I D E E S

Idees d’actualitat – El retorno de Trump: ¿peligra la democracia?
07 noviembre 2024

Cuatro años después de liderar una insurrección fallida y contrariamente a lo que pronosticaban las encuestas, Donald Trump ha sido nuevamente elegido presidente de los Estados Unidos por un amplio margen y ha obtenido una victoria abrumadora, no solo en el Colegio Electoral (ha salido vencedor en todos los estados indecisos), sino que también ha ganado el voto popular (la primera vez que lo consigue un candidato republicano desde George W. Bush en 2004). Ha mejorado su resultado de 2020 en todo el país, incluso allí donde no ha ganado, mientras que Kamala Harris ha tenido un rendimiento inferior en comparación con Biden en bastiones demócratas.

A falta de más datos y a la espera de un análisis más detallado, todo parece indicar que el electorado que se tenía que movilizar —lo que se conoce como «coalición Obama», formado por mujeres, jóvenes diplomados y hombres afroamericanos y latinos — no lo ha hecho, especialmente en los estados en los que era indispensable que lo hiciera: Michigan, Wisconsin, Pensilvania y Georgia, todos ellos ganados por Trump. Es más, se esperaba que tuviera lugar una gran movilización femenina, pero no ha sido así: si en 2020 el 57 % de las mujeres votaron por los demócratas, en el 2024 solo lo han hecho un 54 %. Lo mismo ocurre con los latinos: en 2020 un 66 % votaron por los demócratas, este año solo un 53 %. Las predicciones de participación final se sitúan alrededor de los 152 millones votantes, lo que supondría un descenso respecto a los 158 millones que votaron en 2020, una baja en la participación que ha perjudicado especialmente a los demócratas.

También ha influido el hecho de que la principal virtud de Harris era no ser Joe Biden, pero en los escasos cuatro meses que ha tenido para hacer campaña la vicepresidenta no ha conseguido deshacerse de su sombra, especialmente en cuanto a los indicadores económicos negativos. No tanto por lo que hace a la macroeconomía, que ha ido muy bien, sino en lo que tiene que ver con el bolsillo de la gente. Cuando Trump preguntaba con quién estaba mejor la economía, un 65 % de los votantes aseguraban que, claramente, con él. Parece que algunas de las propuestas planteadas por Trump durante la campaña hayan atraído a los electores: la imposición de aranceles a los productos de importación, las penalizaciones a las empresas que quieran deslocalizar su producción, el aumento de las inversiones en la industria pesada y extractiva norteamericana… No se sabe si cumplirá sus promesas, pero de todos modos la ciudadanía sí que ha tenido la sensación de que quien no las cumplió fue el gobierno de Biden.

Asimismo, cuatro años de legislatura demócrata no han disminuido el enfado y el cansancio de una buena parte de la sociedad con la política, siendo el voto hacia Trump una forma de mostrar su inconformismo y su decepción. Por supuesto, esto no significa que sus votantes estén de acuerdo en todo lo que plantea el presidente electo, pero la ira y la desconfianza hacia la política tradicional han sido más importantes a la hora de decidir el voto, aunque ya hacía tiempo que la tendencia es votar contra quien esté en el gobierno, sea el partido que sea.

Seguramente también hayan influido las guerras culturales que monopolizan buena parte de la agenda política de las democracias occidentales y que conllevan que cada vez más ciudadanos consideren que hace falta una contrarreforma conservadora, debido a que la situación se ha ido de las manos. La victoria de Trump muestra el éxito que ha tenido la extrema derecha al dedicar sus esfuerzos en lograr la hegemonía. Gramsci ya señaló la importancia de la hegemonía cultural para conquistar y mantener el poder, y no es casualidad que la ultraderecha lo lea con atención. Mediante el control no solo de amplios sectores de la sociedad, sino también de una parte considerable de los medios de comunicación y de las redes sociales, la derecha radical ha conseguido situar sus «intelectuales orgánicos» en los ámbitos de la persuasión donde se forman las ideas-imágenes-lenguajes-gestos-actuaciones que permiten ejercer su influencia sobre la opinión pública.

Finalmente, también ha hecho una contribución decisiva a la victoria del republicano el Partido Demócrata, que ha tenido casi una década para convencer a los votantes de un hecho que parece evidente: Donald Trump es un individuo narcisista, inestable, radical y autoritario. Sus ideas policías son, en el mejor de los casos, plutocráticas, y en el peor, xenófobas. Sin embargo, la estrategia consistente en hacer de las elecciones presidenciales un referéndum sobre Donald Trump ha fracasado, seguramente lastrada por la figura impopular del presidente Joe Biden.

Los resultados de las elecciones revelan que los éxitos en materia legislativa, su buena gestión de la inflación, la recuperación económica tras la pandemia y el refuerzo de la OTAN no han sido tenidos en cuenta por los votantes, ya sea porque se trata de temas que no interesan a la mayoría de la población o porque la creciente incapacidad de Biden para comunicarse eficazmente dificultó la presentación clara de su buen legado. Estas elecciones son por consiguiente un recordatorio de la debilidad actual del Partido Demócrata: a pesar de una presidencia fallida, una pandemia, una insurrección, decenas de juicios pendientes y un veredicto de culpabilidad del cual se conocerá la condena en diciembre, decenas de millones de votantes siguen considerando a Trump como un líder creíble.

Ahora, con el Senado y probablemente el Congreso controlados por los republicanos, Trump dispondrá de todos los instrumentos para remodelar el poder judicial federal, consolidar todavía más el cambio hacia la derecha del Tribunal Supremo y tomar medidas ejecutivas sobre la política interna, aunque también puede cambiar la forma en la que los Estados Unidos se comprometen con el resto del mundo y, desde nuestra perspectiva, con Europa. Es significativo que el presidente francés Emmanuel Macron haya llamado inmediatamente al canciller alemán Olaf Scholz para discutir sobre cómo deben trabajar para consolidar una Europa más unida y más soberana en este nuevo contexto. En efecto, la elección de Donald Trump supone un cambio respecto la estructura de seguridad europea, además del impacto que puede tener la imposición de un arancel mínimo del 10 % a los productos procedentes de la zona euro, y el retorno a una política negacionista por lo que respecta al cambio climático, entre otros. No es ocioso que algunos funcionarios europeos ya comentaban antes de las elecciones que el retorno de Trump a la Casa Blanca podría ser el revulsivo que necesita la Unión Europea por reforzarse en materia de seguridad y defensa, y fortalecer su unión como, por ejemplo, cuando la pandemia o cuando la crisis energética provocada por la guerra en Ucrania.

Con la victoria de Trump, los Estados Unidos se integran en el club del autoritarismo, del populismo ultraconservador, de los gobiernos fuertes y amorales de la extrema derecha. Desde la pandemia, los movimientos de derecha radical han ido desplazando del poder a las fuerzas políticas que no han sabido resolver la desigualdad, o las grandes dificultades que padecen muchas personas en las economías avanzadas para vivir de su sueldo. Por este motivo, los norteamericanos han vuelto a dar el poder a Trump, pero también porque los conservadores, sobre todo los hombres blancos, aunque también los hispanos y los afroamericanos, se han rebelado contra el elitismo progresista que, a su entender, menosprecia su estatuto social, cultural y económico.

Estas elecciones no solo determinarán qué modelo de sociedad prefieren los ciudadanos norteamericanos, sino que también suponen un momento crucial para la supervivencia de los valores que han definido durante mucho tiempo a los Estados Unidos: el compromiso con la libertad, el respeto por el Estado de derecho y la convicción de que el pluralismo son pilares fundamentales de la sociedad. Si estos valores no resisten, el orden político, económico y moral —que, con todos los defectos y contradicciones, han impulsado el progreso desde la II Guerra Mundial — corren el riesgo de hundirse tanto en los Estados Unidos como en gran parte del mundo, para satisfacción de los líderes autoritarios e iliberales.


Fotografía: Flickr/Ted Eytan. CC BY-SA 2.0.

Noa Redondo, Ariadna Coca y David Jiménez, estudiantes en prácticas en el CETC, han participado en este número de Idees d’actualitat.

more/less text

Política internacional y globalización

Thant Myint-U Can the United Nations Be Saved?

La recerca d’un arranjament de les Nacions Unides és pràcticament tan antiga com la mateixa organització. El nou sistema de la ONU estava destinat a fomentar la cooperació internacional en l’economia, la salut pública, l’agricultura i l’educació. Al principi, l’ONU va ser concebuda com una aliança militar, objectiu que es va tornar impossible amb la Guerra Freda. No obstant, l’organització va sobreviure i es va revitalitzar, amb nous objectius que els fundadors no podien imaginar. El jurista nord-americà Richard Falk i l’ex diplomàtic alemany Hans von Sponeck tenen clar que voldrien veure l’ONU molt més enfortida. A Liberating the United Nations (Stanford University Press, 2024) defensen la necessitat d’una organització que pugui fer front de forma eficaç a la gran quantitat de reptes actuals. Denuncien l’estat actual disfuncional de l’ONU, sostenint que l’organisme és més necessari que mai, però que és menys rellevant que en qualsevol altre moment des de la seva creació. També critiquen el realisme polític, que obstaculitza l’avenç de l’ONU, i proposen un moviment transnacional progressista per encarar els reptes globals. Tot i que reconeixen els èxits de l’organització, emfatitzen la necessitat de reformar el Consell de Seguretat, que només dominen cinc potències.

Peter Baker ‘Trump’s America’: Comeback Victory Signals a Different Kind of Country

L’article reflexiona sobre el sorprenent retorn de Donald Trump, que marca un canvi significatiu en la política nord-americana. Tot i ser vista com una anomalia per molts en l’establishment polític, la victòria de Trump revela un descontentament popular molt arrelat i una frustració amb les elits. El seu atractiu, impulsat per la resistència als canvis culturals i demogràfics, va ressonar amb els votants que se sentien alienats. L’autor també suggereix que els fracassos de l’administració Biden-Harris per unir el país i abordar aquests problemes han contribuït al ressorgiment de Trump. La seva victòria, després de polèmiques i anades als tribunals, subratlla la seva influència i la voluntat dels ciutadans de passar per alt el seu historial turbulent. La seva retòrica, sovint divisòria i dirigida a les minories i als immigrants, no ha alienat la seva base, sinó que ha alimentat la seva narrativa de victimisme contra un sistema «corrupte». Per a alguns nord-americans, l’enfocament d’home fort de Trump es fa ressò d’una tendència històrica a recórrer a aquestes figures en temps de crisi. La seva victòria també suggereix una polarització contínua, especialment pel que fa a les línies de gènere, amb Trump apel·lant als votants masculins mentre que la seva el oponent era recolzada principalment per dones. L’autor conclou pronosticant una presidència de Trump centrada a consolidar el poder, atacar l’oposició dins del govern i desafiar les normes establertes, que solidificarien la influència de Trump en la política nord-americana durant un període prolongat de 12 anys, tant llarga com la influència exercida per Franklin D. Roosevelt i Ronald Reagan, la qual cosa significaria que l’Amèrica de Trump és quelcom de ben arrelat.

Alex Shephard How the Democrats Lost the Election

Els conflictes al Pròxim Orient, sobretot la rivalitat entre Aràbia Saudita i Iran, poden canviar l’ordre polític, l’estabilitat i la prosperitat mundial. Mentre que Aràbia Saudita busca a través de la Vision 2030 modernitzar el país, reduir la dependència del petroli i aliar-se amb els EUA, Iran, encara a la Vision 1979,  busca resistir a Occident i promoure una teocràcia. Tots dos s’enfronten a desafiaments interns significatius: la situació econòmica i ideològica de l’Iran i la insatisfacció de la població conservadora d’Aràbia Saudita. Les visions reflecteixen la rivalitat ideològica entre els líders. En termes de llibertat social, Iran ha experimentat un retrocés en els drets de les dones, mentre que Aràbia Saudita atrau artistes internacionals i turistes per consolidar una imatge d’obertura mundial Així mateix, questes estratègies han tingut un impacte en l’economia. Per una banda, Aràbia Saudita ha utilitzat la producció d’energia per impulsar una economia més rica, tenint més del doble del PIB, només un 2% d’inflació i 20 vegades més reserves de divises que l’Iran. Per l’altra banda, la Vision 1979 ha tingut conseqüències negatives a causa de, per exemple, l’hostilitat cap a Occident, que ha reduït dràsticament les exportacions de gas natural i petroli, i l’emigració de més de 150.000 joves intel·lectuals iranians per ser considerats una amenaça als ideals del país. Amb tot, el futur de les visions depèn dels seus líders:  Bin Salman és conscient dels perills de ser líder d’un govern absolut tan jove i Khamenei, de 85 anys, pateix pel futur del lideratge, perquè Motjaba Khamenei, el seu fill, té una visió més progressista pel país, més propera a la de Bin Salman. El que si és segur és que l’èxit o el fracàs de les visions tindrà repercussions mundials: el fracàs de la Vision 2030 podria deixar el país sota el control dels islamistes més conservadors, mentre que el fracàs de la Vision 1979 obriria les portes de la nació i podria formar part del G-20.

Jim Newell We Are, Officially, Doing This Again

Després de setmanes de bombardejos israelians, creix la por d’un ressorgiment de la violència al Líban, un país greument afectat per crisis econòmiques i polítiques. La comunitat xiïta, la base del suport a Hezbol·là i la facció més poderosa del Parlament, és la més afectada. Actualment, ja hi ha centenars de milers de libanesos desplaçats, la majoria xiïtes, i busquen refugi arreu del país. La segregació territorial per línies religioses genera preocupació sobre possibles tensions sectàries, i ja s’observen signes de fractura social que podrien desencadenar una escalada de violència. Si la guerra continua, es tem que les faccions anti-Hezbol·là ataquin obertament les comunitats xiïtes i que Israel ataqui per aire més zones del país. De fet, podria ser que la violència al Líban fos aprofitada per Israel i Síria per agreujar les tensions, i el primer ministre israelià ha instat als libanesos a lliurar-se de Hezbol·là. Això planteja un dilema pel Líban: afrontar el mateix destí que Gaza o caure de nou en una guerra civil. Tot i que el parlament segueix dividit entre els pro i anti Hezbol·là, la guerra ha unit moltes comunitats al voltant de la causa de Palestina, tot i que persisteixen les tensions perquè es senten impotents davant la situació. El discurs sobre la unitat nacional contra l’agressió israeliana oculta les profundes divisions davant Hezbol·là. Si el la milícia xiïta aconsegueix sobreviure és probable que surti enfortida. Una campanya prolongada d’Israel beneficiarà a Hezbol·là políticament, i reforçarà la seva legitimitat com a resistència. Una derrota decisiva podria crear un buit de poder i desestabilitzar el país. A mesura que la guerra avança i els costos augmenten, persisteix la incertesa sobre quant temps els ciutadans seguiran recolzant Hezbol·là i fins a on està disposat a arribar Israel en la seva lluita contra la milícia.

Roger Senserrich El misterio de los votantes de Trump

Les operacions en curs d’Israel al nord de Gaza han implicat forts combats, baixes importants entre els milicians de Hamàs i grans confiscacions d’armes. Tanmateix, els informes indiquen danys greus al personal mèdic, pacients i instal·lacions dels hospitals, amb detencions de personal i destrucció d’equips crítics. La crisi humanitària s’està aprofundint a Gaza, amb una escassetat crítica d’aliments, medicaments i recursos financers a mesura que s’acosta l’hivern. La distribució de l’ajuda és complexa a causa de reptes logístics i polítics. Les discussions entre funcionaris israelians i egipcis proposen reobrir el pas de Rafah sota la supervisió de l’ONU, però la implementació segueix sent incerta. També hi ha reptes per assegurar i distribuir l’ajuda sense interferències de Hamàs, i una empresa israeliana va proposar gestionar la distribució, tot i que no s’ha arribat a un acord formal. Israel s’enfronta a reptes estratègics i ètics addicionals a mesura que avança cap a la gestió de les necessitats civils de Gaza, que podrien incloure la reconstrucció d’infraestructures i l’establiment de sistemes de govern, una ocupació potencialment perllongada amb costos financers, militars i de relacions públiques importants. Sense un pla polític clar, és difícil assegurar una estabilitat i una cooperació duradores amb les autoritats palestines.

Karim Sadjadpour The New Battle for the Middle East

En aquest conversa entre l’autora i Matthew Brazil es posa de manifest l’estratègia global d’intel·ligència global expansiva de la Xina, posant èmfasi en les estratègies d’espionatge i influència. Els objectius d’intel·ligència de la Xina prioritzen l’adquisició de tecnologies militars, de doble ús i comercials, sovint a través d’associacions corporatives impulsades per l’estat, orientades cap a la informació sensible sobre la defensa, la tecnologia, els dissidents i les posicions polítiques internacionals dels EUA. La integració d’estratègies de fusió militar-civil (MCF) facilita l’intercanvi de recursos i dades entre els sectors militar i civil, tal com es veu en col·laboracions com el Programa Mil Talents. Els esforços de pirateria de la Xina, originats en unitats de l’exèrcit i posteriorment expandits als contractistes de la seguretat de l’Estat, inclouen l’objectiu de les bases de dades del govern dels EUA i els sistemes d’informació comercial. Finalment, la conclusió és que aquestes estratègies d’intel·ligència suposen una amenaça important per a les indústries occidentals i la seguretat nacional, i exigeix ​​una resposta millorada amb recursos per a la formació lingüística i cultural especialitzada en els sectors de seguretat als Estats Units.

Sebastian Shehadi The haunting spectre of another Lebanese civil war

Ucraïna està retrocedint en tots els fronts, fins i tot a la província russa de Kursk. A més de tot el territori que estan perdent i que s’espera que perdin, s’estan quedant sense soldats. Aquesta no és una guerra territorial, sinó de desgast, i l’únic recurs que importa són, precisament, els soldats. Ucraïna té molts problemes de reclutament, agreujats per la baixa moral, la deserció i l’evasió del servei militar. A més, degut al descens de la natalitat al país durant els anys 2000 el contingent de població d’entre 15 i 25 anys és molts escàs, fet pel qual no es poden permetre mobilitzar i perdre aquest segment. En aquestes condicions l’autor adverteix que la victòria sembla impossible. Els objectius de guerra maximalista d’Ucraïna no s’aconseguiran, i al seu entendre això també és culpa d’Occident que s’ha de tornar a plantejar dues preguntes: si existeix un perspectiva raonable d’èxit i si el potencial benefici és proporcional al cost. No obstant, Occident no ha definit què es considera èxit. Si s’hagués definit els seus objectius i límits, s’hauria pogut començar una estratègia. Es necessita una resposta sobre què seria un acord acceptable, si és factible i que s’actuï en conseqüència. Es podrien començar acceptant que Crimea, Donetsk i Lugansk s’han perdut, i que s’ha de planejar una Ucraïna de postguerra que necessitarà molta ajuda. L’autor conclou que ha arribat el moment que l’OTAN treballi per a garantir un final viable per aquesta guerra, i que posi en marxa una estratègia pragmàtica per enfrontar-se a Rússia la pròxima dècada.

Zvi Bar'el With No Strategy to Deal With Gaza's Humanitarian Crisis, Israel Is Pushed Toward Occupation

En aquest article l’autor argumenta que Occident solia assumir que els països en desenvolupament adoptarien els seus valors, però actualment ha d’admetre que el Sud Global té una perspectiva pròpia. Considera, però, que tot i que aquesta idea d’un bloc cohesionat simplifica les polítiques internacionals, resulta enganyosa, ja que països de l’Àsia, l’Àfrica i l’Amèrica Llatina tenen interessos i postures diverses. Malgrat alguns objectius comuns, com la reforma del sistema financer, existeixen profundes divisions internes i tensions sobre temes de gènere, drets humans, i lideratge dins del grup, que es fan evidents al G-77 i al Moviment de Països No Alineats. Líders de països com Brasil, Índia i Xina busquen encapçalar el Sud Global en fòrums com els BRICS i el G-20, però sovint prioritzen els seus interessos nacionals sobre la solidaritat grupal. Aquesta rivalitat i la realpolitik dificulten que sorgeixi un lideratge únic, i sovint els interessos de potències mitjanes i grans difereixen dels països més petits i pobres. L’autor afirma que Occident hauria d’evitar veure el Sud Global com un bloc homogeni i prestar més atenció a la diversitat interna i a les necessitats individuals de cada país, abordant qüestions com el deute, el canvi climàtic i la seguretat alimentària, en lloc de centrar-se en aliances superficials amb uns quants països, i conclou que la cooperació sincera i multilateral és crucial per resoldre aquests problemes.

Mercy A. Kuo Understanding China’s Intelligence Strategy

El suïcidi és un greu problema de salut pública que afecta les comunitats indígenes del Brasil de manera alarmant. Tot i una disminució global del 36% en les taxes de suïcidi entre 2000 i 2019, el Brasil ara experimenta un increment del 43% de casos. Un estudi de la Fundació Oswaldo Cruz (Fiocruz) revela que la població indígena al Brasil, que supera els 1,7 milions, presenta taxes d’autolesions i suïcidi notablement més altes que la mitjana, especialment a l’Amazònia. Els alts índexs de suïcidi en aquestes comunitats són conseqüència de problemes complexos i entrellaçats, incloent-hi conflictes territorials, expansió d’indústries com l’agroindústria, la mineria i la tala, així com desigualtats socioeconòmiques i discriminació. Aquests factors, juntament amb la degradació ambiental, obliguen els indígenes a abandonar les seves terres i a enfrontar-se a desafiaments urbans, com ara manca d’ocupació i accés inadequat a serveis de salut mental. D’altra banda, els nivells crítics de mercuri en zones com el riu Mucajaí afecten greument la salut dels yanomamis i reflecteixen els efectes de la mineria il·legal. Aquesta situació agreuja les taxes de depressió i suïcidi, especialment en joves indígenes. Davant d’això, experts de Fiocruz i altres organitzacions subratllen la necessitat de polítiques permanents que protegeixin els drets i els territoris indígenes, així com programes de suport econòmic i educatiu. Això requereix la participació activa del govern i el respecte a l’autonomia cultural indígena per reduir les taxes de suïcidi i promoure el benestar mental en aquestes comunitats vulnerables.

Frank Ledwidge Ukraine cannot defeat Russia – the best the west can do is help Kyiv plan for a secure post-war future

Ucraïna està retrocedint en tots els fronts, fins i tot a la província russa de Kursk. A més de tot el territori que estan perdent i que s’espera que perdin, s’estan quedant sense soldats. Aquesta no és una guerra territorial, sinó de desgast, i l’únic recurs que importa són, precisament, els soldats. Ucraïna té molts problemes de reclutament, agreujats per la baixa moral, la deserció i l’evasió del servei militar. A més, degut al descens de la natalitat al país durant els anys 2000 el contingent de població d’entre 15 i 25 anys és molts escàs, fet pel qual no es poden permetre mobilitzar i perdre aquest segment. En aquestes condicions l’autor adverteix que la victòria sembla impossible. Els objectius de guerra maximalista d’Ucraïna no s’aconseguiran, i al seu entendre això també és culpa d’Occident que s’ha de tornar a plantejar dues preguntes: si existeix un perspectiva raonable d’èxit i si el potencial benefici és proporcional al cost. No obstant, Occident no ha definit què es considera èxit. Si s’hagués definit els seus objectius i límits, s’hauria pogut començar una estratègia. Es necessita una resposta sobre què seria un acord acceptable, si és factible i que s’actuï en conseqüència. Es podrien començar acceptant que Crimea, Donetsk i Lugansk s’han perdut, i que s’ha de planejar una Ucraïna de postguerra que necessitarà molta ajuda. L’autor conclou que ha arribat el moment que l’OTAN treballi per a garantir un final viable per aquesta guerra, i que posi en marxa una estratègia pragmàtica per enfrontar-se a Rússia la pròxima dècada.

Comfort Ero En lo que Occidente se equivoca sobre el resto

En aquest article l’autor argumenta que Occident solia assumir que els països en desenvolupament adoptarien els seus valors, però actualment ha d’admetre que el Sud Global té una perspectiva pròpia. Considera, però, que tot i que aquesta idea d’un bloc cohesionat simplifica les polítiques internacionals, resulta enganyosa, ja que països de l’Àsia, l’Àfrica i l’Amèrica Llatina tenen interessos i postures diverses. Malgrat alguns objectius comuns, com la reforma del sistema financer, existeixen profundes divisions internes i tensions sobre temes de gènere, drets humans, i lideratge dins del grup, que es fan evidents al G-77 i al Moviment de Països No Alineats. Líders de països com Brasil, Índia i Xina busquen encapçalar el Sud Global en fòrums com els BRICS i el G-20, però sovint prioritzen els seus interessos nacionals sobre la solidaritat grupal. Aquesta rivalitat i la realpolitik dificulten que sorgeixi un lideratge únic, i sovint els interessos de potències mitjanes i grans difereixen dels països més petits i pobres. L’autor afirma que Occident hauria d’evitar veure el Sud Global com un bloc homogeni i prestar més atenció a la diversitat interna i a les necessitats individuals de cada país, abordant qüestions com el deute, el canvi climàtic i la seguretat alimentària, en lloc de centrar-se en aliances superficials amb uns quants països, i conclou que la cooperació sincera i multilateral és crucial per resoldre aquests problemes.

Mônica Piccinini La violencia y el aumento de los suicidios marcan la crisis indígena en Brasil

El suïcidi és un greu problema de salut pública que afecta les comunitats indígenes del Brasil de manera alarmant. Tot i una disminució global del 36% en les taxes de suïcidi entre 2000 i 2019, el Brasil ara experimenta un increment del 43% de casos. Un estudi de la Fundació Oswaldo Cruz (Fiocruz) revela que la població indígena al Brasil, que supera els 1,7 milions, presenta taxes d’autolesions i suïcidi notablement més altes que la mitjana, especialment a l’Amazònia. Els alts índexs de suïcidi en aquestes comunitats són conseqüència de problemes complexos i entrellaçats, incloent-hi conflictes territorials, expansió d’indústries com l’agroindústria, la mineria i la tala, així com desigualtats socioeconòmiques i discriminació. Aquests factors, juntament amb la degradació ambiental, obliguen els indígenes a abandonar les seves terres i a enfrontar-se a desafiaments urbans, com ara manca d’ocupació i accés inadequat a serveis de salut mental. D’altra banda, els nivells crítics de mercuri en zones com el riu Mucajaí afecten greument la salut dels yanomamis i reflecteixen els efectes de la mineria il·legal. Aquesta situació agreuja les taxes de depressió i suïcidi, especialment en joves indígenes. Davant d’això, experts de Fiocruz i altres organitzacions subratllen la necessitat de polítiques permanents que protegeixin els drets i els territoris indígenes, així com programes de suport econòmic i educatiu. Això requereix la participació activa del govern i el respecte a l’autonomia cultural indígena per reduir les taxes de suïcidi i promoure el benestar mental en aquestes comunitats vulnerables.

Catalunya, España, Europa

Política & Prosa La construcció de la immigració com a problema

L’editorial de la revista Política&Prosa assenyala que encarar la immigració amb una perspectiva honesta i realista implica basar-se en dades i comprendre la percepció social sobre aquest fenomen. A Espanya, el creixement demogràfic, impulsat principalment per la immigració, ha portat a una societat més diversa, però acceptar aquesta diversitat suposa un repte col·lectiu que demana un “pacte de ciutadania” basat en drets i deures compartits. Els mitjans de comunicació i les xarxes socials han contribuït a presentar la immigració com una amenaça, afavorint un consens negatiu alimentat per discursos d’extrema dreta. Aquest corrent destaca les diferències culturals, justificant la prioritat d’accés als serveis socials pels autòctons i fomentant temors, com el de la «gran substitució». Aquesta narrativa afecta també als partits democràtics i les institucions europees, qüestionant drets fonamentals com el dret d’asil. En definitiva, gestionar la immigració i l’asil de forma justa requereix regular els recursos sense perdre els valors democràtics i l’hospitalitat, tot equilibrant sobirania, globalització i democràcia, un repte que deixa la democràcia en una posició delicada.

Jan Zielonka No Europe for young men

La baixa participació juvenil a les recents eleccions europees demostra que molts joves se senten exclosos i sense veu davant els assumptes que afecten el seu futur. La democràcia no tracta bé a les noves generacions, i malgrat que els polítics expressen la seva preocupació mitjançant promeses de sostenibilitat i educació, aquestes no es tradueixen en accions reals. Per això l’autor afirma que hi ha una necessitat urgent de reformar el sistema democràtic per garantir una major representació i veu dels joves. El problema rau en el fet que les promeses polítiques no es compleixen, perquè els líders ignoren l’aritmètica electoral i prioritzen les necessitats dels votants més grans. Les seves decisions perjudiquen els joves, i això es veu representat en el percentatge de joves que donen suport a la democràcia, que cada cop és més baix. La digitalització, el canvi climàtic i l’economia de feines inestables han fet que siguin més vulnerables, fet que afecta el seu benestar. Zielonka argumenta que la resposta de la democràcia davant l’acceleració de l’època és decebedora. Tant el Pacte Verd Europeu com l’Acord de París sobre el Canvi Climàtic han pràcticament desaparegut, però ningú s’ha preocupat per explicar als joves com afrontarien la gran pujada de temperatura deguda l’escalfament global. També són molt reveladores les retallades dels pressupostos europeus en ciència i educació superior. Com es suposa que afrontaran futures pandèmies, desastres naturals, la competència internacional en alta tecnologia i el desenvolupament de la justícia i l’enginyeria? diners invertits en projectes d’investigació, innovació i mobilitat. En lloc de satisfer les expectatives més bàsiques dels joves, els polítics de tota Europa retallen les inversions en educació i creen institucions fantasma per fingir que els ajuden.

Giampiero Massolo Changer de rythme: l’Europe du nouveau cycle dans l’insécurité mondiale

El món es degrada, les tensions augmenten, les guerres s’intensifiquen, i la Unió Europea es troba a la deriva enmig d’aquesta tempesta. Des de les últimes crisis internacionals la UE només ha fet que perdre rellevància i credibilitat com a actor internacional arreu del món. Ara, se li suma l’augment de la inseguretat tant dins com fora dels estats, i que ha portat als ciutadans a demanar majors garanties de seguretat als seus governs. L’informe Draghi, presentat a la Unió Europea, pretén donar un cop de timó, i dotar d’una direcció a la UE dins d’aquesta inestabilitat internacional. Aquest informe vol encarar els grans obstacles que no estan permetent que la Unió creixi en matèria econòmica, sociopolítica, però també en defensa i seguretat. En matèria de defensa i seguretat, l’informe es concentra en tres grans àrees que permetrien capgirar la situació. En primer lloc, l’àrea política, on tots els Estats membres s’han de coordinar per elaborar una «autonomia estratègica europea» que doti a Europa d’una veu pròpia en els assumptes internacionals. I això passa perquè la UE disposi d’una política exterior i seguretat comuna, guiada sota el prisma d’un «interès nacional europeu». Per una altra banda, la UE s’ha de dotar d’uns pressupostos comunitaris destinats a la seguretat i defensa. S’han de destinar les inversions necessàries per a la investigació i desenvolupament de noves capacitats militars europees que requereixen les noves circumstàncies i el «nou món» que ens envolta. Finalment, aquesta inversió s’ha de concentrar en fomentar la integració i reforçament de la indústria de defensa europea, que ha de ser la columna vertebral operacional del procés.

Luke McGee Georgia’s future depends on the European Union

Les recents eleccions celebrades a Geòrgia, en les quals va guanyar el partit prorús del Somni de Geòrgia enmig de les denúncies d’interferència russa, il·lustra els esforços del Kremlin per mantenir la influència regional i obstruir el camí de Geòrgia cap a l’adhesió a la UE i l’OTAN. Els líders de l’oposició i la presidenta de Geòrgia han denunciat els resultats de les eleccions, al·legant nombrosos casos d’ompliment d’urnes i d’intimidació, que creuen que soscaven les aspiracions de Geòrgia a la UE. Rússia té un interès estratègic a frenar la influència occidental en estats exsoviètics com Geòrgia, Moldàvia i Ucraïna, i en donar suport a les faccions prorusses, el Kremlin complica la integració d’aquests països a l’OTAN i a la UE, en la mesura que això debilitaria la influència russa. La vacil·lació de la UE i l’OTAN a l’hora d’accelerar l’adhesió de Geòrgia deriva en part de la dependència europea de l’energia russa, la qual cosa porta a una prudència política que obstaculitza les accions contra Rússia. En darrer terme, aquesta dependència ha fomentat un entorn on la influència de Rússia impregna la política europea, impedint respostes unificades a l’agressió russa. Les campanyes d’interferència i desinformació de Putin exploten doncs la desunió de la UE, frenant el procés d’adhesió de països com Geòrgia.

Democracia, diversidad y cultura

Peter Hall & Henning Meyer The emotional underpinnings of populism

En la seva conversa al podcast de Social Europe, Henning Meyer i Peter A. Hall revisen l’auge del populisme a les democràcies occidentals. Està clar que en el món que vivim actualment, amb la revolució de la IA, la precarietat laboral, el canvi climàtic, entre d’altres, la incertesa pel futur està en el centre del debat del dia a dia. A continuació, diferencia quines persones són les que voten als partits populistes d’extrema dreta i als partits populistes d’extrema esquerra. Segons Hall, la diferència principal es troba en la percepció de la injustícia. Els votants que creuen que la seva situació és fonamentalment injusta solen votar a partits d’extrema dreta, mentre que els votants que creuen que hi ha una gran injustícia dins de tota la societat solen votar als partits d’extrema esquerra. A més a més, l’estudi mostra que la percepció d’incertesa futura fa que la gent estigui més preocupada per les injustícies, per tant, són dos factors que es retroalimenten. També, es mostra com la incertesa fa que la gent es posi més a la defensiva en favor del seu propi grup, i això normalment porta a l’hostilitat cap a grups externs, com per exemple els immigrants. Tot això explica l’augment dels moviments extremistes i antisistema dins de les democràcies modernes; sumat a una pèrdua de confiança cap als governs, els quals no estan sabent oferir una visió política més àmplia que abordi les pors dels ciutadans com sí ho fan els partits populistes.

Ignacio Echevarría El odio, ¿una pasión moderna?

La modernitat, vista a través del prisma de l’odi, revela una profunda fractura en la consciència de l’individu, que experimenta una desconnexió amb el món, la societat i amb ell mateix. Aquest desarrelament, assenyalat per Octavio Paz i altres, situa l’odi no només com una passió, sinó com una característica distintiva de la modernitat, lligada a la crítica, el canvi i la separació de l’individu de les estructures socials establertes. Des d’un enfocament psicoanalític, Freud identifica l’odi com a resposta a l’alteritat, fonamental en la construcció de la identitat i en la percepció de l’”altre” com a element extern i independent. A la modernitat, l’odi actua també a nivell col·lectiu, sent un motor en les lluites racials, nacionals i de classe, reforçant identitats i límits entre grups. Això no obstant, aquesta funció es transforma a mesura que la modernitat aprofundeix en la crítica de l’entorn i de les estructures col·lectives, soscavant els valors que fins aleshores donaven cohesió social. A través d’aquest procés de crítica i «estranyesa radical», l’odi reflecteix la resistència de l’individu a ser absorbit pel consens social o les masses, on la seva identitat es podria diluir en l’homogeneïtat. La massa, concepte estudiat per autors com Canetti, difereix de la multitud per la seva uniformitat i busca l’anul·lació de les diferències individuals. L’odi modern es converteix, així, en una eina de defensa de la individualitat davant de la uniformitat imposada per la massa i l’ordre social, com assenyala Adorno. La cultura i l’art, segons Adorno, ofereixen un espai de resistència, preservant la diversitat de la identitat davant de la pressió del que és idèntic. En aquest sentit, l’odi en la modernitat emergeix com una resposta davant del poder homogeneïtzador de les estructures socials modernes, resguardant una individualitat crítica i diferenciada.

Pola Oloixarac La lucha para proteger a las mujeres tiene que ser cada vez más sofisticada, no cada vez más burda

En aquest article s’entrevista a Pola Oloixarac autora de novel·les com Las constelaciones oscuras (Random House, 2015), Mona (Random House, 2019) i Bad hombre (Random House, 2024). Al seu últim llibre presenta un “catàleg de monstres masculins” que defineix com un enigma, seductors que causen dolor emocional però tot i això demostren que hi ha un patró de dones que s’hi senten atretes.  Destaca que el feminisme és un instrument que té el poder de destruir reputacions amb legitimitat social, fet que considera un mal servei a la causa. A través de la idea de que es tergiversen causes fonamentals fins a banalitzar-les, analitza la problemàtica de les percepcions sobre la violència de gènere i la política a Argentina en comparació amb Espanya. L’autora reflexiona sobre la memòria històrica al seu país, i critica la falta de debat obert sobre aquests temes. Compara la política argentina, on la figura del “zombi polític” persisteix, amb la política espanyola, que permet més adaptació. Oloixarac emfatitza la impossibilitat de relaxar-se a Argentina, perquè la presència de la política es considera una limitació per la vida civil i la imaginació. Malgrat que Milei es veu com un personatge negatiu, la idea de tenir-lo com a president es considera interessant perquè surt de la norma. Entén la política com un espectacle, i utilitza la controvèrsia per atreure l’atenció de la gent. Tornant a la seva narrativa, l’autora aborda el tema de les identitats literàries i les expectatives que existeixen sobre els autors en contextos internacionals. Malgrat que ella es sent part de la identitat argentina, quan escriu no té la necessitat de representar els estereotips culturals. A més, a Bad hombre, Pola Oloixarac expressa que la lluita feminista s’ha de perfeccionar; s’ha de tornar més sofisticada, no més grollera.

Economía, bienestar e igualdad

The Economist Are bosses right to insist that workers return to the office?

Andy Jassy, executiu en cap d’Amazon, va causar el descontentament entre els empleats després d’anunciar que tornarien a l’oficina cinc dies per setmana, en comptes de tres com dictava l’anterior reglament. Com a resposta al descontentament, Matt Garman, director de la divisió d’informàtica al núvol, va anunciar que si no estaven d’acord amb les noves polítiques, podien dimitir. Una recent enquesta mundial de KPMG, una companyia de serveis professionals, ha revelat que 4 de cada 5 directius esperen tornar a l’oficina 5 dies al llarg dels pròxims anys. Cada mes, WFH Research analitza els dies teletreballats als EUA. Com a resultat, al setembre, al voltant del 28% van teletreballar, la qual cosa suposa un descens de 2% respecte a l’any passat. Aquestes xifres canvien depenent del sector, ja que en les empreses tecnològiques, financeres i de serveis professionals el descens ha estat de 10%. L’enquesta realitzada per Gartner demostra que un terç dels executius i una cinquena part dels empleats deixarien la feina si se’ls obliga a tornar 5 dies per setmana. No obstant això, aquest malestar podria ser clau, ja que durant la pandèmia moltes empreses tecnològiques i consultores van contractar massa treballadors. El fet que marxessin voluntàriament reduiria el cost de l’acomiadament, tot i que corren el risc que els empleats amb talent s’uneixin a la competència. Si bé un dels motius pel qual els executius prefereixen un retorna l’oficina és que nombrosos estudis suggereixen que el teletreball és menys productiu, encara no hi ha prou proves per demostrar que un sistema híbrid tingui un efecte negatiu en el rendiment.

Suriya Jayanti The World Is Still Hooked on Russian Energy—at Its Own Peril

Des de molt abans que comencés la guerra a Ucraïna ja es parlava obertament dels perills que Europa depengués en més d’un 40% de les exportacions d’energia provinent de Rússia. Després de més de dos anys i mig de conflicte a Ucraïna i de sancions europees cap a Rússia, es pot afirmar que Europa ha fracassat en sortir d’aquesta dependència energètica. Ara com ara, Europa continua pagant una factura mol elevada per l’energia russa, de més de 196.000 milions d’euros des de l’inici de la guerra, i Rússia continua sent el segon major exportador d’energia cap a Europa. Les sancions que es van imposar en matèria energètica van ser molt limitades i a destemps a causa de la por per part dels dirigents europeus que l’economia de la UE no resistís. Per exemple, el gas liquat s’ha mantingut pràcticament igual, sense cap mena de sanció rellevant, igual que les energies nuclears. Per altra banda, es va imposar al petroli rus un topall de 60 euros per barril cru, en comptes de prohibir-ne la importació. Finalment, aquesta guerra no ha fet més que exposar les debilitats occidentals respecte de l’energia russa, i la conseqüència lògica de no donar suport total a Ucraïna per por a augmentar la bel·ligerància amb Rússia. Altres països del món, com la Xina, han pres bona nota d’aquestes debilitats.

Sostenibilidad y cambio climático

Aïda Delpuech En Israël, l’arbre est aussi un outil colonial

La plantació d’arbres, rarament associada al conflicte israelià-palestí, és, tanmateix, un instrument clau del projecte sionista a Israel. Des de la seva fundació el 1901, el Fons Nacional Jueu (JNF) ha plantat aproximadament 250 milions d’arbres i gestiona la majoria de les terres forestals israelianes, amb la missió d’adquirir i desenvolupar terres per als jueus. Després de la Nakba de 1948, l’estat va confiar les anomenades terres «abandonades» a la JNF, que les va utilitzar per a projectes de reforestació, sovint esborrant les restes d’antics pobles palestins. El JNF també va jugar un paper en l’esborrament de les memòries palestines utilitzant arbres per marcar el control territorial. Els boscos de pins, escollits pel seu ràpid creixement i robustesa, sovint substitueixen les oliveres, símbols de l’afecció palestina a la terra, malgrat les crítiques ambientals. Les accions de la JNF compten amb el suport de la diàspora jueva, mentre organitzacions com Zochrot treballen per conscienciar la població israeliana de les traces històriques palestines. Això no obstant, la reforestació duta a terme pel JNF, encara que vestida amb una dimensió ecològica, crea «deserts de pi» que perjudiquen l’ecosistema local i amaguen la història palestina. Així doncs, l’arrelament de les oliveres palestines continua alimentant una «guerra dels arbres» entre israelians i palestins.

Annalisa Savaresi & Joana Setzer People around the world are using courts to question whether climate policies are fair

La transició justa és la garantia d’un canvi econòmic amb baixes emissions de carboni sense perjudicar les comunitats més vulnerables. No obstant això, els treballadors, natius, minories i altres grups demanden certs processos legislatius on les seves propostes no són escoltades per la falta de representació. Un estudi realitzat per 16 universitats i publicat a Nature Sustainablity revela que cada vegada hi ha més casos semblants com aquests arreu del món. Aquesta investigació va començar el 2020 degut a l’augment dels casos de litigació climàtica. Entre els casos més reconeguts es troben els treballadors xilens que havien estat exclosos dels debats climàtics que afectaven la seva indústria, els natius samis de Noruega que van impugnar amb èxit les llicències dels parcs eòlics i els natius colombians que van al·legar que els projectes de desforestació en les seves terres violaven els seus drets d’autodeterminació i d’integritat cultural. A mesura que els països canvien a economies de baixes emissions de carboni, inevitablement hi ha guanyadors i perdedors: els treballadors del petroli i el gas perden la seva feina, els natius són desplaçats o veuen com el món que els envolta canvia… Els litigis demanen als tribunals que avaluïn les accions climàtiques segons els marcs jurídics, que inclouen la legislació constitucional, els drets humans i la responsabilitat empresarial. Les demandes plantegen arguments de justícia distributiva, de justícia procedimental i de justícia de reconeixement. Tot això reflecteix un creixent reconeixement que l’acció climàtica pot tenir un cost per determinats grups, especialment aquells al marge de la societat. En darrer terme, a mesura que més comunitats recorren als tribunals per buscar justícia, els responsables polítics haurien d’adoptar urgentment processos inclusius, transparents i equitatius. Les decisions que afecten els treballadors o als propietaris de les terres haurien de tenir en compte la seva opinió. Garantir que les polítiques climàtiques siguin justes no només protegirà als més vulnerables, sinó que també fomentarà un major suport públic.

Innovación, ciencia y tecnología

Robert Muggah There are major risks, but also solutions for AI in the Global South

Molts experts asseguren que la revolució de la Intel·ligència Artificial (IA) acabarà amb molts treballs considerats “poc qualificats”. Segons l’Organització Internacional del Treball, el 56% dels treballs d’ingressos baixos i mitjans estaran en un alt risc d’automatització. A més a més, es calcula que pel 2030, 800 milions de persones podrien perdre els seus llocs de feina. A tot això, se li suma l’augment de les desigualtats d’oportunitats que es crearan entre les persones que podran tenir accés a les noves tecnologies i les que no. Tot això afectarà d’una manera més pronunciada els països del Sud Global. Per evitar aquests efectes adversos, especialment al Sud Global, s’hauran d’arribar a consensos i compromisos per pal·liar tals efectes. Segons una recent resolució de l’Assemblea General de Nacions Unides, caldria garantir que el desenvolupament de les IA siguin equitables, inclusives i sensibles als reptes als quals s’enfronta el Sud Global. Això requerirà la creació de centres d’ensenyament i cursos online per posar al dia i reubicar els treballadors, incentivar ajudes a l’atur i, fins i tot, programes de rendes bàsiques universals. Tant els actors públics com privats hauran d’invertir dràsticament en infraestructures i tecnologies digitals per ajudar a pal·liar les mancances arreu del Sud Global, com per exemple, l’expansió d’internet a llocs on encara no ha arribat. A més, s’haurà de crear mecanismes de control per protegir i evitar la violació de la privacitat, salvaguardant la informació personal dels usuaris. I molt important, s’haurà d’invertir en innovació per reduir la sobre dependència de les tecnologies estrangeres, provinents del Nord global. En conclusió, el Sud Global, ajudat per institucions internacionals, haurà d’invertir i prendre mesures per reduir els riscos que comportarà la IA i poder extreure’n benefici.

Antoni Bergas Forteza Los datos son el petróleo del siglo XXI

La famosa afirmació del matemàtic Clive Humby segons la qual «les dades són el nou petroli» ressalta l’immens valor econòmic que genera el maneig de dades a l’era digital. Tot i això, l’autor denuncia la manca de consens polític i internacional que dificulta el desenvolupament d’un sistema tributari adequat per gravar els guanys derivats de l’economia digital, especialment de l’ús i la comercialització de dades d’usuaris. Les dades recopilades sobre patrons de consum permeten la personalització d’ofertes comercials, creant un valor econòmic significatiu. L’usuari es converteix així en una font contínua d’ingressos en accedir a serveis digitals, la navegació a través dels quals és monitoritzada per generar perfils publicitaris. Això permet un model de negoci en el qual l’usuari és “consumit” a través de la recopilació de les seves dades, que després són monetitzades en forma de publicitat o vendes. La mineria de dades, o extracció d’informació rellevant de grans conjunts de dades, actua com a eina per identificar patrons útils, semblant als de la mineria tradicional per explotar recursos. El repte rau en el fet que, encara que empreses digitals obtenen beneficis de la venda de dades i publicitat, la manca de presència física fa difícil que les hisendes nacionals tributin aquests guanys. Per abordar aquesta situació, una proposta és considerar la mineria de dades com un «establiment permanent», equiparant-la a l’extracció de recursos naturals. Atès que la recopilació de dades ocorre en plataformes digitals fixes (llocs web), podria justificar-se un gravamen fiscal en funció del domini web geogràfic, assentant així les bases per tributar aquesta activitat a l’economia digital.

back to top