Contra el aislamiento internacional de Portugal

Cuarenta años después del golpe de estado del 28 de mayo de 1926, que instauró la dictadura militar en Portugal, el líder de la Acción Socialista Portuguesa (ASP), Mário Soares, redactó una petición dirigida al presidente de la República en la cual afirmaba:

“Por culpa exclusiva del Gobierno, Portugal es cada vez menos un país europeo. La expansión económica de Europa occidental (que ha beneficiado incluso países como Yugoslavia o Grecia) apenas nos afecta. Porque nuestro sistema económico y político repugna a las concepciones dominantes en Europa occidental.” [1]1 — Borrador de petición al presidente de la República Américo Tomás, intitulado “En los 40 años del Estado Novo – un proyecto», marzo de 1966. Fichero: 00002.009. Archivo Mário Soares. Fundación Mário Soares e Maria Barroso.

El secretario general del ASP tenía a la Europa de la posguerra como punto de referencia. Las democracias de Europa occidental eran la corriente política en la cual se miraba al espejo y defendía sus valores para el futuro de Portugal. Por consiguiente, puso énfasis en el aislamiento del país, en su retraso económico y de desarrollo a otros niveles, mientras defendía la autodeterminación de las colonias. Para Mário Soares, era evidente que la lucha por la libertad y la democracia era inseparable de la defensa de la integración europea de Portugal. Eran las dos caras de una larga batalla contra el régimen autoritario.

La oposición a la política del “orgullosamente solos” de Oliveira [2]2 — N. d. T.: La expresión “Orgullosamente solos” (“Orgulhosamente sós”) fue utilizada por el dictador António de Oliveira Salazar para describir la situación geopolítica del país durante el Estado Novo, muy especialmente durante la guerra colonial, para denunciar la falta de apoyo de sus aliados. Salazar fue una piedra angular del pensamiento y la acción de Soares. En sus discursos y escritos, una de las cuestiones que emerge con claridad es la necesidad de que Portugal se abra al mundo. “¿Quién no ve como de perjudicial es este aislamiento y que no puede durar indefinidamente?”, planteaba en unas declaraciones concedidas al diario A Capital, y añadía:

Si Portugal quiere recuperar el lugar que le corresponde en el mundo —y ser realmente fiel a su vocación universalista— tiene que cambiar radicalmente su política exterior. Es urgente romper el aislamiento ensimismado en que estamos confinados y que tanto nos empequeñece a ojos de los extranjeros. […] ¡sólo instituciones verdaderamente democráticas podrán darnos la posición de prestigio internacional a la cual tenemos derecho”! [3]3 — Mário Soares, en respuesta a una encuesta promovidapor A Capital, 14 de octubre de 1969. Fichero: 00032.002. Archivo Mário Soares. Fundación Mário Soares y Maria Barroso.

Continuando su lucha, Mário Soares dedicó los últimos años del Estado Novo a iniciativas de denuncia internacional del régimen. Después de ser encarcelado 12 veces, deportado por tiempo indefinido en Santo Tomé, donde permaneció hasta la caída de Salazar y su sustitución por Marcelo Caetano, y después de unas elecciones legislativas fraudulentas y decepcionantes en 1969, Soares inició, a principios del año siguiente, un viaje de dos meses por América Latina y Estados Unidos, con visitas a Brasil, Venezuela, México y Puerto Rico, donde pronunció, conferencias, concedió entrevistas a medios de comunicación y estableció contactos con políticos de estos países. Soares era ya el rostro político más destacado a escala internacional de la resistencia no comunista a la dictadura portuguesa.

En abril de 1970 llegó a Nueva York, donde ofreció una importante conferencia de prensa en el Overseas Press Club, en la cual denunció la dictadura y la política colonial del Gobierno portugués. Había sido invitado por la directora de la revista Ibérica, la abogada y política española Victoria Kent, con el apoyo de la Liga Internacional de Derechos Humanos. Sus declaraciones fueron recogidas por The New York Times y otros medios de comunicación. Pocos días después, participó en el debate sobre violaciones de los derechos humanos en Portugal, que tuvo lugar durante la 22.ª sesión ordinaria del Consejo de Europa. Afirmó: “Portugal necesita Europa para sobrevivir. Y es reforzando los lazos de cooperación económica y política entre Portugal y Europa que puede surgir una nueva dinámica que fuerce un cambio en la situación portuguesa.” Soares aprovechaba cada aparición en la escena pública internacional para presionar a las instituciones para que actuaran en relación a la situación portuguesa. “Por eso estamos seguros de que cuando el Consejo de Europa quiere ayudar Portugal no olvida que al mismo tiempo tiene que ayudar a la democracia”, concluyó el dirigente socialista. [4]4 — Soares, M. (1975). Escritos do Exílio. Lisboa: Bertrand, p. 44-45.

A raíz de sus denuncias internacionales del régimen dictatorial portugués, Mário Soares se vio obligado a exiliarse: se marchó a Francia, donde continuó su intensa lucha política

A raíz de sus denuncias internacionales del régimen dictatorial portugués, Mário Soares se vio obligado a exiliarse. Se marchó a Francia, donde continuó su intensa lucha política. En 1971, en un momento en que el Gobierno de Marcelo Caetano se acercaba a la Comunidad Europea, y después de una reunión en París entre el ministro portugués de Asuntos Exteriores, Rui Patrício, y su homólogo francés, Maurice Schumann, en un largo artículo publicado en Le Monde Soares se preguntaba lo siguiente: “¿Cómo podría la Comunidad Económica Europea acoger a Portugal cuando se sabe que su Gobierno sigue aplicando métodos de acción política esencialmente antidemocráticos?” [5]5 — Mário Soares, “Portugal e a Europa”, Le Monde, 3 de marzo de 1971. Fichero: 00032.002. Arxivo Mário Soares. Fundación Mário Soares y Maria Barroso.

La protesta indignada que Soares muestra en el texto es la de alguien que no quiere una Europa complaciente con las dictaduras, y que no acepta concesiones, especialmente sobre la cuestión colonial. Al contrario, busca el apoyo de los estados miembros y de las figuras principales de las democracias europeas para condenar públicamente el régimen autoritario. Es lo que hizo en los numerosos congresos y reuniones políticas a los cuales asistió en varias ciudades europeas, con el apoyo decidido de sus camaradas del ASP, especialmente Tito de Morais y Ramos da Costa, los dos también en el exilio. Entre el 11 y el 13 de junio de 1971, asistió al congreso de unificación de los socialistas franceses en Épinay-sur-Seine, en el que François Mitterrand resultó vencedor. El 28 de junio de aquel mismo año, intervino en el 8.º Congreso de los Partidos Socialistas Europeos, en Bruselas. En junio de 1972, en el XII Congreso de la Internacional Socialista celebrado en Viena, el ASP se convirtió en miembro de la organización, aunque sólo con estatus de observador (ya que sólo era una organización y no un partido). Fue, sin embargo, un momento particularmente importante para los socialistas portugueses.

Establecer relaciones con dirigentes y figuras de los principales partidos socialistas y socialdemócratas europeos le permitió tener contacto con otras realidades políticas, así como vivir nuevas experiencias y adquirir conocimientos sobre el funcionamiento y la organización de estos partidos, mientras consolidaba su pensamiento sobre la política europea.

Esta madurez política está presente en su obra magna, Le Portugal Bâillonné, publicada en el exilio en 1972. Es un libro que mezcla varios géneros, y que al mismo tiempo es un instrumento importantísimo de combate político y un libro de historia pionero. Soares plantea la pregunta —aunque sabe la respuesta por anticipado: “¿Por qué el pueblo portugués no podría beneficiarse de las normas democráticas comunes a toda la Europa occidental?”. Aunque la lucha incesante por la libertad y la democracia está siempre presente en las páginas del libro, también encontramos la necesidad de que Portugal se acerque al proyecto europeo como forma de desarrollo social para un país con profundas marcas de desigualdad y pobreza. Por eso, subraya con gran lucidez, consciente de lo que el país estaba perdiendo con este distanciamiento: “Europa se está construyendo en ausencia de Portugal.” [6]6 — Soares, M. (1972). Le Portugal Bâillonné – Un témoignage. París: Calmann-Lévy.

En una entrevista que concedió al diario República, finalmente prohibido por la censura, expuso sus ideas sobre Europa:

Estoy a favor de la Europa de los trabajadores y no de la Europa de los trusts. Comparto y suscribo muchas de las críticas de la izquierda europea a la Europa supercapitalista que se está construyendo, en la cual las empresas multinacionales ejercen un papel motor fundamental. Estoy a favor de una Europa de los trabajadores, que se tendrá que construir progresivamente con el desarrollo de la democracia en cada uno de los países europeos. Creo que la actitud correcta de los partidos de izquierda es integrarse en la construcción europea, y transformarla progresivamente en la dirección del socialismo y de las reivindicaciones de los trabajadores.”[7]7 — Entrevista de Mário Soares en el diario República, prohibida por la censura. 30 de abril de 1972. Fichero: 00007.001.002. Archivo Mário Soares. Fundación Mário Soares y Maria Barroso.

Fue en este contexto que, con las informaciones que le llegaban que alguna cosa se estaba moviendo a Portugal, su reflexión personal y las conversaciones que mantenía con sus camaradas más próximos, tomó forma en 1973 la posibilidad de transformar el ASP en un partido y Mário Soares, junto con Ramos da Costa y Tito de Morais, pensó que era el momento adecuado para sacar adelante el proyecto.

Soares no quería una Europa complaciente con las dictaduras y no aceptaba concesiones. Al contrario, buscaba el apoyo de las democracias europeas para condenar públicamente el régimen autoritario

El 19 de abril de 1973 se fundó el Partido Socialista (PS) en Bad Münstereifel (Alemania), en un congreso al cual asistieron 27 delegados de Lisboa, Coimbra y Oporto, así como de los núcleos del extranjero, exiliados o emigrantes en Europa. No todos estaban de acuerdo con la fundación del partido, pero, para Soares, que fue elegido inmediatamente secretario general, no había duda que sería una pieza fundamental de la lucha política de los socialistas en el futuro. “Necesitábamos un instrumento —un Stradivarius, como yo decía— con sólidos contactos europeos, para poder imponernos en la hora H… Es decir: cuando triunfara la revolución anticolonialista y democrática”, escribió años más tarde en su libro Um Político Assume-se [8]8 — Soares, M. (2011). Um Político Assume-se. Lisboa: Temas e Debates, p. 161. Un año después, el 25 de abril de 1974, el Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) derribaba el régimen.

De la Revolución de Abril en la “Europa con nosotros”

El 25 de abril de 1974, Soares se encontraba en Bonn (Alemania), invitado por el Partido Socialdemócrata (SPD), donde se tenía que entrevistar con el canciller Willy Brandt. Al amanecer, recibió una llamada que lo informó de movimientos militares en Lisboa. Volvió inmediatamente a París, desde donde partió hacia Lisboa el 27 de abril en el llamado Tren de la Libertad.

Acompañado por Maria Barroso, Ramos da Costa y Tito de Morais, llegó a la estación de Santa Apolónia el 28 de abril. En aquel momento, Soares “no desembarcó sin apoyo, sin instrumento y sin papel. Había mucha fuerza bajo su aparente debilidad”, como observó Vasco Pulido Valente. [9]9 — Observador, 14 de enero de 2017. Por encima de todo, estaba el largo trabajo que había hecho durante los años anteriores, para preparar un proyecto político para cuando llegara el “momento del cambio” en Portugal. Fue recibido apoteósicamente por miles de portugueses, que se enteraron de su vuelta del exilio por la prensa y la radio. Soares se les dirigió así: “Quiero decir unas palabras a las fuerzas armadas. Han devuelto la voz y la alegría al pueblo portugués, un acto histórico que no tenemos que olvidar. Pero ahora corresponde al pueblo, a los trabajadores, organizar la democracia y poner fin a la guerra colonial.” [10]10 — Diário de Lisboa, 29 de abril de 1974.

El periodo que siguió permitió a Soares afirmarse cada vez más como un líder europeo. A principios de mayo, recibió el encargo del presidente de la Junta de Salvación Nacional, António de Spínola, de obtener el reconocimiento internacional de la Revolución portuguesa, y visitó las principales capitales europeas, donde se reunió, entre otros, con Harold Wilson, James Callaghan, Olof Palme, Willy Brandt, Joop den Uyl y el cardenal Casaroli en el Vaticano. El mundo miraba a Portugal, el país que iniciaba la “tercera ola” [11]11 — Huntington, S. P. (1991). The Third Wave: Democratization in the Late Twentieth Century. Norman: University of Oklahoma Press. de las transiciones a la democracia, y las consecuencias que la revolución portuguesa podía tener en otros países, como la vecina España, que seguía bajo la dictadura.

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Mário Soares y su esposa Maria Barroso son entrevistados en el tren desde el que regresan del exilio en París, el 28 de abril de 1974. Fotografía: Alfredo Cunha (vía Fundación Mário Soares y Maria Barroso)


Los contactos que Soares estableció a escala internacional durante sus visitas oficiales también fueron “muy beneficiosos para el PS”. El apoyo de los socialistas europeos al joven partido, que todavía se estaba estructurando y asentando, es diverso (financiero, técnico y material), y se tradujo en la participación de François Mitterrand y Willy Brandt en mítines a Lisboa y Oporto, pero también en las visitas a Portugal de Michel Rocard, Olof Palme, Felipe González, Bruno Kreisky y muchas otras personalidades políticas. Todo eso fue, desde el principio, decisivo en la “proyección y organización a escala nacional” del PS, que ya en 1974 tenía más de 35.000 militantes nuevos. [12]12 — Rezola, M. I. (2007). 25 de Abril: Mitos de uma Revolução. Lisboa: A Esfera dos Livros. p. 145-146.

Nombrado ministro de Asuntos Exteriores en los tres primeros gobiernos provisionales (1974-1975), Soares pudo por fin aplicar sus ideas y proyectos, teniendo a favor suyo la imagen de credibilidad que se había forjado durante el exilio. Dio prioridad a la apertura de Portugal al mundo, y su intensa actividad diplomática se caracterizó por el establecimiento de relaciones con numerosos países y el acercamiento a la Comunidad Económica Europea. En septiembre de 1974, al dirigirse por primera vez a la Asamblea General de las Naciones Unidas, declaró: “Quiero dejar muy claro que el Portugal libre y democrático que estamos construyendo, con grandes dificultades, pero estimulados por la confianza generalizada de nuestro pueblo, empieza ahora a sentirse orgullosamente acompañado.” [13]13 — Soares, M. (1975). Democratização e Descolonização. Dez meses no Governo Provisório. Lisboa: Publicações Dom Quixote, p. 125. La política de Soares como ministro de Asuntos Exteriores tenía un objetivo claro, que él mismo recordó años después:

“[…] Comprendí que tenía que demostrar a las Naciones Unidas que emprenderíamos el camino de la autodeterminación para poder restablecer relaciones con todos los países del mundo, romper el aislamiento internacional —habíamos quedado reducidos a un gueto— y recuperar el prestigio de Portugal en la escena internacional. Pensaba que el contrapunto a la democratización de la República Portuguesa era una solución a la cuestión colonial.” [14]14 — Avillez, M. J. (1996). Soares. Ditadura e Revolução. Lisboa: Circulo de Leitores, p. 297.

Mientras tanto, Soares había iniciado el proceso de descolonización por el cual había luchado. Durante aquellos meses, en los cuales se agravaban las luchas políticas y militares, Soares se consolidó como el principal rostro político de la defensa de una democracia pluralista para el futuro del país. Fue reelegido secretario general en el primer congreso legal del PS, en diciembre de 1974, primer gran momento de clarificación del proyecto político del PS y de afianzamiento de su identidad. Varios representantes de partidos socialistas y socialdemócratas europeos asistieron al congreso, que fue especialmente importante para el PS. Desde el punto de vista externo, sirvió para “proyectar la situación política portuguesa a Europa, con la importancia inherente del PS para un resultado político que coincidiera con los intereses occidentales;” desde el punto de vista interno, contribuyó a “dar credibilidad al PS, ya que demostró tener el apoyo de los líderes europeos.” [15]15 — Sebastião, D. (2018). Mário Soares e a Europa: pensamento e ação. Lisboa: Princípia, p. 96.

Cuando volvió del exilio, Mário Soares afirmó “Las fuerzas armadas han devuelto la voz y la alegría al pueblo portugués, en un acto histórico que no tenemos que olvidar, pero ahora corresponde al pueblo, a los trabajadores, organizar la democracia y poner fin a la guerra colonial”

Después de su victoria en las elecciones a la Asamblea Constituyente del 25 de abril de 1975, el PS había ganado una legitimidad democrática incuestionable. Se produjeron enfrentamientos entre el Partido Socialista y el Partido Comunista Portugués, se multiplicaron los documentos políticomilitares que presentaban diferentes proyectos para el país y se intensificó el combate político, lo cual creó un clima de preguerra civil. En este contexto, en el que “la viabilidad de una sociedad abierta y pluralista parecía estar seriamente en juego, los defensores de esta vía volvieron a apostar por Mário Soares”. La esperanza de los líderes europeos en un futuro estable para Portugal estaba depositada en Soares. En el Verano Caliente de 1975, [16]16 — N. d. T.: Referencia al denominado Verano Caliente: momento en qué, después de la toma de posesión del V Gobierno provisional, claramente escorado a la izquierda, se produjo una vasta movilización popular anticomunista en el centro y norte de Portugal, animada por sectores moderados, de derecha y de extrema derecha, que asedió, asaltó e incendió sedes del PCP y de otras organizaciones de izquierdas, y que llevó llevó a Portugal al borde de la guerra civil. cuando estaban a punto de firmarse las actas finales de la Conferencia para la Seguridad y la Cooperación en Europa (CSCE), “después de hacer ver a los dirigentes de la URSS los inconvenientes de una desviación revolucionaria en Portugal, los líderes de Europa occidental se reunieron en Estocolmo para acordar posiciones”. [17]17 — Castaño, D. (2012). “Mário Soares e o sucesso da transição democrática: breves notas”. Ler História, núm. 63, p. 23. A raíz de eso se creó el Comité de Amistad y Solidaridad para la Democracia y el Socialismo en Portugal, dirigido por Willy Brandt.

Los acontecimientos se precipitaron. Después del 25 de noviembre, la correlación de fuerzas políticas y militares cambió y se inició el proceso de institucionalización de la democracia portuguesa. Mário Soares y el PS mantuvieron su estrategia de acercamiento a Europa. Después de la firma de un nuevo pacto entre el MFA y los partidos políticos a principios de 1976 y la aprobación de una nueva Constitución en abril, se dieron las condiciones para la celebración de elecciones legislativas. Y fue en este contexto que la integración europea apareció más claramente que nunca en el programa que los socialistas presentaron a los portugueses (“Programa para un gobierno del PS”).

Antes de las elecciones, sin embargo, Soares todavía demostraría, en un momento de enorme impacto político y mediático, que los socialistas y socialdemócratas europeos les apoyaban a él y al proyecto del PS. Con la organización de una gran cumbre en Oporto, en el marco del mencionado Comité de Amistad y Solidaridad para la Democracia y el Socialismo en Portugal, los socialistas consolidaron su posición como partido europeísta. Querían convertir a Oporto en la capital socialista de Europa y pusieron en marcha el objetivo de conseguir que Portugal solicitara su adhesión a la Comunidad Económica Europea. Por eso, en marzo de 1976, bajo el lema “Europa con nosotros”, intervinieron, delante de una sala llena a rebosar, personalidades como Willy Brandt, Olof Palme, Bruno Kreisky, Joop den Uyl, François Mitterrand, Francesco De Martino y Felipe González.

Willy Brandt, excanciller alemán y líder del Partido Socialdemócrata Alemán, reafirmó su apoyo a los socialistas portugueses: “Siempre, siempre estaremos a su lado. […] El pueblo de Portugal es bienvenido a la sociedad europea.” En su largo y apasionado discurso, Soares subrayó que este era el camino que quería para el país. “Está en esta dirección, con la ayuda de Europa, con la ayuda del mundo, integrándonos en este gran movimiento colectivo que es la integración europea, hacia donde los socialistas queremos avanzar. Y lo haremos si el pueblo portugués nos da una clara victoria electoral.” [18]18 — Soares, M. (1976). A Europa Connosco – Dois Discursos Proferidos na Cimeira Socialista do Porto. Lisboa: Perspetivas & Realidades, p. 18.

Después de la cumbre, este discurso se mantuvo durante toda la campaña socialista. “Europa con nosotros” fue incluso el lema de la campaña para las elecciones legislativas, las primeras elecciones libres por sufragio universal y directo, que culminaron el 25 de abril con la victoria del PS. No hay ninguna duda que la prioridad otorgada en el programa del PS, y en particular en la actuación de Mário Soares, a la adhesión de Portugal a la Comunidad Económica Europea inmediatamente después de la Revolución demostró la convicción, la constancia y la coherencia de Soares en relación a Europa.

“Europa con nosotros” fue incluso el lema de la campaña del Partido socialista para las primeras elecciones libres después de la revolución del 25 de abril de 1974

Como dice Dina Sebastião, “demuestra que su discurso desde el exilio no era sólo retórica para ganar apoyos contra la dictadura, sino una parte estructural de su pensamiento para el futuro de Portugal”. [19]19 — Sebastião, D. (2018). Mário Soares e a Europa: pensamento e ação. Lisboa: Princípia, p. 118. El 1977, Mário Soares, com a primer ministre del primer Govern constitucional, va sol·licitar l’adhesió de Portugal a la Comunitat Econòmica Europea, i el 1985, com a cap del novè Govern, va signar el tractat d’adhesió.

  • Referencias y notas

    1 —

    Borrador de petición al presidente de la República Américo Tomás, intitulado “En los 40 años del Estado Novo – un proyecto», marzo de 1966. Fichero: 00002.009. Archivo Mário Soares. Fundación Mário Soares e Maria Barroso.

    2 —

    N. d. T.: La expresión “Orgullosamente solos” (“Orgulhosamente sós”) fue utilizada por el dictador António de Oliveira Salazar para describir la situación geopolítica del país durante el Estado Novo, muy especialmente durante la guerra colonial, para denunciar la falta de apoyo de sus aliados.

    3 —

    Mário Soares, en respuesta a una encuesta promovidapor A Capital, 14 de octubre de 1969. Fichero: 00032.002. Archivo Mário Soares. Fundación Mário Soares y Maria Barroso.

    4 —

    Soares, M. (1975). Escritos do Exílio. Lisboa: Bertrand, p. 44-45.

    5 —

    Mário Soares, “Portugal e a Europa”, Le Monde, 3 de marzo de 1971. Fichero: 00032.002. Arxivo Mário Soares. Fundación Mário Soares y Maria Barroso.

    6 —

    Soares, M. (1972). Le Portugal Bâillonné – Un témoignage. París: Calmann-Lévy.

    7 —

    Entrevista de Mário Soares en el diario República, prohibida por la censura. 30 de abril de 1972. Fichero: 00007.001.002. Archivo Mário Soares. Fundación Mário Soares y Maria Barroso.

    8 —

    Soares, M. (2011). Um Político Assume-se. Lisboa: Temas e Debates, p. 161.

    9 —

    Observador, 14 de enero de 2017.

    10 —

    Diário de Lisboa, 29 de abril de 1974.

    11 —

    Huntington, S. P. (1991). The Third Wave: Democratization in the Late Twentieth Century. Norman: University of Oklahoma Press.

    12 —

    Rezola, M. I. (2007). 25 de Abril: Mitos de uma Revolução. Lisboa: A Esfera dos Livros. p. 145-146.

    13 —

    Soares, M. (1975). Democratização e Descolonização. Dez meses no Governo Provisório. Lisboa: Publicações Dom Quixote, p. 125.

    14 —

    Avillez, M. J. (1996). Soares. Ditadura e Revolução. Lisboa: Circulo de Leitores, p. 297.

    15 —

    Sebastião, D. (2018). Mário Soares e a Europa: pensamento e ação. Lisboa: Princípia, p. 96.

    16 —

    N. d. T.: Referencia al denominado Verano Caliente: momento en qué, después de la toma de posesión del V Gobierno provisional, claramente escorado a la izquierda, se produjo una vasta movilización popular anticomunista en el centro y norte de Portugal, animada por sectores moderados, de derecha y de extrema derecha, que asedió, asaltó e incendió sedes del PCP y de otras organizaciones de izquierdas, y que llevó llevó a Portugal al borde de la guerra civil.

    17 —

    Castaño, D. (2012). “Mário Soares e o sucesso da transição democrática: breves notas”. Ler História, núm. 63, p. 23.

    18 —

    Soares, M. (1976). A Europa Connosco – Dois Discursos Proferidos na Cimeira Socialista do Porto. Lisboa: Perspetivas & Realidades, p. 18.

    19 —

    Sebastião, D. (2018). Mário Soares e a Europa: pensamento e ação. Lisboa: Princípia, p. 118.

Pedro Marques Gomes

Pedro Marques Gomes es doctor en Historia Contemporánea por la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad NOVA de Lisboa (NOVA FCSH). Es investigador de la Fundación Mário Soares y Maria Barroso y profesor invitado en NOVA FCSH y en la Escuela de Comunicación y Estudios de Medios del Politécnico de Lisboa. Es autor de Os Saneamentos Políticos no Diário de Notícias no Verão Quente de 1975 (Alêtheia, 2014), Breve História do Partido Socialista (Público/100Folhas, 2019) y A Imprensa na Revolução: Os Novos Jornais e as Lutas Políticas de 1975 (INCM, 2021). Actualmente es miembro del consejo editorial e investigador del proyecto "Las obras completas de Mário Soares". Sus principales áreas de investigación son la historia del proceso revolucionario portugués (1974-1975), con especial énfasis en el Partido Socialista y la figura de Mário Soares, y la historia de los medios de comunicación.