Diari de les idees 52
22 diciembre 2021

Ideas de actualidad

En este último número del año, el Diario de las ideas destaca muy especialmente la tensión creciente entre Rusia y Ucrania que, de rebote, afecta a las estrategias globales de la Unión Europa, la OTAN, los Estados Unidos y China. Paralelamente, se añade el momento de transición europeo después de la retirada de la canciller alemana Angela Merkel, en el que parece diseñarse un nuevo eje Berlin-París-Roma-Bruselas. Todo eso en un contexto mundial que continúa marcado por el impacto económico de la COVID-19, ahora con su variante ómicron, el aumento sostenido de los precios de la energía y de la inflación.

Empezando con las tensiones en el este del continente europeo, hay que recordar que ya hay guerra en Ucrania, una guerra de baja intensidad en sus regiones orientales, que desde el 2014 ha provocado más de tres mil muertos y siete mil heridos, la gran mayoría civiles. Ahora, el enfrentamiento podría escalar con un choque frontal entre el ejército ucraniano y las tropas rusas que Vladímir Putin ha ido acumulando en la frontera entre ambos países. Un conflicto de estas características situaría a la OTAN en una posición muy delicada. Un país como Polonia, históricamente muy hostil en Rusia, se sentiría convocado directamente a la acción mientras que Bielorrusia se pondría inmediatamente del lado de Moscú. El riesgo de una escalada existe y el presidente de los Estados Unidos, en un intento por frenarlo, ha abierto la puerta a una negociación entre Rusia y un grupo de cinco países de la OTAN (los Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido).  

Ante esta situación, los países occidentales buscan un difícil equilibrio con la amenaza de importantes represalias económicas que no causen excesivos daños colaterales. En el plano militar, Ucrania no es miembro de la OTAN y, por lo tanto, no está protegida por la cláusula de mutua defensa y es evidente que nadie se plantea una implicación activa de tropas de la Alianza. A nivel económico hay un amplio abanico de opciones, entre las cuales algunas podrían ser efectivamente muy dolorosas para Rusia, pero aquí también se dan muchos riesgos colaterales que complican el escenario. En efecto, muchas opciones de sanciones económicas comportarían daños considerables para Occidente, y además de una forma asimétrica, golpeando especialmente la UE con respecto al suministro de gas, lo cual dificulta el consenso entre los socios. Golpear las exportaciones rusas de crudo, como se ha hecho en el pasado con Irán, tampoco se configura como una opción viable ante un país como Rusia, productor fundamental para el mercado europeo y en un momento de tensión en los precios de la energía.

Desde la revista Slate, sin embargo, Fred Kaplan relativiza los peligros de conflicto armado y argumenta que una invasión de Ucrania supondría dos problemas mayores para Putin. En primer lugar, tendría que ocupar el territorio ucraniano durante un largo tiempo, y el ejército ruso nunca ha sido muy bueno para mantener operaciones ofensivas o líneas de suministro, que serían vulnerables a acciones guerrilleras. En segundo lugar, galvanizaría la OTAN como alianza militar y política como nunca desde el final de la Guerra Fría. Eso significaría que los Estados Unidos podrían volver a Europa con fuerza, en un momento en que Biden se está reorientando hacia China y el espacio Indopacífico. Este refuerzo de las relaciones transatlánticas destruiría una estrategia que Putin está llevando a cabo desde hace una década, un elemento crucial de su política exterior y que consiste en promover el debilitamiento de las relaciones entre los Estados Unidos y sus aliados.

Es en este contexto de tensión que se celebró a principios de diciembre, la cumbre para la democracia convocada por el presidente de los Estados Unidos. En su editorial, el diario Le Monde considera que la cumbre ha demostrado ser un modelo de falsa buena idea. Así pues, la administración norteamericana se ha tenido que conformar con el servicio mínimo (críticas al mal gobierno, elogios al trabajo de los medios de comunicación) en una cuestión sin embargo primordial, ya que prácticamente por todas partes la democracia está en retroceso. Por otra parte, según apunta Nathalie Tocci en Politico los instrumentos clásicos de la política exterior para la promoción de los valores democráticos como las sanciones económicas, las intervenciones militares o los acuerdos comerciales pertenecen al pasado, en un momento en el que los Estados Unidos ya no quieren (ni pueden) ser el policía del mundo. La gestión prudente de la crisis en Ucrania y la apuesta retórica de Biden por el fortalecimiento de las democracias definen pues una nueva era de las relaciones internacionales. Según argumenta Charles  A. Kupchan en su libro Isolationism: A History of America’s Efforts To Shield Itself from the World (Oxford University Press, 2020), los EE.UU. se enfrentan a una era de “bipolaridad mixta” donde por primera vez en su historia, Washington se enfrenta a un competidor a todos los niveles, China. La URSS no lo era. Su PIB nunca superó el 55% del de los Estados Unidos. Esta vez es diferente. Pronto la economía china será la mayor del mundo y actualmente las dos terceras partes de los países hacen más negocios con China que con los Estados Unidos.

Es interesante que precisamente en este momento de tensiones y de redefiniciones de estrategias globales y particulares, se haya publicado el nuevo atlas del poder del European Council on Foreign Relations con el objetivo de comprender mejor las acciones y estrategias de los estados, y hallar la manera de coexistir de manera más pacífica. Hoy la información digital es clave en el dominio del planeta. El 57% de la población mundial está conectada a Internet, aunque la balanza siga decantada hacia el hemisferio norte. Los países ya no compiten con armas de fuego sino con infraestructura digital. Las empresas del sector digital ya han desbancado a las petroleras: si en 1980 siete de las diez compañías más valiosas del mundo se dedicaban al gas o al petróleo y sólo una a los flujos de información, actualmente en cambio, seis de las diez firmas más productivas se basan en el sector digital. Aunque hoy por hoy los Estados Unidos conservan el liderazgo del mercado, China se ha convertido en el principal inversor mundial en tecnología. En los últimos años, unas 3.800 empresas tecnológicas chinas se han expandido más allá de las fronteras, y en 2020 Pekín destinó 378.000 millones de dólares ―un 2.4% del PIB― a la investigación digital.

Otro factor que está cambiando las relaciones de poder es el cambio climático, ya que la transición ecológica para abandonar los combustibles fósiles en beneficio de fuentes de energía verde ―principalmente en los Estados Unidos y Europa― ha modificado ciertas dinámicas. En efecto, los cambios en la demanda de petróleo y carbón están teniendo un impacto importante en los países exportadores, como Catar, Arabia Saudí o Irak. Paralelamente, otros países se benefician del aumento de las energías renovables. Los estudios coinciden en el potencial de los países africanos para utilizar la luz solar como a motor de la industria, así como también América del Sur, que además de una buena capacidad para la energía fotovoltaica es una de las grandes beneficiadas de la energía eólica.

En clave catalana, Vicent Partal analiza en Vilaweb las razones por las que los tribunales europeos están dando la razón al independentismo, especialmente el TJUE y afirma que hay que observar qué hace que se haya originado una confluencia de intereses que tiene en el europeísmo un recurso común que une los políticos catalanes y la justicia europea. Partal considera que el fondo del asunto está en la manera como se ha construido la actual Unión Europea. Hasta ahora cualquier proceso de unión de estados se fundamentaba o bien en uniones dinásticas o bien en guerras. La Unión Europa, sin embargo, ensaya un modelo nuevo que ha sido de una enorme eficacia: la homogeneización de las leyes, que iguala por debajo a las sociedades y evita así los problemas mayores que harían imposible el proyecto. Con todo, el Tribunal de Justicia de la UE ya hace décadas que detectó un error del sistema. Si las leyes a ambos lados de las fronteras interiores son las mismas pero cada gobierno las aplica de manera diferente, el proyecto entero cae como un castillo de cartas. Por eso, después de la aprobación del tratado de Lisboa, Europa dispone de una constitución firmada voluntariamente por todos los estados miembros, que ya no es simplemente un acuerdo internacional, sino del que se derivan derechos y obligaciones para los estados, pero también, por primera vez, para los ciudadanos. Y aquí reside la clave de todo. El tratado de Lisboa establece una unión de estados y ciudadanos y, en virtud de eso, todos los ciudadanos europeos tienen unos mismos derechos que son indiscutibles, garantizados precisamente por el TJUE. Así, pues, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se ha convertido en una especie de vanguardia del europeísmo y es aquí donde radica la confluencia del nacionalismo catalán, del independentismo, con sus intereses. El independentismo y la justicia europea simplemente coinciden en aquello que quieren conseguir: poner Europa por encima de los estados, en este caso gracias a la preeminencia del derecho europeo sobre el derecho estatal.

Por su parte, Mercedes Yusta analiza en Le Grand Continent la pervivencia del franquismo en determinados partidos políticos y estructuras de estado españolas y apunta que España, o por lo menos una parte de su sociedad y su clase política, no ha renegado del pasado franquista. En este sentido, todos los actores de la transición a la democracia, tanto de derechas como, sobre todo, de izquierdas, son unánimes al reconocer que la Transición fue sobre todo aquello que se podía hacer en función de las circunstancias, tanto internas como externas. En plena Guerra Fría y tras la agitación que la Revolución de los Claveles en Portugal había provocado en las cancillerías europeas, ningún gobierno estaba dispuesto a dar apoyo a una ruptura radical en España. Así, el rey Juan Carlos, nombrado por el mismo Franco como su sucesor, pudo contar con el apoyo internacional para moderar un proceso de transición hacia la democracia que dejaría prácticamente intacta la infraestructura política vigente y que reciclaría una parte nada despreciable del personal político, administrativo, judicial y militar franquista. Yusta considera que el éxito de la Transición se construyó sobre no la condena del franquismo, lo que comportaba la impunidad de los crímenes cometidos en su nombre, y sobre la relegación de sus víctimas a un segundo plano de la historia del supuesto advenimiento triunfal de la democracia.

A nivel europeo, la revista Politico publica como cada año su lista de las personas más influyentes que lideran el debate e impulsan las decisiones a Europa y que este año gira en torno a un tema central: quién abordará los problemas que Angela Merkel deja pendientes. Después de 16 años al frente de la mayor economía de Europa, la canciller alemana se ha retirado y su legado se caracteriza por la estabilidad pero sin medidas de resolución de problemas a largo plazo. El listado elaborado por la revista se basa en la experiencia de sus redactores, así como en los conocimientos de diplomáticos y políticos, para proporcionar una instantánea informada de quién está mejor situado para dar forma a la política europea durante los próximos doce meses. Como en años anteriores, el ranking consta de tres listas: los decididores (los que tienen el poder ejecutivo), los soñadores (los que vehiculan ideas para impulsar el debate) y los disruptores (los que pueden cambiar el juego de manera inesperada). La composición de la lista refleja pues los retos que han quedado sin resolver durante los cuatro mandatos de Merkel: la unión monetaria, las amenazas crecientes como China o Rusia, la crisis climática, el problema migratorio, los efectos nocivos de las redes sociales, y la lucha contra el coronavirus. Así, la revista destaca al primer ministro italiano y antiguo director del BCE, Mario Draghi como la personalidad más influyente en Europa; entre los decididores, Olaf Scholtz el nuevo canciller alemán;  entre los soñadores, la alcaldesa de París y candidata a la elección presidencial Anne Hidalgo; y el antiguo primer ministro polaco y ex presidente del Consejo Europeo Donald Tusk, entre los disruptores.

Beatriz Navarro analiza en La Vanguardia la iniciativa europea Global Getaway, un plan de inversiones capaz de movilizar hasta 300.000 millones de euros para construir infraestructuras en todo el mundo, una iniciativa con una clara vocación geoestratégica que nace, con unos años de retraso, en respuesta a la nueva ruta de la seda impulsada por China. El plan se nutrirá de partidas comunitarias de ayuda al desarrollo, fondos preadhesión y programas de investigación y desarrollo, entre otros, a la vez que también trabajará con instituciones financieras internacionales como el Banco Europeo de Inversiones o el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo. Con la ayuda de la inversión privada, los economistas de la Comisión consideran que se pueden llegar a movilizar 300.000 millones de euros entre el 2021 y el 2027. En último término, el plan es un intento de poner fin a la falta de peso de la UE en el mundo, una situación provocada por una sucesión de crisis internas y globales (la crisis de deuda, la ola migratoria de 2015, el Brexit, la COVID-19) mientras China y otros actores ganaban terreno.

Desde las páginas de The Guardian, Jill Lepore plantea cómo será la sociedad en un mundo pos pandemia a partir del análisis de las principales contribuciones teóricas desarrolladas a lo largo de los siglos XX y XXI. La pandemia ha obligado a un gran número de personas a retirarse del mundo real y social, pero mucho antes de los confinamientos, intelectuales y responsables políticos ya habían alertado del debilitamiento de los vínculos sociales. Después de la Segunda Guerra Mundial, la investigación sobre el auge de los totalitarismos rompió la fe de los liberales en la sociedad y el conservadurismo señaló la vulnerabilidad de las masas en la persuasión política. Más tarde, Thatcher y Reagan negaron la existencia de la sociedad y presentaron el mercado como el único lugar donde encontrar soluciones a los problemas de los individuos. Esta visión contribuyó al desmantelamiento de los sistemas sociales, y actualmente sustenta la arquitectura desregulada y privatizada de Internet. Lepore considera que, a pesar de las intenciones de los creadores de las redes sociales de reparar el tejido social, estas lo están destruyendo. Por su parte, el totalitarismo sigue siendo un peligro, pero ya no tanto por parte de los estados, sino de las grandes empresas que controlan datos, conocimientos e información.

Otro factor disruptivo para el futuro de las democracias es la gestión de los flujos migratorios y Stephen M. Walt apunta en Foreign Policy que la actual crisis de los migrantes en Bielorrusia demuestra de manera muy clara el fracaso del orden global actual para resolver un problema que va creciendo. La utilización de las migraciones inducidas funciona como método de coerción, ya que aprovecha los conflictos preexistentes en el seno de los estados de destino<A[destinación|destino]> y que no existen suficientes voces políticamente poderosas que exijan aceptar los migrantes, y eso los políticos de la UE lo saben. También saben que hay muchos más refugiados potenciales en los países de origen y que aceptar la demanda de Lukashenko de que la UE levante las sanciones que impuso después de su victoria fraudulenta en las elecciones de 2020 sólo llevaría el dictador a seguir con la misma táctica. De la misma manera, presionar Polonia para que abra la frontera daría luz verde a muchos inmigrantes potenciales que ahora mismo la UE no está dispuesta a aceptar. Así pues, para no crear paralelismos con la crisis de los migrantes de 2015, desde Bruselas se ha calificado el conflicto no como una crisis migratoria sino como un “intento de un régimen autoritario de desestabilizar a sus vecinos democráticos”. Aunque objetivamente una Europa envejecida y con un decrecimiento de población se beneficiaría económicamente de una mayor inmigración, la crisis de los refugiados del 2015 ayudó a desencadenar una ola de populismo de derechas y generó un cambio en la opinión pública europea hacia posiciones más antinmigrantes. Aun así, hay que ser conscientes de que la situación empeorará en los próximos años, ya que la demografía, la creciente desigualdad económica, la violencia política y el cambio climático obligarán a más personas a emigrar hacia países más ricos o más seguros, y es probable que los países de destino no los acojan con los brazos abiertos. Las tendencias actuales indican que será más bien lo contrario.

En el ámbito económico destacan las previsiones de The Economist sobre el impacto que tendrá la variante ómicron de COVID-19. Ante la perspectiva de más confinamientos (como lo que han decretado hace pocos días los Países Bajos), cierres de fronteras y mercados nerviosos, los inversores han reaccionado vendiendo acciones de compañías aéreas y cadenas hoteleras. El precio del petróleo ha caído aproximadamente 10 dólares el barril, una caída que a menudo se asocia con una recesión inminente, y la amenaza de una reactivación de la pandemia amplificando tres peligros ya existentes. El primero es que las restricciones que puedan aplicarse en el primer mundo perjudiquen el crecimiento de todo el mundo en general. Es probable que la propagación de la variante ómicron también intensifique la limitación de la libre circulación dentro del primer mundo, razón por la que la esperada recuperación de las industrias de servicios de los países desarrollados se vaya posponiendo. En segundo lugar, la variante podría incrementar el nivel de inflación que ya es bastante elevado, a la vez que podría desencadenar más bloqueos en centros de fabricación clave como Vietnam y Malasia, agravando los problemas de suministro. Finalmente, podría provocar una desaceleración en China, la segunda economía del mundo, lo cual también acabaría perjudicando el crecimiento económico global e interrumpiendo de nuevo las cadenas de suministro.

En materia de cambio climático, Rafael Poch analiza en la revista CTXT el rol de las energías renovables en la geopolítica mundial y advierte que pensar que la transición energética consiste en sustituir las energías fósiles por renovables es irreal. De hecho, las fuentes de energía renovables tal como las conocemos actualmente no pueden sustituir los combustibles fósiles ya que no tienen la capacidad de generar la misma cantidad de energía. Por otra parte, según un informe de la Agencia Internacional de la Energía, si se quieren conseguir los objetivos climáticos, la demanda de minerales para el desarrollo de tecnologías energéticas limpias se multiplicará al menos por cuatro en 2040. La AIE estima que en veinte años la demanda de litio se multiplicará por cincuenta y la de cobalto y grafito por treinta. En este contexto, conviene recordar cómo el imperialismo de los recursos petroleros ha determinado la estrategia geopolítica a lo largo de los siglos XX y XIX. Si bien los yacimientos de gas y petróleo se encuentran dispersos por todo el mundo, la diferencia ahora es que muchos de los minerales necesarios para la transición energética están concentrados en zonas geográficas muy concretas. La mayor parte del mineral de cobre lo suministran sólo cuatro países: Chile, Argentina, Perú y la República Democrática del Congo. Asimismo, las principales reservas de litio se encuentran en tres países: Australia, Argentina y Chile. Finalmente, mientras China dispone del 70% de tierras raras, la República Democrática del Congo concentra el 80% de la producción de cobalto. Así pues, la concentración geográfica de estos recursos puede llegar a plantear graves problemas geopolíticos.

Paralelamente Lucas Chancel defiende en The Guardian la conveniencia de considerar la desigualdad en la definición de políticas climáticas. La mitad más pobre de la población a duras penas posee riqueza, de manera que es poco o nada responsable de las emisiones asociadas al cambio climático y, por lo tanto, tiene menos capacidad de descarbonizar su consumo. Por esta razón, son los grandes emisores, los que tendrían que hacer un mayor esfuerzo a la hora de combatir la emergencia climática. De hecho, la mitad más pobre de la población de los EE.UU. y de la mayoría de países europeos ya han alcanzado o casi alcanzado el objetivo de reducir considerablemente las emisiones para el 2030, mientras que las clases medias y ricas siguen muy por encima. Por consiguiente, Chancel defiende desviarse de las estrategias igualitarias y apostar por una redistribución económica seria que compense a los consumidores más desfavorecidos.

Para acabar, y en relación con la innovación tecnológica, Timnit Gebru, ex-trabajadora de Google, sostiene que una Inteligencia Artificial ética requiere programas de investigación independientes de las grandes empresas tecnológicas y la protección de los que denuncian sus abusos. Gebru fue despedida de Google después de publicar un artículo en el que describía los daños que generaban los modelos de IA utilizados por las plataformas digitales. Estas empresas priorizan el crecimiento por encima de todo el resto, tal como evidencian los efectos que la desinformación y el discurso de odio vehiculados en las redes sociales han tenido sobre la situación en Etiopía. Por una parte, hacen falta medidas de protección laboral que permitan frenar el dominio de las grandes tecnológicas dando poder a los trabajadores que denuncian los daños derivados de la IA. Por otra, se necesitan regulaciones antimonopolio para evitar que sean los propios gigantes tecnológicos los que controlen la agenda de investigación en IA y su financiación.

Por su parte, Martin Gak presenta en Open Democracy un manifiesto para promover los valores europeos mediante la transformación de la esfera digital. Las grandes empresas tecnológicas se han vuelto imprescindibles para el ejercicio de determinadas funciones propias de los poderes públicos y, de esta manera, el estado de derecho europeo ha perdido poder soberano ante las reglas definidas por los términos y condiciones de servicio de estas empresas. Nunca ningún conjunto de instrumentos políticos ha contribuido tanto a la erosión de la democracia liberal y es evidente que Bruselas no puede abordar este retroceso sólo con regulación. Hace falta coraje y compromiso para que la UE defina claramente prioridades políticas y objetivos alcanzables, así como una Carta de Derechos Digitales que establezca la base política y ética sobre la cual se pueda construir jurisprudencia. En este sentido, Gak apuesta por introducir los valores europeos en la esfera pública digital a través de la infraestructura algorítmica de las principales plataformas. También defiende establecer un mecanismo ejecutivo que garantice el cumplimiento de las regulaciones de forma efectiva, así como que la Unión Europea promueva a escala industrial el desarrollo de sus propias herramientas digitales.

Finalmente, según el informe State of European Tech 2021, las start-ups del continente europeo han triplicado su inversión en un solo año, pasando de los 36.000 a los 107.000 millones de euros durante el año 2021. De esta manera, Europa recorta distancias con Estados Unidos, ya que mientras los EE.UU. representan un 35% de la inversión tecnológica mundial, Europa ya llega al 33%, dejando el continente asiático en un segundo plano. La buena salud del ecosistema europeo se debe, en gran parte, al mercado británico que sigue encabezando la inversión. Le siguen, a bastante distancia, Alemania, Francia, Suecia y los Países Bajos. España se mantiene en la segunda división europea ya que, a pesar de haber recuperado dinamismo, sigue en la cola en número de start-ups por cada millón de habitantes. Con el fin de mejorar los resultados, el informe destaca que se tendrían que resolver dos grandes problemas. Por una parte, habría que mejorar el acceso a la financiación, ya que un tercio del capital proviene de fondos de inversión americanos. Por otra, habría que facilitar el acceso al talento tecnológico. En este sentido, el mayor reto es la incorporación de las mujeres al sector tecnológico, que todavía está lejos de alcanzar la paridad. 

Han colaborado en este número 52 del Diari de les idees: Laura Puente, Laura van der Haar, Eva Lam y Enric Brugués, estudiantes en prácticas en el CETC

more/less text

Política internacional y globalización

Nathalie Tocci The global fight for democracy begins at home

A principis de desembre es va celebrar la Cimera per a la Democràcia, organitzada pel president nord-americà Joe Biden i on van participar més de 100 països, 26 dels quals són membres de la Unió Europea. La cimera pretenia d’una banda mirar de protegir les democràcies de l’autoritarisme i d’altres dinàmiques nocives  com ara corrupció. De l’altra, l’objectiu era promoure la democràcia en el món no democràtic. En referència al primer objectiu de protecció de la democràcia, l’agenda de la cimera se centrava en l’enfortiment dels drets humans, l’estat de dret i el bon govern. També s’ha considerat prioritari abordar les desigualtats socioeconòmiques, invertir en innovació i capacitats industrials i millorar la seguretat. Alhora, s’ha emfatitzta la necessitat de dissuadir i restringir de manera assertiva els intents externs d’interferència i desestabilització per part dels poders autoritaris. En canvi, l’agenda de promoció de la democràcia és més ambigua i complexa. Segons Tocci, els instruments clàssics de política exterior per a la promoció del valors democràtics com les intervencions militars, les sancions econòmiques o les imposicions comercials, pertanyen al passat.  El trànsit cap ala democràcia no és lineal, i l’objectiu d’aquesta cimera va ser esbrinar com treballar conjuntament per desenvolupar-la.

Ferran Dalmau ¿Quién domina el mundo en el siglo XXI?

A l’era de les xarxes i de la influència, les armes ja no ho són tot. El control dels fluxos de dades i dels mercats guanya importància per redissenyar el nou mapa del poder al món. L’European Council on Foreign Relations presenta el seu nou atles del poder, amb l’objectiu de comprendre millor les accions i estratègies dels estats, i trobar la manera de coexistir de manera més pacífica. Avui la informació digital és clau al domini del planeta. El 57% de la població mundial està enllaçada a Internet, tot i que la balança continua decantada cap a l’hemisferi nord; Àfrica continua desconnectada. Els països ja no competeixen amb armes de foc sinó amb infraestructura digital. Les empreses del sector digital ja desbanquen les petrolieres en capital. El 1980 set de les deu companyies més valuoses del món es dedicaven al gas o al petroli i només una als fluxos d’informació. Ara, el 2021, tot ha canviat. Sis de les deu firmes més productives es basen en el sector digital i les petrolieres només conserven un actiu al top 10. Encara que els Estats Units conserva el lideratge del mercat, la Xina és ara el principal inversor en tecnologia del món. En els darrers anys, unes 3.800 empreses tecnològiques del país s’han expandit més enllà de les fronteres, i el 2020 Pequín va destinar 378.000 milions de dòlars ―un 2.4% del PIB― en investigació digital. El canvi climàtic també està revolucionant el poder mundial. La transició ecològica per abandonar els combustibles fòssils cap a formes d’energia verda ―principalment als Estats Units i Europa― ha modificat les dinàmiques. Les conseqüències són canvis en la demanda de petroli i carbó, amb greus efectes als països àrabs exportadors, com Qatar, Aràbia Saudita o Iraq. En paral·lel, altres nacions es beneficien del reforç de l’energia renovable. Els estudis coincideixen en el potencial dels països africans per utilitzar la llum solar com a motor de la indústria, així com també Amèrica del Sud, que a més d’una bona capacitat per a l’energia fotovoltaica és una de les grans beneficiades de l’energia eòlica. a Oceania i el nord d’Europa, regions amb forts vents constants. L’atles de poder de l’ECFR també té en compte alguns dels problemes latents a la societat, com ara la lluita pel control de les vacunes contra la COVID i els moviments demogràfics. Segons l’informe de l’ECFR, dominar el món a la nova era també depèn de l’accés a les dades, del control dels mercats, de saber adaptar-se a les noves formes d’energia i dels productes culturals que cada nació sigui capaç de generar. Però per ser el líder del món en les properes dècades, per sobre de tot, cal controlar la narrativa.

Jason Bordoff & Meghan L. O’Sullivan Green Upheaval. The New Geopolitics of Energy

A mesura que les emissions de gasos d’efecte hivernacle continuen creixent i que sovintegen els fenòmens meteorològics extrems, els esforços actuals per anar reduint l’ús dels combustibles fòssils semblen cada vegada més inadequats, demostrant que la geopolítica del petroli i del gas està molt viva. Europa es troba en plena crisi energètica, amb uns preus de l’electricitat desbocats que obliguen empreses de tot el continent a tancar i empreses energètiques a declarar-se en fallida, amb la qual cosa el president rus Vladimir Putin es posiciona per aprofitar l’avantatge que li donen les seves reserves de gas natural. A la vegada, al mes de setembre els talls de subministrament elèctric van fer que el vice-primer ministre xinès Han Zheng ordenés a les empreses energètiques estatals que garantissin a qualsevol preu el subministrament per a l’hivern. I a mesura que els preus del petroli superaven els 80 dòlars per barril, els Estats Units i els principals països consumidors d’energia han demanat als principals productors, inclosa l’Aràbia Saudita, que augmentin la seva producció. En aquest context, els defensors de l’energia neta esperen que, a més de mitigar el canvi climàtic, la transició energètica ajudarà a fer que les tensions sobre els recursos energètics siguin cosa del passat. Ara bé, si és cert que l’energia neta transformarà la geopolítica, els autors consideren que no serà necessàriament de la manera que esperen molts dels seus defensors. La transició reconfigurarà molts elements de la política internacional que han modelat el sistema global almenys des de la Segona Guerra Mundial, afectant significativament les fonts del poder nacional, el procés de globalització, les relacions entre les grans potències i la convergència econòmica dels països desenvolupats i dels que estan en vies de desenvolupament.

Fred Kaplan La Russie est-elle réellement sur le point d'envahir l'Ukraine?

Kaplan es pregunta si Rússia i Ucraïna, les dues principals repúbliques de l’antiga Unió Soviètica i aliades durant segles es troben realment a la vora del conflicte, què passaria si esclatés la guerra i què han de fer els Estats Units per evitar-ho. Primer cal veure si Putin realment ha ordenat una invasió oberta, ja que fins ara les seves operacions militars han estat a petita escala, de baix cost i de baix risc (Geòrgia, Síria, annexió de Crimea). Fins i tot les incursions a l’est d’Ucraïna han estat realitzades per forces especials coordinades amb separatistes locals. rebels. Si Putin es decidís a dur a terme una invasió en tota regla, això significaria que faria l’aposta agosarada que els Estats Units no respondrien amb la força. Aquesta aposta podria tenir sentit però només a curt termini, ja que tot i que Ucraïna no forma part de l’OTAN. Washington ha signat diversos protocols que demostren un compromís ferm amb la integritat territorial d’Ucraïna, tot i que no sigui comparable a l’article 5 de l’OTAN, que preveu que l’atac a un dels membres de l’organització equival a una agressió contra tots els altres. Sigui com sigui, una invasió suposaria dos problemes majors per a Putin. En primer lloc, hauria d’ocupar el territori ucraïnès durant un temps, i l’exèrcit rus mai no ha estat molt bo per mantenir operacions ofensives o línies de subministrament, que serien vulnerables a les forces guerrilleres. En segon lloc, reforçaria l’OTAN com a aliança militar i política com mai des del final de la Guerra Freda. Això significaria que els Estats Units tornarien a Europa amb força en un moment en que Biden els està reorientant cap a la Xina i l’espai Indopacífic. Aquesta revitalització de les relacions transatlàntiques destruiria una estratègia que Putin porta ideant des de fa una dècada, un element crucial de la seva política exterior que consisteix en aprofundir la bretxa en les relacions entre els Estats Units i els seus aliats per tal de debilitar l’aliança.

Bruno Maçães Is Vladimir Putin preparing for war?

Bruno Maçães examina a The New Statesman com Putin està convertint el caos i les contradiccions derivades de la pandèmia, la crisi climàtica, les migracions i els conflictes en una font de poder. La legitimitat del poder neix de posar ordre al caos i, si no hi ha caos, s’ha d’utilitzar el propi poder per crear-lo. El president rus és el gran disruptor de l’estatus quo internacional i considera una creença ingènua la pretensió occidental d’acabar amb el caos a la vida política. El Kremlin ha perseguit activament la desestabilització d’Ucraïna i ha intervingut a la Guerra Civil Síria per evitar que el règim d’al-Àssad sigui enderrocat, però Rússia no sembla voler crear un ordre polític permanent. Més recentment, Moscou ha recuperat el protagonisme a Bielorússia com a resposta a l’apropament entre la Unió Europea i la dictadura de Lukaixenko. El Kremlin és conscient de la profunda aversió que els europeus tenen a la inestabilitat, de manera que crear conflictes, desordres polítics i disputes frontereres ha demostrat ser la millor manera de limitar la presència europea al seu entorn vital. Altrament, Putin ha emprat les crisis energètiques com a recordatori del poder geoestratègic de Rússia, mentre que Europa segueix concebent els vincles energètics amb Moscou com una forma de dependència mútua i estabilitat. L’estratègia de Putin, però, també té riscos. Controlar les forces del caos que ha creat pot esdevenir tot un repte, i la transició energètica a Europa podria tenir un impacte important en les exportacions de combustible rus.

Alexey Kovalev The Pandemic Is Beating Putin

La pandèmia de COVID-19 ha revelat els límits del poder del president Putin. Amb 35.000 infeccions diàries i només un 41% de la població vacunada, la pandèmia ha crescut amb força aquestes darreres setmanes, i el Kremlin n’és el principal responsable. Donada la gran capacitat intel·lectual, administrativa i tecnològica de Rússia, el govern rus hagués pogut dur a terme una campanya de vacunació exitosa. Però els missatges negacionistes i conspiracionistes fomentats per les mateixes autoritats i principals mitjans de comunicació russos a l’inici de la pandèmia han alimentat el moviment antivacunes rus. A l’estiu del 2021, tant el govern com els mitjans de comunicació van canviar radicalment el seu missatge, però aquestes mesures van arribar massa tard. Ara, els mitjans de comunicació públics responen al moviment antivacuna amb una ferocitat reservada normalment a la oposició a Putin. Tot i així, sembla que aquests esforços no donaran els seus fruits, ja que el moviment antivacuna no prové dels sectors anti-Putin sinó que està liderat per diverses estrelles de televisió russes. Així, les mesures que normalment s’apliquen per a contenir l’oposició política, com ara l’assetjament legal, físic i mediàtic o les detencions arbitràries, no es poden aplicar per a combatre els escèptics de la vacuna. Mentrestant, el president Putin intenta mantenir aquest fràgil equilibri. D’una banda, no duu mascareta en públic i delega l’anunci públic de restriccions als governs locals, per tal de protegir la seva popularitat. De l’altra, milers de russos continuen morint a causa de la COVID-19. Al cap i a la fi, sembla que hi ha un límit fins i tot per al que l’autoritarisme pot imposar a la població.

Mark Galeotti How Migrants Got Weaponized

Escandalitzats per la crisi migratòria a la frontera entre Bielorússia i la Unió Europea el passat mes de novembre,  els líders europeus han acusat a Lukaixenko d’utilitzar els migrants com a arma política. El cert, però, és que la manipulació política de la migració no és nova, sinó una dinàmica estesa al món des de fa anys, en gran part propiciada per la mateixa Unió Europea. A mesura que el nombre de refugiats ha anat augmentant durant els darrers anys, la Unió Europea ha optat per mesures cada cop més dures per mantenir-los fora d’Europa. D’entre aquestes, destaquen els acords amb Turquia, Líbia, Egipte i Sudan, mitjançant els quals la UE paga a aquests països per tal que interceptin migrants i els retinguin dins les seves fronteres. A conseqüència de la política migratòria europea, els països fronterers tenen ara incentius per utilitzar la migració massiva com una amenaça per obtenir finançament i altres concessions polítiques. És en aquest context que Lukaixenko ha orquestrat la crisi migratòria. Sens dubte, es tracta d’un episodi extrem, ja que el líder bielorús ha creat artificialment una nova ruta migratòria, organitzant campanyes de desinformació i engany, col·laborant amb organitzacions criminals i reclutant immigrants de països llunyans. Tot i així, la crisi migratòria a Bielorússia no és una excepció, sinó l’inici d’una nova etapa en la utilització dels migrants com a arma política. 

Elizabeth Economy Xi Jinping’s New World Order

En aquest article,  Elizabeth Economy analitza l’ambició del president xinès Xi Jinping per transformar radicalment l’ordre internacional, col·locant la Xina i els seus valors i les sevs normes al centre de l’escenari. Des de la Segona Guerra Mundial, el sistema internacional ha estat dominat per les democràcies liberals i s’ha basat en el respecte pels drets humans, el lliure mercat i la intervenció limitada de l’estat. Ara, Xi vol revertir aquests fonaments i establir un nou ordre basat en el control estatal, la limitació de les llibertats individuals i l’obstrucció als moviments d’informació i de capital. El primer pas del pla de Xi per a reestructurar l’ordre mundial és redibuixar les fronteres de la Xina per incloure-hi Taiwan, Hong Kong i el mar de la Xina Meridional. L’objectiu és que una Xina unificada i emergent iguali, o fins i tot superi, la posició dels Estats Units com a força geopolítica dominant, especialment a la regió de l’Àsia-Pacífic. La seva principal estratègia per aconseguir-ho és la Iniciativa de la Nova Ruta de la Seda, que busca establir corredors terrestres i marítims entre la Xina i la resta d’Àsia, l’Orient Mitjà, Europa i Àfrica. El projecte no es basa només en una gran inversió en infraestructures, sinó que s’espera que per aquests corredors flueixi la influència financera, tecnològica, política i cultural de la Xina cap a la resta del món.  El president Xi vol utilitzar el poder econòmic de la Xina, sobretot el seu paper com a soci comercial i de desenvolupament, per consolidar-se com a poder hegemònic global. Tot i així, el nou model de Xi està generant resistències. Els possibles beneficis polítics d’erigir-se en líder econòmic mundial es veuen contrarestats per unes maniobres militars i unes polítiques de control estatal agressives, que generen incertesa sobre com la Xina utilitzarà la seva hegemonia un cop l’aconsegueixi.

Vincent Ni & Helen Davidson ‘More cautious’ China shifts Africa approach from debt to vaccine diplomacy

Xina podria estar canviant el seu rol en l’àmbit internacional. Adquirint un paper transcendental com a contribuïdor al final d’aquesta pandèmia, la Xina deixa de ser un simple protagonista a nivell econòmic per als països africans. Com a conseqüència de l’increment del deute i de l’aparició de la nova variant del coronavirus, Xina retalla les promeses financeres a Àfrica i va duplicar la política de la vacuna, cosa que suposa un canvi important en els enfocaments utilitzats per Xi Jinping al continent africà. L’ordre mundial, per tant, s’enfronta a un canvi cap a un enfocament més tecnocràtic; més prudent, utilitzant condicionalitats flexibles i creant nous instruments per controlar els fluxos més estrictes. Dos terços de les persones dels països d’ingressos alts estaven totalment vacunades, en comparació amb només el 2,5% de la població dels països d’ingressos baixos. L’esforç per fer front a les conseqüències catastròfiques de la COVID-19 s’aplica de manera desigual a tot el món. No obstant això, tot i que la Xina ha lliurat menys vacunes a l’Àfrica que en altres llocs, s’ha compromès més que la majoria de donants bilaterals i la iniciativa COVAX. El suport que rep Àfrica de la Xina implica una aportació transcendental per als mecanismes d’afrontament del continent davant la pandèmia de la COVID-19. La Xina va prometre mil milions de dosis, que inclouen 600 milions de donacions i 400 milions de producció local, i s’afegeixen als 200 milions de dosis que ja s’han lliurat a les nacions africanes en virtut de promeses anteriors. L’entrada més rellevant són els 400 m procedents de produccions conjuntes, ja que Àfrica vol fer aquesta producció de vacunes ella mateixa.  El retard en el procés de vacunació africà es deu en gran part a les contínues negatives dels governs a emetre exempcions de propietat intel·lectual sobre les vacunes, cosa que representa un retard global en la mitigació de la pandèmia. Els cossos sanitaris i els experts han advertit des de fa temps que deixar els països en desenvolupament poc vacunats augmentava el risc que sorgissin noves variants que amenacessin el món sencer. Però la distribució desigual de les vacunes ha vist que regions senceres, com ara Àfrica, no van ser vacunades en la seva majoria, mentre que els països rics comencen a desplegar vacunes de reforç. 

The Economist Japan, A country that is on the front line

La primavera del 2019 va començar al Japó una nova era imperial, anomenada Reiwa. L’inici d’aquest nou període es va caracteritzar per l’arribada de la COVID-19 i una certa inestabilitat política arrel de diferents canvis en la governança del país. No obstant, enmig de les turbulències, el Japó ha sabut fer front als diferents reptes. La celebració dels Jocs Olímpics l’estiu del 2021 sense que hi hagués cap complicació pel que fa a la pandèmia, n’és un exemple. En aquesta línia, només 18.000 persones han mort de COVID-19 en un país de 126 milions d’habitants. Mentre les mascaretes s’han acabat d’integrar com a part de la vida quotidiana, les taxes de vacunació han assolit el 80%. Pel que fa la qüestió política, el partit Liberal Democràtic al govern va escollir nou líder, Kishida Fumio. El 31 d’octubre els votants van donar al partit la majoria absoluta a la cambra baixa del Parlament. Però la nova era Reiwa encara haurà de fer front a molts reptes. Com anuncia Funabashi Yoichi, un escriptor japonès, la pregunta essencial és quin Japó es vol construir durant aquesta era imperial. Yoshimi Shunya, professor de la Universitat de Tokio, considera que el Japó es troba en una «era de post-creixement o post-desenvolupament» i d’acord amb això, els seus valors han d’evolucionar des del «més ràpid, més alt, més fort» cap a la «diversitat, resiliència i sostenibilitat». Una cosa segura és que Reiwa serà un moment de declivi demogràfic. Segons les tendències actuals, la població es reduirà d’una cinquena part al 2050 arribant tot just als 100 milions. És probable que també sigui un període definit per l’envelliment de la població i l’estancament. Al mateix temps, l’escenari internacional vindrà dictat per la competència entre Amèrica i la Xina. No s’ha d’oblidar el transcendental impacte que tindran també les catàstrofes naturals. Segons The Economistel Japó haurà de fer front a tots aquests reptes al llarg d’aquesta nova era imperial. Però com lamenta Yanai Tadashi, fundador i responsable de Fast Retailing, “el govern central va un pas enrere”. Aquesta idea es veu reflectida en el tracte retrògrad envers les dones, en la feble protecció dels drets de les minories, en uns serveis governamentals arcaics i una política climàtica sense actualitzar. El gran objectiu de l’era de Reiwa serà doncs d’adaptar-se i sobreviure a un context de desafiaments constants. En paraules de The Economist els èxits del Japó poden servir com a models per a la resta del món, mentre que els seus fracassos seran exemples admonitoris.  

Vali Nasr All Against All. The Sectarian Resurgence in the Post-American Middle East

Vali Nasr analitza a Foreign Affairs com la desvinculació dels Estats Units dels conflictes a l’Orient Mitjà amenaça amb un increment de la inestabilitat i les rivalitats religioses a la regió. A grans trets, és palès que la lluita per la primacia geopolítica entre la teocràcia xiïta de l’Iran i els països liderats pels àrabs sunnites està alimentant conflictes i moviments extremistes. La invasió nord-americana de l’Iraq l’any 2003 va permetre a Teheran ampliar la seva influència al món àrab i ara, les seves ambicions nuclears i regionals segueixen avançant. Amb uns Estats Units que refusen desallotjar l’Iran dels diferents llocs on ha anat ampliant la seva influència, les monarquies sunnites del golf Pèrsic, juntament amb Israel i Turquia, estan interessades en recórrer als conflictes sectaris que assalten el món àrab per reforçar la pròpia influència regional. En aquest context, els sunnites a l’Iraq, el Líban i Síria s’enfronten cada cop més als aliats de Teheran per guanyar poder. Per la seva part, la guerra civil del Iemen s’ha convertit en una guerra indirecta entre tots dos blocs i la tensió entre Israel i Iran podria escalar ràpidament. La retirada dels EUA de l’Afganistan i la reducció de la seva presència a l’Orient Mitjà han obligat als estats sunnites del Golf Pèrsic a negociar amb l’Iran amb l’esperança de reduir les tensions, mentre alhora fan front a la competència de Turquia pel lideratge del món sunnita. La renuncia dels Estats Units a contenir el conflicte a la regió requereix una alternativa viable per un ordre regional més estable, començant per una entesa sobre el programa nuclear de l’Iran. Sense un nou acord de seguretat, el ressorgiment del conflicte exigirà inevitablement la presencia nord-americana a la regió. 

Colin P. Clarke When Terrorists Govern

En aquest article publicat a Foreign Affairs, Colin P. Clarke analitza les implicacions de la victòria dels talibans a l’Afganistan sobre l’estratègia geopolítica dels diferents grups islamistes, que miren el que està passat al país amb una barreja d’admiració i enveja. Al-Qaida i els seus afiliats van celebrar el triomf dels talibans, lloant la seva paciència estratègica i fent declaracions de suport a l’anomenat Emirat Islàmic de l’Afganistan. La branca iemenita d’Al Qaeda va elogiar l’estratègia dels talibans com un camí realista cap a l’èxit. Al Shabab (una filial d’Al Qaeda a Somàlia), Al Qaeda al subcontinent indi i Jamaat Nusrat al-Islam wal-Muslimin (JNIM), màxim exponent del gihadisme al Sahel, van emetre missatges de lloança similars. Sens dubte, aquests grups han pres nota del que van dur a terme els talibans per guanyar a l’Afganistan i com la seva gestió del govern local els van ajudar a adquirir legitimitat política. Per consegüent, aquest enfocament gradualista podria servir de model per als grups terroristes que busquen augmentar la seva influència en altres regions, i recorda, d’alguna manera, l’experiència d’Hezbol·là, la milícia libanesa que s’ha convertit en un actor important en el sistema polític i en l’economia del Líban. Així doncs, contrarestar els grups terroristes que evolucionen cap a actors polítics establerts requereix calibrar acuradament les polítiques per garantir que cap acció punitiva no perjudiqui les poblacions que ja són vulnerables en estats fràgils. Responsabilitzar els talibans i altres grups similars no serà fàcil i requereix una estreta coordinació entre els governs i els grups d’ajuda internacionals per garantir que l’assistència necessària arribi a la població objectiu i que els grups armats no estatals no la utilitzin per a les seves pròpies finalitats. Després de dues dècades de guerra global contra el terrorisme, Washington i els seus aliats pateixen d’una lògica fatiga però allunyar-se dels estats debilitats ja que són cooptats per grups terroristes és la millor recepta per augmentar el conflicte i la inestabilitat.

Cris Coons Peace Is Still Possible in Ethiopia

Etiòpia està anant cap al desastre. Si el primer ministre Abiy Ahmed i els seus oponents, el Front d’Alliberament del Poble Tigray (FAPT), continuen en el seu camí actual, corren el risc de provocar no només un vessament de sang massiu i un col·lapse econòmic, sinó també la fractura de l’estat etíop i Etiòpia corre el risc de convertir-se en la Iugoslàvia d’aquesta generació: una gran nació i un líder regional que es trenca violentament segons les línies ètniques. La concessió del Premi Nobel de la Pau a Abiy Ahmed per haver posat fi a la guerra de 20 anys a la frontera amb Eritrea, a més dels primers esforços de reformes, una visió de diversitat, inclusió i país unit va donar a milions de persones l’esperança que Etiòpia estigués en el camí cap a un país més estable. Futur. A principis del 2021, el president Joe Biden va considerar el conflicte i l’emergència humanitària a Tigray com una de les primeres prioritats polítiques de la seva administració i va invertir una atenció i recursos importants per intentar pal·liar la crisi. Biden, el secretari d’estat Antony Blinken i l’enviat especial per a la Banya d’Àfrica Jeffrey Feltman han treballat amb socis regionals i aliats europeus per impulsar les parts en conflicte cap a les negociacions. L’autor considera que encara hi ha una oportunitat per a ambdues parts de mostrar un veritable lideratge per posar fi a les hostilitats i sumar-se a la taula de negociacions a la recerca d’un autèntic diàleg nacional per traçar un nou camí de futur. Per consegüent, s’hauria de prendre mesures immediates per alleujar la crisi humanitària al Tigray, incloent-hi l’aixecament del bloqueig de facto i permetre l’entrada d’aliments i subministraments mèdics suficients a la regió. També s’hauria de restablir el subministrament elèctric, les telecomunicacions, la banca i el comerç, i altres serveis bàsics que han estat suspesos durant el conflicte. Aquestes mesures no només posarien fi a les violacions del dret internacional humanitari, sinó que també eliminarien la justificació inicial del FAPT per expandir la seva ofensiva fora de Tigray. Finalment, el govern d’Abiy ha de deixar d’arrestar els tigraians basant-se únicament en la seva identitat ètnica i deixar de referir-se al FAPT com a grup terrorista que cal anorrear. El govern d’Abiy ha de liderar el camí creant condicions en les quals ambdues parts puguin negociar. 

Catalunya, España, Europa

Vicent Partal La venjança europeista: per què l’independentisme guanya als tribunals europeus?

Vicent Partal analitza les raons per les quals els tribunals europeus estan donant la raó a l’independentisme, especialment el TJUE i afirma que cal observar què fa què s’hagi originat una confluència d’interessos que té en l’europeisme un recurs comú que uneix els polítics catalans i la justícia europea. Partal considera que el fons de l’afer està en la manera com s’ha construït l’actual Unió Europea. Fins ara qualsevol procés d’unió d’estats es fonamentava o bé en unions dinàstiques o bé en guerres. La Unió Europa, tanmateix, assaja un model nou que ha estat d’una enorme eficàcia: l’homogeneïtzació de les lleis, que iguala per baix les societats i evita així els problemes majors que farien impossible el projecte. Amb tot, el Tribunal de Justícia de la UE ja fa dècades que va detectar una errada del sistema. Si les lleis a banda i banda de les fronteres interiors són les mateixes però cada govern les aplica de manera diferent, el projecte sencer cau com un castell de cartes. Per això, després de l’aprovació del tractat de Lisboa, Europa disposa d’una constitució signada voluntàriament per tots els estats membres, que ja no és simplement un acord internacional, sinó que se’n deriven drets i obligacions als estats, però també, per primera vegada, als ciutadans. I aquesta és la clau de tot plegat. El tractat de Lisboa estableix una unió d’estats i ciutadans i, en virtut d’això, tots els ciutadans europeus tenen uns mateixos drets que són indiscutibles, garantits precisament pel TJUE. Així, doncs, el Tribunal de Justícia de la Unió Europea s’ha convertit en una mena d’avantguarda de l’europeisme i és en aquest punt que es provoca la confluència del nacionalisme català, de l’independentisme, amb els seus interessos. L’independentisme i la justícia europea simplement coincideixen en allò que volen aconseguir: posar Europa per damunt dels estats, en aquest cas gràcies a la preeminència del dret europeu sobre el dret estatal.

Mercedes Yusta L’Espagne et la postérité du franquisme

En un moment en que les idees d’extrema dreta predominen en el debat públic espanyol, és important entendre’n les fonts històriques. Mercedes Yusta estudia a Le Grand Continent la pervivència del franquisme en determinats partits polítics i estructures d’estat espanyoles i apunta que Espanya, almenys una part de la seva societat i la seva classe política, no ha renegat del passat franquista. En aquest sentit, tots els actors de la transició a la democràcia, tant de dretes com, sobretot, d’esquerres, són unànimes en reconèixer que la Transició va ser sobretot allò que es podia fer ateses les circumstàncies, tant internes com externes. En plena Guerra Freda i després de l’agitació que la Revolució dels Clavells a Portugal havia provocat a les cancelleries europees, cap govern no estava disposat a donar suport a una ruptura radical a Espanya. Així, el rei Joan Carles, nomenat pel mateix Franco com el seu successor, va poder comptar així amb el suport internacional per moderar un procés de transició cap la democràcia que deixaria pràcticament intacta la infraestructura política vigent i que reciclaria una part gens menyspreable del personal polític, administratiu, judicial i militar franquista. Yusta considera que l’èxit de la Transició es va construir sobre la no condemna del franquisme, que comportava la impunitat dels crims comesos en el seu nom, i sobre la relegació de les seves víctimes a un segon pla de la història del suposat adveniment triomfal de la democràcia.

Conxa Rodríguez ¿Está el rey Juan Carlos por encima de la ley? El ejemplo de la reina de Inglaterra

Mitjançant diversos casos relacionats amb la família reial, l’article analitza fins on podria arribar la immunitat de la que gaudeixen les famílies reials, per finalment relacionar-ho amb el actual cas Corinna Larsen vs el rei emèrit Joan Carles I.  La Justícia britànica és estricta amb la independència de la política. En el cas de l’exdictador xilè Augusto Pinochet fa 20 anys, o el de dos prínceps saudites i un de Qatar, a tots se’ls va rebutjar la immunitat. La recent vista preliminar sobre la immunitat de Joan Carles I per ser jutjat als tribunals anglesos (Escòcia té traspassades les competències de Justícia) ha remogut els fonaments de la jurisprudència internacional. Els advocats de les dues parts -Corina acusa, l’emèrit es defensa- han acudit als pocs casos d’immunitat resolts als jutjats de Londres. Ara, amb la immunitat del rei emèrit a judici als mateixos tribunals, el terreny sembla abonat. Pinochet es va lliurar de l’extradició per raons d’edat (84) i salut. Podria aplicar-se el mateix criteri a Joan Carles? En el cas de l’emèrit, també es podrien considerar motius d’estrangeria de l’acusat, l’acusadora i el lloc on es van cometre alguns –no tots– dels presumptes delictes (assetjament, difamació i vigilància il·legal). El jutge Matthew Nicklin sospesa les diferents opcions i una d’elles apuntaria que els tribunals anglesos no tenen jurisdicció sobre ciutadans estrangers que cometen irregularitats en sòl estranger.

Politico The class of 2022

La revista Politico publica com cada any la seva llista de les persones més influents que lideren el debat i impulsen les decisions a Europa i que enguany gira al voltant d’un tema central: qui abordarà els problemes que Angela Merkel deixa pendents. Després de 16 anys al capdavant de l’economia més gran d’Europa, la cancellera alemanya ha plegat i el seu llegat es caracteritza per l’estabilitat però sense mesures de resolució de problemes a llarg termini. El llistat elaborat per la revista es basa en l’experiència dels seus redactors, així com en els coneixements de diplomàtics i polítics, per proporcionar una instantània informada de qui està millor situat per donar forma a la política europea durant els propers dotze mesos. Com en anys anteriors, el rànquing consta de tres llistes: els decididors (els que tenen el poder executiu), els somiadors (els que vehiculen idees per impulsar el debat) i els disruptors (els que poden capgirar el joc de manera inesperada). La composició de la llista reflecteix doncs els reptes que han quedat sense resoldre durant els quatre mandats de Merkel: la unió monetària, les amenaces creixents com Xina o Rússia, la crisi climàtica, el problema migratori, els efectes nocius de les xarxes socials, i la lluita contra el coronavirus. Així, la revista destaca el primer ministre italià i antic director del BCE, Mario Draghi com la personalitat més influent a Europa; entre els decidors, Olaf Scholtz el nou canceller alemany;  entre els somiadors, l’alcaldessa de París i candidata a l’elecció presidencial Anna Hidalgo; i l’antic primer ministre polonès i ex president del Consell Europeu Donald Tusk, entre els disruptors.

David O’Sullivan L’Union européenne a toujours été un chantier, et elle continuera à l’être

Amb motiu de l’onzè aniversari de la creació del Servei Europeu d’Acció Exterior, Le Grand Continent entrevista David O’Sullivan, un dels principals arquitectes de la diplomàcia europea, excap de gabinet de Romano Prodi, cap d’operacions del SEAE, i ambaixador de la Unió als Estats Units. O’Sullivan considera que el Consell d’Afers Exteriors té una visió massa distant del que poden aconseguir realment els instruments de la Unió en matèria de relacions exteriors. També afirma que s’ha d’adoptar una majoria qualificada en els tres àmbits previstos pel Tractat, a saber, les declaracions, les sancions i les missions civils i militars. Pel que fa a les relacions amb els Estats Units, argumenta que Amèrica és un continent vorejat per dos oceans, la qual cosa significa que els EUA són al mateix temps una potència atlàntica i pacífica i que per tant no ens ha de sorprendre que mirin cap a Àsia perquè és del seu interès vital. En relació a la Xina, argumenta que el sistema xinès sempre ha estat totalitari, però anteriorment es produïa una renovació del lideratge, que cada 10 anys oferia la possibilitat de corregir la situació i canviar les polítiques. Ara això es fa molt més difícil si només hi ha una persona al timó, i ja se sap que aquest tipus d’escenari no acaba mai bé. En l’àmbit de la defensa comuna, O’Sullivan no acaba de veure el valor afegit de l’acció en termes de grups de batalla o forces d’intervenció a nivell europeu. Concretament, res no impedeix que uns quants estats membres s’uneixin i actuïn conjuntament si realment ho volen. Considera que existeix el risc que Europa faci tard si encara pensa en termes militars molt convencionals. En aquest sentit, els grups de combat o forces d’intervenció són distraccions associades a la imatge tradicional de la projecció del poder militar, i no està segur que aquest sigui un factor decisiu per a la seguretat al segle XXI.

Matthew Karnitschnig Busting the Merkel Myth

En aquest article, Matthew Karnitschnig desconstrueix els mites al voltant del lideratge d’Angela Merkel. La ja excancellera alemanya és admirada arreu del món per la seva capacitat d’afrontar reptes tan diversos com la crisi econòmica del 2008,  el ressorgiment de l’extrema dreta, la crisi dels refugiats o la pandèmia de COVID-19. Malgrat la seva popularitat, Karnitschnig argumenta que la manera de Merkel d’afrontar els problemes ha estat restant-los, però no resolent-los de debò. Així, l’autor desmunta un per un els mèrits que se li atribueixen, declarant que els èxits de la seva política han estat sovint parcials. Aclamada com la líder del “món lliure” per la seva capacitat d’enfrontar-se a l’autoritarisme de Putin o Xi Jinping, la realitat és que Merkel no ha deixat mai que la seva retòrica en defensa dels drets humans enterbolís la relació econòmica d’Alemanya amb aquests règims. En moments crítics, Merkel ha prioritzat sempre els interessos d’Alemanya per sobre dels valors liberals universals. A més, la seva política suposadament progressista és més aviat mixta, exemplificada pel seu vot en contra del matrimoni entre persones del mateix sexe. Un altre dels èxits que se li reconeix a Merkel és preservar la unitat i cohesió de la Unió Europea, tot i que les seves polítiques han tingut a vegades l’efecte contrari. Per exemple, la seva resposta a la crisi dels refugiats,  tot i que ben intencionada, va alimentar l’extrema dreta i va propiciar la divisió interna dins la UE. Per totes aquestes raons, Karnitschnig considera que la trajectòria de Merkel és més plena de resultats parcials que de victòries clares. 

Ulrich Reitz Wie sehr sich Deutschland ohne Merkel verändern wird, haben viele noch nicht begriffen

Fa pocs dies, Alemanya va posar fi a l’era Merkel amb la constitució d’un nou govern liderat pel socialdemòcrata Olaf Scholz en coalició amb verds i liberals. Ulrich Reitz analitza en aquest article per la revista alemanya FOCUS els canvis que experimentarà la primera economia europea amb el nou govern tripartit.  La coalició “semàfor” pretén substituir amb reforma i modernització la política de resposta i reacció a les successives crisis econòmiques, migratòries i sanitàries que ha caracteritzat els 16 anys de Merkel al capdavant d’Alemanya. El nou executiu vol avançar més en matèria climàtica i econòmica amb la major reestructuració de la indústria de la història i assolint el 80 per cent d’energies renovables l’any 2030, la qual cosa canviarà notablement la vida dels alemanys. També s’anuncien canvis de gran abast en política exterior. D’una banda, el govern de Scholz defensa una Europa més federal en un moment en què la política migratòria divideix els socis comunitaris i la fi de la política de diners barats podria colpejar els països més inestables de la zona de l’euro. D’altra banda, la moral podria substituir els diners en la política d’Alemanya cap a la Xina si es prioritza el destí dels hongkonguesos, els tibetans, els uigurs i els taiwanesos per davant dels lligams comercials amb el gegant asiàtic. La coalició “semàfor” també aposta per més immigració al mercat laboral a través de la política de refugiats i de naturalitzacions més ràpides. Mentre que els verds s’han imposat en política climàtica i exterior, la política social és l’únic àmbit important que els socialdemòcrates governaran de manera conservadora: s’incrementarà el salari mínim, les prestacions socials i les pensions. 

Amanda Coakley Poland’s Twin Crises

Varsòvia és protagonista de dues crisis transcendentals: una democràtica i l’altra migratòria. Per una banda, el partit del govern ha iniciat el desmantellament del poder judicial, així com ha incrementat la censura sobre els mitjans de comunicació, a la vegada que ha atacat els drets dels homosexuals i els drets reproductius de les dones. El retrocés democràtic ha alarmat a Brussel·les, sobretot arrel del dictamen publicat a l’octubre on el Tribunal Constitucional de Polònia anunciava la incompatibilitat d’algunes lleis de la UE amb la constitució del país. Davant d’un desafiament directe a l’estat de dret europeu, Brussel·les va respondre amb la suspensió del finançament per la recuperació post-pandèmia. Mentre el primer ministre polonès Mateusz Morawiecki va qualificar les sancions econòmiques de «xantatge», un altre ministre polonès va amenaçar amb soscavar la legislació climàtica europea. Però com assenyala Foreign Policy, per guanyar poder de negociació en un enfrontament diplomàtic amb la UE, Polònia ha centrat l’atenció cap a la crisi que té lloc a l’est. Entre setembre i novembre, el govern polonès va imposar l’estat d’emergència a la seva frontera amb Bielorússia. En aquesta zona la policia fronterera ha estat operant de forma independent sense l’escrutini de les organitzacions internacionals. En conseqüència, els immigrants que intentaven creuar a Polònia sovint han estat rebutjats, en contra de les normes internacionals d’asil. Recentment, també s’han presentat unes esmenes a la Llei de Protecció de Fronteres, amb la intenció d’estendre les competències de la policia per tal de frenar l’entrada d’immigrants. Segons la comissària de Drets Humans, Dunja Mijatovic, aquesta mesura tindrà efectes negatius sobre la llibertat de moviment, reunió i expressió i impedirà dur a terme l’important treball per protegir els drets humans dels immigrants i refugiats a la frontera. No obstant, l’estat polonès justifica les seves accions argumentat que són la única via per a garantir un control de la immigració irregular i recorda que el país està exercint de tap per a la resta d’Europa. Malgrat la disputa entre Brussel·les i Polònia, la Comissió Europea ha donat suport a les dures polítiques de control fronterer que Varsòvia està implementant, debilitant en conseqüència, les proteccions destinades als sol·licitants d’asil.

Martin Kettle Sturgeon is being forced to play the long game on a second referendum

Des de The Guardian, Martin Kettle s’endinsa en la política escocesa avaluant l’estratègia d’independentistes i unionistes de cara a un nou referèndum d’independència. Si bé es cert que les demandes d’una segona consulta han crescut des del no del 2014, i que la gestió de la pandèmia ha impulsat Nicola Sturgeon com a líder, l’independentisme ha perdut força a l’agenda política escocesa. Aquest és un moment d’estancament, però també de càlcul polític. Els nacionalistes del SNP són conscients de que un segon referèndum seguirà sent una aventura incerta fins que no s’assegurin el suport d’aquells votants a qui els preocupen més altres afers que la qüestió nacional. Atrapada entre el fervor dels seus seguidors i la prudència d’aquests votants, Sturgeon s’està veient obligada a jugar la llarga partida del segon referèndum. Per la seva part, els unionistes són coneixedors de la baixa popularitat de Johnson entre els escocesos, i els ministres britànics creuen que poden contenir el fervor independentista si tenen cura de no inflamar la situació innecessàriament. Per ara, és clar que el govern del Regne Unit no autoritzarà un segon referèndum abans de les properes eleccions generals de 2024. Així doncs, durant els dos propers anys, Sturgeon es veurà pressionada pels activistes de l’SNP perquè celebri una consulta unilateral que els opositors qualificaran d’il·legal i que els votants podrien percebre com una prioritat equivocada. 

Ido Vock After the tragedy in the Channel, could France abandon the UK border deal?

Les travessies de migrants entre el nord de França i les costes del Regne Unit han augmentat notablement en els darrers mesos, i el govern britànic acusa Macron de no fer prou per evitar-ho. En aquest article a The New Statesman, Ido Vock examina un acord del 2003 que ha estat criticat per contribuir a la mort dels migrants que creuen el canal de la Mànega en petites embarcacions. El tractat de Le Touquet va traslladar els controls de passaports britànics a territori francès, la qual cosa està fent gairebé impossible que els demandants d’asil puguin entrar legalment al Regne Unit. En aquest context, diversos candidats a les eleccions presidencials de França aposten per la seva renegociació amb diversos arguments. En primer lloc, traslladar els controls fronterers del Regne Unit al propi territori britànic faria que els migrants triessin rutes més segures i això reduiria les pèrdues humanes. En segon terme, s’apunta a que el Brexit ha canviat les condicions materials, en tant que els migrants que arriben al Regne Unit ja no poden ser retornats a la Unió Europea. El tercer argument és financer, atès que col·locar la frontera britànica al continent comporta un cost desproporcionat per França. El quart és polític i humanitari, ja que una renegociació de l’acord alleujaria les tensions al nord de França, on abunden els camps de refugiats als afores de les ciutats. En vista d’aquests arguments, França podria retirar-se unilateralment del tractat de Le Touquet, però això faria augmentar la migració cap al Canal i incrementaria el risc de noves tragèdies. El Regne Unit, per la seva part, ha rebutjat acceptar sol·licituds d’asil en territori francès. 

Pilar Bonet Europa, entre la ‘guerra pequeña’ y la ‘guerra grande’

La guerra a Ucraïna és una realitat des del 2014, una guerra de baixa intensitat a les seves regions orientals, que ha provocat més de tres mil morts i set mil ferits, la gran majoria civils. Ara, la guerra amenaça amb entrar en la seva etapa més perillosa, amb un xoc frontal entre les ambicions territorials de Moscou. El futur d’aquest conflicte dependrà, segons Pilar Bonet,  de com es combinin les línies vermelles que els dirigents de Rússia, Ucraïna, Estats Units i la Unió Europea es marquin tant a ells mateixos com entre si. El president Putin sembla el més habituat a arriscar-se per tal de protegir els seus interessos. La decisió d’atacar o no Ucraïna dependrà del seu càlcul de costos (humans, econòmics, polítics) i beneficis (seguretat, autoritat, territori). Per la seva banda, la manca de destresa dels dirigents ucraïnesos, que pràcticament han entregat els territoris separatistes a Rússia, sembla complicar una reintegració pacífica. Davant d’aquest escenari, els aliats occidentals  hauran de decidir si consideren Ucraïna com un dels seus membres o com un simple espai de contenció amb Rússia. Concretament, la Unió Europea haurà d’optar entre involucrar-se activament en el conflicte, limitar-se a gestos retòrics o deixar-se temptar pels interessos russos. Finalment, el conflicte és observat amb gran interès per Xina i Turquia, que contemplen la política de Rússia a través del prisma dels seus propis interessos.

Beatriz Navarro Pulso de Europa a China por la influencia global

Beatriz Navarro analitza a La Vanguardia la iniciativa europea Global Getaway, un pla d’inversions capaç de mobilitzar fins a 300.000 milions d’euros per construir infraestructures a tot el món, una iniciativa amb una clara vocació geoestratègica que neix, amb uns anys de retard, en resposta a la nova ruta de la seda impulsada per la Xina. El pla es nodrirà de partides comunitàries d’ajuda al desenvolupament, fons preadhesió i programes de recerca i desenvolupament, entre d’altres, a la vegada que també treballarà amb institucions financeres internacionals com ara el Banc Europeu d’Inversions o el Banc Europeu de Reconstrucció i Desenvolupament. Amb l’ajut de la inversió privada, els economistes de la Comissió que es poden arribar a mobilitzar 300.000 milions d’euros entre el 2021 i el 2027. En darrer terme, el pla és un intent de posar fi a la manca de pes de la UE al món, una situació provocada per una successió de crisis internes i globals (la crisi de deute, l’onada migratòria del 2015, el Brexit, la CODID-19) mentre la Xina i altres actors guanyaven terreny.

Democracia, diversidad y cultura

Jill Lepore Is society coming apart?

Des de les pàgines de The Guardian, Jill Lepore planteja com serà la societat en un món postpandèmia a partir de l’anàlisi de les principals contribucions teòriques desenvolupades al llarg dels segles XX i XXI. La pandèmia ha obligat un gran nombre de persones a retirar-se del món real i social, però molt abans dels confinaments, intel·lectuals i responsables polítics ja havien alertat del debilitament dels vincles socials. Després de la Segona Guerra Mundial, la investigació sobre l’auge dels totalitarismes va trencar la fe dels liberals en la societat i el conservadorisme va assenyalar la vulnerabilitat de les masses a la persuasió política.  Més tard, Thatcher i Reagan van negar l’existència de la societat i van presentar el mercat com l’únic lloc on trobar solucions als problemes dels individus. Aquesta visió va contribuir al desmantellament dels sistemes socials, i actualment sustenta l’arquitectura desregulada i privatitzada d’Internet. Lepore considera doncs que malgrat les intencions dels creadors de les xarxes socials de reparar el teixit social, aquestes l’estan destruint. Per la seva banda, el totalitarisme continua sent un perill, però ja no tant per part dels estats, sinó de les grans empreses que controlen dades, coneixements i informació.

Adam Ramsay Culture wars: identity politics and the fight against surveillance capitalism

En els darrers anys, el terme «política de la identitat» s’ha convertit en un insult, llançat tant per gent d’esquerres com (majoritàriament) de dretes. L’autor considera que és cert que hi ha parts de l’àmplia coalició progressista que són massa individualistes. En part perquè, inevitablement, el sistema dominant dels darrers 40 anys ha modelat la manera i l’estil de fer resistència. Les generacions que han crescut coneixent només el món individualista del neoliberalisme lluiten contra aquest sistema amb les eines que aquest mateix sistema els ha ensenyat a utilitzar. Això és molt evident en la política ambiental, on durant massa temps es va promoure l’acció individual dels consumidors per sobre dels moviments de ciutadans i treballadors per canviar de sistema. També és cert que hi ha problemes amb els relats sobre racisme, sexisme, homofòbia o transfòbia que situen la culpa de l’opressió en individus racistes, masclistes, homòfobs i transfòbics més que no pas en les estructures socials. En centrar la culpa en l’individu, aquest tipus d’enfocament pot alienar els aliats potencials, sense que les organitzacions poderoses es moguin realment a favor del canvi. Així, doncs, el neoliberalisme ha estat la forma de capitalisme que, cronològicament, ha succeït al colonialisme, impulsant els mercats cap als sectors públics de les antigues potències colonials, permetent al capital monetitzar i extreure riquesa dels seus baixos sous. Actualment, el capitalisme de vigilància, liderat pels gegants de les dades, està ocupant el seu lloc. Com ha argumentat Shoshana Zuboff, sota el capitalisme de vigilància, les noves empreses més grans del planeta guanyen diners fent penetrar els mercats a les nostres ànimes.  En darrer terme, la batalla per la política de la identitat és una lluita per establir diferents maneres de veure’ns a nosaltres mateixos i determinar quin és el nostre lloc al món. Una via s’imposa des de dalt i des del passat. L’altre, lluitant per sortir des de baix, ofereix esperança per al futur. Ramsay considera que les alternatives a la política de la identitat són l’autoritarisme identitari o el capitalisme identitari.

Carlo Bordoni La distruzione della ragione

A parer de l’autor, Europa viu una onada d’irracionalitat en la que assistim al col·lapse de les idees il·lustrades que havien forjat un món, l’occidental, obert a la raó i acomboiat per la llum de la ciència. En aquest sentit, la pandèmia és més una ocasió que una causa, i l’agressivitat, la ràbia i la violència emergents apareixen com a resultat d’una actitud soterrada que només esperava que es manifestés la clàssica gota que fa vessar el vas. Ni tan sols hi ha una raó política. Algú ha avançat la hipòtesi d’un ressorgiment del feixisme, generat pel reforçament de les sobiranies, l’odi racial i el tancament de fronteres, mentre que alguns grups acusen els estats que restringeixen les llibertats i obliguen a mostrar el passaport sanitari, aplicant així un estricte control de masses. Segons Charles Tilly, existeix el perill que una vegada que es promulguen disposicions restrictives sobre els drets democràtics per motius d’emergència (com en el cas de la COVID-19), les restriccions es mantinguin actives en el temps i es tradueixin en una reducció significativa de la democràcia. El que de fet es defineix com un procés de «desdemocratització». De fet, el que està passant a Europa té molt poc a veure amb la política. En tot cas, és quelcom que va molt més enllà. La política només recull les conseqüències negatives i és més aviat una «antipolítica». El que Zygmunt Bauman havia intuït amb molta antelació, el divorci entre política i poder, es fa explícit; entre la capacitat de decidir i la capacitat d’executar les decisions preses. Per tant, més enllà de l’àmbit polític, arriben senyals inquietants que només s’expliquen recorrent a la complexitat d’una condició existencial que viu una delicada i dolorosa fase de transició cap a un nou equilibri social. No es tracta d’un retorn al passat, sinó del qüestionament dels valors del passat. En aquest cas concret assistim a l’ensorrament de les idees il·lustrades que havien forjat un món, l’occidental, obert a la raó i reconfortat per la llum de la ciència. Sabem que modernitat i racionalitat van de la mà: l’esperit modern ha fet del logos la seva pedra angular, fins al punt d’impulsar la racionalitat fins a les seves conseqüències extremes. Fins a esdevenir contraproduent i oposar-se a l’humà, ja que l’ésser humà no està format només per la raó.

Michele Grossman How COVID-19 has changed the violent extremist landscape

Michele Grossman analitza per Open Democracy com moviments extremistes violents han aprofitat la COVID-19 per intensificar la propagació d’idees conspiracionistes arreu del món. L’autor apunta que les restriccions de moviment per la pandèmia i el ràpid desenvolupament de vacunes ha capgirat profundament l’ordre social, la qual cosa ha amenaçat la sensació de seguretat i d’estabilitat de moltes poblacions. Així, les restriccions de llibertats han estat presentades  per moviments extremistes com instruments il·legítims de control social i corrupció governamental. QAnon, per exemple, ha utilitat aquestes mesures per alimentar la narrativa antigovernamental  d’elits corruptes i ombrívoles, afegint-les al batibull de narratives preexistents relacionades amb l’acció violenta. El que és nou, però, és l’aparició noves portes d’entrada al pensament extremista mitjançant hashtags compartits que han entrellaçat ecosistemes que anteriorment estaven separats. Al capdavall, la pandèmia ha ofert la possibilitat de difondre deliberadament desinformació sobre la COVID-19 com a mitjà per soscavar els sistemes democràtics. De cara al futur, la moderació de la pandèmia podria disminuir la força de la conspiració extremista, però també podria establir els fonaments per a una polarització continuada. Cal estar preparats i reconèixer el paper que juguen les conspiracions en els processos de radicalització, però també cal abordar àrees crítiques pel sorgiment de moviments extremistes com ho són les desigualtats econòmiques, les divisions socials i els recursos tecnològics. 

Stephen M. Walt The World Has No Answer for Migration

Stephen M. Walt apunta que l’actual crisi dels migrants a Bielorússia demostra de manera molt clara el fracàs de l’ordre global actual per resoldre un problema que va creixent. La utilització de les migracions induïdes funciona com a mètode de coerció ja que aprofita els conflictes preexistents al si dels estats de destinació i que no existeixen prou veus políticament poderoses que exigeixin acceptar els migrants, i això els polítics de la UE ho saben. També saben que hi ha molts més refugiats potencials en els països d’origen i que acceptar la demanda de Lukaixenko de que la UE aixequi les sancions que va imposar després de la seva victòria fraudulenta a les eleccions de 2020 només convidaria el dictador a seguir amb la mateixa tàctica. De la mateixa manera, pressionar Polònia perquè obri la frontera donaria llum verda a molts immigrants potencials que ara mateix la UE no està disposada a acceptar. Per tal doncs de no crear paral·lelismes amb la crisi dels migrants de 2015, des de Brussel·les s’ha qualificat el conflicte no com una crisi migratòria sinó com un “intent d’un règim autoritari de desestabilitzar els seus veïns democràtics”. Tot i que objectivament una Europa envellida i amb un decreixement de població es beneficiaria econòmicament d’una major immigració, la crisi dels refugiats del 2014 va ajudar a desencadenar una onada de populisme de dretes i va generar un canvi en l’opinió pública europea cap a posicions antimigrants. Tot i així, cal ser conscients que la situació empitjorarà en els propers anys, ja que la demografia, la creixent desigualtat econòmica, la violència política i el canvi climàtic obligaran encara més persones a emigrar cap a llocs més rics o més segurs, i és probable que els països de destinació no els acullin amb els braços oberts. Les tendències actuals indiquen que serà més aviat el contrari.

Megan Nolan We should all be worried about the blacklisting of literature

En aquest article l’autora alerta dels perills de la censura i del mal que pot causar a la llibertat d’opinió i expressió, mitjançant el cas de Matt Krause, membre republicà del Congrés per Texas, que ha elaborat una llista negra de 850 llibres. La llista conté majoritàriament llibres amb temàtiques titllades d’“incòmodes” com la sexualitat, la raça, el gènere o l’avortament. Tot i que no es tracti d’una veritable censura en un país occidental amb accés gratuït i obert a Internet, no deixar de ser un símptoma profundament preocupant. Aquesta iniciativa arriba després d’un altre projecte de llei que té com a objectiu d’evitar que la teoria crítica de la raça, una disciplina impartida a nivell universitari, s’ensenyi a les escoles públiques nord-americanes. La censura literària evoca constantment la imatge de la crema de llibres. Tenint en compte el contingut dels llibres de la llista de Krause, es fa difícil no pensar en la destrucció nazi a la dècada de 1930 de l’Institut de Sexualitat del doctor Magnus Hirschfeld, condemnant a l’oblit documents pioners sobre qüestions transgènere, homosexualitat i intersexualitat. Andrew Solomon, un dels autors que es troba entre els escriptors de la llista negra afirma en el New York Times que el document elaborat a Texas forma part d’una estratagema electoral cínica impulsada per un polític intolerant en un estat atribolat (…). És en aquest mateix estat on s’acaba d’aprovar la llei d’avortament més misògina de la nació, i després d’anar a per les dones, generalment ataquen els negres, els homosexuals, els discapacitats i els jueus.

Emily Prey & Erin Rosenberg Leaving Gender Out of Genocide Obscures Its Horror

Més de 75 anys després dels horrors de l’Holocaust, la promesa de no permetre mai més un genocidi segueix incomplerta. Segons Prey i Rosenberg, l’anàlisi de gènere té un impacte directe en la manera en què entenem, detectem i responem al genocidi; i, per tant, és clau per combatre’l. Malgrat que la Convenció per a la Prevenció i Sanció del Delicte de Genocidi de 1948 inclou en la definició de genocidi actes no letals que causin greus danys físics o mentals, la violència de gènere queda sovint exclosa de l’anàlisi del genocidi, sent relegada a una violació dels drets humans, un crim de guerra o un crim contra la humanitat. Per exemple, la majoria de sistemes d’avaluació de risc de genocidi elaborats per les Nacions Unides no inclouen cap indicador de risc relacionat amb la violència de gènere. En diverses ocasions, aquesta manca de perspectiva de gènere ha impedit a la comunitat internacional detectar i respondre a genocidis. És el cas, per exemple, de l’esterilització forçada a la població uigur a la Xina, o les violacions sistèmiques a la població tigrayana a Etiòpia, fets que indicaven clarament un intent de neteja ètnica. Finalment, una perspectiva de gènere en el genocidi ens permet assegurar una adequada reparació del trauma per les supervivents, evitant revictimitzar-les. En definitiva, analitzar el genocidi des d’una perspectiva de gènere és crucial per a millorar-ne la prevenció, la resposta i la reparació, reconeixent el dolor de totes les víctimes.   

Clothilde Goujard EU seeks new powers to fight misogyny and hate

La Comissió Europea vol aprovar un pla per criminalitzar el discurs de l’odi i la violència a través de normes a escala de la UE. La nova iniciativa permetria a la Comissió impulsar lleis per obligar els estats membres a actuar contra la violència contra les dones, la comunitat LBTQ+, les persones amb discapacitat i la gent gran. També podria obrir el camí a una legislació més dura contra el racisme i la xenofòbia. Però els canvis estan destinats fer entrar en conflicte Brussel·les amb els governs de Varsòvia i Budapest, on les minories han estat sotmeses a una creixent pressió governamental en els últims anys i els intents de la UE d’imposar proteccions legals han topat amb una ferma oposició. El text és la primera fase d’un pla més ampli per revisar el llibre de normes de la UE sobre la lluita contra els abusos d’odi. Es preveu que al març arribi una proposta futura destinada a lluitar contra la violència contra les dones en línia i fora de línia. També s’està elaborant un reglament de moderació de contingut conegut com a Llei de serveis digitals, que obligaria les plataformes en línia a eliminar el contingut il·legal. La Comissió vol així ampliar la llista de delictes de la UE establerta en un dels dos textos legals fonamentals de la UE, el Tractat de Funcionament de la Unió Europea. La llista ja inclou delictes relacionats amb el terrorisme, el tràfic il·legal de drogues, el tràfic de persones i l’explotació sexual de dones i nens i la corrupció. No obstant, encara hi ha moltes dificultats relacionades amb la protecció de les persones i dones LGBTQ+, que també s’ha tornat més complicada degut a l’augment de governs molt conservadors.

Economía, bienestar e igualdad

The Economist What the Omicron variant means for the world economy

L’article presenta les previsions de The Economist sobre l’impacte que tindrà l’onada de la variant òmicron de COVID-19. Davant la perspectiva de més confinaments (com el que han decretat fa pocs dies els Països Baixos), tancaments de fronteres i mercats nerviosos, els inversors han reaccionat venent accions de companyies aèries i cadenes hoteleres. El preu del petroli ha caigut aproximadament 10 dòlars el barril, una caiguda que sovint s’associa amb una recessió imminent, i l’amenaça d’una reactivació de la pandèmia amplificant tres perills ja existents. El primer és que restriccions que puguin aplicar-se al primer món perjudiquin el creixement de tot el món en general. És probable que la propagació de la variant òmicron també intensifiqui la limitació de la lliure circulació a dins del primer món, raó per la qual l’esperada recuperació de les indústries de serveis dels països desenvolupats es vagin posposant. En segon lloc, la variant podria incrementar el nivell d’inflació que ja és prou elevat, a la vegada que podria desencadenar més bloquejos en centres de fabricació clau com Vietnam i Malàisia, agreujant els problemes de subministrament. Finalment, podria provocar una desacceleració a la Xina, la segona economia del món, la qual cosa també acabaria perjudicant el creixement econòmic global i interrompent de nou les cadenes de subministrament.

Gérard Horny Le retour de l'inflation est un casse-tête pour les économistes et les politiques

La pujada dels preus registrada des de principis d’any comença a suposar un autèntic problema. Segons si es tracta d’un flaix a la paella o d’una tendència destinada a registrar-se al llarg del temps, la resposta pot no ser la mateixa. En diferents graus, aquesta tendència afecta tots els països. Segons les estadístiques elaborades per l’OCDE, l’augment anual va assolir el 5,2% per a tots els països membres de l’organització a finals d’octubre, la xifra més alta des del febrer de 1997 i el 5,3% per al conjunt de la regió del G20, el grup de les vint grans potències econòmiques. Als Estats Units, va arribar al 6,2%, una xifra que no es registrava des del novembre de 1990. Com a tots els països, és el component energètic el que va experimentar un augment més fort, amb un augment del 30%. Aquesta importància de l’energia en l’actual deriva de preus es podria veure com un element tranquil·litzador: si la calma tornava a aquest article, les coses tornarien ràpidament a l’ordre. L’OPEP i Rússia només estan reobrint de manera molt gradual les comportes del petroli, mentre que la demanda s’ha recuperat amb molta força després del descobriment de vacunes i del final dels períodes de contenció i congelació de l’activitat econòmica. A més, al mercat del gas, Rússia està pressionant per obtenir dels europeus la posada en marxa del gasoducte North-Stream II, que no hauria d’autoritzar Alemanya abans de la primavera. Quan l’oferta torna a la demanda, els preus haurien de baixar. Però no tots els experts comparteixen aquest optimisme. Alguns argumenten que el període de costos de petroli i gas és probable que duri almenys uns quants mesos més de totes maneres, i que això hauria d’incidir en els preus dels productes manufacturats i dels serveis. Altres assenyalen que, a causa de l’impost sobre el carboni i de la gran quantitat d’inversió que caldrà fer per descarbonitzar l’energia, hauria de seguir sent car. La transició ecològica tindrà un cost que es reflectirà en l’índex de preus a llarg termini. Si a això hi afegim l’efecte de diverses penúries, de les quals la de semiconductors és només la més visible, i de colls d’ampolla en el comerç internacional, és de témer, efectivament, que les pressions sobre els preus es produeixin per durar, sense haver qualsevol idea precisa de quan podria tornar la calma. Per consegüent, aquesta forta incertesa té importants conseqüències per a la política econòmica.

Barbara Moens & Jakob Anke-Vela EU flexes geopolitical muscle with new trade weapon

Barbara Moens i Jakob Hanke Vela reflexionen a Politico sobre la nova arma comercial que la Unió Europea podria adoptar per respondre a la influència de rivals com la Xina i, fins i tot, els Estats Units. Brussel·les està intentant posar en marxa un nou mecanisme per imposar sancions comercials que superi la unanimitat requerida actualment. Així doncs, el suggeriment de la Comissió constitueix una resposta a la vulnerabilitat que suposa el xantatge econòmic dels països que exploten les divisions entre els seus estats membres. Aquesta nova eina permetria a la Comissió imposar sancions que els 27 només podrien bloquejar amb un vot majoritari. En els darrers anys, la Xina ha tractat de reconduir diverses iniciatives polítiques de la UE mitjançant amenaces contra el vi francès i els cotxes alemanys. Per la seva banda, els EUA van aprovar aranzels il·legals sobre l’acer i l’alumini europeus, i la imposició de sancions nord-americanes contra l’Iran han danyat les empreses de la UE que tracten amb Teheran. Per aquest motiu, diversos diplomàtics europeus han argumentat que aquest instrument contra la coacció hauria d’impedir que els Estats Units dictin la política exterior europea. No obstant això, algunes capitals europees volen frenar l’abast de la proposta pels temors a que augmentin les disputes comercials. En aquest sentit, diversos experts han advertit que el bloc comunitari té molt a perdre, ja que una reacció europea podria desencadenar un seguit de represàlies dirigides a sectors molt diferents. Tanmateix, debilitar la nova arma per adaptar-la al mínim comú denominador dificultaria la credibilitat de l’instrument i de la mateixa UE. 

Charlotte Combier 10 points sur la taxation mondiale des multinationales

Després que 136 països de l’OCDE van acordar el 15 d’octubre un impost fix del 15% a les multinacionals, aquesta decisió històrica planteja qüestions polítiques i econòmiques. Prototip de fiscalitat internacional, considerat com una revolució fiscal per alguns, o com un avenç insuficient per altres, aquest nou impost internacional a les multinacionals barreja temes geopolítics i financers. El sistema de fiscalitat internacional de les empreses multinacionals és en gran part heretat de principis del segle XX i es mostra insuficient davant la globalització i la digitalització de l’economia. Si bé la idea proposada pels especialistes ha guanyat terreny per arribar a un acord d’abast sense precedents, els termes d’aquesta nova reforma es mantenen lluny de les recomanacions fetes pels darrers grups d’experts. En aquest article l’autora explica com entendre l’acord, per què es va adoptar i quins són els debats al voltant d’aquest nou impost, articulant la seva argumentació al voltant de 10 punts clau: 1) Per què i com optimitzen els seus recursos les multinacionals? 2) Un sistema obsolet i nociu, un context preocupant; 3) Les promeses de l’acord de l’OCDE; 4)  Un nou impost, en nom de què?; 5( A qui aplicar la nova taxa?; 6) Quin és el tipus impositiu òptim?; 7) Els límits de la reforma; 8) Quins frens al nou sistema?; 9) Quina escala és rellevant?; i 10) Desigualtats Nord-Sud: les grans oblidades per la reforma?

Sostenibilidad y cambio climático

Francine Katsoudas Beyond COP26, let’s forget normal and focus on better

Fa unes setmanes, els líders d’arreu del món van presentar a la COP 26 els seus compromisos per reduir les emissions de gasos amb efecte hivernacle. Tot i la rellevància d’aquests acords, cal que les empreses també implementin canvis urgents i a gran escala. Per aconseguir-ho, la tecnologia digital hi juga un paper fonamental, ja que permet una connectivitat sostenible, eficient i accessible per a tothom. En aquest article, l’empresa multinacional de telecomunicacions Cisco explica quines mesures internes ha pres per tal d’eliminar les seves emissions el 2040. En primer lloc, ha desenvolupat uns routers que redueixen el consum d’electricitat un 92%, permetent que els seus clients compleixin amb els seus compromisos climàtics. Altres iniciatives inclouen un règim de treball semi-presencial, per tal de reduir la contaminació generada pels desplaçaments; la inversió en innovació tecnològica, organitzant un concurs de start-ups; i la participació en ecosistemes col·laboratius, com ara l’ European Green Digital Coalition, on les empreses intercanvien pràctiques i col·laboren en projectes per accelerar la transició ecològica. 

Lucas Chancel We can’t address the climate crisis unless we also take on global inequality

Lucas Chancel defensa la conveniència de considerar la desigualtat en la definició de polítiques climàtiques. La meitat més pobre de la població amb prou feines posseeix riquesa, de manera que és poc o gens responsable de les emissions associades al canvi climàtic i, per tant, té menys capacitat de descarbonitzar el seu consum. Per aquesta raó, són els grans emissors, els qui haurien de fer un major esforç a l’hora de combatre l’emergència climàtica. De fet, la meitat més pobre de la població dels EUA i de la majoria de països europeus ja han assolit o gairebé assolit l’objectiu de reduir considerablement les emissions per al 2030, mentre que les classes mitjanes i riques segueixen molt per sobre. Per consegüent, Chancel defensa desviar-se de les estratègies igualitàries i apostar per una redistribució econòmica seriosa que compensi els consumidors més desfavorits. Per exemple, un impost progressiu sobre el patrimoni amb un suplement per contaminació comportaria un encariment de l’accés al capital per a les indústries contaminants i, alhora, generaria ingressos que els governs podrien invertir en indústries verdes i innovació.

Benoît Bréville & Pierre Rimbert Tiédir quand ça chauffe

Davant de l’increment dels perills ambientals, els electors opten cada cop més per partits que situen aquesta qüestió al centre dels seus programes. En arribar al poder com acaben d’aconseguir a Alemanya, els ecologistes pretenen canviar les coses des de dins. Segons l’autor, les experiències passades i actuals, sobretot a les àrees metropolitanes, demostren que l’exercici de les responsabilitats comporta que canviïn ells mateixos més que no pas el sistema que pretenen reformar. Paral·lelament, l’espectre dels partits polítics que pretenen donar resposta a aquesta preocupació, ara fonamental, continua eixamplant-se, la qual cosa també suposa en molts casos desvirtuar la causa i un perill de dilució. Aclaparades per l’abast de la seva lluita, les formacions ecologistes s’exposen als riscos simètrics de la caricaturització i de la banalització. Moviments socials com Fridays for Future o Extinction Rebellion capten l’atenció dels mitjans amb les seves accions espectaculars, els seus líders carismàtics, la seva joventut impacient. Obliguen els partits a encara els seus compromisos i la seva inacció. Així, els Verds austríacs van governar en coalició amb la dreta dura i després de tres dècades de ministres de medi ambient als governs francesos, s’espera la fi de l’artificialització del sòl… al 2050, mentre que la del glifosat s’ajorna constantment, la renovació energètica avança al ritme de caragols, les carreteres i els cotxes es multipliquen, es tanquen línies de ferrocarril, etc. Partits com la France insoumise i els seus equivalents nòrdics han reivindicat l’ecologia política des de la seva mateixa fundació sense, però, mostrar una etiqueta «verda». Però, amb l’ajuda de la moda, les vocacions es multipliquen de manera inesperada. Aquestes contradiccions expliquen l’autèntica sorpresa que desperta

Francesc Badia Una paradoja verde: fiebre eólica y deforestación en el Amazonas

L’energia eòlica ja s’ha convertit en un aspecte clau de l’estratègia climàtica mundial, i està cridada a continuar expandint-se en els propers anys. Però aquest auge té els seus inconvenients. A mesura que l’aposta internacional per les energies renovables ha anat creixent, l’augment dels parcs eòlics ha disparat la demanda de fusta de bassa i ha deixat un rastre de desforestació al seu pas. La fusta de bassa s’utilitza a Europa, i també a la Xina, com a component en la construcció de les pales dels aerogeneradors. La pressió de la desforestació sobre la bassa ha estat brutal per les comunitats indígenes amazòniques de l’Equador. Al setembre, quan Open Democracy va visitar el territori indígena achuar, una de les zones més afectades per la febre de la bassa, va comprovar que la bassa del territori ja havia estat totalment desforestada i que els bassers s’havien traslladat a l’Amazònia peruana. D’altra banda, un problema afegit per a les pales n’és la reciclabilitat. Actualment, entre el 85 i el 90% de la massa total dels aerogeneradors es pot reciclar. Però les pales representen un repte a causa dels materials compostos que les componen i el reciclatge dels quals requereix processos molt específics. El canvi de tecnologia és urgent, encara que el mal a les comunitats i a l’ecosistema ja està fet. Tot això ha creat una paradoxa verda. Necessitem descarbonitzar l’economia mundial com més aviat millor, i l’energia eòlica és una part central d’aquesta equació. Aquesta forma d’energia renovable, però, no serà ètica ni sostenible fins que no  es garanteixi que tots els components implicats no perjudiquen més al planeta i als seus habitants.

Rafael Poch Geopolítica de las renovables

Rafael Poch analitza a la revista CTXT el rol de les energies renovables en la geopolítica mundial i adverteix que pensar que la transició energètica consisteix en substituir les energies fòssils per renovables és irreal. De fet, les fonts d’energia renovables tal i com les coneixem actualment no poden substituir els combustibles fòssils ja que no tenen la capacitat de a generar la mateixa quantitat d’energia. D’altra banda, segons un informe de l’Agència Internacional de l’Energia, si es volen aconseguir els objectius climàtics, la demanda de minerals per al desenvolupament de tecnologies energètiques netes es multiplicarà almenys per quatre el 2040. L’AIE estima que en vint anys la demanda de liti es multiplicarà per cinquanta i la de cobalt i grafit per trenta. En aquest context, convé recordar com l’imperialisme dels recursos petrolers ha determinat la estratègia geopolítica al llarg del segle XX i XIX. Si bé els jaciments de gas i petroli es troben dispersos per tot el món, la diferència ara és que molts dels minerals necessaris per a la transició energètica estan concentrats en zones geogràfiques molt concretes. La major part del mineral de coure el subministren només quatre països: Xile, Argentina, Perú i la República Democràtica del Congo. Així mateix, les principals reserves de liti es troben en tres països: Austràlia, Argentina i Xile. Finalment, mentre la Xina disposa del 70% de terres rares, la República Democràtica del Congo concentra el 80% de la producció de cobalt. Així doncs, la concentració geogràfica d’aquests recursos pot arribar a plantejar greus problemes geopolítics.

Robert Muggah Climate Threats Are Multiplying in the Horn of Africa

La Banya d’Àfrica és una de les regions del món més vulnerables al canvi climàtic i està alterant els mitjans de vida de milions de persones que es dediquen als conreus i a la ramaderia, especialment els més pobres i vulnerables. Està expulsant la gent de les seves llars, amb rebels i grups armats depredadors que es beneficien de la inestabilitat per ampliar el seu poder i la seva influència. La concatenació de riscos derivats de la inseguretat alimentària, la migració forçada i la violència organitzada és cada vegada major, i ha posat en alerta màxima les agències i les organitzacions d’ajuda al desenvolupament. A més, hi ha diversos riscos de seguretat que es poden agreujar a causa de l’escassetat de recursos ambientals, per exemple, quan Etiòpia va començar la construcció de la presa del Gran Renaixement d’Etiòpia el 2011, va amenaçar la seguretat hídrica i alimentària d’Egipte. En conseqüència, diversos actors de la comunitat internacional tracten de trobar solucions per front a l’emergència climàtica en aquesta regió del món. Tanmateix, actors com Rússia, la Xina i els EUA tenen reserves sobre les accions explícites que organitzacions internacionals com l’ONU estan considerant dur a terme. Mentre que és poc probable que els actuals esforços de mitigació alleugin la situació a curt termini, la situació a la Banya subratlla la necessitat urgent d’abordar els problemes de seguretat creixents mitjançant l’adaptació a l’emergència climàtica. Al capdamunt de la llista de tasques pendents hi ha el finançament: és vital garantir que els fons climàtics multilaterals i bilaterals s’assignin als ecosistemes més fràgils de la regió.

Innovación, ciencia y tecnología

Timnit Gebru For truly ethical AI, its research must be independent from big tech

Timnit Gebru, ex-treballadora de Google, sosté que una Intel·ligència Artificial ètica requereix programes d’investigació independents de les grans empreses tecnològiques i la protecció d’aquells que denuncien els seus abusos. Gebru va ser acomiadat de Google després de publicar un article en què descrivia els danys que generaven els models d’IA emprats per les plataformes digitals. Aquestes empreses prioritzen el creixement per sobre de tota la resta, tal i com evidencien els efectes que la desinformació i el discurs d’odi vehiculats a les xarxes socials han tingut sobre la guerra d’Etiòpia. D’una banda, calen mesures de protecció laboral que permetin frenar el domini de les grans tecnològiques donant poder als treballadors que denuncien els danys derivats de la IA. De l’altra, es necessiten regulacions antimonopoli per evitar que siguin els mateixos gegants tecnològics els qui controlen l’agenda d’investigació en IA i el seu finançament.

Martin Gak A ten-point manifesto for a Digital European Citizenship

Des de les pàgines d’Open Democracy Martin Gak presenta un manifest per promoure els valors europeus mitjançant la transformació de l’esfera digital. Les grans empreses tecnològiques han esdevingut imprescindibles per a l’exercici de determinades funcions pròpies dels poder públics i, d’aquesta manera, l’estat de dret europeu ha perdut poder sobirà davant les regles definides pels termes i condicions de servei d’aquestes empreses. Cap conjunt d’instruments polítics no ha contribuït mai tant a l’erosió de la democràcia liberal i és evident que Brussel·les no pot abordar aquest retrocés només amb regulació. Cal coratge i compromís perquè la UE defineixi clarament prioritats polítiques i objectius assolibles, així com una Carta de Drets Digitals que estableixi la base política i ètica sobre la qual es pugui construir jurisprudència. En aquest sentit, Gak aposta per introduir els valors europeus a l’esfera pública digital a través de la infraestructura algorítmica de les principals plataformes. També defensa establir un mecanisme executiu que garanteixi el compliment de les regulacions de forma efectiva, així com que la Unió Europea promogui a escala industrial el desenvolupament de les seves pròpies eines digitals.

Blanca Gispert Europa recorta distancia con EE.UU. en inversión tecnológica

Segons l’informe State of European Tech 2021, les start-ups del continent europeu han triplicat la seva inversió en un sol any, passant dels 36.000 als 107.000 milions d’euros durant l’any 2021. D’aquesta manera, Europa retalla distàncies amb Estats Units, ja que mentre els EUA representen un 35% de la inversió tecnològica mundial, Europa ja arriba al 33%, deixant el continent asiàtic en un segon pla. La bona salut de l’ecosistema europeu es deu, en gran part, al mercat britànic que com sempre encapçala la inversió. El segueixen, a bastanta distància, Alemanya, França, Suècia i els Països Baixos. Espanya es manté en la segona divisió europea ja que, tot i haver recuperat dinamisme, segueix a la cua en nombre de start-ups per cada milió. Per tal de millorar els resultats, l’informe destaca que s’haurien de resoldre dos grans problemes. Per una banda, caldria millorar l’accés al finançament, ja que un terç del capital prové de fons d’inversió americans. Per l’altra, caldria facilitar l’accés al talent tecnològic. En aquest sentit, el major repte és la incorporació de les dones al sector tecnològic, que encara està lluny d’assolir la paritat.

Olga Khazan What’s Really Behind Global Vaccine Hesitancy

Segons els experts en salut global, la irrupció de la nova variant de la COVID-19, Òmicron, era una conseqüència previsible de la distribució desigual de vacunes al món. Ara, els països amb un baix percentatge de població vacunada no només pateixen aquesta desigualtat, sinó que s’enfronten a un altre obstacle: l’escepticisme cap les vacunes. Si bé és cert que el moviment antivacuna és present tant en països vacunats com poc vacunats, aquest és especialment perjudicial per aquests últims, ja que les noves variants apareixen allà on la població no està suficientment immunitzada. Diversos estudis han demostrat que l’escepticisme envers la vacuna, íntimament lligat amb el populisme, està causat per una profunda desconfiança cap als governs i la ciència. Si els governs volen combatre’l, hauran de ser capaços de restaurar la confiança dels ciutadans en les institucions. En els països en vies de desenvolupament, aquest escepticisme s’aguditza encara més amb la llargada dels terminis d’espera per accedir a la vacuna. Tal i com explica Saad Omer, director de l’Institut de Salut Global de Yale, l’impediment per accedir a algun bé pot ser racionalitzat per la població, de manera que acabi creient que no el necessita. Per tal de frenar l’escepticisme, cal facilitar l’accés a la informació de qualitat, per una banda, i a la vacuna mateixa, per l’altra. Així, l’autora conclou que el pas més important és invertir en els sistemes de salut públics. 

Laure Dasinieres & Antoine Flahault Des médicaments nous ont déjà sortis de pandémies, pourquoi pas de celle du Covid?

Vacunes, tercera dosi, distància de seguretat, mascaretes, ventilació de llocs tancats, indicadors, proves, rastreig de contactes, aïllament, passaport sanitari, toc de queda, teletreball, confinaments… Gairebé dos anys després de l’aparició del coronavirus, tots estem avesats a les mesures individuals i col·lectives destinades a prevenir els contagis per COVID-19. Tanmateix, sabem que aquestes mesures no són perfectes. Algunes no serveixen del tot per contenir la pandèmia i d’altres tenen un fort impacte negatiu des del punt de vista socioeconòmic i, paradoxalment, poden ser perjudicials per a la salut, especialment la mental. Així doncs, hem entès que és la combinació d’aquestes múltiples eines la que ens permet, de manera individual i col·lectiva, reduir la circulació del virus. Els autors, però, es plantegen si no hem oblidat massa ràpidament els medicaments de la nostra caixa d’eines. Consideren que podrien jugar també un paper important, associat a altres mesures, com ja passa amb determinades infeccions. Es podria argumentar que els medicaments són part d’una resposta curativa i que per tant no podrien lluitar contra la pandèmia i menys encara prevenir-la. Però, de fet, la frontera entre curatiu i preventiu, entre cura i salut pública, és més tènue del que es diu de vegades. No són els antiretrovirals els que van canviar el curs de la pandèmia de SIDA? No són els antivirals els que van transformar l’hepatitis a virus C? Al seu entendre, la qüestió consisteix en estudiar com podria un medicament demostrar la seva utilitat per a la salut pública, és a dir, ser útil més enllà del seu objectiu inicial de tractar individualment el pacient. I, per tant, si podria ajudar a controlar millor l’epidèmia, a reduir la taxa de reproducció com ho fan les màscares, el teletreball o els tocs de queda. O si podria permetre evitar la congestió als hospitals i, per tant, evitar nous confinaments. En darrer terme, pel que fa als medicaments, les qüestions visibles o ocultes requereixen que l’arbitratge es confiï a agències de seguretat sanitària nacionals o internacionals independents perquè es pronunciïn col·legialment sobre la qüestió del posicionament d’aquests tractaments recentment aprovats. Els experts, un cop s’hagi comprovat que no tenen cap conflicte d’interès amb els fabricants, haurien de plantejar-se amb urgència el lloc i el paper que s’hauria de donar als nous fàrmacs antivirals en la gestió de la pandèmia de COVID-19.

Mary Robinson Vaccine waiver is a moment of truth for EU values

La pandèmia de coronavirus està lluny d’haver acabat. Arran de la irrupció de la variant Òmicron i del risc que representa, el bloqueig de l’Organització Mundial del Comerç sobre una exempció de propietat intel·lectual dels TRIPS sobre vacunes i tractaments contra la COVID-19 és simplement inadmissible. Permetre que el virus s’estengui pel món és una recepta perquè es desenvolupin noves mutacions i que ens perjudiquen a tots indiscriminadament. No obstant això, la UE segueix afrontant aquesta proposta que salva vides amb intransigència. Fins ara, la resposta immediata a la nova variant dels països europeus ha estat endurir les seves restriccions de viatge. Això només aborda els símptomes del problema subjacent de la desigualtat extrema en la distribució de vacunes que la mateixa Europa ha ajudat a crear. Europa pot insistir que les seves corporacions farmacèutiques comparteixin els seus coneixements a través de l’OMS, que té la capacitat de facilitar la transferència de tecnologies COVID-19 amb fabricants qualificats d’arreu del món per augmentar els subministraments, fins i tot a través del seu centre d’ARNm de Sud-àfrica. Europa i altres països rics poden i han de continuar donant els seus subministraments de vacunes, tal com l’antic primer ministre del Regne Unit Gordon Brown ha instat repetidament. Però tot i que s’han de fer tots aquests passos, no és prou per afrontar l’envergadura del repte. La renúncia continua a la propietat intel·lectual segueix sent la condició prèvia necessària per augmentar i redistribuir el subministrament global de vacunes i altres eines de salut pública.

... Y también recomendamos

Yasmeen Serhan Diplomacy Alone Can’t Save Democracy

Thomas Shugart & Van Jackson Who’s to Blame for Asia’s Arms Race?

Jean-Luc Racine La victoire des talibans chamboule le jeu diplomatique en Asie

Alexander Cooley & Daniel H. Nexon The Real Crisis of Global Order

David M. Herszenhorn Europe remembers its forgotten war

Bart Vanhercke & Amy Verdun Will European recovery ever be co-determined by social actors?

Kathleen Kingsbury We’ve Failed Our Planet. This Is an SOS

Nina Hossein Les forêts tropicales peuvent se régénérer partiellement en vingt ans si on les laisse tranquille

Anthony Costello The richest countries are vaccine hoarders. Try them in international court

La Vanguardia Las zoonosis son el gran problema de la salud pública

back to top