Diari de les idees 44 – Especial China
23 junio 2021

Ideas de actualidad

Tal como se expone en la editorial del dosier China ante un mundo en crisis, en los últimos años el llamado País del centro se ha convertido en una potencia que ambiciona sin complejos la búsqueda de un nuevo estatus global que se corresponda con su peso económico. Un poder económico y geopolítico que la sitúa al frente en la competición por el liderazgo global. Hoy todo lo que sucede en China es analizado en todo el mundo para interpretar su impacto y prever escenarios futuros. Desde el Diari de les idees y coincidiendo con el citado dosier, hemos seleccionado una cincuentena de artículos recientes de medios internacionales que analiza el papel del gigante asiático desde diferentes perspectivas.

Así, intentando descifrar el nuevo tablero de juego mundial desde las páginas de The Economist se subraya que si China y los Estados Unidos comparten una cosa, esta no es otra que su aspiración a la hegemonía mundial. En este contexto, China se percibe a sí misma invencible en un combate cara a cara con su principal oponente, aunque es perfectamente consciente de que una gran coalición de las democracias occidentales podría interferir en su ambición hegemónica. Así, desde la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca son muchos los que apuestan por fortalecer una alianza que frene las aspiraciones de China. No obstante, también conviene señalar que muchos países europeos se han posicionado, de momento, como agentes ambivalentes en medio de esta carrera por el liderazgo mundial. En efecto, si, por una parte, las grandes potencias europeas se desmarcan de cualquier enfrentamiento directo o intento de entorpecer el ascenso chino, por otra, han decidido implementar una serie de mecanismos para proteger sus economías del “tiburón chino”. Las relaciones entre la Unión Europea y China son uno de los elementos clave que habrá que seguir atentamente a lo largo de los próximos años.

El acuerdo comercial entre la UE y China es objeto de un extenso análisis en Le Grand Continent donde Olivier Prost y Anna Dias destacan sus principales aspectos. Primero, que el éxito del acuerdo depende de dos incógnitas: saber si China mantendrá sus compromisos y si las empresas europeas se implicarán a fondo. En segundo lugar, este acuerdo sectorial sólo afecta a una parte del reequilibrio económico necesario en las relaciones entre la Unión y China, entorpecidas por la asimetría entre los sistemas chino y europeo, por ejemplo en materia de subvenciones industriales y comercio sostenible. Finalmente, convendría que en sus relaciones con China, las empresas europeas participaran decididamente, junto con la Comisión Europea y los gobiernos de sus estados miembros, en la implementación del acuerdo con el fin de mejorar el acceso al mercado chino. Desde el Financial Times, Michael Peel y Sam Fleming subrayan que el Parlamento Europeo ha manifestado una fuerte oposición al tratado europeo de acceso al mercado con China, ya que los eurodiputados votaron de manera muy mayoritaria para frenar la ratificación del tratado. Esta votación revela de manera clara los obstáculos existentes para implementar el acuerdo, que requiere la aprobación del parlamento de la UE, y también un cambio en las capitales de los estados miembros que están en contra del acuerdo que se acordó a nivel político en diciembre de 2020.

La congelación de la ratificación del acuerdo de inversiones UE-China, cuando ya estaba a punto de materializarse tras siete años de negociaciones entre la Comisión Europea y China, parece formalmente una represalia a las sanciones chinas contra diputados del Parlamento Europeo. Sin embargo, también puede esconder la estrategia, liderada por Washington, de reclutar países europeos para su coalición mundial contra Rusia y China. La decisión del Parlamento Europeo no se tendría que entender pues, como un episodio más de la guerra de sanciones, sino también en el marco más amplio de la nueva relación con los EE.UU. de Biden.

Paralelamente, desde las páginas del think tank Voltaire, Manlio Dinucci advierte de que los Estados Unidos están transformando progresivamente la Alianza Atlántica en una organización para combatir China. En efecto, así se tiene que leer el hecho de que a finales de mayo el Parlamento Europeo congelara la ratificación del Acuerdo de Inversión UE-China, concluido en diciembre por la Comisión Europea tras siete años de negociaciones, por una abrumadora mayoría de 599 votos a favor y sólo 30 en contra. El verdadero motivo que se esconde bajo la excusa de la defensa de los derechos humanos en China radica en la estrategia de Washington de reclutar a los países europeos en la coalición contra Rusia y China, sirviéndose del hecho de que 21 de los 27 países de la Unión Europea son miembros de la OTAN. En este contexto, el hecho de que los países de Europa del Este se sientan más vinculados a Washington que a Bruselas refuerza la influencia de los Estados Unidos en la política exterior de la UE. Pero no todos los aliados se alinean de la misma manera:  los dos principales países de la Unión, Alemania y Francia, consideran la relación transatlántica desde la perspectiva de la conveniencia mutua y se muestran mucho más reticentes a unirse a esta coalición.

En el análisis de esta lucha por la hegemonía destaca la visión de Limes, una de las revistas de referencia en geopolítica, que pronostica que en 2028, cinco años antes de lo que se preveía, China se convertirá en la economía más potente del mundo, superando a los Estados Unidos. A la vez que crece la economía china, se prevé el aumento también en gasto militar, así como en investigación y desarrollo, especialmente la inversión en Inteligencia Artificial y tecnología cuántica. Todo un arsenal de instrumentos que intensifican la competición por el liderazgo mundial, donde China empieza a contar con un aliado inesperado, la Rusia de Vladímir Putin.

En un momento de crisis del modelo democrático, a lo largo de la última década se ha visto como la mayoría de dictaduras y autocracias no sólo se mantenían en el poder, sino que se reforzaban y modernizaban sus técnicas de represión. Dos ejemplos paradigmáticos son China y Rusia que han visto que su influencia política en el escenario estratégico mundial no hace más que aumentar. Desde Foreign Affairs se argumenta que mientras las democracias están inmersas en sus confrontaciones y contradicciones internas, los regímenes autoritarios han ido surgiendo como alianzas transnacionales crecientes y activas con un claro objetivo: debilitar las democracias interfiriendo en su día a día. Estamos pues ante una pugna geopolítica entre diferentes modelos de gobernanza. En la misma revista Andrea Kendall-Taylor y David Shullman subrayan que los principales objetivos que motivan China y en Rusia a complementar sus estrategias son las alianzas militares -en el caso de China, para suplir sus carencias, y en el caso de Rusia, para la venta de armas sofisticadas, y la aceleración de la innovación tecnológica con el fin de adelantar a los Estados Unidos. A la vez, ambos países también trabajan para socavar la democracia liberal, un sistema que los regímenes de Beijing y Moscú consideran una amenaza directa para sus aspiraciones y sistemas políticos.

Más allá y como herramienta complementaria, China también basa buena parte de su estrategia en el soft power diplomático y económico. Así por ejemplo, en Open Democracy, Niva Yau señala que el compromiso económico con los países de Asia Central ha ayudado a China a sofocar el separatismo uigur en Xinjiang. A la vez, desde 2013 las embajadas chinas en Asia central han reforzado su compromiso con las sociedades civiles locales mediante un programa de doble vertiente: un compromiso más fuerte con las minorías étnicas locales que tienen vínculos con el territorio chino y la promoción de la lengua china en las escuelas de toda la región, a la vez que la diplomacia china se está centrando en los sistemas escolares locales dando ordenadores, reproductores de música y otros equipamientos, garantizando así la posibilidad de abrir un plan de estudios gratuito de cursos de chino en estos países. Desde la misma revista, Abdul-Gafar Tobi Oshodi analiza esta estrategia de paradiplomacia en las relaciones entre China y el continente africano donde Beijing quiere seguir consolidando su influencia mediante la potenciación de medios de comunicación afines y la distribución gratuita o a bajo coste de sus vacunas contra la COVID-19.

Para cerrar este apartado, destacamos en clave gramsciana la importancia del concepto de hegemonía cultural en este choque entre potencias mundiales, tal como señala Stéphane Aubouard en la revista Marianne. Así como la Europa destruida por la Primera Guerra Mundial dio paso a la hegemonía americana después de 1918, ahora conviene plantearnos si en un planeta dañado por los efectos combinados de la pandemia, del cambio climático, de las crisis políticas, económicas y sociales, los EE.UU. serán sustituidos por China como potencia hegemónica. Desde el punto de vista económico, todo hace pensar que será así. Las previsiones del FMI establecen que dentro de dos o tres años los chinos habrán llegado al 20% del PIB. Desde un punto de vista tecnológico y científico también. Si el jazz y el automóvil fueron los primeros símbolos de la hegemonía cultural norteamericana, los avances tecnológicos de hoy y de mañana podrían tener el mismo impacto. Laboratorios de investigación que sustituyen las líneas de montaje, el Ford T sustituido por el ordenador cuántico que Beijing ya afirma haber fabricado… Hay que plantearse pues si eso anuncia la aparición de una hegemonía política y cultural Made in China en la que la apuesta china consistiría en exportar su modelo de capitalismo de estado teñido de socialismo autoritario allí donde el modelo democrático occidental ha fracasado.

Una lucha por la hegemonía mundial que se tiene que leer, también, en clave de política interior como apunta John Simpson en The New Statesman donde subraya la paradoja que el Partido comunista chino es ahora más fuerte que nunca, precisamente el año del centenario de su creación. Un estudio realizado por el PCCh revela que el comunismo soviético se hundió por la falta de adhesión de la población y que el debilitamiento de la represión y la permisividad habían permitido que crecieran y prosperaran centros de poder alternativos, y eso es justamente lo que quiere evitar el presidente Xi. Los chinos pueden enriquecerse, consumir y viajar al extranjero, pero no se les permite tener voz política. Aunque las encuestas demuestran que en general la población aprueba su manera de gestionar el país, XI Jinping no puede permitir ninguna fuente alternativa de poder: ni líderes religiosos no autorizados, ni intelectuales capaces de difundir nuevos puntos de vista ni políticos democráticos, ni siquiera una independencia real para Taiwán. En definitiva, el de Xi es un régimen ferozmente iliberal que dispone de suficiente poder, dinero y tecnología como para imponer su voluntad a otros países, cosa que hace que viva un momento de esplendor político, y que hace pensar que no abandonará su capitalismo de partido único.

Una estrategia, pues, basada en un férreo control ideológico, social y político combinado con un capitalismo de estado agresivo y dinámico que de acuerdo con Audrye Wong en Foreign Affairs también tiene que hacer frente a sus propios retos. A medida que la economía china ha subido la cadena de valor, las empresas chinas se han convertido en actores poderosos en sectores de alta tecnología con valor añadido — ayudados injustamente, según argumentan los competidores, mediante subvenciones estatales. Como resultado de esta competencia, las empresas extranjeras han tenido menos incentivos para impulsar relaciones más estrechas con Pekín. Eso se debe al hecho de que el éxito de los incentivos depende en gran medida de la dinámica política de los países receptores. En definitiva, aunque los dirigentes chinos pueden pensar que el desarrollo económico promueve naturalmente la gratitud entre los que se benefician de ello, hay buenas razones para creer que eso no siempre es así y que China no puede confiar en convertir automática ni fácilmente su creciente peso económico en una nueva realidad geopolítica hegemónica.

Desde la misma revista, Elizabeth Economy cuestiona la eficacia real del modelo chino. A pesar de los índices de crecimiento de los últimos años, la gestión de la crisis de la COVID -19 e hitos significativos como la erradicación de la pobreza severa, la sociedad china se está fracturando de una forma compleja: la discriminación por razones de etnia, género y religión sigue siendo preocupante, mientras persiste la desigualdad entre el campo y la ciudad. De alguna manera no es atrevido afirmar que dentro de China conviven dos países donde el 1% más rico acumula una proporción de riqueza mayor que la del 50% más pobre. Es previsible por lo tanto que la desigualdad creciente, más los costes de privación de derechos políticos y económicos de sectores tan grandes de la población tengan un impacto importante a largo plazo. Además, la polarización de la situación interna en China también tiene implicaciones en el exterior. Los abusos de derechos humanos y políticos en Xinjiang u Hong Kong, han tenido una serie de repercusiones diversas: sanciones por parte de la Unión Europea, Canadá o el Reino Unido, el traslado de multinacionales extranjeras hacia competidores de China, como Singapur, o el llamamiento al boicot de los Juegos Olímpicos de invierno de 2022, entre otros. En último término, todos estos temas no son menores y cuestionan la verdadera eficacia y sostenibilidad del modelo chino a largo plazo

Enlazando con las perspectivas de futuro del modelo chino, un artículo publicado en The Economist destaca la puesta en marcha del primer ensayo de digitalización de la moneda china, denominada ecny, que comparte la mayoría de las características de la moneda tradicional, en tanto que al fin y al cabo sigue dependiendo del sistema bancario ad usum, La  única diferencia es que el ecny es una moneda digital que se utiliza a través de una aplicación móvil. A pesar de que China no es el primer país que pone a prueba esta revolución en el mundo de la moneda, sí que ha cogido el timón y el liderazgo en este sector. Ahora bien, mientras China busca la manera de difundir su uso en un contexto internacional, muchos expertos se muestran escépticos en cuanto a las ventajas de la nueva moneda. Si bien es cierto que la moneda digital tiene mucho potencial, también se considera esta digitalización como una reforma que devuelve a la planificación central desde Beijing. 

Una China que debe hacer frente pues a los retos planteados por su propio desarrollo económico que se ve oscurecido por la creciente oposición internacional a sus políticas de represión dentro y fuera del país. Así, Howard French denuncia en Foreign Affairs que el Tíbet está siguiendo el mismo camino que la región de Xinjiang: la asimilación forzosa y el anuncio de que el PCCh supervisará la designación del próximo Dalai Lama. Un tema que también preocupa Kelsang Dolma que desde las páginas de Foreign Policy saluda la firmeza de la administración Biden al redefinir el consenso de Washington sobre el conflicto Tíbet-China. En efecto, si muchos especularon que el presidente de los EEUU sería complaciente con China de acuerdo con sus antecedentes como senador, pocos meses después de haber iniciado su mandato, su determinación queda bastante clara, por ejemplo, en el hecho de que los informes del Departamento de Estado sobre los abusos de los derechos humanos en China ya no mencionan el Tíbet como una región de China como lo hacían los informes anteriores. En la misma línea, y con respecto a la represión de los uigures en Xingjiang, The Independent revela que China  ha denunciado los planes de establecer un tribunal popular en la Gran Bretaña respecto de las acusaciones de genocidio contra uigures y otros musulmanes. El tribunal, que no cuenta con el apoyo del gobierno, será presidido por el prestigioso abogado Geoffrey Nice, que lideró la acusación contra el ex presidente serbio Slobodan Milošević en el Tribunal Penal Internacional. Aunque la sentencia del tribunal no será vinculante para ningún gobierno, los organizadores esperan que el proceso de exposición pública de pruebas obligue a emprender acciones internacionales para combatir la represión china en Xinjiang. Finalmente, Jessie Lau apunta en The New Statesman que las sanciones que se están aplicando a China por su política represiva en Hong Kong tienen un impacto prácticamente irrelevante, a pesar de la interesante iniciativa del Reino Unido de facilitar la obtención de la nacionalidad británica a los ciudadanos de Hong Kong a través del British National Overseas, un sistema ya adoptado en diferentes países como Taiwán, Australia o Canadá.

Finalmente, en temas de sostenibilidad, China es también uno de los actores más relevantes con respecto al futuro del planeta y Bill McKibben subraya en The New Yorker que no hay manera de resolver el rompecabezas climático sin la ayuda de China, que es el principal emisor de carbono. Por lo tanto, conseguir un compromiso con un socio de esta magnitud tendría que ser la piedra angular de cualquier política climática global eficaz y no será fácil: China está siendo pionera en algunos aspectos (instalando energía renovable barata a un ritmo vertiginoso) y en cambio, sigue construyendo centrales que funcionan a base de carbón. También Le Grand Continent analiza el rol de la China en la lucha contra el cambio climático, y los autores del libro China Goes Green (Polity, 2020) dan su interpretación de la estrategia ecológica del Estado chino. A su parecer, China está convirtiendo el medio ambiente en un instrumento para fortalecer su control autoritario, lo cual comporta el peligro de que el clima acabe eclipsando otras cuestiones sociales y ecológicas fundamentales. Es particularmente interesante la distinción que establecen entre autoritarismo ecológico y ecología autoritaria, y como han evolucionado las políticas climáticas de China. En este sentido, alertan de la admiración occidental por los enfoques autoritarios y agresivos de China respecto del medio ambiente porque se podría llegar a inferir que si la finalidad de la sostenibilidad ambiental es lo bastante noble, quizás entonces se puedan justificar los medios utilizados, es decir, las actitudes autoritarias del Estado.

Mientras tanto, Andrew S. Erickson y Gabriel Collins argumentan en Foreign Affairs que no se tendría que esperar que los líderes chinos frenen las emisiones de carbono al mismo ritmo que los países desarrollados, ya que uno de los pilares básicos de la economía china sigue siendo su enorme capacidad para construir infraestructuras, que dependen de las industrias que consumen mucha energía generadora de emisiones de carbono. Por ejemplo, con vistas a paliar los efectos de la COVID-19, China ha apostado por la industria pesada de carbón para impulsar el crecimiento del PIB. Esta es una visión compartida por Karl Mathiesen en Politico donde señala que los miembros del G7 se han fijado como objetivo limitar el calentamiento global a 1,5 grados, en lugar del objetivo de 2 grados del Acuerdo de París, y que esta rectificación se tiene que interpretar como un mensaje en China, en un momento en que los datos publicados por la organización Carbon Brief revelan que las emisiones chinas han aumentado un 15% interanual durante el último trimestre.

Ya para acabar, unos apuntes sobre la competición tecnológica en la que China también destaca en la carrera por la hegemonía global. Yuan Yang revela en el Financial Times que uno de los efectos de la COVID-19 ha sido el fuerte incremento de la demanda de todo tipo de aparatos electrónicos, lo cual ha provocado que en China la demanda superara con claridad la oferta, generando larguísimas colas de espera para conseguir cualquier aparato que requiera un chip. Esta situación no ha hecho más que subrayar la necesidad de China de desarrollar su propia industria de chips, independiente de sus vínculos con los fabricantes norteamericanos. En este contexto, destacan el planes de expansión en China de la empresa taiwanesa Xiaomi, que si bien son percibidos por algunos como una amenaza para la industria china, también se consideran como un beneficio más que una competencia directa, ya que la industria china tendrá la oportunidad de aprender de los mejores y eso motivará al sector para marcar diferencias y avanzar hacia una se industria desamericanizada. Finalmente, desde las páginas de El Salto, Eduardo García Granado destaca que el soft power tecnológico representa un aspecto fundamental en las relaciones internacionales actuales. Iniciativas como Made in China 2025 y el XIV Plan Quinquenal (2021-2025) son la punta de lanza de la apuesta del Partido Comunista para situar el país al frente del desarrollo de la Inteligencia Artificial, la nube, el 5G, la Internet de las cosas y el Big Data. Por medio de estos programas, China pretende aumentar la presencia de la producción nacional en materiales básicos hasta un 70% en 2025 en ámbitos como la industria aeroespacial, los semiconductores o la robótica. Por otra parte, el gobierno chino proyecta un futuro en que el país haya abandonado todo tipo de dependencia respecto de Occidente en materia de suministro de chips y de hidrógeno para vehículos, entre otros.

Por último, con respecto a las políticas estratégicas de Inteligencia Artificial la carrera geopolítica os remitimos al artículo de Yi Chang y Chengqi Zhang publicado en el monográfico de la revista IDEES sobre Inteligencia Artificial donde destacan que el gobierno chino propone innovar en un modelo de implementación de organización de los principales proyectos de ciencia y tecnología de la nueva generación de IA y que desde que el Consejo de Estado presentó el “Plan de desarrollo de la inteligencia artificial de nueva generación”, la mayoría de las provincias, ministerios e instituciones han respondido acelerando la planificación en IA y elaborando planes científicos en este sector.

more/less text

Política internacional y globalización

The Economist China wants the world to know that resistance to its rise is futile

Si hi ha una cosa que comparteixen la Xina i els Estats Units, aquesta no és una altre que l’hegemonia mundial. Aquesta ambició dels dos països per ser la primera potencia del món i, alhora, el temor en deixar que sigui el seu soci el que ho sigui, fan trontollar el món sencer i amenaça en polvoritzar el status quo en que s’ha instaurat el món des del final de la guerra freda. La Xina es veu a si mateixa invencible en un combat individual, ara bé es perfectament conscient que una gran coalició de països demòcrates podria aixafar els somnis hegemònics i doblegar la voluntat d’un règim que durant les últimes dècades només ha fet que consolidar-se en el país i en l’esfera internacional. Amb l’ascens de Joe Biden i les seves polítiques més progressistes a la casa blanca es respira un aire d’entusiasme per a la creació de la coalició contra Xina. No obstant això, son molts països europeus que han s’han posicionat, de moment, com a agents neutres en aquesta cursa pel lideratge mundial. Per una banda, les grans potencies europees a través de declaracions dels seus respectius líders han decidit acceptar l’ascens de la Xina i ja no solament de desmarcar-se ràpidament de qualsevol enfrontament directe o intent per entorpir aquest ascens, sinó d’elogiar les noves relacions comercials amb la superpotència asiàtica. Per l’altre banda, han decidit implementar una sèrie de mecanismes per a protegir les seves economies del “tauró xines” i, públicament,  condemnen els abusos xinesos a Hong Kong o a la província de Xinjiang. La pregunta que ens hem de fer és “Fins quant Europa podrà mantenir aquesta neutralitat?” 

Jeremy Cliffe What China’s Five-Year Plan means for the rest of the world

A pesar dels efectes devastadors de la pandèmia el think tank Centre for Economics and Business Research prediu que al 2028, cinc anys abans del que es preveia, la Xinà es convertirà en l’economia més potent del món, superant als Estats Units. Des del 1953 que la Xina exposa en una reunió composta bàsicament pel comitè del Partit Comunista Xines un pla quinquennal per a la planificació de l’economia i, davant de les previsions, d’entre altres, el think tank anteriorment esmenat aquest any es tornarà a exposar el pla amb més orgull que mai. Per a la planificació dels propers anys es preveu una forta despesa en matèria militar, així com recerca i desenvolupament a més d’introduir per primer any despesa en diverses matèries innovadores com seria la intel·ligència artificial o informàtica quàntica. Caldrà veure si Xina fa honor a la seva promesa de reduir les emissions de diòxid de carboni ja que, si recordem la Xina és, amb molta diferencia, el país amb més emissions de diòxid de carboni del món, per tant, la seva participació en la causa resulta clau si es vol ralentí el canvi climàtic. En aquest sentit, el líder del país asiàtic va tornar a assegurar que la Xina apostarà per una economia sostenible i verda. D’altre banda, nombrosos activistes, com ara Li Shuo de Greenpeace East Asia, veuen la proposta sobre l’aposta per l’economia verda representada en el pla quinquennal com a insuficient, modesta i indecisa, cosa que preocupa a la comunitat internacional. En aquest sentit, dos interrogants majúsculs s’obren al horitzó: Complirà la Xina amb les noves prediccions que la situen 5 anys abans de temps com la primera potencia econòmica mundial? Complirà amb la promesa de transformar el gegant asiàtic en una economia verda i sostenible?

Emmanuel Lincot i Emmanuel Veron 5e plénum, 14e plan quinquennal et "Vision 2035": la progressive dislocation de la "matrice Chine" du reste du monde

A Pequín, l’agenda política es fa més precisa i les grans decisions de futur s’estan apropant ràpidament, tot i que la pandèmia encara no ha desaparegut. El 2021 és l’any del centenari del Partit Comunista Xinès i el 2022 se celebrarà el 20è Congrés. La crisi sanitària ha estat una gran oportunitat per a Xi Jinping per concentrar el seu poder, legitimar-lo i preparar-se per al proper Congrés. Dins d’aquest context, el calendari contempla per als propers dos anys dues cites de crucial importància, tant econòmica com estratègica. Aquest article publicat a Le Grand Continent ofereix una anàlisi matisada de la posada en escena de la victòria del Partit-Estat sobre la pandèmia de COVID-19.

Zhang Wenmu La natura della geopolítica e la sua aplicazione in Cina

L’estudi de la geopolítica a la Xina va començar a desenvolupar-se ràpidament a partir de l’era moderna. En aquell moment, el poble xinès va patir la catàstrofe de la colonització i posteriorment va desenvolupar l’esperit que els va permetre salvar el país. El ràpid desenvolupament de la geopolítica xinesa va ser, per tant, una necessitat de l’època. No obstant això, un gran creixement a nivell teòric pot descuidar alguns aspectes concrets. Entre aquests, el que més influeix en el desenvolupament d’un país és la capacitat de dominar l’essència de la geopolítica. El primer principi de l’enfocament geopolític consisteix a equilibrar objectius i recursos, justament allò que sovint passen per alt els teòrics i els polítics occidentals. L’important per a un estat és no obligar-se a lluitar per la supervivència. A la llum de les característiques geopolítiques d’Àsia i del creixement del poder xinès, el desenvolupament de la República Popular no hauria de perdre de vista les prioritats nacionals en el futur, tot preservant els recursos. A la pràctica, això significa defensar la sobirania nacional, el règim polític, la integritat de les fronteres i els interessos del món. Si seguim aquesta línia, l’Estat es mantindrà estable, governable i segur durant molt de temps. En comparació amb el passat, avui la Xina està més a prop de l’objectiu del gran ressorgiment de la nació. 

Sulmaan Wasif Khan Wolf Warriors Killed China’s Grand Strategy

El tret més distintiu de la conducta xinesa en l’actualitat, especialment a partir de 2020, sembla menys el d’una potència que actua sobre la base d’una gran estratègia calculada i ponderada, i més la d’un país que es deixa encegar per un nacionalisme sord. Les grans estratègies tenen tres requisits fonamentals: són a llarg termini, coherents i flexibles. Durant dècades, la Xina ha actuat conforme a una gran estratègia, amb una política exterior ben coherent i atesa a revaluacions. L’era de Xi Jinping ha atès a l’acumulació de polítiques contraproduents, que dificulten cada cop més el fet de perseguir l’estratègia que havíem conegut fins ara i que , en última instància, posen en perill la pròpia seguretat nacional xinesa. El primer d’aquests episodis el trobem en el canvi d’actitud cap a Xinjiang. Progressivament, la Xina ha abandonat la tolerància cap a aquesta regió i ha optat per una política que molts titllen de genocidi cap a la població uigur. Els costos a llarg termini I la reputació de la Xina entre la comunitat musulmana mundial encara han de materialitzar-se. Després tenim la qüestió de Hong Kong. Xi ha abandonat la doctrina d’ «un país, dos sistemes» que fins ara havia persistit a l’hora de relacionar-se amb Hong Kong. L’intent de soscavar l’autonomia d’aquest territori ha provocat una explosió de la violència i l’atenció mundial. Estem atenent a un gir cap a una gran estratègia de caràcter més assertiu, i a una Xina que no vacil·la a l’hora d’ensenyar les dents. L’explicació més convincent és que la Xina s’ha enverinat amb la seva pròpia retòrica. La presidència de Donald Trump ens ha fet recordar a tots que donar corda al nacionalisme pot provocar un foc que sigui difícil de controlar.  

Christopher Walker i Jessica Ludwig The Long Arm of the Strongman. How China and Russia Use Sharp Power to Threaten Democracies

El model democràtic està en crisi, en l’última dècada s’ha vist com la majoria de dictadures i autocràcies no només es mantenien en el poder, sinó que es reforçaven i modernitzaven les seves tècniques de repressió. Dos exemples bàsics d’aquest reforçament són la Xina i Rússia que han vist que la seva influencia política en el taulell estratègic mundial només fa que augmentar. Molts experts coincideixen en que aquest fenomen es deu a la globalització que, entre altres coses, comporta que molts elements considerats com a pilars per a la democràcia es nodreixin de finançament provinent de països que no representen una democràcia.  Les democràcies s’han submergit en les seves confrontacions internes mentre que han permès que els règims autoritaris sorgeixin com a forces transnacionals creixents i actives amb un clar objectiu: debilitar les democràcies interferint en el seu dia a dia. Estem davant una nova confrontació internacional per a l’hegemonia d’un model de govern, però en aquest cas desigual ja que els defensors de la democràcia busquen guanyar a través del anomenat “poder tou” o el que es el mateix conquerir els cors i les ments amb paraules, mentre que els països il·liberals combaten amb el “poder fort” que busca guanyar a partir de posar barreres i desautoritzar a agents internacionals independents que puguin permetre l’entrada de noves idees o corrents en els seus dominis i, al mateix temps, influencien a través de noves tècniques cada vegada més modernes les potencies demòcrates. 

Andrea Kendall-Taylor i David Shullman China and Russia’s Dangerous Convergence

Els ministres d’afers exteriors xinès i rus Wang Yi i Sergey Lavrov es van reunir el passat 23 de març en una reunió que, en contrast amb el passat intercanvi entre alts funcionaris nord-americans i xinesos a Alaska, va tenir un to amistós. Els moviments militars dels dos països posteriors a la reunió han reactivat les preocupacions a Washington sobre una potencial coordinació entre ells. Entre els objectius que motiven a la Xina i a Rússia a complementar els seus esforços hi ha les aliances militars -en el cas de la Xina, per a suplir les seves mancances, i en el cas de Rússia, per la venda d’armes sofisticades-, la acceleració de la seva innovació tecnològica de forma que els permeti una rapidesa major que la dels Estats Units i també complementar els seus esforços per soscavar el lideratge mundial del país americà. Mitjançant mitjans compartits, Xina i Rússia popularitzen la governança autoritària, redueixen les proteccions dels drets humans i creen normes perilloses al voltant de la sobirania cibernètica i d’Internet. Treballen per soscavar la democràcia liberal, un concepte que ambdós règims consideren una amenaça directa per a les seves aspiracions i control del poder. Per aquesta raó, entre d’altres, els dos països intenten debilitar la posició dels Estats Units en importants regions i institucions internacionals. La prioritat exterior nord-americana és la Xina, però per a impedir l’aliança caldrà que Washington demostri a Moscou que és preferible un cert grau de cooperació amb els Estats Units a la submissió a Pequín. Alguns responsables polítics i analistes recomanen acollir Rússia, demostrar els beneficis d’una política exterior russa més equilibrada i independent, mobilitzar el control d’armes a partir del nou tractat sobre armes nuclears START o reiniciar el fòrum Arctic Chiefs of Defense (CHODS), un espai de diàleg amb Rússia i altres socis àrtics dels EUA sobre la creixent militarització de la regió. 

Foreign Policy China’s Neighbors Face a Belligerent Post-Pandemic Beijing

Que la Xina sigui una potència econòmica mundial determina les seves relacions amb la resta de països del continent asiàtic. Aquestes venen determinades pels conflictes que té amb els seus països veïns, com per exemple el conflicte territorial al Mar de la Xina Meridional o el de les illes Senkaku amb el Japó. També estan marcades per la seva dependència econòmica, molts es veuen coaccionats per la seva influència política. Tot això repercuteix en la interpretació de la gestió de la pandèmia de la Covid-19 de la Xina: mentre alguns culpen a la Xina de ser l’origen del virus i critiquen la seva manca de transparència o les dures mesures preses, altres, com Pakistan, amb economies més vulnerables i dependents de la Xina, intenten desviar aquesta culpa i subratllar la generositat dels seus subministraments mèdics, experts tècnics i donacions. Es probable que després d’aquesta crisi, tant la Índia com els països del sud-est asiàtic accelerin la diversificació de les cadenes de subministrament centrades a la Xina i busquin aliances amb altres països. Altres com Taiwan, per exemple, han demostrat la seva autonomia tant a nivell nacional com internacional, tot i els intents de la Xina de donar a entendre que aquesta dependència segueix vigent en els últims anys.  Podem esperar que les relacions internacionals regionals siguin cada vegada més complicades per la distribució del poder, les relacions bilaterals entre estats, les eleccions de normes i institucions i les narratives de culpa xineses. De totes maneres, els fracassos inicials de la Xina han estat eclipsats, en molts aspectes, pels reptes a Europa i per la incompetència de l’administració Trump. Estats Units ha minat la seva posició i prestigi a l’estranger, deixant una relativa victòria a la Xina. L’equilibri precari d’avui en tots aquests fronts apunta cap a la incertesa, la fluïdesa i el desordre.   

Tobias Harris The Surprising Strength of Chinese-Japanese Ties

Aquest article de Foreign Affairs argumenta que tot i que el Japó pot estar cada vegada més alarmat pel comportament expansiu de la Xina i disposat a criticar les accions dels líders xinesos, tothom sap que és molt poc probable que es produeixi un trencament amb la Xina i en aquest sentit poc importa el que vulgui Washington. Més aviat, el Japó continua compromès amb una relació estratègica mútuament beneficiosa amb la Xina. La geografia, l’economia i la política interna del Japó comporten que el comerç amb la Xina hagi estat una font important de creixement per al Japó en les darreres dues dècade vista l’estratègia del govern japonès per revigoritzar l’economia. La Xina no ha estat només un important mercat de productes japonesos; també ha enviat més turistes, estudiants i treballadors al Japó que cap altre país. El Japó doncs ha demostrat ser capaç d’equilibrar la seva aliança històrica amb els Estats Units i l’imperatiu econòmic per mantenir forts vincles amb la Xina. Els líders empresarials, els funcionaris i els polítics japonesos continuaran mantenint oberts els canals de comunicació amb Pequín ja que consideren que una relació estable amb la Xina és important no només per al Japó i la Xina, sinó per a la pau i la prosperitat de la regió i de la comunitat internacional.

Charles L. Glaser Still Waiting for a Serious Debate on Taiwan

Charles L. Glaser argumenta que cal un debat seriós sobre si els Estats Units haurien de mantenir el seu compromís amb Taiwan. L’autor creu que el compromís dels Estats Units de defensar Taiwan comporta grans riscos; per tant, els Estats Units haurien d’acabar amb el seu compromís amb Taiwan basant-se en la lògica de la retracció. Tenint en compte el valor que la Xina atorga a la unificació amb Taiwan i les capacitats militars creixents de la Xina, creu que hi ha una probabilitat significativa que durant les pròximes dècades la Xina faci servir la força contra Taiwan, cosa que atraurà els Estats Units a una gran guerra. Aquesta retracció tindria un impacte negatiu per al poble de Taiwan i, per tant, suposaria un cost per als valors humanitaris i ideològics dels Estats Units, que inclouen donar suport a les democràcies. Tanmateix, també argumentar que el compromís comporta grans riscos per a altres valors dels Estats Units, com són el benestar del personal militar dels EUA i de civils nord-americans. Una gran guerra convencional podria provocar milers o fins i tot desenes de milers de morts nord-americanes. Les polítiques recents de la Xina han deixat clar que no està disposada a comprometre’s amb les seves reclamacions al mar de la Xina Meridional i també que pot estar més disposada a utilitzar la força contra Taiwan. 

Niva Yau China polishes its image in Central Asia through the soft power of language

El compromís econòmic amb els països d’Àsia Central ha ajudat la Xina a sufocar el separatisme uigur a Xinjiang. Les bones condicions comercials han animat els líders regionals a fer els ulls grossos cap a la deportació i l’opressió dels grups uigurs que viuen a la regió. Per descomptat, el compromís econòmic i els discursos polítics ocasionals no serien suficients per generar suport estranger a la Xina i, per tant, és aquí on entren instruments de poder suau o soft power, i específicament la promoció lingüística. Tenir accés a la informació en llengua xinesa significa que els joves d’Àsia Central poden consumir la propaganda del govern xinès. El Partit Comunista és capaç, per tant, de difondre certes narratives a altres països. Sota el govern de Xi, des del 2013, les ambaixades xineses a l’Àsia central s’han obert en el seu compromís amb la societat civil. La major part de la tasca benèfica realitzada per les ambaixades xineses a l’Àsia central es centra en un programa de doble vessant: un compromís més fort amb les minories ètniques que tenen vincles amb el territori xinès; i la promoció de la llengua xinesa. Les ambaixades xineses s’han unit al sistema escolar donant ordinadors, reproductors de música i altres equipaments, garantint així la possibilitat d’obrir un pla d’estudis gratuït de cursos de xinès en aquests països. 

Abdul-Gafar Tobi Oshodi China’s relations with the African continent: Three elephants in the room

“La Xina va descobrir l’Àfrica fa dues dècades”, aquesta afirmació es podria fàcilment corroborar amb l’augment del comerç entre la potencia asiàtica i el continent Africà des del 2000, un augment del 2.000% que representa una suma de 200.000 milions de dòlars. No obstant això, les relacions entre la Xina i el continent Africà no només es centren en el comerç, sinó en infraestructura, relacions complexes actives constants o la migració, sense contar amb el suport del continent africà davant de l’ONU en temes polítics com ara l’annexió definitiva de Taiwan o Hong Kong. Ara bé, cal preguntar-nos si aquesta nova relació, amb el tancament de fronteres a causa de la pandèmia, es consolidarà o decreixerà. El principal problema de la relació: la xenofòbia existent de la Xina cap als països africans, visió reforçada en especial a partir dels esdeveniments de Guangzhou. Relacionat amb aquest problema, la Xina de voler continuar consolidant la relació amb Àfrica a de potenciar els mitjans de comunicació (canal preferit de la potencia asiàtica per promoure la migració cap a Xina) ja que a partir dels esdeveniments mencionats i televisats per mitjans xinesos nomes han fet que despertar un odi creixent del mitjans de comunicació nacionals cap a la Xina. Per últim, es inevitable caure en la realitat que viuen els països africans, devastats pels efectes de la covid-19, buscant sota una pressió social immensa ressorgir de la desaparició i la historia ens diu que hi haurà individus i grups que no dubtaran en fer servir a la Xina com a boc expiatori per a la obtenció de favors polítics. En definitiva Xina de voler consolidar les relacions amb el continents Africà haurà de lluitar contra “els tres elefants”: la xenofòbia dels seus ciutadans, els mitjans de comunicació i la realitat local de l’Àfrica. 

Marie-France Reveillard La Chine accélère le pas sur les routes de la soie africaines

Després de l’entrada en vigor d’un primer acord de lliure comerç al continent africà signat amb Maurici, la Xina ha reafirmat la seva voluntat de reforçar les seves relacions amb Àfrica amb motiu de la presentació del seu 14è pla quinquennal i d’avançar en el camí de noves Rutes de la Seda al continent. Atès que Àfrica continua patint una manca d’inversions que donin suport al seu desenvolupament, s’espera que la Xina reforci la seva influència i mantingui els seus esforços inversors al continent després de la crisi sanitària. Fa 20 anys les inversions xineses representaven el 3% de les inversions estrangeres a Àfrica i enguany superaran el 20%. En efecte, si els criteris per a les inversions europees o nord-americanes es basen molt en el risc del país, en canvi per als xinesos és gairebé el contrari. Com més arriscat sigui invertir en un país, menys actors interessats hi haurà i més probable serà que les seves operacions tinguin èxit. D’altra banda, el país que ha desaparegut de la quota de mercat del continent són els Estats Units, que representaven entre el 20% i el 25% de les inversions a l’Àfrica fa 15 anys i que només representen el 15% actual, una quota de mercat recuperada parcialment per Pequín. En definitiva, la Xina és ara el principal soci comercial d’Àfrica i ha desenvolupat una estratègia específica per ampliar les seves Rutes de la Seda.

Ramzy Baroud De la Tierra a la luna: la política de Biden hacia China, condenada desde el principio

En aquest article publicat a El salto diario, Ramzy Baroud afirma que malgrat l’anomenat «gir cap a Àsia» de Washington, és a dir, la reversió de la política exterior nord-americana que implicava posar més èmfasi a l’Orient Mitjà, no està gens clar que les polítiques de confrontació de Washington hagin debilitat la presència, el comerç o la diplomàcia de Beijing al continent. En efecte, Xina és ara mateix el principal inversor estranger a l’Orient Mitjà i un soci estratègic de tots els Estats del Golf -llevat de Bahrain. I això s’ha de comparar amb la confusa agenda de política exterior de Washington a la regió, la seva indecisió sense precedents, l’absència d’una doctrina política definible i la sistemàtica ruptura de les seves aliances regionals. Aquest paradigma es torna més clar i convincent quan s’entén a escala global. A finals de 2019, la Xina es va convertir en el líder mundial en termes de diplomàcia per mitjà de les seves 276 representacions diplomàtiques d’aquell moment, la majoria d’elles consolats. A diferència de les ambaixades, els consolats juguen un paper més important en termes d’intercanvis comercials i econòmics. Segons les xifres de 2019 que es van publicar a la revista Foreign Affairs, la Xina té 96 consolats en comparació amb els 88 dels EUA. I allà on Xina està present diplomàticament, el que segueix és el desenvolupament econòmic. A diferència de la inconnexa estratègia global dels EUA, les ambicions globals de la Xina s’articulen mitjançant una enorme xarxa, coneguda com la Iniciativa de la Franja i la Ruta, que s’estima en bilions de dòlars. Quan es completi, es preveu que la Iniciativa unifiqui més de 60 països al voltant d’estratègies econòmiques i rutes comercials liderades pels xinesos. Perquè això es pugui materialitzar, la Xina es va moure ràpid per establir una major proximitat física a les rutes marítimes més estratègiques, invertint fortament en algunes i, com en el cas de l’Estret d’Al-Mandab, establint la seva primera base militar d’ultramar a Djibouti. Finalment, Tot i que el domini econòmic és històricament el principal motor de tota superpotència, la recerca de la supremacia global de Beijing amb prou feines es redueix a les finances. En molts fronts, la Xina ja ha passat al davant o s’hi està acostant. Per exemple, el 9 de març la Xina i Rússia van signar un acord per construir l’Estació d’Investigació Lunar Internacional. Tenint en compte el gran llegat rus en l’exploració de l’espai i els recents èxits de la Xina en aquest camp es preveu que els dos països prenguin la davantera en la nova carrera espacial.

Demetri Sevastopulo Beijing rebuffs Pentagon requests for high-level military talks

Emily Tamkin Can the United States work with India to counter China?

Hi ha un consens emergent entre les organitzacions de Washington que suggereixen que els Estats Units s’han d’associar amb l’Índia per a combatre la Xina. Nova Delhi també entén que ha de treballar amb Washington, tot i que no es tracti d’una idea especialment popular. La majoria de gent ho entén com a inevitable, perquè hi ha la sensació que l’Índia ha intentat treballar amb la Xina però senten com una traïció que l’any passat morissin 20 soldats indis en mans de les forces xineses en una disputada regió de l’Himàlaia. Les relacions entre els Estats Units i l’Índia s’han anat escalfant lentament des de mitjan anys 2000, quan els dos van signar l’Acord Nuclear. En el passat, l’Índia va estar aliada amb la Unió Soviètica, ara Rússia, que encara proporciona un 60% dels subministraments de defensa de l’Índia. A banda de per la Xina, la relació entre els Estats Units i l’Índia, ve donada pels vincles personals i la immigració. Aquesta relació es complica amb actors com Rússia. Segons la Llei de lluita contra els adversaris nord-americans, l’Índia podria ser sancionada per la compra de bateries dels míssils del sistema de defensa antimíssils S-400 que ha comprat a Rússia, i això podria provocar ruptures en la possible cooperació entre els dos països, com també podria provocar-les la desaprovació de la comunitat estratègica Índia. Cal tenir en compte el risc de que si no fos per la preocupació comú quant a defensa i seguretat dels dos països respecte als moviments de la Xina, no veuríem tantes convergències entre tots dos. 

Relaciones Unión Europea-China

Olivier Prost i Anna Dias Cinq points sur l’Accord Chine-UE

Amb l’objectiu de reequilibrar la seva relació amb la Xina, la Unió Europea ha signat un acord d’inversió integral amb Pequín, fruit d’unes negociacions iniciades el 2013 en un context polític completament diferent. Els autors de l’article en fan una anàlisi detallada destacant els punts següents. Primer, s’ha fet un pas important amb la conclusió d’un Acord d’Inversió Integral entre la Unió Europea i la Xina, però el procés encara és llarg. Segon, l’èxit de l’Acord depèn de dues incògnites: saber si la Xina mantindrà la Xina els seus compromisos i si les empreses s’hi implicaran a fons. Tercer, aquest Acord sectorial cobreix només una part del reequilibri econòmic necessari en les relacions entre la Unió i la Xina. Així doncs, els autors subratllen els límits d’aquest acord, que es veu restringit per l’asimetria entre els sistemes xinès i els europeus, per exemple en matèria de subvencions industrials i comerç sostenible. Aquesta és la raó per la qual, en particular, la UE ha de continuar construint en paral·lel una política reguladora autònoma que permeti establir disciplines que vagin més enllà del que pugui negociar bilateralment o, a fortiori, multilateralment. Finalment, en les seves relacions amb la Xina, les empreses europees, d’acord amb el seu posicionament i els seus interessos, han de participar decididament en la implementació de l’Acord per millorar l’accés al mercat xinès, juntament amb la Comissió Europea i els seus governs. Alhora, han de fer ús, quan calgui, dels instruments autònoms de la Unió Europea. Així és com l’estratègia de reequilibri de la Unió enfront de la Xina es podrà convertir en una estratègia guanyadora.

Rafael Poch La Unión Europea hacia China: debilidad y ambigüedad

L’avenç de les divisions entre la Unió Europea i Estats Units van ser una qüestió fonamental per a la Xina i per a tot l’anomenat “sud global”, pels marges de maniobra que suposava a nivell polític i d’organitzacions internacionals. Aquesta fascinació inicial es va veure frustrada per les dificultats de la UE: la seva falta d’autonomia, que desemboca en un seguiment erràtic de les directives dels Estats Units; la seva concepció més empresarial que política, que condemna als estats membres a la seva divisió i una creixent desigualtat entre les economies dels països del nord i del sud. Tot això fa que la Unió Europea vagi perdent pes polític i econòmic, passant del 30% del PIB que tenia al principi de la seva formació fins a un 16,7%, mentre que la Xina ha canviat el seu 2,3% per un 17,8%. La Xina va superar els Estats Units com a major soci comercial de la UE, i com més s’acosti Brussel·les a Pequín, més es ressentirà la seva relació amb Washington i més greus es faran les divisions internes al respecte. Alguns exemples d’aquesta relació són el desenvolupament a Europa de la tecnologia 5G de Huawei, el creixent flux d’inversions xineses o la invitació per a sumar-se a la iniciativa “Nova Ruta de la Seda”. Tant a nivell d’acords com a nivell d’ajudes durant la crisi del Covid-19, s’ha vist com la Xina ha reduït el seu interès en només alguns països o grups de països, deixant de banda la resta, contribuint encara més a la divisió de la Unió Europea. Mentrestant, França o Alemanya compaginen aquesta relació amb el seu principal soci comercial amb la seva contenció militar al Mar de la Xina Meridional, on envien periòdicament vaixells en suport a EUA. Segons la doctrina aprovada pel Consell Europeu a l’octubre de 2020, el país asiàtic és, alhora, “soci, competidor i rival sistèmic”. 

Michael Peel i Sam Fleming EU parliament declares China treaty ratification ‘frozen’

El Parlament Europeu ha manifestat una oposició ferotge a l’avanç del tractat d’accés al mercat amb la Xina declarant-lo «congelat», en senyal de tensions creixents entre el bloc i Pequín. Els eurodiputats van votar amb una aclaparadora majoria per frenar la ratificació del pacte discutit a causa de les sancions de represàlia imposades per Pequín a parlamentaris, diplomàtics, acadèmics i think tanks europeus. La resolució es va aprovar amb 599 vots a favor, 30 en contra i 58 abstencions. Tot i que no té força legal, la votació mostra l’obstacle per implementar l’acord, que requereix l’aprovació del parlament de la UE. També reflecteix un canvi en les capitals de la UE contra l’acord, que es va acordar a nivell polític només al desembre. Pequín va donar una bufetada a les sancions en resposta a les prohibicions de viatges de la UE i les congelacions d’actius imposades a quatre funcionaris xinesos i una organització de seguretat per la persecució i els internaments massius de musulmans uigurs. Les mesures de la Xina s’adrecen a crítics de gran renom de les seves polítiques, però també inclouen òrgans institucionals de la UE com el Comitè polític i de seguretat del bloc format per ambaixadors dels 27 estats membres. 

Marion Pariset i William Thay La Chine s’est éveillée et l’Europe tremble

En aquest article, els autors, investigadors del think tank Millénaire, analitzen la impotència de la Unió Europea davant del poder creixent de la Xina. La Xina està començant a ocupar un lloc central en els assumptes mundials, tot i que el país segueix sent un país en desenvolupament segons els criteris del Banc Mundial. Ara, després de gairebé dues dècades de relativa ingenuïtat, els europeus han d’aprendre de la força nascuda de la unitat en les negociacions del Brexit per desenvolupar la seva pròpia dinàmica de cara a la Xina. En efecte, la crisi del coronavirus ha accelerat els canvis en curs i s’espera que la Xina es converteixi en la primera potència econòmica mundial entre el 2020 i el 2030. Tot i el seu ràpid creixement i el seu lloc central en l’economia globalitzada, i tot i que el seu PIB s’ha multiplicat per deu des de principis de la dècada de 2000, el PIB per càpita de la Xina (10.000 dòlars el 2019) és una sisena part del dels Estats Units i una quarta part del de França, per exemple. En aquest sentit, la Xina no ha assolit la seva màxima força, però l’impuls que ha anat adquirint aquests darrers anys està jugant al seu favor. Per donar suport al seu desenvolupament econòmic i evitar interferències estrangeres en els seus assumptes interns, Pequín ha establert una narrativa acurada que posa de manifest l’excepció cultural xinesa com a justificació del seu govern autoritari. Aquesta narrativa complementa el model de cooperació peer-to-peer defensat per la Xina amb els seus socis de desenvolupament. Tot i que aquesta línia pot haver estat atractiva al principi, molts països ja no es deixen enganyar pels mètodes econòmics xinesos. L’endeutament massiu dels països en desenvolupament davant del gegant asiàtic alerta els governants que fins ara esperaven competir d’aquesta manera amb les desprestigiades antigues potències colonials. És dins d’aquest context que la divisió d’Europa respecte de la Xina ha posat en perill els interessos de tots els països europeus. Mitjançant les seves inversions en infraestructures, la Xina ha obtingut una influència important sobre les polítiques dels estats membres de la UE que participen en el bloqueig de determinades decisions (per exemple, sobre els uigurs). Jugant a les divisions i els seus punts forts amb els països en desenvolupament, el govern xinès ha aconseguit enfortir la seva influència en organitzacions internacionals com la FAO i l’OMS. Els autors conclouen que els estats europeus s’han d’adonar que l’estratègia actual de la Xina és almenys tan amenaçadora per a la perpetuació del nostre model de societat com ho ha estat el Brexit per a l’estructura política de la UE. I que és un oponent molt més fort que el Regne Unit.

Stuart Lau China tells Europe: You know what a genocide looks like

“Els nostres amics europeus saben què és un genocidi” amb aquesta declaració el ministre xinès d’afers exteriors, Wang Yi, va respondre a les sancions europees contra Pequin per la repressió contra la minoria musulmana del país. La Unió Europea es troba escandalitzada per a la persecució i empresonament de la població Uigur en camps de treballs forçats o reeducació, mentrestant la Xina nega amb rotunditat que aquestes mesures siguin pròpies d’un genocidi i les atribueix a la prevenció del radicalisme del islam a la zona. Aquests esdeveniments han causat més que retrets i, de moment, a part de les sancions mencionades la Unió Europea ha decidit congelar l’acord d’inversió entre Xina i la Unió Europea. Per altre banda, la Xina ha respòs a les mesures sancionadores europees amb més sancions. Esta per veure fins on arribarà aquest espiral de sancions i deteriorament envers les relacions de les dues potencies. 

Manlio Dinucci Why the EU is lining up against China

Estats Units està transformant progressivament l’Aliança Atlàntica en una organització per combatre la Xina. El Parlament Europeu acaba de posar silenciosament a la Unió Europea en aquesta línia, abans que els Estats Membre hagin pres una decisió. El passat 20 de maig es va congelar la ratificació de l’Acord d’Inversions UE-Xina, que estava a punt de materialitzar-se després de set anys de negociacions entre la Comissió Europea I el gegant asiàtic. La resolució va ser aprovada per una aclaparadora majoria: 599 vots a favor, 20 en contra i 58 abstencions. Formalment, es tracta d’una represàlia a les sancions xineses contra diputats al Parlament Europeu, les quals també van ser interposades en resposta a les al·legacions de parlamentaris europeus per violacions de drets humans a la regió del Xinjiang. Ara bé, quin és el veritable motiu rere la voluntat de ‘defensar els drets humans a la Xina’? L’estratègia, liderada per Washington, tracta de reclutar països europeus en la coalició contra Rússia i la Xina. En aquesta empresa, la primera línia la constitueixen els països de l’Est d’Europa, que es troben més vinculats a Washington que no pas a Brussel·les. Al Senat dels Estats Units, un impuls bipartidista està a punt de convertir la competència vers la Xina en llei, en el marc de la Llei de Competència Estratègica amb la Xina (s.1169). Sobre aquesta base, la llei estipula mesures polítiques, econòmiques, tecnològiques, comunicatives I militars contra la Xina, amb l’objectiu de contenir-la i aïllar-la. La decisió del Parlament Europeu no es tracta solament d’un pas més en aquesta guerra de sancions, s’ha d’entendre en el marc d’aquest gir estratègic liderat per Washington.

Política interior, sociedad, cultura

John Simpson Why the Chinese Communist Party is stronger than ever 100 years after its creation

Al 2012, Xi Jinping va ser escollit com a secretari general del partit. Fill de Xi Zhongxun, el cap de propaganda de Mao, va passar una infància complicada durant la Revolució Cultural. En el moment del seu nomenament semblava un amant de la gent, la seva segona dona, Peng Liyuan, era una famosa cantant de folk, la seva filla havia estudiat anglès i psicologia a Harvard i la seva primera dona havia marxat a viure a Londres després del seu divorci. 9 anys després, ha resultat profundament hostil als valors occidentals, i s’ha acostat a països allunyats d’Occident, com Rússia, Turquia, Iran o Corea del Nord. Xi ha abolit el sistema de lideratge col·lectiu, deixant brutalment de banda els seus rivals i ha anul·lat els límits del seu mandat presidencial, que hauria d’acabar aquest any. En un estudi realitzat pel partit, es va revelar que el comunisme soviètic es va esfondrar per la manca d’adherència del Kremlin. La suavitat i la permissivitat havien permès que centres de poder alternatius creixessin i prosperessin, i això és justament el que vol evitar Xi. Els xinesos poden enriquir-se, consumir i viatjar a l’estranger, però no se’ls pot permetre la veu política.  Tot i que les enquestes demostrin que la gent, generalment, aprova la seva manera de gestionar el país, no pot permetre cap font alternativa de poder: ni líders religiosos no autoritzats, ni intel·lectuals capaços de difondre nous punts de vista ni polítics democràtics, ni tan sols una independència real per a Taiwan. Es tracta d’un regim ferotgement il·liberal que te prou poder i diners com per a controlar la resta de països, cosa que fa que visqui un moment d’esplendor política, que pot portar-nos a pensar que no abandonarà el seu capitalisme leninista, que ha sobreviscut al col·lapse del marxisme en altres llocs del món. 

Howard W. French A Prison Called Tibet. How China Controls Its Restive Regions

Després que el Partit Comunista Xinès sortís victoriós de la Guerra Civil Xinesa, al 1949, una de les seves primeres prioritats va ser la de posar l’anomenat “regne ermità”, el Tíbet, sota el control de Pequín. Des de llavors, la relació de la Xina amb el Tibet va oscil·lar entre períodes d’opressió i trams de tolerància relativa: els primers anys Pequín va desplegar una infraestructura de línies ferroviàries que tenien com a finalitat la migració massiva de membres d’altres llocs del país, en un intent de controlar amb més facilitat el territori. Al 2008, va esclatar una onada de protestes importants pel 50è aniversari de la fugida del Dalai Lama de la regió, que es van estendre a una velocitat notable. Ni els periodistes internacionals, ni investigadors independents hi podien accedir. A causa de la mida, la riquesa i el poder de la Xina i l’estat d’interdependència que preval entre ella i els Estats Units, el món exterior pot fer poca cosa per aturar l’erosió deliberada i sistemàtica de les cultures i tradicions religioses distintives del territori xinès. Segons la periodista Barbara Demick, el Tibet segueix el mateix camí que la regió de Xinjiang: l’assimilació forçosa de la majoria ètnicament atea Han, de fet, el PCC ja ha anunciat que supervisarà la designació del proper Dalai Lama. Es pot suposar que molts tibetans guarden un profund ressentiment cap a Pequín, però callen per por de ser castigats. Els tibetans que romanen a Ngaba viuen en una ciutat vigilada per un gran nombre de forces de seguretat xineses. Els que poden, opten per fugir la nord de l’Índia, Dharamsala, una mena de capital no oficial del Tibet ètnic, que acull el Dalai Lama i molts altres milers d’exiliats tibetans. 

Kelsang Dolma Biden Is Continuing the Trump Administration’s Revised Stance on Tibet

Washington estava disposat a acceptar la llengua de Pequín sobre un país conquerit per mantenir les relacions fluïdes. Tot i això, l’administració Biden ha continuat inesperadament relacions fermes amb líders tibetans que van ser reforçades per l’administració Trump, una acció que redefineix el consens de Washington sobre el conflicte Tibet-Xina. Molts van especular que el president dels Estats Units, Joe Biden, seria complaent amb la Xina segons els seus antecedents com a senador. Però només uns mesos després del mandat de l’administració de Biden, els informes nacionals sobre pràctiques de drets humans del Departament d’estat dels Estats Units van ometre esmentar «[Tibet] com a part de la Xina», una gran diferència dels informes anteriors. Durant dècades, el govern dels Estats Units havia fet un pacte “faustià” amb el Partit Comunista Xinès. En adoptar el llenguatge de la Xina sobre el Tibet, el govern dels Estats Units va tenir un millor accés al controvertit i poderós país. L’informe dels drets humans del Departament d’Estat havia adoptat habitualment un llenguatge que afirmava la regió autònoma del Tibet, les prefectures autònomes tibetanes i els comtats de SichuanYunnan, Qinghai i Gansu com a parts de la Xina. Tot i que l’expresident dels Estats Units, Donald Trump, era inconsistent quan es tractava de la política nord-americana orientada als drets humans, la seva administració es va enfrontar amb fermesa a maquinacions comercials injustes, espionatge i infracció de la llibertat acadèmica. 

Primrose Riordan Hong Kong artistic freedoms caught in Beijing’s tightening grip

Aquest article del Financial Times analitza la ruptura creixent entre les llibertats artístiques i la censura estatal al territori de Hong Kong. Aquestes tensions, que van sorgir després de la introducció a la ciutat d’una dura llei de seguretat nacional l’any passat, demostren que la comunitat cultural que abans havia estat lliure d’expressar-se com li semblés oportú ara comença a ser atacada per Pequín. En efecte, arrel de l’entrada en vigor d’aquesta llei s’ha desencadenat una severa repressió amb activistes empresonats, professors acomiadats i nombrosos mitjans de comunicació tancats. Pel que fa al món de la cultura, els atacs a les arts són continus, amb el diari pro-xinès Ta Kung Pao acusant el Consell de Desenvolupament de les Arts de Hong Kong de finançar projectes, pel·lícules i grups de teatre susceptibles d’infringir la llei. En darrer terme, supervisar i fins i tot censurar l’art que es mostra als nostres museus i galeries de la ciutat la posa en risc de perdre la seva reputació mundial i de destruir un sector econòmic en el qual s’han invertit molts anys d’esforç i milers de milions de dòlars.

Jessie Lau “Practically no effect”: The minimal impact of sanctions over Hong Kong

El passat dimarts 30 de març el govern xines, a través de diferents reformes, va anunciar que només els “veritables patriotes” podrien accedir a les posicions de poder a Hong Kong. A efectes pràctics aquesta nova reforma, per una banda, introduirà un comitè nacional que s’encarregarà de seleccionar les candidatures valides, mentre que per una altre banda, reduirà a la meitat de candidatures que podran optar al càrrec. Aquesta nova reforma representa la continuació de la política de transformació que ha adoptat el govern xines, en especial des de fa ja gaire bé dos anys amb la llei de seguretat nacional definida pel Partit Comunista Xines. A pesar de les múltiples queixes formulades per part dels governs demòcrates dels Estat Units i el Regne Unit, la Xina mantén el to i insta als governs estrangers a mantenir-se allunyats dels seus afers interiors. En resposta d’aquesta d’aquestes declaracions el Regne Unit va facilitar l’obtenció de la nacionalitat britànica per part dels ciutadans de Hong Kong a través del British National Overseassistema ja adoptat en diferents països com Taiwan, Austràlia o Canada. D’alter banda, els Estats Units sota la direcció de l’administració Trump va decidir respondre amb més sancions no rebudes amb els braços oberts per la comunitat internacional ja que molts coincideixen en que aquestes mesures son fruit directe de les noves friccions en les relacions sino-americanes per l’hegemonia mundial. Dues maneres diferents d’intentar contrarestar la decisió de la Xina que tenen un punt en comú per tots els activistes i ciutadans de Hong Kong: la insuficiència, aquests veuen com el somni d’una Hong Kong lliure va desapareixen a marxes forçades. La pregunta que tenen molts és, un cop perduda Hong Kong, passarà el mateix amb Taiwan?   

Elizabeth Economy China’s Inconvenient Truth

Com d’eficaç és, realment, el model xinès? La ràtio de creixement dels últims anys, la gestió de la crisi del covid-19 i fites significatives com l’erradicació la pobresa severa no deixen d’impressionar el món. No obstant això, la societat xinesa s’està fracturant d’una forma complexa i desafiant. La discriminació per ètnia, gènere i religió segueix essent preocupant, la desigualtat entre el camp i la ciutat persisteix. A la província de Xinjiang, fins a un milió de musulmans uigur passen per camps de treball i reeducació. Xinjiang ocupa la posició número 21 en pes poblacional, però la tercera termes de despesa  en seguretat pública. L’Informe Global sobre la bretxa de gènere situa a la Xina en la posició 107 de 144. Les dones segueixen patint comparativament molta desigualtat vers els homes, i el moviment feminista és censurat per difondre «informació il·legal i perjudicial» en plataformes de missatgeria instantània com Weibo, la més important del país. Certament, dins la Xina hi conviuen dues Xines. L’1% més ric acumula una proporció de riquesa major que la del 50% més pobre. El coeficient de Gini (una mesura de la desigualtat que va del zero a l’u) ha assolit el 0,47, un dels més alts del món. Aquestes mètriques de desigualtat, més els cost de privació de drets polítics i econòmics de sectors poblacionals tan grans, tindran un impacte profund a llarg termini. A més a més, la polarització de la situació interna a la Xina també té implicacions a l’exterior. Els abusos de drets humans i polítics a Xinjiang o Hong Kong, han tingut una sèrie de repercussions diverses: sancions per part de la Unió Europea, Canadà o Regne Unit, el trasllat de multinacionals estrangeres cap a competidors de la Xina, com ara Singapur, o la crida al boicot dels Jocs Olímpics d’hivern el proper 2022, entre d’altres. Totes aquestes qüestions posen entredit la veritable eficàcia i sostenibilitat del model xinès a llarg termini.

The Independent China denounces people's tribunal on alleged Xinjiang abuses

La Xina denuncia els plans d’un tribunal popular a Gran Bretanya sobre acusacions de genocidi contra uigurs i altres musulmans a la regió xinesa de Xinjiang. El tribunal, que no compta amb el suport del govern, serà presidit pel destacat advocat Geoffrey Nice, que va dirigir la persecució de l’ex president serbi Slobodan Milosevic i va col·laborar amb el Tribunal Penal Internacional. Tot i que la sentència del tribunal no és vinculant per a cap govern, els organitzadors esperen que el procés d’exposició pública de proves obligui a accions internacionals per combatre els presumptes abusos a Xinjiang. 

The Economist Are they quoting ancient poems or complaining about a modern emperor?

El 6 de maig Wang Xiang, un magnat de la tecnologia xinesa, va publicar a la xarxa social Fanfou un poema clàssic del segle IX sobre un emperador xinès que va intentar calmar el seu malestar cremant llibres. Alguns van entendre el poema com una burla a Xi Jinping. Tot i que Wang eliminés ràpidament el missatge, el seu acte va provocar la caiguda del preu de les accions de la seva empresa, Meituan. En quatre dies es va disminuir el seu valor en 26.000 milions de dòlars, dels quals 2.500 milions eren de la fortuna personal de Wang. Aquest cas o altres com el de Ren Zhiqiang, condemnat a 18 anys de presó per corrupció després de publicar un assaig en el qual es parlava del secretari general no com a emperador estrenant vestit sinó com a pallasso despullat, són la prova de com de tabú és la crítica oberta a l’home més important de la Xina o fins i tot a altres alts càrrecs. això provoca que fins i tot aquells que donen suport al líder xinès tinguin cura a l’hora d’esmentar-lo i que en contextos privats es facin servir altres noms per fer-ne referència. L’espionatge electrònic és una de les principals preocupacions, a les quals se suma la nova línia telefònica que ha instaurat el govern per delatar els veïns que facin comentaris polítics “nocius”, com ara parlar malament de la cultura tradicional xinesa o socialista. 

Odd Arne Westad Identity Politics With Chinese Characteristics

Què és exactament, la Xina? Què la constitueix com a tal? Es tracta d’un estat-nació, un imperi, o una civilització? És una regió amb diferents llengües I cultures? O un poble majoritàriament homogeni, lligat per vincles emocionals a avantpassats i costums compartits? La història de la Xina passar per una superposició i successió d’imperis, amb configuracions territorials que han canviat significativament al llarg de la història. Aquest passat imperial fa més difícil determinar, com els agrada dir als xinesos, allò que queda ‘dins’, i allò que queda ‘fora’ de l’actual Xina. Els nacionalistes xinesos moderns consideren com a ‘poble xinès’ a tot aquell qui viu dins les fronteres del país. Des d’aquest punt de vista, 56 nacionalitats són reconegudes pel PCCh com a poble xinès i 92% d’aquesta població pertany a una sola nacionalitat, la Han. Si la frontera determina el poble, no sorprèn que la Xina sigui una gran defensora del concepte occidental de sobirania estatal. No obstant això, l’expansió territorial xinesa a zones disputades com el mar de la Xina Meridional (que Vietnam anomena Mar de l’Est, i Filipines el Mar de Filipines Occidental) constitueix un desafiament directe a l’ordre internacional establert. L’establiment d’estacions navals I l’emplaçament de míssils en aquesta regió està provocant friccions amb els veïns del sud-est asiàtic. El PCCh s’està tornant cada cop més autoritari a casa, i més agressiu a l’exterior. Però un altre front domèstic podria obrir-se a casa, el de l’ultranacionalisme xinès, una qüestió molt lligada a la identitat xinesa i a què s’entén per poble xinès. Un nacionalisme extrem I xovinista podria tornar-se en contra el mateix PCCh, que haurà de decidir com lidiar amb aquesta problemàtica. 

Joy Y. Zhang Harmoniously denied: The wider implications of China’s censorship on COVID-19

Que les negacions reiterades de la Xina sobre l’aparició d’una nova “grip” com el SARS a finals del 2019 va suposar un factor significant per la propagació mundial del virus és un fet innegable que, per qui estigui relacionat amb la política xinesa de les últimes dècades no resulta un fet estrany ja que com ells diuen representa una censura per preservar l’harmonia de la societat. El problema d’aquesta “censura” es que ja no radica només en la política, sinó que a través del seu ús reiterat durant les passades dècades, cada cop més, està quedant arrelada en el caràcter de la societat xinesa. Segons l’experiència pròpia d’un professor de Wuhan criat al Regne Unit, el dia abans del tancament de Wuhan a la ciutat es respirava un aire de tranquil·litat i de despreocupació, rebutjant i inclús bromejant sobre la preocupació de qualsevol individu envers a la pandèmia atribuint que era un clar exemple del que vulgarment es coneix com a “l’amplificació de risc”. No van saltar les alarmes fins que un diari de Pequin va escriure un article que carregava contra les autoritats de Wuhan per intentar harmonitzar la societat a través de la censura, mentre “es quedaven nus” i desprotegits en front a la pandèmia. El veritable perill de la censura política no recau en l’absència d’informació o certes discussions, sinó en el foment de la aquiescència social a aquest silenci. 

Richard Arzt La Chine regrette-t-elle sa politique de l'enfant unique?

A la vigília del centenari del Partit comunista xinès, la perspectiva d’una natalitat que va de baixa i que probablement encara disminuirà és poc encoratjadora per a les autoritats ja que s’està estenent la impressió que el país corre el perill d’envellir-se abans que de ser realment ric. Els experts xinesos es divideixen entre els que calculen que la població del país disminuirà després d’arribar al màxim el 2027 i els que creuen que ho farà a partir del 2025. En qualsevol cas, els 50 milions de naixements previstos per al 2029 no haurien de ser suficients per bloquejar l’envelliment accelerat de la població xinesa. En aquest context, el que més preocupa el règim xinès és la reducció de mà d’obra; d’aquí a 2050 la Xina perdrà més de 200 milions de persones en edat laboral, la qual cosa podria perjudicar greument l’economia xinesa. Així, doncs, es pot pensar que en els propers anys, el règim xinès establirà mesures d’incentius forts per augmentar la natalitat. En les darreres setmanes, alts funcionaris xinesos han començat a esmentar a la premsa la necessitat d’aplicar el més ràpidament possible una política de suport per estimular els naixements.

Stephen McDonell Por qué China relajó su controvertida política de natalidad

El ràpid envelliment de la població suposa un desafiament econòmic I social per a la Xina. Poc després que es publiquessin les dades de l’últim cens, que mostrava una forta caiguda de la natalitat, s’ha anunciat una nova relaxació de la política de fill únic. L’any 2016, es va relaxar d’un fill, a dos, i ara ha passat a tres. La famosa política de fill únic es va introduir el 1979 per a alentir el creixement demogràfic del país, I va provocar un greu desequilibri de gènere al país en detriment de les dones. Diversos experts especulaven abans de la publicació del cens sobre la relaxació total de les mesures de natalitat, això és, la fi del control sobre el nombre de fills que es pot tenir, però sembla que la Xina avança amb cautela. Els economistes apunten al fet que el motiu de la baixa natalitat són els elevats costos de vida, I que si això no és adreçat per part del govern (específicament pel que fa a habitatge I educació) les mesures de natalitat no tindran l’efecte necessari. Les dones que visquin a ciutats on la vida és cara, com Pequín o Xangai seguiran tirant enrere o evitant l’embaràs, i és probable que les que visquin al camp segueixin la tradició I optin per famílies nombroses. En qualsevol cas, els experts són escèptics sobre l’eficàcia I efectivitat d’aquesta mesura si no s’adreça la qüestió del cost de la vida a les ciutats.

The Economist Chinese parents are keen on a more Confucian education

Venerat durant 2.500 anys, Confuci va ser vilipendiat durant el segle XX. Els pitjors assalts van ser després que els comunistes arribessin al poder el 1949. Durant la Revolució Cultural, Mao va exhortar la gent a trencar qualsevol cosa antiga. Les colles de les guàrdies vermells van fer esclatar la seva tomba a Qufu, la seva ciutat natal. Va ser només a mitjan anys vuitanta, gairebé una dècada després de la mort de Mao, que es va poder tornar a marcar l’aniversari del naixement de Confuci. El retorn de la Xina a la tradició està motivat en part per un sentiment de pèrdua cultural. Molts xinesos desitgen redescobrir el seu patrimoni després de moltes dècades de govern comunista. Però també està florint perquè ara s’uneix amb objectius oficials del govern. El president Xi Jinping ha fet més que cap altre líder modern per tornar a les idees confucianistes. Aquest antic sistema de pensament emfatitza el respecte a l’autoritat, la reverència envers els avantpassats i la deferència envers els ancians. Confuci va ensenyar que aquests valors eren essencials per assolir l’excel·lència moral com a individu. Aquests ciutadans en voga serien la base d’una harmonia social i d’una estabilitat política més àmplies. Els emperadors van utilitzar la filosofia per inculcar l’obediència. Xi vol fer el mateix. Els líders del partit també aproven el confucianisme perquè, a diferència del socialisme, és de producció pròpia. 

Stéphane Aubouard Années 2020: vers une hégémonie culturelle made in China?

La Xina primer? Després de la COVID, molts ho temen, ja que Pequín sembla apropar-se a la potència nord-americana a una velocitat exponencial. Així com l’Europa destruïda per la Primera Guerra Mundial va deixar pas a l’hegemonia americana després de 1918, l’autor es planteja si ara uns EUA en declivi seran substituïts per la Xina com a potència hegemònica. Des del punt de vista econòmic, tot fa pensar que serà així. Les previsions del FMI estableixen que d’aquí a dos o tres anys els xinesos hauran arribat al 20% del PIB que encara els separa dels nord-americans. Des d’un punt de vista tecnològic i científic també. Si el Jazz i l’automòbil van ser els primers símbols de l’hegemonia cultural nord-americana, els avenços tecnològics d’avui i de demà podrien tenir el mateix impacte. Laboratoris de recerca que substitueixen les línies de muntatge, una gran quantitat de treballadors per a bateries de cervells servils, el Ford T substituït per l’ordinador quàntic que Beijing ja afirma haver fabricat… Cal plantejar-se doncs si això anuncia l’aparició d’una hegemonia política i cultural made in China. Avui, mentre la Xina es prepara per convertir-se en la primera potència econòmica del món, aquesta estratègia de soft power s’ha alentit una mica i fins i tot sembla haver passat a un segon pla des de l’adveniment al poder de Xi Jinping el 2013. Però seria ingenu creure que la Xina no tindrà també l’ambició d’exportar els seus mètodes. L’aposta xinesa és senzilla: exportar el seu model de capitalisme d’estat tenyit de socialisme autoritari allà on el model democràtic occidental ha fracassat.

Economía

Audrye Wong How Not to Win Allies and Influence Geopolitics. China’s Self-Defeating Economic Statecraft

En comparació amb els seus esforços subversius, els intents de Pequín de cultivar el suport d’interessos creats a l’estranger poden semblar un enfocament més poderós a llarg termini de l’administració econòmica, ja que permet que s’impulsi un alineament més proper amb la Xina. Tot i això, aquesta estratègia també afronta els seus propis reptes. Per una banda, els beneficis polítics són més difusos i triguen molt en donar fruits, posant a prova la paciència dels líders xinesos, preocupats per evitar les crítiques públiques i els desafiaments immediats a la seva legitimitat, a nivell nacional i internacional. D’altra banda, cultivar les parts interessades és cada vegada més difícil. A mesura que l’economia xinesa ha pujat la cadena de valor, les empreses xineses s’han convertit en actors poderosos en sectors d’alta tecnologia amb valor afegit — ajudats injustament, segons argumenten els competidors, mitjançant subvencions estatals. Com a resultat d’aquesta competència, les empreses estrangeres han tingut menys raons per impulsar relacions més estretes amb Pequín. L’estadística econòmica no és fàcil. Les mesures coercitives com ara les sancions sovint no aconsegueixen convèncer l’objectiu, independentment de si les imposa Washington o Pequín. Tot i que l’atracció d’incentius pot semblar tenir més promeses, també comporta riscos. En el cas de la Xina, el fracàs ha estat més la norma que l’excepció. Això es deu a que l’èxit dels incentius depèn en gran mesura de la dinàmica política dels països receptors. La presència econòmica ultramarina de la Xina que s’expandeix ràpidament, sobretot quan s’acompanya de subversió i coacció, pot agreujar els temors estratègics a tot el món. Els funcionaris xinesos encara poden pensar que el desenvolupament econòmic promou naturalment la bona voluntat i la gratitud entre els destinataris, però hi ha bones raons per creure que s’equivoquen. Resulta que la Xina no pot confiar en convertir automàticament el seu creixent pes econòmic en una nova realitat geopolítica. 

The Economist Will going digital transform the yuan’s status at home and abroad?

La Xina ha posat en marxa el primer assaig de digitalització de la moneda, aquesta moneda s’anomena ecny i comparteix la majoria de les característiques amb comparació amb la moneda tradicional, és a dir, també depenen d’un banc. La  única diferencia es que l’ecny es una moneda digital que fas servir a través d’una aplicació mòbil. Tot i que la Xina no es el primer país que posa aprova aquesta revolució en el món de la moneda, aquest honor pertany a les Bahames, si que es veritat que ha agafat el timó de la revolució, cosa que per molts experts occidentals suposa una amenaça directe cap als Estats Units. Ara bé, mentre la Xina busca la manera de difondre el seu ús en un context internacional hi ha molts experts nacionals escèptics amb els avantatges de la nova moneda. Si bé es veritat que la moneda digital té molt de potencial i moltes possibilitats, la realitat és que aquesta nova transformació no aportarà massa més seguretat als reguladors ja que pocs punts cecs els hi queden per cobrir, sense oblidar-se del problema que genera la poca adaptació de la tercera edat sobre les noves tecnologies. Tanmateix, aquests escepticisme també gira en torn a la promesa de que els bancs adquiriran la capacitat de programar els diners per a fins específics, cosa que molts coincideixen que, en certa manera, els bancs ja disposen d’aquesta capacitat i dubten de les millores que es podrien generar. Altres clamen en contra d’ecny que veuen com aquesta digitalització no es una altre reforma més per centralitzar i tornar a la planificació central des de Beijing, cosa que els experts xinesos coincideixen que seria un gran error. En definitiva, la Xina ha decidit abraçar un repta majúscul per consolidar la seva ferma decisió de liderar la comunitat internacional.  

The Economist Why more young Chinese want to be civil servants

Fa una dècada, els estudiants dels centres més competitius de la Xina accedien a llocs de treball a empreses multinacionals com AlibabaTenacent o Huawei, amb bons sous i cultures de lliure pensament. Conscient de la ira pública per la desigualtat, la propaganda xinesa ha pres un gir populista, presentant el partit com un aliat contra el capitalisme rapaç. Actualment, aquesta desconfiança geopolítica està marcant les relacions laborals, de forma que els estudiants prefereixen optar per les empreses tecnològiques locals o bé per funcions públiques en, per exemple, bancs estatals. Es tracta de llocs de treball més segurs, en què els seus sous continuen sent alts, però que enfronten uns horaris de mínim 9:00 a 21:00 sis dies per setmana. Els joves tendeixen, sobretot, a assegurar una posició oficial a través dels exàmens del sector públic. El nombre persones que hi van optar el darrer any va augmentar notablement, i no només es tracta d’universitaris, sinó que l’interès pel sector públic s’estén a altres edats més avançades. Les empreses d’educació d’adults, com per exemple Offcn, preparen a milions d’estudiants per aquests exàmens. Amb el Covid-19 les empreses privades s’han vist molt colpejades, i això ha contribuït a aquest creixement de la demanda. La funció pública ofereix certs avantatges: alguns funcionaris accepten un salari baix a causa de l’habitatge altament subvencionat, a més de l’assegurança mèdica o la pensió que comporten. Els mestres, a més, tenen places escolars assegurades per als fills. 

Rafael Poch No es seda todo lo que reluce

En parlar del marc mundial en què s’inscriu l’ascens xinès, de l’especificitat de sistema xinès i de les seves relacions exteriors, s’ha esmentat moltes vegades les diferències, els possibles avantatges i les virtuts de la Xina de cara al seu comportament en el món. Un clar avantatge per al món d’avui és la seva menor predisposició a la violència i el conflicte, el seu desinterès en la carrera armamentística, l’absència d’un complex militar-industrial capaç d’influir i fins i tot determinar la política exterior, com passa als Estats Units, i la seva doctrina nuclear, la menys perillosa entre les dels cinc membres de el Consell de Seguretat de l’ONU. Xina manté una política molt més defensiva que ofensiva i això no és així només ara, quan té al davant a rivals molt més poderosos militarment que ella, sinó que ha estat sempre així. Aquesta actitud queda plasmada en un dels seus símbols nacionals, la Gran Muralla. Es tractava no tant d’expandir-violentament cap a fora, sinó d’impedir que els bàrbars amenacessin el seu ordre intern. Però tot això, que és una bona notícia, no és en absolut una garantia per a la integració planetària, més horitzontal, equitativa i menys injusta que necessitem per afrontar els reptes d’aquest segle. L’ascens xinès es produeix en una època de crisi de civilització. Els pressupòsits del desenvolupament i del creixement s’han revelat caducs. Xina arriba tard a un model de progrés caduc i en crisi del qual el canvi climàtic antropogènic és pauta i mirall. En aquesta situació, el sentit comú recepta el decreixement a les societats obeses i permet seguir creixent als més pobres. Xina, país puixant i alhora en desenvolupament, està en una situació intermèdia. Això determina una certa esquizofrènia: d’una banda, ha de créixer per generar prosperitat; de l’altra, ha de deixar de fer-ho per generar estabilitat ambiental i sostenibilitat. Sense responsabilitats històriques en l’escalfament global, la Xina ja és el principal contaminador del planeta i, al mateix temps, el principal usuari d’energies renovables. Líder en la crema de carbó i en la fabricació de vehicles elèctrics i de plaques solars i fotovoltaiques. En darrer terme, és el país que millor representa i encarna les qüestions existencials a les quals s’enfronta la humanitat en aquest segle.

Sostenibilidad y cambio climático

Bill McKibben Bargaining with China Today to Save the World Tomorrow

John Kerry és l’encarregat de promoure que la resta del món intensifiqui el seu esforç contra el canvi climàtic. Tot i que el canvi climàtic pot ser l’esdeveniment més important que s’està produint ara mateix i, de fet, és el més important de la història de la humanitat, no és l’únic. I això complica considerablement les coses. Prenguem el cas de la Xina: no hi ha manera de resoldre el trencaclosques climàtic sense l’ajuda de la Xina, doncs ara és l’emissor de carboni més gran de la terra. Aconseguir-ne un compromís amb un soci d’aquestes magnituds ha de ser la pedra angular de qualsevol política climàtica global eficaç i no serà fàcil: el país està fent algunes coses bé (instal·lar energia renovable barata a un ritme que no es veia anteriorment enlloc) i fer-ne d’altres malament (continuar construint energia a base de carbó). Per tant, necessitem més diplomàcia que mai. 

Kiran Stacey China and US look to rekindle Paris bond to reach net zero

El mes d’abril, els diplomàtics John Kerry, l’enviat climàtic dels Estats Units, i el seu homòleg, Xie Zhenhua van confirmar de nou el seu compromís conjunt per assolir els objectius climàtics de París en una reunió a Shanghai. Joe Biden, el president dels Estats Units, va signar una ordre per tornar a unir-se a l’acord de París sobre la lluita contra el canvi climàtic el seu primer dia de mandat. La primera prova d’aquest acord arribarà a Glasgow al novembre, quan els països es reuniran a la conferència sobre el canvi climàtic COP26 de l’ONU per avaluar els progressos cap als objectius de París i, possiblement, fer-los més estrictes. Molts analistes afirmen que, perquè el procés funcioni, Kerry i Xie han de recuperar el vincle que van formar durant les negociacions sobre l’acord de París, sobretot perquè els dos països representen conjuntament el 45% de les emissions mundials de carboni. Tot i així, encara que els dos països s’uneixin, el paper tant la Unió Europea com del Regne Unit com a intermediaris pot ser clau. Tot i que Kerry va insistir al febrer que altres qüestions no dificultarien les negociacions climàtiques, la relació entre ambdós és complicada per molts motius, inclosa la negativa de Biden a eliminar els aranzels comercials de l’era Trump i les crítiques nord-americanes sobre els abusos dels drets humans a la Xina. Xi Jinping, el president xinès, ha establert un ambiciós pla per convertir-se en carboni neutral el 2060, però ha dit poc sobre les mesures que prendrà el seu país abans del 2030. Alguns creuen que aquesta manca de claredat complicarà la associació diplomàtica, i altres que, tot i això, una relació funcional és necessària. 

Karl Mathiesen G7 moves to isolate China on coal

Els ministres de Medi Ambient i Clima del G7 van arribar al compromís d’aturar el nou finançament internacional per a les mines de carbó i les centrals elèctriques aquest any. L’objectiu, van dir, és aconseguir «un sistema d’energia aclaparadorament descarbonitzat als anys 2030». Aquestes paraules generalment fortes marquen un allunyament de les tèbies directives climàtiques del G7 dels darrers quatre anys, quan l’administració Trump va obstaculitzar declaracions més ambicioses. Tots els membres del G7 ara s’han fixat com a objectiu limitar l’escalfament global a 1,5 graus, en lloc de l’objectiu de 2 graus de l’Acord de París. Aquesta darrera declaració estava dirigida a enviar un missatge a la Xina, que és responsable de més de la meitat de la crema de carbó mundial cada any. El president xinès, Xi Jinping, s’ha compromès a assolir el màxim de les emissions de CO2 de la Xina pel 2030, però les noves xifres publicades per Carbon Brief van mostrar que les emissions xineses van augmentar un 15% interanual en l’últim trimestre. 

Clémence Pèlegrin La transition écologique en Chine: à quel coût?

En aquesta entrevista al think tank Le Grand Continent, els autors del llibre China Goes Green (Polity, 2020) donen la seva interpretació de l’enfocament de l’ecologia per part de l’Estat xinès, que converteix el medi ambient en un instrument per enfortir el control autoritari, amb el perill que el clima no acabi eclipsant altres qüestions socials i ecològiques fonamentals. En aquest sentit és particularment interessant la seva distinció entre autoritarisme ecològic i ecologia autoritària, i com han evolucionat les polítiques climàtiques de la Xina en aquest context. La gent està frustrada perquè les democràcies semblen incapaces de produir respostes fortes i efectives als reptes ecològics. Fins i tot es podria arribar a dir que hi ha una admiració occidental pels enfocaments autoritaris i decidits respecte del medi ambient de la Xina. Dit d’una altra manera, si la finalitat de la sostenibilitat ambiental és prou noble, potser llavors es poden justificar els mitjans, és a dir, les actituds autoritàries de l’Estat. No obstant això, en el cas de la Xina i després d’un examen sistemàtic del poder ecològic xinès sobre el terreny, resulta que per les autoritats de Pequin protegir el medi ambient, en lloc de ser la finalitat s’està convertint gradualment en un pretext per intensificar el control autoritari a nivell nacional, per a l’exercici del poder geopolític i per a tot tipus de jocs d’influència internacionals.

Andrew S. Erickson i Gabriel Collins Competition With China Can Save the Planet

L’actual diplomàcia climàtica, tal com es troba en el procés de la Conferència de les Parts, sota els auspicis de la CMNUCC, tracta la Xina com a indispensable a causa de l’escala de les seves emissions de gasos d’efecte hivernacle. No obstant això, el gegant asiàtic sembla ser que atendrà els seus interessos econòmics nacionals i les preocupacions immediates de seguretat energètica i rebutjarà els compromisos de reducció d’emissions que requereixen una desviació significativa del ascens meteòric nacional. Pequín insisteix en que la mitjana d’ingressos de la seva població classifiquen a la Xina com un país menys desenvolupat a l’efecte de les negociacions sobre el clima i, per tant, no s’hauria d’esperar que els líders xinesos frenin les emissions al mateix ritme que els països desenvolupats. Es per això que resultarà extremadament difícil apartar la Xina de la seva dependència excessiva del carbó. Un dels pilars bàsics de l’economia xinesa continua sent la seva enorme capacitat per construir infraestructures, que depenen de les indústries que consumeixen molta energia que, produeix essencialment altres emissions de carboni. Per escapar de la recessió econòmica que ha acompanyat la pandèmia COVID-19, la Xina ha confiat en la indústria pesada de carbó per impulsar el creixement del PIB. Ara bé, en última instància, cap la possibilitat que la Xina compleixi amb la seva paraula i a partir de 2030 les emissions nacionals de carboni comencin a reduir-se. Però, fins i tot si les emissions de la Xina el 2031 resulten ser inferiors a les del 2030, el ritme establert fins el moment eclipsarà el compliment de la seva paraula ja que els efectes es preveuen irreversibles. En definitiva, la victòria de Xina representa una pèrdua per al clima global. Els costos de l’obstinat hàbit de carbó de la Xina seran greus. Per altre banda, les inversions generacionals d’energia de la Xina suggereixen que el carbó podria estar cedint el regnat a les energies renovables. Entre 2014 i 2020, segons l’Administració Nacional d’Energia de la Xina, el país va afegir 235 giga watts de capacitat d’energia solar i 205 giga watts de potència eòlica, una suma que combinada suposa gairebé el doble que els aproximadament 225 giga watts nets de capacitat de la central de carbó afegits durant aquest temps. Els desafiaments a l’estabilitat de la xarxa elèctrica proliferaran si les energies renovables constitueixen una part més gran del subministrament elèctric de la Xina. Però quan s’analitza de manera més profunda les noves instal·lacions de la Xina trobem que aquesta continua sent tan dependent del carbó com abans. A més, les emissions netes de diòxid de carboni continuen a un ritme constant i, gairebé sense parar. A més, el problema radica en que s’hauria de modernitzar les centrals elèctriques de carbó construïdes durant l’última dècada que ja van substituir les antigues instal·lacions. Les instal·lacions actuals són del caire avantguardistes i, a pesar de que disposen d’equips o sistemes que controlen millor la contaminació per diòxid de sofre i partícules, no disposen de tecnologia per controlar o disminuir les emissions de diòxid de carboni. Mentrestant als Estats Units han sorgit diversos estudis que no incentiven la transició cap a l’economia verda. Aquests estudis, estimen que als Estats Units que cada megawatt-hora d’electricitat generada a partir del carbó suporta cinc vegades més llocs de treball que un megawatt-hora d’energia eòlica. En canvi, per la Xina on la mà d’obra es considera més “intensa”, la relació podria ser encara més desfavorable. Les preocupacions dels poderosos barons del carbó i dels funcionaris locals que van donar la benvinguda a les plantes de carbó fa 15 anys probablement dificultaran l’actual transició verda de la Xina. Composta al llarg del temps, aquesta dinàmica farà que el carbó sigui més durador del que s’esperava actualment, amb un impacte proporcional a la trajectòria de les emissions de diòxid de carboni de la Xina. 

Innovación, ciencia y tecnología

James Palmer A New Era of U.S.-China Competition Begins

Un projecte de llei que té com a objectiu contrarestar el temor que la Xina des de el punt de vista tecnològic superi els Estats Units ha sigut aprovat pel Senat dels Estats Units, anunciant l’inici d’una nova era de competència estratègica. La Endless Frontier Act, que compta amb el suport dels Republicans, dels Demòcrates i de la Casa Blanca, destinarà 120.000 milions de dòlars al finançament de les noves tecnologies, centrant-se en la intel·ligència artificial, els superconductors i la robòtica. També donaria suport a nous centres per diversificar geogràficament la indústria tecnològica nord-americana, molt concentrada a Silicon Valley. La competència dels Estats Units amb la Xina és una de les poques àrees que queden obertes per a la cooperació bipartidista a Washington. La determinació de contrarestar la influència de Pequín, ja present el 2019, s’ha aguditzat amb la pandèmia del coronavirus. Aquesta nova llei és una de les diverses que hi ha relacionades amb la Xina i patrocinada per republicans i demòcrates, inclòs el líder de la majoria del Senat, Chuck Schumer. 

Yuan Yang China needs allies, not isolation, to solve its chip shortage

La COVID-19 va provocar una forta demanda per tota mena d’aparells electrònics provocant que la demanda superes amb claredat l’oferta, generant llarguíssimes cues d’espera per aconseguir qualsevol aparell que requereixi un chip. Seguint aquesta línia, el fundador de Xiaomi va advertir que els consumidors podrien afrontar preus més alts pels electrodomèstics pels propers dos anys. No obstant, els consumidors poden respirar després de veure l’anunci de la major productora de xips a nivell mundial, la multinacional taiwanesa TSMC, on s’anunciava l’obertura d’una nova planta a Nanjing, Xina, per ampliar la producció mundial de xips. Aquesta nova crisis només fa que emfatitzar la necessitat de la Xina de desenvolupar la seva pròpia industria de xips, independent dels lligams nord-americans. Per una banda, hi ha un sector de la població xinesa en contra de l’expansió de l’empresa taiwanesa al continent ja que ho perceben com una amenaça cap al sector nacional sota l’influencia dels Estats Units, per altre banda, els treballadors i experts en el camp dels xips o nano-xips veuen aquesta expansió com un benefici més que una competència directe, un benefici necessita aprofitar la industria nacional ja que tindran la oportunitat d’aprendre dels millors i, això, creuen que pot motivar al sector per marcar diferencies i avançar cap a una industria “desamericanitzada”. 

Alex Shephard Apple Cares More About Appeasing China Than It Does About Protecting Your Privacy

Mentre que altres gegants de la tecnologia han passat els darrers anys embolicats en escàndols relacionats amb la privacitat dels usuaris, Apple ha traçat un rumb diferent, marcant-se com el malabarista que es preocupa per les llibertats civils. Google i Facebook, els negocis dels quals es basen en proves agressives i invasives en temes de drets humans, han hagut de fer front a les violacions de dades publicitades. A mesura que creix l’escepticisme sobre el poder de les empreses tecnològiques i el seu accés quasi il·limitat a les dades personals, Apple ha evitat en gran mesura les crítiques que han rebut els seus competidors. Com que Apple s’ha consolidat com l’empresa de tecnologia que no infringeix les seves polítiques d’usuari, ha continuat fent negocis a la Xina. I ara, una danyosa investigació del New York Times va trobar que la companyia ha estat, tot això, col·laborant feliçment amb el govern xinès, on no tota la censura arriba a petició dels funcionaris xinesos, sinó que també la mateixa Apple elimina les aplicacions de manera proactiva per intentar complaure el govern xinès. 

Dan Xin Huan China Is Proud of Its Covid Response. But Taiwan’s Was Better

La Xina ha reivindicat la seva competència autoritària contra els inútils intents de les democràcies Occidentals, però l’evolució de la pandèmia a Taiwan desmenteix que el seu èxit sigui gracies al seu sistema autoritari. Les mesures xineses van consistir, a banda de la prohibició de la mobilitat, en una falta de transparència exterior que incloïa el silenci de metges, experts i familiars. Setze mesos després de confirmar el seu primer cas, Taiwan, amb 23 milions d’habitants, ha registrat aproximadament 4.300 casos totals i només 23 morts, més de la meitat de les quals es van calcular al maig. Durant 253 dies consecutius l’any passat, entre abril i desembre, no hi va haver cap cas de transmissió, i fins a principis de maig, no hi havia hagut confinaments. Taiwan ja va patir un brot de SARS al 2003, en el que hi va haver 346 casos i 84 morts. Això va provocar que adoptés una sèrie de precaucions quan encara no hi havia un consens mèdic mundial. A banda de la ràpida actuació de la illa i d’un sistema sanitari eficient i inclusiu, el que va permetre al govern taiwanès actuar decisivament en primer lloc va ser un alt grau de confiança social. Quan el govern va activar el Centre Central de Comandament d’Epidèmies (CECC), s’informava a través de la televisió de tota la informació que tenien els experts, per a que la població pogués avaluar els riscos de transmissió i patrons de contagi per si mateixa. La confiança va fomentar l’èxit, i això va generar més confiança, cosa que difereix totalment de les mesures adoptades per la Xina i posteriorment per la resta de països. 

Eduardo García Granado El Soft Power y el desarrollo tecnológico en China e India

El soft power representa un aspecte fonamental en les relacions internacionals actuals. La Xina i l’Índia són dues de les potencies més importants del món i, en concret, de la regió asiàtica que està immersa en diverses pugnes i conflictes per determinar quina és la nació-estat amb més poder d’influència. La interacció amb tercers estats resulta més que significant, en especial Japó, una potencia que en el passat recent es va situar com a primera potencia de la regió i es podria dir que del món. A pesar dels múltiples conflictes del passat i la guerra sino-japonesa, les relacions entre els dos països només fan que millorar. Per contra, no es pot dir el mateix de l’altre superpotència asiàtica ja que sembla que la influencia que poden despertar alguns personatges o celebritats nacionals es queda en res alhora de parlar en un context interregional. Bollywood no desperta l’interès de cap país fora de l’Índia, o millor dit, no desperta tant d’interès com l’economia de la Xina que ha vist com la majoria de les seves multinacionals estan preparades per competir de tu a tu contra les seves homòlogues nord-americanes, japoneses o coreanes, cosa que no es pot dir, a excepció de BJP indi, de l’Índia. Es per això que l’Índia ha decidit donar suport, entre altres sectors, al desenvolupament dels videojocs inspirats en la seva pròpia cultura, amb l’objectiu d’influenciar els seus veïns i atraure’ls cap al conegut “Made in Índia”.  

back to top