Idees d’actualitat – 50 años después de la Revolución de Abril se abre un nuevo ciclo en Portugal
14 marzo 2024
“Se cierra un ciclo de medio siglo de nuestra historia, ahora se abre otro, con nuevos retos, nuevas exigencias, nuevas ambiciones, pero siempre con los mismos valores: Democracia, Libertad e Igualdad”. Así se expresó el presidente de la República portuguesa en su mensaje institucional el día antes de las elecciones que han dado una ajustadísima victoria a la coalición de derechas, Alianza Democrática (AD).
Teniendo en cuenta el desgaste inherente a ocho años de gobierno del Partido Socialista (PS), con una legislatura interrumpida abruptamente a medio mandato por interferencias de la judicatura, una pandemia y un escenario internacional marcado por dos guerras, la victoria esperada de las derechas es claramente insuficiente. A falta de asignar los cuatro escaños de los portugueses que viven en el extranjero AD ha obtenido 79 escaños, el PS 77, el populista de derechas Chega 48, Iniciativa Liberal (IL) 8, el Bloco de Esquerda (BE) 5, Livre (progresistas) 4, la coalición CDU (comunistas y ecologistas) 4 y el Partido Animalista 1.
Portugal ha girado claramente hacia la derecha, en tanto que, aún si la derecha tradicional ha obtenido unos resultados similares a los de 2019 y 2022, la derecha radical y populista ha superado el millón de votos, mientras que la izquierda ha obtenido uno de sus peores resultados de siempre. El partido populista Chega ha cuadriplicado su representación parlamentaria (pasa de 12 a 48 diputados), ha triplicado el número de votos, ha obtenido diputados en todas las circunscripciones del país excepto Braganza y ha sido la fuerza más votada en el Algarve, uno de los feudos tradicionales del PCP. Cabe señalar que cuando se presentó por primera vez a las elecciones legislativas hace tan solo cinco años obtuvo 67.826 votos y un diputado. Un aumento espectacular que, además, se produce en unas elecciones donde la abstención ha sido la más baja de los últimos veinte años. Un primer análisis de resultados indica que Chega ha sido uno de los principales destinatarios de los 486.700 votos que ha perdido el PS, y de los 34.080 que ha perdido el PCP. Basta con sumar el aumento de la participación para llegar a los 723.191 votos más que Chega ha obtenido respecto a las elecciones de 2022. También hay que destacar el papel de la izquierda, y en particular del PS, en el ascenso meteórico de Chega ya que desde 2019 ha estado alimentando André Ventura, convirtiéndolo en el principal protagonista de la política portuguesa, con la intención de erosionar el PSD, cosa que consiguió en las elecciones de 2022 en las que el PS obtuvo una inesperada mayoría absoluta.
El PS se ha presentado a los comicios con un líder elegido a finales del año pasado y representante de ala más izquierdista, que siempre ha sido minoritaria en el partido. Pedro Nuno Santos ha querido representar al mismo tiempo el cambio y la alternativa a Antonio Costa, pero finalmente no ha sido capaz de capitalizar el balance positivo de su predecesor en el crecimiento de la economía y la reducción del déficit estatal. Por su parte, el líder del PSD Luís Montenegro ha vuelto a dar la victoria a su partido nueve años después. Pero su victoria es tan pírrica que, aritméticamente, todavía se podría convertir en derrota cuando se proceda al escrutinio de los votos procedentes de las circunscripciones de la emigración. Con todo, ha sabido impedir una mayoría de izquierdas en el Parlamento, por lo que una nueva geringonça como la de 2015 será imposible. También se le tiene que agradecer que haya trazado líneas rojas con Chega, afirmando que no pactará con el partido de André Ventura, a pesar de las presiones recibidas desde dentro de su propio partido.
Ahora bien, si finalmente es designado para formar gobierno, la prueba de fuego vendrá en el mes de noviembre cuando tenga que presentar y hacer aprobar un nuevo presupuesto al que ya se oponen todos los partidos de izquierda, lo que le dejaría en manos de Chega. Finalmente, el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, también ejercerá un papel importante en la parte final de su segundo mandato que acaba en 2026, ya que deberá gestionar equilibrios precarios y ejercer con precaución su influencia.
El ciclo que se puede haber cerrado es el de un Parlamento dominado por dos grandes bloques y dos grandes partidos, ya que se ha vuelto imposible excluir de la aritmética parlamentaria a aquellos que precisamente no ocultan querer debilitar los principios básicos de la democracia. Para hacerles frente, no basta con criticar el atractivo que pueden tener en segmentos de la población golpeados por las reiteradas crisis, las respuestas simples o las recetas demagógicas propuestas por los populistas, no basta con constatar su capacidad para capitalizar cuestiones, reales o imaginarias, de las que “nadie más quiere hablar” o la fuerza de la dicotomía “nosotros contra ellos”.
Las fuerzas democráticas necesitan entender que la victoria de los populistas significa su propia derrota. Solo así podrán reinventarse para no ver crecer aún más los que abogan por el conflicto en lugar del compromiso, los que no dudan en usar la mentira, la manipulación y el engaño. Los demócratas, en Portugal y en todas partes, tienen que analizar las razones por las que tanta gente votó Chega, lo que significa, por ejemplo, mejorar el control sobre las administraciones, emprender una lucha decidida contra la corrupción y el enriquecimiento ilícito, iniciar una reforma seria del sistema judicial, dedicar más recursos a la sanidad y a la educación y, quizás también, moderar el discurso sobre cuestiones de género, que a veces parece ir por delante de lo que puede asumir gran parte de la población.
Tal vez la principal lección de estas elecciones sea que es necesario abrir un nuevo ciclo en el que tanto el PSD como el PS sepan traducir mejor las responsabilidades que han tenido en tanto que partidos mayoritarios en los últimos 50 años y dejen de usar Chega como arma arrojadiza porque así es como ha crecido. Portugal necesita soluciones importantes y duraderas. Necesita un programa de inversiones sin precedentes en sanidad, educación y vivienda. Necesita capacidad de unión y convergencia en un momento en el que el tejido social se está disgregando. Vista la nueva composición de la Asamblea de la República no será una tarea fácil. Sin posibilidad de alianza entre AD y Chega, y sin mayoría alternativa, la solución difícil, complicada, compleja y en estos momentos descartada por los dos partidos mayoritarios, podría ser una coalición del llamado “bloque central” entre el PSD y el PS como sucedió en 1983 y que dio paso a una corta legislatura de dos años.
El incremento espectacular de votos de Chega es suficientemente revelador de la pujanza de las nuevas tendencias que sustituyen el papel de los partidos por el de los líderes. No se trata de un fenómeno nuevo, pero sí lo es el hecho que se hace a expensas de la disolución sistemática de las estructuras de los partidos, y eso es aplicable al conjunto de las democracias liberales confrontadas al impulso de los populismos. Sin partidos políticos no hay democracia. Hay quien piensa que es posible organizar la vida política de las comunidades con otras instituciones y otras formas. En teoría, la democracia podría ser mejor sin partidos, con una participación más directa de la ciudadanía y mejores controles sobre las administraciones públicas, el poder legislativo, ejecutivo y judicial. Pero también podría ser mucho peor, con sociedades guiadas por movimientos inorgánicos y efímeros, sin identidad histórica ni programa, sin doctrina ni valores de referencia. En definitiva, los líderes fuertes y los partidos débiles son una mala receta para la democracia. Son partidos que mantienen malas relaciones con las instituciones, las asociaciones profesionales, las organizaciones sociales, los sindicatos, las empresas, el mundo educativo y académico, es decir los cuerpos intermediarios que son los que precisamente fortalecen la democracia y garantizan las libertades. Tengamos en cuenta el caso de las elecciones portuguesas en un año en el que en todo el mundo la democracia se juega su futuro en la gran cantidad de procesos electorales previstos para 2024.
Fotografía: Escadinhas das Olarias, Lisboa. Marc Leprêtre.
Eduard Mayol, estudiante en prácticas en el CETC, ha participado en este número de Idees d’actualitat.
Política internacional y globalización
Ucraïna, el gran error d’Europa
L’autor argumenta que el primer concepte que convindria assumir és que aquesta guerra no és una guerra entre països sinó, de fet, una guerra civil. Es tracta de gent que, fins fa quatre dies, havia viscut junta pel fet de compartir un projecte i uns objectius comuns. Convé recordar que el segle X ja s’havia establert la Rus de Kiev que abraçava el que ara és Moscou i bona part de la Rússia europea. Els russos la consideren l’origen de la pàtria. Després d’uns segles de dominació exterior, al segle XVII es va consolidar la unió d’Ucraïna a l’imperi rus. Arran de la revolució bolxevic, van ser quatre les nacions que van fundar la Unió Soviètica: Rússia, Ucraïna, Bielorússia i la confederació Caucàsica. Aquest nucli dur va ser el que, a cop de guerra, va anar incorporant nacions que, després, configurarien l’URSS. Aquesta guerra actual és una guerra entre homo sovieticus. La seva percepció del món no és diferent. Tampoc les seves tradicions socials o mentals. Per acabar-ho d’amanir, i tal com va manifestar diverses vegades el president Gorbatxov, la frontera terrestre entre Ucraïna i Rússia no va estar mai ben definida. Les línies definitives es van establir durant l’època soviètica mitjançant un pur fet administratiu. Els territoris en conflicte –frontera oriental d’Ucraïna i Crimea– eren tradicionalment russos, però un mal repartiment els va posar legalment en mans d’Ucraïna. No cal recordar la dècada dels noranta. Pur saqueig dels béns russos per part d’Occident. O bé en forma de compres a baix preu, o d’instal·lació d’empreses d’economia de mercat en un país sense mercat. I préstecs dels bancs de la City a antics buròcrates soviètics per comprar a preu de saldo les accions repartides entre la població, que havia esdevingut, teòricament, propietària dels béns soviètics (fàbriques, edificis, botigues, etc.). La primera dècada d’aquest segle hauria hagut de servir per apropar Rússia a les organitzacions occidentals. Fins i tot Putin va proposar incorporar Rússia a l’OTAN –encara que en demanava la vicepresidència. No es va fer. Tampoc es va intentar. La bona sintonia es va anar deteriorant per successius desencants i promeses no complertes. En darrer terme, Roig afirma que la guerra s’hauria pogut evitar si s’haguessin gestionat millor les seves ambicions en interès propi, com ho són les diferències amb la Xina. Per pura conveniència. No ha estat així. Ara, la pau per territoris esdevindrà, si mai arriba, un tema de diabolica solutio.
Russia-Ukraine War: China’s Vanishing Neutrality
L’autor argumenta que el primer concepte que convindria assumir és que aquesta guerra no és una guerra entre països sinó, de fet, una guerra civil. Es tracta de gent que, fins fa quatre dies, havia viscut junta pel fet de compartir un projecte i uns objectius comuns. Convé recordar que el segle X ja s’havia establert la Rus de Kiev que abraçava el que ara és Moscou i bona part de la Rússia europea. Els russos la consideren l’origen de la pàtria. Després d’uns segles de dominació exterior, al segle XVII es va consolidar la unió d’Ucraïna a l’imperi rus. Arran de la revolució bolxevic, van ser quatre les nacions que van fundar la Unió Soviètica: Rússia, Ucraïna, Bielorússia i la confederació Caucàsica. Aquest nucli dur va ser el que, a cop de guerra, va anar incorporant nacions que, després, configurarien l’URSS. Aquesta guerra actual és una guerra entre homo sovieticus. La seva percepció del món no és diferent. Tampoc les seves tradicions socials o mentals. Per acabar-ho d’amanir, i tal com va manifestar diverses vegades el president Gorbatxov, la frontera terrestre entre Ucraïna i Rússia no va estar mai ben definida. Les línies definitives es van establir durant l’època soviètica mitjançant un pur fet administratiu. Els territoris en conflicte –frontera oriental d’Ucraïna i Crimea– eren tradicionalment russos, però un mal repartiment els va posar legalment en mans d’Ucraïna. No cal recordar la dècada dels noranta. Pur saqueig dels béns russos per part d’Occident. O bé en forma de compres a baix preu, o d’instal·lació d’empreses d’economia de mercat en un país sense mercat. I préstecs dels bancs de la City a antics buròcrates soviètics per comprar a preu de saldo les accions repartides entre la població, que havia esdevingut, teòricament, propietària dels béns soviètics (fàbriques, edificis, botigues, etc.). La primera dècada d’aquest segle hauria hagut de servir per apropar Rússia a les organitzacions occidentals. Fins i tot Putin va proposar incorporar Rússia a l’OTAN –encara que en demanava la vicepresidència. No es va fer. Tampoc es va intentar. La bona sintonia es va anar deteriorant per successius desencants i promeses no complertes. En darrer terme, Roig afirma que la guerra s’hauria pogut evitar si s’haguessin gestionat millor les seves ambicions en interès propi, com ho són les diferències amb la Xina. Per pura conveniència. No ha estat així. Ara, la pau per territoris esdevindrà, si mai arriba, un tema de diabolica solutio.
A Rússia, a teoria do dominó e a segurança da Europa
L’autor analitza el paper i la participació de la Xina en la guerra d’Ucraïna i les seves implicacions per a la geopolítica global i l’equilibri de poder. Pel que fa al posicionament estratègic de la Xina, l’article destaca la idea que la Xina emergeix com a beneficiària important del conflicte d’Ucraïna. Tot i no ser una visió àmpliament estesa a Europa, s’argumenta que la Xina podria beneficiar-se del conflicte desviant l’atenció dels Estats Units de la regió Àsia-Pacífic, assegurant-se els recursos d’una Rússia debilitada i, potencialment, tenint una Rússia permanentment afeblida a les seves fronteres. En aquest sentit, pel que fa a les relacions xino-russes, si bé la Xina va donar suport inicialment a Rússia després de la invasió d’Ucraïna, hi ha limitacions a la seva associació. La Xina s’ha abstingut de dissuadir obertament Rússia, però hi ha hagut casos en què la Xina s’ha distanciat de determinades accions russes, com ara suspendre les exportacions de determinades mercaderies. En canvi, la Xina ha augmentat significativament el seu comerç amb Rússia, especialment en sectors crucials com l’energia i la fabricació. Malgrat les sancions occidentals contra Rússia, la Xina ha continuat aprofundint els llaços econòmics, inclòs l’augment dels préstecs i la promoció de l’ús del renminbi en les transaccions comercials. En termes de suport militar, l’autor assenyala que hi ha indicis que la Xina ha proporcionat suport militar a Rússia, inclòs el subministrament d’equips i vehicles, encara que de manera discreta. Els informes suggereixen que s’han trobat components xinesos a l’armament rus i hi ha hagut casos d’equips de construcció xinesos que ajuden a les fortificacions russes. També el suport financer de la Xina a Rússia ha crescut substancialment, amb els bancs xinesos que ofereixen préstecs i promouen l’ús del renminbi en les transaccions russes. L’autor argumenta que mentre la Xina continuï donant suport a Rússia, la capacitat d’Ucraïna per recuperar el control del seu territori seguirà sent limitada. Afirma que és essencial que els diferents governs occidentals no només s’adonin de l’abast del suport xinès, sinó que també entenguin que la victòria d’Ucraïna podria dependre de la capacitat i la voluntat de disminuir aquest suport, que és cada cop més important i menys discret.
Ce que veut la Chine
En els darrers anys, especialment després de la invasió russa d’Ucraïna, han ressorgit a l’opinió pública imatges gairebé oblidades del passat d’Europa i les seves nombroses guerres. La reacció emocional generada per aquests esdeveniments ha estat intensa, amb sentiments d’empatia i de solidaritat cap a Ucraïna i de por i aversió cap a Rússia. Aquest context emocional ha comportat una tornada al discurs polític binari, similar al de la Guerra Freda, simplificant qüestions complexes en visions dicotòmiques del món, com ara democràcies davant d’autoritarismes. En aquest context, l’autor destaca que ha ressorgit la teoria de l’efecte dòmino, associada històricament a la política exterior nord-americana durant la Guerra Freda. La teoria suggeria que si un Estat queia sota la influència comunista, altres Estats veïns farien el mateix, com a fitxes de dòmino que cauen en seqüència. Aquest concepte ha ressorgit amb força després de l’annexió russa de Crimea i la invasió d’Ucraïna, fet que ha fet témer que altres països de la regió seguissin el seu exemple. Tot i això, l’autor assevera que aplicar la teoria del dòmino a la situació actual és qüestionable. Una avaluació precisa de l’amenaça que suposa Rússia és fonamental, però sovint se simplifica en excés fins a extrems caricaturescs. Les qüestions sobre l’economia de Rússia, la capacitat militar real i les intencions són incertes. Rússia té un important arsenal nuclear, però la seva capacitat militar convencional i les seves veritables intencions són objecte de debat. Davant d’aquesta incertesa i temor, líders polítics com el president francès Emmanuel Macron recorren a l’alarmisme, com ho és suggerir l’enviament de tropes occidentals a Ucraïna, exposant debilitats i divisions entre els aliats i provocant reaccions amenaçadores per part de Rússia. En canvi, l’autor considerar que el que cal és una avaluació seriosa i adequada de l’amenaça russa i un ajustament de la defensa europea, evitant declaracions alarmistes i la resurrecció d’idees i teories qüestionables del passat.
Israel Is Losing Its Greatest Asset: Acceptance
La narrativa dominant sobre la Xina suggereix que el país busca capgirar l’ordre internacional per crear-ne un de nou a la seva pròpia imatge. Aquesta perspectiva, àmpliament compartida sobretot pels politòlegs i analistes occidentals, està alimentada per la idea que la Xina està desplegant una estratègia secreta, liderada per Xi Jinping, per aconseguir la dominació global. Aquesta estratègia sovint s’associa a iniciatives com la Iniciativa de la Franja i la Ruta (BRI) o les noves Rutes de la Seda, presentades com a vies perquè la Xina consolidi la seva influència global. Tanmateix, l’autor considera que una anàlisi més profunda revela una realitat prou més complexa. Des de les reformes iniciades per Deng Xiaoping als anys setanta, la Xina ha viscut un procés de descentralització i fragmentació del seu estat, que qüestiona la idea d’un estat unitari hipercentralitzat que pilota una estratègia global de manera monolítica. Així, les províncies xineses tenen un paper important en l’aplicació de polítiques, fins i tot en els camps econòmic i diplomàtic. La BRI, per exemple, és menys el resultat d’una estratègia deliberada de dominació global que la d’una resposta econòmica a l’excés de capacitat industrial i la necessitat d’exportar aquest excés. Les inversions massives de la Xina a l’estranger no només estan motivades per consideracions diplomàtiques, sinó també per imperatius econòmics interns. En definitiva, l’autor conclou que la idea d’una gran estratègia xinesa destinada a subvertir l’ordre internacional s’ha de veure amb cautela. Podria ser més adequat parlar d’una construcció narrativa destinada a justificar les polítiques nord-americanes destinades a mantenir la seva posició dominant en el sistema internacional.
Oct. 7 Changed Everything—but What if It Didn’t?
En aquest article l’autor adverteix de la disminució de la percepció positiva global d’Israel, i l’atribueix a les seves accions en el conflicte de Gaza i al seu fracàs per aconseguir una solució pacífica amb Palestina. Destaca la condemna generalitzada de les operacions militars d’Israel, en particular les importants baixes civils, que han alimentat la ira i les protestes a tot el món. L’autor assenyala les repercussions de les accions d’Israel en les seves relacions amb nacions amigues, especialment l’Índia, que tradicionalment donava suport a Israel, però ara expressa la seva preocupació. També critica el pla proposat per Netanyahu per a Gaza, que suggereix una ocupació indefinida sense un horitzó polític clar per a la independència palestina. Aquesta manca de visió de la pau agreuja l’aïllament d’Israel i malmet la seva posició internacional. A més, es critica la reticència de Netanyahu a comprometre’s amb els palestins que no són Hamàs i buscar una solució de dos estats, ja que perpetua el conflicte i soscava els interessos a llarg termini d’Israel. Finalment, Friedman argumenta que la trajectòria actual d’Israel posa en perill dècades de diplomàcia destinada a assegurar el dret del poble jueu a l’autodeterminació nacional. En no acceptar una solució de dos estats i perpetuar el patiment dels palestins, Israel corre el risc de perdre el suport dels seus aliats i agreujar les tensions regionals. Conclou subratllant la necessitat urgent que Israel canviï el seu enfocament i treballi cap a una resolució pacífica amb Palestina per evitar més danys a la seva reputació i a la seva estabilitat.
Israel Must Decide Where It’s Going—and Who Should Lead It There
Els autors reflexionen sobre l’impacte profund de l’atac de Hamas del 7 d’octubre i les seves conseqüències en el conflicte israelià-palestí i l’Orient Mitjà des d’una perspectiva més àmplia. Descriuen la naturalesa brutal de l’atac, incloses les importants pèrdues de vides per part d’ambdós bàndols, i la resposta israeliana consegüent, que ha provocat un gran nombre de víctimes palestines. L’escalada de violència a la regió, que inclou Hezbol·là, els hutís i milícies pro-iranianes, desperta la preocupació sobre la possibilitat d’una guerra regional, que no tindria precedents en la història moderna de l’Orient Mitjà. Malgrat la incertesa que envolta les implicacions a llarg termini de la crisi, l’article repassa precedents històrics en què la violència intensa va precedir avenços en l’àmbit del conflicte arabo-israelià. No obstant això, els autors constaten l’absència d’un lideratge amb una visió capaç d’afavorir un canvi transformador, la qual cosa genera dubtes sobre la possibilitat que sorgeixi un nou estatus quo. Els autors també ressenyen els esforços diplomàtics i les iniciatives regionals destinats a mitigar l’impacte de la crisi, incloses les negociacions entre Israel i el Líban, les treves proposades a l’Iraq i la relativa calma al golf Pèrsic. També aborda la resiliència de la facció palestina de Hamàs, atribuint la seva rellevància a la disfunció de l’Autoritat Palestina i al fracàs del govern israelià. Pel que fa a la política israeliana, els autors alerten d’un canvi cap a la dreta després de la crisi, i aposten per la continuïtat del primer ministre Benjamin Netanyahu al poder. En darrer terme, l’article dibuixa una imatge complexa de la crisi de Gaza i les seves conseqüències, posant èmfasi en els reptes i les incerteses als quals s’enfronten les iniciatives per resoldre el conflicte israelià-palestí i estabilitzar tota la regió de l’Orient Mitjà. Subratlla el paper limitat de les potències externes, inclosos els Estats Units, a l’hora d’influir en el resultat de les diferents iniciatives si no hi ha compromisos genuïns de les parts implicades.
India’s Feet of Clay
Ehud Barak, primer ministre i ministre de Defensa d’Israel de 1999 a 2001, i ministre de Defensa de 2007 a 2013, presenta en aquest article una anàlisi crítica del lideratge i el govern d’Israel durant la guerra en curs a Gaza, destacant punts de vista contrastats sobre l’actuació del país. D’una banda, reconeix la destresa tàctica de les Forces de Defensa d’Israel (IDF) i la unitat entre les seves tropes i ciutadans en resposta a l’amenaça que suposaven els atacs terroristes de Hamàs. D’altra banda, critica la incompetència estratègica del govern israelià, especialment sota el lideratge del primer ministre Benjamin Netanyahu, invocant fracassos en la presa de decisions, la coordinació i la diplomàcia. Barak també analitza una proposta de l’administració Biden per a un ordre regional de postguerra que té com a objectiu abordar les causes fonamentals del conflicte, inclòs posar fi a la capacitat d’Hamàs d’amenaçar Israel i governar Gaza, establir un estat palestí viable i normalitzar les relacions entre Israel i Aràbia Saudita. No obstant això, suggereix que la reticència de Netanyahu a acceptar la proposta corre el risc d’agreujar les tensions i provocar més conflictes. L’autor argumenta que la convocatòria d’eleccions generals és necessària per abordar la crisi de lideratge i orientar Israel cap a un enfocament més sostenible i pragmàtic. Critica la gestió de la crisi per part de Netanyahu i proposa una oposició coordinada liderada per figures com Yair Lapid, Benny Gantz i Gadi Eisenkot per impulsar el canvi per mitjans democràtics. Paral·lelament, Barak considera que el pla de Netanyahu per a Gaza manca de claredat i eficàcia. Advoca per una Autoritat Palestina revitalitzada per governar Gaza sota supervisió internacional, posant èmfasi en la importància del lideratge legítim palestí en el futur del territori.
The End of Françafrique?
Aquesta primavera, l’Índia celebrarà eleccions generals i totes les enquestes apunten a la victòria del primer ministre Narendra Modi per a un tercer mandat. Tanmateix, l’autor apunta que la naturalesa mateixa de l’autoritat de Modi, el control agressiu que pretenen exercir el primer ministre i el seu partit sobre un país divers i complex, amenaça amb malmetre les ambicions de gran potència que té l’Índia. Malgrat el seu desmantellament de les institucions democràtiques, Modi continua sent extremadament popular. És molt treballador i políticament astut, capaç de llegir el pols de l’electorat i adaptar la seva retòrica i tàctica en conseqüència. Els intel·lectuals d’esquerres el descarten com a simple demagog però l’autor adverteixen que s’equivoquen greument. En termes de compromís i intel·ligència, és molt superior als seus homòlegs populistes com l’expresident dels Estats Units Donald Trump, l’expresident brasiler Jair Bolsonaro o l’exprimer ministre britànic Boris Johnson. Tot i que el seu historial econòmic és desigual, s’ha guanyat la confiança de moltes persones pobres subministrant aliments i subministrant gas a tarifes altament subvencionades. S’ha dedicat ràpidament a les tecnologies digitals, que han permès la prestació directa de benestar i la reducció de la corrupció intermèdia. També ha presidit un progrés substancial en el desenvolupament d’infraestructures, amb noves autopistes i aeroports que són considerades com una prova d’una Índia en ascens en la marxa sota el lideratge de Modi. Els nombrosos partidaris de Modi assenyalen que l’Índia ha superat la seva antiga metròpoli, el Regne Unit, per convertir-se en la cinquena economia més gran del món, i aviat també superarà Japó i Alemanya. No obstant això, l’autor pronostica un futur menys optimista que la visió promesa per Modi. El seu govern no ha alleujat els conflictes tant de religió de regió, la qual cosa contribueix a afeblir encara més el teixit social del país. La incapacitat o la manca de voluntat de controlar la degradació del medi ambient amenacen la salut pública i el creixement econòmic. El buidatge de les institucions democràtiques empeny l’Índia cada vegada més cap a convertir-se en una democràcia només de nom i una autocràcia electoral a la pràctica. Lluny de convertir-se en el Vishwa Guru, o el «mestre del món», com afirmen els impulsors de Modi, és molt més probable que l’Índia segueixi sent el que és avui: una potència mitjana amb una cultura emprenedora vibrant i eleccions a grans trets justes, al costat d’institucions públiques que funcionen malament mentre persisteixen. divisions de religió, gènere, casta i regió. La façana de triomf i poder que Modi ha erigit enfosqueix una veritat més fonamental: que una font principal de la supervivència de l’Índia com a país democràtic, i del seu recent èxit econòmic, ha estat el seu pluralisme polític i cultural, que precisament el primer ministre i el seu partit intenten suprimir.
The forgotten wars
L’agost de 1958, el president francès Charles de Gaulle va iniciar una gira per les colònies de l’Àfrica subsahariana amb l’objectiu de proposar una nova forma d’associació entre aquestes colònies i França. Aquesta proposta implicava concedir una autonomia limitada als països africans tot conservant el control sobre àrees clau com la defensa, la política monetària, les duanes, els mitjans de comunicació i les comunicacions. De Gaulle va presentar aquest pla a través d’un referèndum previst, donant a les colònies l’opció d’acceptar-lo o rebutjar-lo. Tanmateix, va deixar clar que el rebuig comportaria una secessió immediata de França. Aquest esquema es va posar a prova quan de Gaulle va visitar Guinea i va trobar la resistència del seu líder, Ahmed Sékou Touré, que defensava la independència. La posterior retirada dels funcionaris francesos va provocar el caos i la destrucció a Guinea, il·lustrant la tumultuosa història del domini colonial francès a l’Àfrica occidental i central. L’autor considera que la història de Guinea és emblemàtica de l’expansió imperial de França a la regió a finals del segle XIX, marcada pels esforços per sotmetre els governants locals i explotar els recursos naturals. El llegat del colonialisme francès és únic per la seva persistència, difusió geogràfica i adaptabilitat, exemplificada per la lluita per la independència a Algèria. Dècades després, una reacció contra la influència francesa és evident a la regió del Sahel, on països com Níger, Burkina Faso i Mali estan desafiant el domini francès i busquen reduir la presència francesa. Critiquen França per la seva resposta ineficaç a les insurreccions islàmiques, la interferència en la política interna i els llaços econòmics desiguals. Aquests països fins i tot s’han plantejat alinear-se amb Rússia i sortir de la unió monetària del franc CFA, desafiant encara més la influència francesa. Els líders d’aquests països sahelians demanen una major unitat i cooperació africana, amb l’objectiu de superar les divisions imposades per les potències colonials. Veuen un futur on els africans construeixin la seva pròpia infraestructura regional, monedes i unions polítiques i econòmiques, independentment de les interferències externes. Aquest moviment reflecteix una demanda creixent d’autodeterminació i iniciativa entre les nacions africanes, la qual cosa revela un canvi important en la relació del continent amb les antigues potències colonials com França.
What Happened to Lula?
Els conflictes més mortífers d’aquest segle no tenen lloc a Ucraïna ni a Gaza i en aquest article l’autor ofereix una visió detallada de dos conflictes en curs a l’Àfrica: la guerra a la província de Tigray a Etiòpia i el conflicte al Sudan. A Etiòpia, la guerra enfronta el govern federal liderat pel primer ministre Abiy Ahmed i el Front d’Alliberament del Poble Tigray (TPLF), un conflicte que ha generat atrocitats per part d’ambdós bàndols, incloses massacres i abusos sexuals. Malgrat un acord d’alto el foc signat el 2022, la violència persisteix, agreujant l’escassetat d’aliments i els desplaçaments de població. El conflicte de Tigray té les seves arrels en les tensions històriques entre els grups ètnics d’Etiòpia, en particular els tigraians, els oromos i els amhares. Els esforços del primer ministre Abiy per implementar reformes democràtiques es van topar amb la resistència del TPLF, que va provocar l’esclat de la guerra. Al Sudan, el conflicte va esclatar entre les Forces Armades sudaneses (SAF) i les Forces de Suport Ràpid (RSF), dirigides per Mohamed Hamdan Dagalo, arran d’una lluita pel poder entre líders militars. La guerra ha provocat nombroses víctimes, desplaçaments i crisis humanitàries, amb una violència indiscriminada exercida contra els civils de les dues parts. Els actors externs, inclosos els poders regionals i els grups mercenaris com el Grup Wagner, han agreujat el conflicte, desestabilitzant encara més la regió. L’autor denuncia que malgrat la gravetat d’aquests conflictes, reben una atenció internacional limitada en comparació amb els conflictes a Ucraïna i Gaza a causa de factors com la cobertura mediàtica, la importància geopolítica i l’interès públic. No obstant això, adverteix que les conseqüències d’aquests conflictes van més enllà de les preocupacions humanitàries, ja que tenen el potencial per desestabilitzar tota la regió i generar un increment important dels fluxos de refugiats. Tot i que els països occidentals tenen la capacitat d’intervenir, la seva implicació és limitada, a la vegada que les iniciatives per resoldre aquests conflictes requereixen una comprensió matisada de les seves causes i complexitats.
Le futur d’une ambition: géopolitique de l’Iran dans l’ère post-Khamenei
El gener de 2023, el retorn de Luiz Inácio Lula da Silva al poder al Brasil després de 12 anys va despertar un gran optimisme a nivell mundial. La seva victòria sobre l’extrema dreta de Jair Bolsonaro va ser vista com l’anunci d’una marea antiautoritària, mentre que els autòcrates de la regió també l’admiren per la seva reputació d’oposar-se a Occident. Els països en desenvolupament li reconeixen l’habilitat per obtenir concessions del Nord global. No obstant això, durant el seu primer any al càrrec, Lula segueix lluitant per traduir la seva visió en acció. La seva política exterior s’ha vist afectada per errors diplomàtics, relacions tenses amb els socis del món occidental i a desvetllat dubtes sobre el seu compromís amb el lideratge ambiental. Per abordar aquests problemes i complir la seva visió d’un ordre internacional progressista, l’autor afirma que Lula ha de tornar a relacionar-se amb socis d’Occident i Amèrica Llatina, defensar la democràcia a la veïna Veneçuela, elaborar noves polítiques climàtiques i renovar l’aparell d’intel·ligència del Brasil per fer front a les xarxes criminals. Malgrat els contratemps inicials, l’organització de la cimera del G-20 el proper mes de novembre i de la COP30 ofereixen oportunitats per defensar polítiques progressistes. Així doncs, reconstruir els llaços amb els Estats Units, altres països sud-americans i adoptar una posició proactiva sobre el canvi climàtic són passos crucials perquè Lula recuperi l’impuls i s’afirmi com un líder progressista d’èxit. D’altra banda, la distància geogràfica i política del Brasil de les principals zones de conflicte permet a Lula centrar-se en la pobresa, la desigualtat i la governança climàtica. El seu viatge personal des de la pobresa fins a la presidència continua sent una font d’admiració universal, reforçant així el seu capital polític. No obstant això, Lula ha d’abordar reptes com la creixent economia de carboni intensiva del Brasil, el crim organitzat i la col·laboració amb l’OTAN a l’Atlàntic Sud.
Catalunya, España, Europa
El gas sigue dibujando mapas
L’article planteja els reptes geopolítics i econòmics per a Europa dels dos grans projectes de gasoductes que tindrien el seu origen a Nigèria. La més recta de totes dues rutes travessa el desert del Sàhara fins a arribar a Algèria, per després bifurcar-se cap a Espanya i Itàlia mitjançant les connexions avui existents. El combustible podria ser reenviat a la resta d’Europa des dels dos països. La segona canonada, que seria submarina, partiria de Nigèria recorrent tota la costa africana occidental fins a l’estret de Gibraltar, punt des del qual podria arribar a Espanya pel gasoducte Magrib-Europa avui tancat parcialment. Aquest segon gasoducte, que transcorreria davant de les costes del Sàhara Occidental, és promogut pel Marroc. El gasoducte transaharià hauria de pagar peatge al Níger, país en aquests moments controlat per una junta militar recolzada per mercenaris russos, i consolidaria Algèria com a gran proveïdor de gas a Europa. Amb la segona ruta, Nigèria i el Marroc reforçarien la seva connexió política i econòmica amb els països situats a la costa occidental africana, davant de la nova configuració de forces que s’està produint a la gran regió del Sahel, amb la sortida de França i l’entrada de Rússia com a força de suport a diversos països que han canviat recentment de govern (Mali, Burkina Faso, Níger, República Centreafricana…). Espanya acaba de donar suport a la ruta costanera que proposa el Marroc, sense que això hagi cridat gaire l’atenció. Es tracta de dos projectes molt costosos de fer que ens mostren l’antagonisme estratègic entre el Marroc i Algèria. Fins ara, Nigèria ha exhibit les dues cartes, segons li ha convingut, sabent que tots dos projectes no són de fàcil realització. A la recent visita de Pedro Sánchez al rei Mohammad VI a Rabat, el Govern d’Espanya ha donat suport al gasoducte Marroc-Nigèria ia la política marroquina d’atreure els interessos dels països del Sahel cap a la costa atlàntica. En la comunicació de Pedro Sánchez a la premsa espanyola aquesta qüestió amb prou feines va ser esmentada dijous passat, però apareixia molt més subratllada al comunicat de la Casa Reial marroquina sobre el contingut de la trobada. No és probable que aquest suport hagi agradat gaire a Algèria, que fa quinze dies va cancel·lar la visita de reconciliació a Alger que tenia previst dur a terme el ministre d’Afers Estrangers, José Manuel Albares.
The ‘Military Schengen’ Era Is Here
A finals de gener, Alemanya, els Països Baixos i Polònia van signar un acord per establir un corredor de transport militar, un pas significatiu de cara a l’objectiu de millorar la mobilitat militar a tot Europa. Siemtje Möller, la secretària d’Estat de Defensa d’Alemanya, va descriure el corredor com un pas cap a un «Schengen militar», adaptant el concepte de circulació sense visats de la zona Schengen a les operacions militars. Aquest concepte va guanyar força després de l’annexió de Crimea per part de Rússia i la invasió d’Ucraïna, fet que va impulsar Europa a preparar-se per a la possibilitat d’una nova agressió russa. No obstant això, l’autora assenyala que el progrés en la implementació d’iniciatives de mobilitat militar ha estat més lent del desitjat, malgrat l’aprovació de normes liberalitzadores. Els obstacles burocràtics, les deficiències d’infraestructura i els reptes logístics dificulten el moviment eficient de tropes i equipament per tot Europa. La paperassa és pesada i requereix l’aprovació de diversos ministeris i regions dels països. Les limitacions d’infraestructura inclouen carreteres i ponts dissenyats per a ús civil, amples de vies ferroviàries incompatibles i infraestructures de subministrament de combustible inadequades. El tinent general Ben Hodges, antic comandant de l’OTAN i defensor del «Schengen militar», ha destacat la importància de la mobilització ràpida per a la dissuasió, ha elogiat l’acord del corredor com un pas positiu i ha destacat les discussions sobre corredors addicionals per millorar la infraestructura i racionalitzar els processos legals. Tanmateix, els reptes de la mobilitat militar van més enllà de les infraestructures: acomodar moviments de tropes a gran escala durant les crisis requereix instal·lacions per al descans, peces de recanvi, combustible, municions i atenció als refugiats. L’autora destaca que el cooperació entre la Unió Europea (UE) i els estats membres de l’OTAN és essencial per abordar aquests reptes, però assolir el consens entre les diferents parts interessades continua sent difícil. S’estan realitzant esforços per normalitzar els processos burocràtics i desenvolupar formularis comuns, però alguns estats membres han trigat a integrar aquests acords als seus procediments nacionals. Malgrat aquests reptes, hi ha indicis de progrés, com l’anunci recent per part de l’OTAN de plans de defensa regionals per reforçar la dissuasió en àrees estratègiques clau. El finançament segueix sent una preocupació, amb reduccions en el finançament d’infraestructures de la UE i resistència a la despesa en projectes transfronterers. A més, els esforços per ampliar les xarxes ferroviàries i millorar la infraestructura de subministrament de combustible s’enfronten a obstacles financers i polítics. En darrer terme, tot i la importància dels reptes que cal superar, l’autora és optimista respecte del potencial de millora de la mobilitat militar a Europa. La cooperació i la coordinació continuades entre els estats membres, juntament amb un finançament adequat i el desenvolupament d’infraestructures, seran crucials per millorar la capacitat d’Europa de respondre eficaçment a les amenaces a la seva seguretat.
Looking tough on migration is eroding human rights
La comissària de Drets Humans del Consell d’Europa, Dunja Mijatović, destaca en aquest article la seva preocupació sobre les polítiques migratòries d’Europa, argumentant que posen en perill l’estat de dret a tot el continent. Critica la creixent severitat de les polítiques d’asil i migració, que no només perpetuen les violacions dels drets humans contra els sol·licitants d’asil i els migrants, sinó que també erosionen els aspectes legals i democràtics més amplis. Mijatović denuncia la propera adopció del projecte de llei de seguretat del Regne Unit, que pretén permetre l’expulsió permanent de sol·licitants d’asil a Ruanda. Critica aquest projecte de llei per bloquejar l’accés a la reparació judicial, impedint així la rendició de comptes per violacions dels drets humans i soscavant el principi d’igualtat davant la llei. A més, el projecte de llei interfereix amb la independència judicial en obligar els jutges a alinear-se amb la posició del govern sobre la seguretat de Ruanda, ignorant les obligacions internacionals i el Conveni Europeu de Drets Humans. L’autora també adverteix dels perills més enllà del cas del Regne Unit, citant la desconsideració de França per les mesures provisionals del TEDH i la seva defensa de les decisions d’expulsió de persones malgrat les ordres judicials. Mijatović adverteix que aquestes accions suposen un precedent perillós on els governs sacrifiquen l’autoritat i la independència dels tribunals, l’accés a la justícia i els drets humans per avançar en les seves agendes polítiques. A més, Mijatović expressa la seva preocupació per les implicacions a tot Europa, amb alguns països que adopten polítiques similars que malmeten els ordres legals nacionals i els tractats internacionals. Subratlla el risc que això comporta per al Conveni Europeu de Drets Humans i l’erosió del teixit democràtic de les societats. En definitiva, Mijatović insta els governs a protegir els drets humans, la independència judicial i l’estat de dret, subratllant la importància de mantenir aquests principis fins i tot davant les pressions polítiques i els reptes migratoris.
Is the far right set to surge in this year’s European elections?
La comissària de Drets Humans del Consell d’Europa, Dunja Mijatović, destaca en aquest article la seva preocupació sobre les polítiques migratòries d’Europa, argumentant que posen en perill l’estat de dret a tot el continent. Critica la creixent severitat de les polítiques d’asil i migració, que no només perpetuen les violacions dels drets humans contra els sol·licitants d’asil i els migrants, sinó que també erosionen els aspectes legals i democràtics més amplis. Mijatović denuncia la propera adopció del projecte de llei de seguretat del Regne Unit, que pretén permetre l’expulsió permanent de sol·licitants d’asil a Ruanda. Critica aquest projecte de llei per bloquejar l’accés a la reparació judicial, impedint així la rendició de comptes per violacions dels drets humans i soscavant el principi d’igualtat davant la llei. A més, el projecte de llei interfereix amb la independència judicial en obligar els jutges a alinear-se amb la posició del govern sobre la seguretat de Ruanda, ignorant les obligacions internacionals i el Conveni Europeu de Drets Humans. L’autora també adverteix dels perills més enllà del cas del Regne Unit, citant la desconsideració de França per les mesures provisionals del TEDH i la seva defensa de les decisions d’expulsió de persones malgrat les ordres judicials. Mijatović adverteix que aquestes accions suposen un precedent perillós on els governs sacrifiquen l’autoritat i la independència dels tribunals, l’accés a la justícia i els drets humans per avançar en les seves agendes polítiques. A més, Mijatović expressa la seva preocupació per les implicacions a tot Europa, amb alguns països que adopten polítiques similars que malmeten els ordres legals nacionals i els tractats internacionals. Subratlla el risc que això comporta per al Conveni Europeu de Drets Humans i l’erosió del teixit democràtic de les societats. En definitiva, Mijatović insta els governs a protegir els drets humans, la independència judicial i l’estat de dret, subratllant la importància de mantenir aquests principis fins i tot davant les pressions polítiques i els reptes migratoris.
Um país entre a espada e a parede
Més d’un milió de portuguesos han expressat el seu descontentament i desconfiança envers els partits i la classe política que han governat el país les darreres dècades. El creixement de Chega, per sobre de les previsions, és un vot de protesta contra els que es presenten com a part d’una elit corrupta que aquest partit populista de dretes, que es reivindica plebeu, vol extirpar. El 18% dels votants del partit d’André Ventura no són tots racistes o xenòfobs, però és innegable que gran part d’aquests vots impliquen certa simpatia cap als seus postulats antisistema, antidemocràtics i identitaris, i el seu discurs contra la immigració i la igualtat de gènere. L’autor lamenta que Portugal ja no sigui una excepció i es pregunta què cal fer davant els perills que representa aquest creixement. Afirma que hi ha un abans i després d’aquest 10 de març. Contràriament al que es podia esperar, l’alt índex d’indecisos no es va distribuir entre AD i PS. Tampoc el descens de l’abstenció va beneficiar cap dels dos grans partits. L’autor ho atribueix a que el Govern pot haver complagut Brussel·les i Standard & Poor’s, però ha caigut en desgràcia per no haver sabut respondre adequadament al deteriorament de l’oferta de serveis públics, contenir la crisi de diversos sectors professionals, alguns d’ells en lluita perllongada, o abandonar l’interior del país. El context de la guerra a Europa, i sobretot el seu enorme impacte en la inflació, la principal causa de les protestes salarials, també ha contribuït a aquesta erosió. Però la llista de disbarats del Govern de majoria absoluta també ha tingut la seva part de responsabilitat en la percepció de desconcert, en el deteriorament de la imatge de la política, a la qual ha contribuït amb despreocupació el poder judicial, i en la justificació del vot de repulsa a través de les idees més repulsives. Afirma que governar en minoria no és pas un drama, ja que és el que ha passat amb el 40% dels governs elegits des del 1975, però l’actual equilibri de forces no té comparació. El PS de Pedro Nuno Santos no farà per al proper govern allò que Rui Rio va fer per al govern en minoria d’António Costa: aprovar la majoria de les mesures enviades al Parlament i presentar propostes per a un pacte d’estat. D’altra banda, el Chega d’André Ventura vol ser al govern, influir en les polítiques i forçar noves eleccions quan estiguin justificades. Paral·lelament, la victòria ajustada d’AD i l’ascens de Chega impliquen una reconfiguració de la dreta. La relació entre tots dos és la incògnita més gran de la política portuguesa i posarà a prova si el «no és no» de Luís Montalegre a pactar amb els populistes té o no data de caducitat. Finalment, l’autor afegeix que les eleccions europees seran una prova de com pot ser d’important la dreta radical populista a Europa durant els propers quatre anys, i les eleccions nord-americanes podrien incrementar encara més les tendències populistes i antidemocràtiques a nivell mundial. En darrer terme, Luís Montenegro està entre l’espasa i la paret. Igual que el país. Entre el caos de la ingovernabilitat i el radicalisme d’una dreta populista al poder.
A ilusão do Chega do “descontentamento”
En la seva anàlisi dels resultats electorals a Portugal, l’autor afirma que molts dels abstencionistes que van votar Chega procedeixen de dos llocs que apareixen menys sovint als mitjans de comunicació. D’una banda, d’un moviment populista i extremista que apareix solidificat pertot Europa en un gran bloc concertat on els uns i els altres es financen i sostenen. De l’altra, els nostàlgics de l’antic règim, sense cap afecte per a la democràcia, per bones o dolentes que siguin les solucions que els ofereixi. Durant anys han estat al marge del debat polític precisament per aquesta raó, i per descomptat no és un fenomen exclusivament portuguès. Al contrari. A tot Europa hi ha vincles històrics amb el feixisme, amb narratives més o menys falses que avui dia, que s’expressen a través de tots els mecanismes subvertits en una nova extrema dreta molt ben finançada. L’autor reconeix que per descomptat, hi ha sectors de població descontenta, i cada vegada més. Tenen raó d’estar-ho, i hem de ser capaços d’arribar a tots i millorar les seves vides. Però també adverteix que la il·lusió de que una millor governança en un espai democràtic acabarà amb tot això, i fins i tot amb el creixement de l’extrema dreta en alguns aspectes, és pura ignorància i manca de previsió. Només cal mirar alguns dels països més ben governats, on hi ha menys desigualtat, més creixement econòmic i on malgrat això imperen aquests discursos d’odi, les falses narratives i el revisionisme històric. Considera que l’extrema dreta és, en gran mesura, una realitat que cal combatre i desmantellar d’arrel. Això significa exposar i denunciar tant les fonts del seu finançament com la seva infiltració en determinats sectors clau, i crear una legislació digital per combatre’n la penetració a través de tot un corrent d’informació falsa.
Democracia, diversidad y cultura
Adopting far-right rhetoric increases far-right votes
Molts europeus tenen nocions excloents i restrictives de la identitat nacional, que estableixen barreres elevades a l’acceptació dels immigrants a les societats nacionals. Fins als darrers anys, però, relativament pocs van actuar d’acord amb aquestes nocions votant partits que defensen posicions restrictives sobre la immigració. Aquesta relació ara sembla haver canviat, amb un èxit creixent per a l’extrema dreta. Què ha provocat aquest canvi? Un estudi recent dut a terme pels autors de l’article ofereix una resposta. A mesura que augmenten els vots de la dreta, tant els debats públics com els partits han abordat contraestratègies. Els partits mainstream han intentat cada cop més recuperar el suport dels seus electors adoptant posicions especialment antiimmigrants i nativistes. Tanmateix, els autors consideren que aquesta estratègia és contraproduent. Això es deu al fet que, a mesura que la immigració es polititza a través d’aquesta adopció pels partits principals, la identitat nacional esdevé més important a l’hora de votar, i això beneficia els partits d’extrema dreta en particular, a causa de la prevalença entre els votants de nocions excloents d’identitat nacional. Per entendre millor què connecta les nocions d’exclusió d’identitat nacional amb l’elecció del vot, els autors han investigat com i quan aquestes identitats esdevenen factors rellevants del comportament en les decisions de vot. El seu principal argument es refereix al paper de la retòrica utilitzada per totes les elits polítiques d’un país. Si les elits adopten posicions més excloents, criden l’atenció sobre la immigració i el nacionalisme, que, al seu torn, incrementen la rellevància de la identitat nacional en el procés electoral. Sobretot durant les campanyes electorals, les elits polítiques són actors clau a l’hora d’emmarcar els discursos nacionals. Recollir posicions antiimmigrants i pronacionals crea així un debat públic hostil. Aquest clima hostil acaba enfortint la relació entre la identitat nacional i la probabilitat de votar per un partit d’extrema dreta. Dit d’una altra manera, el discurs polític de les elits fa que la identitat nacional sigui més rellevant pel que fa al comportament electoral. Els resultats de l’estudi revelen que, en primer lloc, la identitat nacional es correlaciona amb el vot per l’extrema dreta. En segon lloc, quan les elits polítiques —de qualsevol partit— esdevenen més excloents, també és més probable que la gent voti un partit d’extrema dreta. De manera crucial per al seu argument, tots dos aspectes també interactuen. Quan les elits polítiques prenen posicions més excloents, és probable que els votants que tenen nocions més estretes d’identitat nacional expressin una preferència significativament més forta per un partit d’extrema dreta que quan aquesta retòrica no és àmpliament promoguda. Així doncs, la probabilitat que els votants es desplacin cap a partits d’extrema dreta augmenta significativament quan les elits polítiques de tots els partits adopten una retòrica d’exclusió. En darrer terme, adoptant posicions més de dretes, en lloc d’atreure cap al centre els votants d’extrema dreta, els partits principals semblen estar reforçant encara més els seus competidors d’extrema dreta.
Los hombres jóvenes se derechizan y aumentan la brecha ideológica con las mujeres
L’article refereix que la autoubicació ideològica dels joves d’entre 18 i 34 anys a Espanya, vista en evolució des del 1984 fins avui, viu un ensurt: si als anys 80 ells eren els que s’ubicaven més a l’esquerra, ara ho són elles; i el 2024, a més, aquesta bretxa entre tots dos s’ha disparat com mai abans i ells s’ubiquen de mitjana, i per primera vegada, a la dreta. Així ho indiquen les dades del Centre d’Investigacions Sociològiques (CIS). Històricament, els joves s’han ubicat al centreesquerra al llarg de tot el període democràtic, encara que amb diversos alts i baixos quan arriben els populars al poder a finals dels anys 90 (anant una mica més cap al conservadorisme), i al revés quan ho fan els socialistes. Però si la tendència importa, la bretxa, ara, ha explotat. Sobretot pel moviment a la dreta dels homes joves. L’extrema dreta ja és present a la pràctica totalitat dels països europeus. En algun, com Hongria, governa. En altres, com França, a les presidencials poden veure un punt ia part. Semblen moda. I si el futur és dels joves, les dades indiquen que la bretxa ideològica entre els homes i les dones joves viu un moment de canvi, cap a la dreta, cap a l’esquerra, que desperta dubtes sobretot per les seves conseqüències. La qüestió és, però, que si bé el panorama internacional és divers, la bretxa creix per tot arreu als principals països de l’entorn: als EUA, on sobretot destaca que es mouen cap a posicions més liberals; a Alemanya, on ells aprofundeixen les seves posicions conservadores; al Regne Unit, si bé tant ells com elles fan passos progressistes; a Corea del Sud, on els homes joves viren fort cap a la dreta. I si bé a França l’extrema dreta no sembla incorporar l’antifeminisme als seus programes, en els altres sí que és un element important. A Espanya, de fet, destaca que són sobretot ells, els homes joves, els que canvien més la seva autopercepció, virant cap a posicions clarament més conservadores. No hi ha cap causa, més enllà que se cita sovint “la normalització” del discurs antifeminista i sexista dels partits d’extrema dreta al món. També s’inclou el ressentiment que molts homes joves poden mostrar pel procés de canvi, el que es pugui percebre un nivell més alt de competició al mercat de treball, i fins i tot el que s’habiten espais cada vegada més segregats en grups que són definits per la seva identitat de gènere i orientació sexual. Tot plegat sembla indicar que avui els components culturals juguen un paper central molt especialment entre els joves en afrontar la divisió entre esquerra i dreta, liberals i conservadors, que ja no aniria principalment de classes o de redistribució econòmica, sinó de conflictes culturals i identitaris, com el rol dels homes i les dones a la societat.
O fim dos partidos políticos
Cada cop hi ha més indicadors de noves tendències, les que substitueixen el paper dels partits pel dels líders. Es podria dir que no és un fenomen nou. Però el que sí que és nou és el fet que es faci a costa de la dissolució sistemàtica de les estructures dels partits. Les organitzacions dels partits són simples instruments del líder. Desapareixen la doctrina comuna, la naturalesa de classe, les inclinacions religioses, les tradicions comunitàries i les opcions doctrinals, deixant espai a les proclames adjectivals més banals. Els nous moviments i els partits tradicionals actuen en la mateixa direcció, destruir el partit com a organització política autònoma i reconeguda. L’autor argumenta que sense partits polítics, no hi ha democràcia. Per a molts, és un principi indiscutible. Però no podem evitar pensar en totes les altres possibilitats. Ningú sap què és la democràcia sense partits polítics. Però hi ha qui pensa que és possible organitzar la vida política de les comunitats amb altres institucions i d’altres maneres. En teoria, la democràcia pot ser millor sense partits. Però també pot ser pitjor, amb moviments anomenats «inorgànics» i efímers, sense identitat històrica ni programa, sense doctrina ni valors de referència, que gairebé només són energia i protesta. Els partits polítics poden ser una font de racionalitat, de la mateixa manera que els moviments són factors d’irracionalitat. Els nous moviments, associacions i grups efímers depenen de racionalitats o interessos externs, vinculats a una persona, heroi o demagog. Curiosament, els partits tenien més vida, com a organitzacions i estructures associatives, quan tenien líders forts i notables que ara, quan semblen tenir líders que són el mateix que militants. En cert sentit, es pot dir que els líders molt forts eren marques de continuïtat o referents de reconeixement. Els seus partits podien perdre o guanyar, però estaven al comandament durant períodes raonables i els seus programes perduraven amb ells. Avui dia, un líder derrotat és un líder mort. Un líder que no guanya se’n va al carrer. Un líder que guanya es manté al càrrec. Els líders forts de partits febles són una mala recepta per a la democràcia. Són partits amb males relacions amb les institucions, associacions professionals, sindicats, empreses, religions, universitats i altres, que enforteixen les democràcies i les llibertats. Els líders forts volen donar veu al descontentament, a la protesta i als impulsos naturals de la gent en dificultats. Són partits instantanis i febles que no existeixen sense els seus líders. Les campanyes electorals s’han convertit cada cop més en brou de cultiu de líders forts de partits febles, com confirmen les desenes de comentaristes, periodistes, analistes i acadèmics que ocupen les cadenes de televisió. A ningú ja no li importa l’espessor polític i la vivacitat doctrinal d’un partit. La idea és simple: el missatge passa si el líder passa.
Economía, bienestar e igualdad
Digitalisation and job quality—the evidence
L’autora analitza l’impacte de les tecnologies digitals en el món laboral en entorns europeus. Comença per reconèixer la presència innegable de la digitalització en els llocs de treball i el seu potencial per transformar les estructures d’ocupació, donant lloc a l’aparició de nous rols laborals alhora que en deixen d’altres obsolets. Tanmateix, els efectes precisos de la digitalització sobre la qualitat del treball i les experiències dels treballadors segueixen sent incerts. Ressenya un estudi recent de l’Institut Sindical Europeu que aborda l’impacte dels sistemes informàtics en les tasques i experiències dels treballadors. La digitalització es considera un mitjà per augmentar l’eficiència en l’assignació de tasques i el rendiment, proporcionant als treballadors accés als recursos i optimitzant el temps de les tasques. Tanmateix, també es tradueix en hores de treball menys previsibles, ritmes de treball més intensos i augment de la pressió sobre els treballadors perquè estiguin més disponibles, difuminant la frontera entre el treball i el temps lliure. La digitalització s’associa amb efectes tant positius com negatius sobre l’autonomia en el lloc de treball. Tot i que els avenços tecnològics afavoreixen la millora de les qualificacions, les tecnologies digitals també permeten augmentar la supervisió i el control de la força de treball, especialment en el context d’acords laborals precaris com l’economia de plataformes. Els autònoms, en particular, experimenten pèrdues d’autonomia a causa de la digitalització. A més, si bé s’esperava que les tecnologies digitals alleugessin els riscos físics en el lloc de treball, en canvi introdueixen nous reptes com ara exigències psicològiques i riscos ergonòmics. La integració dels ordinadors en el procés de treball varia d’un país a l’altre, amb diferències en el nivell de control individual dels treballadors que depèn d’estructures de relacions laborals més àmplies i arranjaments institucionals. En conclusió, l’impacte de la digitalització en el treball varia en funció de factors com el tipus de feina, el context institucional i la qualitat dels acords laborals. Tot i que les tecnologies digitals ofereixen beneficis potencials en termes d’eficiència i millora de les qualificacions, també generen reptes relacionats amb les condicions de treball, l’autonomia i els riscos per a la salut que requereixen un estudi més profund i respostes regulatòries adequades.
Reformar el FMI creando un nuevo instrumento internacional de provisión de liquidez para los mercados emergentes y economías en desarrollo
Segons els autors, resulta evident que l’arquitectura financera internacional actual és incapaç d’abordar les conseqüències nefastes que es deriven de l’asimetria existent entre els països que emeten monedes de reserva i els països emergents que no tenen aquesta capacitat. Com s’ha demostrat a la pràctica, quan es produeix una crisi de liquiditat sistèmica que es propaga pels mercats i traspassa fronteres, les reserves internacionals poden no només ser insuficients per protegir el país individual que les posseeix, sinó que –sobretot– tenen un efecte mínim o nul a l’hora de limitar l’injustificat contagi d’altres països que gaudeixen d’una posició fonamentalment sòlida. Així mateix, la història recent ha posat de manifest que els mecanismes de liquiditat amb què el Fons Monetari Internacional (FMI) compta actualment no aborden adequadament aquests problemes pel fet que es van dissenyar per a països individuals, és a dir, des d’una perspectiva més idiosincràtica que sistèmica. Aquest és el buit que el Fons per a Mercats Emergents (EMF, per les sigles en anglès) pretén satisfer. L’FMI pot reduir l’asimetria derivada de la incapacitat dels mercats emergents i economies en vies de desenvolupament (EMDE, per les sigles en anglès) que no emeten monedes de reserva gestionant un EMF que actuï com a prestador d’última instància internacional, per millorar la liquiditat del deute extern sobirà d’aquests EMDE, quan les pertorbacions als mercats de capitals internacionals afectin negativament les seves economies. L’EMF, el funcionament del qual està inspirat en l’Instrument per a la Protecció de la Transmissió (Transmission Protection Instrument) del Banc Central Europeu (BCE), té per objectiu reduir el contagi d’una crisi que pot desencadenar les turbulències als mercats de capitals internacionals. En cas de produir-se un succés sistèmic, el paper de l’EMF consistiria llavors a “contrarestar aquelles dinàmiques de mercat descontrolades que no es justifiquin pels fonaments econòmics dels països emergents”. Tant la perspectiva com l’enfocament de l’EMF són sistèmics, és a dir: en lloc de proporcionar ajuda en forma de liquiditat a països individuals com fan els instruments tradicionals de l’FMI, intenten abordar els costos socials injustificats que l’estrès de liquiditat comporta per a economies emergents fonamentalment solvents. En servir d’instrument per evitar les crisis sistèmiques, l’EMF contribuiria a l’estabilitat financera dels EMDE, però sense l’estigmatització associada amb les línies de crèdit contingents de l’FMI.
The future of work: Why we need to think beyond the hype of the four-day week
La reducció de jornada és un tema de debat antic i complex, ancorat en l’evolució del treball des del segle XIX. Als països desenvolupats, aquesta tendència a la reducció de la jornada s’observa des de fa dècades. A França, per exemple, el nombre d’hores treballades s’ha reduït considerablement, passant de 2.230 hores anuals el 1950 a 1.600 hores el 2007, un descens d’un 30%. Des de llavors, aquesta xifra s’ha mantingut relativament estable. Des dels anys 90, la setmana de quatre dies s’ha vist com una forma de compartir la feina i de promoure l’ocupació. Les autores apunten que la pandèmia de COVID-19 ha revifat aquest debat, ja que la generalització del teletreball i el creixent desig d’equilibri entre la vida professional i personal han augmentat l’interès per una jornada de treball més flexible. Aquesta tendència s’ha estès a altres països fora d’Europa, com a Àsia i Oceania, on els governs i les empreses han adoptat la setmana de quatre dies per augmentar la productivitat i millorar la conciliació de la vida laboral i familiar. A Europa, molts països també s’han plantejat aquesta reforma, amb un important suport de treballadors i líders empresarials. S’estan plantejant dos enfocaments principals per implementar la setmana de quatre dies: mantenir la jornada setmanal sense canvis però concentrada en quatre dies, o reduir la jornada laboral a 32 hores setmanals. El primer enfocament és més popular i ha estat adoptat per països com Bèlgica, mentre que el segon pretén augmentar la productivitat alhora que es redueix la jornada laboral. Tanmateix, la reducció de la jornada no resol necessàriament problemes fonamentals relacionats amb el sentit del treball i la satisfacció dels empleats. Estudis recents posen de manifest la pèrdua de sentit a la feina i l’augment de les «feines brossa», feines considerades inútils o sense sentit. Per estimular la motivació i la realització laboral, les autores consideren que cal repensar la naturalesa del treball i posar en marxa factors impulsors com la valoració del treball realitzat, l’autonomia i l’interès per les tasques realitzades. En definitiva, més que centrar-se únicament en la reducció de la jornada laboral, és fonamental imaginar noves formes de treball i de vida que afavoreixin el desenvolupament personal i la satisfacció laboral.
Sostenibilidad y cambio climático
Sortir du «complexe de Suez»: pour une géopolitique européenne du monde post-carbone
Aquest article posa de manifest els reptes geopolítics i econòmics als quals s’enfronta Europa en la seva transició cap a una economia baixa en carboni. Els autors plantegen una sèrie de punts que consideren fonamentals perquè les polítiques energètiques europees arribin a bon port. Europa vol ser neutral en carboni, però s’enfronta a reptes geopolítics, sobretot per la seva dependència històrica dels combustibles fòssils i la seva vulnerabilitat a proveïdors autoritaris com Rússia. D’altra banda, la transició a l’energia verda crea noves formes de competència geopolítica, especialment pel que fa a l’accés a les matèries primeres crítiques necessàries per fabricar tecnologies verdes En aquest context, la Xina i els Estats Units s’estan convertint en els principals actors en la carrera per dominar les indústries verdes, la qual cosa aboca Europa ha haver d’enfrontar reptes competitius importants. A la vegada, les polítiques internes de la Unió s’han de reformar per permetre majors inversions ecològiques i garantir una transició justa per a tots els sectors de la societat. Els autors consideren que pel que fa a les relacions exteriors, Europa ha de reduir la seva dependència de la Xina per a les tecnologies verdes alhora que reforçar la seva cooperació amb els Estats Units i altres països aliats. També insisteixen en la necessitats de reformes a les institucions financeres internacionals per facilitar el finançament de la lluita contra el canvi climàtic als països en desenvolupament. Assenyalen que Europa s’ha de comprometre a dedicar una part important del seu PIB a la descarbonització i mitigar els efectes del canvi climàtic, alhora que hauria de crear una coalició internacional d’estats per donar suport a aquests esforços. En darrer terme, els autors posen de manifest els complexos reptes als quals s’enfronta Europa en la seva transició cap a una economia descarbonitzada i ofereix recomanacions per superar aquests reptes tant a nivell intern com extern.
Saving the planet means saving the world
Un informe recent del Consell Assessor Científic Europeu sobre el Canvi Climàtic posa l’accent en la importància d’una transició justa per mantenir el suport públic a l’acció climàtica. Això inclou l’avaluació sistemàtica dels impactes socioeconòmics de les iniciatives climàtiques i la implementació de mesures redistributives per donar suport a les llars i empreses vulnerables afectades per aquests canvis. A partir d’idees com les que es troben als Objectius de Desenvolupament Sostenible (ODS) de les Nacions Unides, que subratllen la interconnexió de la reducció de la desigualtat, la mitigació de la pobresa i la lluita contra el canvi climàtic, els experts defensen un canvi de paradigma cap a una «economia del benestar» que prioritzi les persones i el planeta per sobre del creixement econòmic. Tanmateix, l’autora subratlla que aconseguir una major igualtat significat haver d’afrontar diversos obstacles. Interessos poderosos, especialment els que tenen les indústries de combustibles fòssils, treballen per mantenir les desigualtats existents. A més, el mite de la meritocràcia perpetua la idea que les diferències socials són naturals, soscavant els esforços cap a polítiques igualitàries. L’economia de degoteig, que postula que la riquesa finalment beneficiarà tots els nivells de la societat, també obstrueix els esforços d’igualtat. Històricament, la noció de creixement econòmic il·limitat ha alimentat el consum excessiu i la degradació ambiental. Avui, mentre ens enfrontem als límits planetaris, hi ha una consciència creixent de la necessitat de limitar el consum i abordar la desigualtat. El consum basat en l’estatus en societats desiguals agreuja les disparitats de salut i benestar. Si bé limitar el creixement econòmic planteja reptes, el concepte de desenvolupament sostenible ofereix una alternativa real i possible. Definida com un desenvolupament que satisfà les necessitats actuals sense comprometre les generacions futures, la sostenibilitat defensa la igualtat entre generacions i la moderació respectuosa del consum excessiu i la cobdícia. En darrer terme, l’autora argumenta que assolir un futur just i sostenible requereix desafiar les estructures de poder existents, desmentir els mites de la meritocràcia i redefinir els valors socials per prioritzar el benestar i la gestió del medi ambient per sobre del creixement econòmic sense control.
Le climat à l’épreuve des portes closes
La COP28, malgrat les expectatives, no va assolir els seus objectius, i planteja la qüestió de la ineficàcia de molts tractats internacionals. A parer de l’autor, una categorització de posicions sobre l’escalfament global condueix a una teoria de «portes tancades», que explica aquest fracàs. El 17 de novembre de l’any passat, la temperatura global va superar en 2 °C la mitjana estacional preindustrial, malgrat els compromisos adquirits a l’Acord de París de 2015. Els esforços per combatre problemes ambientals, com la desforestació o la pèrdua de biodiversitat, semblen fracassar constantment. En un article publicat per l’Acadèmia de Ciències dels Estats Units es destaca que només els tractats comercials amb mecanismes d’execució vinculants semblen efectius. Les raons d’aquests fracassos es troben en quatre elements clau: informació, creences, valors i mitjans. Cadascun d’aquests elements es compara amb una «porta», que es pot obrir o tancar, influint en les decisions individuals sobre grans qüestions. La “primera porta” és la de la informació, que ara està molt oberta gràcies a la mobilització de la comunitat científica i dels mitjans de comunicació. La «segona porta» és més difícil d’obrir perquè implica abandonar les velles creences sobre el canvi climàtic. La «tercera porta» es refereix als valors individuals, i alguns consideren que el problema no els afecta directament. La «quarta porta» es refereix als mitjans, i molts se senten impotents davant la complexitat del problema. L’estancament o el conflicte són les úniques alternatives quan els decisors es limiten a les quatre categories de posicions. Per superar aquests obstacles, cal obrir aquestes «portes». Els “arquitectes” són els que aconsegueixen obrir les quatre portes i actuar amb eficàcia sobre un tema determinat. L’Acord de París és citat com un èxit de mobilització d’arquitectes, tot i que la seva eficàcia es posa en dubte per diversos obstacles. Per eliminar aquests obstacles, l’autor considera que cal prendre consciència de la possibilitat de canvi. En aquest sentit, subratlla que la mobilització de diversos actors de la societat civil, així com esdeveniments clau com els informes de l’IPCC o l’encíclica Laudato Si! del Papa Francesc, va ajudar a impulsar l’Acord de París. Finalment, els qui prenen decisions han de reconèixer la seva responsabilitat en aquesta transformació i buscar obrir les «portes» a tothom.
Innovación, ciencia y tecnología
El extractivismo de datos es el nuevo colonialismo
L’article analitza com el desenvolupament de la tecnologia de la informació, en particular la IA (Intel·ligència Artificial), ha generat un fenomen que l’autor anomena «colonialisme de dades», comparant-ho amb el colonialisme històric en termes d’extracció, dependència i control. Pel que fa a la comparació amb el colonialisme històric, assenyala que el 1945, el món estava dominat pel colonialisme, mentre que avui dia, les grans tecnològiques com Meta (Facebook, Instagram, WhatsApp) exerceixen una influència significativa en la vida quotidiana de les persones. Tot i que les formes de dominació són diferents, hi ha una similitud en la funció d’extracció de recursos: l’antic colonialisme extreia terres i recursos, mentre que el colonialisme de dades extreu informació personal de les persones. Respecte del colonialisme de dades i extracció, afirma que la IA requereix grans quantitats de dades per funcionar, la qual cosa porta a l’extracció contínua de dades de les nostres vides, que són utilitzades per generar beneficis per a les empreses, però també tenen un impacte social significatiu més enllà dels marges de benefici. En termes de dependència i control, argumenta que ens estem tornant dependents de les empreses que controlen la tecnologia, ja que les nostres vides són reestructurades per extreure’n dades constantment. En aquest sentit, la vigilància i la predicció són eines utilitzades per controlar les poblacions, reflectint relacions de dependència similars a les del colonialisme històric. En relació amb l’impacte de la IA i els seus biaixos, l’autor adverteix que la IA té el potencial de resoldre problemes importants, però també pot augmentar la vigilància i la discriminació. D’altra banda, les persones desproporcionadament afectades per aquests sistemes són les que tradicionalment han estat víctimes del colonialisme en termes de raça, classe i gènere. L’autor conclou que resistir-se a les maneres colonials d’extracció, dependència i control de la IA podria semblar impossible, tan impossible com podria semblar desmantellar el llegat del colonialisme. Però sempre que hi ha hagut colonialisme, hi ha hagut resistència, i tenim una abundant història de moviments decolonials en què inspirar-nos. Si no sempre va ser possible oposar-se al colonialisme amb el cos, sempre se li va poder oposar la ment, i és essencial que emprenguem formes col·lectives i creatives d’imaginar futurs alternatius al colonialisme de dades.
China’s chip industry is gaining momentum
Els avenços de la Xina en el disseny i la fabricació de semiconductors, especialment a través d’empreses com HiSilicon i Semiconductor Manufacturing International Corporation (SMIC), estan causant preocupació a Washington. Tot i que anteriorment es considerava que la Xina estava endarrerit tecnològicament, els avenços recents indiquen que l’autosuficiència xinesa en la producció de semiconductors està millorant ràpidament. Així, els autors destaquen que el llançament del Huawei Mate 60 l’agost de 2023, alimentat per un xip que mostra el progrés de la Xina en el disseny i la fabricació de semiconductors, va sorprendre els EUA. A més, els plans perquè Huawei i SMIC col·laborin en xips de processadors de 5 nanòmetres de producció massiva han augmentat els temors del ràpid avenç tecnològic de la Xina, tot i estar una generació per darrere dels xips d’avantguarda actuals. Tradicionalment, els EUA han mantingut una posició dominant en el disseny i s’han assegurat que els aliats propers subministrin la fabricació de xips d’avantguarda. Tanmateix, el progrés de la Xina planteja importants reptes econòmics, geopolítics i de seguretat als EUA. Els semiconductors són crucials per a les economies modernes, ja que sustenten les telecomunicacions, la defensa i la intel·ligència artificial. L’impuls dels Estats Units pels semiconductors de producció nacional està impulsat per preocupacions econòmiques i de seguretat, ja que l’escassetat de xips pot interrompre la producció mundial i afectar les capacitats militars. Els autors argumenten que per salvaguardar la seva supremacia tecnològica, els Estats Units han seguit estratègies per sufocar la indústria xip de la Xina. Això inclou reforçar la fabricació de xips nacionals, imposar controls d’exportació a la tecnologia de semiconductors, restringir els fluxos de talent a la indústria de semiconductors de la Xina i sancionar empreses xineses com Huawei i SMIC. La «guerra de xips» entre els EUA i la Xina doncs tracta sobre el domini econòmic i de seguretat. L’aparició de la Xina com a important actor de semiconductors podria interrompre les cadenes de subministrament mundials, remodelar la indústria electrònica i suposar riscos per a la seguretat. A més, l’autosuficiència xinesa en la producció de semiconductors podria soscavar el paper de Taiwan com a fabricant líder i afectar les tensions geopolítiques a la regió. Els autors conclouen que tenint en compte les grans apostes implicades, és poc probable que tant els Estats Units com la Xina retrocedeixin fàcilment, i les implicacions dels avenços dels semiconductors de la Xina seran profundes i de gran abast.
The Perilous Coming Age of AI Warfare
El desplegament del dron Saker Scout per part de l’empresa ucraïnesa Saker, suposadament capaç d’atacs totalment autònoms amb intel·ligència artificial, ha despertat preocupacions sobre la regulació d’armes autònomes. Malgrat la manca de control independent, l’existència de la tecnologia necessària suggereix una necessitat urgent d’acords internacionals per limitar els danys potencials d’aquestes armes. L’autor afirma que si bé els militars han utilitzat sistemes defensius parcialment autònoms des de la dècada de 1980, els conflictes recents, com la guerra d’Ucraïna, han accelerat la innovació tant en els sectors comercial com militar, especialment en la tecnologia de drons. L’ús de drons per a reconeixements i atacs ha donat lloc al desenvolupament de contramesures i ha posat de manifest la vulnerabilitat dels drons pilotats de forma remota a les interferències de la comunicació. Les formes potencials d’armes autònomes varien en funció de les necessitats del conflicte, que van des de petits drons per a atacs dirigits fins a drons més grans per a atacs més profunds darrere de les línies enemigues. A més, es podrien desplegar robots terrestres i eixams de drons per a diversos propòsits militars, la qual cosa podria accelerar el ritme de la guerra i reduir el control humà sobre els processos de presa de decisions. La preocupació generada pels perills de les armes autònomes ha fet reaccionar la comunitat científica internacional. Així, els principals científics d’IA i organitzacions humanitàries advoquen per tractats preventius per prohibir les armes autònomes, al·legant el risc d’augmentar les víctimes civils i el potencial d’atrocitats devastadores. Tanmateix, el progrés en la regulació de les armes autònomes ha estat lent, amb desacords entre les principals potències militars que dificulten els esforços per implementar restriccions significatives. En lloc d’una prohibició absoluta, els enfocaments alternatius inclouen l’establiment de principis per a la participació humana mínima en la presa de decisions letals, la prohibició d’armes autònomes dirigides a persones, la promoció de bones pràctiques per provar els sistemes militars d’IA, la garantia d’un control humà estricte sobre les armes nuclears i l’adopció de regles uniformes per a les armes autònomes. En definitiva, la col·laboració entre les principals potències militars, especialment els Estats Units i la Xina, serà crucial per abordar els riscos que plantegen les armes autònomes i establir les bases per gestionar les futures amenaces relacionades amb la IA.