A menudo habíamos pensado que, para interpretar la complejidad balcánica, era necesario mirar sobre todo al pasado. Que las dinámicas que afectan a la región responden, en realidad, a conflictos antiguos y nunca resueltos; una crónica de finales de imperios, construcción nacional y etnicidades. Y es verdad que, como explica Ivan Vejvoda en el artículo que abre este número de la revista IDEES, la historia no se ha ido y seguramente no lo hará nunca. Sin embargo, el futuro de los Balcanes no está escrito ni predeterminado. El título escogido para este nuevo monográfico, el número 63 ―coordinado por Ioannis Armakolas y Ruth Ferrero―, no es casual: hemos elegido hablar de encrucijada, de momento crítico, en el que la elección del camino a seguir puede llevar a lugares muy diferentes y a consecuencias difíciles de revertir.

Este número de la Revista IDEES nos ofrece la oportunidad de reconectar con los Balcanes y nos interpela a interesarnos por su situación y por su futuro. Veremos con mayor claridad cómo la desintegración de la antigua Yugoslavia respondió a luchas por preservar el poder, que se sirvieron de mecanismos ―política de identidades, polarización social, desinformación, etc.― que hoy nos resultan, tristemente, perfectamente familiares. Comprenderemos el significado y alcance que la promesa europea tiene para estos pueblos, y apreciaremos los esfuerzos que han hecho para estar a la altura, para integrarse como miembros de pleno derecho de una Unión Europea vista como garantía de progreso, cohesión y estabilidad política. Examinaremos las dificultades de la lucha por el espacio cívico y por las libertades y garantías democráticas, ante la pervivencia de élites que se resisten a la alternancia y la aparición de nuevos liderazgos, aún más iliberales y populistas que los que vienen a sustituir. Comprobaremos también cómo las potencias que intervienen en la región (especialmente Rusia y China, pero también Turquía o Emiratos Árabes Unidos) aprovechan el vacío que crea la indecisión de la Unión Europea para promover no sólo sus intereses comerciales y económicos, sino también los valores antioccidentales. Entraremos en detalles para entender mejor el devenir de las últimas décadas y los graves retos actuales.

Hemos buscado poner el énfasis en las personas, en las sociedades y en los gobiernos del espacio balcánico: en su subjetividad y su protagonismo en un momento clave ―esta es nuestra impresión― para la definición de su futuro. Pero los artículos nos muestran también ―y este es, en realidad, el hilo conductor de este monográfico― el papel fundamental que juega la Unión Europea: la necesidad de que responda a las expectativas creadas y encuentre la manera y la energía para actuar de forma decidida, reactivando la agenda de la ampliación y previniendo el resentimiento y la regresión iliberal que, inevitablemente, se producirán si la UE no está a la altura del momento. Este monográfico reafirma la idea de que los Balcanes, que son Europa, deben formar parte del proyecto de integración política del que los europeos nos hemos dotado para asegurar la paz entre nuestros pueblos. Un proyecto basado en valores que hoy están amenazados, dentro y fuera de la Unión. El futuro de los Balcanes no es separable del futuro de Europa.

Javier Sánchez Cano

Javier Sánchez Cano es director del Centro de Estudios de Temas Contemporáneos. Ha sido director de Políticas de la Unión Europea en el Gobierno de la Generalitat de Catalunya y en el Centro Europeo de las Regiones del Instituto Europeo de Administración Pública, además de secretario general del Centro Iberoamericano de Desarrollo Estratégico Urbano (CIDEU). Es licenciado en Filología Anglogermánica por la Universidad de Barcelona y en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Es doctor en Ciencias Políticas por la misma universidad, con la tesis doctoral "Los gobiernos no centrales y sus redes: análisis de su rol como actores en la gobernanza global". Tiene una amplia trayectoria docente y ha impartido cursos en la Universidad Autónoma de Barcelona, ​​en la Fundación CIDOB, en la UOC y en la Universidad Internacional de Andalucía. Como investigador, su trabajo se centra en las relaciones internacionales y los gobiernos regionales y locales, con especial énfasis en la integración regional, las agendas globales y la cooperación descentralizada. Es miembro del Policy Forum on Development y de la Red Española de Estudios de Desarrollo. También es vicepresidente de la Asociación para las Naciones Unidas en España.