Escenarios de futuro y respuestas económicas y sociales a la crisis de la COVID-19


La pandemia de la COVID-19 está transformando nuestras sociedades y tiene un impacto directo sobre nuestros sistemas económicos que abre muchos interrogantes. ¿Qué escenarios de futuro tenemos que prever en el mundo post coronavirus? ¿Qué respuestas económicas y sociales hay que dar a esta crisis? Todos los indicadores apuntan hacia una caída histórica, pero ¿Cómo debe ser la recuperación y los nuevos modelos que queremos construir?

En la segunda sesión del ciclo sobre el impacto de la Covid-19, impulsado desde el Centre de Estudis de Temes Contemporanis, el Consell Assessor pel Desenvolupament Sostenible (CADS) y el Departament de la Vicepresidència, Economia i Hisenda, las economistas Matilde Mas, Teresa Garcia-Milà y Núria Mas reflexionaron sobre todas estas cuestiones y dibujaron algunas de las políticas que, desde su punto de vista, habría que aplicar en la reconstrucción económica una vez pasada la pandemia.

El debate, moderado por la directora general de Análisis Económico, Marta Curto, cubrió una amplia gama de temas, desde el rol de la Unión Europea y las políticas comunitarias hasta las consecuencias del coronavirus en la guerra comercial entre China y los Estados Unidos o los retrocesos en el proceso de globalización. También fueron temas de debate las políticas fiscales o las políticas para ayudar a trabajadores y PYMES, las transformaciones del sistema económico o la necesidad de un nuevo contrato social, entre otras cuestiones. En este sentido, las ponentes coincidieron en destacar que ahora es el momento de avanzar hacia la unión fiscal a nivel europeo, con políticas fiscales coordinadas en el ámbito de la Unión Europea. También subrayaron que hay que hacer políticas activas de empleo para potenciar el talento y superar la brecha digital, y acompañar a pequeñas y medianas empresas para que puedan ser más competitivas. Según las expertas, es importante tener a punto las políticas públicas para cuando el fondo de recuperación europeo esté diseñado.

Una salida expansiva

El acto fue inaugurado por el consejero de Acción Exterior, Bernat Solé, que defendió que hay que impulsar «una reconstrucción que afronte las desigualdades económicas y sociales acentuadas por la pandemia». En esta reconstrucción, afirmó, es muy importante garantizar la transparencia y los derechos fundamentales. A continuación intervino el vicepresidente del gobierno y consejero de Economía y Hacienda, Pere Aragonés, quien subrayó que hay que ayudar a empresas y trabajadores y preparar el país para superar los retos. «Tenemos que levantar la mirada para proyectar qué país queremos dentro de unos años, e incorporar la voluntad de futuro en la toma de decisiones actual», aseguró. Aragonés defendió que hay una salida expansiva de la crisis, al estilo keynesiano, con tres ejes estratégicos: en primer lugar, una economía para la vida, centrada en los cuidados, la investigación, la salud y el bienestar; en segundo lugar, la digitalización masiva y, en tercer lugar, la transición ecológica. Por su parte, el director del Centres d’Estudis de Temes Contemporanis y de la revista IDEES, Pere Almeda, habló del resto de sesiones del ciclo, que analizarán el impacto de la pandemia sobre la democracia, la crisis climática o la geopolítica y el sistema internacional.

Contexto internacional y globalización

Matilde Mas, catedrática de Fundamentos de Análisis Económico de la Universidad de Valencia y directora de proyectos internacionales del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), centró su intervención en el contexto internacional, poniendo el foco en la crisis de los procesos globales. Según la experta, la globalización ya estaba siendo cuestionada desde mucho antes de la pandemia. «Sigo pensando que es un error cerrarse y volver a la autarquía, pero habría que modificar el libre comercio menos en tres direcciones: diversificar proveedores, porque ya hemos visto lo que significa que la fábrica del mundo, es decir, China, colapse; disminuir las fronteras, porque a mayor número de fronteras que hay que cruzar, más difícil es que te lleguen los suministros; y, por último, lo más fundamental: proteger los colectivos perjudicados».

La catedrática también analizó el rol de Estados Unidos y China, y aseguró que China ya ha ganado la hegemonía en detrimento de los EE.UU., a pesar de dos errores importantes que le hacen perder autoridad moral: el secretismo en la gestión del virus y el descontrol en la venta de material sanitario. En cuanto al rol de la Unión Europea, el economista aseguró que era un momento clave para situarse como árbitro entre Estados Unidos y China, pero la UE ha desaprovechado la oportunidad en medio de la propia desorientación y de la crisis estructural que padece como proyecto político. «Si queremos salvar la Unión Europea tal como la concibieron sus padres fundadores, tenemos que tomar medidas muy ambiciosas. Sin embargo, es muy difícil que se acepte cualquier sistema de mutualización de la deuda», aseguró.

Una crisis ‘sin culpables’

En su intervención, Teresa Garcia-Milà, Catedrática de Economía Aplicada de la Universidad Pompeu Fabra y directora de la Barcelona Graduate School of Economics, se preguntó por el significado de la idea de superar la pandemia. «¿Qué quiere decir superar esta crisis? ¿Volver al no distanciamiento físico?». En este sentido, remarcó que la situación es de una gran incertidumbre, y que todos los escenarios de futuro y predicciones de caída y de recuperación económica están totalmente determinados por la duración de los períodos de confinamiento y de vuelta a la normalidad. La experta hizo hincapié en distinguir la crisis actual de la Covid-19 con la crisis financiera de 2008. «La situación es muy distinta de la última crisis que hemos sufrido; actualmente hay un choque de oferta y de demanda para que la cadena global se ha roto». Además, aseguró que una de las características más interesantes de la actual crisis es que «ahora no hay culpables en cuanto a actores económicos, como por ejemplo un sector inmobiliario o financiero al que se pueda pedir cuentas o exigir responsabilidades. El impacto global es casi igual para todos; la caída del PIB y del empleo es de gran magnitud, nunca vista en un período tan corto, del 20 o 25%», apuntó.

Garcia-Milà aseguró que ha habido una respuesta rápida y contundente en materia de política económica y monetaria, pero no en el ámbito fiscal, y señaló que la diferencia entre Europa y Estados Unidos en política fiscal es muy grande. «Europa aprendió a agilizar las medidas de política monetaria tras la reacción lenta de la última vez, y esta vez el Banco Central Europeo estaba preparado. Pero en materia fiscal, cada país europeo ha emprendido su propia política, y esto demuestra, una vez más, que Europa es débil en este ámbito». Por este motivo, defendió que ahora es el momento de discutir esta cuestión y avanzar en un modelo de mayor intervención fiscal; la pandemia podría ser, pues, una ventana de oportunidad para profundizar en la integración europea. «Esperamos que esta crisis lleve a la UE a buscar soluciones, al igual que la crisis anterior nos ayudó a avanzar».

La economía de la nueva normalidad

Por su parte, Nuria Mas, jefa del Departamento de Economía del IESE Business School, se focalizó en tres ideas clave. La primera, relacionada con la situación de emergencia sanitaria: hay que ser capaces de crear un clima de confianza para que el riesgo sea percibido como razonable. Es decir, que si la gente sale a la calle y va a comprar, pueda hacerlo aceptando un riesgo que sea asumible, y que los actores económicos puedan estar en condiciones de retomar su actividad. Así, si llega una segunda ola o hay un rebrote, será muy importante que haya una respuesta rápida y una gestión eficiente.

La segunda idea que destacó la experta es que hay que tener en cuenta que esta crisis es diferente de la anterior. «Afecta de manera muy diferente a determinados sectores y personas, y es fundamental preservar el tejido industrial durante el tiempo en que estos sectores estén parados», afirmó. En tercer lugar, subrayó que es básico centrar la mirada en un plan para la recuperación. «Debemos tener los ojos puestos en el futuro y tener claro cuáles son los sectores que permitirán que la economía crezca en la nueva normalidad. No todos los sectores están igualmente bien posicionados, y hay que elegir en qué ámbitos estratégicos deben destinarse más recursos a partir de un diagnóstico compartido entre gobiernos, agentes sociales y empresarios”.

La economista aseguró que esta crisis actúa como acelerador de tendencias que ya existían, derivadas de los problemas de la cadena de valor global. Es, pues, un paréntesis que obliga a replantearnos temas como el envejecimiento de las sociedades, el sistema de pensiones y los sistemas sanitarios. También nos hace pensar en los cambios y transformaciones que hay que encarar, como la transición tecnológica.

Estrategias para afrontar el futuro

Durante el intercambio de opiniones entre las ponentes, surgieron diversas estrategias y propuestas de políticas públicas para encarar el futuro. Matilde Mas habló, por ejemplo, de aumentar los recursos en el ámbito sanitario, invertir en I+D, hacer más fuertes las instituciones, dejar de utilizar los marcos de referencia de guerra -ya que no se ha destruido el capital tangible- y reflexionar sobre el medioambiente, el transporte público y el mundo rural, factores clave en el impacto de la Covid-19. Otro punto en el que coincidieron las ponentes es la necesidad de combatir la brecha digital y aumentar la formación en este ámbito.

En relación con este último tema, las expertas defendieron la necesidad de profundizar en la economía del conocimiento y transformarla a través de las políticas activas de empleo. «Ante la incertidumbre, hay adaptabilidad. La hostelería, los comercios y el sector del ocio se verán muy perjudicados, y hay que plantear salidas modulares que respondan a las diferentes etapas de la desescalada «, aseguró Teresa Garcia-Milà. «Tenemos que poner especial atención a las PMES, con políticas activas de empleo y de formación continuada. Hay formación digital y, en algunos casos, si necesitamos más profesionales, también formación sanitaria», afirmó la experta. Asimismo, García-Milá defendió la necesidad de una reforma laboral para proteger a los trabajadores y hacer crecer la productividad.

Respecto a los grandes consensos entre Cataluña, España y la Unión Europea, Nuria Mas aseguró que son necesarios, pero aún es más importante tener claros los objetivos. «En el ámbito europeo se articulará un diagnóstico entre los actores que participan activamente en la economía; una alternativa a la ya improbable medida de los coronabons es el aumento de las partidas presupuestarias de la UE», subrayó.

¿Nueva fiscalidad?

Preguntadas sobre las medidas fiscales y la posibilidad de subir los tipos impositivos, las ponentes coincidieron en que no siempre las medidas más fáciles y populares son las que funcionan mejor. Matilde Mas habló del problema crónico de infrafinanciación pública, y aseguró que esta es la verdadera problemática. Por lo tanto, a su juicio, lo que hay que hacer son reformas estructurales que resuelvan esta situación, y habrá un pacto social para llevarlo adelante. Teresa Garcia-Medio opinó que ya hay una estructura redistributiva, pero mal planteada, que se basa en las rentas del trabajo. Además, señaló que hay muchos casos de fraude fiscal, y que hay que tratar de buscar un modelo de recaudación que se sustente en el consumo y no en el país donde se opera.

Núria Mas añadió que hay que pensar en un diseño para no perjudicar la recaudación y que no incentive la fuga de capitales. «Tenemos que pensar en el diseño de la fiscalidad de forma que tenga en cuenta un equilibrio global, ya que las empresas siempre tienen alternativas». Además, puso sobre la mesa otro elemento: la gestión del gasto. «Cuando hablamos de sostenibilidad de las políticas fiscales, también debemos pensar en el gasto. A menudo somos buenos en añadir, pero no tan buenos en sacar; hay cosas que tendremos que hacer de manera diferente para conseguir eficiencia; saber distinguir de qué hay que prescindir es lo más importante».

Turno de preguntas

En la parte final de la sesión, las expertas respondieron a las preguntas del público, que habían llegado a través del chat en directo de Youtube y vía Twitter, con el hashtag #IdeesCovid19. En las respuestas, las ponentes reflexionaron sobre la globalización y sobre la financiación de los denominados activos intangibles.

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