I D E E S

Idees d’actualitat – COP29: sostenibilidad y financiación climática
21 noviembre 2024

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP29) celebrada en Bakú ha tenido lugar en un contexto geopolítico complicado. Además de los cambios en las alianzas estratégicas, las tensiones comerciales y los conflictos violentos, el llamado «año de las elecciones» ha dado paso a un período de intensa competición política y ha provocado numerosos cambios de gobierno. Estos factores, sin embargo, no nos tienen que distraer del estado actual del planeta y de la economía real: los efectos y los costes del cambio climático van en aumento; los fenómenos meteorológicos extremos, desde huracanes en el Caribe hasta inundaciones catastróficas en Europa – todavía tenemos bien presente el impacto de la DANA en Valencia – y sequías en el Amazonas, se están volviendo más frecuentes e intensos, aumentando el riesgo de inestabilidad social, económica y financiera, especialmente en los países más vulnerables y altamente endeudados.

La organización independiente Global Carbon Project (CGP), especializada en cuantificar las emisiones de gases con efecto invernadero provenientes de la quema de combustibles fósiles, ha hecho públicos hace pocos días los resultados de su última investigación. El informe 2024 prevé una emisiones totales anuales provenientes de los combustibles fósiles de 37.400 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2). Se trata de un aumento del 0,8% respecto a 2023, un hecho que supone un nuevo récord. Las cifras son en realidad más preocupantes, ya que las emisiones que supondrán los llamados «cambios de uso de la tierra» – en los que se incluye la desforestación causada por el ser humano y su agroindustria – suponen 4.200 millones de toneladas de CO2 (GtCO2) adicionales. Esto implica que se emitirán a la atmosfera 41.600 millones de toneladas de CO2, mil millones más que el año pasado.

El aspecto positivo es que tras años de advertencias y llamadas a la acción, por fin hay señales de que la transición verde se ha puesto en marcha de verdad. La razón es simple: la energía limpia hoy es más barata y más eficiente que los combustibles fósiles, en gran medida debido a una mejora del almacenamiento en baterías. Así, lo que debemos hacer para nuestro planeta hoy también es lo más inteligente que podemos hacer para nuestras economías. Cada dólar invertido en adaptación y resiliencia climáticas puede ahorrar entre 5 y 7 dólares en costes de futuras catástrofes, por no mencionar vidas y medios de subsistencia.

La mayoría de las empresas son plenamente conscientes de este ahorro y están actuando en consecuencia. Alrededor del 60% de las más de 12.000 empresas en toda la UE y Estados Unidos encuestadas por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) están invirtiendo en la transición verde, mientras que el 90% han tomado medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Por consiguiente, reducir los residuos, bajar los costes y fomentar la resiliencia tiene sentido desde un punto de vista comercial.

Así pues, la premisa que ha centrado la mayoría de los debates es que para afrontar la crisis climática se necesita mucho dinero: no en balde, la COP29 se ha cualificado como la «cumbre de la financiación climática». Por ejemplo, para acelerar la transición energética y dejar atrás los combustibles fósiles que alimentan a la crisis climática. O para poner en marcha medidas de adaptación que permitan limitar los daños ocasionados por los fenómenos extremos como lluvias torrenciales, inundaciones o sequías de larga duración.

De aquí al año 2030, los países pobres necesitan un billón de dólares anuales en financiación climática externa, diferente de su propia movilización de recursos, una cantidad que les ayudaría a reducir las emisiones de GEI y afrontar los fenómenos meteorológicos extremos. Así lo indica el informe del grupo independiente de expertos en financiación climática que han asesorado a la cumbre de Bakú. Los expertos advierten de que cualquier déficit en la inversión antes de 2030 ejercerá una presión adicional sobre los siguientes años, de manera que en años sucesivos el precio de la estabilidad climática será más costoso. Por ejemplo, entre 1980 y 2023 los países de la UE destinaron más de 738.000 millones de euros a desastres naturales, con pérdidas de 44.000 millones solo en 2023 a causa de fenómenos climáticos. En la última década, las pérdidas han llegado a la cifra de 297.730 millones de euros, un incremento del 162% con respecto a la década anterior.

Así pues, si no se toman medidas rápidamente, será necesario movilizar cantidades todavía más grandes en plazos más cortos para lograr los objetivos críticos de la lucha en contra del cambio climático. Además, las necesidades de inversión para la adaptación al cambio, para reparar de forma urgente las pérdidas y los daños, y restaurar la naturaleza aumentarán drásticamente a medida que aumenten los riesgos climáticos y los desastres naturales. La inversión global total proyectada requerida para la acción climática mundial es de unos 6,3-6,7 billones de dólares anuales hasta 2030, de los cuales entre 2,7 y 2,8 billones corresponden a economías avanzadas, 1,3-1,4 billones a China y 2,3-2,5 billones a países de mercados emergentes y en desarrollo (con China excluida). Estos últimos países representarán casi el 45% de las necesidades de inversión desde ahora y hasta 2030.

En este contexto, el Fondo Verde del Clima es el gran instrumento que permite ayudar a los países en vías de desarrollo en materia de adaptación y mitigación del cambio climático. La cantidad que tenían que recibir, principalmente aportaciones de los países del norte global, ya se calculó el año 2010 en 100.000 millones de dólares anuales entre 2020 y 2025, aunque no se alcanzó esta cifra hasta 2023, según datos preliminares todavía por confirmar. Ahora, el debate que se ha originado en Bakú es cómo continuar la financiación a partir de 2026 por medio de un nuevo instrumento, el New Collective Quantified Goal (NCQG).

Sin embargo, son muchas las cuestiones polémicas relacionadas con la financiación climática. Reformar las entidades de crédito multilateral es uno de los problemas, pero otra cuestión fundamental es quién contribuye. Los países más ricos, que históricamente son los principales emisores de GEI, insisten en que no pueden ser los únicos que inviertan dinero, porque todavía hay países considerados en vías de desarrollo que son grandes emisores: China, por ejemplo, es actualmente el mayor emisor. La Unión Europea y Estados Unidos argumentan que estos países, así como las monarquías petroleras del Golfo, tienen que contribuir aportando más recursos. La Unión Europea, que es el contribuyente principal, ha canalizado 28.600 millones de euros de fondo público a la acción climática en países vulnerables y ha movilizado 7.200 millones más de capital privado en 2023, según un informe publicado por el Consejo de la UE este mes de noviembre.

Finalmente, voces críticas señalan que las estrategias centradas principalmente en el crecimiento económico suscitan inquietudes relacionadas con las llamadas «trampas evolutivas»: soluciones inicialmente beneficiosas que se vuelven perjudiciales ante la velocidad de los cambios. Un buen ejemplo serían las innovaciones como los coches eléctricos, dado que la producción intensiva de materiales críticos que necesitan agrava la presión sobre los ecosistemas. Así pues, sugieren que las COP deben ir más allá de las soluciones técnicas y financieras para promover un gobierno global orientado hacia políticas climáticas inclusivas y sostenibles, ahora que la superación de los límites marcados por el Acuerdo de París parece inminente y sus efectos potencialmente irreversibles.


Fotografía: Behind the Scenes at the UNCCC COP29. Creative Commons Attribution 2.0 Generic license.

Noa Redondo, Ariadna Coca y David Jiménez, estudiantes en prácticas en el CETC, han participado en este número de Idees d’actualitat.

more/less text

Política internacional y globalización

Andrés Ortega La globalización puede con la geopolítica

La globalització inventada per Occident se li ha girat en contra, i els seus rivals geopolítics l’estan utilitzant a favor. Avui en dia, l’economia internacional està més interconnectada que mai, i això implica una major diversificació de cadenes de subministrament, que permeten aliances variables i majors marges de maniobra pels estats. Fa temps que ha quedat enrere el moment d’un món bipolar, unipolar, i fins i tot multipolar, avui vivim en l’era de la flexipolaritat. L’autor considera que els principals exponents d’aquesta flexipolairtat podrien ser Turquia, l’Índia i Aràbia Saudita, que a la vegada que mantenen bones relacions amb Occident, també les tenen amb les principals potències rivals com la Xina i Rússia. La globalització i la flexipolaritat, a més, ha permès que tant Rússia i Xina, puguin eludir les sancions occidentals gràcies a noves cadenes que li permeten subministrar el seu gas a països tercers, que finalment acaba arribant de manera indirecta a Europa. Per part de la Xina, ja que Occident li posa aranzels als seus excedents, la seva resposta és obrir fàbriques xineses arreu del món per evitar-los. Tot i això, l’autor també assenyala una accentuació de la tendència cap a la fracturació i regionalització dins de l’economia internacional. Cada cop s’està imposant més el nacionalisme econòmic i l’augment de la bel·ligerància econòmica entre països, situacióque assimila a la dels anys 20, i que va acabar desembocant en la Segona Guerra Mundial. Conclou que la desglobalització ara com ara no és una realitat, però no significa que en un futur pròxim ho pugui ser, i la victòria de Trump ja en dona algunes pistes. 

Stephen M. Walt The 10 Foreign-Policy Implications of the 2024 U.S. Election

En aquest article, l’autor analitza les possibles conseqüències del retorn de Donald Trump al poder. En tant que la política electoral dels Estats Units s’entén malament, amb enquestes poc fiables i estratègies obsoletes, considera que la victòria de Trump reflecteix la ira i la por dels ciutadans. D’altra banda, la impredictibilitat i el comportament erràtic del president electe fan que les seves polítiques siguin difícils d’anticipar. Les divisions dins del Partit Republicà, especialment pel que fa a la política exterior, afegeixen més incertesa. Pel que fa als possibles canvis de política exterior afirma que l’intent de Biden de fer reviure l’hegemonia liberal va fracassar i l’electorat de Trump rebutja la promoció de la democràcia, els drets humans i el lliure comerç. En aquest context, Trump pot debilitar la UE i marginar l’OTAN, creant una Europa més dividida, a la vegada que probablement reduirà l’ajuda dels EUA, deixant Ucraïna en una situació de major vulnerabilitat. Respecte de l’Orient Mitjà, vaticina pocs canvis, ja que Trump seguirà afavorint Israel i ignorant els problemes palestins. Quant a les relacions amb la Xina, apunta que l’estratègia incoherent de Trump podria perjudicar les aliances dels Estats Units a Àsia i envalentir Pequín. En clau interna, les polítiques de Trump (per exemple, la repressió de la immigració, els atacs contra les institucions, l’abandonament de les iniciatives verdes) poden aprofundir la polarització i soscavar la credibilitat global dels EUA, a la vegada que la inversió de la política climàtica debilitarà la posició econòmica dels Estats Units en tecnologies verdes. En darrer terme, subratlla que aquest segon mandat de Trump podria comportar una greu inestabilitat nacional i internacional, aprofundint així les crisis ja existents.

Fareed Zakaria Democrats’ three big mistakes

L’article analitza per què Kamala Harris i els demòcrates han perdut les eleccions del 2024, malgrat la bona marxa de l’economia nord-americana i les debilitats de Donald Trump i l’autor afirma que la desfeta s’emmarca com a resultat de les tendències globals contràries als partits al poder i es deu a tres grans errors comesos pels demòcrates. Primer, assenyala el fracàs de la política d’immigració: l’administració Biden va ignorar la creixent preocupació pública pel caos fronterer i un sistema d’asil ineficaç, sense adaptar-se a l’opinió pública canviant, que s’ha anat decantant contra l’augment de la immigració. En aquest sentit, la incapacitat de Harris de distanciar-se de la gestió de Biden va alienar part dels seus votants potencials. Segons l’excés de processos legals contra Trump, especialment els pocs consistents ha estat contraproduent, ja que va reforçar les percepcions de parcialitat, va dinamitzar la base de Trump i el va convertir en una mena de màrtir polític. Finalment, l’excés de política identitària: la insistència dels demòcrates en les polítiques de diversitat, equitat i inclusió sovint va alienar la base dels seus votants, especialment els llatins de classe treballadora que perceben aquestes polítiques com a desconnectades dels seus valors. Els gestos simbòlics com «Latinx» i qüestions com els codis de llenguatge dels universitaris també són percebuts com a elitistes, soscavant principis liberals bàsics com la llibertat d’expressió. L’autor conclou que els demòcrates van soscavar els seus propis objectius liberals perseguint-los per mitjans il·liberals, alienant d’aquesta manera un electorat més ampli.

David Brooks Voters to Elites: Do You See Me Now?

En els últims 40 anys, hi ha hagut als Estats Units un canvi impulsat per la política educativa que ha alterat el funcionament de la societat per beneficiar les classes educades: concentració de la mà d’obra altament qualificada a les grans ciutats, més facilitats per als immigrants amb un alt nivell educatiu de fer feines poc remunerades mentre es crea una nova competència pels treballadors menys qualificats, canvi cap a tecnologies verds mentre es desafavoreix als treballadors que depenen dels combustibles fòssils… La societat funcionava doncs com un vast sistema de segregació. Això suposava més que una gran bretxa entre els nivells educatius, ja que també comportava que les persones amb menys títols tinguessin més probabilitats de morir per sobredosis, de ser obesos, de casar-se menys, de divorciar-se més. Aquestes persones viuen un altre tipus de realitat: no tenen fe, han perdut la confiança, senten que han estat traïts. Així, mentre que el Partit Demòcrata, que afirmava voler combatre la desigualtat, no va veure la desigualtat entre classes, Donald Trump ho ha sabut aprofitar. El seu ressentiment contra les elits de Manhattan encaixa amb l’animositat de les zones rurals. Aquest suport de Trump va suposar que en les eleccions de 2024 aconseguís un augment del suport de les minories del país, convertint-se en el primer republicà a aconseguir la majoria del vot popular en 20 anys. L’autor considera que davant d’aquest fet, el Partit Demòcrata ha de replantejar-se seriosament les seves accions, ja que no es pot acostar a la classe treballadora amb subsidis quan no hi ha una solució econòmica a aquesta crisi.

Wolfgang Münchau Biden’s missiles won’t save Ukraine

L’article analitza les complexitats de la diplomàcia occidental al voltant de la guerra d’Ucraïna, i suggereix que ha canviat d’enfocament: d’aconseguir una victòria absoluta a posicionar-se per a eventuals converses de pau. Els Estats Units han permès a Ucraïna utilitzar míssils ATACMS per atacar objectius russos, principalment per donar suport a la defensa d’Ucraïna a la regió de Kursk. Tanmateix, l’autor considera que aquesta decisió no canviarà el curs de la guerra, però pot pressionar Rússia a negociar. Paral·lelament, la manca d’una estratègia unificada entre els aliats occidentals continua dificultant el progrés. Alemanya, per exemple, segueix dubtant a proporcionar armament avançat com els míssils Taurus, prioritzant les polítiques nacionals per sobre de l’augment de la despesa militar. En aquest context, el futur lideratge de Donald Trump podria aportar un enfocament més pragmàtic al conflicte. El seu equip exposa una proposta de pau que implica una línia de batalla congelada, zones desmilitaritzades i que Ucraïna accepti ajornar l’adhesió a l’OTAN a llarg termini. Més enllà d’això, la reconstrucció i el manteniment de la pau després de la guerra exigiran importants sacrificis fiscals per part dels països europeus, la qual cosa pot topar amb les prioritats nacionals. Münchau conclou que una estratègia més àmplia hauria de prioritzar un acord de pau per posar fi a la guerra, reconeixent que el conflicte prolongat és insostenible per a totes les parts.

Jagannath Panda & Richard Ghiasy Asia’s Security Order According to India

La visió de l’Índia per a una Àsia multilateral i multipolar busca recuperar el seu estatus històric mitjançant la col·laboració i la integració, com una resposta de l’Índia als cent anys de colonialisme que avui dia segueixen tenint conseqüències al país. Ara, les preocupacions per la seguretat de l’Índia sorgeixen per l’ascens de la Xina i l’amenaça que suposa per a la seva seguretat, ja que la seva intenció és canviar l’ordre de seguretat regional, la qual cosa ha motivat l’Índia a buscar un enfocament multipolar. L’estratègia de l’Índia es basa en cinc pilars: retornar a les filosofies antigues, expandir l’enfocament multipolar, fomentar el desenvolupament, ser una potència i mirar al futur. Això no obstant, la seva visió de seguretat encara no està definida i requereix enfortir els pactes polítics, econòmics i institucionals. El primer ministre Narendra Modi ha proposat una visió més cooperativa a l’Àsia mitjançant polítiques com “Neighborhood First” i “Act East”, que pretenen equilibrar el creixent poder de la Xina i promoure un desenvolupament sostenible.La visió de seguretat de l’Índia per a Àsia es basa en tres punts claus. En primer lloc, la multipolaritat i la participació global amb potències no asiàtiques, com ara els Estats Units, la UE o Rússia, que contrasta amb la visió xinesa centrada en els països asiàtics. En segon lloc, un lideratge compartit que proposa un ordre més equitatiu que elimini el domini de la Xina a escala continental i internacional per aconseguir una major representació de l’Índia, Finalment, l’Índia vol prioritzar la seguretat marítima i proposar la llibertat de navegació amb la iniciativa SAGAR. 

The Economist Iran needs a new national-security strategy

El 27 d’octubre el líder suprem d’Iran, Ali Khamenei, va pronunciar un discurs sobre els atacs aeris d’Israel contra instal·lacions militars iranianes. Va ser un moment significatiu, ja que, a pesar de portar dècades en un conflicte indirecte, Israel mai havia atacat directament l’Iran. No obstant, el seu discurs no va ser clar; no va fer una crida a la calma, però tampoc una declaració de guerra. L’autor afirma que la indecisió no és sostenible: els atacs mostren un moment crític per la seguretat nacional de l’Iran, perquè l’estratègia de Khamenei s’ha enfonsat. L’antic enfocament de Khamenei es caracteritzava per evitar l’elecció entre ideologia i pragmatisme, un fet que tard o d’hora els règims ideològics han d’enfrontar. Fins ara l’Iran no estava ni en pau ni en guerra amb els seus veïns, i tenia una postura ambigua sobre Occident. Detestava els Estats Units, però intentava alleujar les seves sancions econòmiques; buscava l’autosuficiència mentre s’apropava tàcticament als estats àrabs i Occident. Sota el lideratge de Khamenei, Iran ha armat durant dècades a milícies àrabs, com Hezbol·là al Líban, i va guanyar influència a Iraq, Síria i Iemen, creant el que semblava un pont terrestre entre Teheran i el Mediterrani. L’Iran havia aconseguit doncs construir una força subsidiària formidable sense ser atacat, però aquest equilibri es va trencar el 7 d’octubre amb l’atac de Hamàs contra Israel. L’estratègia construïda durant dècades s’ha enfonsat en un any, i ha quedat palès que els aliats podien convertir-se en una càrrega enlloc d’una ajuda. En efecte, l’atac de Hamàs va alterar per complet les relacions regionals, i el que semblava una posició de força per l’Iran es va convertir en vulnerabilitat, sobretot quan Israel va respondre amb contundència. L’autor considera que, per consegüent, l’Iran necessita una nova doctrina de seguretat, amb la dissuasió com a prioritat. Una opció seria reconstruir les seves milícies, però això seria tornar a una estratègia fallida. Una altra alternativa seria enfortir la seva aviació, però seria una solució molt limitada per la falta de subministrament i la pressió de les sancions econòmiques. També podria augmentar la seva capacitat de míssils, però Israel té la capacitat de destruir tot allò que l’Iran aconsegueix. Finalment, l’opció amb més recolzament és la dissuasió nuclear. No obstant, això provocaria nous atacs d’Israel i, probablement, dels Estats Units. Així doncs, l’Iran també podria optar per una política exterior menys ideològica, més pragmàtica, que seria recolzada pels iranians, que estan molt insatisfets amb l’enfocament de Khamenei. És difícil imaginar a Khamenei parlant de distensió, però és el seu successor qui decidirà si segueix amb una guerra que ha empobrit el país durant dècades i l’ha posat a l’abast dels atacs d’un estat enemic. 

Akram Belkaïd Les dilemmes du monde arabe

Malgrat la intensa violència i la destrucció massiva a Palestina i el Líban, els estats àrabs continuen majoritàriament inactius. El “front de rebuig” dels anys setanta ha desaparegut, debilitat per guerres internes o col·lapses estatals. Les monarquies del Golf, com els Emirats Àrabs Units i l’Aràbia Saudita, mostren una solidaritat superficial amb els palestins mentre mantenen relacions estratègiques amb Israel. Els Acords d’Abraham il·lustren aquests vincles, especialment amb el manteniment de les col·laboracions tecnològiques i econòmiques malgrat les tragèdies humanes a Gaza. Així, els Emirats continuen les seves relacions amb Israel, mentre que Riad congela oficialment la normalització però manté els contactes en matèria de seguretat. Aquestes monarquies veuen el debilitament de Hamàs i Hezbol·là com una oportunitat per als seus propis interessos, especialment contra la influència iraniana, tot i que es mantenen prudents davant un conflicte més ampli amb l’Iran. Per la seva banda, Egipte, preocupat per l’estabilitat regional, ha intentat bloquejar els moviments massius de palestins cap al Sinaí i té por de dur a terme accions que puguin augmentar la influència israeliana a la regió. També tem les ambicions territorials mostrades pels extremistes israelians, considerant el rearmament preventiu a la regió. En definitiva, les divisions i els interessos estratègics dels països àrabs limiten el seu suport concret als palestins i accentuen la fragmentació regional.

Catalunya, España, Europa

Enric Juliana La furia centralizadora

La tragèdia de la DANA a València ha reobert el debat sobre el model autonòmic a Espanya, mostrant les deficiències de gestió del govern regional valencià i la ineptitud del sistema polític en general. Les crítiques internacionals i la indignació local han evidenciat una manca de preparació i professionalitat dels responsables autonòmics, marcada per canvis constants de personal en llocs clau. La Generalitat Valenciana, governada pel PP i Vox, ha demostrat ser ineficient, agreujant la crisi humanitària. Mentrestant, el Govern central ha actuat de manera indirecta, supervisant a través de comitès d’emergència i enviant ministres, encara que sense assumir el ple control per por d’acusacions d’autoritarisme. Aquest context ha generat tensions entre forces polítiques, amb el PP buscant desviar responsabilitats cap al president Pedro Sánchez. La mala gestió i el clientelisme polític han alimentat un sentiment centralista creixent en la població, que exigeix ​​simplificar l’Estat. Aquesta tendència es combina amb un impuls a la recentralització des d’Europa on la competència global i la necessitat de grans projectes tecnològics exigeixen estats més concentrats i eficients. En aquest dilema entre centralització i federalisme, Espanya s’enfronta a reptes estructurals i polítics, agreujats per la polarització extrema que dificulta la cooperació entre administracions. La catàstrofe valenciana, amb les greus conseqüències humanes i materials, actua com a catalitzador d’un canvi polític i administratiu encara incert.

James Ball How Europe should deal with Trump

En aquest article l’autor afirma que una retirada nord-americana de l’OTAN desestabilitzaria l’aliança occidental i l’ordre internacional. També apunta que és probable que Trump retiri el compromís per la crisi climàtica i imposi aranzels generals a totes les importacions nord-americanes, fet que podria desencadenar una crisi econòmica global. A més, si la Xina aprofita per envair Taiwan es podria començar una guerra comercial catastròfica. Argumenta que Trump retorna quatre anys després amb menys autocontrol, buscant venjança contra els seus enemics sense que l’importin les conseqüències globals. Al seu parar, quan els populistes arriben al poder per segona vegada, ho fan amb la lliçó ben apresa. La primera vegada han de guanyar-se les elits polítiques, com va fer Trump rodejant-se de figures republicanes experimentades, tot i que no va durar gaire. En vuit anys, Trump ha modificat el Partit Republicà a la seva imatge i semblança. Ha erosionat les normes que podrien permetre que alts càrrecs del país l’aturin, i el Projecte 2025 assenta la base per deslegitimar l’administració pública i les altres institucions de l’estat, que ara corren el risc de ser objectiu dels seus atacs, inclosos els mitjans de comunicació i les universitats. Finalment, adverteix que la falta de preparació europea de cara a la tornada de Trump és preocupant. Durant el seu primer mandat, Europa va parlar de reforçar la seva defensa i formar les seves pròpies aliances, però poc va fer al respecte. Ara, el Regne Unit podria veure’s obligat a reorientar-se cap a Europa, perquè ja no pot assegurar la seva defensa i economia. Els populistes de tot el continent es veuran dinamitzats, i consideraran que ha arribat el moment per aprofitar l’ocasió. Conclou que si no es troben formes de contrarestar l’auge populista, la situació política global podria tornar-se molt perillosa.

Ruth Ferrero La Comunidad Política Europea, ¿primer paso para una verdadera Europa geopolítica?

En el context de les noves crisis que ha portat aquesta dècada (com la COVID-19 i la guerra a Ucraïna), des de la UE ha quedat palès la necessitat d’imprimir una nova velocitat a determinats processos de presa de decisions, els quals li permetin jugar un paper geopolític a l’esfera internacional i que vagin més enllà de la tradicional aproximació europea de poder tou com a eina d’influència. Per això, és imprescindible avançar cap a majors capacitats geopolítiques que possibilitin una veritable autonomia estratègica en àmbits com la seguretat i la defensa, ja que els nous reptes s’han d’enfrontar amb diferents estratègies i instruments. En aquest sentit, l’autora analitza el funcionament, la potencial institucionalització i les capacitats de la Comunitat Política Europea (CPE) com a organització impulsora de l’Europa geopolítica. La Comunitat Política Europea (CPE) va sorgir com un fòrum diplomàtic informal per abordar les conseqüències de la guerra a Ucraïna i fomentar el diàleg estratègic, integrant països candidats o propers a la Unió Europea (UE). Tot i que el seu objectiu declarat és promoure el diàleg polític, la cooperació i la seguretat, en el fons busca consolidar un front comú davant de Rússia. La CPE destaca per la seva flexibilitat i simplicitat, cosa que permet cooperació política sense la rigidesa d’altres organitzacions com la UE o l’OSCE. Tot i això, la seva creació respon a una emergència geopolítica, sent qüestionada com una eina temporal o una «sala d’espera» per als països aspirants a la UE. Aquest caràcter provisional genera tensions entre els participants, alguns dels quals tenen por que la CPE no ofereixi un propòsit clar o metes tangibles. Tot i els seus avantatges, la manca d’institucionalització formal i objectius definits exposa al fòrum desafiaments polítics i geopolítics. Per ara, ha servit principalment per mostrar unitat davant de Rússia i suport simbòlic a Ucraïna. Tot i això, enfronta crítiques per duplicar funcions d’altres organitzacions europees i per no tenir una estratègia concreta de seguretat i cooperació. El futur de la CPE depèn de la seva capacitat per superar el context inicial, definir les seves responsabilitats i evitar convertir-se en un espai redundant. Tot i que alguns proposen que actuï com un pont cap a l’ampliació de la UE, el seu èxit requereix resoldre tensions internes, establir metes clares i adaptar-se a un entorn geopolític en canvi constant.

Nicholas Vinocur The real winners of the US election: Europe’s populist right-wing wreckers

La victòria de Trump no només ha suposat un canvi de forces dins de la política nord-americana, sinó que també ho és per a Europa. Els populistes conservadors europeus que li són propers, com el primer ministre hongarès Viktor Orbán, esperen que la seva victòria reforci les seves posicions dins de la Unió Europea, en detriment de Brussel·les. Actualment, els populistes conservadors europeus es troben en un dels seus millors moments. Governen o formen part del govern en més de sis països europeus, com són Itàlia, Eslovàquia, Àustria, Països Baixos, i Hongria. A més a més, la presidència rotatòria de la UE actualment l’ostenta lHongria d’Orbán, amb la qual pot promoure la seva agenda política al si de la Unió. A la vegada, l’aliança franco-alemanya està molt debilitada per liderar l’oposició. A França es troben amb un govern fràgil i un dèficit preocupant, i a Alemanya amb un govern de coalició acaba d’enfonsar-se. En clau de política exterior, la victòria de Trump té dues grans conseqüències per a Europa. La primera és que malgrat les declaracions del president francès afirmant la necessitat de més unitat dins la Unió, molt probablement els països, de manera individual, es veuran incitats a buscar el favor de Washington en detriment dels altres. La segona serà la dificultat dels líders europeus per mantenir l’ajuda a Ucraïna. En definitiva, l’autor conclou que això deixa a Trump i els seus aliats europeus en una situació única per intentar redefinir Occident sota un prisma més conservadors i reaccionari. 

Tanit Koch Why the German coalition government has just collapsed

La política alemanya es troba en una situació complicada pels conflictes interns del govern de coalició format per tres partits amb corrents ideològics oposats. Mentre que l’SPD i els Verds demanaven una anul·lació del deute, Christian Lindner, ministre de finances i líder de l’FDP, assegurava que Olaf Scholz l’havia amenaçat perquè abandonés el càrrec. A més, Lindner proposava un gir econòmic radical amb la reducció de la despesa del benefici social i un canvi més lent en l’economia ecològica, la qual cosa suposaria que per segon any consecutiu Alemanya faria marxa enrere en el canvi ecològic i provocaria la suspensió de milers de llocs de feina, la fallida d’empreses i un creixement negatiu. Dins d’aquest context, la convocatòria d’eleccions anticipades pel 23 de febrer obren un panorama polític en el qual el clar favorit per ser el pròxim canceller és Friedrich Merz, de la CDU. En definitiva, l’autor argumenta que aquestes eleccions seran vitals per a tots els partits: l’FDP ha de comprovar si manté la confiança dels votants o si s’ha guanyat la reputació de vetar tot allò que es considerava com un sacrilegi econòmic; els Verds sembla que s’han tornat a encasellar com a un partit estrictament ecologista, mentre que l’SPD no té massa esperances de guanyar les eleccions, i només pot aspirar a ser el segon partit d’un nou govern de coalició liderat ara per la CDU. 

Democracia, diversidad y cultura

Timothy Snyder Freedom Is Not What We Think It Is

L’autor afirma que la llibertat no és només absència del mal. La llibertat és la presència del bé. És el valor suprem, la condició en què triem i combinem les coses bones i les portem al món i així deixem la nostra empremta única i personal. És una idea en positiu. Com diuen els conservadors, la virtut és una cosa real. Com diuen els progressistes, hi ha moltes virtuts, que cal estudiar i combinar. I, com sostenen els socialdemòcrates, hem de treballar plegats per crear unes estructures que ens permetin fer aquesta tasca. La llibertat assumeix cinc maneres, que connecten la filosofia amb la política. La primera, la sobirania, significa la capacitat dels nens per comprendre’s a si mateixos i comprendre el món. Diem que els Estats són sobirans, però una política que tingui la llibertat com a punt de partida requereix un govern que ajudi que les persones també ho siguin. La segona, la imprevisibilitat ens fa indisciplinats i inquiets. La tercera, la mobilitat, és la multiplicitat de camins que s’obre davant nostre a l’espai i el temps. La quarta, la realitat, és el que ens permet agafar-nos al món i canviar-ho. I la cinquena, la solidaritat, és la consciència que la llibertat ha de ser per a tothom. Per poder ser lliures, necessitem que el govern resolgui certs problemes. Un govern és l’únic capaç de parar a un invasor o acabar amb un monopoli. Però això és només el principi. Quan la gent té la sanitat garantida, està menys preocupada pel futur i té més llibertat per canviar de feina. Quan els nens poden anar a escola, els adults tenen més llibertat per organitzar-se la vida. Els nens que estudien es poden defensar de les mentides dels aspirants a tirans. Una persona lliure sap que no hi ha una única resposta per a tot ni una única història per a tothom. Per ser lliures hem de veure altres persones i, sobretot, ser capaços de veure’ns nosaltres mateixos. Si entenem la llibertat com correspon, si aprenem les lliçons degudes a les situacions extremes, podem associar la llibertat al govern.

Roger Cohen The Long Global Trail of Resentment Behind Trump’s Resurrection

En aquest article, l’autor argumenta que el final de la Guerra Freda, marcada pel col·lapse de la Unió Soviètica, va crear un món desorientat i mancat d’un clar conflicte binari. Aquest buit ha fomentat una creixent desil·lusió amb la democràcia liberal occidental a mesura que les desigualtats del capitalisme s’han aprofundit, les veritats compartides s’han erosionat i els líders autoritaris han guanyat atractiu. Rússia, imaginada durant un cert temps com un aliat occidental, ha tornar a ser un adversari, especialment sota Vladimir Putin. Quan es va produir la invasió d’Ucraïna per part de Rússia, l’escepticisme cap al liberalisme occidental ja s’havia estès, amb moviments i figures d’extrema dreta com Donald Trump fent-se ressò de les crítiques de Putin a la «decadència» occidental. El ressorgiment de Trump simbolitza una revolta contra les normes establertes, posant èmfasi en la força i el nacionalisme per sobre del multilateralisme. A nivell mundial, l’ordre posterior al 1945 sembla fracturat, amb potències en ascens com la Xina i els BRICS que desafien el domini occidental. La retòrica de Trump ressona a les societats que lluiten contra la desigualtat, la desil·lusió i els canvis accelerats, oferint solucions simplistes que exploten les pors i els greuges. En definitiva, el seu retorn al poder genera preocupacions sobre l’erosió de la democràcia liberal i l’estabilitat global, a mesura que les nacions naveguen per un món volàtil i fragmentat.

Francisco Mendes da Silva A esquerda está morta. Alguém terá de a ressuscitar

En aquest article, l’autor subratlla que és important no ignorar les conclusions que irradien de les eleccions nord-americanes a tota la política occidental. Després de la guerra civil en la qual van estar immerses les dretes durant l’última dècada, el retorn victoriós de Donald Trump confirma el domini inequívoc de la dreta il·liberal. La dreta del nativisme, de les guerres culturals, de la russofília, de l’erosió de l’OTAN, de la submissió de les institucions de l’estat de dret a l’arbitrarietat del poder executiu. Econòmicament, és la dreta del proteccionisme, dels aranzels duaners i de la desglobalització. L’anomenat dreta tradicional –la dreta que va construir una noció d’ordre públic basada en les idees de llibertat i limitació del poder polític– haurà de viure un temps a l’expectativa, davant la urgència de reorganitzar-se. Però, curiosament, l’elecció de Trump també dóna raó històrica a l’esquerra, en el sentit que valida la idea que la funció primordial de la política és respondre als ressentiments antielitistes i a les aspiracions de classe de la gent. Fa deu anys, durant la crisi financera, l’esquerra occidental estava obsessionada amb el tema de la desigualtat. Thomas Piketty va advertir que una austeritat excessiva portaria finalment a la crisi de confiança cap a la democràcia. La dècada següent va ser una extraordinària crònica de suïcidi. Els «ajustaments» van fer el seu camí. I l’esquerra, sense alternativa, va anar a la recerca de noves línies de divisió, que van trobar en el camp minat de les “teories crítiques”. Va substituir les categories de classe, comunitat i igualtat per la categoria única d'»identitat». Va substituir l’optimisme de la inevitabilitat històrica pel pessimisme de la culpa estructural d’Occident. Amb això, es va quedar sense res útil a dir i va deixar el camp lliure a la dreta, que avui disposa de les dues principals categories polítiques aspiracionals: la llibertat individual i la lluita de classes.

Economía, bienestar e igualdad

Daron Acemoglu Si dejamos que la IA la controlen unos pocos habremos perdido el rumbo

Daron Acemoglu, professor del MIT, ha guanyat el Premi Nobel d’Economia pels seus estudis sobre la desigualtat de la riquesa dels països. Afirma que un poder judicial independent i els drets de propietat ben aplicats són essencials per al progrés de les societats, tot i que la història encara afecta als resultats econòmics actuals. Al seu entendre, les institucions inclusives fomenten el benestar, mentre que les extractives provoquen l’estancament econòmic. En el seu llibre El pasillo estrecho (Planeta, 2019) es planteja per què continuen fracassant les democràcies actuals i afirma que moltes tecnologies amenacen a les institucions i a la prosperitat. Així mateix, en l’article Democracy Does Cause Growth assenyala que la democràcia produeix creixement ja que les institucions democràtiques inverteixen en l’educació i la formació dels treballadors i en sanitat, i ajuden a eliminar les distorsions com els monopolis, associats sovint amb règims dictatorials. També considera que la Intel·ligència Artificial pot suposar una gran amenaça per a la societat: dificulta la democràcia, augmenta la desigualtat i la tensió social, la polarització. Tanmateix, afirma que encara no hem perdut el rumb perquè les tecnologies es desenvolupin apropiadament, en comptes de ser controlades per companyies que les converteixen en eines en benefici propi. Una de les grans incògnites que planteja és perquè els països en vies de desenvolupament no han tingut un major creixement econòmic. Afirma que es deu a un fracàs polític, de mercat i econòmic. No obstant això, encara que les tecnologies tenen la capacitat d’augmentar la distància ja existent entre els països desenvolupats del nord i els països en vies de desenvolupament del sud, també poden suposar un canvi en el motor del creixement i un augment en la productivitat en aquests països, com ara Indonèsia, l’Índia o Mèxic. En definitiva, argumenta que és necessari repensar el mercat perquè un mercat sense regulació no funciona i cal repensar l’economia de mercat i repensar el futur de la prosperitat.

Anton Hemerijck & David Bokhorst Why social investment holds the key to delivering on the Draghi report

L’informe Draghi alerta de la situació precària de l’economia de la Unió Europea i subratlla la necessitat de dur a terme canvis importants. L’època de l’energia barata provinent de Rússia s’ha acabat, i Europa perd competitivitat respecte de la Xina i dels Estats Units. Per revertir tot això, l’informa proposa mobilitzar més 800.000 milions d’euros per invertir-los en el sector públic i privat, per així, reactivar la productivitat i la competitivitat europea. Tot i que aquest informe considera la relació positiva entre el creixement econòmic i les despeses en polítiques socials, l’autor considera que és ambigu sobre les propostes en matèria de polítiques socials. Per sortir d’aquesta situació crítica en la qual es troba la UE, i que s’intensificarà amb l’envelliment demogràfic, cal invertir correctament grans sumes de diners en polítiques socials. És imperatiu treure’s del cap que la despesa social només és despesa i que no ajuda a la competitivitat. Tot el contrari, països com Noruega i Dinamarca presenten un bon balanç econòmic, com també una gran inversió en polítiques socials. Per ajudar a sortir a la Unió Europea d’aquest impàs, caldrà invertir fortament en polítiques com salut, educació, criança, atur i polítiques d’envelliment. Ja que uns infants amb bona qualitat de vida i una bona educació, seran més productius en el futur i, per tant, aportaran major riquesa. Però perquè puguin tenir uns bons estàndards de vida durant la infància, els pares han de tenir, també, bones prestacions. Finalment, s’ha de tenir en compte que els fruits d’aquestes polítiques socials, només es començaran a veure a mitjà i llarg termini. Però la despesa social serà la peça clau pel futur de la competitivitat europea.

Sostenibilidad y cambio climático

Juan Laborda La dana y el cambio climático: entre la ciencia, la negligencia y los patriotas de hojalata

El text aborda les conseqüències del canvi climàtic i proposa una transició econòmica cap al decreixement, finançada per la Teoria Monetària Moderna (TMM).L’autor destaca que un informe recent publicat a la revista BioScience revela indicadors alarmants com l’escalfament rècord dels oceans, l’accelerada pèrdua de gel a l’Àrtic, i la desforestació, que agreugen els fenòmens climàtics extrems i les desigualtats socials. Denuncia que tot i els avenços en energies renovables, el consum de combustibles fòssils segueix en augment. Superar un escalfament de 2°C podria causar efectes irreversibles en ecosistemes, agricultura, aigua potable i salut. Davant d’això proposa seguir un model de decreixement per reduir el consum excessiu i prioritzar la sostenibilitat ecològica i social. En aquest sentit, assenyala que la TMM proposa que els estats amb sobirania monetària financin directament projectes sostenibles, com energies renovables, transport ecològic i reforestació, sense dependre del PIB ni d’impostos, a la vegada que també suggereix un pla d’ocupació garantit enfocat cap a projectes ambientals. Aquesta proposta de TMM per a una transició cap al decreixement no sols busca reduir l’impacte ecològic, sinó també crear una economia més equitativa que promogui la resiliència davant dels desafiaments climàtics actuals. Aquest enfocament permetria reconfigurar les economies modernes per adaptar-se a un món amb recursos finits, prioritzant el benestar social i ecològic per sobre del creixement econòmic continu.

Zoë Schlanger Trump Is Handing China a Golden Opportunity on Climate

L’article planteja que la Xina disposa ara d’una oportunitat única per situar-se com a capdavantera en la lluita pel canvi climàtic gràcies a la victòria de Donald Trump, negacionista de la crisi climàtica. La Xina, tot i ser el primer país que més contamina, és també el país que està liderant el desenvolupament i la instal·lació d’energies renovables, a diferència dels EUA, que és el segon país que més contamina i que està molt endarrerit en les energies verdes. Això situa a la Xina en una posició molt prometedora per liderar la transició ecològica. Davant la possibilitat de que els EUA es desentenguin de les accions per lluitar contra el canvi climàtic, la Xina podrà aprofitar aquest buit per augmentar el seu soft-power verd. Ja amb la primera presidència de Trump, ho va aprofitar per a convertir-se en el principal exportador de tecnologia verda arreu del món, i ara poden acabar de rematar la feina. Si la Xina decideix fer un pas més enllà en la lluita pel canvi climàtic, la imatge de la Xina com a país que, a diferència dels EUA, es compromet amb la transició ecològica li donarà molt prestigi internacional. A la vegada, també pot aprofitar aquesta influència per tancar pactes i estrènyer els vincles econòmics amb els principals actors compromesos amb la lluita contra el canvi climàtic, com per exemple la UE. En definitiva, la Xina pot aprofitar aquesta conjuntura per liderar la lluita pel canvi climàtic. Si ho fa, pot convertir-se en un actor amb una influència enorme, amb la qual cosa podrà decidir i dirigir com es durà a terme la transició ecològica.

Philippe Naccache & Eric Muraille COP29: l’espèce humaine prise au piège de son techno-solutionnisme?

La COP28 de Dubai va marcar un punt d’inflexió en focalitzar la lluita climàtica en una transició energètica finançada per tecnologies que redueixin les emissions de CO₂ i capten aquest gas, alhora que apuntava als objectius de l’Acord de París (+1,5 °C a +2 °C). Tanmateix, aquesta estratègia tecno-solucionista, centrada en el creixement econòmic, suscita inquietuds relacionades amb les “trampes evolutives”: solucions inicialment beneficioses que es tornen perjudicials davant el ràpid canvi. L’autor explica que el concepte de trampa evolutiva s’aplica a innovacions com els cotxes elèctrics, atès que la producció intensiva de materials crítics que necessiten agreuja la pressió sobre els ecosistemes. El model IPAT destaca les palanques a activar (població, riquesa, tecnologia) per reduir l’impacte ambiental, però cada opció té els seus límits. El control demogràfic té poca rellevància davant la caiguda de les taxes de fecunditat, mentre que la sobrietat col·lectiva, encara que racional, és impopular i difícil de conciliar amb les exigències del creixement econòmic. Les successives COP, en centrar-se en la tecnologia, corren el risc de mantenir una lògica de sobre consum i degradació ambiental. La crisi climàtica és el resultat d’una dinàmica competitiva entre grups humans que afavoreix la sobreexplotació dels recursos. Escapar d’aquestes trampes requeriria una cooperació internacional i una transformació cap a una economia sostenible i regulada globalment, però l’ordre competitiu actual complica aquesta transició. Així doncs, les COP han d’anar més enllà de les solucions tècniques i financeres per promoure una governança global orientada cap a polítiques climàtiques inclusives i sostenibles, mentre que la superació dels límits marcats per l’Acord de París sembla imminent i els seus efectes potencialment irreversibles.

Ana Somavilla et al. Las pérdidas por el cambio climático en la UE se disparan un 162% en una década

Entre el 1980 i el 2023, els països de la UE van destinar més de 738.000 milions d’euros a desastres naturals, amb pèrdues de 44.000 milions només el 2023 a causa de fenòmens climàtics. A l’última dècada, les pèrdues van assolir la xifra de 297.730 milions d’euros, un increment del 162% respecte a la dècada anterior. Espanya, amb 40.500 milions en pèrdues entre el 2003 i el 2023, ocupa el quart lloc, darrere d’Alemanya, Itàlia i França. El Fons de Solidaritat de la UE (FES), creat el 2002, és crucial per afrontar catàstrofes. El 2024, va assignar 1.028,54 milions d’euros per a desastres ocorreguts el 2023, inclosos 101,5 milions a Grècia i 5,2 milions a Àustria. Des del 2002, Espanya ha rebut 96,3 milions del FES, mentre que Itàlia ha estat un dels principals beneficiaris, especialment després de terratrèmols i inundacions. Per mitigar riscos, la UE fomenta mesures preventives i projectes d’adaptació. Així per exemple, Itàlia va construir infraestructures com ara preses temporals amb fons europeus. Grècia i Àustria també han reforçat la protecció contra inundacions mitjançant obres finançades amb recursos regionals, nacionals i europeus. Polònia, després de les inundacions del 1997, ha invertit en projectes com l’embassament de Racibórz, finançat amb suport europeu i del Banc Mundial. Tot i que el FES és vital, la seva lentitud genera crítiques. Experts assenyalen que els processos d’aprovació i justificació d’inversions són complexos, cosa que dificulta una resposta àgil. Tot i això, amb l’augment de catàstrofes derivades del canvi climàtic, el seu paper continua sent essencial per a la recuperació i rehabilitació d’infraestructures.

Bola Ahmed Tinubu Africa shows why debt relief should be on the table at COP29

L’article analitza els reptes entrellaçats de la vulnerabilitat climàtica i el deute insostenible als quals s’enfronten els països africans, posant èmfasi en la necessitat urgent d’un alleujament coordinat del deute per abordar aquests problemes amb eficàcia. Els punts clau inclouen: Tot i que només contribueix amb el 3% de les emissions globals, Àfrica pateix de manera desproporcionada els impactes del canvi climàtic. Molts països han de fer front a càrregues de deute insostenibles, agreujades per l’augment dels tipus d’interès, la fortalesa del dòlar i la reducció dels ingressos de crisis globals deguts a crisis con les de la COVID-19 i la guerra d’Ucraïna. D’altra banda, els fluxos actuals de finançament climàtic són inadequats per satisfer les necessitats anuals d’adaptació ecològica d’Àfrica xifrats en 227.000 milions de dòlars. L’ajuda climàtica sovint es presenta com a préstecs, augmentant la càrrega del deute, mentre que els fons es desvien cap a la reducció d’emissions en lloc de la construcció de la resiliència. El deute africà es basa de manera desproporcionada en monedes estrangeres i els costos dels préstecs són més elevats que els dels països desenvolupats. Això fa que el desenvolupament sostenible i l’adaptació al clima siguin extremadament difícils d’endegar sense reformes estructurals. A parer de l’autor, l’alleujament del deute, com l’exitosa Iniciativa de suspensió del servei del deute del G20 durant la pandèmia, podria oferir un espai fiscal immediat als països africans per afrontar els reptes climàtics. Finalment, destaca que la resolució de la crisi del deute d’Àfrica és d’interès global, atès el paper crític del continent en el subministrament de minerals per a la transició energètica. Sense això, els impagaments podrien desestabilitzar les economies, interrompre les inversions i frenar el progrés dels objectius climàtics globals. Per consegüent, abordar la crisi del deute d’Àfrica no només és un imperatiu moral sinó també una necessitat estratègica per al clima global i l’estabilitat econòmica.

Innovación, ciencia y tecnología

The Economist Why open-source AI models are good for the world

La irrupció de la IA ho està revolucionant tot. D’ençà les seves primeres aparicions, hi ha hagut reaccions de tota mena. Des de que suposaven un perill i se les havia de limitar el màxim possible, fins que la IA venia a solucionar tots els nostres problemes. Un dels principals debats és si les IA han de ser de codi obert o no. Una IA de codi obert vol dir que tothom la pot utilitzar per a qualsevol propòsit sense cap mena de limitació. És a dir, un la pot estudiar, modificar, i compartir els codis i funcionament d’una IA sense cap mena de restricció. Molts critiquen aquesta idea i afirmen que la IA s’ha de regular perquè no es pugui utilitzar lliurement per part de tothom. Els principals arguments són que la utilització maliciosa de la IA es podria comportar grans perjudicis per la humanitat, com ara el terrorisme, atacs cibernètics, etc. Però també han sorgit veus contràries, donant suport a la IA de codi obert. Una d’aquestes veus és el director de META, Mark Zuckerberg, el qual ha afirmat que una IA de codi obert reportaria més beneficis que no pas perjudicis. És més, ha afirmat que una IA de codi obert ajudaria a desenvolupar codis millors i més potents, permetria l’aparició d’IA més potent que beneficiaria més als defensors que no pas als agressors. També, aquesta postura alerta que si les IA són una tecnologia amb tanta força i poder, és important que es mantinguin d’accés lliure i no es concentrin en un grapat d’empreses amb seu a Califòrnia, les quals tindrien l’oligopoli d’aquesta tecnologia puntera.

Gabriel Jaraba No és la intel·ligència artificial, és l’estupidesa i l’egoisme

L’apropiació corporativa d’Internet i la polarització de la comunicació són un gran problema democràtic que necessita un desenvolupament social, però l’autor denuncia que la possibilitat d’una evolució democràtica i progressista ens ha estat arrabassada. Fa 20 anys, les persones que van apostar per Internet van creure que permetria l’evolució cap a una comunicació multipolar estructurada en xarxa que afavorís un policentrisme comunicacional, creant així un periodisme ciutadà. Però, de fet, considera que com a conseqüència del capitalisme monopolista que determina el panorama comunicacional global, Internet és cada vegada més avorrida. L’homogeneïtzació general exclou la innovació i la xarxa s’ha assimilat als mitjans massius convencionals. La previsibilitat i la rutina són signes del transcurs regressiu del qual continua sent el gran mitjà de comunicació global. Els mitjans massius serveixen els interessos de les subvencions en comptes dels ciutadans, convertint-se en una premsa de partit que ha suposat no només un estancament de la competició i una degradació dels nous mitjans web, sinó que també una pèrdua notable de l’audiència, com ara els joves. Els joves presenten una absència de consciència democràtica, ja que no atenen els mitjans pensats per a una altra gent i un altre món. D’altra banda, Internet també ha renunciat a les claus del periodisme avançat, com ara la jerarquització informativa, i ha retrocedit a temps anteriors al desenvolupament de la tipografia a la premsa impresa. Jaraba conclou que ens trobem en un moment crucial, ja que, tot i que sense periodisme no hi ha democràcia, no sabem si podrà sobreviure a les actuals tendències sociopolítiques i tecnoeconòmiques, però el que si sabem és que la societat civilitzada està en risc i depèn del periodisme i la informació democràtica.

back to top