I D E E S

Idees d’actualitat – Escalada de tensiones en Oriente Próximo: ¿qué estrategias?
26 septiembre 2024

Los ataques poco convencionales llevados a cabo los días 17 y 18 de septiembre en el Líbano con la explosión controlada a distancia de los dispositivos electrónicos rudimentarios (buscapersonas y walkie-talkies) que Hezbolá utilizaba para protegerse de la penetración de sus redes telefónicas por parte de Israel, seguidos  por el posterior asesinato de dos líderes de sus unidades de élite y el bombardeo masivo de objetivos en el sur del Líbano y en Beirut, han humillado, desorganizado y desorientado la milicia chií. Estos ataques revelan la intención del gobierno de Netanyahu de recuperar su capacidad de disuasión tras la humillación que supuso la intrusión en su barrera de seguridad electrónica i que comportó las matanzas de hace casi un año por parte de Hamás.

Tanto las operaciones militares indiscriminadas llevadas a cabo en Gaza por las Fuerzas de Defensa de Israel como estos ataques más selectivos plantean una serie de preguntas. En primer lugar, una cuestión de principios. Los bombardeos que han matado a más de 40.000 civiles palestinos en Gaza, justificados únicamente por la presencia entre ellos de milicianos de Hamás y ahora las explosiones en el Líbano que también han herido muchos civiles inocentes cuestionan de manera radical el marco que hasta ahora se aplicaba a la conducta de la guerra por parte de los estados que se definen como democráticos. Este marco no es otro que la distinción entre civiles y militares. Así, los responsables de la operación no tenían ninguna garantía de que las explosiones de los aparatos electrónicos golpearan realmente a sus propietarios, ni que no afectarían personas próximas que no tuvieran ninguna conexión con ellos.

El segundo aspecto hace referencia a las elecciones tácticas del primer ministro israelí, que días antes parecía estar orquestando la destitución de su ministro de Defensa, partidario declarado de un alto el fuego en Gaza que permitiría el retorno de los últimos rehenes israelíes todavía vivos. Un alto el fuego al que la extrema derecha, de la cual depende la coalición gobernante en Israel, se opone visceralmente. Al rechazar una desescalada en Gaza que los Estados Unidos intentan en vano conseguir, y que también comportaría una reducción de las tensiones con Hezbolá, Benjamín Netanyahu da la impresión de buscar por todos los medios una regionalización del conflicto. En este contexto es significativo que el 16 de septiembre, el gobierno israelí anunciara que había aprobado un nuevo objetivo de guerra: posibilitar el retorno de todos los residentes israelíes desplazados por los lanzamientos de cohetes por parte de Hezbolá desde octubre del año pasado. Así, durante las últimas semanas, unidades militares clave se han trasladado del Mando Sur (responsable de las operaciones Gaza) hacia el Mando del Norte, encargado de la zona fronteriza con el Líbano.

En tercer lugar, y teniendo en cuenta la complejidad y el riesgo inherentes a este tipo de operaciones, así como el potencial de inteligencia de cara al futuro (dispositivos destruidos y agentes quemados), la pregunta obvia es ¿por qué ahora? Uno de los motivos podría ser que la operación estaba a punto de estar descubierta. Otro es que este ataque sea el preámbulo de una acción militar de mayor alcance tal como parecen indicar los ataques aéreos sobre el sur del Líbano y Beirut. Por otra parte, si bien Netanyahu hace tiempo que tiene claro su deseo de erradicar la amenaza de Hezbolá y de desmontar el peligro nuclear de Irán, está bajo una presión creciente por parte de los EUA para poner fin a la campaña en Gaza y desescalar las tensiones regionales.

Así pues, el incremento de las acciones en territorio libanés sugiere que Netanyahu está poniendo a prueba la determinación de una administración Biden que está viviendo sus últimos meses de mandato para aplicar sus líneas rojas o que intenta provocar que Irán o Hezbolá respondan con una represalia de gran alcance que obligaría a los Estados Unidos a dar apoyo a más acciones “defensivas” por parte de Israel.

También hay que tener en cuenta que los cambios en las tendencias de los sondajes previos a las elecciones norteamericanas de noviembre después de la retirada de Joe Biden también están influyendo en Netanyahu. En efecto, existe la preocupación que, si la vicepresidenta Kamala Harris gana, el margen de maniobra y los objetivos estratégicos del gobierno israelí se verían más limitados. Israel depende del flujo constante de municiones y equipamientos norteamericanos, ya que no dispone de la capacidad para fabricarlos en cantidades suficientes para luchar en un conflicto que se está alargando ni en una hipotética guerra contra Irán y Hezbolá.

En efecto, en medio de una situación geopolítica extremadamente volátil y peligrosa, los Estados Unidos siempre han ofrecido un valioso apoyo al esfuerzo bélico israelí e incluso han reforzado su presencia militar en la región en previsión de un hipotético ataque importante por parte de Irán o de sus aliados. Pero a pesar de que las declaraciones oficiales norteamericanas insisten en el apoyo de Washington a Israel, la cuestión que se está debatiendo es si, en el caso de un enfrentamiento directo entre Tel Aviv y Teherán, los Estados Unidos se comprometerían al lado de su aliado histórico. Para que las tropas norteamericanas pasaran a la acción, haría falta que Irán atacara directamente los barcos o las bases norteamericanas en Irak, con el fin de poder justificar un compromiso militar norteamericano, lo cual seguramente frenaría automáticamente el riesgo de escalada hacia una guerra total.

También es sorprendente observar que los Estados Unidos se encuentran actualmente en una postura meramente reactiva, lo cual revela la ausencia de una estrategia regional. De hecho, se está observando como su estrategia que se sustentaba en los Acuerdos de Abraham, reforzada por el creciente protagonismo de ciertos actores regionales como los Emiratos Árabes Unidos –y su corolario, el creciente desinterés hacia la cuestión palestina– se ha visto completamente desbordada y se ha revelado errónea. El nuevo escenario provocado por los ataques del 7 de octubre de 2023 ha demostrado que los planes norteamericanos para pacificar la región sin llegar a una resolución efectiva de la cuestión palestina han sido en vano y que la realidad es que no existe ningún proyecto norteamericano claro y definido para Oriente Medio. Por consiguiente, esta falta de plan director y el conflicto en Gaza también han intensificado la brecha entre los Estados Unidos, Occidente y el resto del mundo, lo cual ha erosionado la confianza en el orden internacional basado en las reglas actuales, ha debilitado la arquitectura de derechos humanos que debería responsabilizar a los líderes por crímenes de guerra, y ha socavado los valores liberales que Occidente promulga.

Finalmente, un último apunte que tendría que preocupar es que tampoco se puede descartar que una escalada comporte que la violencia se extienda al Mediterráneo oriental, sobre todo en el caso de un conflicto a gran escala con Hezbolá. Si eso se produjera, el transporte marítimo, las plataformas de energía offshore y los cables submarinos del Mediterráneo estarían en peligro. Eso significa que, más allá de las estrategias bélicas de unos y otros, el potencial de la región como centro para la producción energética futura, incluidas las renovables y las nuevas interconexiones eléctricas, y las infraestructuras comerciales y digitales que comunican Europa, Asia y África, depende de la estabilidad regional y de que la gestión de los riesgos geopolíticos se mantenga a un nivel controlable..


Fotografía: Bombardeo israelí en el sur de Líbano. Creative Commons Attribution-Share Alike 2.0 Generic license.

more/less text

Política internacional y globalización

Condoleeza Rice The Perils of Isolationism

En aquesta article l’antiga secretària d’estat Condoleezza Rice argumenta que les tensions globals actuals sovint es comparen amb la Guerra Freda, però que aquesta comparació és enganyosa. Tot i que la Xina pot semblar la Unió Soviètica, difereix significativament en el seu enfocament a la integració en l’economia mundial i la ideologia. Així doncs, considera que els Estats Units s’enfronten ara a una situació més perillosa, amb un conflicte militar directe més probable, especialment a zones com Taiwan i el mar de la Xina Meridional. Afirma que l’ordre internacional establert després de la Segona Guerra Mundial liderat pels Estats Units, basat en el lliure comerç i la seguretat, s’està debilitant a mesura que la globalització disminueix i els països duen a terme polítiques més interessades. Al seu entendre, el panorama geopolític actual es caracteritza a grans trets per la competició de grans potències i per les ambicions territorials, amb la Xina i Rússia desafiant l’ordre existent. Argumenta que per abordar aquests reptes, els Estats Units haurien d’adoptar una estratègia similar a la contenció de l’època de la Guerra Freda, centrada burxar en les contradiccions internes a Rússia i la Xina. Washington ha de mantenir la força militar, invertir en tecnologies emergents i mantenir fortes les seves aliances, especialment a Àsia-Pacífic i Europa. Al mateix temps, els Estats Units haurien de comprometre’s amb les nacions no alineades del sud global, oferint alternatives significatives a la Iniciativa de la Franja i la Ruta de la Xina. Finalment, Rice conclou que aquesta estratègia requereix equilibrar la defensa, la diplomàcia i la innovació per navegar per aquesta nova era complexa de competició global.

Manuel Gracia Santos et al. ¿Nueva era en la globalización?

Els autors analitzen els principals resultats de l’edició 2024 de l’Índex Elcano de Presència Global, que confirma la recuperació del ritme de creixement de la globalització després de la pandèmia. Però, a diferència dels anys anteriors, adverteixen que la globalització post pandèmia adquireix un caràcter més dur, amb una major importància de la dimensió econòmica i particularment de la militar i un retrocés de la dimensió tova. L’últim any ha crescut notablement la presència de Rússia, la Xina i l’Índia, i disminuït la dels Estats Units i la dels principals països europeus. La presència agregada de l’anomenat sud global està en ascens, alimentada per l’evolució dels països el sud-est asiàtic i, particularment, la Xina, però també per l’Índia, Rússia i les regions exportadores de matèries primeres en el context inflacionari actual. Per contra, el nord ha experimentat un estancament o fins i tot una disminució del valor agregat de la seva presència global, una tendència que s’ha accelerat des de l’inici de la pandèmia. Tot i això, la diferència entre tots dos continua sent significativa i similar a la registrada a la dècada dels 90 en la dimensió econòmica i tova, i no així en la militar, on la bretxa s’ha reduït significativament. Assenyalen que Espanya ha incrementat la seva presència en valor absolut l’últim any (a diferència de majoria de països europeus), la qual cosa li permet guanyar quota de presència i mantenir el seu lloc a la classificació. En comparació amb els anys anteriors a la pandèmia, i sense tenir en compte encara la recuperació del turisme internacional, s’ha incrementat la importància de les exportacions de manufactures i s’ha reduït la de serveis i inversió a l’exterior a la projecció exterior d’Espanya.

Alex Alfirraz Scheers Why the Nuclear Revolution Matters in an Era of Emerging Great Power Competition

L’autor argumenta que la intensificació de les tensions internacionals, especialment entre les principals potències nuclears com els Estats Units, Rússia i la Xina, comporta que els principis de la teoria de la revolució nuclear siguin més rellevants. Aquesta teoria afirma que les guerres nuclears no es poden guanyar, i que per tant, no s’han de produir. Els defensors de la dissuasió nuclear, basant-se en aquesta teoria, argumenten que la mera existència d’armes nuclears serveix com a element dissuasiu, independentment de si un estat té superioritat nuclear. L’objectiu és prevenir el conflicte nuclear en lloc de buscar el domini. Subratlla però que alguns crítics advoquen per la superioritat nuclear, suggerint que els Estats Units haurien d’adoptar una postura nuclear guanyadora, citant els avenços tecnològics que milloren les capacitats de primer atac. Malgrat aquests avenços, l’autor sosté que el valor dissuasiu de les armes nuclears es manté sense canvis, i la recerca de la superioritat podria desestabilitzar la seguretat global, donant lloc a curses d’armament i un augment dels riscos de conflicte nuclear. Afirma que exemples històrics com la crisi dels míssils cubans, el conflicte de Kargil entre l’Índia i el Pakistan i les tensions a l’Àsia oriental demostren que la dissuasió nuclear ha evitat amb èxit els conflictes directes entre les potències nuclears. L’article conclou que el paper de les armes nuclears ha de romandre com a element dissuasiu de la guerra més que com a eina per assolir la superioritat militar, ja que les guerres nuclears no poden donar lloc a la victòria d’un dels bàndols sinó només a l’aniquilació de tots.

Mark Leibovich Hypocrisy, Spinelessness, and the Triumph of Donald Trump

L’autor analitza com Donal Trump ha aconseguit fer-se totalment amb el control del Partit Republicà malgrat els seus exabruptes, les seves estridències, les seves mentides i la difusió continuada de fake news i qualifica el procés d’autèntica dissonància cognitiva. No obstant això, després de l’entusiasme triomfalista de la convenció republicana a Milwaukee del mes de juliol, la entrada en campanya de Kamala Harris ha provocat que tot i mantenir la seva confiança, creix la sensació que partit que abans era ara ha quedat sotmès al carisma de Trump i buidat de les seves conviccions. En efecte, el partit que suposadament venera la Constitució s’acosta a algú que ha demanat la seva derogació. Un partit que estima la llibertat està disposat a cedir autoritat a un candidat que diu que seria dictador el seu primer dia de govern. Un partit que suposadament venera la llei i l’ordre s’està recuperant sota el lideratge d’un delinqüent provat. Un partit la base del qual vol aclaparadorament que Rússia derroti Ucraïna creu que Biden va robar les eleccions del 2020 i que els problemes legals de Trump són un complot demòcrata. Es tracta d’un partit el líder del qual no ha estat avalat per cap antic president o candidat republicà, ni tan sols pel seu propi vicepresident, que amb prou feines va escapar de ser linxat durant l’assalt al Capitoli.

Peter Baker Trump, Outrage and the Modern Era of Political Violence

L’autor analitza el creixement de la violència política als Estats Units i assenyala que els dos intents d’assassinat de Donald Trump posa de manifest la creixent ira política tant a favor com en contra del candidat republicà. Després que Trump fes afirmacions falses sobre els immigrants haitians, les amenaces de bomba s’han multiplicat a Ohio. Aquesta violència s’ha convertit en una part recurrent de la política nord-americana, i malgrat el perill, Trump continua fent servir una retòrica inflamatòria, culpant els seus opositors polítics com el president Biden i la vicepresidenta Kamala Harris d’incitar a la violència contra ell, alhora que repeteix les seves pròpies declaracions divisòries. El llenguatge de Trump, juntament amb altres casos de violència política, evoca períodes passats de disturbis, com els assassinats de Robert F. Kennedy i Martin Luther King Jr. el 1968. L’autor subratlla que tot i que alguns dels crítics de Trump també han fet servir un llenguatge violent, l’ús repetit de Trump del discurs provocador sembla inspirar tant amenaces contra ell com violència per part dels seus partidaris. Malgrat aquests incidents, el discurs polític i les activitats de campanya continuen i encara que la normalització de la violència política hagi alarmat molts líders, hi ha la preocupació que la societat s’estigui tornant cada vegada més insensible davant d’aquest tipus d’actes.

Stefan Wolff Pro-Putin movement expands across the former Soviet bloc

L’article destaca una tendència preocupant a algunes parts d’Europa, especialment a les antigues regions d’influència soviètica, on els partits polítics que s’oposen al suport a Ucraïna i que adopten posicions prorusses han guanyat terreny. A les eleccions regionals a l’est d’Alemanya, ha augmentat el suport als partits d’extrema dreta i d’extrema esquerra. Aquesta tendència però no es limita a Alemanya, ja que sentiments similars estan augmentant a països com Eslovàquia i Hongria, i fins i tot estats antics soviètics com Azerbaidjan i Geòrgia. A Hongria, el primer ministre Viktor Orbán ha apropat el seu país a Rússia, davant les crítiques de la Unió Europea per soscavar la democràcia però continuar guanyant eleccions. Robert Fico d’Eslovàquia, que va recuperar el càrrec de primer ministre l’any 2023 gràcies a una coalició pro-russa, ha moderat una mica la seva posició, però encara reflecteix opinions prorusses que coincideixen amb el seu electorat. Fora de la UE i l’OTAN, el president de l’Azerbaidjan, Ilham Aliyev, ha enfortit els llaços amb Rússia, proporcionant rutes comercials clau i buscant l’alineació amb grups internacionals com els BRICS i l’Organització de Cooperació de Xangai. De la mateixa manera, Geòrgia està lliscant cap a l’autocràcia sota el seu partit governant prorús. L’autor considera que això reflecteix una deriva autoritària més àmplia a la regió, agreujada per la guerra a Ucraïna. Els líders d’aquests països estan aprofitant la por pública de ser arrossegat al conflicte, la desil·lusió amb les elits polítiques i la nostàlgia per l’estabilitat de l’era soviètica. Conclou afirmant que el desenllaç de la guerra a Ucraïna jugarà un paper decisiu en la configuració d’aquest nou ordre polític i que el restabliment d’un sistema democràtic liberal no està gens garantit.

Lily Lynch The neoliberal battle for Ukraine’s reconstruction

L’autora analitza la complexa dinàmica que envolta la reconstrucció de la postguerra d’Ucraïna, destacant tant les oportunitats com els reptes que presenta. Es calcula que la reconstrucció costarà prop de 500.000 milions de dòlars, ja que la guerra ha devastat l’economia d’Ucraïna, ha reduït el seu PIB entre un 30 i un 35%, ha quadruplicat la pobresa i ha contaminat les terres de cultiu. Moltes crítiques, però, argumenten que l’estratègia de reconstrucció d’Ucraïna segueix un model neoliberal, prioritzant les solucions de mercat per sobre la resolució de les desigualtats estructurals i de les necessitats de la població. Des de la independència d’Ucraïna, les polítiques neoliberals han dominat, la qual cosa ha portat a retallades pressupostàries, privatitzacions i afebliment de les proteccions laborals, fins i tot sota el govern de Volodymyr Zelensky. Amb l’esclat de la guerra, s’ha introduït una liberalització addicional, sovint lligada a condicions d’ajuda internacional com les de l’FMI. L’autora critica la participació d’empreses occidentals com BlackRock i JP Morgan, que gestionen els fons de reconstrucció d’Ucraïna, argumentant que els seus models financeritzats poden no estar alineats amb les necessitats específiques d’Ucraïna, com ara la reconstrucció d’infraestructures i el suport a les poblacions desplaçades. Les necessitats en temps de guerra han provocat un canvi cap a la liberalització extrema, amb impostos més alts i una economia més dominada per l’estat. A més, el govern ha d’abordar el repte de repatriar els 6,5 milions de ciutadans que van fugir de la guerra, equilibrant els interessos dels inversors amb la necessitat de crear llocs de treball ben remunerats que afavoreixin el retorn dels refugiats. En definitiva, afirma que la recuperació d’Ucraïna serà un procés llarg i complex. Tot i que la reconstrucció del país s’ha convertit en un camp de proves per a les polítiques neoliberals i la tecnologia occidental, encara no està clar si aquestes estratègies conduiran a un desenvolupament sostenible, oportunitats i seguretat per a Ucraïna a llarg termini.

Fawaz A. Gerges Por qué China y Rusia son los principales beneficiarios del fracaso de Occidente en Gaza

El conflicte a Gaza ha intensificat la bretxa entre Occident i el sud global, especialment després de la mort de més de 40.000 palestins i l’ús dels aliments com a arma de guerra per part d’Israel, amb el suport dels Estats Units i Europa. L’autor considera que això ha erosionat la confiança en l’ordre internacional basat en regles i ha afeblit l’arquitectura de drets humans, que hauria de responsabilitzar els líders per crims de guerra. Afirma que les accions d’Israel i el suport d’Occident han provocat indignació al sud global, on es percep una jerarquia ètnica en què les vides de palestins i altres persones no blanques valen menys per als líders occidentals. En aquest sentit, els Estats Units i els seus aliats han estat fortament criticats per subministrar armes a Israel, alimentant una ofensiva que ha destruït gran part de Gaza i ha desplaçat la majoria de la seva població. Això ha soscavat els valors liberals que Occident promulga, i es considera que Gaza s’ha convertit en el «cementiri» d’aquests ideals. Afirma que la creixent polarització entre el nord i el sud global podria tenir efectes transformadors, debilitant la influència dels Estats Units a l’escenari internacional i afavorint potències com la Xina i Rússia. Afegeix que el risc d’un conflicte regional més ampli augmenta especialment amb l’escalada de tensions entre Israel i l’Iran. En darrer terme, adverteix que l’estratègia de Biden, que ha fracassat a limitar la violència, pot portar els Estats Units a una altra guerra a l’Orient Mitjà, mentre la credibilitat d’Occident encara s’erosiona més.

Zvi Bar’el Hezbollah and Iran Stick to Their Strategy in Gaza War, Leaving Israel to Decide What Comes Next

L’autor detalla la preparació del Líban per a la guerra enmig de l’escalada del conflicte amb Israel i la participació d’Hezbol·là a Gaza. Afirma que els civils libanesos, tot i que inicialment empàtics amb la causa palestina, han començat a qüestionar les accions d’Hezbol·là, considerant que la seva participació en el conflicte de Gaza imposava penúries innecessàries al Líban. Malgrat les creixents crítiques Hezbol·là va qualificar els detractors de «traïdors interns» i no es va materialitzar cap protesta massiva. Tanmateix, ara els recents atacs han generat una certa solidaritat nacional. Hassan Nasrallah, líder d’Hezbol·là ha destacat que aquests atacs no alterarien les polítiques de la seva milícia i tot i reconèixer les seves limitacions tecnològiques ha promès respondre a les accions d’Israel, afirmant que Hezbol·là no busca una guerra a gran escala, ja que aquest conflicte obligaria l’Iran a implicar-se militarment directament, la qual cosa Teheran pretén evitar. La situació deixa doncs Israel davant de decisions importants sobre si escalar cap a una guerra més àmplia i com gestionar-ne les conseqüències internacionals, com ara les possibles sancions. També s’enfronta al repte de donar forma a una estratègia per al Líban després d’una hipotètica guerra.

Tarek Abou Jaoude Lebanon pager attacks push Hezbollah and Israel to brink of all-out war

L’article examina les creixents tensions entre Israel i Hezbol·là, que semblen estar a la vora de la guerra. Tot i que Israel no ha reivindicat oficialment la responsabilitat dels últimes atacs, es creu que el cop portat a la infraestructura de comunicacions d’Hezbol·là és un moviment estratègic que pot revelar la preparació d’una possible acció militar sobre el terreny. Des de fa mesos, les tensions han estat coent a foc lent, però no ha esclatat cap conflicte a gran escala malgrat les provocacions importants, com els assassinats de personatges clau vinculats a Hezbol·là i Hamàs. Tanmateix, la retòrica recent del líder d’Hezbol·là, Hassan Nasrallah, suggereix que aquest darrer atac podria empènyer el grup cap a una escalada. El Líban opera sota una estructura de lideratge dual, amb Hezbol·là actuant independentment del govern oficial. Tot i que el primer ministre libanès ha demanat unitat com a resposta a l’atac, molts ciutadans libanesos continuen oposats a la guerra, tot i que hi ha hagut un augment gradual de les percepcions positives respecte d’Hezbol·là, probablement alimentades per l’hostilitat creixent cap a Israel. Mentrestant, l’opinió pública israeliana està més dividida, i alguns sectors són partidaris atacs més profunds al Líban. Finalment, tot i que els Estats Units han expressat la seva oposició a la guerra i no preveuen una invasió israeliana en el futur immediat, la situació continua tensa i la possibilitat d’una nova escalada no es pot descartar.

Sylvain Cypel La société israélienne entre hubris et désespoir

Els atacs del 7 d’octubre van trencar el mite de la invencibilitat militar israeliana, deixant la població presa d’un desig de venjança mentre dubtava de la possibilitat d’eradicar Hamàs. La societat israeliana està profundament sacsejada, oscil·lant entre la ira i la depressió, i l’ansietat pel futur de l’Estat d’Israel està creixent. El govern, davant d’un estancament militar, està agreujant els temors al col·lapse. Els debats públics estan marcats per la confusió i la polarització. Les crítiques internes a la guerra són sovint reprimides i un clima autoritari es reforça amb lleis restrictives i mesures repressives. L’extrema dreta, impulsada per un messianisme nacionalista, avança i promou una visió radical de la guerra i la política israeliana. Davant la creixent desil·lusió i ansietat pel futur d’Israel, alguns busquen fugir del país, mentre que altres expressen un profund malestar. El pessimisme és compartit, amb una preocupació creixent per la possibilitat d’una guerra amb Hezbol·là i la viabilitat futura de l’estat israelià. Els crítics, tant interns com internacionals, augmenten la pressió sobre el govern, revelant una societat en crisi i un futur incert.

Enric Juliana La ruta de la seda helada

L’11 de setembre de 2023, dos vaixells de càrrega xinesos van fer història en creuar-se a l’Àrtic, prop de l’arxipèlag de Novaya Zemlya i l’autor assenyala que aquest esdeveniment destaca el creixent interès en la ruta àrtica del nord-est, impulsat per l’alentiment de la ruta de Suez a causa de la guerra a l’estret de Bab el Mandeb que ha provocat un desviament significatiu del trànsit naval de contenidors cap al Cap de Bona Esperança. La Xina, que depèn tradicionalment del Canal de Suez i els ports europeus, ara cerca rutes més curtes i econòmiques, com la de l’Àrtic. Aquesta ruta ofereix una distància de 8,500 milles nàutiques des de Xangai a Rotterdam, comparada amb les 10,500 milles del Canal de Suez. L’interès a la ruta àrtica no és nou. El 2017, el metaner rus Christophe de Margerie va completar un viatge rècord entre Noruega i Corea del Sud navegant al llarg de la costa nord de Rússia sense trenca gels. S’estima que, a partir del 2030, l’Àrtic serà navegable entre juliol i octubre, i a partir del 2040, durant sis mesos a l’any. Aquesta perspectiva fa que la ruta àrtica sigui una alternativa viable al Canal de Suez i al Cap de Bona Esperança en els propers 15-20 anys. Per a Rússia, l’obertura de la ruta àrtica és una prioritat estratègica des de l’arribada de Putin al Kremlin. Aquesta ruta facilitarà el transport de minerals de Sibèria i el gas natural liquat rus i a mesura que el canvi climàtic obre noves rutes comercials, Rússia també se’n beneficiarà geopolíticament, equilibrant la seva relació amb la Xina, que necessita permisos russos per utilitzar aquesta ruta. Per la seva banda, la Xina, que anteriorment apostava per la ruta de Suez i l’expansió a ports europeus, ha incorporat l’Àrtic a la seva estratègia.

Catalunya, España, Europa

Ruth Ferrero La astuta Von der Leyen y el rompecabezas de la Comisión

Un cop presentada la proposta per a la conformació del nou Col·legi de Comissaris val la pena parar-se a observar la lògica subjacent darrere del repartiment de carteres. Quins temes prenen rellevància i quins són les persones, les nacionalitats i les ideologies, que estan encarregades d’implementar els fulls de ruta marcats per Letta i, especialment, Draghi. Tot i que els comissaris han de defensar l’interès comú de la UE, l’autora subratlla que no es pot ignorar la influència dels equilibris de poder i els interessos nacionals, cosa que és responsabilitat del Consell. La presidenta Von der Leyen ha fet servir dos eixos clau: el territorial i l’ideològic. Ha consolidat el seu poder traient-se del mig figures fortes com Borrell i Breton, i aconseguint que Macron cedís amb el seu candidat. A més, ha expandit les vicepresidències a sis per equilibrar millor les forces, com en oferir-li a Itàlia una cartera important en pressupost però menor en pes polític. També ha nomenat comissaris “esquers” com l’hongarès Varhelyi, que probablement serà rebutjat. Les carteres més rellevants en política exterior, seguretat i economia han estat assignades a representants dels països bàltics, que són ferms en la seva postura contra Rússia i tindran la tasca de planificar la reconstrucció d’Ucraïna. Per altra banda, Teresa Ribera liderarà la transició verda vinculada al reforç industrial. Així, el cicle polític s’estructura al voltant de la geopolítica i la reindustrialització.

The Economist Europe must beware the temptations of technocracy

Aquest article publicat a The Economist adverteix que la política europea està actualment molt moguda, amb nombrosos països que s’enfronten a la inestabilitat política, coalicions ineficaces o auges populistes. Enmig d’aquesta fragmentació política, l’aparell tecnocràtic de la Unió Europea es manté estable. Un nou equip de 27 comissaris europeus s’està reunint a Brussel·les, responsables d’una àmplia gamma de temes com ara la migració, el comerç, la regulació tecnològica, la defensa i les polítiques verdes. El poder executiu de la UE s’ha convertit en un òrgan poderós, assumint responsabilitats abans reservades als estats membres. Aquest canvi cap a la tecnocràcia, on experts no elegits impulsen la política, ha guanyat força, especialment quan els governs nacionals no aconsegueixen formar administracions efectives. Els tecnòcrates sovint es veuen com una solució pràctica a la paràlisi política, tot i que això genera preocupacions sobre la responsabilitat democràtica. La preferència de la UE per una governança dirigida per experts ha esdevingut tan important que influeix en la política nacional, on sovint es demana als experts que es facin càrrec dels afers corrents durant els períodes de bloqueig polític. Paral·lelament, el model tradicional de dos partits dominants que competeixen pel poder s’ha fragmentat, amb fins a una dotzena de partits, inclosos verds, liberals i nacionalistes, que ara competeixen per la influència en molts països. Formar coalicions estables s’ha tornat més difícil, sobretot quan els partits d’extrema dreta queden exclosos de les negociacions. L’article considera que tot i que el govern tecnocràtic pot proporcionar estabilitat temporal, comporta riscos per als processos democràtics. La política consisteix a prendre decisions que equilibrin l’assessorament d’experts amb les realitats electorals, i en democràcies sanes, els líders són responsables davant dels votants. En democràcies que funcionen bé, els tecnòcrates haurien de tenir un paper de suport, aportant experiència sense eclipsar el procés democràtic. La clau és aconseguir un equilibri entre la governança experta i la responsabilitat democràtica, assegurant que la veu dels votants segueixi sent fonamental per a la presa de decisions polítiques.

Mario Draghi La force de réformer

L’informe presentat per Mario Draghi a la Comissió Europea sobre el futur de la competitivitat europea subratlla que Europa pateix una desacceleració econòmica persistent des de principis del segle XXI, en particular a causa del feble creixement de la productivitat. Una bretxa important del PIB s’ha ampliat entre la Unió Europea i els Estats Units, provocant un estancament del nivell de vida dels europeus. Tot i que Europa s’ha beneficiat de factors globals favorables, com ara el comerç mundial i la seguretat que ofereixen els Estats Units, aquests fonaments ara estan sent sacsejats. Draghi considera que Europa ha perdut oportunitats crucials com la revolució digital i ara s’enfronta a nous reptes, com la descarbonització, la dependència dels recursos externs i l’acceleració tecnològica global. Per fer front a aquests reptes, afirma que Europa ha d’augmentar la seva productivitat i reactivar el seu creixement en tres àmbits clau: a) la innovació en tecnologies d’avantguarda per posar-te al dia amb els Estats Units i la Xina, b) la coordinació de les polítiques de descarbonització tot preservant la competitivitat econòmica, i c) el reforç de la seguretat i la reducció de les seves dependències estratègiques, especialment en els sectors de defensa i recursos tecnològics. No obstant això, adverteix que persisteixen obstacles, com ara la fragmentació del mercat, la mala coordinació de les polítiques i la lentitud de la presa de decisions. Per superar aquests reptes, Draghi assenyala que Europa ha d’adoptar una nova estratègia industrial, fomentar una cooperació més forta entre els estats membres i reformar les seves institucions per estimular la innovació i el creixement sostenible.

Andrei Năstase Moldova’s route into the EU

L’autor analitza les decisions crítiques a les quals s’enfronta Moldàvia aquest mes d’octubre i que marcaran el seu futur. El dia 20 els electors triaran un nou president i votaran si s’incorpora l’adhesió a la UE a la constitució. Argumenta que Moldàvia, un país fronterer amb Romania i Ucraïna, ha de fer front a greus reptes econòmics, corrupció i amenaces de Rússia. Critica l’actual govern per no implementar reformes i subratlla la necessitat de lluitar contra la corrupció i enfortir les institucions. Reconeix els beneficis de l’ajuda financera europea i nord-americana per a Moldàvia, però assenyala que l’economia està en crisi i que els país pateix una emigració massiva dels joves. També expressa la seva preocupació per la precipitació del referèndum d’adhesió a la UE i subratlla que Moldàvia ha d’estar preparada per a l’impacte econòmic i social potencial d’aquesta l’adhesió, especialment pel que fa a indústries clau com l’agricultura i el vi. L’autor també destaca la qüestió de Transnístria, una regió separatista on hi estan estacionades tropes russes, que complica l’adhesió a la UE a causa dels reptes fronterers i duaners. En darrer terme, tot i donar suport a l’adhesió a la UE, l’autor advoca per un enfocament prudent i ben planificat de l’adhesió.

Democracia, diversidad y cultura

Richard Seymour The rise of disaster nationalism

L’article presenta dues visions contraposades sobre l’auge de l’extrema dreta: una la veu com una força imparable, mentre que l’altra la descarta com a exagerada. Malgrat les notables victòries dels líders d’extrema dreta a nivell mundial, fins i tot a països com Hongria, l’Índia i els Estats Units, el seu poder sovint s’ha limitat o s’ha invertit. Per exemple, Donald Trump va perdre les eleccions del 2020 i Le Pen no ha aconseguit el poder a França. L’ascens de l’extrema dreta es veu com un símptoma de fracassos sistèmics més profunds, amb els mitjans de comunicació i les elits polítiques que amplifiquen el seu missatge, i els polítics de centreesquerra sovint intenten cooptar el seu llenguatge. Tanmateix, aquest moviment tracta menys d’utopia feixista i més de «nacionalisme dels desastres», que s’alimenta de les pors a la decadència de la societat i es posiciona com a defensor d’un capitalisme dur sense restriccions woke. L’autor critica tant la dreta com el centre per cultivar el que anomena «sadopessimisme» i adverteix que el populisme d’extrema dreta podria seguir creixent, sobretot sota pressions com el canvi climàtic. No obstant això, conclou que hi ha esperança en els moviments d’esquerres que se centren en atendre les necessitats immediates de la gent i organitzar el poder col·lectiu, oferint una alternativa real a la política reaccionària de l’extrema dreta.

Michael Dauderstädt In difficult times, social cohesion has improved

L’avaluació de la desigualtat d’ingressos a la Unió Europea és complexa a causa de les diferents economies nacionals, la qual cosa dificulta mesurar-la a escala sindical. L’autor assenyala que la ràtio quintil (S80/S20) ajuda a comparar els ingressos de les parts més riques i les més pobres de la població. Utilitzant dades de l’Enquesta d’ingressos i condicions de vida (EU-SILC), es pot construir una imatge més precisa de la desigualtat a tota la UE comparant els quintils nacionals. Així, destaca que la desigualtat, mesurada en paritats de poder adquisitiu (PPP), ha disminuït significativament des de l’ampliació a l’est de la UE, impulsada per un creixement més elevat als països més pobres d’Europa central i oriental (CEE). Malgrat les crisis recents com la pandèmia i la guerra d’Ucraïna, la desigualtat i la pobresa han continuat disminuint. El creixement econòmic a les regions més pobres de la UE va superar el de les regions més riques, reflectint una tendència coneguda com a «convergència beta». No obstant això, els països s’han enfrontat a una inflació més elevada a causa del ràpid creixement, tot i que això es considera part del procés de recuperació. En darrer terme, les polítiques progressistes, com ara el suport a la renda i les mesures fiscals expansives, han ajudat a reduir la desigualtat i l’atur, però l’augment de la privació material posa de manifest els reptes en curs. Un potencial retorn a l’austeritat i un enfocament renovat en la competitivitat podrien amenaçar el progrés aconseguit i dificultar les inversions necessàries en acció climàtica i benestar.

Maya Oppenheim How misogyny lures men to the far right

En aquest article, l’autora analitza la connexió entre les ideologies d’extrema dreta i la misogínia, assenyalant que tant l’extrema dreta com els que l’estudien són predominantment homes, la qual cosa pot portar a una atenció insuficient a l’odi de gènere dins d’aquests moviments. Afirma que la misogínia es presenta com una porta d’entrada que pot atraure els homes cap a ideologies d’extrema dreta més radicals. L’extrema dreta, tot i que no és un moviment monolític, comparteix elements comuns com el racisme, l’homofòbia i la xenofòbia, on al seu entendre la misogínia hi juga un paper central. L’auge dels moviments d’extrema dreta ha donat lloc a un augment de la seva participació al poder polític a nivell mundial, especialment a països com França, Itàlia, Hongria i els EUA. L’autora considera que aquests moviments sovint emfatitzen els rols de gènere tradicionals, afavoreixen l’essencialisme biològic i promouen la supremacia masculina. Afirma que la misogínia a l’extrema dreta també es manifesta en violència, com es veu en el moviment incel, on els homes frustrats culpen les dones per la seva manca d’èxit amorós. En darrer terme, alerta de que la barreja tòxica de misogínia, racisme i tradicionalisme de l’extrema dreta suposa perills importants, especialment per a les dones, amb moviments com els incels que actuen com a catalitzadors i símbols d’aquestes ideologies.

Economía, bienestar e igualdad

Mercy A. Kuo How Can Companies Manage Geopolitical Threats?

L’autora argumenta que durant els darrers 35 o 40 anys, les empreses globals s’han anat expandint molt més enllà dels mercats occidentals cap a altres mercats, com ara la Xina i Rússia. Ara aquests països, especialment Rússia, però també la Xina, s’han tornat cada cop més hostils cap a les empreses estrangeres que podrien ser competitives amb les empreses nacionals o que es perceben com un vehicle dels valors i normes occidentals. Les empreses continuen necessitant una presència global per als seus resultats, però estan atrapades enmig de la creixent tensió geopolítica mundial. Això vol dir que per a moltes empreses, tenir una presència global és alhora un actiu i un risc. Les empreses s’estan preocupant ràpidament pel risc geopolític i un indicador clau és el creixent nombre d’empreses que subscriuen pòlisses d’assegurança de risc polític. El repte de les empreses internacionals és reduir l’exposició al risc polític en mercats arriscats però lucratius, amb la Xina com a exemple principal. En aquest sentit, l’autora considera que els sectors públic i privat haurien de coordinar els preparatius per gestionar i mitigar les interrupcions. Al seu entendre, són tres les principals amenaces geopolítiques per a les quals les empreses haurien de preparar plans de contingència i mesures de mitigació de riscos: la interrupció de la cadena de subministrament, les represàlies per motius geopolítics i la diplomàcia d’ostatges amb personal expatriat, i la imposició de lleis de seguretat nacional xineses a objectius estrangers.

The Economist The real problem with China’s economy

The Economist destaca que la Xina enfronta una crisi de confiança enmig d’una desacceleració econòmica, especialment al sector immobiliari, i una falta creixent d’informació precisa. Els consumidors estan descontents, les multinacionals retiren capital del país i els analistes redueixen les expectatives de creixement. Aquesta crisi reflecteix problemes estructurals com deutes que no es poden cobrar i desconfiança en les dades oficials, ja que se sospita que el govern manipula les xifres i amaga informació clau. En efecte, el règim sota Xi Jinping ha intensificat la censura i ha restringit el flux de dades, la qual cosa recorda els errors que va cometre la Unió Soviètica, on el control ferri de la informació va provocar una desconnexió de la realitat econòmica. Tot i que la Xina havia permès un flux parcial d’informació per mantenir la seva eficiència, aquesta reculada en la transparència dificulta la presa de decisions econòmiques en un context en què la transició cap a sectors innovadors és vital. En darrer terme, l’article afirma que a mesura que l’accés a informació crucial es redueix, tant el sector privat com el govern tenen més dificultats per prendre decisions encertades, cosa que posa en perill la capacitat del país per enfrontar-se als seus desafiaments econòmics i aconseguir la seva ambició de reestructuració.

Sostenibilidad y cambio climático

Matthieu Goar Le secret de politiques climatiques efficaces: l’évaluation et le décloisonnement

Un estudi publicat al mes d’agost a la revista Science per investigadors de l’Institut de Potsdam que han analitzat 1.500 polítiques climàtiques implementades entre 1998 i 2022 a 41 països, revela que només 63 reduïen les emissions de CO2 entre un 4,5% i un 13%, principalment en els sectors de la construcció, el transport, la indústria i l’electricitat. L’estudi també apunta que les polítiques més efectives són les que combinen diverses mesures. Per exemple, a la Xina, un sistema de drets d’emissió només va tenir efectes quan es va reforçar amb altres mecanismes, i al Regne Unit es va accelerar la reducció d’emissions en el sector elèctric mitjançant l’establiment d’un preu mínim de carboni. Els investigadors subratllen la necessitat d’un enfocament integral i complex de les polítiques climàtiques. No n’hi ha prou amb la limitació: també cal fomentar, subvencionar i orientar els mercats. Aquest estudi demostra que les polítiques han d’afectar tant les empreses com les llars, i no limitar-se a reformes aïllades o sectorials. L’aspecte de la justícia social també és crucial. Per ser acceptades, les mesures han de tenir en compte el seu impacte en la vida quotidiana dels ciutadans i les empreses. Un exemple a França és el fracàs de l’augment de l’impost sobre el carboni el 2018, que no va anar acompanyat de mesures compensatòries per a les llars, la qual cosa va provocar la revolta de les “armilles grogues”. Finalment, l’estudi destaca la importància de la coordinació governamental. En darrer terme, els investigadors demanen integrar els temes ecològics amb altres prioritats socials i econòmiques, com ara la lluita contra la pobresa i l’atur, en un nou contracte social i advoquen per un enfocament més ampli que conciliï objectius ecològics i no ecològics per tal de tenir èxit en la transició climàtica.

Pierre Charbonnier Et si la paix était plus dangereuse pour la nature et le climat que la guerre?

L’única cosa més perillosa que la guerra per a la natura i el clima és la pau. Aquesta és la hipòtesi que explora Pierre Charbonnier, filòsof i investigador del CNRS, al seu llibre Vers l’écologie de guerre (Editions La Découverte. 2024). Afirma que la dècada de 2020 marca un punt d’inflexió en les polítiques climàtiques, on la qüestió climàtica esdevé central en les relacions internacionals i les relacions de poder. La descarbonització de l’economia, vista abans com un risc econòmic, s’ha vist accelerada per esdeveniments geopolítics, com la invasió d’Ucraïna. Aquest conflicte va empènyer Europa a reduir la seva dependència dels combustibles fòssils, especialment els procedents de Rússia, donant una nova legitimitat a la transició energètica més enllà de les preocupacions mediambientals. Aquesta nova era, anomenada «ecologia de guerra», vincula els problemes climàtics amb la seguretat nacional i el poder geopolític. El clima es converteix en una palanca de poder, on les nacions competeixen per obtenir un avantatge en la carrera cap a les emissions zero. Argumenta que la guerra a Ucraïna també ha demostrat com les sancions energètiques poden crear oportunitats per a altres països, com l’Índia, posant de manifest les divisions polítiques globals. L’ecologia de la guerra reflecteix la convergència entre sostenibilitat i seguretat, on els imperatius del poder estan redefinint l’enfocament de la crisi climàtica. Aquesta nova realitat sorgeix en un context on, històricament, l’ecologia política era antimilitarista, oposada a la lògica del poder. Avui dia, els límits entre producció i destrucció s’estan desdibuixant, perquè els combustibles fòssils, fonts de riquesa, també són responsables de la destrucció ecològica. La interdependència energètica, una vegada vista com una força per a la pau, podria conduir en última instància a una destrucció mútuament assegurada.

Innovación, ciencia y tecnología

Megan Nolan AI will never understand what makes writing great

L’autora reconeix que inicialment va ignorar l’auge de la intel·ligència artificial (IA), amb l’esperança que acabés desapareixent, però aviat es va adonar del seu impacte creixent en l’escriptura, especialment en els camps tècnics i comercials. Malgrat els maldestres primers exemples de contingut generat per IA, l’autora finalment es va enfrontar a la realitat de l’ús de la IA per escrit, sobretot després que se li va oferir una feina per formar programes d’IA. Afirma que va intentar aferrar-se a la creença que la IA mai no podria substituir la ficció literària. Argumenta que la IA no té el toc humà que defineix una gran escriptura. Tot i que la IA pot millorar tècnicament un manuscrit, ho fa tornant-lo més genèric, en lloc de preservar la individualitat del treball. Al seu entendre, el procés d’escriptura, amb la seva lluita inherent i la seva implicació personal, és fonamental per a la creació de l’art autèntic. L’autora rebutja doncs la idea de la perfecció en l’escriptura, en canvi valora les imperfeccions que fan que una obra sigui distintivament personal. En última instància, afirma que la intel·ligència artificial no pot replicar la connexió íntima i humana que ofereix la gran escriptura, on la veu d’un escriptor transmet l’essència d’estar viu.

Craig Gent Cyberboss: Here’s how AI is reorganising the lines of class struggle

En aquest article es plantegen les preocupacions creixents sobre el futur del treball, posant èmfasi en com les noves tecnologies, especialment l’automatització i la intel·ligència artificial, estan creant llocs de treball més insegurs i mal pagats. Tot i que persisteixen els temors que els robots substitueixin els treballadors, l’autor afirma que l’amenaça real rau en la «gestió algorítmica», on els sistemes informàtics controlen, dirigeixen i avaluen els treballadors en temps real sense supervisió humana. Aquesta tendència és evident en empreses com Uber, Deliveroo i Amazon, on les dures condicions de treball s’imposen mitjançant algorismes. L’autor argumenta que, tot i que els robots no han substituït completament els treballadors, l’aplicació d’algorismes per gestionar la mà d’obra està erosionant l’autonomia dels treballadors, convertint els humans en engranatges en un sistema impulsat per dades i eficiència. Aquests sistemes optimitzen la presa de decisions i el rendiment, però sovint condueixen a llocs de treball estressants i deshumanitzadors. Els sindicats han lluitat per mantenir-se al dia amb aquest canvi tecnològic però tot i que continuen lluitant pels drets laborals, sovint són reactius i lents per afrontar els reptes que planteja la gestió algorítmica. En definitiva, l’autor defensa que mentre el treball segueixi sent una part central de la vida, les condicions en què treballen les persones haurien de ser una prioritat política. La gestió algorítmica ha arribat per quedar-se i, si no es controla, pot deshumanitzar encara més el treball, fent que sigui essencial enfrontar-se i desafiar la seva dinàmica de poder.

back to top