El 25 de abril de 1975, Portugal fue testigo de un punto de inflexión histórico al celebrar las primeras elecciones con sufragio universal. El electorado participó en la selección de la Asamblea Constituyente, a la cual se le hizo el único encargo de redactar una nueva constitución democrática. Estas elecciones, a menudo descritas como elecciones fundacionales, sirvieron de piedra angular de la democracia portuguesa, y los resultados obtenidos contradijeron las expectativas, en parte, quizás, a causa de las estrategias utilizadas durante la campaña.
Durante este periodo crucial, movilizar a los votantes e influir en su elección presentaba unos retos únicos. En primer lugar, la mayoría de los partidos políticos que se presentaban a las elecciones no hacía demasiado que se habían creado y no tenían un apoyo sólido de la base. Excepto el Partido Comunista Portugués (PCP), fundado en 1921, los catorce partidos que se presentaban a las elecciones eran de creación muy reciente y habían surgido de un proceso bastante tortuoso de legalización y registro. A la izquierda, la lista incluye el Partido Socialista (PS), creado en 1973, así como el Movimiento Democrático Portugués (MDP, de 1969), la Liga Comunista Internacionalista (LCI, de 1973), la Unión Popular Democrática (UDP, de 1974), el Frente Socialista Popular (FSP, de 1974), el Partido de Unidad Popular (PUP, de 1974), el Frente Electoral Comunista (marxistas-leninistas) (FEC m-l, de 1975) y el Movimiento de Izquierda Socialista (MES, de 1975). El resto de partidos, no alineados a la izquierda, se crearon el año 1974: el Partido Popular Democrático (PPD, renombrado como Partido Socialdemócrata, PSD, en 1976), el Centro Democrático y Social (CDS) y el Partido Popular Monárquico (PPM). [1]1 — En estas elecciones también participaron dos partidos más, establecidos en Macao: l’ADIM y el CDM. El primero pudo elegir a un representante.
En segundo lugar, la mayoría de los ciudadanos no habían votado nunca, a causa de casi cinco décadas de gobierno autoritario (1926-1974) y de una primera experiencia semidemocrática (1910-1926) caracterizada por derechos de voto restrictivos, especialmente para las mujeres. El año 1973, según una encuesta hecha para la primera edición del semanario Expresso, el 63% de los adultos portugueses no habían votado nunca. De hecho, mientras que en las elecciones de 1973 (las últimas que se celebraron bajo la dictadura) el electorado era de aproximadamente dos millones de ciudadanos, en 1975 tuvieron derecho a voto más de seis millones de ciudadanos. Por otra parte, a mediados de los años setenta, uno de cada cuatro ciudadanos portugueses no sabía leer ni escribir, un panorama que hizo temer falta de sofisticación política y vulnerabilidad ante la demagogia y la propaganda.
El año 1973, según una encuesta realizada para la primera edición del semanario Expresso, el 63% de los adultos portugueses no habían votado nunca. A mediados de los años setenta, uno de cada cuatro ciudadanos portugueses no sabía leer ni escribir
En tercer lugar, las elecciones se celebraron en medio de una profunda inestabilidad política, agitación y violencia esporádica entre partidarios y opositores de los ideales revolucionarios. Los sectores de izquierdas del ejército que derribaron el régimen intentaron institucionalizar su poder transformando el MFA (Movimiento de las Fuerzas Armadas) en una fuerza política relevante, cuya influencia aumentó a partir del 11 de marzo de 1975, cuando un golpe de estado abortado de la derecha fortaleció a las fuerzas militares y civiles de izquierda, especialmente el PCP. Estos hechos agravaron la crisis que se vivía desde 1974, marcada por la pugna entre el PCP y el PS y los partidos a su derecha que propugnaban la disolución de las estructuras politicomilitares y la institucionalización de la democracia liberal.
Finalmente, el sistema electoral puesto en marcha en 1975 —que no se había puesto a prueba— añadió incertidumbre a la ecuación. La elección de un sistema de representación proporcional con listas cerradas y bloqueadas, varios distritos electorales reducidos y la fórmula D’Hondt fue considerada como un buen compromiso por parte de las fuerzas políticas que participaron en el proceso de diseño del sistema electoral, pero lo cierto es que ninguna de estas fuerzas tenía un conocimiento preciso de su potencial electoral y de hasta qué punto las reglas electorales les perjudicarían o favorecerían.
A pesar de todos estos retos, las elecciones de 1975 fueron testigo de una participación de votantes sin precedentes (en torno al 92%), alimentada por un deseo ferviente de participación activa en la política nacional después de décadas de autoritarismo. Si bien la movilización popular espontánea explica en parte esta participación sin precedentes, hay otros aspectos que también merecen atención, como la implicación activa, tanto de los partidos políticos como del ejército, a la hora de movilizar al electorado e influir en la opción elegida. Otro resultado especialmente interesante de estas elecciones fue que tanto el PS como el PPD fueron los máximos ganadores de la votación, mientras que el PCP, considerado un fuerte opositor por su nivel de penetración territorial y el control que tenía sobre las cooperativas y las granjas colectivas del sur, obtuvo un apoyo electoral modesto.
Las elecciones de 1975 fueron testigo de una participación de votantes sin precedentes, en torno al 92%, alimentada por un deseo de participación activa en la política nacional después de décadas de autoritarismo
Este artículo describe como, en medio de este contexto de incertidumbre, tanto los partidos políticos como los militares llevaron a cabo campañas para movilizar a la ciudadanía a votar así como para influir en su comportamiento de voto. Empezamos describiendo las campañas de los partidos políticos, centrándonos en su estrategia general, la intensidad de la campaña y los principales lemas y mensajes. Acto seguido, orientamos el análisis hacia las campañas de dinamización cultural (Campanhas de Dinamização Cultural) dirigidas por el MFA, de las cuales resaltamos tanto la amplitud de proyección territorial como el mensaje transmitido. El artículo concluye focalizando los impactos de estas acciones.
¿Hablar de política en medio de una revolución? La campaña electoral de los partidos en 1975
Como se ha mencionado anteriormente, la incertidumbre que existía sobre el potencial electoral de los principales partidos marcó todo el periodo previo a las elecciones de abril de 1975. Efectivamente, las encuestas del año 1974 mostraban altos porcentajes de indecisos (50%-70%), y la encuesta publicada en España la víspera de las elecciones (que apuntaba a una victoria del PS y situaba el PPD en segunda posición y el PCP en una sorprendente tercera posición), todavía daba más de un 70% de indecisos. [2]2 — Lisi, M.; Freire, A. (2015). “Os anos de transição: as eleições para a Assembleia Constituinte”. A: Lisi, M. (ed.). As Eleições Legislativas no Portugal Democrático (1975-2015). Lisboa: Assembleia da República, p. 45-63.
Esta situación fue motivo de preocupación para los partidos en relación con el trabajo de campaña, si bien se observan diferencias relevantes en cuanto a la profesionalización y a la intensidad.[3]3 — Santana Pereira, J.; Ribeiro, V. (2021). “Do princípio da incerteza à vitória dos moderados: as campanhas dos partidos para as eleições fundadoras de 25 de abril de 1975”. A: Raimundo, F.; Cancela, J. (ed.). As Eleições de 1975: Eleições Fundadoras da Democracia Portuguesa. Lisboa: Assembleia da República, p. 129-151. La campaña del PS fue considerada la más profesional y con más dinero invertido. En cambio, los miembros del PPD hicieron una campaña marcada por la descentralización (y cierta falta de coordinación), en parte debido a la enfermedad de su líder, Francisco Sá Carneiro. Tal como se esperaba, el trabajo de movilización del PCP fue notable: el partido organizó 3.041 concentraciones y sesiones electorales, lo cual lo convirtió en el partido más activo y en uno de los pocos (junto con el MDP, el PPD, el PPM y el PS) que hizo este tipo de actividades en todas las circunscripciones electorales de Portugal. Como contraste, la campaña del CDS fue en buena parte mediática. De hecho, el partido se basó en una campaña radiofónica y televisiva en detrimento de concentraciones y sesiones explicativas, que se consideraban arriesgadas, por el hecho de ser una de las principales víctimas de los excesos de los militantes de extrema izquierda. [4]4 — Paris, A.; Marchi, R.; Raimundo, F. (2019). Breve História do CDS-Partido Popular. Lisboa: Público/100 Folhas. Con respecto al resto de partidos, que resultaron ser bastante menos relevantes en términos electorales, el panorama era notablemente diverso en cuanto a acciones, recursos y financiación de campaña. [5]5 — Santana Pereira, J.; Ribeiro, V. (2021). “Do princípio da incerteza à vitória dos moderados: as campanhas dos partidos para as eleições fundadoras de 25 de abril de 1975”.

¿Pero qué decían estos partidos? Para empezar, la idea de defender la libertad era, curiosamente, un elemento que diferenciaba el PS y otras fuerzas moderadas del resto de partidos políticos. El PS utilizaba el lema “Construir um país livre” (Construir un país libre) y promovía el eslogan “Socialismo sí, dictadura no” con el objetivo de beneficiarse del sentimiento anticomunista surgido en algunos segmentos de la sociedad portuguesa. El PPD destacaba en sus carteles que estaba “Em luta por um Portugal livre” (En lucha por un Portugal libre). Con respecto al CDS, en una campaña televisiva Adelino Amaro da Costa presentó su partido como el defensor de una “sociedad libre y justa (…) para todos y cada uno de los portugueses”. [6]6 — Traducción de los autores. Ver Lisi, M.; Freire, A. (2015). “Os anos de transição: as eleições para a Assembleia Constituinte”.
Con el fin de combatir las acusaciones de impulsos totalitarios de los partidos moderados, el PCP también apelaba al valor de la libertad: “Dá mais força à tua liberdade” (Da más fuerza a tu libertad) y adoptó mensajes más neutrales que los otros partidos de extrema izquierda. Esta tendencia se refleja, por ejemplo, en los términos utilizados durante el periodo de la campaña electoral oficial: así como las cuatro palabras más utilizadas por el PCP eran democracia, economía, pueblo y libertad, en el caso de los otros siete partidos de extrema izquierda, las palabras más habituales provenían del léxico marxista (burguesía, pueblo, lucha, trabajadores, capitalismo, nacionalización, revolución, clase). [7]7 — Santana Pereira, J.; Ribeiro, V. (2021). “Do princípio da incerteza à vitória dos moderados: as campanhas dos partidos para as eleições fundadoras de 25 de abril de 1975”. Ver también Gaspar, J.; Vitorino, N. (1976). As Eleições de 25 de Abril: Geografia e Imagem dos Partidos. Lisboa: Livros Horizonte.
Las palabras más utilizadas por el PCP eran democracia, economía, pueblo y libertad, en el caso de los otros siete partidos de extrema izquierda, las palabras más habituales provenían del léxico marxista, como burguesía, pueblo, lucha, y revolución
Hay que decir que, junto con la persuasión, la movilización de los votantes fue un elemento importante para la mayoría de las fuerzas políticas participantes en la campaña, pero no para todos los partidos. De hecho, algunos de los que no se presentaban a las elecciones, como el Movimiento Reorganizado del Partido del Proletariado (MRPP) (partido suspendido por el Consejo de la Revolución por actividades consideradas antidemocráticas) o el Partido Revolucionario del Proletariado (PRP), hicieron campaña en favor de la abstención y posicionaron en contra de “estas elecciones burguesas. [8]8 — Santana Pereira, J.; Ribeiro, V. (2021). “Do princípio da incerteza à vitória dos moderados: as campanhas dos partidos para as eleições fundadoras de 25 de abril de 1975”. A su vez, cómo veremos en el apartado siguiente, la 5.ª. División del MFA también presentó el voto en blanco como opción válida.
Una intervención militar no convencional: movilizar e influenciar a los votantes contra la influencia de la derecha
En el año 1975, los militares tenían dos preocupaciones principales con respecto a estas primeras elecciones democráticas del país. En primer lugar, creían que los ciudadanos portugueses no estaban preparados para participar en las elecciones, ya que no tenían conciencia de la brutalidad del régimen autoritario y sus efectos en el mal funcionamiento de la economía del país. En segundo lugar, les daba miedo que en muchas zonas rurales y pueblos pequeños las personalidades locales influyeran en la gente orientándola hacia partidos de derecha, lo cual podría abrir el camino para un potencial retorno al autoritarismo de derechas.
Para hacer frente a estos problemas, los militares pusieron en marcha una campaña destinada a instruir a la población, la denominada “campaña de dinamización cultural y acción cívica”, dirigido por una nueva división creada por la MFA dentro de las fuerzas armadas, conocida como la 5.ª. División. Centrada en la comunicación, las relaciones públicas y la acción psicológica, fue el brazo ideológico, propagandístico, de análisis sociológico y de dinamización cultural de los militares. La 5.ª. División controlaba varias redacciones (sobre todo a partir del 11 de marzo de 1975), como la televisión pública RTP, las emisoras de radio Emisora Nacional y Rádio Clube Português, y los diarios Diário de Notícias y O Século. Curiosamente, se decía que estaba más al servicio de los intereses del PCP y del primer ministro Vasco Gonçalves que no de los del mismo Consejo de la Revolución. Aunque se le acusaba de este sesgo de izquierdas, los investigadores no han demostrado conexiones formales entre los principales miembros de la 5.ª. División y el PCP. [9]9 — ver: Ribeiro, V. (2014). “Os primeiros passos da comunicação política democrática em Portugal: a 5ª Divisão do MFA como motor da propaganda revolucionária no PREC”. História. Revista da FLUC Porto, vol. VI, núm. 4, p. 79-91 Veiga, I. (2014). “A 5ª Divisão do Estado-Maior-General das Forças Armadas no processo revolucionário português. Modelos, apoios e antagonismos”. Ler História 67, p. 155-168. Disponible en línea.

Las tareas de dinamización cultural empezaron meses antes de la campaña electoral de abril de 1975, pero recibieron un impulso significativo durante el periodo electoral, sobre todo en cuanto a registro y movilización de votantes. Las actividades de dinamización tenían componentes tanto culturales como políticos, los dos entrelazados y difíciles de distinguir. El trabajo pionero del antropólogo Vespeira de Almeida ofrece una valiosa información sobre la dimensión cultural de la campaña. [10]10 — Almeida, S. V. (2007). A ruralidade no processo de transição para a democracia em Portugal. Campanhas de Dinamização Cultural e Acção Cívica no Movimento das Forças Armadas (1974-75). Tesi doctoral de Antropologia, ISCTE-IUL, Lisboa.
Entre octubre de 1974 y el 11 de marzo de 1975, las campañas fueron itinerantes y los militares no se quedaban mucho tiempo en las parroquias que visitaban. Al principio, se centraron en analizar prospectivamente las zonas con más necesidades y reacciones favorables de la población. A partir del 11 de marzo de 1975, los militares incorporaron actividades culturales de cine, teatro y música con la finalidad de promover el debate sobre la realidad social y mejorar las infraestructuras básicas en todo el país. Con el fin de conseguir estos objetivos se colaboró con artistas del espectro político de izquierdas y con especialistas en campos relevantes.
A su vez, el componente político estaba en consonancia con la directiva emitida por el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas en octubre de 1974, la cual incidía en el compromiso político y el debate público sobre los caminos futuros de la nación, bajo la guía del programa del MFA. [11]11 — Begonha, M. (2015). 5ª Divisão MFA. Revolução e Cultura. Lisboa: Edições Colibri. Durante la rueda de prensa con la que se presentaban las campañas, se manifestaba abiertamente la necesidad de adoptar una “visión antifascista” y a lo largo de las campañas se hablaba continuamente de los beneficios de construir una “sociedad socialista”. Hay numerosos ejemplos de la intención de ir más allá de la movilización e influir en el comportamiento de voto de la gente. Por ejemplo, una declaración hecha en una de las sesiones públicas organizadas en el norte del país en enero de 1975 decía:
“Que todo el mundo escuche a todos los partidos. Quien no sepa leer, que pida a los otros que le lean sus manifiestos, porque, evidentemente, si esta Revolución se hace para el pueblo, es incomprensible que el pueblo vote partidos que no defienden sus intereses. La gente tiene que estar atenta; no tiene que permitir que la vuelvan a engañar. Los empresarios no tienen que manipular a sus empleados ni obligarlos a votar a un determinado partido, ni amenazarlos con el despido si no hacen eso o aquello. Los portugueses no son reaccionarios [conservadores]. Los portugueses tienen que utilizar la cabeza, tienen que pensar, tienen que ver lo que más les conviene. Por lo tanto, no tienen que seguir las conversaciones, ni las de los ricos, ni las de los que ven claramente que si se expresa con claridad la voluntad del pueblo, pueden perder los privilegios que han acumulado durante todos estos años. Esta Revolución es poner fin a los privilegios. Es restituir al pueblo sus libertades, es ofrecer al pueblo su dignidad como hombres…” [12]12 — Traducción de los autores. A: Begonha, M. (2015). 5ª Divisão MFA. Revolução e Cultura, p. 26.
El contenido de estas sesiones públicas era variado, pero hay muchos ejemplos como el anterior entre las 2.500 sesiones celebradas entre 1974 y 1975 en Portugal, así como en las Azores y en Madeira.

A medida que pasaba el tiempo y crecía el miedo de no poder influir en el comportamiento de voto, los militares también acabaron defendiendo el voto en blanco. Eso se desprende de un ejemplo en una nota de prensa, en la que aseguran abiertamente que “el voto en blanco no es un delito ni una traición; haciéndolo, hacemos una elección, expresamos libremente lo que pensamos y sentimos, cumplimos nuestro deber como patriotas sin violar nuestra conciencia ni apuntando esta arma contra nosotros mismos”. [13]13 — Traducción de los autores de la declaración de la 5a. División del MFA citada en Abreu, D. (1975). Eleições em Abril: Diário de Campanha. Lisboa: Liber, p. 402-403.
Impactos: participación, apoyo electoral a los moderados, voto en blanco
En los apartados anteriores, hemos mostrado como de intensas fueron las actividades de campaña, tanto de los partidos políticos como de los militares. ¿Sin embargo, qué efecto tuvieron realmente? Con respecto a las actividades de los partidos, en elecciones fundacionales como las celebradas el 25 de abril de 1975 en Portugal, se consideran especialmente probables efectos como la persuasión, la conversión y la influencia en la percepción del statu quo (los llamados efectos cognitivos). La mayoría de los partidos que se presentaban a las elecciones se habían creado y legalizado hacía muy poco, por lo cual, con la probable excepción del PCP, las identidades de partido y las actitudes políticas hacia los actores del nuevo régimen no estaban lo bastante cristalizadas. La movilización también fue fundamental para la mayoría de los partidos, en un contexto de enorme incertidumbre sobre su peso relativo en términos electorales. [14]14 — ver: Santana Pereira, J.; Ribeiro, V. (2021). “Do princípio da incerteza à vitória dos moderados: as campanhas dos partidos para as eleições fundadoras de 25 de abril de 1975” Lisi, M.; Freire, A. (2015). “Os anos de transição: as eleições para a Assembleia Constituinte”
Aparentemente, las acciones de movilización funcionaron bien. De hecho, estas elecciones fundacionales se caracterizaron por unos niveles de participación extremamente elevados (votó más del 90% de los ciudadanos empadronados). Este hecho se puede entender sin duda como una victoria de la estrategia de movilización adoptada por algunas fuerzas políticas y al mismo tiempo como apoyo popular inequívoco a la herramienta de las elecciones libres como la manera de legitimar el poder político. [15]15 — Lisi, M.; Freire, A. (2015). “Os anos de transição: as eleições para a Assembleia Constituinte”. Con respecto a la elección de los votantes, después de una campaña en que los principales competidores para alcanzar el objetivo final del “socialismo” fueron las opciones moderadas y las revolucionarias, los resultados electorales demostraron que los votantes se posicionaron mayoritariamente al lado de los moderados, de los que defendían una democracia liberal occidental (PS, PPD y CDS, que consiguió cerca del 72% de los votos). Curiosamente, la ventaja que ofrecía el PCP por su antigüedad, estructura organizativa, marco militante y capacidad de movilización [16]16 — Ver, por ejemplo, Lisi, M. (2007). “O PCP e o processo de mobilização entre 1974 e 1976”. Análise Social, vol. XLII, núm. 182, p. 181-205. en comparación con el resto de partidos no se tradujo en una victoria electoral; de hecho, este partido sólo obtuvo un 12,5% de los votos.
Los resultados electorales demostraron que la mayoria de los votantes se posicionaron al lado de los moderados que defendían una democracia liberal occidental; la capacidad de movilización del Partido Comunista no se tradujo en una victoria electoral
¿Y cuál fue el impacto de las acciones de campaña de los militares? Algunos estudiosos afirman que el MFA no influyó en el resultado de las elecciones. [17]17 — Goldey, D. B. (1983). “Elections and the Consolidation of Portuguese Democracy: 1974-1983”. Electoral Studies, vol. 2, núm. 3, p. 229-40. TSin embargo, las últimas investigaciones dan una visión [18]18 — Raimundo, F. et al. (2021). “Combater o obscurantismo, mobilizar para o voto. As campanhas de Dinamização Cultural e as eleições de 1975”. A: Raimundo F., Cancela J. (ed.). As Eleições de 1975: Eleições Fundadoras da Democracia Portuguesa. Lisboa: Assembleia da República, p. 129-151. contrastada. Mediante un análisis de los registros de las campañas, se observó un impacto leve pero destacable. En primer lugar, en las zonas de densidad demográfica baja identificadas por los militares, la participación aumentó hasta un 2% en comparación con las zonas donde no se hicieron campañas. Aunque este efecto no se observó en las zonas de densidad alta, sigue siendo significativo teniendo en cuenta los esfuerzos que los militares dedicaron. En segundo lugar, este estudio puso de manifiesto un aumento de un 1% de votos en blanco en las zonas donde se llevaron a cabo campañas militares, hecho que contribuyó directamente al debate en curso en la literatura sobre la influencia del ejército en el comportamiento de los votantes.
Por último, tiene un interés especial la constatación de que los partidos de izquierdas se beneficiaron de estas campañas, con un aumento del 5% de votos para estos partidos en las zonas donde se celebraron sesiones. Lo que sorprende no es que los partidos de izquierdas se beneficiaran de las campañas, sino la falta de impacto sobre el PCP. El partido que más se benefició de estas campañas fue el PS, que vio aumentar sus votos en un 4%. De hecho, no es imposible que la gente percibiera la idea de las ventajas de una “sociedad socialista” como un llamamiento a votar el PS.
-
Referencias y notas
1 —En estas elecciones también participaron dos partidos más, establecidos en Macao: l’ADIM y el CDM. El primero pudo elegir a un representante.
2 —Lisi, M.; Freire, A. (2015). “Os anos de transição: as eleições para a Assembleia Constituinte”. A: Lisi, M. (ed.). As Eleições Legislativas no Portugal Democrático (1975-2015). Lisboa: Assembleia da República, p. 45-63.
3 —Santana Pereira, J.; Ribeiro, V. (2021). “Do princípio da incerteza à vitória dos moderados: as campanhas dos partidos para as eleições fundadoras de 25 de abril de 1975”. A: Raimundo, F.; Cancela, J. (ed.). As Eleições de 1975: Eleições Fundadoras da Democracia Portuguesa. Lisboa: Assembleia da República, p. 129-151.
4 —Paris, A.; Marchi, R.; Raimundo, F. (2019). Breve História do CDS-Partido Popular. Lisboa: Público/100 Folhas.
5 —Santana Pereira, J.; Ribeiro, V. (2021). “Do princípio da incerteza à vitória dos moderados: as campanhas dos partidos para as eleições fundadoras de 25 de abril de 1975”.
6 —Traducción de los autores. Ver Lisi, M.; Freire, A. (2015). “Os anos de transição: as eleições para a Assembleia Constituinte”.
7 —Santana Pereira, J.; Ribeiro, V. (2021). “Do princípio da incerteza à vitória dos moderados: as campanhas dos partidos para as eleições fundadoras de 25 de abril de 1975”. Ver también Gaspar, J.; Vitorino, N. (1976). As Eleições de 25 de Abril: Geografia e Imagem dos Partidos. Lisboa: Livros Horizonte.
8 —Santana Pereira, J.; Ribeiro, V. (2021). “Do princípio da incerteza à vitória dos moderados: as campanhas dos partidos para as eleições fundadoras de 25 de abril de 1975”.
9 —ver:
- Ribeiro, V. (2014). “Os primeiros passos da comunicação política democrática em Portugal: a 5ª Divisão do MFA como motor da propaganda revolucionária no PREC”. História. Revista da FLUC Porto, vol. VI, núm. 4, p. 79-91
- Veiga, I. (2014). “A 5ª Divisão do Estado-Maior-General das Forças Armadas no processo revolucionário português. Modelos, apoios e antagonismos”. Ler História 67, p. 155-168. Disponible en línea.
10 —Almeida, S. V. (2007). A ruralidade no processo de transição para a democracia em Portugal. Campanhas de Dinamização Cultural e Acção Cívica no Movimento das Forças Armadas (1974-75). Tesi doctoral de Antropologia, ISCTE-IUL, Lisboa.
11 —Begonha, M. (2015). 5ª Divisão MFA. Revolução e Cultura. Lisboa: Edições Colibri.
12 —Traducción de los autores. A: Begonha, M. (2015). 5ª Divisão MFA. Revolução e Cultura, p. 26.
13 —Traducción de los autores de la declaración de la 5a. División del MFA citada en Abreu, D. (1975). Eleições em Abril: Diário de Campanha. Lisboa: Liber, p. 402-403.
14 —ver:
- Santana Pereira, J.; Ribeiro, V. (2021). “Do princípio da incerteza à vitória dos moderados: as campanhas dos partidos para as eleições fundadoras de 25 de abril de 1975”
- Lisi, M.; Freire, A. (2015). “Os anos de transição: as eleições para a Assembleia Constituinte”
15 —Lisi, M.; Freire, A. (2015). “Os anos de transição: as eleições para a Assembleia Constituinte”.
16 —Ver, por ejemplo, Lisi, M. (2007). “O PCP e o processo de mobilização entre 1974 e 1976”. Análise Social, vol. XLII, núm. 182, p. 181-205.
17 —Goldey, D. B. (1983). “Elections and the Consolidation of Portuguese Democracy: 1974-1983”. Electoral Studies, vol. 2, núm. 3, p. 229-40.
18 —Raimundo, F. et al. (2021). “Combater o obscurantismo, mobilizar para o voto. As campanhas de Dinamização Cultural e as eleições de 1975”. A: Raimundo F., Cancela J. (ed.). As Eleições de 1975: Eleições Fundadoras da Democracia Portuguesa. Lisboa: Assembleia da República, p. 129-151.
Filipa Raimundo
Filipa Raimundo es profesora adjunta del Departamento de Ciencia Política y Políticas Públicas del Iscte e investigadora en el CIES-Iscte de Lisboa, Portugal. Es doctora en Ciencias Políticas y Sociales (EUI, 2012). Algunas de sus líneas de investigación son la justicia transicional, la democratización, los legados de los autoritarismos y los partidos autoritarios sucesores. Ha publicado en revistas como Democratization, South European Society and Politics, Acta Política, Communist and Post-Communist Studies y Mediterranean Politic. Es coautora de ransitional Justice after Clean Breaks. The case of Portugal (Lexington, 2024) y autora de Ditadura e Democracia. Legados da Memória (FFMS, 2018).
José Santana Pereira
José Santana Pereira es profesor asociado del Departamento de Ciencia Política y Políticas Públicas del Iscte e investigador en el CIES-Iscte de Lisboa, Portugal. Es doctor en Ciencias Políticas y Sociales (EUI, 2012). Su investigación se centra en cuestiones como los ecosistemas de los medios de comunicación y sus efectos en la opinión pública, las campañas, las actitudes políticas y el comportamiento electoral. Ha publicado en revistas como Electoral Studies, International Journal of Press/Politics, Journal of European Public Policy, Perspectives on European Politics and Society, South European Society and Politics o Swiss Political Science Review. Es autor del libro Política e Entretenimiento. En 2019, junto con Vasco Ribeiro, editó la colección de libros Representar os Portugueses: Breves Histórias de Grandes Partidos.