La sociología, la antropología o el trabajo social, con voces como las de Raewyn Connell, Jeff Hearn o Michael Kimmel, entre muchas otras, son algunas de las disciplinas que históricamente han dado forma a la mayor parte de los estudios críticos de las masculinidades (Critical Studies on Men and Masculinities, CSMM). Tal y como argumenta Paul B. Preciado, la masculinidad no existe en sí misma como una unidad ontológica separada de las relaciones sociales y las redes discursivas, que están estrechamente ligadas a las relaciones de poder [1]1 — Preciado, P.B. (2019). Un apartamento en urano, 72. Barcelona: Anagrama. . Partiendo de esta base, los CSMM se centran en ofrecer un análisis crítico de la evolución histórica y hasta hoy de lo que se ha entendido al definir como hombre [2]2 — Hearn, J. (2019). “So, What Has Been, Is, and Might Be Going on in Studying Men and Masculinities? Some Continuities and Discontinuities.” Men and Masculinities 22 (I): 54. .

Desde estos estudios se ha sometido a escrutinio y se ha desvelado que el constructo social que durante siglos ha presupuesto que lo humano era sinónimo del género masculino es, en efecto, una construcción, una categoría social que ha ocupado el espacio del privilegio junto a otras como la etnicidad blanca o la heterosexualidad. Por lo tanto, la noción plural de masculinidades pretende reflejar la diversidad de maneras de definirse en relación a la masculinidad normativa y ocupar así espacios de disidencia. En el ámbito anglosajón, el estudio de las representaciones de las masculinidades en el campo de las humanidades ha ganado visibilidad desde los años 90, poniendo de manifiesto que el análisis de representaciones culturales como la literatura, el cine o el arte tienen un papel fundamental en la diseminación y construcción de este imaginario colectivo sobre las masculinidades.

En el campo de la literatura estadounidense, en concreto, la publicación en 1960 del libro de Leslie Fiedler, Love and Death in the American Novel, lo convirtió en un estudio pionero en el análisis de la masculinidad como género propio en el tratamiento de temas y construcción de personajes. Posteriormente también aparecieron otros estudios de gran repercusión en el ámbito académico como Manhood and the American Renaissance (1989), en el que David Leverenz analizaba el impacto de los modelos de masculinidad en autores del llamado “Gran Renacimiento Americano”: Ralph Waldo Emerson, Henry David Thoreau, Nathaniel Hawthorne o Walt Whitman. Por último, Manhood in America: A Cultural History (1996) de Michael Kimmel, convertido ya en un clásico, ofrecía un recorrido de la construcción de las masculinidades en la historia de los Estados Unidos, complementando su análisis con ejemplos extraídos de textos literarios y fílmicos.

El hombre hecho a sí mismo como modelo normativo

Uno de los modelos de masculinidad normativa que más visibilidad ha tenido en la historia de los EE.UU. es el del conocido “hombre hecho a sí mismo” (“The Self-Made Man”) y que nace en el contexto de la progresiva consolidación del capitalismo. Este arquetipo de masculinidad es un neologismo propio de los EE.UU., el primer uso data de 1832 y se ha utilizado a lo largo de la historia para referirse a hombres que han conseguido una buena posición social y cierta fortuna a partir de su trabajo “paciente y diligente” [3]3 — Kimmel, M. (2006). Manhood in America: A Cultural History. Oxfor: Oxford University Press, 19. . Según la definición del término, los hombres hallan su realización social en la esfera pública (en oposición y claramente separada de la doméstica, que se identifica como femenina), en la que disfrutan de movilidad geográfica y social. La movilidad es un aspecto central del concepto, según Kimmel, ya que este tipo de masculinidad está estrechamente ligada a un crecimiento del mercado que se caracteriza por su volatilidad; los hombres hechos a sí mismos serán competitivos y agresivos en los negocios como manera de combatir esta incertidumbre de la cual depende su identidad masculina [4]4 — Ibídem. .

En este sentido, la configuración social de los EE.UU. ofrecía el campo de cultivo idóneo para el desarrollo de este modelo. La ausencia de títulos hereditarios hacía que las posibilidades de movilidad social ascendente fuesen muy altas, y el modelo fue tomando impulso bastante rápidamente y se volvió dominante mucho antes que en Europa [5]5 — Ibídem, 13. . De hecho, el principio de la circulación del término coincide con la aparición del concepto breadwinner entre 1810 y 1820 para referirse al padre de familia responsable y proveedor, otro ideal que se mantendrá como constitutivo de la masculinidad normativa en los Estados Unidos hasta el día de hoy [6]6 — Ibídem, 14-15. . Indudablemente, las altas expectativas depositadas, tanto en el modelo del hombre hecho a sí mismo, como en el del padre de familia proveedor, se extendieron a lo largo de los siglos XIX y XX hasta el presente y conformaron uno de los grandes mandatos de género que a menudo se ha traducido en ansiedad para muchos hombres blancos de clase media [7]7 — Kimmel, M. (2019). Hombres blancos cabreados. Valencia: Barlin Libros. .

Washington Irving, Henry David Thoreau i Frederick Douglass establecen un diálogo literario con el modelo del hombre hecho a sí mismo

Diferentes textos de la literatura de los EE.UU. establecen un diálogo con este modelo que se consolida a largo del siglo XIX y se convierte en un mandato de la masculinidad, en concreto para los hombres blancos. A continuación os propongo tres apuntes sobre textos escritos por Washington Irving, Henry David Thoreau —ambos hombres blancos— y Frederick Douglass —afroamericano— con el objetivo de analizar la representación literaria del modelo del hombre hecho a sí mismo.

Hacerse a uno mismo da pereza: Rip Van Winkle

La primera historia que os propongo es la de Rip Van Winkle [8]8 — Irving, W. (1819). “Rip Van Winkle” [Disponible en línea]. , publicada en 1819 por Washington Irving. Un texto que gozó de una gran popularidad en el momento de su publicación. Considerado el primer escritor profesional de los Estados Unidos, Irving escribió esta historia corta dentro de la colección The Sketch Book of Geoffrey Canyon en la cual también se incluían otras historias cortas muy populares como The Legend of Sleepy Hollow.

Rip es un personaje que puede incluso parecernos entrañable: tiene una bondad innata, es capaz de ayudar a todo el mundo que lo necesite, no le obsesiona el sueño materialista de ganar dinero, tiene una granja, pero no se ocupa de ella y todo requerimiento para ponerse a trabajar encuentra un bostezo como respuesta. Esta aversión del protagonista por cualquier tipo de trabajo provechoso viene acompañada de su situación familiar como marido de un personaje femenino del cual no conocemos el nombre propio, sólo se la conoce como “Sra. de Van Winkle”, y que a la vez es padre de cuatro hijos. Presentada como un arquetipo de la mujer castradora que va detrás del marido recordándole todas sus obligaciones, Rip se marcha hacia el bosque en un intento de airearse y olvidarse por unos momentos del sonsonete que su mujer le repite constantemente. Cuando al cabo de un rato se sienta a descansar en un claro, ve a un grupo de hombres misterioso que le ofrece alcohol. A resultas de ello, Rip se dormirá y cuando se despierte y vuelva al pueblo descubrirá que han pasado 20 años, que su mujer está muerta hace tiempo y que sus hijos ya son adultos.

El texto resulta interesante desde el punto de vista del análisis de las masculinidades porque el protagonista cuestiona hasta cierto punto al modelo del hombre hecho a sí mismo. Por una parte, constituye una crítica severa al mandato de productividad, responsabilidad y agresividad inherente al modelo del hombre hecho a sí mismo. Ante todas las responsabilidades que Rip supuestamente tendría que asumir como hombre, él vaga y duerme, cuestionando de esta manera el presupuesto de que, como hombre blanco, tiene que ser un elemento productivo dentro de la sociedad. Como bien sugirió Judith Fetterley en su Resisting Reader [9]9 — Fetterley, J. (1978) “An American Dream: ‘Rip Van Winkle.’” The Resisting Reader. A Feminist Approach to American Fiction. Bloomington: Indiana University Press. 1-11. , esta posibilidad transgresora al cuestionar un modelo de masculinidad normativo queda anulada porque se vincula inextricablemente a la misoginia. El texto construye Dame Van Winkle como personaje odioso, pesado, mandón, que hace la vida insoportable al pobre Rip. Ella es al fin y al cabo la que representa todas las cualidades del hombre hecho a sí mismo pero que, personificadas en ella, se hacen insoportables y, por lo tanto, Rip se presenta como la víctima que sólo tiene la opción de irse, con el fin de evadirse de esta situación.

Irving muestra un personaje masculino que escapa de la presión de erigirse como breadwinner que el hecho de ser home le otorga; pero su elusión implica que sea su mujer la que asuma la carga de la família

Por otra parte, el texto también muestra a un personaje masculino que escapa de la presión que el hecho de ser hombre le otorga como breadwinner; Rip es también el padre de cuatro hijos e hijas, pero elude hacer cualquier trabajo productivo que lo ayude a ganar el pan con el que proveer a su familia y hace que sea su mujer la que asuma esta tarea. Así, cuando Rip despierta y vuelve al pueblo, se da cuenta de que ha dormido lo suficiente como para resolver lo que era uno de sus mayores —sino el mayor— problemas: su mujer y las responsabilidades familiares. Con su mujer muerta hace tiempo, Rip se convierte en un personaje surgido de un tiempo pasado que es venerado por el pueblo como gran patriarca. La posible crítica a las exigencias del modelo quedan escondidas dentro de un final en el que, como argumenta Leverenz, se restaura la nostalgia patriarcal [10]10 — Leverenz, D. (1989). Manhood and the American Renaissance. Ithaca: Cornell U. P., 8. .

Resistencia a la Masculinidad productiva: Walden de Henry David Thoreau (1854)

Otro texto que desafía los requisitos de productividad inherentes al modelo del hombre hecho a sí mismo es Walden [11]11 — Thoreau, H. D. (1845). Walden or Life in the Woods [Disponible en línea]. Escrito a partir de las anotaciones que hizo el tiempo que vivió en una cabaña hecha por él mismo cerca del estanque Walden, a unos 4 km del pueblo de Concord, Massachusetts, Walden se ha convertido en un clásico de la literatura de los EE.UU. y una reflexión profunda sobre cuáles son, según Thoreau, los valores que tienen que guiar una vida. Decidido a vivir la vida de una manera consciente, Thoreau escribe que la razón por la cual se embarca en este experimento es la de vivir “deliberadamente” y escuchar lo que la vida tenía que enseñarle con el propósito de llegar al momento de su muerte y poder decir que había vivido. Como explica Laura Dassow Walls en su extraordinaria biografía de Thoreau, el escritor se instala en una parcela que es propiedad de su amigo Ralph Waldo Emerson y pide en préstamo un hacha con la que poder cortar los troncos necesarios para construirse la cabaña que sería su hogar durante dos años, dos meses y dos días —entre el 4 de julio de 1845 y el 6 de septiembre 1847. Tal como afirma Walls, el acto de ir al bosque y vivir con lo estrictamente necesario es la Declaración de Independencia personal del escritor [12]12 — Walls, L. D. (1987). Henry David Thoreau: A Life. Chicago: The University of Chicago Press, 189. .

Aunque a menudo se atribuye un aspecto bucólico a la experiencia de Thoreau, presentándolo como un acto de aislamiento total, es necesario recordar que el escritor hablaba regularmente con la gente que iba a pescar o bañarse al estanque y visitaba a su familia a menudo. En estas visitas, Thoreau aprovechaba para llevar la ropa sucia para que la lavaran, aspecto que, como explican Rebecca Solnit y Walls, es un argumento que se ha utilizado a menudo para desacreditar la experiencia que Thoreau estaba llevando a cabo. Asimismo, Thoreau también hacía trabajos esporádicos, sobre todo para Emerson, hecho que le reportaba unos pequeños ingresos necesarios para sobrevivir

La experiencia de Thoreau durante estos dos años queda reflejada en un texto —escrito con un estilo meditativo que conjuga aspectos prácticos— que constituye una declaración de principios contraria a los valores que, según su opinión, subyugan a la sociedad dominante blanca y, por extensión, a los valores que se derivan del modelo del hombre hecho a sí mismo. Thoreau quiere escribir un texto que suponga una llamada, un toque de atención para que sus vecinos (hombres blancos asalariados) se den cuenta de las vidas grises y ambiciosas que giran en torno al trabajo productivo. Sus palabras se dirigen a los hombres que se sienten descontentos con sus cotidianidades y exhorta a vivir con plena conciencia. Como argumenta Leverenz, el público de hombres blancos víctimas de un sistema que los deshumaniza es también víctima de la masculinidad tradicional [13]13 — Leverenz, D. (1989). Manhood and the American Renaissance. Ithaca: Cornell U. P., 22. ; un tipo de masculinidad en que, siguiendo los parámetros del hombre hecho a sí mismo, se exhorta a los hombres a producir y trabajar, dejando de vivir por el camino.

Thoreau quiere escribir un texto que suponga una llamada para que sus vecinos se den cuenta de las vidas grises y ambiciosas que giran en torno del trabajo productivo

Según Thoreau, la “verdadera masculinidad” (“true manhood”) —la que él encarna— es la de un hombre que intenta vivir la vida a conciencia, no esta masculinidad que pesa como una losa sobre hombres que se han convertido en máquinas y que por el camino han perdido el alma. Así, el escritor condena que la posesión de bienes se haya convertido en un símbolo de estatus que la sociedad tiene en alta consideración y que haga que aquellos que tienen dinero sean tratados de manera diferente de los que no lo tienen. Es en este contexto que Thoreau invita a hacer una distinción entre lo que realmente se necesita y lo que es superfluo, cuestionando así la acumulación de posesiones como símbolo de éxito social que el modelo del hombre hecho a sí mismo incluye en su definición.

Frederick Douglass: el hombre hecho a sí mismo y la etnicidad

El tercer ejemplo del diálogo con este modelo de masculinidad es el que establece el autor afroamericano Frederick Douglass en la primera de sus autobiografías, The Narrative of Frederick Douglass, An American Slave (1845) [14]14 — Douglass, F. (1845) “Narrative of the Life of Frederick Douglass, An American Slave” [Disponible en línea]. . Nacido esclavo en una plantación de Baltimore, su madre era esclava y su amo blanco fue probablemente su padre. La publicación de esta primera autobiografía es significativa por la gran repercusión que tuvo en su momento, y convirtió al escritor en una de las figuras más destacadas del movimiento abolicionista. Douglass habla desde su conocimiento situado, es decir, desde su experiencia como hombre negro que ha sido esclavo, que consigue escaparse para convertirse en un esclavo fugitivo durante mucho tiempo y que, finalmente, consigue pagar el precio de su libertad gracias a una colecta. En el texto, el camino hacia la libertad y el proceso hacia la recuperación de un sentido de humanidad que la condición de esclavo había borrado toman una importancia primordial. En este camino, Douglass se cambiará el nombre, entenderá el poder liberador de la educación y tomará conciencia de la necesidad de enfrentarse a un sistema que lo deshumaniza. Uno de los episodios más destacados del texto es cuando es trasladado a otra plantación, en la que es regularmente apaleado de manera brutal hasta que decide resistirse, hecho que actuará como detonante de su huida.

La vida de Douglass es un buen ejemplo del modelo del hombre hecho a sí mismo [15]15 — Sandefur, T. (2018). “Frederick Douglass’s Philosophy of the Self-Made Man”. The Objective Standard Conference, Richmond, Va. [Disponible en línea]. porque, a pesar de su nacimiento como esclavo, consigue convertirse en un hombre libre con reconocimiento social. Su caso, sin embargo, difiere claramente de los dos ejemplos que hemos visto anteriormente. Mientras Irving crea un personaje blanco que escapa del modelo y Thoreau explica su experiencia como hombre blanco educado que decide prescindir de lo superfluo para hacer una declaración de principios, la etnicidad de Douglass lo sitúa directamente fuera del ámbito del privilegio

La exclusión del modelo se combina en Douglass en una paradójica voluntad de pertenencia: su celebración al recuperar la dignidad humana está esencialmente sustentada en probar que su masculinidad le da acceso al modelo blanco

Su autobiografía constituye un texto lleno de detalles de primera mano sobre la deshumanización y brutalidad del esclavismo como institución, poniendo de manifiesto las contradicciones de un país que se decía fundamentado en la libertad [16]16 — En “What to the Slave is the Fourth of July” Douglass rebate de manera contundente la construcción de un discurso nacional basado en la retórica de la libertad que excluye gran parte de la población en base al sexo, la clase o la etnicidad. Douglass, F. (1852) “What to the Slave is the Fourth of July” [Disponible en línea]. —en la “Declaración de Independencia” de los EE.UU. consta que “todos los hombres han sido creados igual”— revelando la evidencia de que la retórica del modelo del hombre hecho a sí mismo es exclusivamente blanco. Sin embargo, la exclusión del modelo se combina en Douglass en una paradójica voluntad de pertenecer a él. Como explica Armengol [17]17 — Armengol, J. M. (2014). “Slavery in black and white: White masculinity as enslaving in the Narrative of the life of Frederick Douglass”. Masculinities in Black and White Manliness and Whiteness in (African) American Literaure. New York: Palgrave McMillan, 20-21. , la crítica ha hecho notar que se hace difícil leer sus textos sin darnos cuenta de que su celebración al recuperar la dignidad humana está esencialmente sustentada por el hecho de constatar que su masculinidad le da acceso al modelo blanco, aspecto que ha llevado a algunas voces a señalar que, en sus escritos, habla de una humanidad universal que se equipara al ideal blanco masculino, siendo así acusado de mantener una perspectiva centrada en la experiencia masculina, olvidándose de las mujeres afroamericanas [18]18 — El discurso “The Self-Made Man” que Douglass pronunció en bastantes ocasiones a lo largo de su vida ofrece también una reflexión en torno al concepto. Douglass resalta la necesaria interdependencia humana como uno de los aspectos fundamentales hacia la consecución del modelo y cuestiona la invulnerabilidad y autosuficiencia presente en la definición del hombre hecho a sí mismo. Douglass, F. (1874) “Self-Made Men” [Disponible en línea]. .

***

En resumen, hemos visto que los tres textos exploran diferentes aspectos del modelo del hombre hecho a sí mismo —la productividad, la agresividad o la etnicidad del modelo— y a la vez hacen visible la ansiedad y las contradicciones inherentes en la norma. El modelo, que ha perdurado en el tiempo como ejemplo de masculinidad normativa, en este caso en los EE.UU., pero también en otros contextos nacionales, sigue siendo fuente de análisis y de reescritura.

  • Referencias

    1 —

    Preciado, P.B. (2019). Un apartamento en urano, 72. Barcelona: Anagrama.

    2 —

    Hearn, J. (2019). “So, What Has Been, Is, and Might Be Going on in Studying Men and Masculinities? Some Continuities and Discontinuities.” Men and Masculinities 22 (I): 54.

    3 —

    Kimmel, M. (2006). Manhood in America: A Cultural History. Oxfor: Oxford University Press, 19.

    4 —

    Ibídem.

    5 —

    Ibídem, 13.

    6 —

    Ibídem, 14-15.

    7 —

    Kimmel, M. (2019). Hombres blancos cabreados. Valencia: Barlin Libros.

    8 —

    Irving, W. (1819). “Rip Van Winkle” [Disponible en línea].

    9 —

    Fetterley, J. (1978) “An American Dream: ‘Rip Van Winkle.’” The Resisting Reader. A Feminist Approach to American Fiction. Bloomington: Indiana University Press. 1-11.

    10 —

    Leverenz, D. (1989). Manhood and the American Renaissance. Ithaca: Cornell U. P., 8.

    11 —

    Thoreau, H. D. (1845). Walden or Life in the Woods [Disponible en línea].

    12 —

    Walls, L. D. (1987). Henry David Thoreau: A Life. Chicago: The University of Chicago Press, 189.

    13 —

    Leverenz, D. (1989). Manhood and the American Renaissance. Ithaca: Cornell U. P., 22.

    14 —

    Douglass, F. (1845) “Narrative of the Life of Frederick Douglass, An American Slave” [Disponible en línea].

    15 —

    Sandefur, T. (2018). “Frederick Douglass’s Philosophy of the Self-Made Man”. The Objective Standard Conference, Richmond, Va. [Disponible en línea].

    16 —

    En “What to the Slave is the Fourth of July” Douglass rebate de manera contundente la construcción de un discurso nacional basado en la retórica de la libertad que excluye gran parte de la población en base al sexo, la clase o la etnicidad. Douglass, F. (1852) “What to the Slave is the Fourth of July” [Disponible en línea].

    17 —

    Armengol, J. M. (2014). “Slavery in black and white: White masculinity as enslaving in the Narrative of the life of Frederick Douglass”. Masculinities in Black and White Manliness and Whiteness in (African) American Literaure. New York: Palgrave McMillan, 20-21.

    18 —

    El discurso “The Self-Made Man” que Douglass pronunció en bastantes ocasiones a lo largo de su vida ofrece también una reflexión en torno al concepto. Douglass resalta la necesaria interdependencia humana como uno de los aspectos fundamentales hacia la consecución del modelo y cuestiona la invulnerabilidad y autosuficiencia presente en la definición del hombre hecho a sí mismo. Douglass, F. (1874) “Self-Made Men” [Disponible en línea].

Teresa Requena Pelegrí

Teresa Requena Pelegrí es profesora del Departamento de Filología Inglesa y Alemana de la Universidad de Barcelona. Forma parte de los grupos de investigación "Construyendo nuevas masculinidades" y "Masculinities and Aging", y ha participado en el volumen colectivo Masculinities and Literary Studies: Intersections and New Directions (2017). Imparte docencia sobre historia, cultura y literatura de Estados Unidos y Reino Unido durante los siglos XIX y XX. En el ámbito de la investigación, sus publicaciones giran alrededor de la vinculación de la producción literaria con aspectos culturales e históricos, y ha estudiado dramaturgas como Adrienne Kennedy y Suzan-Lori Parks. Como parte del proyecto de investigación "Homes de ficció: cap a una història de la masculinitat a través de la literatura i el cinema dels Estats Units, segles XX i XXI", ha publicado artículos sobre Ernest Hemingway y F. S. Fitzgerald, donde analiza la construcción de diferentes modelos de masculinidades en el período modernista estadounidense. Actualmente está preparando varios trabajos sobre la representación de las masculinidades en la literatura contemporánea de Estados Unidos, en concreto, en la obra de Jonathan Franzen y David Vann.