¿Cuáles son los retos vinculados al desarrollo económico de los seis países de los Balcanes Occidentales en las últimas tres décadas? [1]1 — Aunque Croacia también formaba parte de los Balcanes occidentales, no se incluye en el análisis de este artículo porque pasó a formar parte de la Unión Europea en 2013. Actualmente, los académicos y los expertos de las organizaciones internacionales son cada vez más conscientes de que los Balcanes Occidentales todavía no se han desarrollado lo suficiente, ya que a lo largo de los años sólo han convergido marginalmente hacia los niveles medios de renta de la Unión Europea. Sin embargo, todavía no hay bastante conocimiento para entender las causas de esta tendencia y hay descuerdos sobre las soluciones futuras.
Este artículo pretende ofrecer una visión general e interpretar todas estas cuestiones a través del análisis de los principales obstáculos para el desarrollo económico de los Balcanes Occidentales desde una perspectiva a largo plazo. El texto examina los problemas estructurales más importantes a los cuales se han enfrentado los países de los Balcanes Occidentales durante las últimas décadas, y también explora las perspectivas de una mayor integración de la región en la Unión Europea antes de extraer unas conclusiones finales.
Los Balcanes Occidentales: desarrollo económico a largo plazo
La desintegración de la República Federal Socialista de Yugoslavia (RFSI o RFS de Yugoslavia) en junio de 1991 tuvo una gran repercusión en el desarrollo económico de los estados sucesores. La ruptura de la federación dio lugar a la creación de cinco estados independientes: Bosnia y Herzegovina, Croacia, la República Federal de Yugoslavia (formada por Serbia, con sus dos regiones autónomas, Kosovo y Voivodina, y también por Montenegro), Macedonia y Eslovenia. En este periodo, dos países se han adherido a la Unión Europea ―Eslovènia en el 2004 y Croacia el 2013―, mientras que el resto continúan en la cola. La República Federal de Yugoslavia (RF de Yugoslavia) se volvió a desintegrar después del referéndum de Montenegro y su posterior separación de Serbia el año 2006, y la declaración unilateral de independencia de Kosovo en febrero del 2008. [2]2 — Sin embargo, la independencia de Kosovo aún no ha sido reconocida oficialmente por parte de cinco estados miembros de la UE (Chipre, Grecia, Rumania, Eslovaquia y España), ni por el 45% de los miembros de la ONU (incluidas Rusia, China e India). En consecuencia, los Balcanes Occidentales constan hoy de seis países: Albania, Bosnia y Herzegovina, Kosovo, Macedonia del Norte, Montenegro y Serbia. [3]3 — La Comisión Europea utilizó por primera vez el término «Balcanes occidentales» en 1996 para referirse a todos los estados sucesores de la antigua Yugoslavia (excepto Eslovenia, considerada parte de Europa central y oriental). Albania se sumó al grupo en 1997, después de las crisis políticas y económicas que tuvieron lugar a raíz del fraude electoral y el desastre de las estafas piramidales.
La desintegración de Yugoslavia fue acompañada de una serie de hechos políticos disruptivos. La región sufrió cinco conflictos militares: en Eslovenia (1991), Croacia (1990-1991), Bosnia y Herzegovina (1992-1995), República Federal de Yugoslavia/Kosovo (1998-1999) y Macedonia (2001). Durante la década de 1990, la mayoría de los países de los Balcanes Occidentales aplicaron políticas de construcción del estado impulsadas por objetivos nacionalistas y orientadas hacia el interior del país. La República Federal de Yugoslavia recibió graves sanciones de las Naciones Unidas y de la Unión Europea por su implicación en la guerra de Bosnia y Herzegovina (1992-1996) y su política en Kosovo (1997-1998), que culminaron con once semanas de bombardeos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) durante la primera mitad del año 1999.
La inestabilidad política de los años noventa tuvo consecuencias profundas y duraderas para las reformas económicas relacionadas con la transición, el desarrollo económico y la integración de los Balcanes Occidentales en la UE. Aunque la transición a la democracia y a la economía de mercado empezaron antes de la disgregación de la Yugoslavia federal ―las primeras elecciones multipartidistas tuvieron lugar en todas las repúblicas yugoslavas a lo largo de 1990 y el gobierno federal lanzó un paquete de reformas económicas radicales en diciembre del 1989―, estas reformas se interrumpieron. La desintegración de la federación yugoslava dio lugar a la fragmentación regional y a la pérdida de un mercado interior protegido, la unión monetaria y otras ventajas de una entidad económica superior. Los estados sucesores de Yugoslavia perdieron, casi de la noche a la mañana, las excelentes condiciones de partida de que disponía la República Federal Socialista de Yugoslavia para llevar a cabo la transición, incluyendo el legado de varias décadas de reformas orientadas en el mercado, unas relaciones internacionales privilegiadas con Occidente y unas excelentes relaciones con la Comunidad Económica Europea.
La desintegración de la federación yugoslava dio lugar a la fragmentación regional y a la pérdida de un mercado interior protegido, la unión monetaria y otras ventajas de una entidad económica superior
Los resultados económicos de los Balcanes Occidentales durante los años noventa fueron muy mediocres. [4]4 — Uvalić, M. (2012). “Transition in Southeast Europe: Understanding Economic Development and Institutional Change”. En: G. Roland (ed.), Economies in Transition: The Long-Run View. Palgrave Macmillan, p. 364-399. Todos los países experimentaron una fuerte caída del PIB en el periodo 1991-1994, más severa que en la mayoría de los países de la Europa central y oriental, y las recesiones se repitieron también durante la segunda mitad de los años noventa. Todos los países, excepto Albania, sufrieron episodios de hiperinflación, en particular la República Federal de Yugoslavia, que registró una tasa de inflación de 15 dígitos a principios de 1993 (en aquel momento, la segunda inflación más alta de la historia económica). [5]5 — Uvalić, M. (2010). Serbia’s Transition: Towards a Better Future. Palgrave Macmillan. Las insólitas condiciones económicas tuvieron profundas consecuencias socioeconómicas: una caída continua del nivel de vida y la generalización de la pobreza, la desigualdad y la diferenciación social. El aislamiento internacional de gran parte de la región durante casi toda la década de 1990 a raíz de las sanciones de la ONU estimuló el comercio ilegal, el crecimiento de la economía sumergida, la corrupción y la delincuencia.
Las condiciones generales no empezaron a mejorar hasta el 2000-2001, en parte gracias al establecimiento de regímenes más democráticos en dos países clave, Croacia y Serbia. Estos cambios políticos facilitaron un giro fundamental en las estrategias internacionales hacia la región de los Balcanes Occidentales. En junio de 1999, una vez finalizado el conflicto de Kosovo, se puso en marcha una nueva estrategia integral (e internacional) de la Unión Europea para los Balcanes Occidentales, conocida como Proceso de estabilización y asociación (PEA), que se analizará con más detalle a continuación. Con la estabilización política de la región, los países de los Balcanes Occidentales también experimentaron mejoras sustanciales de los resultados económicos y avances en las reformas económicas relacionadas con la transición.
A partir del 2001 se produjo una rápida recuperación económica, con una tasa media de crecimiento del PIB superior al 5% en toda la región. La estabilización macroeconómica se alcanzó en todos los países, ya que la inflación también se redujo a cifras de un dígito en países que anteriormente habían tenido una inflación muy alta, como la República Federal de Yugoslavia. La disminución del riesgo político y la mejora de las perspectivas económicas estimularon la llegada de inversión extranjera directa (IED), atraída por las nuevas olas de privatizaciones de empresas y bancos. La liberalización del comercio garantizó un mejor acceso a los mercados europeos y facilitó la integración económica gradual de los Balcanes Occidentales a la economía de la Unión Europea. También se aplicaron numerosas reformas económicas vinculadas a la transición, como la liberalización de precios, el comercio, las finanzas y las divisas, las reformas bancarias y las privatizaciones en toda la economía. El año 2010, el sector privado ya aportaba entre el 60 y el 75% del PIB de los países de los Balcanes Occidentales.

Estas tendencias positivas de recuperación económica se vieron interrumpidas por la crisis financiera y económica mundial. En el último trimestre del 2008, las economías de los Balcanes Occidentales quedaron gravemente afectadas por dos impactos externos. El sector financiero experimentó una fuerte reducción de todas las vías de entrada de capital extranjero, incluidos los préstamos bancarios transfronterizos, la inversión extranjera directa, las remesas de los trabajadores y la actividad de los donantes, mientras que el sector de la economía real se vio afectado por la reducción de la demanda de las exportaciones en los mercados de la UE. La integración económica gradual de los países de los Balcanes Occidentales ha sostenido su recuperación económica desde el 2001, pero también ha aumentado la vulnerabilidad de sus economías a las turbulencias externas.
En el 2009, los países de los Balcanes Occidentales registraron unas tasas de crecimiento del PIB muy bajas (Albania y Kosovo) o negativas (Bosnia y Herzegovina, Montenegro, Macedonia del Norte y Serbia), tal como se puede ver en el gráfico 1. Durante el periodo 2009-2023, Bosnia y Herzegovina, Montenegro y Macedonia del Norte han tenido tres años de crecimiento negativo del PIB, mientras que Serbia ha sufrido cuatro años. Los retrocesos en la recuperación del crecimiento se vieron influidos por múltiples crisis en la UE, como la crisis financiera y económica mundial (2007-2009), la crisis de la zona euro (2011-2012) y la pandemia de la COVID-19 (2020). Aunque la mayoría de los países registraron un crecimiento muy fuerte del PIB el año 2021, las tasas de crecimiento posteriores han sido, en general, más modestas.
Gráfico 1. Tasas de crecimiento del PIB real (en %) durante el periodo 2009-2023

Por lo tanto, después del año 2009 se produjo una ralentización notable del desarrollo económico en los Balcanes Occidentales. La comparación de las tasas de crecimiento del PIB antes y después de la crisis económica mundial indican que la mayoría de los países tuvieron unas tasas de crecimiento entre dos y tres veces inferiores en el periodo 2009-2013 que durante el periodo 2001-2008 (ved el gráfico 2).
Gráfico 2. Tasas medias de crecimiento del PIB real antes y después de la crisis económica mundial de 2008 (%)

Estas tendencias explican por qué el nivel actual de desarrollo económico de los países de los Balcanes Occidentales es relativamente bajo. En el 2002, el PIB per cápita en comparación con la media de los veintisiete países de la Unión Europea (UE27) en estándares de poder adquisitivo oscilaba entre el 34% en Albania y el 50% en Montenegro. El país más pobre es Kosovo, del cual el Eurostat no dispone de estadísticas esmeradas, pero el Banco Mundial estima que su PIB per cápita se sitúa en el 28% de la media de la UE27. En los últimos diez años, la convergencia de los países de los Balcanes Occidentales hacia los niveles de renta medios de la Unión Europea ha sido muy limitada, un problema que destacan muchos estudios recientes.
Principales problemas estructurales de las economías de los Balcanes Occidentales
La crisis financiera y económica mundial sacó a la luz una serie de problemas estructurales de las economías de los Balcanes Occidentales que se habían ido acumulando durante varias décadas. La aceleración de las reformas económicas vinculadas con la transición desde el año 2000 no ha sido suficiente para aliviar muchos de los problemas que surgieron durante la década anterior. A principios de los años 2000, los Balcanes Occidentales no empezaron a aplicar reformas económicas desde cero, sino que intentaron salir ilesos a pesar de la carga pesada de instituciones débiles heredadas de los años noventa, devastadas por las guerras, la delincuencia, la corrupción, el contrabando, las actividades informales y la ausencia de un estado de derecho. Los gobiernos dieron prioridad a la liberalización económica, la estabilización macroeconómica y la privatización, y desatendieron muchas reformas institucionales importantes que eran necesarias para aumentar la eficacia de las instituciones gubernamentales y no gubernamentales.
La crisis financiera y económica mundial de 2008 sacó a la luz una serie de problemas estructurales de las economías de los Balcanes Occidentales que se habían ido acumulando durante varias décadas.
El énfasis en las reformas y las políticas liberales orientadas al mercado no comportó un desarrollo económico más permanente. El fuerte crecimiento económico posterior al 2001 se nutrió de las entradas de capital extranjero, que tuvieron un papel importante como complemento del bajo nivel de ahorro e inversión nacionales. Sin embargo, a raíz de los primeros efectos de la crisis económica mundial, las fuentes de capital extranjero se redujeron drásticamente y empujaron la región al estancamiento. Se hicieron evidentes una serie de problemas estructurales, como los fuertes desequilibrios de las cuentas externas, los ajustes lentos de los mercados laborales, los cambios estructurales rápidos y las características específicas de la inversión extranjera directa.
En primer lugar, los Balcanes Occidentales han experimentado un gran desequilibrio en las cuentas externas. La liberalización del comercio después del año 2001 facilitó un aumento rápido del comercio exterior, pero las exportaciones han sido en general muy inferiores a las importaciones, lo cual ha provocado un aumento de los déficits comerciales y de los déficits de la balanza por cuenta corriente. Aunque, en la última década, la mayoría de los países hayan aumentado las exportaciones en los mercados internacionales, en el año 2021 las ratios exportaciones/PIB eran todavía relativamente bajas en comparación con la mayoría de los países de Europa central y oriental (ved el gráfico 3), hecho que sugiere una baja competitividad de sus productos en los mercados internacionales.
Gráfico 3. Exportaciones de bienes y servicios / PIB (en %)

En segundo lugar, los mercados laborales de los Balcanes Occidentales se han caracterizado por unos ajustes muy lentos. Los países de la región fueron testigos del fenómeno del crecimiento sin empleo a principios de la década de 2000, cuando las altas tasas de crecimiento no fueron suficientes para crear nuevos puestos de trabajo para las personas que no tenían trabajo. Ha habido problemas persistentes de paro muy elevado, sobre todo juvenil y de larga duración, y tasas bajas de empleo, lo cual ha dado lugar a una economía informal muy extendida. La falta de oportunidades laborales ha provocado una huida de cerebros continua, ya que muchos jóvenes y expertos han abandonado sus países de origen, y un despilfarro de buenos profesionales, ya que los graduados a menudo no encuentran un trabajo adecuado a su profesión. Aunque la mayoría de los indicadores del mercado laboral ha mejorado un poco en el periodo 2011-2019, las tasas de paro en Kosovo, Bosnia-Herzegovina y Macedonia del Norte siguen siendo extremamente altas (ved el gráfico 4).
Gráfico 4. Tasas de paro en los países de los Balcanes Occidentales

En tercer lugar, las economías de los Balcanes Occidentales han experimentado cambios estructurales muy rápidos, principalmente a causa de la desindustrialización continua. La economía de Serbia sufrió un proceso extremo de desindustrialización durante la década de 1990, y su industria sólo se recuperó marginalmente después del 2001, de manera que en el 2008 la producción industrial llegaba tan sólo al 51% del nivel registrado el año 1990. [6]6 — Uvalić, M. (2010). Serbia’s Transition: Towards a Better Future. Palgrave Macmillan, p. 202.
En los otros países también se han producido procesos similares de desindustrialización. [7]7 — Damiani, M; Uvalić, M. (2018). “Structural Change in the European Union and Its Periphery: Current Challenges for the Western Balkans”. Southeastern Europe, vol. 42, núm. 2, p. 145-176.
Hoy, los países de los Balcanes Occidentales están más desindustrializados que los veintisiete países de la UE, donde el sector manufacturero aporta por término medio el 15% del valor añadido, y todavía más en comparación con los nuevos estados miembros de la Unión Europea, en los cuales la industria manufacturera conserva un papel importante (ved el gráfico 5).
Gráfico 5. Valor añadido del sector manufacturero (% del PIB), 2022

En cuarto lugar, la inversión extranjera directa (IED) ha tenido características específicas en los Balcanes Occidentales. [8]8 — Estrin, S.; Uvalić, M. (2014). “FDI into transition economies: Are the Balkans different?”. The Economics of Transition, vol. 22 (2), p. 281-312.
Los inversores extranjeros no llegaron a los Balcanes Occidentales hasta a principios de la década de 2000, una vez estabilizada la situación política y cuando muchas industrias habían sido destruidas por la guerra, la desinversión o las privatizaciones fallidas. Así pues, los inversores extranjeros han invertido sobre todo en los sectores de servicios más rentables -comercio minorista y mayorista, banca, telecomunicaciones y sector inmobiliario- y no en la industria manufacturera. Hasta el 2010, la mayor parte de la inversión extranjera directa se destinó al sector de servicios, oscilando entre el 51% del volumen total de la IED en Macedonia, y hasta el 73% en Serbia [9]9 — Estrin, S.; Uvalić, M. (2016). “Foreign Direct Investment in the Western Balkans: What role has it played during transition?”. Comparative Economic Studies, agosto de 2016, p. 1-29.
Estas características explican el impacto limitado de la inversión extranjera directa en la reestructuración y la modernización de muchos sectores industriales y en el proceso más acelerado de desindustrialización de los Balcanes Occidentales en comparación con Europa central y oriental.
Un estudio de la inversión extranjera directa en cinco países de los Balcanes Occidentales ha demostrado que esta inversión no ha tenido efectos indirectos positivos en las industrias manufactureras. [10]10 — Estrin, S.; Uvalić, M. (2016). “Foreign Direct Investment in the Western Balkans: What role has it played during transition?”. Comparative Economic Studies, agosto de 2016, p. 1-29. Una de las razones de la falta de efectos positivos de la IED en toda la economía son los escasos vínculos entre las empresas nacionales y las compañías de inversores extranjeros, que a menudo siguen dependiendo de las importaciones de sus países de origen. [11]11 — Bartlett, W.; Krasniqi, B.; Ahmetbasić, J. (2019). “Attracting FDI to the Western Balkans: Special economic zones and smart specialisation strategies”. Croatian Economic Survey, diciembre de 2019. A pesar de los numerosos incentivos gubernamentales para atraer inversores extranjeros, no será fácil superar los obstáculos que todavía impiden una inversión extranjera directa más elevada y de más calidad; obstáculos derivados de la pequeña dimensión de las economías de los países de los Balcanes Occidentales, la fragmentación, la falta de economías de escala y la falta de infraestructuras adecuadas.

Integración de los Balcanes Occidentales en la Unión Europea
La desintegración de la República Federal Socialista de Yugoslavia también retrasó la integración de la mayoría de los estados sucesores en la Unión Europea. Durante la década de 1990, las políticas de la UE hacia estos países fueron vacilantes, acondicionadas directamente por los acontecimientos políticos dramáticos que se estaban produciendo. A pesar de algunas medidas de apoyo selectivas y ad hoc, Eslovenia fue el único país incluido en los programas de la UE que daban apoyo a la transición y a la integración de la Europa central y oriental en la Unión Europea.
No fue hasta el final del conflicto de Kosovo, en junio de 1999, cuando la UE adoptó una estrategia global y a largo plazo para los Balcanes Occidentales -el Proceso de estabilización y asociación (PEA)- con el objetivo de dar apoyo a la estabilización política, la reconstrucción económica y la integración de la región en la UE. Las medidas de la Unión Europea incluían la liberalización del comercio; la ayuda financiera a través del Programa de asistencia comunitaria para la reconstrucción, el desarrollo y la estabilización (CARDS, para la sigla en inglés), adoptado en el 2000 y sustituido en el 2007 por el Instrumento de ayuda de preadhesión (IAP); la armonización jurídica gradual mediante la adopción de leyes ajustadas al acquis comunitario y el establecimiento de relaciones contractuales mediante la firma de acuerdos de estabilización y asociación suscritos entre la UE y todos los países de los Balcanes Occidentales durante los dieciséis años del periodo 2001-2015. El Proceso de estabilización y asociación también ofreció a los países de los Balcanes Occidentales, por primera vez, la perspectiva de adhesión a la UE, confirmada en la Cumbre Unión Europea-Balcanes Occidentales que tuvo lugar en Tesalónica el año 2003.
El Proceso de estabilización y asociación ha facilitado enormemente la integración económica de los Balcanes Occidentales en la economía de la Unión Europea. La UE se ha convertido en su principal socio comercial: el año 2021 representó el 81% de las exportaciones de los Balcanes Occidentales y el 58% de sus importaciones (ved el gráfico 6). Dentro de la UE, la mayor parte del comercio se lleva a cabo con Alemania e Italia. Los inversores extranjeros también provienen mayoritariamente de la UE: en el 2021, más del 60% del total de la inversión extranjera directa en los Balcanes Occidentales era, por término medio, de estados miembros de la UE. Gracias al proceso de privatización del sector bancario, entre el 65% y el 90% de los activos bancarios de los Balcanes Occidentales son propiedad de bancos extranjeros, principalmente de la UE. El euro ya se utiliza en Kosovo y Montenegro (donde se adoptó por razones políticas), mientras que las monedas nacionales de los otros países están vinculadas oficial o extraoficialmente al euro. Hay un alto grado de “eurotización” en la región, ya que los ahorros de las empresas y los particulares son sobre todo en euros.
Gráfico 6. Exportaciones e importaciones de bienes de los Balcanes Occidentales, por socio comercial, 2021

Los países que no pertenecen a la Unión Europea también han aumentado la presencia económica en los Balcanes Occidentales en los últimos años, pero su papel sigue siendo marginal en comparación con la UE. El principal actor no comunitario en la región es China, que ha aumentado las inversiones en la región hasta convertirse en el segundo inversor más importante en Serbia y Montenegro después de la UE. Sin embargo, China es un socio comercial muy minoritario en los Balcanes Occidentales, ya que sólo representa el 3,2% de las exportaciones y menos del 12% de las importaciones (2021). Todos los países de los Balcanes Occidentales tienen un déficit comercial con China, ya que el comercio está muy desequilibrado.
A pesar de la integración económica creciente de los Balcanes Occidentales dentro de la UE, la integración política ha sido muy lenta. Después de veinticinco años de Proceso de estabilización y asociación, sólo Croacia ha podido adherirse a la UE. Ni siquiera las expectativas optimistas de integración económica en la UE de principios de la década de 2000 se han acabado de materializar. En los Balcanes Occidentales, la culpa de los resultados económicos adversos se suele atribuir a la dependencia económica de la UE, más que a factores internos como la ineficacia de las políticas gubernamentales o problemas económicos estructurales. [12]12 — Uvalić, M. (ed.) (2023). Integrating the Western Balkans into the European Union. Overcoming Mutual Misperceptions. Cham, Springer.
El año 2021 representó el 81% de las exportaciones de los Balcanes Occidentales y el 58% de las importaciones de la región. El principal reto económico al cual se enfrentan actualmente los países de los Balcanes Occidentales es alcanzar un crecimiento económico más rápido y convergir hacia los niveles de vida de la UE.
Hay muchas razones que explican la lentitud de la adhesión de los Balcanes Occidentales a la Unión Europea, pero en general están relacionadas con problemas políticos más que económicos. La UE ha aplicado una condicionalidad política estricta a los países de la región, y les ha impuesto procedimientos, metodologías y condiciones de adhesión complicadas: además de cumplir los “criterios de Copenhague”, tienen que poner en marcha una cooperación regional con otros países de la zona y tienen que respetar todos los tratados internacionales, incluyendo la cooperación con el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia. Por parte de los Balcanes Occidentales, los países de la región se han enfrentado a crisis políticas frecuentes, retrocesos en los procesos de reforma y una tendencia hacia regímenes totalitarios. Las relaciones todavía no resueltas entre Serbia y Kosovo también han retrasado en gran medida el proceso de adhesión a la UE, [13]13 — Bonomi, M.; Uvalić, M. (2019). “Serbia and the European Union”. Oxford Research Encyclopedia, Politics. a pesar de las presiones internacionales para llegar a soluciones aceptables para los dos países durante los últimos diez años.
Conclusiones
El principal reto económico al cual se enfrentan actualmente los países de los Balcanes Occidentales es alcanzar un crecimiento económico más rápido y convergir hacia los niveles de vida de la UE. Dada la fuerte dependencia con la economía de la UE, algunas cuestiones se escapan del control directo de los gobiernos de los Balcanes Occidentales, pero se podrían hacer muchas más cosas si se aplicaran políticas económicas más adecuadas. En particular, sería deseable una política industrial más diversa y favorable al crecimiento: estimular la inversión, no sólo extranjera sino también nacional; concienciar sobre la importancia del capital humano (educación, gasto en I+D e innovación); influir en la estructura sectorial de la inversión extranjera directa para canalizar las inversiones hacia sectores de mayor valor añadido; facilitar la creación de redes locales entre empresas extranjeras y nacionales y, finalmente, poner en marcha la doble transición digital y ecológica.
Los países de los Balcanes Occidentales también necesitan instituciones gubernamentales más eficientes para hacer cumplir las leyes, recaudar impuestos, luchar contra la corrupción, aplicar procedimientos de contratación pública transparentes y aumentar la eficiencia de la administración pública. Sin una mejor gobernanza, los esfuerzos por acelerar el desarrollo económico no darán los resultados deseados.
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Referencias y notas
1 —Aunque Croacia también formaba parte de los Balcanes occidentales, no se incluye en el análisis de este artículo porque pasó a formar parte de la Unión Europea en 2013.
2 —Sin embargo, la independencia de Kosovo aún no ha sido reconocida oficialmente por parte de cinco estados miembros de la UE (Chipre, Grecia, Rumania, Eslovaquia y España), ni por el 45% de los miembros de la ONU (incluidas Rusia, China e India).
3 —La Comisión Europea utilizó por primera vez el término «Balcanes occidentales» en 1996 para referirse a todos los estados sucesores de la antigua Yugoslavia (excepto Eslovenia, considerada parte de Europa central y oriental). Albania se sumó al grupo en 1997, después de las crisis políticas y económicas que tuvieron lugar a raíz del fraude electoral y el desastre de las estafas piramidales.
4 —Uvalić, M. (2012). “Transition in Southeast Europe: Understanding Economic Development and Institutional Change”. En: G. Roland (ed.), Economies in Transition: The Long-Run View. Palgrave Macmillan, p. 364-399.
5 —Uvalić, M. (2010). Serbia’s Transition: Towards a Better Future. Palgrave Macmillan.
6 —Uvalić, M. (2010). Serbia’s Transition: Towards a Better Future. Palgrave Macmillan, p. 202.
7 —Damiani, M; Uvalić, M. (2018). “Structural Change in the European Union and Its Periphery: Current Challenges for the Western Balkans”. Southeastern Europe, vol. 42, núm. 2, p. 145-176.
8 —Estrin, S.; Uvalić, M. (2014). “FDI into transition economies: Are the Balkans different?”. The Economics of Transition, vol. 22 (2), p. 281-312.
9 —Estrin, S.; Uvalić, M. (2016). “Foreign Direct Investment in the Western Balkans: What role has it played during transition?”. Comparative Economic Studies, agosto de 2016, p. 1-29.
10 —Estrin, S.; Uvalić, M. (2016). “Foreign Direct Investment in the Western Balkans: What role has it played during transition?”. Comparative Economic Studies, agosto de 2016, p. 1-29.
11 —Bartlett, W.; Krasniqi, B.; Ahmetbasić, J. (2019). “Attracting FDI to the Western Balkans: Special economic zones and smart specialisation strategies”. Croatian Economic Survey, diciembre de 2019.
12 —Uvalić, M. (ed.) (2023). Integrating the Western Balkans into the European Union. Overcoming Mutual Misperceptions. Cham, Springer.
13 —Bonomi, M.; Uvalić, M. (2019). “Serbia and the European Union”. Oxford Research Encyclopedia, Politics.
Milica Uvalić
Milica Uvalić es profesora visitante del Centro Robert Schuman del Instituto Universitario Europeo de Florencia. Fue profesora de Economía en la Universidad de Perugia (Italia) de 1992 a 2023. Anteriormente, había sido integrante del Comité de las Naciones Unidas para las Políticas de Desarrollo, investigadora de políticas públicas en el Centro Wilson de Washington DC, y ministra adjunta del primer gobierno post-Milošević de la República Federal de Yugoslavia (2001). Entre sus intereses de investigación destacan los procesos económicos y políticos en Europa central y oriental, especialmente en los Balcanes occidentales, la economía participativa y los estudios económicos comparativos. Ha publicado numerosos trabajos sobre varios temas, en particular el desarrollo, la privatización, el comercio, la inversión extranjera directa, los mercados de trabajo, la educación superior, las políticas industriales y la integración de los países de los Balcanes occidentales en la Unión Europea. Su libro más reciente es Integrating the Western Balkans into the EU –Overcoming Mutual Misperceptions (2023, Palgrave Macmillan).