África está asistiendo a uno de los periodos de urbanización más rápidos de la historia de la humanidad. Se espera que hacia el año 2100, 13 de las mayores megalópolis del mundo sean africanas, con Lagos a la cabeza. Ahora bien, esta paradoja urbana es el contrapunto ideológico que encubre las incompetencias e inequidades de la sociedad africana y que, de este modo, agrava la ya difícil situación del continente. En Lagos (Nigeria), la ambición del gobierno estatal por convertir la ciudad en un modelo de megalópolis africana y en un centro financiero y comercial a escala global, paradójicamente ha propiciado riesgos ecológicos y repercusiones socio-espaciales que son incompatibles con el plan de desarrollo de la ciudad.

En este artículo se estudiará la metrópolis de Lagos como caso práctico, con el objeto de analizar algunas de las consecuencias que presenta la transformación en megalópolis de este tipo, y examinar las estrategias políticas que se aplican para mantener el estatus de megaciudad. Las administraciones de las metrópolis africanas se enfrentan a la titánica empresa de gobernar una población que crece aceleradamente, por lo que deben plantear un enfoque exhaustivo, si bien coyuntural, a la hora de adoptar políticas que aseguren un futuro sostenible.

Lagos — Metrópolis y Megalópolis

Hace setenta años, desde el final de su época colonial y hasta que dejó de ser la capital federal del país, Lagos era un entorno metropolitano organizado, comparado con su situación actual. La ciudad era bastante más pequeña por aquel entonces, de manera que la planificación y gestión urbanas eran más fáciles. La que fuera capital nigeriana tenía calles limpias y arboladas, y la delincuencia era casi inexistente.

Cuando Lagos pasó a manos británicas ya era un puerto comercial cosmopolita con una larga historia de expansión económica y de cambios. Las industrias del petróleo, la banca y los servicios prosperaron cuando Nigeria consiguió la independencia en 1960. A finales del siglo XX, Lagos acumulaba alrededor del 60% de la actividad comercial e industrial de Nigeria, así como el 12% del PIB del país. Sin embargo, cuando las fuerzas militares tomaron el control de Lagos y del resto de Nigeria, las buenas prácticas de gobierno empezaron a deteriorarse. La que era una ciudad pequeña fue absorbida por una expansión urbana que aglomeró ciudades vecinas como Ikeja, Ojo, y comunidades colindantes como Agege, Alimosho, Ifako-Ijaiye, Kosofe, Mushin, Oshodi y Shomolu [1]1 — Ndubisi Onwuanyi, «The unplanned journey that led Lagos to becoming an overwhelmed megacity». Quartz Africa, 5 de octubre de 2019. Disponible en línea. .

En la actualidad, como megaurbe, Lagos [2]2 — Es importante señalar que el Estado de Lagos comprende la megaurbe de Lagos y otras metrópolis/ciudades como Epe, Ikorodu, Badagry, etc. Sin embargo, debido al tamaño y la población de la megalópolis, en comparación a otras, es casi más preciso referirse a Lagos y el Estado de Lagos de manera indistinta, como hacemos en el presente artículo. es el estado nigeriano que genera más ingresos nacionales, por lo que contribuye a buena parte del crecimiento económico del país y domina sus principales indicadores. La ciudad sigue siendo el principal centro social, económico y financiero de Nigeria, así como su centro de comunicaciones internacional. Con dos puertos marítimos, aeropuertos nacionales e internacionales, e industrias concentradas en las zonas industriales de Apapa, Ikeja e Ilupeju, es una megaurbe en pleno desarrollo industrial y comercial [3]3 — Omilusi, M. (2020). «Thinking Global through Consensual and Reformist Approaches: Considered Governance Innovations for Lagos Mega-City Status». Bangladesh e-Journal of Sociology 17 (1): 35-56. .

No obstante, el desarrollo económico de Lagos no ha ido a la par con el crecimiento exponencial de su población metropolitana, que, según los cálculos, asciende a 35 millones, con un índice de edificación del 6%-8% [4]4 — Para ampliar esta información visite la página web oficial de Lagos State Government (lagosstate.gov.ng). . Como sucede en cualquier ciudad de tamaño comparable, esta clase de deficiencias administrativas afectan gravemente a la población más pobre . Esta realidad nos remite a la paradoja urbana a la que se refieren Olaijde y Lawanson [5]5 — Olajide, O. (2021). «Urban paradox and the rise of the neoliberal city: Case study of Lagos, Nigeria». Urban Studies 00 (0): 1-19. : las megalópolis proporcionan oportunidades económicas y laborales, pero también pueden ser un caldo de cultivo para la pobreza y la exclusión del mercado laboral.

En el caso del Estado de Lagos, estas paradojas se reflejan en las reformas urbanas y los proyectos de reurbanización. Así, por ejemplo, el Plan de Desarrollo Urbano del Estado de Lagos (LSDP por sus siglas en inglés) 2012-2025, que precisamente el gobierno estatal puso en marcha en diciembre de 2014, suscitó una preocupación sobre la viabilidad económica de la ciudad frente a las dificultades relacionadas con la población y la infraestructura de la megaurbe. El objetivo del proyecto es transformar la megalópolis en un modelo productivo, sostenible, funcional y seguro. Hasta ahora, esto se ha conseguido gracias a la inversión en planes de vivienda e infraestructuras viales. Recientemente, las más destacadas son las inversiones en transporte por agua, como el aumento de lanchas motoras y la renovación de embarcaderos, el compromiso de desarrollar proyectos ferroviarios y la megaterminal de autobuses Oshodi Transport Interchange.

Las megalópolis proporcionan oportunidades económicas y laborales, pero también pueden ser un caldo de cultivo para la pobreza y la exclusión del mercado laboral

A pesar de las externalidades positivas del plan, así como las inversiones y las perspectivas económicas de este, no hay que ignorar las repercusiones no intencionadas que los supuestos beneficios de estos proyectos de desarrollo urbano tendrán en los ciudadanos de a pie y, sobre todo, en los más pobres. Es interesante destacar que los gobiernos africanos suelen adoptar enfoques urbanísticos neoliberales para promover y ejecutar nuevas fases de proyectos de desarrollo urbano. Con todo, no deberían descuidar los efectos contraproducentes de la edificación, ya que plantean desafíos medioambientales y socio-espaciales en megalópolis como Lagos [6]6 — Olajide, O. (2021). «Urban paradox and the rise of the neoliberal city: Case study of Lagos, Nigeria». Urban Studies 00 (0): 1-19. .

Amenazas ecológicas

En el ámbito global, el cambio climático es un factor elemental que debe contemplarse en cualquier plan de urbanización, ya que agrava problemas medioambientales ya existentes en las grandes ciudades, en especial, la escasez de agua y la subida progresiva de la temperatura umbral que define las olas de calor. Puesto que los trópicos presentan per se altas temperaturas y humedad todo el año, cualquier cambio, por mínimo que sea, sitúa fácilmente a ciudades como Lagos por encima de la temperatura umbral. Según un estudio, la edificación reciente de Lagos en su isla de calor urbana (ICU) [7]7 — «Una isla de calor urbana, o ICU, es una zona metropolitana donde la temperatura es mucho más elevada que en las zonas rurales que la rodean.» Es ya un hecho contrastado que los efectos localizados de las ICU, que afectan al cambio climático del planeta, tienen unas repercusiones socioeconómicas significativas y pueden tener efectos negativos sobre la salud. Fuente: National Geographic. ha provocado un calentamiento significativo del clima en la ciudad de 0,15º/década-1, un ascenso un 25% más rápido que el del cambio climático global que se está produciendo simultáneamente.

El aumento del calentamiento de Lagos tendrá un efecto considerable en la creciente población de la ciudad, que ya está expuesta a un calor excesivo. En las comunidades rurales alrededor de Lagos, también se ha detectado un calentamiento considerable, además de cambios en la altura de la capa límite atmosférica, con posibles consecuencias como un empeoramiento de la calidad del aire [8]8 — Basset, R., Young, P., Blair, G., Samreen, F., i Simm, W. (2020). «The Megacity Lagos and Three Decades of Urban Heat Island Growth». Journal of Applied Meteorology and Climatology 59 (12): 2041-2055. . A parte de la incomodidad térmica urbana que están experimentando los habitantes de la megaurbe, se ha observado que la demanda de agua en el Estado de Lagos ha superado la capacidad de abastecimiento. El cambio climático (sobre todo el aumento constante de la temperatura desde 1999 y la disminución de las precipitaciones desde 2002), el crecimiento demográfico y la edificación acelerada son tres factores que han contribuido a acentuar la disparidad entre la demanda de agua y el suministro en los últimos años [9]9 — Ayeni, A., Omojola, A., i Fasona, M. (2016). «Urbanization and Water Supply in Lagos State, Nigeria: The Challenges in a Climate Change Scenario». World Academy of Science, Engineering and Technology, International Journal of Environmental and Ecological Engineering 3: 1-9. .

La ciudad de Lagos —cuya geografía consiste en masas de agua y humedales que representan más del 40% del territorio—, suele inundarse todos los años no solamente por su ubicación sobre un terreno costero llano, sino también por una tendencia a la edificación no planificada y por un precario sistema de gestión de residuos sólidos. Aunque las precipitaciones anuales se han reducido, la distribución y la intensidad de la lluvia, sumadas al aumento del nivel del mar, han hecho que la ciudad sea más susceptible de inundarse. Entre 2010 y 2013, las inundaciones causaron tales estragos que el gobierno se vio obligado a demoler edificios ilegales y sistemas de alcantarillado, y en 2012, a retirar lodo acumulado de canales obstruidos. Sin embargo, entre 2013 y 2019, descendió el volumen de las masas de agua de la ciudad, lo que confirma que el terreno llano inundable es cada vez mayor. Pero parce que tanto los habitantes como el gobierno de la ciudad están tardando en interiorizar lo que han aprendido de los desastres anteriores [10]10 — Kasim, O., Wahab, B., i Oweniwe, M. (2021). «Urban expansion and enhanced flood risk in Africa: The example of Lagos». Environmental Hazards: 1-22. .

Entre las consecuencias medioambientales del crecimiento urbano en Lagos, también encontramos el riesgo de perder humedales (arroyos, marismas y lagunas costeras), el deterioro y la erosión del suelo, la pérdida de biodiversidad en la vegetación costera, y una disminución de la población piscícola. Estas repercusiones pueden tener efectos perjudiciales en el crecimiento de la vegetación, en la calidad del agua potable y en la sostenibilidad infraestructural, mientras que los cambios en los ecosistemas pueden afectar a los hábitos y patrones migratorios de determinados insectos, lo que aumentaría el riesgo de enfermedades contagiosas para los humanos. Es más, el Estado de Lagos ha hecho una gran inversión en el sector acuícola, y un mercado pesquero insostenible obstaculizaría el comercio nacional e internacional [11]11 — Para más información sobre el programa Land-Cover and Land-Use Change (LCLUC) en Lagos, consulte el portal web lcluc.umd.edu. . La contaminación industrial es otro problema de peso para la ciudad, ya que alberga la gran mayoría de las plantas industriales registradas y clandestinas del país, muchas de las cuales cuentan con técnicas operativas precarias y con una gestión de residuos deficiente (el Estado de Lagos produce 6.000 toneladas de residuos sólidos al día) [12]12 — Omilusi, M. (2020). «Thinking Global through Consensual and Reformist Approaches: Considered Governance Innovations for Lagos Mega-City Status». Bangladesh e-Journal of Sociology 17 (1): 35-56. .

El cambio climático agrava problemas medioambientales ya existentes en las grandes ciudades, en especial la escasez de agua y la subida progresiva de la temperatura

Con el fin de afrontar este problema, el Gobierno estatal creó la Autoridad para la Gestión de Residuos del Estado de Lagos (LAWMA por sus siglas en inglés), que se encarga de asegurar que la eliminación de residuos se realiza de manera efectiva y eficiente, y de administrar todas las instalaciones de gestión de residuos gubernamentales de la ciudad. La institución impulsó varios planes de acción, como la iniciativa de reciclaje de la LAWMA y el proyecto «Operation Clean Lagos» (Operación Lagos Limpio). Sin embargo, debido a la falta de estudios de viabilidad adecuados, la escasa financiación, unos modelos de negocio deficientes y la falta de colaboración de los potenciales usuarios en el proceso de planificación, muchas de estas iniciativas no han prosperado, lo que demuestra su poco éxito en cuanto a la factibilidad y funcionalidad general [13]13 — Hoelzel, F. (2018). Urban Planning Processes in Lagos: Policies, Laws, Planning Instruments, Strategies and Actors of Urban Projects, Urban Development, and Urban Services in Africa’s Largest City. Nigeria: Heinrich Böll Stiftung Nigeria and Fabulous Urban. .

Consecuencias socio-espaciales

Cualquier estrategia genuina de crecimiento industrial y comercial sostenido exige una infraestructura adecuada, con suficientes servicios e instalaciones sociales para sustentarla. Sin embargo, Lagos presenta un déficit de infraestructuras, teniendo en cuenta que el sector público carece de la capacidad para atender las demandas infraestructurales de una megaurbe contemporánea con una población que no deja de crecer. La dificultad de acceder a una vivienda asequible ha hecho que muchos residentes de Lagos se hayan trasladado a las afueras, de manera que las antiguas regiones rurales de la zona se están convirtiendo en nuevas áreas de asentamiento. Es más, debido a la expansión de barrios de chabolas y comunidades rurales, millones de personas habitan viviendas de una precariedad deplorable, utilizan vías públicas deterioradas y carecen de servicios sociales [14]14 — Simon, R., Adegoke, A., and Adewale, B. (2013) Slum Settlements Regeneration in Lagos Mega-city: An Overview of a Waterfront Makoko Community. International Journal of Education and Research 1 (3): 1-16. . Paradójicamente, esos suburbios de chabolas ahora están dentro del entorno estructurado y de las zonas empresariales de Lagos, lo que revela la dura realidad de una degradación urbana.

Otro factor que afecta a la deficiente oferta de vivienda es la falta de terreno urbano, que comprende la doble limitación de una superficie de terreno reducida y la presencia de una vasta masa de agua. Pese a tratarse del estado más pequeño del país —la ciudad ocupa el 0,04% de la superficie de tierra de Nigeria—, Lagos aloja a más del 10% de su población. Debido a la actual escasez de suelo, se han puesto en marcha diversas iniciativas a gran escala para ganar terreno a los sistemas lacustres [15]15 — Omilusi, M. (2020). «Thinking Global through Consensual and Reformist Approaches: Considered Governance Innovations for Lagos Mega-City Status». Bangladesh e-Journal of Sociology 17 (1): 35-56. . A pesar de los efectos adversos, las sucesivas administraciones han ido aprobando proyectos para ganar tierra al mar, el más destacado de los cuales es el idílico Eko Atlantic City.

Eko Atlantic City, una zona de libre comercio y un centro financiero que alojará a 500.000 personas en Lagos, se está construyendo sobre un terreno ganado al Océano Atlántico. La construcción de esta ciudad moderna e innovadora promete ser una medida para frenar el aumento de la erosión costera y proteger a la ciudad de las mareas meteorológicas. No obstante, es dudoso que un barrio privado de lujo sea la mejor solución a la masiva escasez de viviendas. Es probable que extranjeros y expatriados nigerianos ricos estén más interesados en el proyecto que los residentes de Lagos, que apenas si pueden permitirse vivir en la ciudad. Por otra parte, el proyecto en sí mismo podría agravar los problemas medioambientales y socioeconómicos ya existentes. Según las previsiones, dados los cambios medioambientales que acarreará, cabe la posibilidad de que el vertedero en alta mar aumente el riesgo de inundaciones en las áreas adyacentes y en el litoral. Asimismo, es probable que contribuya a acentuar las desigualdades económicas, a dividir la ciudad y a aumentar los índices de delincuencia [16]16 — Hoelzel, F. (2018). Urban Planning Processes in Lagos: Policies, Laws, Planning Instruments, Strategies and Actors of Urban Projects, Urban Development, and Urban Services in Africa’s Largest City. Nigeria: Heinrich Böll Stiftung Nigeria and Fabulous Urban. .

La importancia de Lagos como megaurbe y centro neurálgico comercial de Nigeria expone a la ciudad a considerables amenazas de seguridad

La importancia de Lagos como megaurbe y centro neurálgico comercial de Nigeria, si no de toda la región Occidental de África, expone a la ciudad a considerables amenazas de seguridad. Una población en constante crecimiento, incentivada por la permanente necesidad de sobrevivir y la migración económica, así como su frontera permeable con Benín, hacen que el Estado de Lagos sea un entorno idóneo para un crecimiento demográfico imparable. Por otra parte, los congestionados barrios marginales de la ciudad han propiciado una escalada de los índices de delincuencia [17]17 — Omilusi, M. (2020). «Thinking Global through Consensual and Reformist Approaches: Considered Governance Innovations for Lagos Mega-City Status». Bangladesh e-Journal of Sociology 17 (1): 35-56. .

Prácticas de gobernanza

Los proyectos y las reformas políticas derivadas de la implementación del Plan de Desarrollo Urbano del Estado de Lagos 2012-2025 no están teniendo los resultados esperados por el gobierno y están provocando cambios sustanciales en la estructura espacial de Lagos. Esta tendencia se está dando en diversas ciudades africanas, como Addis Abeba, Kigali, Nairobi o Lagos, donde el objetivo de las políticas de gobernanza es atraer oportunidades de inversión nacionales e internacionales con la expectativa de sacar a África de la pobreza y encauzar al continente hacia la recuperación económica y la creación de puestos de trabajo, mediante supuestos «efectos goteo» de crecimiento. Sin embargo, si tomamos como ejemplo los proyectos de la Iniciativa por un Lagos Más Limpio (CLI por sus siglas en inglés) y la Zona de Libre Comercio de Lekki (LFTZ por sus siglas en inglés), es evidente que esas expectativas apenas si suelen cumplirse.

La gestión de residuos afecta a varios sistemas, políticas y sectores institucionales, por lo que es un prisma especialmente útil a través del cual analizar las gestiones administrativas urbanas de Lagos. Un claro ejemplo de las desigualdades derivadas del enfoque neoliberal aplicado a la gestión pública urbana es la privatización y formalización de la industria de gestión de residuos bajo la Iniciativa por un Lagos Más Limpio que se propuso en 2016. Este proyecto del sector privado sustituyó los programas de gestión de residuos ya existentes por otros, distribuidos en cuatro categorías: gestión de vertederos y reciclaje, recogida de residuos domiciliarios, recogida de residuos comerciales y gestión de residuos públicos. Al transferir el control a agentes privados, como grandes empresas de gestión de residuos, la función de la LAW quedó reducida a responsabilidades de regulación.

En última instancia, la iniciativa redundó en graves riesgos socioeconómicos y de subsistencia para los sectores de la población con menos ingresos, que dependían de la estructura anterior para generarlos. Cuando el sector privado obtuvo la gestión de los vertederos, el trabajo de recogedores de chatarra, cartón y demás residuos pasó a ser innecesario o a estar mal pagado, mientras que los ingresos derivados de residuos reciclables con valor iban a parar a las grandes empresas. Cuando la recogida de residuos domiciliarios se externalizó al sector privado, la función de los colaboradores del sector privado (PSP por sus siglas en inglés), conocida ahora como «operarios de la recogida de residuos» (WCO por sus siglas en inglés), quedó limitada a la recogida de residuos comerciales, lo que supuso una enorme reducción de la mano de obra.

En el marco general de esta iniciativa, debido a la mecanización y modernización de los sistemas de gestión de residuos ya no hay cabida para la multitud de trabajadores informales dedicados a buscar y recoger en carros residuos diversos o a comerciar con toda clase de desechos. Mucho antes de que se extendiera la cultura del reciclaje, estas personas trabajaban silenciosamente en segundo plano, a menudo en condiciones menos que honrosas, con el fin de extraer valor de una variedad de residuos no biodegradables. Estos trabajadores cumplen una función importante pero casi invisible en el desarrollo de la ciudad, ya que contribuyen a mantener un entorno más limpio. Pese a no estar registrados, muchos siguieron haciendo estos trabajos, proporcionando un servicio fundamental a barrios con bajos niveles de ingresos, y como último recurso para hogares con ingresos medios, frente a los fracasos del sector privado [18]18 — Hoelzel, F. (2018). Urban Planning Processes in Lagos: Policies, Laws, Planning Instruments, Strategies and Actors of Urban Projects, Urban Development, and Urban Services in Africa’s Largest City. Nigeria: Heinrich Böll Stiftung Nigeria and Fabulous Urban. . Por suerte, Lagos es un estado gobernado por administradores que escuchan a sus ciudadanos. Así, el enfoque privado introducido en el acuerdo de gestión de residuos, que causó inconvenientes laborales y problemas de ingresos a una extensa población desfavorecida, se remodeló tomando en consideración las prioridades de las personas afectadas.

Los entresijos de los negocios de compraventa de tierras a gran escala se han convertido en una consecuencia típica del neoliberalismo en todo el continente. La Zona de Libre Comercio de Lekki, inaugurada en 2006, es uno de estos megaproyectos. Las zonas de libre comercio han ido ganando popularidad como medio para regular la edificación a través de la atracción de capital extranjero. El objetivo principal del proyecto es explotar todo el potencial inversor, empresarial y turístico, con vistas a reforzar la posición de la ciudad como centro económico y financiero, y fomentar un entorno de creación de riqueza, trabajo e integración. Sin embargo, durante la primera fase de aplicación del proyecto, la adquisición de tierras en nueve poblaciones costeras causó un deterioro de las condiciones de vida de sus habitantes. Sin embargo, el memorando de entendimiento firmado entre el Gobierno del Estado de Lagos y los representantes de las comunidades afectadas, adoptó una fórmula de indemnización que devaluaba las fincas, y la compensación ofrecida a sus habitantes fue insuficiente. Por otra parte, a medida que las últimas fases del proyecto (que incluyen la construcción de una refinería) llegan a su fin, los posibles riesgos medioambientales ya han empezado a afectar negativamente a las comunidades vecinas [19]19 — Olajide, O. (2021). «Urban paradox and the rise of the neoliberal city: Case study of Lagos, Nigeria». Urban Studies 00 (0): 1-19. .

Un claro ejemplo de las desigualdades derivadas del enfoque neoliberal aplicado a la gestión pública urbana es la privatización y formalización de la industria de gestión de residuos en Lagos

El proyecto de la LFTZ sirve para ilustrar una paradoja de desarrollo urbanístico donde existe un desajuste entre los objetivos de desarrollo, y las necesidades de subsistencia de las comunidades locales. Puesto que la mayoría de sus habitantes dependen de la agricultura para subsistir, el plan de desarrollo ha comprometido sus fuentes de ingresos y sus sueños de prosperidad económica.

La articulación de un plan de desarrollo destinado a construir viviendas asequibles, y en el que sus habitantes participaran, crearía puestos de trabajo, así como recursos para hacerlo. Si se realizaran mejoras en los barrios marginales de Lagos, quizá habría una posibilidad de cambio en el futuro hacia la sostenibilidad, que permitiría transformar las vidas de sus habitantes y de aquellos que se trasladen a la ciudad.

Una lección para las megaurbes africanas

Las megaurbes tienen la capacidad de mitigar la pobreza y mejorar las condiciones de vida de un elevado porcentaje de la población africana, siempre y cuando se gestionen y aprovechen adecuadamente. La edificación estimula la productividad gracias a las externalidades positivas y a las economías de escala, que a su vez fomentan la innovación, incluso la tecnología verde, y elevan el nivel de vida. Con una buena administración de los recursos, la edificación también puede reducir la huella ecológica. Ahora bien, existe una necesidad urgente de crear nuevos modelos urbanos para asumir de manera sostenible los retos sociales, económicos y medioambientales que conlleva. No obstante, cada megaurbe responde a sus propias circunstancias, lo cual apunta a que debe existir un enfoque que atienda al contexto y sus matices a la hora de definir las políticas de edificación.

A la luz de estos hechos, es fundamental que los agentes gubernamentales consideren la posibilidad de una coexistencia de soluciones informales con otras formales, a fin de atender mejor los intereses de los ciudadanos ricos y de los pobres. Visto el ejemplo de la gestión de residuos en Lagos, se observa, por una parte, que las tecnologías y sistemas de última generación y los sistemas de las empresas privadas tienen capacidad para resolver los principales problemas del sector, pero, por otra, se puede aprender mucho de las respuestas que las comunidades desarrollan por su cuenta para solventar problemas de infraestructura. Así, aunque los proyectos de desarrollo urbano tengan por objeto generar puestos de trabajo para los pobres, la industria de residuos extraoficial ya proporciona empleo y perspectivas de ingresos considerables a sus partícipes. Sería conveniente para los agentes externos que aportan las innovaciones colaborar con estas comunidades, en vez de competir con ellas.

Lo cierto es que, en la actualidad, la administración de Lagos está poniendo todo su empeño en atender al déficit de vivienda social. Para poder fomentar una calidad de vida en toda la ciudad dentro de un contexto urbano, estos proyectos deben incluir una estrategia que tenga en cuenta viviendas asequibles para distintos niveles de ingresos. Un mercado inmobiliario basado en unas condiciones de igualdad de acceso a la vivienda, por un lado, así como mayores recursos educativos y oportunidades laborales por el otro, reducirían el número de hogares con ingresos bajos y las condiciones de vida informales, que tienen efectos perjudiciales sobre la calidad del agua, la salud pública y la biodiversidad. Además, los futuros planes de uso del suelo deberían elaborarse a partir de políticas firmes de conservación de los humedales, que minimicen las alteraciones en el hábitat, sobre todo en las zonas pantanosas.

Este artículo quiere hacer especial hincapié en la tendencia de algunos países africanos a adoptar programas y megaproyectos de desarrollo urbano neoliberales sin criterio, que acaban creando una metrópoli donde los pobres quedan socialmente excluidos y son víctimas del crecimiento urbano. Los gobiernos deben reconocer que los elementos sociales de desarrollo son igual de importantes que los intereses económicos, y todos los sectores de la sociedad deben implicarse en los procesos de planificación de las iniciativas públicas, de manera que todo el mundo pueda beneficiarse del crecimiento social y económico derivado de la urbanización.

  • Referencias

    1 —

    Ndubisi Onwuanyi, «The unplanned journey that led Lagos to becoming an overwhelmed megacity». Quartz Africa, 5 de octubre de 2019. Disponible en línea.

    2 —

    Es importante señalar que el Estado de Lagos comprende la megaurbe de Lagos y otras metrópolis/ciudades como Epe, Ikorodu, Badagry, etc. Sin embargo, debido al tamaño y la población de la megalópolis, en comparación a otras, es casi más preciso referirse a Lagos y el Estado de Lagos de manera indistinta, como hacemos en el presente artículo.

    3 —

    Omilusi, M. (2020). «Thinking Global through Consensual and Reformist Approaches: Considered Governance Innovations for Lagos Mega-City Status». Bangladesh e-Journal of Sociology 17 (1): 35-56.

    4 —

    Para ampliar esta información visite la página web oficial de Lagos State Government (lagosstate.gov.ng).

    5 —

    Olajide, O. (2021). «Urban paradox and the rise of the neoliberal city: Case study of Lagos, Nigeria». Urban Studies 00 (0): 1-19.

    6 —

    Olajide, O. (2021). «Urban paradox and the rise of the neoliberal city: Case study of Lagos, Nigeria». Urban Studies 00 (0): 1-19.

    7 —

    «Una isla de calor urbana, o ICU, es una zona metropolitana donde la temperatura es mucho más elevada que en las zonas rurales que la rodean.» Es ya un hecho contrastado que los efectos localizados de las ICU, que afectan al cambio climático del planeta, tienen unas repercusiones socioeconómicas significativas y pueden tener efectos negativos sobre la salud. Fuente: National Geographic.

    8 —

    Basset, R., Young, P., Blair, G., Samreen, F., i Simm, W. (2020). «The Megacity Lagos and Three Decades of Urban Heat Island Growth». Journal of Applied Meteorology and Climatology 59 (12): 2041-2055.

    9 —

    Ayeni, A., Omojola, A., i Fasona, M. (2016). «Urbanization and Water Supply in Lagos State, Nigeria: The Challenges in a Climate Change Scenario». World Academy of Science, Engineering and Technology, International Journal of Environmental and Ecological Engineering 3: 1-9.

    10 —

    Kasim, O., Wahab, B., i Oweniwe, M. (2021). «Urban expansion and enhanced flood risk in Africa: The example of Lagos». Environmental Hazards: 1-22.

    11 —

    Para más información sobre el programa Land-Cover and Land-Use Change (LCLUC) en Lagos, consulte el portal web lcluc.umd.edu.

    12 —

    Omilusi, M. (2020). «Thinking Global through Consensual and Reformist Approaches: Considered Governance Innovations for Lagos Mega-City Status». Bangladesh e-Journal of Sociology 17 (1): 35-56.

    13 —

    Hoelzel, F. (2018). Urban Planning Processes in Lagos: Policies, Laws, Planning Instruments, Strategies and Actors of Urban Projects, Urban Development, and Urban Services in Africa’s Largest City. Nigeria: Heinrich Böll Stiftung Nigeria and Fabulous Urban.

    14 —

    Simon, R., Adegoke, A., and Adewale, B. (2013) Slum Settlements Regeneration in Lagos Mega-city: An Overview of a Waterfront Makoko Community. International Journal of Education and Research 1 (3): 1-16.

    15 —

    Omilusi, M. (2020). «Thinking Global through Consensual and Reformist Approaches: Considered Governance Innovations for Lagos Mega-City Status». Bangladesh e-Journal of Sociology 17 (1): 35-56.

    16 —

    Hoelzel, F. (2018). Urban Planning Processes in Lagos: Policies, Laws, Planning Instruments, Strategies and Actors of Urban Projects, Urban Development, and Urban Services in Africa’s Largest City. Nigeria: Heinrich Böll Stiftung Nigeria and Fabulous Urban.

    17 —

    Omilusi, M. (2020). «Thinking Global through Consensual and Reformist Approaches: Considered Governance Innovations for Lagos Mega-City Status». Bangladesh e-Journal of Sociology 17 (1): 35-56.

    18 —

    Hoelzel, F. (2018). Urban Planning Processes in Lagos: Policies, Laws, Planning Instruments, Strategies and Actors of Urban Projects, Urban Development, and Urban Services in Africa’s Largest City. Nigeria: Heinrich Böll Stiftung Nigeria and Fabulous Urban.

    19 —

    Olajide, O. (2021). «Urban paradox and the rise of the neoliberal city: Case study of Lagos, Nigeria». Urban Studies 00 (0): 1-19.

Maryam Abass

Maryam Abass

Maryam Abass es analista de investigación en el Centre for Democracy and Development (CDD), en Nigeria. Abogada de formación, es una gran defensora de la inclusión y la innovación en la elaboración de políticas públicas. Tiene un Máster en Derecho por la Universidad de Reading y es graduada por la Nigeria Law School, en Abuja. Es integrante del Colegio de Abogados de Nigeria y del Chartered Governance Institute del Reino Unido e Irlanda. También es integrante del Instituto de Secretarios y Administradores Colegiados de Nigeria y del Foro de Jóvenes Profesionales en Política Exterior.