial que va iniciar Trump en un intent de reduir el creixent dèficit comercial bilateral. Tot i que Biden no sigui partidari d’utilitzar els aranzels per aconseguir aquests objectius, és poc probable que actuï ràpidament per retirar-los dels productes xinesos. Alguns dels seus assessors esperen que el fet de mantenir-los, al menys per ara, donarà als Estats Units un avantatge en les negociacions amb la Xina sobre el comerç i altres assumptes. Paral·lelament tot sembla indicar que Biden persistirà en els seus esforços per contrarestar el poder d’Huawei, el gegant xinès de les telecomunicacions que els Estats Units consideren com una amenaça per a la seva seguretat, i insistirà en la necessitat que els Estats Units es mantinguin per davant de la Xina en matèria de tecnologia.

Salvatore Babones Forget Trade, the Real War With China Is Over Tech

Si Biden és realment l’última i millor esperança per als globalistes, com el va descriure el Financial Times al mes d’abril, l’autor considera que llavors els globalistes haurien de preocupar-se. «Desglobalització» ha estat la paraula de l’any fins i tot abans que la pandèmia del coronavirus. De fet, tant les importacions com les exportacions dels EUA han disminuït aquest any en comparació amb els primers nou mesos de 2019. Qui pensi que la globalització segueix sent una qüestió de comerç, com ho fan Trump i Biden, està completament errat i viu en el passat. Avui dia és la tecnologia la que uneix el món, no el vaixell portacontenidors. Per ser eficaç en el lideratge dels Estats Units al segle XXI, Biden haurà d’aprendre que el domini en les xarxes tecnològiques és la clau de l’èxit. No hi ha res dolent en tractar de reorientar algunes manufactures, com va dir durant la campanya, però això no canviarà l’equilibri geoeconòmic de poder. Si Biden realment té la intenció de ser dur amb la Xina, haurà de redoblar la guerra tecnològica entre EUA i la Xina. En darrer terme, Babones considera que tant l’estratègia d’incentivar la compra de productes americans de Biden com la de doble circulació de Xi assenyalen un canvi cap a l’autarquia. Cap de les dues no té moltes possibilitats d’èxit. Xina ha tractat d’impulsar la demanda interna durant anys, però s’ha vist constantment obstaculitzada per una gran desigualtat i una feble xarxa de seguretat social, problemes que el Partit Comunista governant no té pressa per resoldre. I tot i la retòrica dels candidats a les eleccions presidencials nord-americanes en els estats del Rust Belt, Estats Units és massa ric per tornar a ser només una potència manufacturera. Com Bruce Springsteen ja cantava al 1984, “These jobs are going, boys, and they ain’t coming back.”

Le Monde Hongkong ou le démembrement de la démocratie

En permetre que el govern de Hong Kong cessi els diputats considerats antipatriòtics, la Xina continua metòdicament la seva ofensiva contra la democràcia local. El poble de Hong Kong, que va sortir al carrer en 2019 per denunciar les lleis d’extradició a la Xina, que considerava una perillosa violació de la independència del seu poder judicial, havia expressat clarament el seu suport al camp prodemocràtic a les urnes: a les eleccions locals de novembre de 2019, l’oposició havia obtingut la majoria en 17 dels 18 consells de districte. Amb aquetes noves mesures, la democràcia, o fins i tot l’exercici de la política, ja no té gaire futur a Hong Kong, Durant les negociacions amb Londres per la cessió de la colònia, Deng Xiaoping va afirmar el 1984 que la Xina s’havia d’assegurar que els administradors de Hong Kong seguissin sent majoritàriament «patriotes», que «estimen a Hong Kong i estimen a la Xina». Els seus successors han adoptat una interpretació molt exclusiva d’aquest compromís, que estan decidits a posar en pràctica.

Simon Tisdall If Ethiopia descends into chaos, it could take the Horn of Africa with it

L’assalt de l’exèrcit etíop a la província de Tigré marca un greu retrocés del primer ministre, Abiy Ahmed, que era considerat internacionalment com un modernitzador i ha estat el guanyador del premi Nobel de la pau. Abiy justifica la campanya militar com una operació d’aplicació de la llei, però s’arrisca a desencadenar una situació d’emergència de refugiats i una crisi regional important. Aquestes accions militars també comporten, d’altra banda, el risc de ruptura de la pròpia Etiòpia d’acord amb esquema d’implosió com va ser el cas a Líbia o a l’antiga Iugoslàvia. El país comprèn més de 80 grups ètnics, dels quals l’oromo al qual pertany Abiy és el més nombrós, seguit de l’amhara. Les ètnies somali i tigré representen cadascuna al voltant del 6% d’una població d’uns 110 milions. L’estructura de governança federal d’Etiòpia ja estava sotmesa a pressió abans d’aquesta última iniciativa militar. Finalment, Tisdall alerta de que a mesura que els conflictes s’agreugen amb rapidesa a Etiòpia, Sudan, Somàlia i el Iemen, els Estats Units, el Regne Unit i els estats europeus estan sent deixats de costat. Si l’agitació a tota la regió fa augmentar els fluxos de refugiats i migrants, i comporta que s’estengui la influència dels terroristes islàmics, les potències occidentals a poden arribar a haver de lamentar el seu paper d’espectadors passius.

Catalunya, España, Europa

Josep Ramoneda El desgavell

En aquest article Ramoneda critica la gestió de la segona onada de la pandèmia per part del Govern de la Generalitat que, al seu entendre, ha ofert en les últimes setmanes un lamentable espectacle de desunió, desconfiança entre partits, rivalitats personals, i por de la irritació creixent d’una part de les classes mitjanes, és a dir, de gent de l’espai social propi del seu electorat. Afirma que les causes de fons d’aquesta crisi es troben en l’impasse al qual s’ha arribat després de tres anys de ressaca de la tardor del 2017. Des del seu punt de vista, la reiterada crida a la implementació del mandat de l’1 d’octubre ha servit en aquest període per apagar els focs, però aquest temps ja ha passat. Les paraules màgiques no només ja no serveixen per dissimular la realitat d’una crisi sanitària, econòmica, social, educativa i, per descomptat, política. No és, per tant, una crisi conjuntural, tot i que sí que expressa l’enorme desgast dels qui han bregat amb aquest moment enrevessat en què la pandèmia s’ha colat en la fase de descompressió del procés.

Francesc-Marc Álvaro Nadie puede prever hoy cómo afectará el nuevo malestar el 14 de febrero

De cara a les properes eleccions al Parlament de Catalunya, Francesc Marc Álvaro afirma que cal punxar la bombolla i evitar l’autocomplaença en tant que les darreres enquestes del CEO, del CIS i de l’ICPS dibuixen algunes tendències, tot i que no hi ha res segur. Amb el panorama social que tenim per davant tot és molt volàtil i dinàmic. Ningú no pot preveure avui com afectarà el nou malestar l’elecció de paperetes del 14 de febrer. Subratlla la desunió i la competència descarnada que existeix a les files independentistes. Proposa d’imaginar Aragonès, Calvet o Borràs, i Àngels Chacón (i potser Marta Pascal) buscant vots entre l’esmena parcial del Procés, la promesa d’un momentum i el compromís de governar millor, mentre la CUP pegarà on fa més mal: el doble desencís, ni república ni gestió brillant.

Jordi Amat El poder català es funda sobre la victòria de Banca Catalana

Amb motiu de la publicació del seu darrer llibre El fill del xofer (Edicions 62), Jordi Amat reflexiona sobre el que anomena el règim català del 78. Amat afirma que als anys 80 a Catalunya s’institueix un poder polític autonòmic amb les virtuts i els defectes de les institucions. Una de les tares constitutives és la repetició dels mals hàbits de l’administració espanyola. L’administració catalana vol fer un estat espanyol en petit. Això treu brillantor, la fundació del poder català no es pensa en termes d’excel·lència. Però el que és interessant és que es funda un poder. I aquest poder es funda en la victòria en el cas Banca Catalana. En el cas Banca Catalana hi ha un enfrontament amb l’Estat, es construeix una amenaça i s’aconsegueix que l’Estat entengui que el pujolisme té una capacitat de desestabilització forta del règim. Això és una victòria política descomunal. Després d’aquesta victòria el problema és el tipus d’administració que es construeix, com s’utilitza aquell poder per tenir una certa impunitat pel que fa als diners. Paral·lelament, subratlla el fet que el propi Jordi Pujol va plantejar la victòria en termes ètics i reflexiona què implica que la victòria sigui percebuda com una victòria nacional creuada amb l’ètica? Socialment, es va assumir aquest relat a consciència. La gent és adulta, ningú es va enganyar sobre els fets. Es va crear un mite i aquell mite va funcionar, i els intents d’impugnar-lo van ser residuals o sense cap èxit. Podria ser que, des d’aquell moment i durant molts anys, penséssim que la institucionalització de la democràcia a Catalunya era d’una qualitat superior a la de la resta de l’Estat. La cobertura ètica d’aquesta victòria nacional ens ha dificultat fer un judici crític de qui ha ostentat el poder durant tants anys.

Antoni Puigverd Enseñar a dividir

Arran de la polèmica suscitada des de la dreta espanyolista i també des d’alguns sectors d’esquerra per la nova llei d’educació aprovada pel Parlament espanyol, Antoni Puigverd subratlla el fet que la Llei Celaá és una reversió dels punts polèmics de la Llei Wert. Pel que fa a la polèmica de les llengües, Wert va expressar sense embuts la voluntat d’espanyolitzar els nens catalans. Va recentralitzar els continguts educatius i oficialitzar per simple retòrica un fet que el Tribunal Constitucional havia establert. El castellà ha de ser vehicular, però ja que la immersió és constitucional, la determinació de les assignatures vehiculars correspon al gestor educatiu. Puigverd considera que una llei essencial com la d’educació hauria de respondre a un acord d’Estat, tot i reconeix que aquest tipus d’acords no es produiran mai. Espanya demostra constantment que no és una nació, ja que els partits o corrents sempre predominen sobre el tot. En definitiva, l’Estat només és el botí (o, en el millor dels casos, l’instrument) de la política.

Ignacio Sánchez-Cuenca Impunidad judicial

Sánchez-Cuenca considera que l’actuació dels jutges pel que fa al conflicte català representa un cas palmari d’abús judicial. I el més greu és que no hi ha manera de reparar aquest abús perquè els jutges, exercint la independència que els garanteix l’ordenament constitucional, se saben impunes. Així, s’ha produït una cadena d’abusos judicials consistent a llançar acusacions exagerades i injustificades que responien a una intencionalitat política evident. Qui respon per tots aquests greuges? No té conseqüències per a fiscals i jutges instructors haver donat cobertura jurídica a l’aberració política de el «cop d’Estat»? Com a molt, els promotors d’aquestes causes poden trobar-se que les seves acusacions queden en res o en poc. El dret és així, diran alguns: de vegades les acusacions es confirmen, en altres no. Però això va més enllà d’un defecte de tècnica jurídica. No estem parlant d’un cas concret, sinó d’un patró d’acusacions que obeeix a un plantejament ideològic aliè a la justícia i que té efectes directes sobre el sistema polític. La democràcia representativa no compta amb recursos institucionals per fer front a aquest problema d’impunitat judicial. Seria convenient, al menys, tenir un debat sobre aquest assumpte. I començar a pensar en com resoldre-ho.

Carles Ramió Administración digital secuestrada

La crisi de la COVID-19 ha suposat una exigent prova d’estrès per a les administracions públiques. A dia d’avui, la sensació de bona part de la societat és de fracàs davant aquest examen: els expedients de regulació temporal d’ocupació estan encallats i un bon nombre de treballadors estan patint demores en els pagaments, cues de ciutadans desesperats davant un bon nombre d’oficines públiques, insolvència per gestionar els fons europeus, incapacitat per confeccionar equips de rastrejadors a temps per controlar els rebrots vírics, etcètera. Les tecnologies emergents aporten millores en la gestió, però ara es necessiten mesures estructurals per deixar d’operar amb lògiques feudals. En efecte, Ramió apunta que el model organitzatiu públic és arcaic i disfuncional i viu d’esquena a les necessitats socials contemporànies. La majoria dels empleats públics estan ben preparats i han realitzat un ingent esforç de reciclatge a digitalització, però s’enfronten a muralles administratives infranquejables. És fonamental per tant transformar els engranatges interns més crítics que impedeixen una administració dinàmica, flexible, amb capacitat de gestió de el coneixement i d’aconseguir emergir l’enorme intel·ligència col·lectiva que atresoren els empleats públics.

Ursula von der Leyen On teamwork solving global problems

La presidenta de la Comissió Europea critica en aquest article que alguns països veuen la recerca d’una vacuna com una cursa entre potències globals, que recorda la carrera espacial dels anys 60. Això és una il·lusió. L’única cursa és contra el virus i contra el temps. En general, es necessiten fins a deu anys per desenvolupar, provar i distribuir una nova vacuna. Però el món no pot permetre que aquesta pandèmia sigui una dècada de dol, confinament i trastorns. Dotzenes d’equips de recerca s’afanyen ara a desenvolupar vacunes i en necessitem tantes com sigui possible per arribar a la meta. Es tracta de la cooperació geopolítica, no de la competència. Tant se val si la primera vacuna és xinesa, americana o europea. El que realment importa és que el món obtingui una vacuna segura en el mínim temps possible, i que els més vulnerables siguin immunitzats primer, siguin on siguin. Els metges, les infermeres, la gent gran i els treballadors essencials han de tenir prioritat, sigui quina sigui la seva nacionalitat. Aquesta és la forma més eficient de frenar la pandèmia i salvar vides. El nacionalisme de les vacunes -un enfocament de la immunització basat en «el meu país primer» – només pot frenar la lluita mundial contra el virus. Von der Leyen subratlla que tant en la lluita contra la COVID-19 com conta el canvi climàtic, l’oferta d’Europa al món és clara: cal unir les nostres forces per al nostre bé comú. No hi ha temps a perdre.

Le Grand Continent La doctrine Macron

En aquesta extensa entrevista el president francès assenyala els principals elements del que considera que han de ser les relacions internacionals. Afirma que l ‘any 2020 ha estat marcat per les crisis. Òbviament, l’epidèmia de COVID-19 i la crisi de l terrorisme, que ha tornat amb gran força en els últims mesos a Europa i també a l’Àfrica. Aquestes crisis se sumen a tots els desafiaments als quals hem de fer front i que són al seu entendre estructurals: el canvi climàtic, la biodiversitat, la lluita contra les desigualtats -i per tant la insostenibilitat de les desigualtats entre les nostres societats i dins de les nostres societats- i la gran transformació digital. Macron considera que estem en un moment en què, potser com mai abans, hem tingut tal acumulació de crisi a curt termini, com l’epidèmia i el terrorisme, i transicions profundes i estructurals que estan canviant la vida internacional i fins i tot tenen repercussions antropològiques: el canvi climàtic, així com en la transició tecnològica que està transformant la nostra imaginació, com hem vist recentment, que està sacsejant completament la relació entre l’interior, l’exterior i les nostres representacions del món. Davant de tots aquests reptes, el president francès assenyala que cal treballar en dos eixos principals: trobar formes de cooperació internacional útil que evitin la guerra però que al mateix temps ens permetin respondre als desafiaments contemporanis; i construir una Europa molt més forta, que pugui fer valer la seva veu, la seva força i els seus principis en aquest marc internacional refundat.

Gordon Brown How to save the United Kingdom

L’exprimer ministre britànic Gordon Browm afirma en aquest article que la pandèmia ha exposat brutalment la disfunció actual de l’estat britànic. Considera que encara és massa aviat per dir si la Gran Bretanya es trencarà, però que ja es pot dir que el procés de separació està en marxa. Gal·les, Liverpool i Manchester han posat en marxa actuacions independents de cara a seva resposta a la pandèmia. I mentre el número 10 de Downing Street implosiona, Escòcia, ja té un peu fora de la seva Unió de 300 anys amb Anglaterra. Brown afirma que aquesta és una història del fracàs de govern. Per controlar una pandèmia es necessita el suport de la població. El director general d’una empresa ha de ser capaç de prendre decisions que siguin obeïdes. Un primer ministre ha de consultar, comunicar i coordinar, i construir el consentiment, perquè si la confiança es trenca i si hi ha dubtes sobre la credibilitat, legitimitat i equanimitat de les regles, llavors qualsevol esperança de unitat desapareix. Més enllà d’això, Brown també afirma que crisi és més perquè la lluita contra la pitjor pandèmia i la pitjor recessió que es recordi ha fet aflorar defectes fonamentals al cor mateix de la constitució. La revolta de les regions ha demostrat que el govern no només té un problema escocès o gal·lès: té un problema britànic. La pandèmia ha exposat brutalment un centre que té el control sobre els recursos del país però que no sap el que passa sobre el terreny; la pròpia ignorància s’ha juxtaposat amb el fet que les comunitats perifèriques tenen un coneixement local molt més gran però pocs recursos. En darrer terme, Gordon Brown conclou que Boris Johnson està completament desconnectat de la realitat i que els dies de l’excessiva centralització estan comptats.

The Financial Times Editorial Board EU should resist blackmail over recovery fund

El consell editorial del Financial Times assenyala que la UE ha sabut reaccionar amb una rapidesa i determinació encomiables davant els estralls que la pandèmia de coronavirus estava causant en la seva economia a principis d’aquest any. En pocs mesos, ha acordat crear un fons de recuperació de 750.000 milions d’euros finançat pel deute comú. Però el pla, juntament amb un nou pressupost de 1.100 milions d’euros per a set anys, ha estat posat en perill per Hongria i Polònia, que s’oposen a les noves mesures de garantia sobre l’estat de dret que podrien portar a la UE a impedir l’accés a aquests fons als governs infractors. Aquesta crisi és la culminació d’un decenni en el qual els esforços sistemàtics per eliminar els sistemes de check and balance –molt especialment a Hongria i a Polònia- s’han dut a terme en gran mesura amb impunitat, malgrat que la Unió Europea ha aportat a aquests països enormes fons, que l’any 2018 ascendien al 5% i al 3,4% del PIB, respectivament. En darrer terme, el FT considera que la UE ha de mantenir-se ferma. El fons de recuperació no havia de començar a fer efectius els pagaments fins a finals de l’any vinent, de manera que un retard d’uns mesos no seria un desastre. Sense un acord, l’antic pressupost de la UE s’aplicarà a partir de gener, però les noves mesures de garantia de l’estat de dret s’aplicaran de totes formes. Hongria i Polònia tenen molt a perdre i ha arribat l’hora de fer-los entendre el cost del seu xantatge.

Mohamoud Yusuf A new pact for asylum in Europe?

La immigració i l’asil s’ha convertit en una de les qüestions més delicades des del punt de vista polític dins de la Unió Europea des de la crisi de refugiats i altres migrants el 2015, quan alguns estats membres es van negar a aplicar un sistema de quotes per compartir la responsabilitat. La Comissió Europea ha quedat doncs atrapada entre les necessitats dels estats que es troben a primera línia i els de la rereguarda que es resisteixen a compartir responsabilitats. Després d’anys de divisió sobre com respondre al repte, la Comissió Europea ha presentat un pla perquè els estats membres comparteixin la seva responsabilitat amb els sol·licitants d’asil en el marc d’un mecanisme de solidaritat obligatori. Amb el suport de la presidència alemanya, el pacte requeriria la participació de tots els països de la UE i els estats membres haurien d’acceptar acollir els sol·licitants d’asil o d’encarregar-se de repatriar als que se’ls ha negat l’asil. Alguns experts diuen que l’esperit de la proposta segueix sent el mateix que abans: seguiria existint el reglament «Dublín III» que exigeix ​​que els refugiats sol·licitin asil al seu país d’arribada i els estats membres seguirien determinant les sol·licituds d’asil de la mateixa manera. Altres troben un estímul en el reconeixement de les debilitats estructurals de sistema de la UE. El nou pacte acceleraria la selecció dels sol·licitants d’asil a les fronteres d’Europa. Però el risc és que el nou pla tingui un impacte mínim en la situació actual dels sol·licitants d’asil a Europa. L’autor considera els de línia dura han guanyat, ja que el nou pacte se centra en la deportació immediata de tots aquells que no es consideren refugiats.

Peter McColl Scottish devolution is a disaster… if you’re Boris Johnson

El major poder del sistema polític democràtic és el poder d’establir els límits del que la política pot aconseguir. Si des del punt de vista del primer ministre britànic l’autonomia escocesa és un «desastre» és perquè mostra exactament com de diferents poden ser les coses. En un moment en què Boris Johnson està sota pressió per la seva caòtica gestió de la COVID-19, ha de ser frustrant veure com una administració descentralitzada s’ocupa de la pandèmia d’una manera que inspira confiança en la ciutadania. L’enfocament del govern escocès no ha estat impecable, és clar. Però comparat amb la resposta del govern del Regne Unit sembla que ha estat perfecte. I és per això que l’autonomia escocesa s’està tornant perillosa. El simple fet de semblar digne de confiança, altruista i capaç de gestionar la pandèmia és tota una revelació, ja que els líders que ho fan demostren que no tots els polítics són «tots iguals». Són l’exemple que necessitem una democràcia més enèrgica, amb més autonomia, no menys. Necessitem més idees, vehiculades per més partits amb un sistema electoral on el guanyador no s’emporti tot. Finalment, també es necessita que els polítics confiïn molt més en la societat civil per proposar idees.

Democracia, diversidad y cultura

Josep Ramoneda De la mediació a la immediatesa

Ramoneda es planteja què ha canviat perquè la desinformació sigui notícia avui molt més que ara fa 30 anys? Senzillament, el sistema de comunicació i configuració de l’opinió: per la gran mutació que significa la revolució digital i l’ampliació exponencial de l’accés dels ciutadans a la informació. Ara, la informació ens cau de manera massiva i sense filtres que ens serveixin de referents a l’hora de separar el gra de la palla. Abans, la informació era poder: el que la tenia imposava la seva veritat. Ara, la infinita informació és material impossible de sotmetre sistemàticament al sedàs de la crítica. En darrer terme, no hi ha llibertat sense risc i la d’expressió el porta incorporat estructuralment. I, malgrat tot, és evident que l’ofec informatiu pot arribar a ser tan gran que la llibertat d’expressió sigui una fantasia, però em temo que l’asfíxia vindrà de l’algoritme, sense que ningú sàpiga com ha estat, més que pel carrer i l’escena pública. Per defensar la llibertat d’expressió i reduir el poder de la mentida només hi ha un camí: formació i sensibilitat. Una ciutadania adulta capaç de pensar i decidir per ella mateixa. Sempre s’acaba apel·lant al gran ideal kantià. I, malgrat tot, no avancem.

Arnold Weinstein Our Plague Year. What Literature Tells Us About Pandemics

L’autor argumenta que la literatura ofereix un quadre longitudinal de les pandèmies i les respostes de les societats. Molts dels llibres del cànon tradicional occidental es refereixen a aquests temes: per exemple el Decameró de Boccaccio, amb el seu relat dels ciutadans florentins refugiats al camp durant la Pesta Negra del segle XIV, o l’Èdip Rei de Sòfocles, que utilitza la pesta com a teló de fons d’una història que és essencialment una reflexió sobre la capacitat humana d’autoconeixement. Heus aquí un dels diagnòstics de la literatura: ens mostra que la mort en massa desencadena respostes polítiques recognoscibles, incloent la ràpida utilització de persones o grups particulars com caps de turc. Durant una pandèmia viral, l’acte humà fonamental de connexió pot matar-nos. El nou coronavirus es basa en aquesta connexió; els esforços de mitigació (distanciament social, confinaments) busquen sufocar-la. En temps en els que les paraules poden portar una càrrega viral letal quan es pronuncien des de molt a la vora, és bo retirar-se a la literatura com la forma escrita de tocar la civilització. La literatura ens ensenya que no tenim immunitat contra els altres, ni la volem. A canvi, ens s’inicia, com a companys de viatge, en la vida subjectiva dels altres, almenys per un temps.

Phumzile Mlambo-Ngcuka Con voluntad, se puede poner fin a la violencia contra las mujeres

Amb motiu del Dia internacional contra la violència masclista la directora executiva d’ONU Dones, Phumzile Mlambo-Ngcuka, adverteix que la violència que els homes exerceixen contra les dones és també una pandèmia; una pandèmia que precedeix i que sobreviurà la del coronavirus. En aquest sentit, afirma que s’ha vist l’estreta relació que existeix entre la pandèmia de COVID-19 i l’augment de les denúncies per violència en qualsevol de les seves formes. Es diu la pandèmia a l’ombra. I aquesta pandèmia també necessita d’una resposta global i coordinada que compti amb protocols d’aplicació. També afecta grans franges de poblacions de totes les edats. Tan sols l’any passat, 243 milions de dones i nenes van patir violència sexual o física per part de les seves parelles. Els informes d’aquest any abunden en casos de violència contra dones i nenes en l’àmbit privat, ciberassetjament, matrimonis infantils, assetjament sexual i violència sexual. A la pandèmia de COVID, va ser clau la col·laboració entre el món científic, els governs, la societat civil i la indústria. L’escala i naturalesa d’aquesta col·laboració, i fins i tot una de més gran, és la que es necessita per eradicar la violència contra les dones en tots els sectors i en l’àmbit de la societat, la comunitat, la família i la persona. El Fòrum Generació Igualtat i les Coalicions per a l’Acció reflecteix aquest enfocament integral i uniforme amb un pla de cinc anys per adoptar un canvi sistemàtic i durador. En definitiva, sabem què vol dir lluitar contra una pandèmia. Ara ens cal la voluntat per fer-ho i, amb la Generació Igualtat, liderar el camí cap a un món sense violència contra les dones.

Cas Mudde En Europa, Ocasio-Cortez y Biden estarían en partidos distintos

Cas Mudde, politòleg expert en els moviments d’extrema-dreta i populistes considera que el terme «populista», per exemple, només és aplicable a aquells moviments polítics que assumeixen un concepte homogeni de la vila i postulin una distinció moral entre aquest (pur) i les elits (corruptes). Això vol dir que, per a ell, una figura com Bernie Sanders, en el fons, és un socialdemòcrata més que un populista. Així també un partit com Podemos, inspirat com està en les tesis d’Ernesto Laclau i Chantal Mouffe, de manera rigorosa no arriba a ser populista de veritat perquè la seva idea de poble permet que aquest incorpori demandes i interessos heterogenis. De manera similar, Mudde insisteix distingir, dins el camp de la ultradreta, entre la dreta radical i la dreta extrema. Si aquesta és directament antidemocràtica, aquella no rebutja la democràcia en si -creu en la sobirania popular- encara que sí subverteix la democràcia liberal en la mesura que ignora principis bàsics com els drets de les minories o la separació de poders. Pel que fa als possibles canvis en la política nord-americana després de la victòria de Joe Biden, Mudde assenyala que el més probable és que els republicans conservin el Senat després de les dues eleccions que queden pendents per al mes de gener i que els demòcrates no aconseguiran fer passar cap mesura fora de les executive orders presidencials. Qualsevol reforma estructural estarà fora d’abast, per començar perquè no controlaran els pressupostos. Els republicans, per la seva banda, continuaran en el cinisme que ja es va poder veure en els anys d’Obama. I tornaran a l’austeritat.

Michele Wucker Was the pandemic a grey rhino or a black swan?

Una de les lliçons de la pandèmia de COVID-19 ha estat la bogeria d’ignorar les advertències sobre els riscos altament probables i d’alt impacte. Durant anys, molts governs van ignorar innombrables advertències serioses que el món estava mal preparat per a una pandèmia. Quan el nou coronavirus va sorgir a la Xina, massa països van ser massa lents en la seva resposta. La pandèmia hauria d’encoratjar els responsables de la formulació de polítiques a prestar més atenció a altres riscos coneguts però mal gestionats. Entre ells figuren l’augment de la desigualtat, el canvi climàtic i els desequilibris financers, com els perillosos nivells de deute de les empreses i les bombolles d’actius. A mesura que la COVID-19 es va anar estenent, els analistes van reduir ràpidament les seves prediccions inicials sobre la pandèmia d’una ràpida recuperació en forma de V a una recuperació més lenta en forma d’U, i després a una recuperació encara més desigual i gradual. Per fer front als enormes desafiaments que s’acosten caldrà pensar a llarg termini, posar més èmfasi en l’economia real en lloc del rendiment del mercat de valors i, sobretot, comprometre a retre comptes, nosaltres mateixos i els nostres líders. Però també presenta noves oportunitats. L’eliminació dels subsidis als combustibles fòssils i la promoció de la inversió en tecnologies netes crearan llocs de treball i reduiran els costos de l’energia i l’atenció de la salut.

Yuval Noah Harari When the World Seems Like One Big Conspiracy

En aquest article, Yuval Noah Harari insisteix que comprendre l’estructura de les teories conspiratives globals pot ajudar a entendre el seu atractiu i la seva inherent falsedat. Aquestes teories argumenten que sota de la miríada d’esdeveniments que veiem a la superfície del món s’amaga un sol grup sinistre. La identitat d’aquest grup pot canviar. Però l’estructura bàsica segueix sent la mateixa: aquest grup controla gairebé tot el que passa, mentre que simultàniament oculta aquest control. Les teories de la conspiració es delecten en la unió dels oposats. A partir d’aquestes premisses, sorgeix una teoria de funcionament del món. Els esdeveniments que es mostren als noticiaris només són una astuta cortina de fum dissenyada per enganyar-nos, i els líders que distreuen la nostra atenció són meres titelles en mans dels veritables governants. Aquestes teories són capaces d’atreure nombrosos seguidors en part perquè ofereixen una explicació única i directa a innombrables processos complicats. Les nostres vides són repetidament sacsejades per guerres, revolucions, crisis i pandèmies. Però si creiem en algun tipus de teoria de la conspiració, gaudirem de la reconfortant sensació que ho entenem tot. La clau mestra de la teoria desbloqueja tots els misteris del món i ens ofereix entrar en un cercle exclusiu – el grup de persones que entenen. Ens fa més intel·ligents i savis que els altres, fins i tot ens eleva per sobre de l’elit intel·lectual i la classe dirigent. Això no obstant, les teories conspiratives pateixen del mateix defecte bàsic: assumeixen que la història és molt simple. La premissa clau d’aquestes teories és que és relativament fàcil manipular la gent. Un petit grup de persones pot entendre, predir i controlar-ho tot, des guerres fins revolucions tecnològiques i pandèmies. En definitiva, adonar-se que cap càbala no pot controlar en secret el món sencer no només és el correcte sinó que també ens empodera. Vol dir que podem identificar les faccions que competeixen en el nostre món, i aliar-nos amb alguns grups contra altres. D’això tracta la política real.

Corinne Purtill How Close Is Humanity to the Edge?

L’article ressenya les reflexions del filòsof australià Toby Ord que estudia el «risc existencial» de la nostra espècie. L’actual pandèmia de coronavirus ha coincidit amb la publicació del seu llibre The Precipice: Existential Risk and the Future of Humanity (Bloomsbury Publishing, 2020). Per a Ord, viure una pandèmia és una oportunitat per contemplar històries alternatives. Què podria haver succeït en un món en el qual la COVID-19 no existís, o es gestionessin de manera diferent? I si el virus hagués estat més mortal? Al seu llibre Ord considera aquestes divergències a gran escala, considerant tant els foscos futurs que ens esperen si no s’aborden les amenaces existencials per a la humanitat com els resultats molt més prometedors si s’ataquen les amenaces amb immediatesa. Ord situa el risc de la nostra extinció durant el segle XXI en un de cada sis, és a dir les probabilitats d’un desafortunat tir a la ruleta russa. El llibre cataloga moltes possibles catàstrofes. Hi ha els riscos naturals amb els que sempre hem viscut, com asteroides, erupcions súper volcàniques i explosions estel·lars. Després hi ha les amenaces a gran escala que hem creat nosaltres mateixos: la guerra nuclear, el canvi climàtic, les pandèmies (que es fan més probables degut a la nostra forma de vida), i altres mètodes innovadors de destrucció provocada per l’home que encara estan per venir. A Ord li preocupen sobretot dues possibilitats: la Intel·ligència Artificial no alineada amb els valors humans (li dóna una possibilitat entre deu d’acabar amb la humanitat en els propers cent anys) i les pandèmies artificials (creu que tenen una possibilitat entre trenta de destruir la humanitat). La pandèmia que estem experimentant actualment és el tipus d’esdeveniment que Ord descriu com un una senyal d’alarma, una catàstrofe de menor escala que, tot i aterridora, tràgica i pertorbadora, també podria impulsar els intents de prevenir desastres de major magnitud en el futur.

Marina Garcés Violencia sin victoria

El 2020 la pandèmia de la COVID-19 i els seus efectes ho recobreixen tot. Ens han fet entrar en una nova fase de la globalització, la globalització sanitària, que succeeix a la globalització feliç del neoliberalisme, a la globalització armada contra el terrorisme i la globalització climàtica, en l’horitzó de la crisi ambiental. En aquesta successió de globalitzacions, on cadascuna recull i amplifica l’anterior, el vector principal és la violència. Una violència sense victòria però amb alguns beneficiats. Una victòria sense final, però amb molts damnificats. Aquesta violència sense victòria és la lògica d’un estat d’excepció que s’ha tornat permanent. Caducada la ficció de la globalització feliç, promesa a la fi de el segle XX com un espai de fluxos per al lliure moviment de persones, idees i mercaderies, la geopolítica global s’ha convertit avui en la gestió quotidiana dels diversos graus de confinament de la població mundial. Es tracta d’una negociació de les fronteres, dins i fora dels Estats-nació, que dibuixa una nova geografia dels cossos segons economies, accés a medicaments i tests, monitorització de dades i possibilitats de reclusió i d’aïllament. L’estat d’alarma decretat en tants països del món davant el contagi massiu del coronavirus se suma així als estats d’emergència anteriors. L’oblit els converteix en una nova normalitat d’excepcionalitats estratificades. Mirem cap a on mirem, la vida al planeta es presenta sota el signe de l’amenaça permanentment diferida per algun tipus d’acció in extremis. Lleis d’emergència, intervenció dels bancs, operacions de rescat, camps de refugiats i de desplaçats, regulacions ad hoc … La pregunta que ens hem de plantejar davant aquesta situació en la qual es generalitza i es normalitza l’excepció és: a què respon? Estem en un escenari de pura reacció al desgovern i la desregulació catastròfica de la globalització capitalista? O es tracta d’una lògica de governança que s’instal·la en l’excepció permanent com a forma de gestió de la complexitat social, econòmica i política actual?

Augusto López-Claros Gobiernos y bancos liderados por mujeres son menos corruptos

En aquesta entrevista, Augusto López-Claros, economista i director de la fundació Global Government Forum, afirma que la discriminació de la dona és una violació de la Declaració Universal dels Drets i per si això no fos prou argumenta que en els últims 30 anys ha estat comprovat que la desigualtat de gènere és una nefasta política econòmica. En efecte, quan la dona s’incorpora a la força de treball millora el creixement de l’economia, i en augmentar la seva capacitat de decisió augmenta la prosperitat de la societat. També cita diferents estudis segons els quals queda clar que les empreses amb més líders femenines a les cúpules directives obtenen més rendibilitat i major estabilitat a la plantilla. A la vegada, la incidència d’escàndols financers, frau, corrupció, tot això que soscava la confiança dels inversors i dels consumidors i contribueix a crear més incertesa en l’economia. Això reforça una cosa que el Banc Mundial hem verificat empíricament, i és que en general les dones són menys proclius a la corrupció que els homes. Acaba concloent que veure la igualtat de gènere com un joc de suma zero en què millorar la posició de les dones implica un cost per als homes és absurd i irracional.

Economía, bienestar e igualdad

Valdis Dombrovkis Hay que ser especialment vigilantes con España

En aquesta entrevista concedida a La Vanguardia, el vicepresident de la Comissió Europea, Valdis Dombrovkis, sosté que Espanya és un dels països que més s’ha de vigilar degut al seu deute elevat. Considera per tant que és especialment necessari que disposi d’una sostenibilitat fiscal a mitjà termini, per la qual cosa la Comissió va ser especialment vigilant quan va dissenyar mesures de resposta a la crisi per tal  assegurar que aquestes siguin temporals i focalitzades. Això afecta especialment Espanya perquè tindrà un dèficit molt elevat aquest any, del 12,2% i només es reduirà gradualment en els propers anys. Pel que fa al paquet de mesures per a la recuperació econòmica després de la pandèmia, subratlla que aquest instrument s’ha d’utilitzar no per seguir amb el business as usual, sinó per reforçar la resiliència de l’economia europea, i també enfocar els reptes futurs. És per això que es van fixar requeriments per a les transicions verda i digital i pel que s’estableix aquesta relació amb el semestre europeu i les recomanacions específiques per país (CSR). És important que tots aquests elements es preservin en el reglament. Les negociacions entre Consell i Parlament estan actualment en marxa i el paper de la Comissió Europea és ajudar a facilitar un acord.

Patrick Foulis Covid-19 is up-ending capitalism

Les recessions són el mecanisme de classificació del capitalisme. Els negocis febles es redueixen o fracassen i els més forts s’expandeixen. Però el 2020 el procés de destrucció creativa no s’ha produït de la manera típica. Degut al fet que la recessió ha estat el resultat d’una crisi de salut en lloc d’un col·lapse financer o d’una explosió de la inflació, hi va hagut alguns guanyadors i perdedors corporatius idiosincràtics: pensem en l’auge de les transmissions via videoconferència d’una banda, i les empreses de creuers de l’altre. L’any que ve el peatge serà encara més dur a mesura que l’estímul dels estats es redueixi i s’enfonsi un nombre major d’empreses. No obstant això, les empreses de primera línia s’enfrontaran a un nou clima en què tres principis de l’empresa moderna -la primacia dels accionistes, la globalització i el govern limitat- estaran canviant constantment. Les empreses es veuran pressionades a prestar menys atenció als accionistes i més als treballadors. L’estancament de la globalització significa que més multinacionals hauran d’operar com a federacions d’empreses nacionals i no podran gaudir de tots els guanys en eficiència que suposa ser dirigides com una única organització integrada a nivell mundial. Quan acabi aquesta recessió, el món dels negocis i les regles del capitalisme hauran conegut una autèntica sotragada.

Robert Boyer Une pandémie, deux avenirs

Gairebé un any després de l’aparició de la COVID-19, el món segueix sense poder fer front a la pandèmia. No obstant això, les mesures adoptades per contrarestar han causat una triple crisi: econòmica, política i cívica. Ja s’han reforçat dues grans tendències: el triomf de les indústries digitals i el retorn de l’Estat com a motor del capitalisme. Dos moviments complementaris. A parer de l’autor, ara la gran la pregunta que es planteja és com sortir del coma en el qual s’han sumit les economies arran de les restriccions imposades per intentar frenar la pandèmia, és a dir com es pot reconstruir un sistema econòmic funcional a partir de components que estan desconnectats entre si? En absència d’un retorn a la història, cadascun proposa un enfocament normatiu segons les seves preferències doctrinals o ideològiques. Per facilitar la recuperació, cal suprimir els impostos sobre la producció, argumenten les organitzacions patronals. Cal restablir l’impost sobre el patrimoni, instituir un impost transitori, o fins i tot permanent, sobre els alts ingressos i avançar cap a una major justícia social, afirmen els investigadors i els moviments d’esquerra. Altres suggereixen «començar de zero»: tenir en compte l’amenaça de col·lapse ecològic i apostar pel decreixement, ja que els confinaments han demostrat que és possible. Dins d’aquest context, és un prerequisit explorar el llegat de les dues últimes dècades. La pandèmia es produeix en un moment en què la crisi de 2008 ha estat difícil de superar i no ha donat lloc a un marc financer estricte. Al contrari: ha suposat mantenir els tipus d’interès pràcticament a zero per tal d’estimular l’activitat econòmica, font de recurrents esclats especulatius -en aquest cas sobre el petroli i les matèries primeres- en societats dominades per la financiarització. L’augment dels ingressos del capital i la inseguretat de l’ocupació estan alimentant un continu augment de la desigualtat. A principis de 2020, els responsables polítics no podien imaginar que un virus seria capaç d’aturar aquestes poderoses dinàmiques.

Olivier De Schutter The Global Fund for Social Protection: an idea whose time has come

La pandèmia de COVID-19 i els confinaments adoptats pels governs per limitar la propagació de virus han imposat una prova d’estrès sense precedents als sistemes de protecció social de tot el món. Les hores treballades a tot el món van disminuir en un 10,7% en el segon trimestre, fet que podria traduir-se en la pèrdua de 305 milions de llocs de treball. Els més afectats han estat els treballadors del sector no estructurat i els que treballen en formes d’ocupació precàries i «no estàndard», la qual cosa representa 1.600 milions i 400 milions de treballadors a tot el món, respectivament. Degut al fet que les dones estan sobrerepresentades en les categories més afectades -ja que són elles les que suporten la major part de la càrrega quan les famílies han de compensar la incapacitat dels serveis públics, inclosa l’atenció de la salut, per donar suport als necessitats- la crisi també representa un enorme retrocés en el progrés cap a la igualtat entre els gèneres. Ara ve la prova de realitat. L’enfortiment de la resistència dels sistemes de protecció social a tot el món ha de convertir-se en una prioritat política i la solidaritat internacional ha de posar-se al servei d’aquest objectiu.

Adam Tooze The West’s Constitutional Crises Threaten the Economy’s Last Best Hope

Segons Adam Tooze, els bancs centrals han mantingut fins ara les seves economies a flotació però la disfunció política els està empenyent més enllà del punt de ruptura. El que ha portat els banquers centrals a l’acció és que des de l’estiu, a banda i banda de l’Atlàntic, l’acord polític sobre els termes de la política fiscal s’ha trencat. I això posa als bancs centrals en una posició delicada. En absència de despeses governamentals o retallades d’impostos, la càrrega de sostenir l’economia recau inevitablement en mans del banc central. En circumstàncies normals, els polítics estan encantats de traspassar els seus problemes als banquers centrals que treballen tranquil·lament als marges de la vida política. Però els conflictes i desacords partidistes que han sorgit aquest any a banda i banda de l’Atlàntic són tan profunds que ha aparegut una possibilitat més dramàtica: que els propis bancs centrals es vegin arrossegats per la lluita política. Mentre Europa i els Estats Units s’enfronten a la segona fase de la crisi del coronavirus, els polítics americans es barallen per l’encara discutida elecció presidencial, i Europa s’enfronta als seus dimonis nacionalistes-populistes. No obstant això, tot i les diferències d’estructura i les divergències en la seva política, a mitjans de novembre de 2020 tots dos grans blocs occidentals tenen al menys això en comú. No disposen d’una resposta coherent de política fiscal de cara la segona onada de la crisi. En tots dos casos, s’estan plantejant qüestions bàsiques de tipus constitucional. I el tallafocs entre la política i la política monetària s’ha trencat una vegada més.

Francesco Corti et al. Can Next Generation EU guarantee fair, inclusive recovery?

Els autors ressenyen els punts febles del pla de recuperació econòmica de la UE i destaquen que la manca d’indicadors adequats per a mesurar la distribució dels resultats socioeconòmics afecta directament la capacitat d’elaborar recomanacions apropiades per als estats membres. Això té una doble conseqüència. D’una banda, disminueix la capacitat de la Comissió per dirigir les reformes dels estats membres cap a una recuperació inclusiva. D’altra banda, es corre el risc de limitar l’impacte dels fons assignats en el marc de la NextGenerationEU, atès que aquests últims es transfereixen sobre la base de plans nacionals que se suposa que compleixen les recomanacions específiques de la comissió per a cada país. NextGenerationEU representa una oportunitat única, que ha de ser aprofitada per garantir una recuperació que compleixi amb les expectatives dels ciutadans. La crisi ha colpejat durament aes grups més vulnerables: els treballadors atípics (autònoms, a temps parcial i temporals), la mà d’obra poc qualificada, les dones de forma desproporcionada i les generacions més joves. Cal establir per tant objectius adequats i intervencions a mida per crear una base més sòlida per a una economia resistent i una societat inclusiva.

Sostenibilidad y cambio climático

Robin Tutenges Climat: le monde aurait déjà dépassé le point de non-retour, selon une étude

Un informe publicat a la revista Scientific Reports assenyala que pel que fa a el canvi climàtic, el punt de no retorn ja s’hauria superat. L’estudi es basa en un model matemàtic que simula l’evolució futura de l’escalfament global si totes les nostres emissions de gasos d’efecte hivernacle s’aturessin a 2020 i la conclusió és que tot i que les emissions s’aturessin abruptament avui, el món continuaria escalfant inexorablement. Una de les principals causes seria la quantitat de CO2 emmagatzemada en el permafrost. A mesura que les temperatures augmenten, aquest sòl congelat que conté grans quantitats de gasos d’efecte hivernacle es fon i un cop alliberat a l’atmosfera, aquest gas al seu torn augmenta les temperatures. Aquest fenomen, un veritable cercle viciós que podria ser irreversible segons l’estudi, és alhora el més preocupant que la quantitat de CO2 atrapada en el permafrost equival a quatre vegades la quantitat emesa per les activitats humanes des de mitjans de segle XIX. No obstant, cal assenyalar que aquest estudi no obstant això, assenyala que aquest estudi també està sent qüestionat. El rotatiu britànic The Independent afirma que el model de simulació utilitzat és considerat massa simplista per diversos climatòlegs britànics i les conclusions a què arriba l’estudi contradiuen les que han estat presentades pel Grup Intergovernamental d’Experts sobre el Canvi Climàtic (IPCC). Tot i això, la situació del planeta és extremadament delicada ja que, per exemple, un estudi publicat a Nature communications Earth and Environment revela que el casquet glacial de Groenlàndia ha arribat efectivament al punt de no retorn.

Carbon Tracker Shift to electric vehicles in emerging markets will ‘end oil era’

Carbon Tracker, un think tank que busca promoure un mercat energètic mundial segur per al clima harmonitzant els mercats de capital amb la realitat climàtica, publica un estudi que revela que el transport en els mercats emergents representa més del 80% de tot el creixement previst de la demanda de petroli fins al 2030, d’acord amb una anàlisi de l’Agència Internacional de l’Energia si la tendència segueix com fins ara. També es preveu que la meitat del creixement provingui de la Xina i l’Índia. Destaca, però, que l’informe assenyala que aquests països ja estan reduint la seva dependència del petroli i aposten activament pels vehicles elèctrics a mesura que els preus s’acosten als dels vehicles gasolina i dièsel. La Xina lidera el món en el desplegament de vehicles elèctrics i l’Índia està seguint el mateix camí. Segons Carbon Tracker, el viratge de la Xina cap a vehicles elèctrics podria retallar la demanda mundial de petroli en un 70% per a l’any 2030. En 10 anys, la Xina podria estalviar-se 80.000 milions de dòlars en petroli a mesura que es popularitzen aquests vehicles. Es tracta d’una simple elecció entre la creixent dependència del que ha estat un petroli car produït per un càrtel estranger, o l’electricitat nacional produïda per fonts renovables, la qual cosa fa baixar els preus. En darrer terme, els experts de Carbon Tracker aposten que els importadors dels mercats emergents posaran fi a l’era del petroli.

Sundar Pichai Tech must help combat climate change

Després de dècades d’avenços graduals, 2021 serà l’any més important per combatre el canvi climàtic. Dos esdeveniments recents ho han fet possible. Primer, la ciència ens diu que tenim una dècada per reduir dràsticament les emissions o enfrontar els pitjors impactes del canvi climàtic, molts dels quals ja han arribat. En segon lloc, estem veient com es desenvolupen tecnologies i polítiques prometedores que posaran a l’abast l’energia lliure de carboni. Les noves tecnologies -incloent un millor emmagatzematge d’energia i la reducció dels costos associats amb l’energia eòlica i solar en un 70% i 89%, respectivament en els últims deu anys- estan acostant l’energia lliure de carboni 24/7 a la realitat. Una altra d’aquestes tecnologies és la intel·ligència artificial (IA). L’autor, director executiu de Google, subratlla que a l’empresa estan treballant en formes d’aplicar la IA per optimitzar el consum d’electricitat als seus centres de dades. En col·laboració amb DeepMind, han desenvolupat solucions que han reduït en un 30% la quantitat d’energia utilitzada per refredar els centres de dades. La IA també pot utilitzar-se per fer més predictible l’energia eòlica, la qual cosa augmentarà el valor, la utilització i l’adopció de l’energia renovable. En definitiva, al llarg de la història, cada generació ha enfrontat grans desafiaments. El canvi climàtic serà el repte de més envergadura de la nostra generació i el 2021, el món donarà els seus passos més importants per enfrontar-ho.

Christian Shepherd i Thomas Hale China’s economic recovery jeopardises Xi’s climate pledge

Aquest article del Financial Times revela que la dependència de la Xina respecte de la indústria del carbó amb vistes a impulsar la seva recuperació econòmica amenaça amb soscavar l’objectiu del President Xi Jinping d’assolir un nivell d’emissions netes de diòxid de carboni per 2060. Els confinaments per aturar la propagació del coronavirus han reduït les emissions de CO2 a tot el món, però els ecologistes adverteixen que els governs han d’adoptar mesures d’estímul respectuoses amb el clima per impulsar el creixement o arriscar-se a un augment postpandèmic dels gasos d’efecte hivernacle. La recuperació de la Xina ha estat liderada pel sector industrial dominat per l’Estat. Al mes d’octubre, la demanda de construcció ha estimulat un augment de la producció d’acer, alumini i ciment de 13, 11 i 10%, respectivament, en comparació al mateix període de l’any passat. Això comporta que la Xina representi gairebé el 60% de la producció mundial en aquests tres sectors, la qual cosa suposa un augment de gairebé el 10% respecte de l’any passat. Al mateix temps, les exportacions s’han desplomat en els últims cinc mesos, el que significa que la gran majoria dels productes s’utilitzen a nivell nacional. Segons Yang Muyi, un analista d’Ember, un think tank sobre el clima basat al Regne Unit, l’augment de la demanda interna fa gairebé impossible que la Xina elimini gradualment els combustibles fòssils.

Antón Fernández Piñeiro El Capitaloceno y las pandemias

Segons l’autor, les crisis sanitària, climàtica i ecològica estan íntimament relacionades. El sistema capitalista està trobant els límits de les seves pròpies dinàmiques atès que pivota sobre el creixement econòmic constant en un planeta amb recursos finits. La Terra està enviant senyals per a canviar la nostra manera de relacionar-nos amb ella. Es requereix per tant un canvi urgent que passa per l’evolució dels sistemes econòmics i financers per desenvolupar una economia sostenible a nivell mundial, que s’allunyi de les limitacions de l’actual paradigma de creixement econòmic. Així doncs, un canvi de paradigma que està a la mateixa base de la filosofia del sistema de producció capitalista. L’autor també subratlla que globalització va provocar un enorme increment en la velocitat i en el volum de el tràfic de mercaderies i de viatgers, però també de patògens i dels seus hostes animals. El contraban d’animals és un negoci que va moure al 2019 107.000 milions d’euros i el 24% de les espècies de vertebrats, representant una de les principals causes de la pèrdua de biodiversitat a nivell global, ja que aquest mercat es retroalimenta de la desforestació . La tendència global d’urbanització, així com la seva expansió en detriment dels boscos, augmenta no només la probabilitat de contagiar i ser contagiat sinó també l’exposició als animals salvatges. En definitiva, la recepta perfecta per a una pandèmia global.

Innovación, ciencia y tecnología

Alex Hern Tech giants join with governments to fight Covid misinformation

L’article publicat a The Guardian revela que Facebook, Twitter i Google formen part del grup de treball que s’ocupa de lluitar contra les falses afirmacions sobre les vacunes. A més de les tres empreses tecnològiques, el grup de treball inclou el Departament de Digital, Cultura, Mitjans de Comunicació i Esports del Regne Unit i l’Oficina de Consell Privat de Canadà, organismes reguladors de Sud-àfrica, l’Índia, l’Argentina i Espanya, l’Institut Reuters per a l’Estudi del periodisme i l’organització de periodisme sense ànim de lucre First Draft. La desinformació sobre les vacunes ha estat durant molt temps un desafiament per a les xarxes socials, fins i tot abans que la imminent introducció d’una vacuna contra la COVID fes més urgent la qüestió. Durant anys, Facebook va permetre lliurement la divulgació de continguts antivacunes, fins i tot quan el seu fundador. Un cop iniciada la pandèmia, ja al març de 2019, Zuckerberg va prohibir els posts contra la vacuna que incloguessin informació errònia. A l’octubre d’aquest any, va anar més enllà i va prohibir qualsevol mena de publicitat contra la vacuna, excepte la que tingués un missatge polític. En darrer terme, la difusió d’informació errònia, falses i esbiaixades representa un perill real i important per a la salut pública.

Ivan Williams Jiménez The transformative impact of tech firms’ technologies

Des de les pàgines de Social Europe, l’autor argumenta que no hi ha dubte que l’adopció i la integració de les tecnologies digitals en el lloc de treball tenen, en principi, un gran potencial per fer més segura la humanitat. Si mirem les onades passades d’avanç tecnològic, podem veure com aquestes han millorat la salut i la seguretat i les condicions de treball. També hi ha cada vegada més proves dels beneficis de les transformacions impulsades per la Intel·ligència Artificial en el món laboral, quan s’apliquen èticament. S’estan desplegant robots en entorns perillosos per als treballadors i els avenços tecnològics han posat fi a certs treballs perillosos i degradants. Els sistemes automatitzats i la Internet de les coses poden millorar la seguretat en el lloc de treball amb millors mecanismes de prevenció, la qual cosa comporta una reducció de les lesions, així com un augment de la capacitat de creativitat humana. La robòtica i la Intel·ligència Artificial poden alleujar les tasques repetitives i estressants que causen trastorns musculoesquelètics o malalties mentals. En aquest nou context laboral, les empreses estan accelerant dràsticament les seves estratègies que donen prioritat a la productivitat en el lloc de treball i al rendiment empresarial. Al mateix temps, hi ha una demanda creixent per part dels treballadors i de la societat civil perquè es comprengui millor com la digitalització dels llocs de treball afectarà les condicions dels treballadors i a la salut i la seguretat.

The Economist Democracies must team up to take on China in the technosphere

L’autor de l’article afirma que el president sortint dels Estats Units no va poder o no va voler entendre que la Xina i els Estats Units no són les úniques economies que tenen la paraula en la carrera per l’hegemonia tecnològica, i al seu parer aquest fet proporciona als Estats Units un avantatge potencialment decisiu. L’Índia, la Unió Europea, el Japó i altres països juguen papers crucials en el sistema mundial d’informàtica, com també els gegants de la tecnologia com Alphabet, Apple i Microsoft. Totes aquestes entitats estan en desacord amb el govern americà i sovint es es troben en conflicte entre elles, ja sigui per drets de privacitat o denúncies sobre la competència. Però també és cert que tots els actors preferirien un món en què els acords, pràctiques i expectatives internacionals encarnessin els valors i els interessos que comparteixen amb els Estats Units, en lloc dels de la Xina. I si els països democràtics no poden acordar regles comunes en l’àmbit digital, la Xina podria acabar establint les seves regles en àmplies zones del món. El resultat seria una tecnoesfera dissenyada per a la comoditat i el suport de les autocràcies. Per consegüent, a llarg termini, el món necessita alguna cosa més que acords bilaterals i una forma de cooperació, una mica més sòlida i especialitzat. Podria ser que sigui necessària la creació d’alguna entitat com per exemple una Organització Mundial de Dades, com ha suggerit Ian Bremmer del Grup Euràsia o almenys un GADD, un Acord General sobre Dades i Infraestructura Digital, una mica en la línia de l’Acord General sobre Aranzels i Comerç, que va ser el predecessor de l’OMC. Pot semblar il·lusori ara mateix però sense una organització d’aquest tipus, els fluxos de dades globals d’avui es podrien anar reduint tal com el proteccionisme va limitar el comerç en l’època anterior a la creació del GATT i de l’OMC.

Núria Oliver La carrera llena de obstáculos de la inteligencia artificial ‘made in Europe’

L’autora de l’article reflexiona sobre el paper d’Europa en la cursa per a l’hegemonia en matèria d’Intel·ligència Artificial en un context on les grans potències mundials -tant empreses com governs- han entès que el lideratge en IA implicarà un lideratge no només econòmic, sinó també polític i social. L’autora afirma que Europa s’està quedant endarrerida i que, conscient d’aquesta situació de debilitat davant dels dos gegants de l’oest i de l’est, ha llançat en els últims dos anys un conjunt d’accions estratègiques al voltant de la IA. Després de repassar detingudament les diferents iniciatives i programes, conclou que és moment d’unir esforços, buscar sinèrgies i compartir visions. Junts, tant institucions públiques –la Comissió Europea i els governs– com el sector privat, les ONG i la societat civil, poden contribuir a que Europa sigui capaç d’atreure, retenir i cultivar el talent, de donar suport i incentivar la investigació i innovació en IA i d’impulsar l’adopció de la iA en el teixit empresarial i en les administracions publiques per millorar la qualitat de vida de tots i totes els que viuen al Vell Continent. Si no ho fan, el nostre paper com europeus en un món global del segle XXI pot quedar reduït a l’enyorança dels temps passats d’esplendor.

Owen Jones The Covid vaccine will benefit humanity – we should all own the patent

L’autor destaca que l’esperança de disposar ben aviat d’una vacuna que ens alliberi de la perllongada misèria econòmica provocada per la pandèmia de coronavirus és molt important però que no hem d’ignorar tampoc els tripijocs de la indústria farmacèutica. La mateixa vacuna experimental de Pfizer / BioNTech utilitza una tecnologia punteres de proteïnes que ha estat desenvolupada pel govern dels EUA. É as dir que sense la intervenció de l’Estat, aquesta vacuna probablement no s’hauria desenvolupat tan ràpidament. Paral·lelament, mentre cada dia moren prop de 10.000 persones a tot el món a causa de la COVID-19, el fet que CEO de Pfizer tot aprofitant les notícies sobre la vacuna hagi venut 5,6 milions de dòlars en accions hauria de causar alguna cosa més que malestar entre la ciutadania. Bàsicament, les empreses farmacèutiques són monopolis mundials, als quals se’ls dóna el dret de cobrar el que el mercat estigui disposat a pagar pels nous medicaments que produeixen, segons afirma Nick Dearden de Global Justice Now, tot demanant que se suspenguin les patents de la vacuna de Pfizer. En efecte, les patents atorguen als laboratoris drets exclusius per a fabricar i vendre els seus medicaments durant 20 anys, impedint el subministrament de versions genèriques més barates. En definitiva, Owen Jones apunta que ens hem d’alegrar que una vacuna pugui estar ràpidament disponible, però que cal estar molt vigilants respecte d’una indústria farmacèutica tan disfuncional com moralment en fallida.

Anjana Ahuja Why Covid-19 vaccines offer cause for hope and concern

L’autora ressenya en aquest articles els clarobscurs relacionats amb l’anunci de la propera posada en circulació de dues vacunes per al coronavirus que presenten una eficàcia de més del 90%. No obstant això, considera que la lletra petita matisa l’eufòria inicial: els resultats s’ha donat a conèixer mitjançant un comunicat de premsa de Pfizer, no en un article científic; es desconeix quant temps dura la immunitat o si els símptomes dels que van contreure la COVID-19 eren lleus o greus; no s’ha revelat l’eficàcia de la vacuna en els grups de major edat, que són els objectius clau de qualsevol estratègia de vacunació. Tampoc no se sap si la vacuna frena la transmissió i alleuja els símptomes de la malaltia. Paral·lelament també hi ha els problemes logístics. La vacuna de Pfizer necessita temperatures ultrafredes per mantenir-se estable i s’haurà de transportar en maletes especials, folrades amb gel sec i rastrejadors GPS, cadascuna d’elles amb capacitat per emmagatzemar 5.000 dosis a una temperatura de -70˚C durant deu dies, sempre que no s’obrin més de quatre vegades. Aquesta primera bona notícia va ser seguida al cap de pocs dies per l’anunci de Moderna afirmant que la seva vacuna tenia una eficàcia de gairebé el 95%. Les dades de la companyia nord-americana mostren que la vacuna sembla funcionar bé en persones grans i que frena la gravetat de la malaltia. La vacuna de Moderna té com a avantatge sobre la de Pfizer la seva practicitat: pot ser emmagatzemada durant sis mesos a -20˚C i, un cop descongelada es pot conservar durant un mes en una nevera. Finalment, l’autora també destaca que existeixen imperatius pràctics per mantenir viva la carrera de les vacunes tot i els primers avenços de Pfizer i Moderna: l’intent de derrotar la COVID-19 no és un esforç nacional, sinó mundial que exigeix ​​milers de milions de dosis, més enllà de l’abast de qualsevol fabricant. El món necessita no només una vacuna sinó tantes com la ciència pugui crear.

Donato Paolo Mancini Vaccine contracts shrouded in secrecy despite massive public funding

L’autor d’aquest article publicat al Financial Times alerta del fet que els contractes relacionats amb la compra de vacunes per part dels governs i de les institucions internacionals es mantenen en secret tot i l’enorme finançament públic que han rebut els laboratoris farmacèutics.A principis d’aquest any, Sandra Gallina, l’encarregada de comprar les vacunes contra el coronavirus per a la UE va comparèixer davant del Parlament Europeu on va rebrer les crítiques dels eurodiputats que reclamaven una major transparència en els contractes d’adquisició confidencial amb laboratoris, ja que la contractació és considerada per molts com un procés massa opac, donat els diners i el nombre de vides en joc. Tot i això, encara se sap molt poc sobre els termes dels contractes de vacunes que la UE ha signat amb grups farmacèutics com AstraZeneca, Pfizer-BioNTech, Sanofi-GlaxoSmithKline i CureVac. En efecte, els contractes d’adquisició de medicaments són sempre confidencials i les empreses poques vegades revelen informació comercial. No obstant això, atesos els nivells sense precedents d’inversió pública en el desenvolupament de les vacunes contra la COVID-19, nombrosos grups de la societat civil i alguns polítics han argumentat que s’hauria d’haver fet una excepció i publicar més informació.

back to top