Diari de les idees 37
12 febrero 2021

Ideas de actualidad

Hace un año irrumpían en los medios de comunicación y en las redes sociales las primeras noticias sobre la propagación del nuevo coronavirus surgido a finales de 2019 en China y que impactaba con rapidez en Europa y otras regiones del mundo. Esta nueva edición del Diari de les idees aparece cuando desgraciadamente la COVID-19 todavía está bien presente alterando formas de vida, sistemas económicos, relaciones sociales y ordenamientos políticos, en un contexto marcado por las dificultades del proceso de vacunación a gran escala. Un contexto que, con respecto a Catalunya, viene determinado por las elecciones al Parlamento de este 14 de febrero que, seguramente, marcarán el rumbo del país a lo largo de los próximos años.

Empezando con nuestro repaso habitual, en el ámbito de las relaciones internacionales destacamos un artículo publicado por Azeem Ibrahim en Foreign Policy donde confía que 2021 sea el año en que los estados liberales democráticos empiecen a ganar la lucha contra la extrema derecha y los movimientos populistas. Los estados occidentales tienen que empezar a replantearse las reglas del debate político, sobre todo en las redes sociales, donde el discurso es<A[es|está]> cada vez más violento, polarizador y desinformado. El gran activo de los sistemas políticos democráticos en esta lucha radica en su legitimidad y resiliencia institucional en un momento en que<A[donde|dónde]> debido a los efectos de la pandemia los modelos autoritarios de estados como<A[como|cómo]> China o Rusia pueden parecer más eficientes para<A[por|para]> un ejercicio centralizado de todos los resortes del poder. Menos optimista se muestra Mas de Xaxàs que en un artículo muy crítico en La Vanguardia advierte que la COVID-19 ha derrotado el mundo. Un año después de que la OMS decretara la alerta mundial, más de 101 millones de casos y más de 2,2 millones de muertos<A[muertos|muertes]> son prueba suficiente de un fracaso que ha sido muy determinado por el egoísmo de las naciones ante un problema global y la politización de la pandemia, que ha hecho fracasar cualquier intento de definir una estrategia global.

Un escenario global donde las relaciones internacionales vienen marcadas por<A[por|para]> el sello de la nueva administración norteamericana y las dudas sobre cómo<A[como|cómo]> evolucionarán sus relaciones con China y la Unión Europa. Con respecto a las relaciones con China, Nicholas Kristoff en el New York Times y Stephen Walt en Foreign Policy auguran tiempos difíciles. En efecto, a finales de enero el presidente chino Xi Jinping pronunció un discurso en el Foro Económico Mundial de Davos, esforzándose por retratar China como una gran potencia benevolente que se ocupa de los intereses de la humanidad. Por descontado, las garantías de Xi se tienen que tomar con un escepticismo considerable. Por otra parte en The Atlantic Tom McTague analiza la reconfiguración de la política exterior norteamericana en el contexto de las relaciones con Europa. Después de cuatro años de Donald Trump, la nueva administración tendrá que superar el escepticismo europeo sobre la capacidad norteamericana de afrontar los grandes retos a los que se enfrenta el mundo. La Europa actual ya no está dispuesta a consultar los Estados Unidos antes de tomar iniciativas y establecer su propia estrategia, como ha reconocido el asesor de seguridad nacional de Biden, Jake Sullivan, que define en Foreign Affairs las grandes líneas de la política exterior que intentará aplicar al nuevo presidente.

Una política que también deberá tener en cuenta la situación de otra región del mundo donde los EE.UU. han ejercido tradicionalmente una gran influencia como es América Latina que, como revela Stanley Stuenkel en la misma revista, está pasando por una profunda crisis en diferentes niveles. En efecto, la región está fracturada por nuevas divisiones ideológicas y por el aumento de la pobreza. Y mientras la nueva administración Biden trabaja para restablecer la política regional norteamericana en una dirección más positiva, también se tiene que preparar para un escenario en que la desigual recuperación económica de América Latina y el ritmo lento de vacunación espoleen la reanudación<A[reanudación|recuperación]> de la conflictividad política que sacudió Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Haití, Honduras y Nicaragua en 2019. En definitiva, es muy probable que la democracia en América Latina se vea sometida a una presión creciente en los próximos meses y años.

Las elecciones al Parlament de Catalunya del 14 de febrero centran la atención en el ámbito de la política catalana, unas elecciones que Josep Ramoneda define en El País como las elecciones del cansancio. En efecto, la pandemia y la larga resaca de la crisis nacida en octubre de 2017 marcan unas elecciones con una alta carga de fatiga. Desde hace tres años el conflicto catalán se ha instalado en una fase de estancamiento nociva para todos: Catalunya corre el peligro de instalarse en una fase de desánimo, bloqueo, frustración e impotencia y la dinámica política de España, ante la incapacidad para proponer una solución ambiciosa, puede entrar en bucle y los efectos del conflicto condicionar su estabilidad. El Gobierno español va posponiendo cualquier avance y pone de manifiesto los desajustes de un régimen donde reina la confusión de poderes entre política y justicia. Todo indica que de las urnas sólo puede salir una mayoría de los partidos independentistas hoy en abierta disputa o una mayoría de izquierdas nada fácil de articular. En este sentido, Lola Garcia trata de proyectar desde las páginas de La Vanguardia diferentes escenarios postelectorales. Casi todos los partidos consideran que un gobierno independentista es el que tiene más posibilidades de salir adelante. Si los dos partidos suman mayoría absoluta, sería una operación relativamente fácil y rápida. Pero es muy posible que necesiten el apoyo<A[apoyo|soporte]> de la CUP y, en este caso, la situación se complica. Si ERC o Junts ganan las elecciones, también pueden plantearse gobernar en solitario buscando el apoyo<A[apoyo|soporte]> del resto de fuerzas desde fuera. Es un escenario poco plausible y de poca estabilidad. Si ERC gana también podría gobernar con Junts en un esquema inverso al actual, con un reparto de carteras en función de la distancia que haya entre las dos formaciones el 14-F. El gobierno resultante podría ser más estable que el actual si no necesita de la CUP. Habrá que ver si finalmente si se produce un “efecto Illa” y el PSC obtiene un buen resultado. Si se produjera su victoria, lo más probable es que a los socialistas les pase lo mismo que a Ciudadanos y no puedan gobernar, aunque la intención de Illa, en este caso, sería presentarse a la investidura.

Si la pandemia marcará en buena medida las elecciones en Catalunya, también está teniendo un impacto muy importante en la política europea, muy especialmente en relación con el proceso de vacunación. Como apunta David Herszenhorn en Politico, el ritmo lento así como los problemas de producción y distribución de las dosis suministradas por los principales laboratorios han puesto a la Comisión y muy especialmente a su presidenta Ursula von der Leyen en el ojo del huracán. En la misma línea, Máriam Martínez-Bascuñán en La Vanguardia y el diario The Economist analizan la geopolítica de las vacunas y nos recuerdan que el orden internacional es la ley de la selva, y que Europa no puede ser una tierna paloma tratando de sobrevivir en medio de la anarquía global. La idea de la Comisión de centralizar la compra y distribución de la vacuna es una de las operaciones de más alto voltaje político que ha emprendido la Unión Europea en décadas y, sencillamente, no puede salir mal. Estos días, muchos han pensado que, yendo solos, Alemania y Francia habrían conseguido lo mismo que el Reino Unido. Y quizás no les falte razón. Pero ¿qué pasaría con los países de renta media y baja en una carrera desenfrenada por el acceso a la vacuna?, Europa es un proyecto que todavía aspira a una cierta equidad. Es el momento de que la UE demuestre su capacidad para negociar y competir en la dimensión geopolítica, asegurando el acceso rápido a la vacuna y evitando que las multinacionales le ganen la partida.

La sacudida provocada a todos los niveles por la pandemia de COVID-19 también afecta a la salud de la democracia y su estabilidad tal como argumente Mantovi en la revista Contexto. El nacionalismo de extrema derecha emerge como respuesta falaz a situaciones de crisis, el chivo expiatorio de la inmigración es explotado mientras no se cuestiona la precarización laboral del capitalismo extractivo. Es por lo tanto necesario defender el sistema democrático y en este sentido los medios de comunicación tienen un papel relevante tal como señalan Christian Ruggiero y Achilleas Karadimitrou en MicroMega, donde se plantean como el periodismo actual podría reforzar la dinámica democrática. Desde su punto de vista, eso pasa por recuperar un periodismo de calidad, reforzar la formación de los periodistas, mejores condiciones laborales y un periodismo independiente que no dependa de grupos de poder empresarial o político.

Otro ámbito donde se determinará el futuro de las democracias es el mundo digital como asevera Shoshanna Zuboff en el New York Times. La tecnología domina la esfera económica y la nueva civilización digital en que la posesión y gestión de grandes cantidades de información determina quién tiene el poder real. También alerta de que la fase de “caos epistémico” que estamos viviendo socava la gobernanza democrática, que se caracteriza por el predominio de la cantidad sobre la calidad y donde<A[donde|dónde]> la ausencia de criterio cualitativo para la circulación de la información en redes sociales da pie a la campañas de desinformación que pueden culminar en situaciones como el asalto al Capitolio del mes de enero por parte de partidarios del antiguo presidente norteamericano. Paralelamente, en una entrevista en La Vanguardia, Slavoj Žižek analiza los cambios que ha experimentado la sociedad durante la pandemia, las ansias de “nueva normalidad”, los confinamientos, los movimientos negacionistas y las nuevas políticas que podría generar la pandemia. Destaca que la actual pandemia se ha ido convirtiendo progresivamente en un conflicto de visiones globales sobre la sociedad. Al inicio, parecía como si prevaleciera un cierto tipo de solidaridad básica, pero esta solidaridad ha dado paso a una intensa lucha fraccional y cultural en la que se intercambian principios morales antagónicos como si fueran arma arrojadizas. También denuncia la manera cómo la pandemia ha afectado a la economía. Por una parte, ha forzado las autoridades a acciones que casi apuntan al comunismo: una forma de renta básica universal, sanidad para todo el mundo. Pero es sólo una cara de la moneda. Paralelamente hay las grandes corporaciones que siguen incrementando su riqueza mientras que al mismo tiempo muchos sectores económicos son rescatados por los Estados.

Adam Tooze advierte en Social Europe de la gran ineficiencia económica europea. Si bien es cierto que las respuestas de la Unión a la hora de hacer frente a las diversas crisis, tanto en el ámbito social como<A[como|cómo]> económico, han sido relativamente efectivas (paquete de medidas Next Generation EU, las negociaciones sobre la deuda o la puesta en marcha del Green Deal), la recesión económica europea es una realidad y los indicadores así lo demuestran: el año 2020 el PIB europeo ha caído un 7,6%, bastante más de lo que lo hizo durante la crisis financiera del 2008. Una recesión que no ha hecho más que incrementar las desigualdades como Simon Jenkins denuncia en The Guardian. En efecto, según Oxfam la fortuna de las diez personas más ricas del mundo ha aumentado en 400.000 millones de libras esterlinas desde el comienzo de la pandemia. Con esta cantidad se podría vacunar a todos los adultos de la Tierra, así como restablecer para las personas más pobres los ingresos perdidos en el 2020. Las políticas económicas actuales, pues, han permitido a una élite súper rica acumular riqueza en medio de la peor recesión desde la Gran Depresión, mientras que millones de personas se esfuerzan por sobrevivir. En este contexto, es relevante señalar que buena parte de los economistas, ya sean de izquierdas o de derechas han llegado a la conclusión de que la brecha entre países ricos y pobres, así como entre ricos y pobres dentro de una misma sociedad, es desestabilizadora y peligrosa para la democracia.

Queremos destacar en medio de la negatividad de la pandemia algún elemento de optimismo en las cuestiones medioambientales con la extensión de las energías renovables. Vivek Wadhwa y Alex Salkevero revelan en Foreign Policy que casi sin ninguna excepción, la energía renovable es ahora más barata que la producida a partir de combustibles fósiles. Así, el año pasado los precios de las baterías para vehículos eléctricos y placas solares cayeron, con lo cual los coches eléctricos e híbridos son cada vez más baratos que los coches tradicionales. Paralelamente, el coste de la energía solar ha disminuido un 99% a lo largo de las últimas cuatro décadas, lo cual contribuirá a ayudar a disminuir las emisiones mundiales de carbono mediante el uso de fuentes de energía renovables. Asimismo, la caída del coste de la energía verde y la flexibilidad inherente a sus modos de producción permitirán pronto a la India y África coincidir con Occidente en la generación de energía. Asimismo, Léah Boukobza señala en la revista Slate que según el reciente informe The European Power Sector in 2020: Up-to-Date Analysis donde<A[donde|dónde]> the Electricity Transition, en 2020 la Unión Europea ha generado por primera vez más energía a partir de biocombustibles que de combustibles fósiles. El año pasado el 38% de la demanda de electricidad se satisfizo con energías renovables (eólica, solar, hidráulica, biomasa), contra un 37% con combustibles fósiles. El rápido crecimiento de las energías eólica y solar ha acelerado el descenso del carbón, cuya producción cayó un 20% al año pasado. Finalmente, en el ámbito de la innovación y de las nuevas tecnologías, destacamos un artículo publicado en The Economist donde se analiza el impacto de los microchips en las relaciones internacionales en tanto que el incremento exponencial de la demanda les han convertido en un tema clave de política exterior y en la disputa entre los Estados Unidos y China para ser la potencia hegemónica mundial. Actualmente, el mercado de los microchips representa un duopolio: por una parte, las grandes empresas americanas de Silicon Valley, y de la otra, las grandes corporaciones chinas controladas por el gobierno. Así pues, parece que los microchips podrían convertirse fácilmente en el detonante de un nuevo conflicto. Por otra parte, Niklas Maak señala en la Frankfurter Allgemeine la vertiente oscura de los algoritmos. La cantidad de datos que dejamos en las redes es impresionante, y estos muchas veces son utilizados para definir y programar algoritmos, algunos de los cuales están programados para conducir las nuevas generaciones hacia donde interese para mantener el actual estatus quo social, político y económico. Se trata de una influencia indirecta, donde el mito de la libre elección juega un rol importante. Y ya para acabar, el Financial Times destaca que la capacidad de la red de internet en el África está mejorando, es cada vez es más rápida, más densa y sobre todo más local, llegando a los lugares<A[lugares|sitios]> más inhóspitos. Eso está atrayendo cada vez más empresas proveedoras que ven el África como un mercado todavía por explotar. Empresas como Google o Facebook están construyendo infraestructuras en la zona, como por ejemplo una línea submarina de internet que va desde Lisboa hasta Ciudad del Cabo. Sin embargo, todavía se necesita más, y es que el coronavirus ha dejado patente las carencias del sistema en el África donde la conexión es a menudo precaria y el acceso a la red sigue siendo caro. Uno de los objetivos por lo tanto es llevar hubs en red al África con el fin de mejorar la conexión, especialmente en las zonas interiores del continente

more/less text

Política internacional y globalización

Azeem Ibrahim This Is the Year Democracies Fight Back

El 2021 ha de ser l’any en què els estats liberals democràtics comencin a lluitar contra l’extrema dreta i els autoritaris dins i fora, declara Ibrahim. Després que Occident guanyés la Guerra Freda, els demòcrates liberals occidentals van deixar de defensar aquesta forma de governar perquè consideraven que la superioritat del seu model s’havia fet evident. Però algunes suposicions liberals sobre com funciona el món van resultar ser falses: per exemple, la suposició que més llibertat d’expressió portaria automàticament al final de les males idees i al triomf de les bones. Aquest any, els feixistes nord-americans han utilitzat plataformes convencionals per organitzar-se i coordinar-se fins a una insurrecció al Capitoli, a Washington, i els liberals segueixen tenint un debat sobre com abordar la llibertat d’expressió en línia. Els estats occidentals han de començar a replantejar-se les regles de la conversa política, sobretot a les xarxes socials, on el discurs polític és cada vegada més violent, polaritzador i desinformat. Ibrahim afirma que l’orientació granular de missatgeria política hauria de ser il·legal. Tots els anuncis polítics haurien de ser públics, rastrejables per a particulars i campanyes, de manera que no permeti ofuscar la propietat i la responsabilitat dels missatges que publiquen els polítics i els activistes i ser coherents en totes les plataformes. A més, per acabar amb els atacs a la democràcia des de fora —i per donar espai per concentrar-se en atacs des de dins— els governs occidentals han d’imposar costos proporcionals als actors estrangers. L’objectiu no ha de ser el derrocament de l’ordre polític a Moscou i Pequín. Tot el que ha de fer Occident és desplegar aquestes mateixes estratègies epistèmiques, òbviament amb els ajustaments tàctics necessaris rellevants per al seu entorn cultural, polític i mediàtic respectiu. Segons Ibrahim, l’ordre polític democràtic té molta més profunditat i resistència institucional que els règims precaris fomentats per aquests governs centralitzats i autoritaris, de manera que aquests règims són molt més vulnerables a aquestes tàctiques.

Xavier Mas de Xaxàs La covid ha derrotado al mundo

En un article molt crític, l’autor denuncia que la COVID-19 ha derrotat el món. Un any després que l’OMS decretés l’alerta mundial, més de 101 milions de casos i més de 2,2 milions de morts són prova suficient d’aquest fracàs. Tots els errors comesos per contenir la pandèmia poden agrupar en dos grans blocs: l’individualisme de les nacions davant d’un problema global i la politització de la pandèmia. Fins a l’aparició de la COVID-19, les pandèmies es tractaven des d’una perspectiva estrictament científica. No obstant això, les acusacions de Trump contra la Xina, país on es va originar el virus, així com el menyspreu als científics que va demostrar el propi Trump i molts altres líders populistes, va aconseguir que la política s’imposés a la ciència. D’altra banda, a penes hi ha hagut cooperació entre països. L’individualisme nacionalista ha impedit aplicar una estratègia global. Els estats van pugnar pel material sanitari a l’inici de la pandèmia igual que ara pugnen per les vacunes. Dels més de 70 milions de vacunes administrades fins ara, cap no s’ha posat en països de rendes mitjanes i baixes. Cap a l’Àfrica, per exemple. Els països rics han tancat acords prioritaris amb els laboratoris farmacèutics, incrementant una desigualtat que la crisi climàtica i les guerres ja havien exacerbat.

Stephen M. Walt Xi Tells the World What He Really Wants

El 25 de gener, el president xinès Xi Jinping va pronunciar un discurs al Fòrum Econòmic Mundial de Davos, que Stephen Walt descodifica a Foreign Policy com a un resum pràctic de com la Xina vol ser vista pels altres. Totes les grans potències intenten atreure suport i minimitzar l’oposició presentant-se en una llum positiva. La Xina de Xi no és una excepció i s’ha esforçat considerablement per retratar la Xina com una gran potència benvolent que només té al cap els interessos de la humanitat. Per descomptat, les garanties de Xi s’han de prendre amb un escepticisme considerable. A part de les seves evidents inconsistències, hi ha una raó fonamental per considerar el discurs de Xi amb certa reserva. Com ho han afirmat durant molt de temps els estudiosos realistes, és difícil (i potser impossible) treure conclusions fiables sobre les intencions d’un altre estat. La qüestió no és que els estats intentin enganyar-se els uns als altres ni que els líders nacionals mai no diguin el que volen dir. La qüestió és que és difícil estar segur de si alguna declaració o promesa en particular és autèntica o no. A més, fins i tot quan els alts funcionaris manifesten els seus objectius o desitjos de manera oberta i honesta, aquestes intencions sempre es poden revisar a mesura que canvien les circumstàncies. La història recent de la Xina és una il·lustració perfecta d’aquesta tendència.

Nicholas Kristoff Biden’s Nightmare May Be China

Kristof considera que els propers anys representen un dels majors riscos des que va començar a cobrir les relacions entre els Estats Units i la Xina als anys vuitanta, en part perquè Xi és un assetjador massa segur de la seva força que creu que els Estats Units estan en declivi. Dins d’aquest context, l’autor expressa les seves principals consideracions. Primer, els nord-americans acostumen a exagerar les amenaces, com en el cas de la seva competició amb el Japó als anys 70. Segon, admet que algunes de les crítiques formulades per Xi als EUA són merescudes. Tercer,  cal fer la distinció entre Xi i la Xina. Els alts funcionaris xinesos denuncien el president xinès en converses privades i, per tant, cal evitar insultar tot el país i obligant així els funcionaris a fer pinya amb el seu líder. Quart, Biden haurà de gestionar la relació amb Xi i reduir el risc de la guerra, tot denunciant al mateix temps el genocidi cultural a Xinjiang i reforçant els llaços amb Taiwan.

Jake Sullivan More, Less, or Different? Where U.S. Foreign Policy Should—and Shouldn’t—Go From Here

Jake Sullivan fa una crítica de les teories que elaboren Stephen Walt i John Mearsheimer sobre la política exterior dels Estats Units. Argumenta que ambdós autors només critiquen la política exterior, sense fer propostes convincents que puguin servir. Afegeix la manca de distinció entre els fracassos per errors clars i d’aquelles decisions imperfectes pròpies d’un àmbit incert com és la política exterior. Tant Walt com Mearsheimer segueixen una posició realista i critiquen la política exterior en els seus respectius llibres. Walt, ataca al que denomina com a comunitat de la política exterior, i el segon conclou que l’estratègia d’hegemonia liberal dels EUA ha fracassat. Walt critica la comunitat de la política exterior, que són tots aquells que participen en la creació i consecució de la política exterior dels EUA, ja que els seus integrants fan participar als Estats Units a l’exterior per constituir una estratègia de creació de treball per a ells mateixos. Sullivan contraataca aquesta visió dient que Walt que mai ha treballat al servei de política exterior dels EUA desconeix realment el que es fa, i que realment el treball d’aquest grup és difícil i topa amb grans reptes tant interns com externs. La darrera part de l’article tracta el futur de la intervenció humanitària. Tant Walt com Mearsheimer critiquen les intervencions dels EUA al passat. Walt, però, ofereix uns criteris per a l’ús de la força per part dels EUA per evitar guerres, genocidis o persuadir a d’altres nacions a millorar el seu respecte pels drets humans. Sullivan respon que els mateixos criteris que utilitza Walt, són els que la comunitat de la política exterior utilitza, i posa com a exemple Líbia i Síria. Sullivan conclou dient que la cooperació entre els teòrics i la comunitat de la política exterior hauria de ser més fluida per a poder enriquir la política amb el coneixement d’uns i d’altres. D’aquesta forma ambdós podran col·laborar per a tractar millor les difícils qüestions que la política exterior proposa.

Tom McTague John Biden Has a Europe Problem

L’autor analitza la reconfiguració de la política exterior nord-americana en el context de les relacions amb Europa. Després de quatre anys de Donald Trump, la nova administració ha de superar l’escepticisme sobre la capacitat nord-americana d’afrontar les grans proves que a les quals s’enfronta el món, com ara l’ascens de la Xina com a superpotència del segle XXI, la proliferació de les armes nuclears i l’emergència climàtica. A aquesta llista s’hi pot afegir un nou repte: reforçar l’aliança transatlàntica. Poques setmanes abans del relleu a la Casa Blanca, la Unió Europea i la Xina van signar un nou acord econòmic. Es tracta que Europa compleixi el paper global que ha exercit com a “superpotència reguladora”, exportant i defensant els seus valors a través de la seva dimensió econòmica. Tot i així, no és així com es veu l’acord a Washington. La negativa d’Europa a esperar fins al traspàs de poder a Washington és un indici de fins a quin punt el món ha canviat des que Biden era vicepresident govern. L’Europa actual ja no està disposada “consultar” els Estats Units abans de signar un acord d’aquesta importància, com va demanar l’assessor de seguretat nacional de Biden, Jake Sullivan.

Alexandria Ocasio-Cortez Estar en el Capitolio y dudar de si un agente te va a ayudar o te va a hacer daño es bastante traumático

En aquesta entrevista, la congressista demòcrata Alexandria Ocasio-Cortez ens explica com aquesta va viure l’assalt al capitoli, ho descriu com un episodi traumàtic on, per primer cop en la seva vida, va sentir la mort més prop que mai. A més d’utilitzar els esdeveniments com excusa per trencar amb el tabú de la salut mental, tot recordant que tenir cura d’ella també és salut, i per consegüent, aquesta hauria de contemplar-se també en les polítiques públiques. En la seva intervenció, Ocasio també elabora una anàlisi del rerefons de l’assumpte, puix els successos ens deixen constància de què alguna cosa està anant malament en aquest sistema; on portat per l’ànsia de poder i la supremacia blanca, l’estat de dret i la democràcia esdevenen secundaris. Quedant així al descobert que l’efectivitat de la supremacia blanca en política no és ni més ni menys que un mite; perquè allà on la violència sempre és el camí; la destrucció esdevé la norma, i quin sentit té governar una societat destruïda? La supremacia blanca està condemnada al fracàs, tot i això, la radicalització del país és una realitat i els traïdors de la democràcia multiracial cada cop en són més; Dominats pel discurs individualista i de la immediatesa, aquests han après a fer ús de la violència com mitjà per aconseguir els seus objectius personals a curt termini. I aquí és on la congressista acaba el seu discurs fent una crida a tot el poble, deixant constància de l’emergència que suposa acabar amb aquesta radicalització, la mateixa que va esborrant de mica en mica la democràcia. Aquella democràcia; una de les més antigues del món, una de les més respectades que necessita ser rescatada, ignorant que aquest rescat únicament es produirà si no és mitjançant l’acció conjunta.

Mohammad Javad Zarif Iran Wants the Nuclear Deal It Made

Els Estats Units no poden desfer fàcilment els danys que han provocat les seves accions a la regió del golf Pèrsic. Però la nova administració de Biden pot abordar un error important del seu predecessor, segons Javad Zarif, i és la retirada de Trump el 2018 de l’acord nuclear de l’Iran. L’autor demana a Biden que elimini totes les sancions imposades des que Trump va assumir el càrrec i que intentés tornar a complir l’acord nuclear del 2015 sense alterar els seus termes acuradament negociats. Les sancions que l’administració Trump va imposar han fet gairebé impossible que l’Iran importi fins i tot els articles necessaris per fer front a la pandèmia COVID-19. El pais ha augmentat significativament les seves capacitats nuclears des del maig del 2019, però ho ha fet en plena conformitat amb el paràgraf 36 de l’acord nuclear, subratlla l’autor, que permet a l’Iran “deixar de complir els seus compromisos” en virtut de l’acord si un altre signatari deixa de realitzar els seus propis. Javad Zarif demana als EUA que faci esmenes. Al seu torn, l’Iran revertiria totes les mesures correctores que ha pres arran de la retirada de Trump de l’acord nuclear. L’autor critica la ingerència dels països occidentals a la regió i afirma que la zona del golf Pèrsic necessita un mecanisme regional inclusiu per fomentar la diplomàcia i la cooperació i reduir el risc d’errades i conflicte. El 2019, Iran va presentar l’Hormuz Peace Endeavour, també conegut com HOPE, a l’Assemblea General de les Nacions Unides. L’autor subratlla que tots els estats litorals del golf Pèrsic, sense excepció, han d’estar inclosos en qualsevol esforç regional, i els actors regionals i externs han de reconèixer i respectar els drets legítims nacionals, els interessos i les preocupacions de seguretat de tots.

Sascha Hach Den Aufstand der nuklearwaffenfreien Staaten müssen wir ernst nehmen

El passat 22 de gener, entrà en vigor el primer tractat multilateral de desarmament nuclear; on es prohibeix desenvolupar, adquirir, emmagatzemar, utilitzar o amenaçar amb armes nuclears. Tot i això, les seves implicacions i la seva efectivitat han estat altament qüestionades puix el boicot de les grans potències poderoses (potències nuclears) és una realitat. Mes la seva importància és decisiva i tenir-lo en consideració és essencial. D’una banda, degut a l’intens rerefons simbòlic del tractat, esdevenint acte de rebel·lió en contra d’un ordre global jeràrquic, on allò que defineix la teva posició són les respectives capacitats nuclears. De l’altra, el tractat com a senyal que deixa veure el canvi en el panorama internacional. On el declivi dels Estats Units i l’emergència de noves potències mundials, han portat als estats més febles a rebel·lar-se en contra del status quo. Sascha Hach acaba fent una crida a l’emergència que suposa el desarmament nuclear, aquesta adopta una posició optimista, on l’ascens al poder de Biden i la configuració de la seva política exterior de defensa, ens revelen que el desarmament nuclear podria ser una realitat molt més propera de la que ens pensàvem.

Joshua Yaffa Navalny’s Long-Running Battle with Putin Enters a New Phase

Des de les pàgines de The New Yorker l’autor examina l’onada dr protestes que s’ha desfermat a Rússia des del retorn de l’opositor Aleksei Navalny fa unes setmanes i considera que aquest és un problema que ha estat creat pel propi Putin. En efecte, res d’això no hauria passar si el president rus no hagués supervisat -o almenys conspirat per ocultar- una operació de la policia secreta per matar Navalny. Abans de l’intent d’assassinat, Navalny era una figura popular i influent, però no una amenaça existencial. Avui en dia, el sistema Putin encara està molt lluny d’estar en perill imminent, però l’oposició organitzada està creixent cada vegada més. La qüestió ara és radica en l’elit governant, allunyada de la societat real i aferrada al poder des de fa vint anys, té la suficient destresa per sortir del problema que ella mateixa ha creat.

The Guardian On the Arab Spring, a decade on: a haunting legacy

L’editorial de The Guardian reflexiona sobre les repercussions positives i negatives de la primavera àrab deu anys després de començar amb l’enderrocament de la dictadura de Tunísia encapçalada per Zine El Abidine Ben Ali. Aquesta història d’èxit va provocar protestes en altres països àrabs, derrocant dictadures com la de Hosni Mubarak a Egipte i Muamar el Gadafi a Líbia. Però les conseqüències no han estat tan democràtiques com es podria esperar: Egipte es troba actualment en plena crisi de drets humans i Líbia en una guerra civil. Síria encara no ha superat el brutal règim de Bachar al Assad. Pel que fa a les repercussions internacionals, la primavera àrab ha influït molt més enllà del món àrab, fins i tot associada a l’augment de la repressió a la Xina. Els milions de persones desplaçades per l’autoritarisme i la guerra al món àrab s’enfronten a l’augment del populisme nacional anti-immigrant a Occident. A més, països com Rússia, Turquia, Iran, Aràbia Saudita i els Emirats Àrabs Units han utilitzat aquests estats i la seva lluita per l’autodeterminació com a peons geopolítics. Els països occidentals han seguit venent armes i tirant el seu pes darrere de dèspotes o suposats homes forts a l’Aràbia Saudita, Egipte, Líbia i altres llocs, fent els ulls grossos als abusos dels drets humans i confiant que l’autoritarisme proporcionarà seguretat. Però deu anys després que la primavera àrab va sacsejar el món, aquest editorial de Guardian troba que també hi ha aspectes positius, tant a nivell local com internacional. Les recents revoltes a Algèria i el Sudan han posat fi a presidències de llarga durada i l’Iraq, el Líban i Tunísia coneixen importants moviments de protesta. La Casa Blanca que suspèn la venda d’armes acordada per Donald Trump a Riad és, potser, un signe esperançador. Qualificant la primavera àrab com a “afers sense terminar”, l’article conclou amb la nota esperançadora que la justícia i la llibertat poden arribar a ser un dia a l’abast de qui hagi decidit lluitar per elles.

Masha Green Why an Israeli Human-Rights Group Calls Israel an Apartheid Regime

B’Tselem, una organització israeliana líder en defensa dels drets humans, va publicar un document de posició que denunciava el règim israelià d’apartheid. La seva justificació per anomenar aquest règim “apartheid” era quàdruple. En primer lloc, argumenten que el dret a la ciutadania israeliana està injustament esbiaixat a favor del poble jueu sobre els palestins. En segon lloc, critiquen els «agosarats i obscurs procediments legals dels governs israelians per expropiar la terra dels palestins […] tot fomentant la construcció i altres usos de la terra pels jueus». En tercer lloc, el document de B’Tselem afirma que els no ciutadans palestins s’enfronten a restriccions injustes de mobilitat dins i fora dels territoris controlats per Israel. Finalment, aquest document assenyala que a «cinc milions de palestins desautoritzats» se’ls nega el dret a votar i protestar. El paral·lelisme entre l’antic règim sud-africà d’apartheid i la situació a Israel té les seves limitacions. Els aspectes menuts de la divisió racial són rars a Israel. En lloc d’això, B’Tselem se centra en el «gran apartheid» o en les àmplies polítiques i lleis que fan que la vida quotidiana dels jueus i dels palestins sigui totalment diferent. Dues coses van empènyer B’Tselem a utilitzar finalment el terme “apartheid”: en primer lloc, la Knesset va adoptar una llei d’estat nació el 2018 que estableix que Israel és un estat del poble jueu. En segon lloc, el 2020, el primer ministre Benjamin Netanyahu, aparentment encoratjat per l’administració Trump, va anunciar els plans per annexionar formalment parts de Cisjordània, que està sota ocupació israeliana des del 1967. L’autor parla d’un desdoblament informal de l’estat israelià a ulls de la seva població: per una part, un règim democràtic, i de l’altra banda, un règim d’extrema repressió. Per descomptat, no hi ha cap garantia que la declaració de B’Tselem permeti el canvi, tot i que ha enfurismat el govern i ha obert l’organització als atacs de la poderosa dreta israeliana.

Oliver Stuenkel Latin America’s Darkest Hour

Amèrica Llatina està fracturada per noves divisions ideològiques i per l’augment de la pobresa. I mentre la nova administració Biden treballa per restablir la política regional nord-americana en una direcció més positiva, també s’ha de preparar per a un pitjor escenari en què la desigual recuperació econòmica d’Amèrica Llatina i el ritme lent de vacunació esperonin la represa dels disturbis polítics a gran escala que van sacsejar Bolívia, Xile, Colòmbia, Equador, Haití, Hondures i Nicaragua el 2019. D’altra banda, l’amenaça d’un augment de la inestabilitat a Amèrica Llatina es veu agreujada amb un trencament quasi total de la cooperació regional. Els reptes més urgents de la regió, des de la pandèmia fins al crim organitzat passant per la crisi humanitària de Veneçuela, es gestionarien millor col·lectivament. Però els líders actuals són consumits per reptes interns o no volen anar més enllà de les seves diferències ideològiques. Així, Jair Bolsonaro sempre s’han negat al compromís constructiu amb els governs de centreesquerra de la regió des que va entrar al càrrec. En aquest entorn molt polaritzat, no és realista esperar que les organitzacions regionals com ara Mercosur o l’OEA puguin jugar un paper rellevant en la mitigació de la crisi. Finalment, és molt probable que la democràcia a Amèrica Llatina es vegi sotmesa a una pressió creixent en els propers mesos i anys. Als països on ja està en perill, es podria veure completament eliminada. Un major suport dels Estats Units a grups vulnerables de la societat civil, jutges i periodistes ajudaria a reforçar la democràcia a la regió.

Catalunya, España, Europa

Josep Ramoneda Las elecciones del cansancio

En la seva anàlisi de les properes eleccions al Parlament de Catalunya, Josep Ramoneda assenyala que la pandèmia i la llarga ressaca de la crisi d’octubre de 2017 marquen unes eleccions catalanes amb alta càrrega de fatiga. En tres anys el conflicte català ha quedat instal·lat en una fase d’estancament que, encara que alguns poden veure-la com un respir i altres com l’avantsala d’un nou salt, en realitat és nociva per a tothom: per a Catalunya, cada cop més baixa de to, instal·lada en una fase en què predomina el desànim i la sensació de bloqueig, i per a Espanya, que segueix evidenciant la dificultat d’afrontar políticament la qüestió catalana, amb el Govern postergant els senyals d’acostament, i posant de manifest els desajustos d’un règim a el qual regna la confusió de poders entre política i justícia. Tot indica que de les urnes només pot sortir una majoria dels partits independentistes avui en oberta disputa o una majoria d’esquerres gens fàcil d’articular. I la política es fa afrontant la realitat, no negant-la d’acord amb els interessos de cadascú.

Lola García Algunos escenarios después del 14-F

L’autora analitza els diferents escenaris que al seu entendre es poden dibuixar després de les eleccions del 14F. Gairebé tots els partits consideren que un govern independentista és el que té més possibilitats de tirar endavant. Si els dos partits sumen majoria absoluta, seria una operació relativament fàcil i ràpida. Però és molt possible que necessitin el suport de la CUP i, en aquest cas, la situació es complica. Si Junts guanyés les eleccions, ERC podria plantejar-se deixar que Laura Borràs governés en solitari donant-li el seu suport des de fora de l’executiu i amb els vots de la CUP. La veritat és que és un escenari molt poc plausible i la seva inestabilitat estaria garantida. Els republicans estan convençuts que aquesta vegada aconseguiran el sorpasso i es convertiran en el partit hegemònic de l’independentisme. Sobre possibles pactes, el candidat, Pere Aragonès, sol proposar governar amb un acord ampli en el qual tinguin cabuda des Junts fins als comuns i la CUP, estiguin o no dins del gabinet. Però aquest escenari suposaria barrejar aigua i oli. Així que ERC, si guanya, podria governar amb Junts en un esquema invers a l’actual, amb un repartiment de carteres en funció de la distància entre ells el 14-F. El govern resultant podria ser més estable que l’actual si no necessita de la CUP. L’efecte Illa ha fet somiar a el PSC amb la possibilitat de guanyar les eleccions. Si es produís, als socialistes els podria passar com a Ciutadans el 2017, la victòria no va servir per governar per falta de suports. La intenció d’Illa, en aquest cas, seria presentar-se a la investidura per obligar ERC a decidir si li dóna suport o no, però és gairebé impossible que els republicans accedissin a sostenir als socialistes al Palau de la Generalitat i a la Moncloa. Finalment, l’autora també assenyala que tots aquests escenaris tindran repercussions en la política espanyola. El suport d’ERC al Govern de Sánchez i Iglesias es pot mantenir si els republicans superen Junts. Perdre de nou davant el seu més arxirival desfermaria les tensions internes que s’han mantingut apaivagades al si d’ERC. Si Junts passa per davant, Esquerra considerarà aquest cop com una esmena a la totalitat al discurs que ha anat assentant des d’octubre de 2017, el del diàleg amb el Govern central i la recerca de la independència per la via del realisme i el gradualisme.

J. Ernesto Ayala Dip Democràcia o vida no és el dilema

L’autor manifesta el seu rebuig al manteniment de la convocatòria electoral per a la data fixada del 14 de febrer a pesar de reconèixer la necessitat de posar fi a la inestabilitat i provisionalitat del Govern en funcions. Les seves reserves responen als inquietants indicadors epidemiològics i sanitaris, però també, a més de la necessitat de creure en el TSJC, a la probable abstenció, sobretot quan ja es preveu que creixerà respecte a la que hi va haver a les eleccions del 2017. I si se suspenguessin les eleccions fins a passat l’estiu, quan el 70% de la població ja estigui immunitzada? Recorda que Bèlgica va estar durant 650 dies amb un govern interí, entre desembre del 2018 i gener del 2020. Aquell govern interí no ho devia fer tan malament, perquè la percepció de la població belga, francòfons i flamencs, va ser que tot es va seguir fent igual de bé. Conclou que a Catalunya el Govern només hauria d’optar per fer bé allò que ara no fa tan bé. No és tan difícil.

Máriam Martínez-Bascuñán Leviatán tras la vacuna

L’article reflexiona sobre l’alarmant i alhora fascinant geopolítica de la vacuna i ens recorda que l’ordre internacional és la llei de la selva, i que Europa no pot ser un tendre colom tractant de sobreviure enmig de l’anarquia global. La idea de la Comissió de centralitzar la compra i distribució de la vacuna és una de les operacions de més alt voltatge polític que ha emprès la Unió Europea en dècades i, senzillament, no pot sortir malament. Aquests dies, molts han pensat que, anant sols, Alemanya i França haurien aconseguit el mateix que el Regne Unit. I potser no els falta raó. Però què passaria amb els països de renda mitjana i baixa en una cursa desenfrenada per l’accés a la vacuna? Afortunadament, Europa és una entitat en la qual preval l’equitat: el que assegura que actuem units és el que ens converteix en una comunitat política democràtica on els forts cedeixen poder als febles. La Unió ha de decidir de nou si és solament un mercat o un Leviatan europeu. La nostra capacitat competitiva per negociar el preu està demostrada, però ¿sabrem competir en la dimensió geopolítica, assegurant l’accés ràpid a la vacuna i evitant que les multinacionals ens torcin el braç?

Josep Ramoneda De la pandèmia a la sindèmia

Ramoneda analitza la crisi desfermada a Europa respecte dels problemes relacionats amb el procés massiu de vacunació i apunta que les vacunes són crucials, evidentment, per frenar al virus i aconseguir controlar el malson. Però ho són també per poder mantenir la disciplina social que s’ha aconseguit fins ara. Ha passat gairebé un any i la resistència psicològica i física a l’aïllament es fa cada vegada més complicada. La poètica de la distància xoca amb la condició dels humans, éssers relacionals acostumats a sortir de casa i al tacte i contacte amb els altres. Els governants han basat la seva estratègia en dues expectatives: les vacunes i una remuntada econòmica espectacular quan s’albirés el final dels tancaments. La segona òbviament estava condicionada a la primera. Cal assumir des d’ara mateix les conseqüències per al futur proper d’una situació excepcional en què l’atracció del virus va impedir veure tota la resta, és a dir, el que constitueix aquest “amb” que ens està fent passar de la pandèmia a la sindèmia. Problemes crònics i fractures estructurals que ja hi eren i que no se n’aniran amb el virus.

The Economist The EU should stop ignoring the vaccine race to try and win it

The Economist analitza el procés de vacunació a Europa i a la seva poca eficiència amb relació a altres països. Les xifres així ho mostren, on Europa, en el seu conjunt, ha estat capaç de proporcionar la vacuna únicament a un 1,4% de la seva població, mentre que altres països comparables als Europeus l’han superat amb diferència; Ens trobem amb Israel com el cas més impactant, on un 75% de la població ja ha estat vacunada, o d’altres com Gran Bretanya o als Estats Units, amb un 7% i un 5% respectivament. Així mateix, l’autor detecta que aquesta ineficiència Europea es deu a la manca de competitivitat. Puix convé ressaltar que el projecte Europeu fou fundat precisament sota valors de cooperació, interdependència, regionalisme i integració, i una competitivitat per la vacuna en aquest escenari perd tot el seu sentit. D’aquesta manera, la Unió va prioritzar el consens, a més de la regulació i la distribució adequada encara que això suposes lentitud; veient aquest apaivagament com una virtut més que una limitació. Si no, l’autor cataloga aquesta actitud com inacceptable per un bloc tan influent com és Europa, atès que la competitivitat del nostre ordre mundial és clarament visible. A propòsit de la gestió Europea de la pandèmia, remarca que aquesta manca de competitivitat també es veu materialitzada en altres àmbits a escala Europea, com en economia. A manera de conclusió, l’autor, tot i ésser conscient dels mèrits del projecte Europeu, fa una crida a la competitivitat entre els estats membres com remei per evitar el declivi d’Europa. I en aquest sentit, la vacuna de la COVID-19 com incentiu primer per fer renéixer aquesta competitivitat entre els països, la mateixa que podria acabar per rescatar a Europa de la crisi on es troba immersa.

Birthe Berghöfer Zero Covid ist keine utopische Forderung

Des de les institucions europees la idea de zero contagis és catalogada com poc realista, inclús utòpica. Tot i això, molts països han demostrat el contrari, deixant al descobert la ineficàcia Europea quan es tracta sobre la gestió de la pandèmia. L’estratègia adoptada és aquella d’establir, de manera progressiva, mesures restrictives; una estratègia fallida puix el ritme de contagis no paren d’augmentar. Sota aquesta idea sorgeix la campanya Zero-COVID, que exigeix a Europa solucions reals i efectives, tot proposant un confinament complet i solidari. A més d’exigir més inversió en investigació sobre el virus, ja que caldria preguntar-se: És legítim que els governs imposin mesures de tipus autoritari, tot argumentant-ho com un sacrifici per després acabar gaudint de nou la llibertat? I és legítim que aquestes mesures que ens restringeixen algunes llibertats encara estiguin vigents, mentre que el coneixement sobre la COVID-19 no sembla progressar? La realitat ens mostra que el confinament Europeu complet i solidari és una emergència, i caldria que les institucions europees comencessin a posar les cartes sobre la taula.

Jean-Pierre Stroobants Après le Brexit, une défense européenne affaiblie ou libérée?

Des de les pàgines del diari Le Monde l’autor comenta la sortida del Regne Unit de la UE des del punt de vista de la política de defensa europea i afirma que, més enllà dels laments d’uns quants diplomàtics i de la callada satisfacció d’uns altres, per a la Unió el Brexit és, en primer lloc, un recordatori d’alguns assumptes de defensa derivats del fet que els britànics mai no van comprendre la idea d’un política de seguretat i defensa comuna forta. De més a més, Londres sempre ha frustrat qualsevol projecte de desenvolupament d’armament que hagués pogut arribar a bon port. La contribució de Gran Bretanya a les operacions i missions de la Unió ha estat mínima i l’Agència Europea de Defensa ha viscut durant molt de temps amb un pressupost ajustat a causa del bloqueig deliberat. Ara, privats del Regne Unit, els Vint-i-Set hauran de demostrar que, amb França com a únic actor principal, es pot recuperar i fins i tot renovar la política de seguretat i defensa comuna de la UE.

Paul Mason Unsplendid isolation: Britain after ‘Brexit’

El Regne Unit es troba a la deriva, sense una política exterior clara, Boris Johnson busca el seu lloc al tauler mundial, però Paul Mason preveu que la seva estratègia no va enlloc. Titlla al govern britànic de disfuncional, el qual s’està adonant de les conseqüències del Brexit i que no tot és com es pensava en un inici.  En els últims dotze mesos, el govern del Regne Unit encara no té una estratègia definida, i Johnson que vol seguir un camí neoimperialista, està veient com ja no té el poder que tenia l’Imperi en altres èpoques. Mason analitza com aquesta visió neoimperialista de Boris Johnson no és  possible, encara que cregui que estratègies com les que seguia el país al segle XVIII es poden aconseguir. Seguidament, emfatitza que Europa ha de crear aliances no només interiorment, amb especial atenció a Alemanya i França, sinó també   amb els Estats Units. Aquesta aliança amb els EUA és essencial per evitar el duopoli entre els EUA i la Xina, impedint que la Unió Europea quedi fora del taulell de joc. Tot i que la Unió Europea es troba a dècades d’arribar al poder nord-americà, ha d’assolir una autonomia en sectors estratègics com el 5G, per a poder competir millor. L’autor finalitza argumentant que una posició de connector entre Europa i els Estats Units per part del Regne Unit, seria el millor que podria fer. De totes maneres, Mason creu que som lluny d’aquesta possibilitat, ja que Johnson no creu en un món multilateral. Per això conclou que l’obstacle més gran per al Regne Unit és l’estratègia disfuncional del primer ministre i la falta d’una política clara i realista.

Paul Mason Why the English left should not resist Scottish independence

Fins ara, la qüestió de la independència a Escòcia era un greuge permanent, útil per suprimir la política de classes, consolidar una elit centrista lleugerament progressista i matar el laborisme, però mai no arribaria a una conclusió. Una aclaparadora majoria de joves escocesos volen la independència, un sentiment impulsat per la gestió catastròfica que va fer Boris Johnson de la pandèmia, per les reiterades majories conservadores a les eleccions generals i per la recerca del Regne Unit d’una dura política del Brexit que deixa a la indústria pesquera escocesa fora dels negocis. L’autor comparteix la visió dels partidaris de l’esquerra radical de la independència que la nacionalitat és la via d’Escòcia per afrontar [el canvi climàtic, el control tecnològic, la bioseguretat, la inestabilitat global i l’abjecte disfuncionalitat del capitalisme] de manera més eficient i equitativa. Hi ha una via constitucional perfectament vàlida cap a la independència, apunta Mason, fins i tot si el govern de Westminster refusa el permís per a un segon referèndum en virtut de l’article 30 de la Llei d’Escòcia. L’amenaça dels conservadors escocesos de boicotejar qualsevol referèndum no afectaria la seva validesa segons el dret internacional. Sempre que l’SNP formi un govern de majoria sòlida a les eleccions de maig, Nicola Sturgeon hauria d’indicar la data del referèndum. Però, per la banda independentista, també és hora de la claredat, avisa Mason. A mesura que el Regne Unit surt de la pandèmia del Covid-19, amb una economia amb cicatrius i deutes sense precedents en temps de pau, el futur econòmic que l’SNP ven als votants escocesos sembla quimèric. Fins i tot si els votants escocesos volen adoptar un model escandinau de països petits a mitjà termini, la ruta cap a ell sembla molt més dirigida per l’estat, propietat estatal, redistributiva i, francament, socialista del que sortia al fulletó. Això fa que sigui complicat sol·licitar l’adhesió a la UE a curt termini. Si Escòcia es separa, l’esquerra anglesa tindrà tres imperatius. En primer lloc, recalibrar la seva estratègia electoral al voltant d’un projecte d’aliança progressista, amb acords electorals clars entre partits no conservadors. En segon lloc, ser defensors incansables del dret a l’autodeterminació nacional davant d’una reacció nacionalista anglesa. En tercer lloc, deixar de donar veto als racistes blancs sobre allò que podem i no podem defensar. Si Escòcia aconsegueix la independència serà mitjançant la construcció d’una coalició que superi al conservadorisme de la gent gran.

Democracia, diversidad y cultura

Martha Lincoln Sur le champ mémoriel: la pandémie, notre prochaine guerre oubliée

Potser en reacció a aquells que continuen negant l’existència de la COVID-19, els mitjans van passar bona part del 2020 descrivint la pandèmia com si fos una guerra. Molts autors, inclosos els de l’esquerra de l’espectre polític, semblen desitjosos de donar certa dignitat a la pandèmia comparant-la amb l’acció militar, més precisament amb l’acció militar de la qual el resultat es veu compromès per la indiferència pública. Refugiar-nos en la història pot embrutar la nostra consciència dels reptes als quals ens enfrontem actualment, adverteix Lincoln. La guerra, en particular, és un instrument conceptual que empeny a acceptar sense esperit crític les mesures de resposta del govern a la pandèmia i l’enriquiment d’actors privats. Però el major perill de comparar la pandèmia amb una guerra, diu l’autora, és l’oblit. És cert que les guerres sovint han servit de catalitzador a l’hora d’exposar els punts cecs persistents d’un país, sobretot perquè els governants sovint han mal interpretat la història, han subestimat els seus oponents i han donat a conèixer a si mateixos. Però, representant les guerres com a tragèdies només per a nosaltres, els autors es tanquen així en l’excepcionalitat nacional, un dels motors culturals de la transmissió de malalties. La manera egoista i mitificada de recordar les nostres guerres i la manera fatalista d’oblidar-les suggereix que la pandèmia serà la nostra pròxima guerra oblidada.

Ramon Mantovani Neoliberalismo, globalización y crisis de la democràcia

El “Manual d’instruccions per a combatre a l’extrema dreta”, que proposa Steven Forti, és molt útil per a obrir un debat sobre aquesta tasca ineludible de l’esquerra transformadora. Segons l’autor, l’extrema dreta és un projecte polític, tant global com local, per a irrompre en la política institucional i per a construir un desenllaç reaccionari i autoritari a les crisis sistèmiques que estem coneixent en l’època de la globalització. El nacionalisme de l’extrema dreta emergeix com a resposta plausible sense qüestionar res del sistema. El nacionalisme agitat per l’extrema dreta és una mistificació potent perquè es dirigeix al descontentament produït pel sistema, a la incertesa i a la por, venent una falsa solució que, no obstant això, apareix com a possible. Per exemple davant la precarització laboral és fàcil apuntar als immigrants, i respecte a la família com a últim refugi davant la precarietat, és fàcil acusar als feministes i la gent LGTBI d’estar-la corrompent. Segons l’autor, l’extrema dreta nega així que el sistema econòmic capitalista és tendencial i estructuralment incompatible amb la cohesió social i amb la mateixa democràcia. Els moviments obrers i socials, tancats cadascun en el seu Estat, han perdut objectivament la seva força enfront d’un antagonista que s’ha fet supranacional, i han pogut lliurar només lluites defensives del conquistat anteriorment. La dimensió de la política institucional –on en certa manera, es reflectien les contradiccions de la societat i a vegades es resolien amb reformes progressives i millores de les condicions de vida de la majoria de la població– s’ha convertit en un lloc de mera administració de l’existent i d’implementació de les “reformes” neoliberals imposades pels mercats i els seus organismes internacionals. El conflicte de classe i el projecte de societat alternatiu de l’esquerra ha estat expulsat de la dialèctica entre líders, partits, blocs, cada vegada més semblants entre ells pel que fa a l’economia. Un debat cada vegada més polaritzat i convertit en espectacle, en el qual els problemes socials i seriosos són evocats només demagògicament. En aquesta política, allunyada dels veritables problemes socials, l’extrema dreta ha guanyat consensos en tots dos electorats, sobretot en les capes més baixes de la societat i ha aconseguit fer hegemònica bona part del discurs de la dreta tradicional. El mateix concepte de democràcia ha quedat en dubte, perquè no és el mateix votar per a poder canviar realment les coses que votar per a triar qui governa el mateix model. Les lluites i la densitat del teixit social són el principal antídot a la penetració de l’extrema dreta en els sectors més vulnerables de la societat. És a dir, reconstruir els llaços socials que el sistema destrueix és la principal tasca directa de l’esquerra, i no sols dels activistes socials. En altres paraules, l’esquerra política ha de considerar les eleccions i la presència institucional com una part del seu treball i no com la seva única tasca. Sense una concepció diferent de la política, que es contraposi a aquella allunyada de la societat, és inevitable reduir aquesta a una suma d’individus, espectadors passius o seguidors de líders, un blanc perfecte per a la demagògia de l’extrema dreta.

Christian Ruggiero i Achilleas Karadimitriou Futuro del giornalismo e democrazia

En aquest article, Christian Ruggiero i Achilleas Karadimitrou es pregunten si el periodisme contemporani encara podria reforçar la dinàmica democràtica. Basen la seva anàlisi en el Media for Democracy Monitor, un estudi que analitza els principals mitjans de comunicació de divuit països d’arreu del món i que examina les tendències que configuren el món de la informació. En primer lloc, els autors comenten que, en un context comunicatiu precari, fluït i de crisi estructural del món de la informació, el periodisme, i sobretot el d’investigació, ha perdut qualitat. La desprofessionalització del periodisme es relaciona de manera directa amb la disminució dels recursos econòmics dels mitjans i l’augment del volum de feina que han d’assumir els periodistes. Tal com comenta l’article, per combatre aquestes tendències i recuperar un periodisme de qualitat, caldria reforçar la formació dels periodistes, reduir la seva càrrega laboral i flexibilitzar la producció de notícies. En segon lloc, els autors es fixen en l’impacte en el sector de la informació dels nous models de treball creatius, flexibles i autònoms que crea «l’economia de xarxa» (Castells, 1999). En el sector de la informació es demostra de manera clara la contradicció entre el que es demana als nous free lance motivats, flexibles i tecnològicament competents i  la seva necessitat d’equilibri entre el temps de vida i el temps de treball. Com demostra l’estudi del Media for Democracy Monitor, el model del freelance es desenvolupa i consolida en models de sostenibilitat i seguretat laboral que divergeixen de país a país. L’escena que retrata l’estudi, doncs, és molt variada i indica la necessitat de dur a terme una anàlisi multidimensional d’aquest fenomen líquid. 

Jacques Rancière Reflexiones sobre el final de la presidencia de Donald Trump

L’autor tracta la qüestió de com s’ha d’adreçar el fet que hi hagi tants seguidors de Trump que segueixin les seves consignes o informacions que es donen des de sectors conspiracionistes. Rancière escapa d’utilitzar un argument simplista i típic de superioritat racional sobre aquells que segueixen els postulats populistes o aquestes informacions i teories. Amb l’arribada del coronavirus, s’han accentuat l’aparició de teories negacionistes o conspiracionistes. Sobre aquestes teories, afirma que no són seguides només per ments simples o cervells malalts, sinó que també hi són presents entre pensaments racionals. Amb això, vol dir que és un error titllar els setanta-cinc milions de votants de Trump com a gent amb poc intel·lecte, sinó que és gent que desitja viure, pensar i sentir aquelles paraules que expressa. El populisme és ben antic, i se sol associar els votants de Trump amb aquella població indignada i desemparada. L’autor denomina als seguidors de Trump com “el poble de Trump”, el qual no és una expressió de capes socials en situacions de dificultat, com s’acostuma a relacionar els moviments populistes.  El defineix com un poble construït per mitjà d’una forma específica d’interpel·lació, aquella que permet les noves tecnologies, la qual domina perfectament Trump. Donald Trump no ha interpel·lat a cap classe social en específic, sinó que com Rancière diu, ha interpel·lat a la passió per la desigualtat. L’autor afirma que els humans sempre tenim una superioritat de la qual participar, i que la cultura de l’odi que s’ha establert no és efecte d’una classe social dominada, sinó producte de les institucions. Estableix que és una forma de “fer poble”, fent referència a la teoria de Joseph Jacotot, en la que la societat és capaç de trobar sempre a un altre inferior i gaudir de la seva superioritat. Conclou fent una crida a l’anàlisi sobre les formes de pensament que denominem com a racionals i les formes de comunitat que denominen com democràtiques.

Yanzhong Huang Why the World Lost to the Pandemic

L’autor es planteja quines són les principals diferències entra la COVID-19 i pandèmies anteriors. Considera que un examen més detallat de la resposta internacional a la COVID-19 revela dos nous esdeveniments que han exacerbat l’impacte i la resposta a la pandèmia: la politització i la securitització. Durant les epidèmies i brots anteriors, l’origen de la malaltia es considerava una qüestió científica més que política. Per exemple, la Xina no va posar en dubte la tesi que l’epidèmia de SRAS de 2002 a 2003 va començar a Foshan, a la província de Guangdong, i cap altre país no va parlar de responsabilitzar la Xina de la causa del brot. Però als pocs mesos de la descoberta inicial de la COVID-19, la qüestió de la seva procedència va adquirir una gran càrrega política. No només es va polititzar l’origen del virus. La resposta de l’OMS també ho va ser. Abans de la pandèmia, Estats Units poques vegades havien qüestionat la creixent influència de la Xina sobre l’OMS. Però a mesura que la resposta internacional a la COVID-19 s’entrellaçava amb la política nacional, Trump –en un intent de trobar un boc expiatori per a la seva pròpia mala gestió de la pandèmia- va acusar l’OMS d’estar manipulada per la Xina, tot i no tenir-ne proves. En resposta, el govern xinès va acusar els Estats Units d’»intentar desacreditar la Xina eludint les seves pròpies responsabilitats». L’autor conclou que cal deixar de banda aquestes actituds,  i que el control de la pandèmia s’ha d’emmarcar com un bé públic mundial, que requereix la contribució de totes les nacions. Cap país no estarà fora de perill fins que no es trenqui completament la cadena de transmissió mundial. Per tant, la Xina i els Estats Units, així com altres grans potències econòmiques, haurien d’incrementar el seu suport a COVAX posat en marxa per l’OMS, un mecanisme d’adquisició global de vacunes contra el COVID-19, perquè es pugui garantir un accés just i equitatiu a les vacunes a tot el món.

Shoshanna Zuboff The Coup We Are Not Talking About

Segons Shoshanna Zuboff, “el món digital s’ha convertit en una potència econòmica que condueix la nostra transformació en civilització de la informació” en que la detenció i gestió de grans quantitats d’informació sobre les idiosincràsies de l’experiència humana determina el poder. Denuncia el sorgiment d’un capitalisme de la vigilància a les companyies de la Silicon Valley, facilitat pel govern estatunidenc mitjançant una generosa maquinària de lobbying. L’autora ho qualifica com un “cop d’Estat epistèmic fonamentalment anti-democràtic”. Segons l’autora, l’assalt al Capitoli dels EUA el passat 6 de gener és símptoma d’un procés de degradació democràtica en quatre parts. Primer, l’apropiació no explícita de drets epistèmics per part d’empreses privades (en particular Google, Facebook i Amazon), seguida per un augment de la desigualtat epistèmica. Tercer, la capitalització de la informació condueix a “l’amplificació, difusió i micro-orientació d’informació corrupta”. Aquesta fase de “caos epistèmic” és la que estem vivint ara, adverteix Zuboff, i soscava la governança democràtica a favor de la governança computacional: la quarta fase seria la “institucionalització de la dominació epistèmica”. L’economia del caos epistèmic es caracteritza per la quantitat per sobre de la qualitat: en el cas de Facebook, per exemple, la moderació de continguts sorgeix només quan es tracta de minimitzar el risc de pèrdua d’usuaris o de rebre sancions polítiques. Mentrestant, l’algoritme de recomanacions converteix les plataformes de Zuckerberg no només en gegants publicitaris, sinó també en motors de polarització política. Després de l’escàndol de Cambridge Analítica al 2018, la confiança popular en les grans empreses tecnològiques va caure significativament, portant una onada de reformes insuficients segons l’autora. Per exemple, amb la pandèmia de COVID-19 la circulació de notícies falses respecte al virus va tenir conseqüències dràstiques: “vam anar a Facebook per buscar informació, però hi vam trobar estratègies letals de caos epistèmic per al benefici econòmic.” L’absència de criteri qualitatiu per a la circulació de la informació en xarxes socials va preparar l’escenari per a la campanya de desinformació trumpista que va culminar amb l’assalt al Capitoli, un fenomen que Zuboff anomena “terrorisme epistèmic”. Segons ella, tenir un model de negoci basat en el caos epistèmic fa que Zuckerberg sigui còmplice d’aquest assalt. En aquest sentit, les xarxes socials no són eines democràtiques, donat que pertanyen a l’esfera privada. Zuboff demana que les democràcies liberals estableixin “noves cartes de drets, marcs legals i formes institucionals necessàries per garantir un futur digital compatible amb les aspiracions d’una societat democràtica.”

Slavoj Žižek Necesitamos un nuevo orden que nos evite elegir entre la economía y salvar vidas

En aquesta entrevista, Žižek analitza els canvis que ha experimentat la societat durant la pandèmia, les ànsies de «nova normalitat», els confinaments, els moviments negacionistes i les noves polítiques que podria generar la pandèmia. Fins i tot  comenta el Black Lives Matter, la correcció política o el sistema Neuralink d’Elon Musk per connectar els nostres cervells a ordinadors. Destaca que l’actual pandèmia s’ha convertit cada vegada més en un conflicte de visions globals sobre la societat. A l’inici, semblava com si prevalgués un cert tipus de solidaritat bàsica, però aquesta solidaritat ha donat pas, com diu John Authers, a una amarga batalla fraccional i cultural en què s’intercanvien principis morals antagònics com si fossin armes. També denuncia la manera com la pandèmia ha afectat l’economia. D’una banda ha forçat les autoritats a accions que gairebé apunten al comunisme: una forma de renda bàsica universal, sanitat per a tothom. Però és només una cara de la moneda. Paral·lelament hi ha grans corporacions amassant riquesa i que al mateix temps estan essent rescatades pels Estats. Els contorns del coronacapitalisme emergeixen i amb ells noves formes de lluita de classes. Conclou que el que més necessitem és un nou ordre econòmic que ens permeti evitar l’elecció entre ressorgiment econòmic i salvar vides.

Markus Gabriel "Virologie ist neue Religion“: Der Mensch unterwirft sich lieber einem Virus, als frei zu sein

Segons expressa Markus Gabriel al diari Focus, s’ha instrumentalitzat la COVID-19 per satisfer les nostres necessitats humanes, el virus ha esdevingut mecanisme de supervivència. D’una banda, els ciutadans han convertit els postulats dels experts en la seva religió, considerant-ho com la veritat absoluta que els portarà de nou la calma. Negant-se a respondre: quina és la meva responsabilitat enfront d’aquesta situació?, rebutgen la incertesa i fugen de la responsabilitat, tot aferrant-se a les xifres que els experts els hi proporcionen, ja que això els hi genera seguretat. D’altra banda, els estats l’han convertit en un bàlsam màgic per satisfer el seu complex d’inferioritat, sota el que és moralment correcte, es comparen i reafirmen vis a vis l’altre, invertint diners, molts cops de forma contraproduent. El virus ha estat instrumentalitzat, i això deixarà les seves petjades, la manera de relacionar-nos amb el món ja mai més serà la mateixa. Guiats pel dogma, fugim de la llibertat i esdevenim incapaços d’expressar les nostres opinions, oblidem que aquells que escriuen la història són els individus i sense adonar-nos ens trobem amb una democràcia que de mica en mica es va desfent.

Ahmed Mushfiq Mobarak i Mahreen Khan COVID-19 is pushing migrants back to their home countries

Des de les pàgines d’Open Democracy, Ahmed Mushfiq i Mahreen Khan ens expliquen que en molts països en vies de desenvolupament, la població immigrant que hi arriba, juga un rol decisiu en el seu desenvolupament. Malgrat això, el virus de la COVID-19, ha situat als immigrants en una posició extremadament vulnerable, i per consegüent, a tots aquells països en vies de desenvolupament que en treien profit de la seva presència. Al capdavall, les restriccions de mobilitat i el tancament de fronteres, han accentuat l’arrest d’immigrants sense papers, molts cops en centres amb una aglomeració important. Així és que, la desconfiança dels països receptors ha incrementat, veient a les persones immigrants com una font portadora del virus; veient-se aquests forçats a tornar al seu lloc d’origen, molts cops propagant el virus. Els autors ho cataloguen com una situació extremadament desastrosa la qual afecta de manera negativa tant al país emissor, com al país receptor, a més de tenir implicacions a escala global. Efectivament, certes propostes són formulades: D’una banda, es proposa que els països emissors, en cas de rebre de nou ciutadans que abans havien emigrat, tinguin a la seva disposició projectes sofisticats de reintegració i prevenció del virus. D’altra banda, on tot i el reforç dels controls fronterers, s’exigeix als països receptors una millora en la consideració dels drets de les persones immigrants.

Maro Youssef et al. Women’s rights have improved in North Africa, but the struggle continues

Youseff, Aissa i Abdou exposen la situació de la dona als països del Magrib, en concret, a Algèria, al Marroc i a Tunísia. On convé destacar que, malgrat la Primavera Àrab del 2011 i els seus grans avenços en aquest àmbit, un llarg camí encara aqueda per recórrer puix la desigualtat de gènere segueix sent una realitat. D’una banda, les autores ens parlen d’Algèria i Tunísia com dos països comparables, on tot i la contínua opressió, la lluita per l’emancipació de la dona no s’atura i pot ser apreciada en efectes pràctics. Com ara, la campanya impulsada per actrius Algerianes el passat Octubre 2020, denunciant l’augment dels feminicidis durant la pandèmia. O la discriminació positiva dintre de les institucions polítiques tunisianes, per consegüent, l’any 2018, un 47% dels seients de les assemblees nacionals eren ocupats per dones. D’altra banda, les autores ens parlen del Marroc com cas aïllat, on tot i les notables reformes dutes a terme a escala legal, molts cops ens trobem amb les corts o les forces de seguretat, negant-se a implementar-les en l’àmbit pràctic. D’aquesta manera, després de les eleccions del 2011, únicament una ministra fou elegida, a més de l’evolució negativa en aquest àmbit; Així ho indiquen les xifres, on l’any 2011 un 17% del parlament estava constitutiu per dones, en 6 anys, aquest percentatge únicament ha incrementat un 4%. A manera de conclusió, les autores cataloguen aquesta situació com inacceptable, tot exigint a Algèria i Tunísia, el desenvolupament de lleis més sofisticades com una reforma educativa amb perspectiva de gènere, o més ocupació de dones com a jutges o policies. En el cas del Marroc, exigeix una responsabilitat per part del govern, ja que les reformes legals en manca d’aplicació en l’àmbit pràctic perden tot el seu sentit.

Louise Perry The pandemic has disrupted the “Ponzi scheme” of liberal feminism – and poorer women are the losers

Louis Perry exposa la potencial influència que la pandèmia ha tingut sobre el discurs feminista liberal, tot entrant en l’era del feminisme postliberal. L’autora, d’entrada defineix el concepte de feminisme liberal, com aquell que considera que el feminisme i el capitalisme són dos fenòmens compatibles, és a dir, que el capitalisme global com el nostre ordre econòmic actual pot contribuir a l’empoderament de la dona. L’argument utilitzat és aquell on amb el fenomen de la globalització i la deslocalització dels processos productius, una dona pot adquirir autonomia financera, i per consegüent, autonomia personal en el seu complet, sense sentir-se lligada a cap mena de responsabilitat, tradició o pautes familiars que la limiten i oprimeixen pel seu sexe. Això automàticament li permet tenir total llibertat per dur a terme certes accions que són emancipadores, com fer ús de ventres subrogats, tenir cuidadores i netejadores que faciliten la feina de casa o inclús poder comprar constantment roba que ha estat fabricada a Bangladesh. Tot i això, l’autora critica aquesta posició, definint el feminisme únicament com l’alliberació de totes les dones d’aquest món. Tot remarcant que certes accions que el feminisme liberal defineix com alliberadores ho són únicament des del vessant individual, puix aquelles dones en una posició més vulnerable seran les principals víctimes. Per clarificar el seu argument alguns exemples són exposats, com podria ser aquella dona immigrant, estrangera, racialitzada i sense papers que incapaç d’aconseguir un contracte de treball digne, no té cap altra més opció que esdevenir netejadora d’aquella dona occidental, blanca, rica i empresària; la mateixa que es veu a ella mateixa com feminista empoderada. Perry, amb optimisme, finalitza tot veient una possibilitat en la ruptura amb el feminisme liberal gràcies a la COVID-19. Ja que, sembla que la humanitat cada cop esdevé més conscient del solapament de diversos sistemes d’opressió i discriminació en un mateix individu, i que aquells que viuen les conseqüències més intensament, sempre són aquells més vulnerables.

Judith Juanhuix Els límits del debat trans

L’activista trans, Judith Juanhuix obre la qüestió tot fent memòria que el respecte pels drets fonamentals de l’individu és base primordial, i per consegüent, si una posició va en contra d’això, catalogar-la com invàlida és totalment legítim. I és que precisament la Declaració Universal dels Drets Humans fa menció a la llibertat de tot individu a decidir sobre la seva identitat de gènere i com aquest la viu; ja que això forma part de la seva persona. Juanhuix en el seu article també esmenta els grans avenços que aquesta lluita ha aconseguit, ja que des de les institucions grans reformes s’estan impulsant, Judith fa referència a dos en especial: D’una banda, la modificació de la llei contra la violència masclista, la mateixa que inclourà la protecció a tot aquell individu que es consideri de gènere femení sense necessitat de presentar la documentació que així ho acrediti. D’altra banda, el Ministeri d’Igualtat ja ha posat en marxa el que és una llei trans, la qual tot reforçant el dret fonamental de l’autodeterminació de gènere, no exigirà a l’individu tuteles administratives, judicial o mèdiques per tal que la seva identitat li sigui reconeguda. Tanmateix, l’autora dóna èmfasi al llarg camí que a aquesta lluita encara li queda, la qual haurà de fer front a ferotges arguments i debats, els mateixos que molts cops es troben qüestionant drets fonamentals. I és precisament per aquest motiu que el moviment no es rendirà pas puix la defensa dels drets de la persona com la base primordial d’absolutament tot.

Economía, bienestar e igualdad

Ivón Cermeño Propuestas para combatir la pobreza energética

El preu de l’electricitat és un àmbit que s’emporta grans crítiques a Espanya, ja que és un fet, que el preu a l’estat espanyol és dels més alts de la Unió Europea.  Ivón Cermeño constata no només que el preu de l’electricitat és molt elevat, sinó que a més la forma en la qual es determina és realment complexa. El 65% del preu correspon a conceptes aliens al mateix consum, com taxes o peatges. Partint d’aquest punt inicial, l’autor analitza com s’hauria de tractar el preu de l’electricitat, per exemple, fent el dret d’accés a l’energia com a dret fonamental. Actualment, a Espanya s’atorga el bo social elèctric que varia en funció de la vulnerabilitat de cada llar. Si bé, accepta que és una gran iniciativa, no està exempt de problemes. És difícil accedir-hi, com queda palès a la dada que només 1,5 milions dels 5,5 que reconeix la llei en són beneficiaris, el fet que s’hagi de renovar cada dos anys, posa moltes traves a les persones, que acostumen a ser persones grans o amb poca formació. La solució que Cermeño proposa és substituir el bo, per una factura per blocs de consum que afavoreixi l’estalvi, però que no incentivi el no-consum. Actualment ja hi ha un sistema de blocs, però no per consum, sinó per l’hora en la qual es consumeix l’electricitat. La proposta tracta de determinar blocs de consum, i que a mesura que més es consumeixi, augmenti el preu. Això permetria que una quantitat suficient d’energia per viure s’atorgués a un preu molt baix. A més, aquesta proposta no seria per un grup de la població en específic, sinó per al conjunt d’ella. Així es reduirien també els problemes burocràtics i el fet que molt dels potencials beneficiaris del bo actual desconeixen la seva existència. La proposta dels blocs per consum s’hauria de regular bé, ja que les llars amb calefacció elèctrica, en consumir menys, podrien tindre consums superiors en comparació a aquelles llars amb sistemes de calefacció per gas o d’altres més contaminants. A la vegada, aquelles llars més velles i amb sistema d’aïllament més precaris són als que acostumen a viure els més necessitats. Per això s’hauria de regular amb cura per no acabar creant desigualtats i que realment fos contraproduent la mesura. Amb aquesta proposta, Cermeño conclou que es permetria l’accés a una quantitat suficient d’energia a moltes llars que pateixen pobresa energètica, i a la vegada s’incentivaria l’estalvi.

Adam Tooze Europe’s ‘long-Covid’ economic frailty

Adam Tooze assenyala la gran ineficiència Europea en qüestió d’economia. Bé és cert, que les respostes de la Unió a l’hora de fer front a diverses crisis, tant en l’àmbit social com econòmic, han estat relativament efectives (el paquet de mesures Next Generation EU, el gran deute que s’ha pogut evitar, o la posada en marxa del Green Deal són alguns exemples). Tot i això, la recessió econòmica Europea és una realitat i els indicadors així ho demostren: on veiem que aquest 2020 el PIB ha caigut molt un 7,6%; considerablement més del que ho va fer durant la crisi financera del 2008. O bé la deflació que l’euro està patint, i per consegüent, atraient a menys inversors. A més a més, les enquestes indiquen que en cap la crisi Europea pot ser comparada amb la dels Estats Units, puix s’estima que els EUA l’any 2021 estaran completament recuperats, mentre que Europa només l’any 2022 haurà tornat a arribar als nivells de l‘any 2019. L’autor finalitza catalogant aquesta situació com inacceptable, exigint a la Unió l’aprenentatge d’impulsar prospectes i projectes de manera efectiva. Així mateix, Tooze recorda que el mirament exclusiu pel creixement econòmic és completament erroni, és per això que també exigeix a la Unió altres mesures de tipus social, com combatre la crisi climàtica.

Simon Jenkins Covid has made inequality even worse. The only answer: squeeze the super-rich

L’autor comença afirmant que les comparacions són odioses, però que algunes ho són encara més. Segons Oxfam, la riquesa de les deu persones més riques del món ha augmentat en 400.000 milions de lliures esterlines des del començament de la pandèmia. Amb aquesta quantitat es podria vacunar tots els adults de la Terra, així com restablir els ingressos perduts el 2020 per les persones més pobres del món. Significativament, aquestes xifres van ser publicades el dia que es va inaugurar el Fòrum Econòmic Mundial de Davos. Jenkins també subratlla que la conclusió de l’informe d’Oxfam és que les polítiques econòmiques actuals han permès a una elit súper rica acumular riquesa enmig de la pitjor recessió des de la Gran Depressió, mentre que milers de milions de persones s’esforcen per sobreviure. També assenyala que tants els economistes d’esquerres com de dretes han arribat a la conclusió que la bretxa entre països rics i pobres, així com entre rics i pobres, és desestabilitzadora i perillosa per a la democràcia. El coeficient de desigualtat de Gini indica que els ingressos i la riquesa personals van caure constantment en les darreres dècades del segle XX, però ha augmentat fortament al segle XXI. El món, doncs, és cada vegada menys igual. En darrer terme, aquesta pandèmia empitjora indiscutiblement l’abisme entre els molt rics i els pobres, un abisme que no és inevitable i que la democràcia pot remeiar si ho vol. La sobreimposició dels super rics ha de ser la resposta.

Ido Vock How austerity economics is hindering Covid-19 vaccine programmes

Fins i tot amb COVAX, la iniciativa de l’OMS que té com a objectiu una distribució més equitativa de les vacunes a tot el món, és probable que alguns països de renda baixa i mitjana estiguin esperant fins al 2022 per tenir les poblacions completament vacunades. Els països rics van monopolitzar la producció inicial i fins i tot aquests lluiten per aconseguir prou dosis, culpant als problemes de subministrament. La inversió del tot insuficient en instal·lacions productives dels països rics és en part la culpable. La transmissió de coronavirus va semblar estar sota control a molts països l’estiu del 2020, cosa que els va conduir a subestimar el risc de la segona i la tercera onada, en part per la mentalitat d’austeritat que data de la crisi financera del 2008. La bona notícia és que no és massa tard per canviar de rumb. La inversió en cadenes de subministrament encara pot ajudar a accelerar el lliurament de dosis de vacunes, per exemple, afegint instal·lacions a les fàbriques existents, ajudant a augmentar la producció.

María Antonia Sánchez-Vallejo i Álvaro Sánchez La semana en que Wall Street tembló

La borsa de Wall Street va conèixer a finals de gener una història de tipus David i Goliat. Milions d’inversors minoristes (entre ells molts joves) reunits en un fòrum de la plataforma Reddit anomenat WallStreetBets (“Apostes de Wall Street” en anglès) van empènyer a l’alça les accions de la cadena de botigues de videojocs GameStop – entre les d’altres empreses com BlackBerry – provocant fortes pèrdues en fons baixistes que havien apostat contra aquests negocis. Molts dels valors triats exhalen una aroma de nostàlgia: títols d’una empresa de videojocs o de les sales de cinema AMC en plena època de l’streaming. L’aplicació Robinhood, que permet als particulars -i per extensió amateurs- realitzar transaccions gratis (la qual havien fet servir molts membres de fòrum WallStreetBets), confirmava que restringia les seves operacions per no fomentar la volatilitat. Facebook va tancar una pàgina d’usuaris de l’aplicació amb gairebé 160.000 membres. Robinhood va rebre una allau de crítiques acusant-la de trair el seu objectiu original d’universalitzar l’accés al mercat. Aquestes crítiques van ser secundades per figures polítiques molt diferents entre si, com la congressista demòcrata Alexandria Ocasio-Cortez, el senador republicà Ted Cruz i el magnat Elon Musk. Gràcies a un tuit d’aquest últim, el fòrum WallStreetBets va passar de dos a set milions d’usuaris. El comitè de la Banca del Senat també abordarà pròximament l’assumpte, amb especial atenció al paper que ha exercit en la crisi la Comissió de Borsa i Valors (SEC, per les sigles en anglès, l’agència reguladora del Govern).

Sostenibilidad y cambio climático

Vivek Wadhwa i Alex Salkevero Our Amazing Clean Energy Future Has Arrived

Quasi sense excepció, l’energia renovable és ara més barata que la produïda a partir de combustibles fòssils. El 2020, els preus de les bateries per a vehicles elèctrics i plaques solars van caure i l’adopció va augmentar exponencialment segons BloombergNEF. El descens del preu de les bateries ha fet que els cotxes elèctrics i híbrids siguin més barats de posseir i operar que els cotxes tradicionals. Això també accelerarà el pas als vehicles elèctrics i híbrids, com ja s’està produint a la Xina, Europa i els Estats Units. L’alimentació d’aquests cotxes i les seves bateries és un subministrament d’electricitat que inclou una quota de creixement ràpidament generada a partir de fonts renovables, principalment solar i eòlica. El cost de l’energia solar ha disminuït un 99% en les darreres quatre dècades. Aquest canvi també reduirà les emissions mundials de carboni mitjançant l’ús de fonts d’energia renovables. Moltes indústries que consumeixen molta energia es veuran afectades. Per exemple, actualment, la producció de vidre, formigó i acer es basa principalment en forns de combustibles fòssils a alta temperatura. A mesura que caiguin els preus de l’electricitat i aquestes indústries canviïn a forns elèctrics, hauria de baixar el cost de l’equipament necessari i de les plantes industrials i la producció esdevindrà molt més neta pel medi ambient. El canvi a l’electricitat netejarà dramàticament el nostre aire, beneficiant tant la salut del planeta com la salut individual. Per exemple, l’Associació Americana del Pulmó va trobar que un canvi complet a vehicles elèctrics reduiria considerablement els problemes de salut respiratòria. A més, la omnipresència de l’electricitat generada per energia solar també permetrà realitzar projectes de purificació d’aigua, fins i tot en petites comunitats que estan lluny de qualsevol xarxa elèctrica. La caiguda del cost de l’energia verda i la flexibilitat inherent als seus modes de producció permetran aviat a l’Índia i Àfrica coincidir amb Occident en la generació d’energia, actuant com a nivell econòmic i millorant la salut de la població local. És possible que a l’horitzó hi hagi canvis econòmics i d’infraestructures més grans. Califòrnia, per exemple, podria fracturar la generació i l’emmagatzematge d’energia en nombroses instal·lacions més petites per fer el sistema elèctric més resistent (menys dependent d’instal·lacions llunyanes i infraestructures de transmissió d’alt manteniment) davant dels incendis forestals i altres catàstrofes.

Léah Boukobza En 2020, les énergies renouvelables ont dépassé celles fossiles dans l'Union européenne

Segons un nou informe d’Agora Energiewende i Ember titulat The European Power Sector in 2020: Up-to-Date Analysis on the Electricity Transition, la Unió Europea ha generat per primera vegada més energia a partir de biocombustibles que de combustibles fòssils el 2020. L’any passat el 38% de la demanda d’electricitat es va satisfer amb energies renovables (eòlica, solar, hidràulica, biomassa), contra un 37% amb combustibles fòssils. El ràpid creixement de les energies eòlica i solar ha accelerat el descens del carbó, la producció del qual va caure un 20% el 2020. La producció de gas continua sent molt present i només va caure un 4% el 2020, malgrat la caiguda de la demanda d’electricitat lligada a la pandèmia. La UE espera assolir la neutralitat climàtica el 2050. La Unió Europea haurà de triplicar el creixement de la seva generació d’energia solar i eòlica durant els propers nou anys si vol complir els seus objectius climàtics.

Louise Guillot i Aitor Hernández-Morales A damn obstacle for biodiversity

Un nou informe de les Nacions Unides adverteix que les preses hidroelèctriques que proporcionen més d’un terç de l’energia neta de la UE tenen un impacte negatiu sobre el medi ambient, cosa que impedeix els plans de neutralització climàtica per al 2050. Les espècies de peixos d’aigua dolça migradores han disminuït i els ecosistemes d’aigua dolça tenen problemes per pressions relacionades amb les instal·lacions hidroelèctriques. La descarbonització no hauria de «passar a costa de la biodiversitat», apunta l’autora. Una corda fluixa complicada per interessos econòmics (sovint subjectes a greenwashing) com els del gegant energètic francès EDF, que sosté que les preses són fantàstiques. Però l’energia hidràulica està en desacord amb l’estratègia de biodiversitat de la Comissió Europea 2030, que compromet el bloc a restaurar 25.000 quilòmetres de rius de lliure circulació durant la propera dècada per protegir la biodiversitat d’aigua dolça. La Directiva marc de l’aigua de la UE podria aprofitar el moment per eliminar les infraestructures hidroelèctriques envellides i cancel·lar algunes de les 8.785 preses previstes o en construcció. Els ecologistes estan preocupats perquè, en lloc de treballar per eliminar progressivament l’energia hidràulica, Brussel·les pugui acabar donant-li un impuls amb el seu Reglament de taxonomia, que inclou les preses en els seus objectius de descarbonització. La Comissió havia publicat una guia per ajudar els països a continuar desenvolupant energia hidroelèctrica respectant les normes mediambientals del bloc. Per sort, es poden posar en marxa diversos dispositius per garantir la continuïtat ecològica. Però Claire Baffert, responsable superior de política hídrica del grup ecologista WWF, diu que no n’hi haurà prou per compensar els danys ambientals causats per les preses.

Luisa Neubaurer Im Schatten von Corona wird Klimazerstörung vorangetrieben

L’activista del moviment social ‘Fridays for Future’ en la revista Der Spiegel, ens explica com la COVID-19 ha contribuït a invisibilitzar i inclús accentuar la crisi climàtica. D’una banda, Neubaurer ens deixa constància dels efectes positius de la pandèmia; posem per cas una humanitat més capaç d’imaginar-se el que implicaria viure una crisi climàtica. Ara bé, d’altra banda, remarca que els efectes negatius en són molts més, com el minvament dràstic dels recursos econòmics destinats a reduir les emissions de CO2, o la COVID-19 utilitzada per grans corporacions com una excusa per impulsar projectes, la majoria nocius pel medi ambient. Neubauer finalitza amb una petita reflexió sobre el ciutadà com subjecte i actor polític que realment pot tenir una influència en el funcionament d’aquest món. Vist això, l’autora acaba comunicant-nos que enfront d’una crisi, molts cops, tenir informació, coneixement o inclús consciència no és suficient per combatre-la, sinó que l’acte pràctic és essencial també.

Noam Chomsky i Vijay Prashad Tres grandes amenazas a la vida en la Tierra que debemos afrontar en 2021

En aquest article Noam Chomsky analitza els principals reptes que vivim en l’actualitat, aquells que posen series amenaces al món i a la humanitat. Actualment a la pandèmia que afecta les nostres vides, Chomsky critica que els estats s’hagin centrat a acaparar candidats a la vacuna, en lloc de seguir una política de creació del que anomena com a “vacuna dels pobles”. Proposa per això crear una excepció a les lleis de propietat intel·lectual i propietat industrial. La primera amenaça que assenyala és l’aniquilació nuclear. Chomsky posa l’atenció a la constant destrucció dels tractats de control d’armes nuclears, que descriu com l’aproximació a l’aniquilació.  La següent amenaça és la catàstrofe climàtica, la qual està creant grans problemes i no a molt llarg termini. Cap a mitjans del segle XXI els atols desapareixeran a causa de l’augment del nivell del mar. Destaca el fet que l’amenaça no és de futur, sinó en el present, i exhorta a les potències a abandonar l’ús de combustibles fòssils. La darrera amenaça és la destrucció neoliberal del contracte social, la qual és ben present a l’Amèrica del Nord i Europa. Estableix com a causa d’aquesta destrucció, l’entrega de les funcions públiques de l’Estat als especuladors i la mercantilització de la societat civil. Això ha servit als més rics a fer créixer la seva riquesa, a compte dels més necessitats. Posa com a exemples, que diversos països gasten quantitats desproporcionades de diners en armament que després s’utilitza per atacar a la població, com per exemple els palestins, iemenites o sahrauís.

Innovación, ciencia y tecnología

Fareed Zakaria The pandemic upended the present. But it’s given us a chance to remake the future

Vivim en un món amb cada cop més amenaces, des de la COVID-19, huracans, i incendis que amenacen el desenvolupament humà. No només això, sinó que els estats s’estan convertint en més aïllacionistes. Però, Fareed Zakaria, diu que no hem d’abaixar els braços, sinó que és en aquest moment on els humans han de decidir quina cap a quina direcció volen anar. És ara quan podem decidir si canviem o continuem pel mateix camí, tenim a davant nostre diversos futurs per a escollir. Tot i que és necessari el canvi, l’autor avisa que no cal fer una revolució amb un enderrocament del règim actual, el món en el qual vivim és millor que fa cinquanta anys. El problema no és la recerca de solucions, sinó la recerca de ganes per part dels polítics per implementar les solucions. Posa com a exemple la Unió Europea, que a l’inici de la pandèmia va veure com els països tancaven les fronteres, creant aïllament. Però a l’estiu la cooperació, va portar a l’emissió de bons per ajudar als països més pobres a accedir als fons garantits pels més rics. Assenyala aquest exemple com l’esperit de la cooperació política que s’ha de dur a terme. La col·laboració de la qual parla Zakaria, és una col·laboració que requereix una presa de decisions col·lectiva. Perquè la col·laboració sigui profitosa, és essencial una bona relació entre les dues potències més grans, els Estats Units i la Xina. És essencial aquesta col·laboració en camps com l’economia o la tecnologia. Posa com a exemple el que va succeir en plena guerra freda, quan la Unió Soviètica i els EUA van ajuntar forces per crear una vacuna contra la verola. Com a resultat, l’any 1980 la verola ja s’havia erradicat.

The Economist The struggle over chips enters a new phase

The Economist analitza l’actual implicació dels microxips en les relacions internacionals. Els microxips foren per primer cop inventats l’any 1958 i utilitzats exclusivament per l’armament nuclear, al contrari de l’actual era tecnològica, on els micro-xips han esdevingut una realitat. És així doncs, que la demanda s’ha accentuat fins convertir-se en qüestió de política exterior, materialitzant la disputa entre els Estats Units i la Xina per esdevenir potència hegemònica mundial. Actualment, el mercat dels microxips representa un duopoli: D’una banda, les grans corporacions Americanes, la majoria pertanyents a Silicon Valley. I d’altra banda, les grans corporacions Xineses controlades pel govern, la gran majoria d’elles amb seu a Taiwan. I bé és cert que la presència Xinesa en el mercat dels microxips és molt més potent que no pas l’Americana, malgrat això, seria erroni negar el fet que ambdues parts disposen de capacitat suficient per influenciar el mercat de l’altre. Fou precisament el boicot Americà a empreses tecnològiques com Huawei o Xiaomi, on la demanda de microxips a l’empresa TSMC caigué exponencialment. Tot causant una resposta Xinesa basada en el perfeccionament dels seus xips i la seva autosuficiència. Sembla que els xips podrien esdevenir fàcilment detonant de una guerra freda durant aquest segle. Tot i això, amb l’ascens de Biden, l’article es manté positiu puix aposta per una cooperació pacífica entre ambdós països per tal de satisfer les necessitats globals, sempre respectant els interessos d’Occident.

Niklas Maak Ein gutes Zeichen

El vessant fosc dels algoritmes és una realitat en un món globalitzat i tecnològic. La quantitat de dades que deixem a les xarxes són impressionants, i aquestes molts cops són utilitzades per crear i programar certs algoritmes, aquells que tenen una influència sobre nosaltres. Els algoritmes estan programats per tal de conduir a les noves generacions cap aquella direcció que interessa al status quo, tot creant un humà concret i extremadament funcional pel sistema. Es tracta d’una influència indirecta, on el mite de la lliure elecció juga un rol important, fent creure als ciutadans que una sèrie de decisions i accions els hi causaran malestar, per tant, aquests elegeixen ‘lliurement’ no fer-ho. Es tracta d’una situació realment preocupant, inclús antidemocràtica, tot i això sembla que les noves generacions cada cop en són més conscients del perill dels algoritmes, un exemple molt clar és el moviment social ‘Fuck the Algorithm’ el qual ja s’està estenent per tot el món.

Rowan Hooper Cash injection: could we cure all disease with a trillion dollars?

L’autor de l’article explora l’opció d’utilitzar quantitats grans de diners per a fer front a la malaltia, com es podria fer, i si seria possible. Amb aquesta anàlisi es busca veure si serviria per reduir les morts als països pobres i en desenvolupament amb malalties infeccioses, com han pogut fer alguns països en desenvolupament com la Xina, Xile, Costa Rica o Cuba. L’article fa menció d’una anàlisi del Banc Mundial l’any 1993, que analitzava l’augment a la despesa pública comporta prosperitat i benestar individual. Els quatre punts que feia menció són: el fet que la indústria de la salut dóna grans beneficis, la possibilitat d’aconseguir-ho en menys d’una generació, l’ús efectiu de polítiques fiscals que gravin el tabac o l’alcohol i un sistema de sanitat universal.  Un augment de la despesa diu Hooper, és ben important que recaigui en les vacunes, però no només en elles, sinó també en la recerca. Això permetria per exemple atacar una de les amenaces més grans per a la nostra espècie, la grip. El procés actual de desenvolupament de vacunes és un procés amb tecnologia de fa dos-cents anys i actualment hi ha vacunes per a menys de 30 malalties. Especial atenció s’ha de posar en el fet que les vacunes arribin a tothom i no es quedin en mans només dels països rics, com va passar al 2009 amb la grip porcina H1N1. Conclou l’article que no és realista pensar que abans que acabi aquest segle haurem previngut o tractat totes les malalties. Però avisa que quan acabi la COVID-19, haurem d’haver après que la prevenció de la propagació d’una malaltia, no només pot salvar vides i millora el nostre benestar físic i mental, sinó que també permet salvar treballs i economies. El model de prevenció a través de vacunes ha de ser equitatiu i global, és a dir, que arribi a tothom. Invertir ara en sanitat i en la preparació per a futures amenaces prevé morts i la destrucció econòmica posterior.

Financial Times Cabling Africa: the great data race to serve the ‘last billion’

La capacitat de la xarxa d’internet a l’Àfrica està millorant, cada cop és més ràpida, més densa i sobretot més local, arribant als llocs més inhòspits. Això està atraient cada cop més, empreses proveïdores de xarxa d’internet que veuen l’Àfrica com un mercat encara per explotar. Empreses com Google o Facebook estan construint infraestructures a la zona, com per exemple una línia submarina d’internet que va des de Lisboa fins a Ciutat del Cap. Però, encara es necessita més, i és que el coronavirus ha deixat palès les carències del sistema a l’Àfrica on la connexió és sovint precària i l’accés a la xarxa és car. Com a dada menys de l’1% de la xarxa consumida l’any passat al món, era a l’Àfrica. A l’Àfrica se la sol conèixer en termes de connexió a la xarxa com “l’últim bilió”, fent referència a la gent que queda per tenir un accés decent a la xarxa, i cada cop la demanda creix al continent. Un dels problemes que assenyala l’autor és que molts dels projectes encara utilitzen connexió 3G, la qual fa difícil l’ús d’aplicacions fonamentals com Google Meet, tan necessària durant la pandèmia. També es fa menció que la majoria de xarxes provenen de servidors a fora de l’Àfrica, el que crea problemes de latència, donant una connexió dolenta. Un dels objectius que està sobre el taulell és portar centres de xarxa a l’Àfrica. Això milloraria la connexió especialment a les zones més interiors del continent que acostumen a ser les que pateixen pitjors connexions. Les zones costaneres acostumen a gaudir d’una connexió adequada, però un cop un s’endinsa, la connexió és precària. L’autor assenyala que si bé la xarxa és important, una bona xarxa d’internet no és útil si no disposa d’una bona xarxa elèctrica, element també que necessita grans millores a la seva infraestructura. Els hubs de xarxa d’internet, a mesura que van augmentant els clients als quals han de servir, necessiten una xarxa d’energia major, deixant obsoletes aquelles ja existents. Conclou fent referència al fet que la carrera per a proveir de xarxa d’internet no ha fet més que explotar a l’Àfrica, i ha estat accentuada en gran manera per la COVID-19.  Ara és l’hora que polítics i empreses tecnològiques es posin a treballar per a donar solucions a la ciutadania, que demana avenços per a satisfer les necessitats no d’un món futur, sinó de l’actual.

Els centres de xarxa d’internet, a mesura que van augmentant els clients als quals han de servir, necessiten una xarxa d’energia major, deixant obsoletes aquelles ja existents. Conclou fent referència al fet que la carrera per a proveir de xarxa d’internet no ha fet més que explotar a l’Àfrica, i ha estat accentuada en gran manera per la COVID-19.  Ara és l’hora que polítics i empreses tecnològiques es posin a treballar per a donar solucions a la ciutadania, que demana avenços per a satisfer les necessitats no d’un món futur, sinó de l’actual.

back to top